Lo prometido es deuda. Aquí está el noveno capítulo y es un poco más largo :) Debo decir que me siento muy feliz por los comentarios de Mikussa. ¡No sabía que había alguien que le gustara mi historia! Este capítulo se lo dedico a ella. Y por cierto, sabiendo que hay alguien que espera las continuaciones, procuraré publicar cada día ^^ Gracias Mikussa, y que sepas que acepto tu opinión y tus ideas para la historia. Espero que disfrutéis del capítulo.


CAPÍTULO 9

Los días pasan, el puente es casi a final de curso. Sí, es ridículo. Es dos semanas antes de que finalice el curso por completo. Justo después de los exámenes finales.

Mi vida continúa normalmente. Logro no pensar en el asunto de Syo-kun. Ya tendré tiempo en su momento. Ahora quiero disfrutar. Según pasa el tiempo, se van aclarando algunas cosas, no como a mí me gustaría, pero están bien por ahora.

Por ejemplo, lo que ocurrió con Kaoru en el parque. Ambos hermanos vinieron poco después de lo que pasó en la azotea para aclararlo todo. Bueno, en realidad fue algo así: "hemos hablado. Lo hemos aclarado todo y fingiremos que ese beso nunca ocurrió." Syo añadió un "por ahora".

Nada más. Sin explicaciones. Intenté averiguar que había pasado exactamente pero no logré nada. No querían hablar. Pregunté a Nacchan por si sabía algo pero me dijo que había intentado espiar la conversación inútilmente. Y así está la situación actualmente.

Luego está el asunto de St rish. El grupo que Saotome quiere formar con los seis chicos (Otoya, Tokiya, Masato, Ren, Natsuki y Syo). Todos han decidido esperar al resultado de la operación de Syo y si sale bien serán oficialmente un grupo. Si no… bueno, no han querido hablar mucho de eso.

Y por fin llegó el día. Mañana Syo y yo nos iremos a las vacaciones románticas. Estoy en mi habitación preparando mis maletas con Haru-chan, Akimura-chan y Tomo-chan.

Tomo-chan es siempre la más desvergonzada.

-Eh, eh… Akiko-chan. Llevarás protección, ¿no?-lo dicho.

-Sí…-odio admitirlo, me da vergüenza, pero es así.

-¡Maaaaal! De eso se tiene que encargar el chico. Si no lleva es que no tiene interés alguno-desde luego esta chica…-¿Y ropa interior sexy?

-¿Qué? ¡¿Pero qué demonios?! ¿Cómo iba a pensar… en algo así…? Yo…-vale, no sexy, pero un conjunto mono debería haber buscado. Maldita sea, lo olvidé.

-Mmmm… me huele a que es un no. Pero…-Tomo-chan agarra una bolsa y saca algo empaquetado- ¡Tachán! Las chicas y yo lo elegimos para ti- saca un conjunto de ropa interior rosa pastel. De encaje y algo transparente. No es muy provocativo pero sí insinuante. La verdad es que es precioso, me encanta. Además, tiene los bordes negros.

-Gracias… pero no teníais porqué…

-Rosa y negro. Los colores de Syo-kun- dice Haruka feliz- ¿Te gusta?

-Me encanta-abrazo a las chicas. Seguimos hablando mientras acabo de preparar la maleta y luego se van para dejarme dormir. Me desean suerte.

Yo me voy dormir pensando en las maravillosas amigas que tengo.

Me despierto muy temprano. Tenemos que coger un tren a las diez. Me ducho y antes de vestirme me pruebo el conjunto. Es precioso y me queda bien. Lo guardo en la maleta y me visto. Salgo corriendo para llegar al punto de encuentro lo antes posible. Cuando me doy cuenta he llegado a las ocho y media. Una hora antes de lo acordado. Me sorprendo al ver llegar a Syo unos minutos después.

-Vaya… los dos hemos llegado muy pronto- le digo.

-Sí, estaba impaciente y como no quería llegar tarde lo hice todo muy rápido…-se queda unos minutos pensando-¿Te apetece ir a desayunar a alguna cafetería de las de aquí?

-¡Sí! He oído que en "Delicatessen" ponen ahora café helado. Quiero probarlo.

-Pues vamos-me dice Syo sonriendo.

Una vez terminamos de desayunar, vamos a la estación. No puedo evitarlo y me empiezo a quedar dormida en el tren. Apoyo mi cabeza en el hombro de Syo y me duermo.

Llegamos a eso de las siete. Decidimos soltar las maletas, ducharnos, e ir a cenar. La habitación es muy bonita. Es grande y está muy bien decorada. Una tele de plasma. Una mesita con dos sillones pequeños. El baño tiene una enorme bañera. Hay un balcón precioso. Las vistas son muy bonitas. Y… la guinda del pastel: una cama enorme de matrimonio. Nada más verla me pongo tensa. Observo la reacción de Syo: primero mira como un bobalicón. Luego se pone rojo y aparta la vista.

-Si no te importa, me ducharé antes. Quiero echar un vistazo por los alrededores del hotel antes de cenar- todo eso lo dice vuelto de espaldas, rebuscando en su maleta. Creo que finge no encontrar algo porque está rojo y no quiere mirarme. Lo agradezco… mi cara también es un poema.

-Adelante. No me importa- suficiente para que salga corriendo al baño.

Me dispongo a sacar todo lo necesario para ducharme. La ropa la dejaré fuera para cuando salga. Como Syo no estará no pasa nada. Pero, ¿qué digo? Si ya sé lo que va a pasar… no, no. No pensaré eso ahora. Entonces me doy cuenta que en mi maleta hay… ¡¿otro conjunto de ropa interior aparte del negro?! Junto con él hay una nota: "Aki-chi, soy Nacchan Esto es un regalo de mi parte. Las chicas ya te han comprado uno, pero… son dos noches ;)"

No sé que pensar… Natsuki es increíble. Un conjunto rojo pasión. Totalmente provocativo. Muy pero que muy transparente. En fin, que no me imagino con él puesto.

Syo-kun sale ya vestido del baño. Me apresuro en esconder el conjunto de Natsuki.

-Puedes entrar.

-Sí… ¡voy!

-Mmmm… te esperaré en el restaurante a las nueve- sonríe- así podrás impresionarme con lo que te pongas-me guiña un ojo y se va sin darme tiempo a contestar.

Menos mal que me he traído un vestido que me regaló mi madre y aún no me he puesto. Lo reservaba para una ocasión especial. Cuando termino de ducharme, me pongo el conjunto de las chicas y encima el vestido. Es también rosa pastel aunque un poco más oscuro. Es sencillo pero muy bonito. Lo hizo mi madre especialmente para mí.

Me peino y termino de prepararme. Son las nueve menos cuarto. Salgo y me dirijo al restaurante. Allí está Syo esperándome. Se apoya contra la pared y parece que tiene algo entre sus manos con lo que juguetea. Me acerco y lo saludo.

-Hola, siento haberte hecho esperar.

-¿Pero que dices? Aún no son las nueve.

-Sí… es verdad… yo…- esto es horrible. No puedo actuar con normalidad desde que llegamos. Ni siquiera soy capaz de mirarle a la cara. ¿De verdad todo esto es por lo que puede pasar? A este paso no ocurrirá nada. Pero no puede ser así, quiero ser completamente de Syo antes de la operación.

-Te noto rara desde que llegamos- me mira con preocupación mientras me coloca unos mechones de pelo tras la oreja- Toma-me entrega un lirio. Es sencillamente precioso- Una flor para una flor- dice él.

-Syo, eres todo un caballero. Eres como un príncipe- no puedo evitar decirle eso. Es lo que pienso. He hecho que se sonroje. Me coloco el lirio tras la oreja.

-Va… vamos.

La cena transcurre con normalidad. Todo está delicioso. Después paseamos un poco en silencio por los jardines del hotel. Vamos con las manos entrelazadas.

Volvemos a la habitación. Él pasa primero. Yo no sé que hacer así que le digo que necesito entrar en el baño. Me miro al espejo y me aseguro de estar perfectamente arreglada. Tardo mucho. Cuando salgo me encuentro a Syo con una tenue luz en la habitación. Tiene la camisa desabrochada y me mira con los ojos y los labios entrecerrados. Yo me acerco y le acaricio el rostro. Está sonrojado. Me besa. Termino de quitarle la camisa y él baja las tirantas de mi vestido. Yo aparto la vista avergonzada. Sin darme cuenta estamos en la cama. Él encima de mí, con los pantalones desabrochados. Ya no tengo el vestido... Solo ese conjunto rosa pastel. Entonces lo contemplo. La persona a la que he llegado a amar tanto en tan poco tiempo. La persona que me ha hecho tan feliz. La persona que más amor me ha demostrado en toda mi vida. Esa persona… es posible que la pierda. Comienzo a llorar. No puedo parar. Syo me mira desconcertado. Me sienta en la cama. Se abrocha los pantalones y me cubre con las sábanas. Me habla pero me es imposible escuchar sus palabras. Solo oigo una voz en mi cabeza que me dice: "Lo perderás." Una y otra vez. Me abraza y entonces apoyo mi cabeza en su pecho desnudo. Él se tira hacia atrás en la cama mientras me agarra la cabeza y me acaricia el pelo con suavidad. Mira al techo, no puedo distinguir bien su expresión a través de las lágrimas. Antes de darme cuenta, me he dormido.

Me despierto con los primeros rayos de sol. Miro el reloj: las nueve y media. Estoy desubicada. Entonces recuerdo lo sucedido anoche. Me levanto de golpe. La habitación está vacía. Ni rastro de él ni de sus cosas. Solo mi maleta. Hecha. Mi vestido es lo único que está fuera, cuidadosamente doblado sobre la maleta. También puedo distinguir otro objeto. Me acerco: un lirio. Es igual que el de ayer, solo que esté está fresco, recién cortado

Me doy cuenta. Syo se ha ido. Me ha abandonado.


¿Qué os ha parecido? Ya casi he terminado el capítulo diez. Lo estoy escribiendo ahora. Por cierto, un dato: lo de problema de corazón de Syo lo he sacado del juego de PSP. Al parecer en su historia tiene un problema así. Pero la verdad no he jugado el juego porque está en japonés y no lo entendería, así que no sé los detalles. Eso es todo y... hasta el próximo capítulo :3