Digimon no me pertenece.
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Hijos de los elegidos:
Daichi y Juni. Hijos de Tai y Mimi
Aiko y Yuujou. Hijos de Matt y Sora
Chikako y Kazuyo. Hijas de Izzy y May
Akari (fallecida) Kotaro, Saki y Kibou. Hijos de TK y Kari
Amai. Hija de Cody y Hiromi
Miyu, Kenshi e Isamu. Hijos de Yolei y Ken
Yori y Yume. Hijos de Davis y Noriko
Shun, Souta y Katashi. Hijos de Joe y Momoe
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En el capítulo anterior de Digimon Adventure 03:
Los niños deben regresar a sus casas debido a las nevadas que hay. Pero al regresar se dan cuenta que sus padres fueron secuestrados. Genai aparece y les da indicaciones para ir al Digimundo. Aiko descubre una caja que esconde muchos recuerdos de su padre.
Los chicos deciden ir a una aventura, pero ni siquiera tienen idea de lo que enfrentarán.
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DA03
Capítulo 9: La primera digievolución.
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El que sube una escalera debe empezar por el primer peldaño.
Walter Scott
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O O O
O O
O
-Mm… -se quejó Daichi mientras sobaba su cabeza.
-Dai, Dai.
Poco a poco fue abriendo los ojos cafés y vio claramente a Koromon. Se asustó un poco, pues estaba en una parte extraña, una parte en la que jamás había estado del Digimundo. Su primer pensamiento fue buscar a su hermana Juni, recordaba que la había tomado de la mano hasta que una enorme ola llegó a la montaña. Se tranquilizó al verla a su lado, quien también comenzaba a despertar. Con el paso de los minutos despertaron todos y se encontraron. Caminaron un poco en busca de Genai o de algún tipo de señal por parte de él, pero nada.
Pasaron unas cuantas horas, y como era de esperarse de los hijos de los elegidos, comenzaron los problemas.
-Estoy cansada. –dijo Miyu mientras caía de rodillas.
-También yo, hermano. –menciono Juni al estirar un poco el pantalón de Daichi.
-Ya caminamos mucho y no hay señales de Genai ni de nuestros padres. A este paso nunca los encontraremos.
-Tampoco seas tan pesimista, Shun. –reprochó Souta.
-Ya. –poniéndose a la defensiva.
-¡Basta! –interrumpió Aiko. –No es necesario que comencemos a discutir. –reclamó mientras tomaba a su hermano de la mano. Todos entendían la reacción de Aiko, ella sólo quería encontrar a su mamá, y los demás… también.
Se quedaron en silencio por unos minutos. Pero la terquedad y espíritu aventurero de todos, hizo que no se quedaran cruzados de brazos y siguieran. Se adentraron en una selva, que poco a poco fue cambiando su paisaje y se convirtió en bosque. No sabían donde estaban, no sabían porqué habían sido llamados; pero gracias a las historias que sus padres les contaban sabían que estaban en el Digimundo, sabían que había buenos y malos, sabían que debían tener cuidado, sabían eso y más, pero por las mentes de ellos había un pensamiento en común: Salvar a sus padres.
Después de tener un día de mucho caminar, llegaron a una especie de manantial. Ellos llevaban algo de comida, pero no la querían usar a menos que fuera verdaderamente necesaria, sin mencionar que las mochilas eran algo pesadas, especialmente la de Katashi, porque según él llevaba todo lo necesario para poder acampar.
Todos estaban muy cansados, la noche casi llegaba y lo último que querían era pasar una noche a la intemperie, porque estaban seguros que no sería bueno.
En esas aguas termales se relajaron un poco.
-¡Miren! –pidió Yuujou.
Todos obedecieron y encontraron… ¡un refrigerador! Sabían que en el Digimundo era extraño y que estaba unido por las redes de comunicación, pero encontrar ese objeto en un lugar de aguas termales era difícil de entender.
-Veamos. –Daichi abrió la puerta y encontró… huevos. Al parecer habría muchas sorpresas.
Ese primer día en el mundo digital no había sido tan malo, al contrario, no habían luchado con ningún digimon, estaba descansando y ahora comiendo. Aiko preparó la comida con ayuda de Chikako y Yume, mientras que lo chicos buscaban leña y otros cortaba palillos para comer. Colocaron una piedra circular que sirvió como mesa y todos se sentaron alrededor. Comieron tranquilos, pues no era mucha el hambre que tenían, sin mencionar la preocupación por los padres.
-Estoy un poco preocupado, ¿y si no logramos rescatar a nuestros padres? –preguntó Souta.
Con esa pregunta todos se deprimieron un poco. Aiko identificó rápidamente el cambio de ánimo de todos, así que debía hacer algo para que no se influyeran por suposiciones, aunque muy en el fondo tuviera la misma duda, más por la reciente pérdida de su padre:
-Y… ¿ustedes con qué comen el huevo? Yo le pongo salsa. –dijo Ai.
-Nosotros salsa de tomate. –dijeron Chika y Kazuyo.
-Yo mayonesa, yo mayonesa. –dijo Yu.
-A mi me gusta ponerle Sal. –mencionó Souta.
-Y a mi pimienta. –complementó su hermano gemelo.
-Tienen gustos extraños; yo le pongo cereal, mayonesa, limón y azúcar. –dijo Yori con cero preocupación.
Y no te olvides que a veces también le pones soya. –mencionó su digimon.
A algunos hasta se les revolvió el estomago. Pero no evitó que hicieran comentarios sobre sus gustos a la hora de comer.
Misión cumplida. Aiko había logrado reestablecer los ánimos en sus amigos, pero ella seguía triste por muchas cosas más.
O.o.O.o.O
En un lugar algo apartado del bosque en el que se encontraban los niños; un par de adultos, mejor conocidos como los antiguos elegidos, y digimons comenzaban a despertar.
Cody comenzaba a abrir sus ojos, volteó su cabeza para ver el lugar en donde se encontraban. Ver era una tarea complicada, ya que casi todo era oscuro; él no recordaba nada, pero poco a poco lo consiguió. Llamada; casa de Sora; una carta; un abrazo; Demon… ¡Demon!. Con eso basto para que abriera sus ojos y lograra saber su condición. Buscó a su esposa a su alrededor y la encontró tirada algo cerca de ahí. Ella estaba embarazada, era su más grande temor. Intentó moverse, pero algo lo detenía.
-Ni intentes moverte, Justicia. –dijo una voz burlona que provenía del fondo de la habitación.
En cuestión de segundos todos comenzaron a moverse y a lograr entrar en sí.
-¡Buenos días, digielegidos!
-¿Dónde estamos? –susurró Mimi mientras se sentaba en el suelo con la ayuda de Tai. Él estaba al pendiente de su salud (estaba embarazada).
-Están en el maravilloso palacio del señor Myotismon. –Dark dijo en un tono superior. Todos se espantaron al escuchar ese nombre. Hiromi, aún no lograba despertarse, y todos los notaban ya que estaban en suelo sin moverse. En un intentó de moverse, Cody fue hasta ella, pero algo lo detenía.
-Te dije que no lo intentaras. Todos están atados a cadenas totalmente invisibles, así que olvídense de querer ayudar a alguien.
-¿A sí? Pues ya lo veremos. Agumon digivols a… -no ocurrió ni el más mínimo cambio en la figura del digmon naranja.
-¿Por qué son tan tercos? Le digo que no intenten nada, este castillo está programado para impedir la digievolución.
Miyako y Ken eran los que se encontraban más cerca de Hiromi; Miyako se acercó a ella y la ayudó a sentarse, por suerte no se había golpeado ni nada por el estilo.
-Ya digan de una vez qué es lo que quieren de nosotros. –exigió Tai quien estaba al lado de Mimi y sus respectivos digimons.
-Pues… ya que lo pides tan amablemente… queremos sus emblemas. –dijo sin más preámbulos.
-¿Para qué?
-Pues, Conocimiento. –lo veía con cierto rencor. –Para usarlo y convertirlos en antiemblemas y así poder abrir la puerta entre los mundos. Porque desde hace 20 años que se cerró.
Al escuchar eso, Sora levantó la vista con la mirada humedecida debido a que ella mejor que nadie sabía lo que significaba ese sello en las puertas.
-Pues jamás lo vas a conseguir. –mencionó decidido Joe.
-Ya veras que sí. Desde hace mucho tiempo que tenemos planeando todo, el plan se ha estado llevando a cabo desde hace doce años. –dijo Dark.
Todos se sorprendieron de escuchar todo esto, sabían lo que había pasado hace doce años. Gatomon y Patamon prestaron más atención al verse a los ojos, ellos mejor que nadie sentían esa fuerza de la oscuridad presente de una forma más impresionante.
-¿Qué estás queriendo decir? –preguntó TK.
-Mm… no sé, pero como quiera se los diré, después de todos morirán y lo mejor de todo es que sentirán odio, y el odio me alimenta más. –no paraba de hablar. –Sin mencionar que después de lo que les diga algunos de ustedes no pararán de maldecirme.
Todos estaban esperando que dijera la verdad. Sólo esperaban que no fuera lo que ellos creían. Hikari, Miyako, Ken y Tk eran los más preocupados, pues habían dejado a sus bebés solos, pero por alguna extraña razón se sentían tranquilos, como si supieran que sus hijos estaban a salvo; una de las cualidades de Ken y Hikari.
-Ya dinos. No tenemos tu tiempo. –dijo Davis.
-Sólo quiero disfrutar de mi trabajo, me dijeron que los vigilara y es lo que voy a hacer, pero quiero disfrutar de su ignorancia respecto a nuestros actos.
-Si dices que nos vas a matar, al menos ya dinos el porqué. –exigió Miyako.
-De acuerdo gritona. Miren… desde hace 20 años, las puertas entre los mundo quedaron cerradas, pero la ventaja era que yo había estado preparando un plan desde mucho tiempo antes; pero eso no viene al caso, lo que importa es que cuando Sora y Matt cerraron esas puertas, mandaron a Demon a ese lugar, y cuando TK y Kari lograron salir de el Mar Oscuro por la conexión de sus emblemas, un espíritu maligno se quedó apegado a ustedes, pero debido a la luz no se logró desarrollar correctamente y se quedó en el digimundo.
-¿En donde quedó?
-Déjame hablar, Conocimiento. –lo miró con malos ojos y más aún cuando Mayumi se apegó un poco más a él. –Como iba diciendo… ese espíritu logró refugiarse en el mundo al que ustedes llegaron en 2002, allí, hizo realidad su sueño y mandó traer a todos los digimons malignos a los que se enfrentaron. Y desde ese momento empezamos a crear el plan de acabarlos.
-Termina lo historia, ¿Qué es lo que nos han hecho? –preguntó Momoe mientras se paraban y los demás la imitaban.
-A eso iba, Libertad. Bien, ustedes, los elegidos de los emblemas, cometieron los más grandes errores posibles: se enamoraron entre ustedes, Y no sólo eso, peor aún, tuvieron hijos, ¿saben lo que significa? Que ellos heredarían sus poderes y cualidades, sin mencionar que sus digimons tendrían habilidades descomunales y fácilmente podrían derrotarnos; además que ellos tendrían mayores conexiones. Tal es el ejemplo de… Akari y Kotaro.
Todos abrieron más los ojos. Gatomon y Patamon dieron un ligero paso adelante.
-Exactamente. Pero antes de llegar a ellos pasaron otras cosas. Sora… ¿recuerdas aquél hijo que perdiste? ¿recuerdas el accidente?... veo que sí. Pues, yo lo provoqué. Al igual que provoqué el "accidente" de los señores Ishida y la niña Ami.
-¡¿Qué?
-Así es. Ami tenía el emblema de la Unión. El emblema que podía conectarse con cualquiera de los suyos, especialmente con el emblema de la Esperanza y el de la Amistad. Estos a su vez tenían conexión directa con la Luz y el Amor, los cuales a su vez, con los de la Pureza y el Valor. No podíamos permitir que ese poder aumentara. Luz y Esperanza tenían a los descendientes de sus emblemas, y el Amor y la Amistad pronto tendrían uno y aunque después nos encargaríamos de los hijos de la libertad y la Responsabilidad, queríamos asegurar el primer paso; así que provoqué el accidente para que no pudieran tenerlo, aproveché esa debilidad del emblema del Amor, para entrar en el mundo y tener una mayor comunicación respecto a sus vidas.
Sora comenzó a derramar silenciosas lágrimas, al igual que la mayoría de los demás, en especial los padres de los mencionados.
-Después, con un simple corte en los frenos en el carro de los Ishida, adiós Unión; aunque el perder a los padres fue un plus porque no estaba programado nos ayudó más. Después… llegó el día en que la Luz y la Esperanza iban a sufrir; con la ayuda de otros, entré por la red de comunicaciones en su computadora; teníamos que matar a sus hijos, fue muy sencillo. Mientras que otros dos luchaban con Gatomon y Patamon, yo mismo fui a matar a sus hijos, pero… -cayó cuando recordó quién se habíainterpuesto en su plan. –Alguien impidió que acabara con su otro hijo, así que sólo pude matar a Akari y lo peor de todo fue que no obtuve su sangre para poder descifrar la profecía. Una luz nos detuvo y tuvimos que ir a un lugar que estuviera más oscuro. Pero el propósito se logró. El problema fue que desde ese momento, algo nos impidió volvernos a acercar a ustedes. –susurrando las últimas palabras.
-¿Cómo pudieron? –preguntó Kari en un susurró mientras se pegaba al pecho de TK para ahogar sus lágrimas. Gatomon también lloraba al lado de Patamon, se sentían culpables. Si esa escena en la que se abrazaban hubiera sido en otro lugar y bajo otras circunstancias, habría sido especial.
-Pero hace un par de meses hubo una ligera curvatura y provocamos otro accidente más, un accidente que evitaría que el emblema que faltaba, apareciera. Además que debía eliminar a la única hija de estos dos… pero nuevamente alguien se interpuso en mi plan. Genai salvó a Amai de la muerte y evitó que el auto de la Justicia y la Nobleza, explotara. Pero fue en vano, ella ya estaba embarazada y no impedimos que perdiera a ese hijo como hicimos con Sora.
-Son unos… -Hiromi volvió a llorar, ocultando entre sus manos el llanto.
-En esos mismos días. –prosiguió. –descubrimos una parte que nos ayudaría a descifrar y encontrar la profecía, así que intentamos raptar a los menores, ya que ellos tenían más inocencia, pero… nuevamente el vejete arruinó nuestros planes; y más aún cuando le dio a... Conocimiento un pendrive que contenía una barrera digital, así que ya no pudimos atacarlos a ustedes, intentamos acercarnos a Aiko, pero ni siquiera les llegó el dejavú que envié, y sólo cayó de una escalera de la escuela.
Todos estaban sorprendidos por la narración que contaba Dark.
-Fue cuando entendimos que... no podíamos atacarlos desde este mundo. –eso llamó la atención de todos. –Fue por eso que atacamos a Amistad y a Gabumon desde el espacio. La red de comunicaciones no llegaba más allá, y aunque no fue nuestra culpa total su muerte, sí nos vimos involucrados. Además, piensa, Sora, que si ellos no morían ahí, yo mismo los hubiera matado de una manera más fría. Además que... así resultamos mejor, Omimon ya no se podrá formar, ya no está el pilar de ustedes, El emblema del amor perdió su fuerza, los hijos de estos estarán más tristes que de costumbre evitando que sus emblemas brillen y... será más fácil acabar con ellos.
-Tú…
-Así es Takeru. Yo hice todo. Lo único que me falló fue dejar un par de marcas en los lugares que visité, sin mencionar que Kotaro las dibujaba porque yo entraba a sus sueños.
Era demasiado.
Después de hablar, entró Demidevimon.
-Dark, Demon quiere verte. Presiente que los hijos ya han llegado y quiere que mandes a algunos para comenzar a eliminarlos. Quiere aprovechar que ellos no saben el significado de sus emblemas para que no puedan digievolucionar.
-Bueno, talvez nos volveremos a ver, pero... la verdad no lo espero. –les dijo a los demás mientras salía.
Dark salió de ese cuarto-cárcel oscuro para ir a cumplir con las órdenes. Sora sintió un fuerte dolor en su pecho. Jamás imaginó que ellos hubieran tenido nada que ver con la muerte de su amado esposo ni mucho menos con la muerte de su familia. Ahora todo cobraba sentido.
Todos estaban pálidos por lo mencionado. La ex portadora del amor fue cayendo de rodillas, mientras hundía sus lágrimas en sus manos y sollozaba un poco.
-No puedo creerlo.
O.o.O.o.O
-¡No puedo creerlo! No llevamos ni un día completo aquí y ustedes ya comienzan a pelearse. ¡No ve que asustan a los demás! –gritó Aiko al ver que Yori y Daichi estaban peleando. ¿Cómo comenzó esto?
-Dai y Yori están discutiendo si vamos todos a escalar la montaña Muguen. –avisó Chikako.
-Es verdad, podríamos ver la isla por completo. –opinó Shuun
-Pero Dai no está de acuerdo porque podría ser muy peligroso. –dijo Ai.
-En esa montaña habitan muchos digimons muy agresivos. –mencionó su digimon, Pyokomon.
-Mmm, comprendo, eso es muy peligroso. –Termino Souta.
Las coincidencias de la vida sólo son jugarretas del destino. Sus padres habían pasado por lo mismo. Ahora…
-Por favor, dejen de pelear. El día de mañana iremos a la montaña, mañana estará más iluminado y conoceremos un poco más el territorio, sin mencionar que en el transcurso de tiempo el Sr. Genai puede ponerse en contacto con nosotros. –al terminar de hablar, Aiko se llevó a los demás para poder dejar que los "líderes" arreglaran sus diferencias.
Las peleas se habían calmado un poco, pero aún había ciertos malentendidos y ligeros resentimientos.
-¿Por qué no me dejas ser le líder?
-Yori… no es que no te deje, es sólo que… mi padre fue el primer líder y creo que…
-Que te corresponde. –terminó la frase mientras se sentaban frente a un lago. –Yo creo lo mismo. Pero yo soy el mayor y…
-La edad no dice quién es el líder. En ese caso, el tío Joe lo hubiera sido con nuestros padres… o Shuun lo sería con nosotros.
-Sí creo que sí.
Pasaron unos minutos en silencio.
-Yo creo que es mejor que el equipo decida a quien quiere como líder. –opinó Koromon que acababa de llegar al lado de Demivemon, compañero de Yori.
Al hijo del valor y la pureza le agradó la idea, pero… a Yori, no.
-No lo creo, será mejor que… que Daichi lo sea. –dijo con una sonrisa, dejando a los otros presentes con la boca abierta; y lo hicieron más cuando vieron que él se quitó los antiguos googles que portaba en su cabeza.
-Toma, Daichi. Confío en ti. Sé que serás un buen líder, además que estos googles le pertenecían primero a tu padre.
Daichi las tomó algo confundido. -¿Estás seguro?
-Por supuesto. Con todo lo que ha pasado me he dado cuenta que tú eres el indicado, además que eres más observador que yo, maduro, terco, aventurero… me di cuenta con la manera en la que defendiste tu punto de vista y al preocuparte por todos.
-Pero, tú…
-Yo seré el vicelíder, ¿te parece?–dijo muy confiado de sí mismo. Y con una sonrisa algo nerviosa.
-Yori…
-Oye, así no habrá pleitos, así que ponte esas gafas y vayamos a decir la noticia. –finalizó mientras puso una mano en la espalda de su amigo.
-Gracias.
Los googles no indican quién es el líder, pero portarlos… es un gran orgullo. Más si se sabe que fueron usados por dos grandes líderes y que ahora ese mismo objeto había ayudado a forjar una mejor amistad y a solucionar los mismos problemas a los que se vieron enfrentados por tanto tiempo. Después de muchos años… las googles regresaban a la familia Yagami.
Al llegar al lugar en el que se encontraban los demás y dar la noticia, apareció un digimon detrás de unas nubes que bloquearon la luz de la Luna. Era Devimon. Chikako lo identificó por el analizador de digimons que transfirió de la computadora amarilla a la suya.
-¡qué gusto ver a los hijos de los elegidos! –dijo con clara sorna. –Pero ni piensen en buscar a sus padres, aquí es donde perecerán. No permitiré que la luz brille de nuevo y me acabe.
Al escuchar esas palabras, todos se asustaron mucho, en especial los menores del grupo.
"Tengo que ser Valiente, soy el líder de ellos. ¡Ellos tienen su esperanza y confianza en mí!"
"Confiemos en que podremos. Esa es la clave para todo: Confiar"
"Mi padre me ha dicho que aplique mis Conocimientos para poder estar preparados"
"Debo ser fuerte, debo de ser cuidadoso. Soy el mayor, yo soy responsablede todos, y es nuestra responsabilidad el que regresemos a casa, pero primero debemos acabar con estos digimons"
"¿Qué ya no busquemos a nuestros padres? ¡Ellos los tienen! Pero eso es una atrocidad… ellos y nosotros tenemos derecho a ser libres La libertad es para decidir."
"No puede ser… no tenemos nada aquí y aparece Devimon, siento algo muy extraño, algo como si yo ya lo hubiera sentido, me da miedo la oscuridad. Pero… como dicen mis padres, debo mantener encendida la Luz que hay en mí"
"¡Ellos tienen a nuestros padres! ¡Qué Alegría que ya tenemos alguna pista! Pero ahora… sólo vamos a acabar con ellos."
"Ellos tienen a mi mamá. Debo cumplir la promesa, debo cumplirle a mi papá, tengo que cuidar a Yu."
"Mis padres me han dicho que no es bueno pelear sólo por pelar, pero esto es por ellos. Sólo espero que nadie salga lastimado. Es cierto que soy muy Noble pero no me gustaría saber que por mi culpa alguien resulta lastimado"
Una luz salió de ocho emblemas.
Valor. Confianza. Conocimiento. Responsabilidad. Libertad. Luz. Alegría. Nobleza.
Brillaron por primera vez. El emblema del amor también brilló; pero no fue un brillo de sentimiento; fue un brillo de terquedad, obstinación. Por fortuna, y como era la primera vez que brillaba, no provocó una digievolución en Pyokomon. Sin embargo, Aiko lo sintió a la perfección.
La luz que salió de los digivices-emblemas fue a los digimons de los hijos.
La primera digievolución… comenzaba.
Ocho digievoluciones comenzaron.
Yuukimon… el digimon del emblema del valor; Daichi.
Mambomon… el digimon del emblema de la Luz; Kotaro.
Butterflymon… el digimon del conocimiento; Chikako.
Yorokomon… el digimon de la alegría; Miyu.
Furimon… el digimon de la libertad; Souta.
Sekininmon… el digimon de la responsabilidad; Shuun.
Kizokumon… el digimon de la nobleza; Amai.
Flamedramon… el digimon de la confianza; Yori
-¡Wow! Todos digievolucionaron.
Cada uno de ellos hizo función de su cresta asignada. Lanzaron ataques correspondientes.
Devimon intentó acabar con ellos, al ver que no logró impedir la digievolución. El plan comenzaba a fallar.
Era una digievolución extraña. Jamás había pasado algo como eso. Era extraño verlo, y más saber que los digimons se habían "saltado" niveles de preparación.
Nadie supo la verdadera razón, pero Devimon desapareció de la vista. Más Flamedramon se encargó de evitar que regresara, ya que con la ayuda de los otros, lograron que se alejara. Talvez… talvez habían logrado acabar con uno de ellos.
Una vez terminada la pelea entre el bien y el mal, al menos en esos momentos; los digimons regresaron a ser quienes eran a su nivel principiante.
-¡Wow! ¡Koromon, estuviste fascinante!
-Gracias, Daichi. Yo sentí tu valor. Fue por eso que pude digievolucionar.
-A mi me pasó algo parecido, Amai. Sentí tus sentimientos en mi corazón y logré cambiar mi forma. –expresó Cloudomon.
-Lo importante es que ahora podemos digievolucionar, y así estamos al cuidado de los chicos. –mencionó Motimon en brazos de su compañera Chikako.
Era una buena noticia que ocho de ellos digievolucionaron, pero Aiko se mostraba un poco consternada de haber visto el brillo en su emblema y no la digievolución respectiva del amor en su digimon… talvez algo andaba mal.
Después de un par de pláticas sobre los acontecimientos, todos estaban asombrados por las hazañas realizadas de los digimons, cada uno de los nuevos elegidos se preparó para dormir. A cada uno le tocó cierta tarea, pero Aiko decidió ir a dar un paseo. Ella debía aclarar muchas cosas respecto a su vida, ella era la más afectada por la pérdida de su padre. Nadie supo el momento exacto cuando se fue, ni el momento en el que regresó, lo único que notaron fue un cambio drástico en su semblante; tenía la mirada perdida y algo nostálgica, era seguro que sólo Pyokomon sabía la verdadera razón de su forma de actuar. Todos quedaron alrededor de una fogata, mientras decidían que podían hacer en caso de que algún otro digimon regresara.
-Niños elegidos. –alguien les llamó, alertando a todos. Más cuando vieron un espectro luminoso salir de una piedra que estaba cerca de ahí. Con la cautela adecuada, se acercaron para entrar y ver a… el mismo ser que había hecho que llegaran al Digimundo, Genai.
-¡Genai! –Juni se emocionó de verlo y corrió nuevamente hacia él, pero al intentar abrazarlo, traspasó su cuerpo y cayó. Es lógico que Daichi y los demás corrieran a ver en qué la podían ayudar.
-Niños elegidos… Demon ya se ha enterado de su presencia en el Digimundo, por eso mandó a Devimon con ustedes, pero lo vencieron. Además les damos las más grandes felicitaciones, ustedes han logrado una digievolución de manera extraordinaria con sólo un día en el mundo digital.
Todos sintieron un enorme orgullo.
-Me imagino que ya saben el significado de sus emblemas, ¿no?
-Creo que yo tengo el del valor. –dijo Daichi mientras veía su cresta-digivice. –Pero lo cierto es que aún tenemos ciertas dudas.
-Así es. Daichi tiene el valor; Yori, la confianza; Shuun, Responsabilidad; Souta, libertad. Con Katashi sucedió algo inusual, el emblema de la responsabilidad se digifucionó formando el de la lealtad; así que considérate afortunado. –Katashi se emocionó demasiado, pues no había otro emblema como el anterior. Ese era especial. –Miyu, al igual que tu madre, la alegría; Amai, nobleza; Kotaro… luz; Saki, esperanza; Yume, ilusión; Kenshi, perdón; Chikako, conocimiento; Kazuyo, paz; Juni, pureza. Y por último Yuujou y Aiko, la amistad y el amor, respectivamente.
Todos se alegraban profundamente de saber cuales eran sus respectivos emblemas, bueno… no todos.
-Aún faltan más emblemas. Kibou tiene el emblema del Destino, Isamu el de la Amabilidad, con él ocurrió algo parecido a Katashi, el emblema del perdón se dividió para que fueran dos; por eso es que Kenshi tiene el de el perdón y su hermano el de la Amabilidad. Falta el emblema de la justicia, que es seguro lo heredará el hermano de Amai. Además, faltan dos emblemas muy importantes que no sabemos cuales son, estos aparecerán cuando la profecía se cumpla. Otra cosa muy importante…
-¿Se puede realizar un canje de cualidad? Quiero decir… ¿puedo cambiar mi emblema? –interrumpió cierta chica.
-Pero, Aiko… no te gusta el emblema que portas, es el amor; es el de tu mamá, además es el significado de tu nombre. –la reprendió suavemente su mejor amiga, Chika.
Aiko, al verse en semejante situación, intentó cambiar un poco sus palabras. –No, no es eso… sólo era curiosidad.
Genai identificó las palabras de Aiko a pesar de no estar presente en su totalidad con sus camaradas. –Dejemos la curiosidad para Chikako. Ahora deben saber que estaremos muy al pendiente de todo. Nunca fuercen su emblema ni lo nieguen, eso podrá tener consecuencias fatales. –dijo repitiendo las mismas palabras que mencionó a sus padres veinte años atrás. –Además, hay algo que no les he dicho, en especial a Aiko y a Yuujou, deben saber… u… dre… no… to. –la comunicación se veía afectada.
-No, Genai. –lo llamaba Kenshi en un intento por que regresara. Pero no funcionó, así como llegó, se fue.
-Mmm ya no va a volver. –dijo tristemente el Tsunomon de Yu.
-Tal vez, pero… sólo vamos a esperar.
Shuun quedó como vigilante durante la noche en caso de que algún otro digimon apareciera, claro que se turnaban los hombres. Al parecer todos estaban durmiendo, pero había una linda chica rubia que tenía su mente siendo ocupada por otros asuntos: El pasado, su familia, la pérdida de su padre, encontrar a su mamá, cuidar de su hermano, el digimundo, su emblema… y lo de hace rato.
-Aiko… ya duerme. –pidió entre murmuros su Pyokomon. Pero al percatarse que no tenía respuesta, se preocupó un poco. -¿Sigues pensando en lo que te dijo…?
-No lo repitas, Pyokomon. No le digas a nadie lo que pasó… menos a Yuujou; no quiero preocuparlo.
-Ya te dije que no le creas nada. Ten por seguro que tu emblema…
-No. Creo que él tiene razón, sino… ¿dime porque me dijo todo eso?
-Pues no lo sé, pero si sé que…
Pyokomon no pudo completar la frase. Un temblor se sintió en la cueva en la que se encontraban. Todos se despertaron y fueron a ver qué pasaba. Los hermanos mayores primeramente fueron con lo menores que se encontraban asustados y una vez que se tranquilizaron, todos se prepararon para la digievolución. Pero ni tiempo tuvieron de pensar. Devimon volvió a aparecer. Creían que lo habían derrotado… pero no.
Con una extraña maquinaria logró que la Isla File (isla en donde habían llegado los niños) se dividiera en pedazos. Mandó a cada uno de ellos a distintos lugares. Aiko hacía lo posible por ir con Yuujou, ella había prometido que nunca permitiría que algo malo le pasara. Sólo vio a Katashi ir en la misma dirección.
-¡No te preocupes, Ai! Yo cuidaré de Yu. Te prometoque no dejaré que nada malo le pase.
Fue lo último que escucharon a lo lejos.
Nadie sabía a donde iban. Pero sabían a la perfección que debían luchar.
¿Qué aventuras les esperan en esas fracciones de isla?
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Fin del capítulo 9
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(Comienza a sonar Butter-fly)
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Después de que fueron separados, los niños intentan encontrar la manera de volver a estar juntos.
Pero… ¿Por qué Aiko se niega a dar la cara y a mantenerse lejos de todos?
No es una tarea difícil, porque gracias a estas separaciones, los digimons faltantes logran digievolucionar, pero ocasiona una gran tristeza en uno de ellos.
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No te pierdas el próximo capítulo de Digimon Adventure 03
Ahora es cuando la aventura
¡DIGIEVOLUCIONA!
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Capítulo 10: Como dejavú.
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Notas de la autora
Hola, muchas gracias por seguir la lectura.
Como pudieron leer, aquí nos dimos cuenta de muchos de los planes de los malos… Dark mató a los Ishida, Akari y Ami, provocó el accidente de Matt y Sora para que perdieran ese hijo, intentó matar a los Hida, secuestró a los niños, y… provocó la muerte de Matt y Gabumon!... ¡cuanta maldad!
Nota: Algunas de las digievoluciones las tomé del CD-drama de Michi e no armor shinka; y otras las inventé yo.
Por cierto… ¿Qué le pasará a Aiko? = creo que algunos comienzan a imaginárselo.
Y aprovecho para hacer un poco de publicidad en mi nuevo fic: Ai to Yuujou. Sorato por supuesto.
Ya por ultimo agradezco a:
Lord Pata; digimon4ever99; monika-uchiha; Yurei; y de manera especial agradezco a Marin-Ishida y CieloCriss. Gracias por animarme y por sus palabras, créanme, elevaron mucho mi autoestima.
Gracias por leer.
Dios los bendiga.
Próximo capítulo será publicado el 22 de mayo.
**Amai do**
