Llegaron cerca del mediodía, tardaron casi tres días porque, aunque el sitio no estaba nada lejos, menos en auto, varias veces se detuvieron a analizar si estaban haciendo lo correcto. Lo correcto no en el sentido tradicional de la palabra, evidentemente. Se habían librado de las consecuencias de sus actos casi por puro milagro, pero esas eran las ligas mayores. Al final, Stan, Kenny, Kyle, Clyde y Token se subieron al automóvil robado a Sheila , jurando que era la última vez que paraban en un hotel de la carretera para ganar tiempo y siguieron derecho a la dirección que Tweek les había indicado. Desde antes de llegar notaron que el complejo de apartamentos estaba a unas calles del Casino que planeaban robar. Kyle no pudo evitar la sonrisa satisfecha, seguro que había tomado una decisión correcta al dejar al rubio al mando. Los recibieron en la entrada del edificio para indicarle al vigilante que les permitiera entrar al estacionamiento. Se encontraron en las escaleras.
-Pensé que no iban a llegar nunca-
-Lo habíamos planeado para unos días más tarde, ustedes fueron los que se adelantaron-
-Alguien tenía qué evaluar el terreno, querido, de nada- le causó gracia la voz nasal de Craig mientras se pegaba a us costado, enredando sus dedos en sus cabellos rojos. Miró de reojo a Tweek al sentir su mirada en él y apartó disimuladamente al chico.
-Además no es tan fácil ¿Sabes? Tuve qué decir un millón de mentiras en casa para venir- Clyde dio dos pasos adelante para encarar a Tweek. El rubio se detuvo, pasando sus ojos con pesada lentitud por todos los presentes, una sonrisa burlona contrastaba con el resto de sorpresa en su rostro.
-Iban a acobardarse ¿ Verdad?-
-No diría acobardarnos, pero- Stan se pasó la mano por el brazo, encogiéndose cuando Tweek puso su mano en su hombro.
-Está bien tener dudas- esa sonrisa no podía ser sincera- no importa, ya llegaron, deberíamos festejar ¿No creen? Bebé ¿Por qué no vas a comprar algo de beber? Me acabé la última botella de vino esta mañana - Sacó su cartera y se la extendió a Craig quien asintió en silencio.
-Te acompaño- Kenny miró de punta a punta al chico. No podía negar que le daba escalofríos. Ambos bajaron las escaleras de nuevo, hacia la salida del edificio- ¿Cómo consiguieron que les vendieran vino?-
-Para poder rentar este departamento necesitábamos ser mayores de edad o tener un tutor para firmar por nosotros, por lo que Tweek decidió comprar identificaciones falsas. Dice que yo me veo casi de veintiuno cuando me quito mi gorro, así que para probar, primero compramos licor en una tienda con la identificación falsa y como resultó bien, me dijo qué decir y cómo portarme para hacer el trato. Resultó tan bien que me mandó a comprar unas dos cajas de vino para celebrar-
-Vaya, ese chico sí que sabe manejar a las personas ¿No?- se arrepintió de la soltura con que lo dijo por el gesto incómodo de Craig- no me refiero a ti, yo sólo...-
-Como sea- se mordió los labios, mirando hacia el tercer piso antes de seguir caminando rumbo a la licorería.
El departamento era más grande de lo que hubieran esperado y mucho más arreglado de lo que la premisa de dos adolescentes solos pudiera ofrecer. Tweek era un poco obsesivo con la limpieza y todos lo sabían. En la entrada estaba una pequeña mesa de madera con apenas tres sillas.
-Amigo, estoy agotado- Token comenzó a bostezar nada más entraron.
-Puedes dormirte un rato, bebito- dijo Tweek, ácido- la habitación es la segunda puerta de la izquierda- Clyde , Kyle y Stan se sentaron- ¿Les puedo ofrecer algo? Tenemos pizza fría y galletas-
-Yo quiero galletas- pidió Clyde.
-Yo prefiero esperar las bebidas- Kyle se recargó en la silla, estirando su cabeza para apreciar mejor el lugar- no está nada mal este sitio, amigo. Escogiste muy bien-
-Sé que ya te diste cuenta que no fue al azar- sonrió, acercándose a Clyde para darle las galletas- Disculpa, no tenemos más sillas ¿ Puedo sentarme en ti?- esa mirada felina no podía traer nada bueno. Clyde asintió torpemente , mirando la sonrisa y después la espalda de Tweek cuando se sentó en sus piernas, inclinándose ligeramente para acomodar sus codos en la mesa y seguir hablando- ¿Cómo estuvo su viaje?-
-Fue una mierda, amigo ¿ Alguna vez haz viajado con cinco adolescentes apestosos? Fue como el infierno pero con peor música- el rubio rió bajito, abriendo un poco más sus piernas para que su trasero se pegara más a Clyde. El castaño casi se atraganta con su bocado al sentirlo- los hoteles de carretera son lo peor del mundo, las paredes son demasiado delgadas y parece que nunca lavaran las cobijas-
-Pudieron ahorrarse eso si hubieran venido directo aquí. Lavo las sábanas al menos una vez al día-
-No nos puedes culpar, Tweek. Tú nunca haz sido una persona normal y de cualquier manera . tú y Craig ya dieron ese paso. Todo el puto pueblo está hablando de ustedes, culpando a la alcaldesa por haberte liberado en primer lugar si ya eres un criminal consumado. No han podido encontrar una sola prueba pero es bastante obvio que el responsable del robo del banco está aquí sentado- Kyle le señaló con la cabeza- y que su pequeño perro faldero se encargó, una vez más, de limpiar su desastre. Parece que no te importa nada nunca, pero al menos yo tengo un par de cosas por perder si esto sale mal, ya sé que fue mi idea en primer lugar pero no es lo mismo estarlo planeando, verlo de lejos que ya sentirlo aproximarse ¿ Sabes? Las dos caras de la moneda son poder darle una vida decente a Ike, dejar de preocuparme por qué voy a darle de comer al día siguiente. O ir a prisión y dejarlo en las putas manos de esa vaca alcohólica, sin la posibilidad de verlo nunca más- tragó saliva- da miedo, hermano-
- Primero que nada, si vuelvas a referirte de esa manera a mi Craig, jura por Dios que te voy a sacar los dientes con las manos- su voz estaba demasiado tranquila, sus manos sosteniendo su cabeza casi sin interés- No digo que no tengan miedo, Kyle. Es normal, supongo. Estar en la cima siempre trae algo de vértigo pero ¿ En verdad considerarías perderte la vista? Las leyes no fueron hechas para nosotros, pensé que eso lo habías comprendido, tú primero que nadie ¿ Haz escuchado hablar del Vorovskoy mir? - el pelirrojo negó- por allá de 1917, tenías una nación rusa con zonas sin descubrir, con gente llena de odio por los resultados de la revolución y eso dio como resultado una realidad diferente, algo conocido como " Mundo de ladrones" donde robar no sólo era la mejor manera de conseguir el sustento, sino un acto de rebeldía. Los ladrones eran vistos como héroes, como redentores de su patria porque las leyes eran una mierda y qué mejor que atacarlas, que dejar en claro que no iban de acuerdo con su propio mundo. No te culpo por tener miedo por perder algo pero ¿Acaso no te parece una estupidez tenerlo? Las leyes fueron las que te hicieron temer por Ike, en primer lugar. Porque eres joven y si te equivocas como cualquier joven, ninguna autoridad se va a tentar el corazón para arrebatarle a ese niño su único lugar seguro, porque las leyes no entienden de sentimientos sino de lo que es " correcto" y lo correcto es que un bebé esté con su madre aunque ésta sea una alcohólica de mierda ¿No es cierto? Sino quieres pensar en el dinero, en el desahogo que te va a generar, piensa en esto : Le estás dando la oportunidad a tu hermano de vivir en una realidad donde las leyes no van a atarlo ¿No es una recompensa razonable? Estamos juntos en esto, Kyle, todos. Si no confias en tus habilidades, puedes hacerlo en las de tus amigos- flexionó los brazos, recargando su cabeza en la mesa, sonriendo al sentir las manos de Clyde cerrarse en sus caderas por instinto ante el roze cada vez más descarado- ve esto como la oportunidad de matar tus miedos, todo el odio que tienes y llevarte unos cuantos billetes como extra-
-Dios nos libre de que alguna vez te dediques a la política. Tweek- intervino Stan.
-Bueno, querido, sabes que siempre he sido muy bueno con la lengua- sonrió, lamiéndose los labios, entrecerrando los ojos al sentir la erección del castaño buscando el calor de su cuerpo- creo que tú también te estás entusiasmando-
-Siempre haz sido mi debilidad, Tweek- dijo en un gruñido, sin importarle que los demás estuvieran mirando el sonrojo en sus mejillas, la placentera fricción que buscaba- si Craig no se me hubiera adelantado, te juro que nunca hubiera dejado que te escaparas de mis manos-
-Entonces ¿Puedo confiar en que no vas a echarte para atrás?- el verdeagua, dorado o lo que fueran esos ojos se plantaron al esmeralda de Kyle. Una descarga eléctrica, un instinto de salir corriendo como si ese muchacho fuera una serpiente a punto de cerrarse en su garganta. Pero esos labios húmedos, la lengua asomándose entre ellos por la sonrisa traviesa que hacía casi inocente su rostro. Como si alguna vez, alguien, pudiera salir del hechizo que ese maldito bastardo tenía.
-Sabes... Hace mucho que no me recuerdas lo bueno que eres con la lengua- sonriendo de lado, comenzó a bajarse el cierre del pantalón- quizá si me convences un poco más...-
-Hubiera preferido el de sabor limonada pero este froster tiene mucho más alcohol-
-En ese caso hubiéramos comprado una botella ¿No crees?- dio vuelta a la llave y su sonrisa se quedó congelada, cerrando de nuevo la puerta haciendo el menor ruido que le fue posible-¿Qué opinas si vamos al auto a beber esto sólo tú y yo?- Kenny vio con duda el temblor en el labio inferior de Craig- esos cuatro se van a tardar un rato y seguro Token se quedó dormido- No quiso preguntar más, así que lo siguió en silencio por las escaleras, de nuevo hacia abajo , al piso del estacionamiento donde habían dejado el automóvil de la mamá de Kyle. Kenny se apresuró a abrir la puerta del coche, agradeciendo entonces que Kyle le hubiera dejado las llaves. El pelinegro se sentó en el asiento de copiloto, destapando la lata de su bebida y extendiéndole la bolsa con el resto al rubio. Una mirada dudosa, las ganas de preguntar se disolvieron con el sabor del alcohol y la cafeína.
-Es una zona linda- dijo casualmente, mirando los autos que les rodeaban. Todos eran modelos recientes- seguro mucho mejor que South Park- intentó reír pero el gesto amargo de Craig le hizo guardar silencio de nuevo-¿Está bien si enciendo la radio?-Craig asintió .
-Pero yo escogo la estación, no estoy de humor para soportar la hora cristiana- sonrió esta vez al ver los labios ladeados de Craig tras la lata.
-Oye... No quise decir que Tweek te manipulara, no era mi intención ofenderte hace un rato-
-La verdad duele, qué quieres que te diga- se recostó en el asiento, pasándose la mano por la cara- soy un cobarde, un pusilánime. Es decir ¿Qué clase de imbécil debo ser para estar viendo a esos tres hijos de puta tirándose a mi novio, en mi departamento y sólo cerrar la puerta?- Le dio un doloroso sorbo a la bebida- desde que lo conocí no ha hecho más que torcerme, que quebrarme y moldearme y yo nunca he puesto ni un poco de resistencia. No me ofende, Kenny. Me duele que sea verdad. Yo nunca quise asesinar a nadie o robar un puto banco o volverle la espalda a mi familia pero cuando se trata de él... Simplemente no puedo. No tengo puta idea de quién mierda soy si él no me lo dice. Muchas veces he querido dejarlo, o al menos pagarle con la misma moneda ¿ Sabes? Tirarme a quien se me ofrezca en su puta nariz para que sepa cómo duele. Pero al final siempre me acobardo. No por las consecuencias, sino porque creo que lo único puro que me queda es el amor que le tengo, aunque suene absurdo. No puedo perder esa batalla para él, no puedo renunciar a esa única cosa que me queda-
-Valoro tu coraje, honestamente yo no creo que pudiera ser capaz de hacer tanto por otra persona- dejó la lata en el tablero del auto para abrir otra- las relaciones amorosas me parecen demasiado complicadas-
-El amor es un enredo, pero el sexo vale la pena- rió- al menos por ese lado no tengo nada qué reprocharle- chocó su lata contra la de Kenny - Nunca te he visto con nadie. Bueno, no es como que nos juntemos mucho pero ya sabes que los rumores vuelan-
-No me he interesado en nadie- se encogió de hombros, cubriendo gran parte de su cara con su chamarra- ni amorosa ni sexualmente-
-Haces bien- rió- para qué caer en esa trampa si puedes jalártela tú solo y evitarte problemas- no había notado el sonrojo bajo los ojos casi violeta del chico hasta ese momento, ni la postura rígida de sus músculos ante el tema- ¿ El pequeño Kenny se siente incómodo por hablar de sexo?-
-Perdón por venir de una familia ultraconservadora- su voz tembló más ante la risa histérica de Craig- no puede ser la gran cosa, de cualquier manera-
-¿Jalártela? Bueno, por supuesto que no, es útil cuando no puedes dormir pero sin duda es mucho mejor si lo compartes con alguien- saboreó el amargo del alcohol mientras una idea se le cruzaba- ¿Te gustaría intentarlo?-
-¿De qué hablas?-
-No tener sexo, sólo podríamos masturbarnos juntos-
-¿No acabas de decirme que le eres fiel hasta la muerte a Tweek o una mierda así?-
-Para ser alguien que no tuvo miramientos en matar a casi toda su familia, eres demasiado santurrón- volteó a verlo, bajando la chamarra que cubría su rostro para mirarlo. Kenny evitaba su mirada- vamos, sólo es una sacudida de amigos, te prometo que no le diré a nadie- se mordió los labios, mirando hacia todos lados, evaluando sus posibilidades.
-Sólo una vez ¿Está bien?-
-Ven, siéntate en mis piernas- el rubio obedeció, desviando su rostro todavía, sintiendo el corazón latirle tan rápido que retumbaba hasta su garganta. Terminó todo el contenido de la lata de un jalón, limpíandose los labios con el dorso de la chamarra. Craig lo sujetó del mentón, haciéndole mirarlo, con un gesto suave y relajado- tienes un rostro muy bello- se acercó a sus labios, recibiendo un empujón por parte de un asustado Kenny.
-Dijiste que sólo sería eso-
-Pero primero necesitamos que se nos pare ¿Cómo pretendes que lo haga sin besarnos?-
-No me malinterpretes- comenzó a jugar con los lazos de la chamarra azul de Craig, nervioso- no me gustaría que mi primer beso fuera así-
-¿Ni siquiera haz dado tu primer beso?- Abrió los ojos hasta los límites, notando sus dientes masacrando su labio inferior. Se veía completamente avergonzado- Dios ¿ Tus padres te mantuvieron abajo de una roca o algo así?- se inclinó para besar su frente, antes de palmearle la espalda, indicándole que volviera a su asiento.
-¿No quieres seguir?-
-Eres un buen chico, McCormick. No dejes que nadie te robe eso-
