—Hak… —dice Soo-Won, sin dejar de mirar al frente—. ¿Tú crees que siempre podremos estar así?

—¿Así cómo? —pregunta él, ladeando un poco la cabeza.

—Cazando... —Soo-Won se encoge de hombros y hace un gesto vago con la mano—. Con Gulfan. Tú y yo, con Yona…

—Claro que sí… —responde él—. Yo estaré siempre con ustedes…

Y él sabe que es verdad.

Porque Son Hak, futuro general de la Tribu del Viento, ha sido entrenado para servir, y no para ser el protagonista de su propia historia, sino para servir a su tribu, a Kouka… A Yona-Hime, a Soo-Won-sama…

Una herramienta. Siempre será eso…

Y por alguna razón, ese pensamiento le sabe amargo…