3ª Parte- 3
-Sujétalo con firmeza, el retroceso puede hacerte daño. Ahora tira del cerrojo…- Sarah acompañaba sus indicaciones colocando el fusil en los brazos de Ellie, la chica escuchaba atentamente-. También tienes que estar preparada para el ruido, si disparas desde demasiado cerca te zumbarán los oídos un buen rato.
-Entendido- respondió la pelirroja-. ¿Algo más?
-Contén la respiración en el momento de disparar… y creo que ya lo tienes, solo apunta bien- Sarah se separó de ella y se apoyó en una roca.
Estaban en el bosque, cerca de la casa donde habían dormido. Había llevado a la chica aallí para enseñarla a manejar el fusil.
Ellie intentó relajarse, tenía los hombros tensos y el dedo le temblaba ligeramente sobre el gatillo, pero contuvo la respiración tal y como le había dicho Sarah y disparó. La botella a la que estaba apuntando permaneció intacta, y se escuchó un fuerte "chack" cuando la bala impactó contra un árbol que había detrás.
-Mierda- murmuró la chica.
-No ha estado mal para ser el primer intento- comentó Sarah-. ¿Qué tal el hombro, te duele?
-No, no es nada- respondió Ellie, frotándoselo-. Ya verás como ahora…
Volvió a ponerse en posición, esta vez con más confianza, y deslizó el dedo por el gatillo. Al escuchar el disparo la rubia se volvió hacia la botella esperando verla saltar en pedazos, pero no pasó nada. Miró a Ellie; la chica había bajado el arma, desconcertada. Sarah tardó un momento en darse cuenta de que no había sido ella quien había disparado.
-¿Pero qué cojo…?- murmuró.
-¡Ahí está!- exclamó una voz masculina detrás de ellas.
Sarah se levantó de un salto con la pistola en la mano, agarró a Ellie y ambas se cubrieron detrás de un árbol caído. Con un rápido vistazo distinguió al menos dos figuras corriendo entre los árboles.
-¿Quiénes son?- preguntó Ellie, asustada.
-No lo sé, pero si quieren problemas los van a encontrar- respondió Sarah quitándola el fusil.
La chica tenía el arco en la mochila, lo sacó y tensó la cuerda con una flecha. Había miedo en su mirada, pero no dijo nada.
-¡Sal de ahí, te hemos visto esconderte!- ordenó la misma voz de antes-. ¡No tienes a dónde huir!
-¡Solo queremos información! - dijo otro hombre-. ¡No te haremos daño!
Sarah estuvo a punto de gritarles que no tenían nada que decirles, pero tuvo la suerte de morderse la lengua a tiempo.
-¿Pensáis que voy a creerme eso?- gritó alguien desde más lejos.
La respuesta fue una andanada de disparos en ambas direcciones. Ellie se pegó a Sarah para pasar aún más inadvertida.
-¿Qué está pasando? ¿A quién disparan?
-No tengo ni idea…- la rubia se concentró y escuchó; había cinco personas cerca de ellas, eran demasiadas si querían enfrentarse directamente-. Será mejor salir de aquí cuanto antes…
-¡Vamos, rodeadle!- ordenó alguien.
El grupo de recién llegados se dispersó. Uno de ellos, un hombre rapado con una cicatriz en la frente, rodeó el sitio donde se escondían las dos chicas. Sarah se deslizó con agilidad detrás de él y, antes de que se diera cuenta de su presencia, le golpeó con la culata del fusil en la nuca dejándole sin sentido. Por desgracia aquello no pasó desapercibido para sus compañeros.
-Eh, ¡Hay más de ellos!
La contrabandista se refugió detrás de un árbol a tiempo de protegerse de los disparos, Ellie estuvo a punto de gritar, pero una mirada de Sarah la advirtió de que debía seguir oculta.
-¡Muy bien hijos de puta!- gritó un hombre-. ¡Ahora sí que estáis muertos!
-No estés tan seguro- murmuró Sarah sacando una bomba de humo de su mochila y lanzándola.
Una cortina gris se extendió entre ella y sus atacantes, que abrieron fuego a ciegas. La contrabandista echó a correr bajo la protección del humo y logró salir ilesa. De pronto un hombre apareció frente a ella blandiendo un bate de béisbol, Sarah esquivó el golpe dirigido a su cabeza, y escuchó cómo el arma cortaba el aire a escasa distancia de su sien. Contraatacó antes que él; le golpeó en el pecho con la culata del fusil haciéndole retroceder, entonces le disparó a quemarropa. Uno menos.
Sin perder el tiempo volvió a ocultarse detrás de un árbol y dejó el fusil a un lado, a distancias cortas su pistola sería más útil. No tardó en escuchar a otro de los atacantes que había acudido a comprobar el cuerpo de su compañero ahora que el humo se estaba dispersando. Sarah se deslizó detrás de él sigilosa como una sombra y, sin más contemplaciones, le puso la pistola en la nuca y apretó el gatillo. Cayó al suelo sin vida, sobre su compañero.
Entonces detectó un movimiento por el rabillo del ojo, y se apartó a tiempo de evitar un disparo; sintió un dolor agudo cuando la bala rozó su brazo, pero era solo una herida menor. Sarah giró sobre sí misma y apuntó a su atacante, que no tuvo tanta suerte y recibió el disparo en el pecho.
Quedaba un hombre, pero no lo vio hasta que le tuvo detrás. De pronto un brazo le rodeó el cuello con fuerza dejándola casi sin respiración, y notó que le ponían el cañón de una pistola en la sien.
-Les has matado… ¡Joder, están muertos!- gritó él mientras la arrastraba-. ¡Tú, sal de ahí ahora mismo o mato a tu amiga!
Sarah se debatió furiosamente, logró clavar el talón en el pie de su enemigo, impulsarse hacia arriba y golpearle con la nuca en la nariz; por el impacto y el grito del hombre adivinó que se la había roto, pero él no la soltó, sino que la golpeó en la cabeza con la pistola. La contrabandista cayó al suelo aturdida, y durante unos momentos se le nubló la vista.
-Maldita zorra…- escuchó encima de ella, y supo que la estaba apuntando para terminar el trabajo.
-¡Déjala en paz!
Sarah vio la sombra de Ellie saltar contra el hombre, agitó la cabeza intentando recuperarse, no podía perder aquella oportunidad. La chica había surgido de la nada y le había clavado su navaja en la parte baja de la espalda, haciendo que soltara un grito de dolor. Pero si Ellie creía que había acabado con él estaba equivocada, el hombre se la quitó de encima con un puñetazo que acertó a la chica en pleno rostro.
-¿Otra más?- rugió mientras se tambaleaba a causa de la herida-. Solo eres una cría, disfrutaré cuando te…
El disparo silenció sus palabras, cayó de bruces y Ellie dio un salto hacia atrás para esquivarle. Sarah se levantó lentamente con la pistola en la mano. Entonces se tambaleó, aún aturdida, y la chica corrió a su lado para sostenerla.
-¡Sarah!- Ellie la miró con preocupación, tenía el labio hinchado donde había recibido el puñetazo-. ¿Estás bien?
-Estoy bien- la rubia se pasó la mano por la frente, y notó que se manchaba los dedos de sangre, pero no estaba segura de si era suya o de alguno de los hombres. La herida del brazo también le ardía, pero no le prestó atención; se separó de Ellie y miró a su alrededor-. ¿No queda ninguno?
-El que dejaste inconsciente- le recordó la chica.
Sarah asintió y fue hasta donde había dejado el cuerpo. Sintió nauseas cuando le disparó; durante los combates la adrenalina inundaba su cuerpo y la hacía completamente insensible, pero a veces cuando se pasaba el efecto se sentía casi enferma.
-Fuiste muy imprudente atacando de esa forma- señaló entonces mirando a su compañera con gesto de reproche.
-¡Te salvé!- se defendió Ellie.
-Podrías haber disparado una flecha, o haberle clavado el cuchillo en el cuello- la chica bajó la mirada, incómoda-. No puedes vacilar si te enfrentas a un asesino, tienes que matarle.
-Lo siento- murmuró ella-. No pensé que contratacaría.
-Bueno, pues esta es tu siguiente lección: no les des ninguna oportunidad, nunca. Ellos te matarán sin dudarlo, y eso si no intentan algo peor- Ellie no dijo nada, Sarah suspiró y le puso la mano en el hombro en un gesto tranquilizador-. Sé que no es fácil matar, pero cuando tu vida o la de alguien cercano está en juego, tienes que ser fuerte.
-Lo sé, la próxima vez no dudaré- contestó la chica con voz baja pero firme, como una promesa que lucharía por cumplir. Entonces se volvió para señalar un lugar entre los árboles-. Estaban disparando hacia allí, creo que hay alguien.
La contrabandista asintió con la cabeza y se puso en guardia. Era hora de saber qué había desencadenado aquella situación. Se acercó lentamente con la pistola en la mano y rodeó un saliente rocoso; allí era donde estaban atacando aquellos hombres. Y había alguien refugiado.
-No te muevas - ordenó la contrabandista.
Él alzó la cabeza. Era joven, probablemente no alcanzaría los treinta años, tenía el pelo oscuro, la piel pálida y el rostro delgado, y unas profundas ojeras rodeando sus ojos azules. Estaba sentado contra la roca, con una mano sobre una mancha de sangre en el costado y la otra sosteniendo una pistola, pero no intentó disparar.
-¿Eres una cazadora?- preguntó. Tenía la voz cargada de dolor.
-Si así es como llamas a esos tipos que te perseguían, no. Solo estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado- respondió Sarah-. Suelta esa pistola- el desconocido obedeció dejando caer el arma. Al inclinarse la sangre empezó a manar entre los dedos de la mano con la que presionaba su herida, pero la contrabandista no se preocupó por él-. Acabo de matar a cinco hombres y ni siquiera sé por qué, así que dime, ¿qué coño está pasando aquí? ¿Quién eres y quienes eran ellos?
-Yo…- el joven hizo un gesto de dolor, después clavó su mirada en Sarah, muy serio-. Me llamo Desmond, y esos tipos eran cazadores, matan y roban a todo el que entra en su territorio. Os habrían matado a vosotras también.
-Créeme, lo han intentado- dijo la rubia.
Desmond intentó levantarse, pero las fuerzas le fallaron y tuvo que apoyarse en la roca para no caerse. Ellie avanzó con la intención de ayudarle, pero Sarah la sujetó.
-Ellie, no te acerques.
-¡Está herido!- protestó ella-. ¿Es que no lo ves?
-Voy a necesitar ayuda- murmuró él volviendo a recostarse-. Tengo que llegar a mi campamento.
-¿Tienes un campamento?- Sarah mostró su interés.
- Allí hay un médico… pero no podré llegar yo solo.
-Tenemos que ayudarle- dijo Ellie-. Ya le has salvado la vida, ¿vas a abandonarle?
-He salvado nuestras vidas- corrigió Sarah-. ¿Cómo sabes que sus amigos no son como esos cazadores? ¿Nos matarán si nos acercamos a tu campamento?
-No, os lo juro- dijo Desmond muy serio. Parecía sincero, Sarah siempre desconfiaba de los desconocidos, pero aquel hombre no tenía aspecto de asesino-. Tenemos comida suficiente para dos más, y es un sitio seguro… de todas formas lo peor que podemos hacer es quedarnos aquí, más cazadores podrían volver.
Sarah torció el gesto; aquello era cierto, si había más cazadores cerca no tardarían en notar la ausencia de sus compañeros y tal vez se acercaran a comprobar qué había pasado. Además, Ellie se cruzó de brazos dando a entender que quería ayudarle; la contrabandista apretó los dientes, dándose por vencida.
-Está bien, te ayudaremos- dijo acercándose a él.- Pero te lo advierto: si es una trampa, o intentas algo raro, te juro que te mataré.
Él asintió, parecía más aliviado que asustado. La rubia le abrió la camisa para examinar la herida, de la que descendía un hilo de sangre.
-La bala te ha atravesado, pero creo que no te ha dañado ningún órgano vital… si no ya estarías muerto- comentó Sarah. Podría haberle vendado, pero tenía todo en el coche cuando lo perdió, así que lo mejor sería darse prisa y encontrar a su médico.
Le pasó un brazo por encima de sus hombros para que pudiera apoyar en ella su peso, Ellie hizo lo mismo por el otro lado y juntas le levantaron.
-¿Dónde está tu campamento?- preguntó Ellie empezando a andar.
-Un poco lejos… agh… en unas granjas- respondió Desmond con esfuerzo-. Tu nombre es Ellie, ¿no? No he oído el tuyo.
-Sarah- dijo simplemente la rubia.
-Gracias, Sarah.
...
3ª Parte: Lecciones - Fin
...
Lo sé, ha pasado mucho tiempo desde el último capítulo, siento mucho la espera pero que nadie se piense que he abandonado la historia.
Tengo el tiempo muy limitado ahora, y las ganas de escribir bastante tocadas, es lo que tienen los estudios.
Pero aquí estoy, siguiendo adelante.
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DanSC: Muchísimas gracias por el apoyo, aunque he leído fics que superan con diferencia al mío ;) Queda prometido que continuaré con esta historia hasta el final, aunque me lleve más tiempo del que pensaba, así que tengo que pedir algo de paciencia. Espero que disfrutes del próximo capítulo *.*
Valulalula: Habrá más recuerdos y giros inesperados, eso seguro... ¡muchos más! XD Gracias por pasarte a comentar.
Zml: Muchas gracias, aunque tal vez no haya suficientes fics en español para comparar XD
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Muy bien, ahora acerca de este capítulo; esta parte de la historia es completamente mía y como habéis podido ver ha aparecido un OC, Desmond. Para los que os gustan las historias originales, esta parte os gustará, aparecerán algunos otros OCs y una minitrama nueva. Para los que queríais ver a Sarah en el mismo camino que su padre, no os preocupéis, la historia volverá a su cauce algo más adelante.
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