Errantes
Escucho un sonido a lo lejos….
Como un cascabel…
No puedo ver nada, así que esto debe ser un ridículo sueño… Un sueño donde un cascabel resuena…. llamando….
¿Llamando?
Abro mis ojos lentamente. Mi visión está nublada, hay poca luz, y lo que logro distinguir entre las sombras son paredes con grabados y detalles, a los lados de un largo corredor que parece no tener fin.
"Uhh…"
¿Qué es este lugar? Nunca antes había visto algo como esto. Se ve anticuado y blanco… Lo último que recuerdo es haber estado buscando a Nii-san, para después encontrarme en este mausoleo de mármol.
Me levanto del suelo y sacudo el polvo…. Hm, no hay polvo en mis ropas… Este lugar no deja de ser un continuo misterio.
Lentamente camino por el pasillo. Este lugar es inhóspito. No he visto su exterior y ya sé que es más grande que la Mansión. Debo estar alerta, ya que no sé ni cómo llegue hasta aquí.
Sin ninguna fuente de luz visible, una luz sobrenatural emana del mismo corredor, provocando sombras extrañas y creando la ilusión de una extensión infinita.
Lo único que me guía en este laberinto es el sonido del cascabel.
"Uh….Ku….kk….."
El sonido del cascabel me guía hasta un sollozo lejano. Reconfortada por oír un sonido tan humano, me apresuro hasta alcanzarla.
"Uhh….kk….."
Cada vez está más cerca. Los llantos son claros.
Al girar la esquina, me encuentro con Yumizuka-san, de rodillas en el suelo. Su estado es deplorable y se sostiene con ambas manos el pecho. Cuando alza sus ojos llorosos hacia mí, veo que son de un profundo color rojo.
"A….Aki…. ¿Akiha…san?"
Vaya, no esperaba encontrar a Yumizuka-san. Sus ojos están inyectados de torrentes de sangre. Bueno, si no la ayudara ahora, no me podría considerar su hermana… Al menos, Ciel no está aquí. Lo último que necesito es un perro de la iglesia en esta situación…
"Aguanta un poco más Yumizuka-san. ¿Acaso quieres perder a Nii-san? ¿Has aguantado todo este tiempo solo para derrumbarte ahora? Me decepcionaría oír que esto ha sido todo lo que has podido dar."
"No, no perderé… No perderé contra ti… Akiha-san. Tengo que llegar hasta Sion…. ella debe saber lo que está pasando…. y como ayudarme."
Se pone de pie, temblorosa y respirando fuerte. Su mirada de dolor cambia a una desafiante. El cascabel suena otra vez.
"¿Kuro neko-san? ¿Quiere que vayamos hacia alguna parte?"
"Lo mismo da seguirlo que no, es imposible seguir las direcciones en este lugar. Al menos puede que nos lleve hasta Nii-san"
Kuro neko-san… Esa señal solo me hace pensar en ella.
Camino junto a Yumizuka-san que se apoya en la pared a cada paso. Pero jamás se detiene o pide ayuda. Quizás es esa tozudez suya el aspecto que más le gusta a Nii-san.
Mientras nos acercamos a la fuente de sonido, una sombra oscura aparece repentinamente delante de nosotros.
"Akiha-san, Yumizuka-san, ¿esta Tohno-kun con vosotras?
Y la persona que menos deseo ver aparece en el peor momento, como tantas otras veces.
"Obviamente Nii-san no se encuentra aquí, Ciel-san. Presumo que tu tampoco sabes donde esta…"
"No, aun no he podido localizarle… De momento, ¿Supongo que no saben dónde nos encontramos, verdad? Este es el castillo de la verdadero ancestro, Millennium Castle Brunestud. Conocer el paradero de Tohno-kun es una prioridad. Si Arcueid ha sucumbido al impulso de inversión, estará en un grave peligro… Pero la energía mágica de este maldito lugar no para de interferir con mis esfuerzos."
Un castillo… El castillo de Arcueid. No debe ser una de sus tonterías si es algo de esta magnitud.
"Nii-san está bien. Es lo que siento por ahora"
"La llamada de Kuro neko-san… parecía importante. Quizás ella sepa donde esta…. Tohno-kun…"
Yumizuka-san habla con todas sus fuerzas, luchando para no caer al suelo. No, luchando para no sucumbir a su impulso.
"Yumizuka-san, este lugar influye negativamente sobre tu sed. Apenas puedes andar recurriendo a toda tu fuerza de voluntad. ¿Crees que puedes lograrlo?"
El tono de voz de Ciel es frio y desapasionado, prácticamente está pidiendo permiso para su ejecución.
"Sólo tengo que llegar… Hasta Sion. No me rendiré, no… He llegado hasta aquí para rendirme. Deberías entenderlo, Senpai."
"Por supuesto, tendrás tu oportunidad. Pero me informaras, si sientes que tu límite está demasiado cercano… Créeme… Si te digo que lamentaras no hacerlo…"
Más que el sentimiento del deber, hay nostalgia en sus palabras, ya no hay tanta dureza en su voz. Yumizuka-san parece entenderlo, pero en su rostro se forma una sonrisa que da expresión a sus ojos desafiantes.
"De acuerdo…. No voy a huir…. Así que hagámoslo…. Continuemos. Kuro Neko-san está esperando… y además, he salido de esto varias veces… Ya te dije…. Senpai… No voy a perder ahora"
Apartando su mano de la pared, y estabilizándose firmemente, aprieta sus puños y levanta la vista, mientras empieza a caminar con más seguridad, pero de igual forma con pasos cortos y temblorosos. Aun así, no pide ayuda, y continúa por su cuenta.
Juntas seguimos avanzando hacia el sonido de la campana, respetando silenciosamente el lento ritmo de Yumizuka-san.
Después de avanzar durante un recorrido en una lenta y casi eterna caminata, Len nos espera en una gran sala, y no es la única…
"¡AKIHA-SAMA!"
"¡Akiha-Sama! ¿Se encuentra bien?"
"Hisui, Kohaku. Así que también han caído en este lugar. ¿Dónde está Nii-san?"
Mientras me acerco a ellas, Yumizuka-san cae de rodillas, y con dificultad se dirige a Len con la mirada.
"Kuro Neko-san…. Tohno-kun… ¿Dónde está?"
Len baja la vista, mientras agita a ambos lados su cabeza. Nii-san tampoco está aquí. Y juzgando las miradas de Hisui y Kohaku, ellas tampoco le han visto.
Nii-san… ¿Dónde estás…?
Siento alivio de encontrar sanas y salvas a Hisui y Kohaku, pero Nii-san ahora me preocupa…
Sin hacer ningún sonido, Len señala con la mirada una gran puerta custodiada por dos estatuas magnificas.
"Kuro Neko-san….. ¿Quieres que entremos ahí?"
"Len… ¿Nii-san está ahí?"
Len inclina la cabeza de forma graciosa a un lado, pero después mueve su cabeza a los lados nuevamente.
"¿Huh? ¿Es importante entrar ahí entonces?"
Esta vez asiente
"Len, no tenemos tiempo para recorrer este lugar, debemos encontrar a Nii-san"
Esta vez inclina su cabeza a un lado, y me observa con ojos determinados.
"No podremos salvar a Shiki-sama si no entramos ahí. Es lo que quieres decir, ¿verdad Len-sama?"
Hisui toma la iniciativa y pregunta, a lo cual Len vuelve a asentir. Vaya, no sé si esto está bien. Pero si de eso depende la integridad de Nii-san, entonces iremos.
"Bien, guía el camino, Len."
Dudando, acabamos convencidas por los ojos determinados de Len. Y aceptamos entrar por aquella puerta.
Cuando avanzo el primer paso para entrar a la puerta, y las estatuas empiezan a moverse…
