—este lugar es tan putamente soso sin Lightning—suspiro aburrido, Shuu se quedó tieso en su lugar mirándolo, Raoul casi cae del sofá de solo escucharlo.

—Estas... ¿Admitiendo tu pereza para trabajar? —se llevó una mano al pecho, el mundo se iba a acabar en cualquier segundo.

Francesco siempre era el primero en recalcarles lo flojos que eran a la hora de quejarse por trabajo, que ahora lo hiciera podía interpretarse como admitir que también lo era, algo que jamás en su larga vida pensaron. Siendo un poco más críticos se notaba algo fastidiado, más apagado de lo que parecía en general teniendo a Lightning correteando de un lado a otro.

— ¿Por qué no lo trajiste entonces? Andar todo molesto por ahí no es algo a lo que estemos acostumbrado desde que lo encontraste—Raoul regreso a sentarse en el sofá, Francesco suspiro, comiéndose una gomita que había mandado a comprar junto a muchas otras cosas más, no sabía cómo liberar la energía aumentada, no tenía motivos para salir de su oficina ahora.

—Tiene el periodo.

— ¿Disculpa? —preguntaron a la vez inclinando la cabeza hacia el mismo lado ¿Alguna otra cosa rara para variar?

—Estamos hablando de Lightning ¿No?

—Exactamente.

— ¿Se hizo niña de repente o que pasa? —preguntó sin comprender que quería decir el italiano.

—No, simplemente le bajo el periodo y esta propenso a ver mi casa una escena de Saw—los ojos confusos y ligeramente desorbitados dieron a entender que no entendía ni medio rábano, tampoco que iban a creerse algo como eso. —Miren, mejor siéntense bien porque esta historia va para largo

0.9 Caras

— ¿¡y desde cuando algo así es posible!? —el grito estridente de Raoul no lo sorprendió, habiendo dado aquella larga e inusual charla se notaban sorprendidos, incrédulos a niveles normales dado el tema del que hablaban. —Tiene pene ¿no? ¿Es hermafrodita?

—Es un varón, no tiene más nada ahí abajo aparte de lo obvio—lo de ventilar información del cuerpo de su principe resultaba ridículo, mucho más a Raoul que podía decírselo a cualquiera—Es una rareza, si, aun con todo parece que en su familia es normal.

— ¿Normal? Un hombre con periodo, matriz y posibilidad de embarazarse te parece ¿Normal? —Shuu estaba mostrando todo el asombro que no había mostrado en todos sus años de vida. —Tengo la ligera impresión de que estamos en mundos muy distintos...

—No me mal entiendas, es una rareza con todas las de la ley y no me lo hubiera creído de no ser porque enserio bota coágulos de sangre por ahí—el tema era incómodo, demasiado—Solo que él me dijo que siente los mismos dolores de los que se quejaba su padre.

—¿¡SU PADRE LO PARIO!? —Raoul se llevó las manos a la cabeza—Oh genial... un niño nacido de otro hombre ¿Qué sigue? ¿Va a encogerse con el tiempo?

—Eso ya es un poco exagerado—opino Shuu.

—Dudo mucho que eso pasara, su madre es mujer y no hay como negarlo—podía decir esto con total seguridad por leer los pocos archivos médicos de la familia McQueen—Tal vez solo era un hombre con esa cualidad y ya, no es precisamente necesario usarla para reproducirse.

—Aunque... si Lightning puede...—Shuu se llevó una mano a la barbilla—Y es tu pareja...

—Tu estarías ahí dentro... liberando mini Francesquitos...

— ¿Que? Oigan no-

—Voy a por los condones—se levanto se su lugar.

—Yo por las pastillas, las más suaves y que no maten a Lightning —dijo el albino de la misma manera.

— ¡Vuelvan aquí ahora! —ordenó a gritos, ambos se detuvieron, revolvió su cabello con una mano, incómodo —Nada de eso hace falta...

— ¿Cómo que no? Intenta negarlo todo lo posible, acabaras teniendo sexo con él, tarde o temprano ¿Qué talla de condón eres? —Raoul hablaba teóricamente enserio y tomarse esto con humor era un buen modo de escapar.

—Si quieres saber siempre puedes verlo—guiño un ojo coqueto—Sentirlo entre tus carnes—Shuu exploto quedando terriblemente rojo, hacerse la idea fue muy... muy perturbador, quería su inocencia de regreso.

—N-no juegues con algo así por dios—se tapó la cara con las manos—solo dilo, esa información quedara entre nosotros. —resoplo al notar sus intentos fallidos.

—Enserio imbéciles, no hace falta. —volvió a negar en un suspiro fastidiado.

— ¿Qué tanta vergüenza puede darte decírnoslo? De seguro muchas de tus amantes lo saben y llamare a cada una de ellas para que me lo digan—advirtió sacando su teléfono, Francesco refregó su cara con fastidio. —Pasa algo en especial ¿No es así? —preguntó al notar la incomodidad que llenaba la oficina de repente.

—No es necesario porque no puedo.

— ¿No puedes que? ¿No se te para al verlo desnudo? Eso se resuelve con porno ¿Sabes? Pue- ¡AY! —sobaba el golpe que Shuu acababa de darle, el asunto aparentaba ser serio pero el francés interrumpía a cada que había oportunidad.

—Lo de tener hijos, no puedo—arrugo un poco el entrecejo, apoyando la cara en su mano—Soy estéril.

—Eres... ¿Estéril? ¿Cómo es posible eso? Pensé que tu-

— ¿Te acuerdas como era antes, verdad? —Shuu volvió a tomar asiento al igual que Raoul—Como volví loco a papà.

—Fueron buenos tiempos—sonrió Raoul—Todas esas fiestas en Italia, la vida era más sencilla en esos tiempos, tan solo...

—Beber, fumar, tirarme a cualquiera que me gustara—suspiro—Entiende una cosa... Si por algo deje todo eso es porque papà me obligo a hacerlo usando mi salud como una buena excusa. Tu operación de pulmones... No era por dificultades respiratorias, sino por el tabaco, también inyectarme droga para disfrutar un poco más.

—Nos dijiste que no hacías eso—resoplo Shuu un poco ofendido.

— ¿Y que se lo contaran? Miren, el punto de todo eso es que casi muero por tanta tontería, esos años sin salir fueron precisamente por rehabilitación, fumar está completa y absolutamente prohibido, que ni se hable de droga, lo que pasa es que hasta después de un tiempo para hacerme chequeos y considerar mínima la idea de buscar una relación normal y duradera para calmar a Mamma me entere de lo mucho que me había jodido la vida.

—Oye... contabas con solo 20 años en ese momento, ni siquiera tenías el reloj activo. Tampoco es que yo fuera muy buena compañía—admitía el francés al notar el atisbo de culpa que emanaba de Francesco.

—En eso tiene razón—concedió Shuu y Raoul hice un puchero al japonés.

El italiano a pesar de ser casanova muchas veces había expresado querer tener una vida como la de sus padres, una esposa bonita y cariñosa junto a él para formar una familia. Siendo de este modo encontraban un poco más razonable que de repente esta idea se esfumara, entrando de nuevo a ser un mujeriego con ciertos límites.

—Lightning... ¿Lo sabe? Supongo que tuviste que explicar su condición, pero la tuya...

—Debido a que ya estaba armando su fantasía y parloteando cual adorable periquito, si, está enterado —informó sin muchos ánimos.

—Es un poco irónico que seas tú estéril justamente con una pareja llevando un cuerpo tan raro, no era suficiente con él reloj activo a tan corta edad, sino que también un útero... Un día de estos amanecerá con cuerpo de 20 y un culo de- ¡AY! ¡Deja de pegarme! —chilló con las manos en el golpe.

—No hay nada dentro, el dolor que sientes es por las pocas neuronas ahí vivas. Lamento que te sintieras forzado a decirlo, si lo ocultabas es porqué te incomodaba—se disculpó y Francesco suspiro, tamborileando los dedos sobre pulida superficie de du escritorio.

—Pensándolo un poco...Si necesito que compren algo—Su sonrisa era imposible de describir, un escalofrío recorrió a ambos por igual.


—Ya llegué—aviso al momento de cerrar la puerta. Bajando la escalera vio a Mate, quien se veía encorvado. — ¿No destruiste mi casa verdad? —preguntó mirándolo con ojos analíticos.

—No, estuvimos todo el día en la habitación jugando—aparte de sus palabras, esto era creíble por la cantidad bestial de arañazos y mordidas que llevaba, de no haber estado en la habitación Ren no lo hubiese dejado como la mierda. —Perdí mi orgullo—sollozo pasando a su lado.

— ¿Tienes orgullo? —no se imaginaba que paso, pero esto era muy divertido de alguna manera.

—Lo tenía... —salió lloriqueando de la casa, Francesco se rió de esto. Ahora tocaba saber que había ocurrido. Subió la escalera y entró calmadamente a donde aún se escuchaba el suave sonido de la televisión.

—Ya volví~

— ¡Hola! —al parecer -gracias a todos los dioses-los dolores habían desaparecido, tenerlo quejándose como animal agonizante lo dejo irritado el día anterior — ¿Cómo te fue? ¿Tío Raoul y Tío Shuu preguntaron por mí? ¿Me extrañaste? ¿Traji—puso un dedo delante de los finos labios para calmarlo, estar todo el día en esa cama debía tenerlo muy inquieto.

—Cálmate, aún es temprano y podremos hablar todo lo que quieras—lo tranquilizó, sentándose en la parte de la cama que no tenía plástico.

El problema... Coagulado de Lightning solo se resolvió de una manera, en la cual no llenaría de sangre todo volviéndolo una escena del crimen. Había puesto un enorme protector de cama -eso que usaban los ancianos con sus problemas de vejiga- y debajo de este un plástico en caso de que se traspasara tanta sangre, corriendo el riesgo de dañar el colchón. Era un poco incómodo, para que negarlo, pero prefería distraer al rubio para que no lo notara que intentar hacerlo más cómodo.

— ¿Cómo estuviste con Mate?

— ¡Genial! Jugamos mucho y Ren le daba cariño a Mate y-

—Sí, mucho y amorfo amor—se carcajeo, Ren gruñía hasta que Lightning lo cargo y lo acostó en su regazo.

—También jugamos mucho, pero a Mate le dio más miedo que a mí y tuvimos que cambiar de juego...

— ¿Que jugaban? —pregunto jugando un poco con el cabello rubio.

—Primero Resident Evil y luego Mortal Kombat... le gane 34 veces—festejó, Francesco rió nasalmente, ya entendía porque Mate se notaba tan derrotado—Yuuri llamó y me dijo que Viktor lo dejaría venir cualquier día para jugar ¿Cuándo puede? ¿cuándo, cuando, cuando, cuando...? —inclino suavemente la cabeza, disfrutando de sus adorables gestos y ojitos brillantes por la ilusión.

Yuuri era su único amigo pequeño, que este lo llamara y quisiera visitarlo lo llenaba de ilusión, más que todo por el poco tiempo que pudieron jugar aquel día. Pensando acerca de la petición no tendría problema alguno en aceptarlo, solo había un pequeño problema... llamado Periodo, si el rubio ruso había explotado con lo de que Lightning era su pareja, terminaría haciendo alguna otra tontera si se enteraba de esto.

—Puede venir después—enfatizo y Lightning hizo un puchero—De que la sangre deje de salir ¿Está bien?

— ¿Eso cuándo será? —preguntó con los mofletes inflados.

—No tengo idea, pero apenas estés bien iré a buscarlo—Lightning bajo un poco la mirada, al menos había aceptado—Como sea, ahora tengo algo que puede ayudarte a levantarte de ahí sin estar llenando todo de... eso—resaltarlo tantas veces lo hacia un poco más estúpido a cada segundo, mientras más pudiera evitar decirlo mejor.

— ¿Cómo? —el italiano tomo la pequeña bolsa con la que había entrado, dándole un alargado objeto al rubio— ¿Qué es? No entiendo...

—Eso se llama Tampón, se usa para evitar que te manches—explicó simplemente, Lightning alzo una ceja ¿Cómo ese cosito iba a ayudarlo? —Se... dannazione—farfullo—Se mete por donde sale la sangre. —la cara de Lightning se tornó de un profundo azul.

—E-eso duele, no quiero usarlo—lo lanzo bien lejos, Francesco silbo por el gran lanzamiento. Sin prestar mucha atención saco otro— ¡Yo no quiero usar eso! —negaba tapándose la cara con las manos.

—A menos que prefieras estar todo el santo día ahí sentado y yo teniendo que lavarte a cada hora debes usarlo, tampoco son tan incomodos—no tenía ni puta idea, pero debía convencerlo de alguna manera.

— ¿V-va a doler? —preguntó con miedo. Francesco aparto la sabana y lo cargo con cuidado, el protector estaba con una enorme mancha carmesí.

—Lo dudo—entro al baño y lo sentó al borde de la bañera—Mira, es suave—lo doblo un poco, Lightning seguía sin verse convencido—Si no das más quejas sobre esto te comprare alguna otra cosa que quieras.

— ¿Otro perro? —preguntó con ojos brillantes.

—Todo menos, otro perro—aclaro—Ya bastante tengo con esa maquinita de matar—miro acusatoriamente al poddle que solo lo miraba de extraña manera—Un gato, un periquito si quieres, todo menos un pe-

— ¡Quiero un tigre! —casi se resbala por la tontería, mirando al rubio con espanto ¿¡Como que un tigre!? —Un tigre blanco... ¡Me podría montar sobre el!

—Puede ser alguna otra cosa aparte de animales—el tic en su ceja se volvía más fuerte, Lightning quería ya de plano un zoológico.

—Entonces un oso.

—Quedémonos con la idea del puto perro de los huevos ¿Qué raza?

— ¡Golden Retriever!

—Mañana lo buscamos, ahora, abre las piernas—parecía increíble como un niño de 8 lograba manipular de esta manera a un adulto, mucho más si es Francesco Bernoulli. Haciendo casi y poniéndose rojo abrió un poco las piernas.

Inhalo y exhalo, jamás en su mugrienta vida espero hacer algo como esto. No tener idea por ser hombre complicaba un poco el asunto, aunque si teóricamente se trataba de algo sencillo. Empujo la mitad del objeto ahí dentro, Lightning gimió un poco incómodo, con uno de sus ojos cerrados viendo a Francesco. Al menos ya iba la mitad del maldito objeto, siguió empujando con cuidado hasta que solo quedaba ese fino cordoncito casi guindando.

— ¿ves? No fue para... Ouh... —pudo aguantarse muy bien la risa, Lightning sollozaba avergonzado a niveles absurdos.

—Per-perdón... —gimoteo tapándose toda la cara con las manos.

—Tranquilo, no pasa nada—suspiro, poniendo una de sus manos en el miembro erguido del niño ¿Era posible excitarse cuando ponen un tampón? Considerando que algo entraba en ese lugar era en sus momentos más íntimos era razonable que esto ocurriera.

Masturbarlo era algo que le gustaba hacer, las caras que hacia el rubio en esos momentos simplemente... le encantaban, no existía otra manera de describirlo, el asunto aquí era no quedar igual que el por estarlo haciendo.

Control... contrólate por dios...—suspiro sonriendo con cierta malicia por los gemidos de su rubia y pequeña pareja. Que se corriera no costo tanto, lamiendo los restos del blanco liquido en su mano— ¿Ya estás bien?

—Si...—respondió en las nebulosas, algo perdido entre los escalofríos que seguían azotando su cuerpo.

...

—Esto es incómodo...—se quejó bajando las escaleras de la casa.

—Luego de un rato te vas a acostumbrar y aprenderás a colocarlos tu solo—la expresión de espanto de Lightning causaba mucha gracia—Dentro de un par de días debemos volver a salir para hablar con unos socios, será a un casino y no me gusta la idea de dejarte una noche completa aquí con Mate, ya ordené la ropa que usaras, si para ese día aun te baja deberás disimular un poco esto.

— ¿Qué es un casino? —del discurso, solo presto atención al lugar.

—Un sitio donde se hacen muchas apuestas, se juga, baila, bebe, fuma... Dudo muchísimo que conozcas un lugar así en realidad. Aun así, podría ser divertido, quizás te enseñe a jugar poker—lo abrazo desde la espalda besando su cabeza.


—Esto es una mala idea Francesco —opino Shuu, usando un traje blanco con camisa en color plata y corbata morada.

—Que aguafiestas eres, no pasara nada malo—aseguro bajándose del auto, Raoul ya se había ido a hablar con una chica que pasaba por ahí— ¿Recuerdas lo que te dije no?

—Cerca de Francesco o tío Shuu porque Tío Raoul es muy puto—se bajó de un salto del coche, Raoul lo miro con ojos de perro ¿Qué acaso seria su apodo permanente? —Es gigante—lo lindo de llevar a Lightning a cualquier lado, es que se impresionaba muy fácil por lo poco que en su vida visitó.

—Señor, lo siento, pero los niños no pueden—Francesco saco una especie de plana caja metálica de apenas 15 cm de altura, una parte era curva y en una pequeña pantalla de números rojos marcaba , con una sonrisita la movió muy suavemente frente al hombre que la tomo, fingiendo demencia al dejarlos pasar.

— ¿Qué era eso? —preguntó curioso viendo hacia atrás.

—Es como mi tarjeta de crédito, pero con una limitada cantidad—resumió, sin querer dar demasiados detalles—Es un secreto que yo se la di ¿no dirás a nadie, verdad? —guiño un ojo con un gesto de silencio y Lightning asintió.

En lo que esperaban a quién había citado justamente en ese casino comenzaron a jugar, Lightning sacaba mucha suerte en lo que a ruleta refería, Francesco reía por la cara de estupefacción de los pomposos y ancianos jugadores que estaban en la misma mesa. Shuu por su lado se había ido a otro lado, tan solo tomando una pequeña copa de vino tinto.

—No creí encontrarte aquí—alzó la vista, notando a su recién llegado acompañante. — ¿Gustas jugar?

—Realmente no son mucho de mi gusto este tipo de lugares, lo siento—se disculpó con Naraku quién seguía de pie a su lado.

—Se te nota en la cara y postura que no estas cómodo, supongo que por trabajo también hay cosas que hacer—se encogió de hombros— ¿Sabes bailar?

—Si, pero...—Naraku tomo la copa y la dejo en la mesa, agarrando con delicadeza la mano del albino y guiándolo donde estaban las demás parejas bailando—Na-Naraku—cuando intentó huir ya había empezado la música y toda ruta se escape se esfumo, siguiéndole la corriente al pelinegro.

—Tenía en mente invitarte a cenar un día de estos, creo que me adelantaste la jugada—hablaba mientras bailaban, muchas otras parejas del mismo género estaban ahí por lo que no se veían desentonantes. — ¿te gustaron mis regalos?

—Todas han sido muy hermosos, gracias—sonrió mínimamente.

—Verte sonreír sabiéndote tan parecido a tu padre me hace sentir satisfecho ¿sabes? Se que posiblemente me veas como alguien que solo se quiere aprovechar de ti considerando tu familia, más aún el repentino interés—comenzó a decir, haciendo da una vuelta a Shuu para volver a tomar su mano, pasando una por la cintura y pegándolo a su cuerpo como requería el baile—Sin embargo, no quiere decir que no pueda sentir algo de verdad por ti.

—Eres humano, encariñarte es normal—quiso verlo desde un ángulo menos romántico.

—Un simple afecto es algo muy pequeño, ser subestimado de esa manera es cruel ¿Sabes? Además, mereces algo más que un simple cariño—las mejillas del albino se tornaron rojas de nuevo—Watashi wa anata no koto ga daisukidesu.. —susurro, inclinándolo hacia atrás para finalizar y dando un beso corto que fue correspondido casi al instante.

— ¿Pasa algo? ¡Hey! ¿¡Te hiciste daño!?

—No, estoy bien—gruño por lo bajo, sin fijarse en los restos de cristal en su mano, la cual sangraba ahora un poco, su vista aun fija en la pareja que salía de la pista de baile, se levantó pasando de largo de la chica que lo llamaba, Naraku se fue aparentemente, jalo repentinamente a Shuu.

— ¡Ay! ¿Qué te pasa? —preguntó algo sorprendido.

—Nada... Solo... ven acá—farfullo con el ceño levemente fruncido, tomando firmemente la cintura del albino, ritmo más rápido de la música lo favoreció, guiando al levemente torpe albino debido a la confusión. — ¿te gusto?

—Sabes que sí, preguntármelo ahora es tan inútil como contar cada cabello de tu cabeza—respondió con absoluta sinceridad ¿Qué más quedaba? No era un secreto y por eso dolía que el francés no terminara de aclarar la situación.

—Entonces deja de acercarte a ese imbécil.

—Puedo acercarme a quién quiera, en caso de que no te hayas dado cuenta, no eres nada para pedirme algo así—resalto en tono dolido pero malsano.

—Eso quisiera el—capturo la boca de Shuu en un beso excesivamente profundo, del cual, aunque no pudo separarse tampoco correspondio del todo, a su alrededor, todos se detuvieron para aplaudirlos, pensando que la situación que ahí acontecía era la mejor. Shuu solo se hacía una pregunta.

¿Por qué solo cuando intentaba ser feliz con alguien que si pudiera quererlo Raoul quería impedirlo?

¿Tanto gozaba de verlo sufriendo por lo mismo?

...

—Muchos años sin verte—Lightning arrugo profundamente el entre cejo, una mujer de cabello en tono platina se abrazó al cuello de Francesco, sentado en un largo sofá de terciopelo descansando un rato de humillar a otros apostadores—Mi bello Bernoulli.

Señorina Sally—respondió Francesc acariciando su cara muy suavemente, la morisqueta de ofendido de Lightning no tenía comparación—Lo mismo digo ¿No que estabas en Inglaterra?

—Me aburrí—declaro separándose y dando la vuelta para poder sentarse en el sofá. —Todos ahí son unos aburridos y aquí también, extraño nuestros tiempos de diversión—ronroneo pegándose un poco.

—Por mi parte debo decir que—Lightning lo jalo del brazo, abrazándolo— ¿uh?

—No sabía que dejaban pasar niños ¿Es hijo tuyo? No se parecen en nada pero con lo juguetón que eres no me sorprendería que tuvieras alguno—rodo los ojos ¿Qué manía tenía al gente con inventarle hijos? Su vida era más publica que privada, esto no tenía sentido.

—Francesco es mi pareja—gruño Lightning, con el agarre más ceñido.

—Oh~ que adorable eres—rio pensando que era una broma—Francesco jamás ha estado con ningún hombre... o niño—el rubio la miro aburrido—Y dudo que seas la primera vez en realidad. Como sea, tal vez deberíamos volver a vernos más seguido, ya que estas aquí...

Ellos siguieron hablando, eso claro con Lightning que se había dado a la fuga pisoteando molesto ¿Qué no? A ver, podía llamar la atención de Francesco 50 veces más que ella, no le importaba si la conocía o no desde antes, Francesco ahora era su pareja y no tenía que estar entretenido con esa mujer. Se detuvo frente a quien ponía la música.

— ¿Puedo cantar como ella? —preguntó al señalar a una cantante que ahora se despedía del público.

— Claro que puedes chiquitín—sonrió el pelinegro— ¿Alguna canción que quieras? —preguntó y poniéndose de puntitas señalo una de la larga lista—Oh, muy bien. Toma—entrego el micrófono, aparte de ser un niño si estaba ahí dentro debía ser adinerado, no quería perder su empleo al tratarlo mal o no cumplir una petición que fue bastante educada.

—Gracias—se apartó un poco, colocándose en medio de esa enorme tarima que emulaba algo de lo más antiquísimo del mundo. La música comenzó a sonar, tan calmada en comparación a la que había antes que Francesco y Sally voltearon a mirar

Si recordamos que, muy lejos de aquí~
El futuro... brillando espera, en algún lugar
No debemos temer lo que pueda llegar
Centrándonos, bajo un cielo hermoso como el mar...

La canción era una que su madre le cantaba a cada rato a su papa, muchas veces la había escuchado durante las noches.

Colores que amamos... entran por la ventana
Y yo quiero poder estar contigo antes de que...
El futuro, brille en otro lugar que no sea aquí
Quiero poder ver, nuestro tiempo cambiar
Debajo de, ese gran sol que brilla encima de ti.

Casi le da un infarto de ver a Lightning ahí, pasando entre la muchedumbre con cierta facilidad. Cierta parte de su cabeza -la cual hizo lo que quiso- quería -y tomo- una foto de Lightning, se veía adorable sosteniendo el micrófono con ambas manos y cantando con los ojos cerrados.

No puedo, hallar tu rastro aquí... no te encuentro
Te busco, muy lejos.
Si recordamos que, muy lejos de aquí~
El futuro, brillando espera, en algún lugar
Tu yo podremos dormir eternamente, abrazados
Bajo un cielo hermoso como Mar...

Yo te quise y sé que siempre te voy a querer
A veces tengo miedo de hacer las cosas mal
Nunca podré olvidar los ratos junto a ti
Son cosas que ahora mismo no podremos repetir

Uhh~

Esta, allí... Esta cerca de ti~

Los aplausos llegaron, mirando nervioso a donde se supone estaba Francesco y no viéndolo, ser cargado de repente lo asusto un poco pero se abrazó a él cuando lo identifico, sonriendo satisfecho.

—Avísame para cuando pienses hacer algo como esto de nuevo—suspiro divertido.

—Es que... estabas con ella. —inflo los mofletes.

—Solo era una conversación normal—dijo bajando de la tarima—Como viejos amigos, seria incapaz de estar con alguien más teniéndote a ti—dio un discreto beso en sus labios, sin nadie que pudiera verlos y armar un escándalo. Se detuvo al notar a uno de los empleados pararse en frente suyo, impidiéndole el paso.

—Se me ha ordenado llevarlo a la sala privada Señor Bernoulli—informo el hombre.

—Ya era hora, tenerme esperando tanto—bufo en tono ofendido—Llame a mis empleados, Shuu Todoroki y Raoul CaRaule—ordeno y el pobre hombre asintió tomando camino a donde se supone estaban los otros dos.

— ¿Ya veremos a esa persona?

—Sí, es un dolor de culo como casi cualquier americano—bufo—Vamos—habiéndolo puesto en el suelo de nuevo tomo su mano. Una vez los otros dos estuvieran presentes los guiaron a una de esas costosas salas privadas, Francesco podía pagar una si quería, pero la pereza y nulo interés en gastar tiempo en algo como eso se lo impedía. El empleado se fue, Shuu se disponía abrir la puerta, pero esta se abrió antes.

— ¡Bernoulli! Fósil viviente, cuanto tiempo sin vernos.

—Ojalá gozara del placer de que fuera mucho, mucho más Jack- ¿Qué pasa? —el repentino jalón y ser empujado levemente por el rubio lo asusto.

—Qui-quiero irme.

— ¿Ah?

—Que pasa—preguntó Shuu mirándolo.

—M-me quiero ir de aquí—insistió.

—Es solo un idiota, no tienes que asust-

— ¡ME QUIERO IR! —insistió sollozando.

— ¿Qué tanto hay detrás de ti? ¿Tienes una cabeza extra y no estaba enterado? —se burló, dando la vuelta y notando a Lightning que se arrimó hasta Shuu— ¡Oh! Pero si es Lightning.

—Espera ¿lo conoces? —Francesco lo miraba estupefacto, fijándose un poco más en su vestimenta, un abrigo con plumas en la parte del cuello. Él otro sonrió.

—Por supuesto que lo conozco.

—Fran-Francesco el acompañaba al monstruo, me quiero ir—insistió llorando a moco suelto por el miedo, esta era la primera vez que lo veía tan claro, pero estaba seguro de que ese hombre no era el monstruo, era menos alto y más delgado.

— ¿Monstruo? No me digas que tu padre me llamaba de esa manera frente a ti, ese pobre anciano, me dio tanta pena cuando me entere de que se murió... El entretenimiento se había ido y tu desaparecido, aunque ya que estas aquí—se relamió el labio, dejando a la vista un pequeño pircing plateado, extendiendo la mano con intenciones de agarrarlo, siendo detenido por Francesco que lo sujeto de la muñeca.

—No lo toques Jackson—gruño apretando el agarre.

— ¿hu? ¿Qué pasa abuelito? Temes que te quite lo único capaz de levantarte eso tan inservible que tienes entre las piernas supongo—se mofo soltándose, Lightning se aferró más a Shuu, intentando esconderse—Es un insulto que quieras huir así de mi Lightning, con la diversión que podríamos tener—saco la lengua, en un gesto tremendamente infantil.

—Deja de estar tonteando Jackson, no tengo la suficiente paciencia para aguantarte—se escuchó desde adentro de la sala.

—Menudo aburrimiento el de ustedes—bufo entrando de a largos pasos, metiendo las manos en su abrigo.

—Vámonos por favor...—sollozo Lightning tomando la mano de Francesco, suplicándole mientras temblaba de miedo. Negó suavemente con la cabeza, era ya momento de quitarse el tema de encima, tomo su mano con fuerza y después de Raoul y Shuu entro a la sala

¿Así que este era el tan afamado Monstruo al que Lightning temía?