¡Hola!
Lamento la demora ToT, pero me sucedió un ligero bloqueo ToT y no podía continuar este capitulo, aunque ya lo tenia hecho no me convencía del todo por lo que tuve que editarlo al menos unas tres veces hasta que quedo a mi gusto y espero que al de ustedes también. Quiero aclarar que este capitulo es EL FINAL si, lo se, es corto, pero como venia diciendo, es mejor historias cortas que largas y sin terminar, aveces las historias largas pierden el ritmo o sentido de la misma y no me gustaría que eso sucediera.
ACLARACIONES:
DEDICATORIA:
Como dije, cuando hubiera lemon te lo dedicaria. Este ultimo capitulo va dirigido hacia Berioska Barrientos. Si, lo que tanto esperabas vendrá en este capitulo, espero sea de tu agrado y tengas un delicioso sangrado de nariz xD también agradecerte por seguirme hasta el final y ser paciente con cada capitulo. Espero te guste nena :3
ADVERTENCIA: Esta historia es ficticia, los personajes le pertenecen a HAYIME ISAYAMA, yo solo los uso para fines perversos (?)
DISFRUTEN SU LECTURA.
CAPITULO IX:
Los primeros rayos de sol, comenzaron a atravesar el vidrio de la ventana, molesto frunció el ceño girando al otro lado de la cama, percatándose que tenia un peso sobre la cintura; abrió sus ojos, dándose cuenta de dos cosas terribles. La primera: que el dolor de su cadera solo le hacia recordar lastimosamente lo que le habían hecho; segunda: que la persona causante del daño a su integridad física y mental se encontraba a lado suyo durmiendo plácidamente; En ese momento, la rabia, el odio, la furia se apoderaron tal cual un relámpago hubiera caído del cielo incendiandole el pecho, asustado, bajo de la cama, cayendo de sentón sobre el suelo con un fragmento de sabana sobre su entrepierna; rápidamente, se incorporo, tomo la almohada con toda la intención de ahogar a la persona que había fragmentado su espíritu, aquel por el cual había sentido amor, deseo; pero, también por el cual, había sufrido y jamás había tenido recompensa de ello. Si, sabia que el en parte tenia culpa, ¿pero como iba a saberlo? solo había seguido lo que su corazón le había dictado, el cual, ahora, se había equivocado. Lo pensó mejor, dejo la almohada; el hombre no se movía, así que el se cubrió con una de las sabanas de la cintura para abajo y se metió al baño.
Abrió el grifo del agua caliente, la tibio a su gusto enbulliendose en ella, dejando que el agua acariciara su cuerpo y le diera el confort que necesitaba; tomo el sacate, lo lleno de jabón, y comenzó a tallarse con extremada vehemencia, dejando colorada la piel, olía su piel maldiciendo porque aun sentía la aroma que le era nauseabunda. Estuvo así al menos unos 30 minutos refregando su piel, oliéndose el pecho, los hombros, las piernas, todo cuanto pudiera alcanzar con su nariz hasta que se sintió satisfecho salio de la ducha, tomo una toalla con la cual seco su cuerpo, y otra con la que seco su cabello. Limpio el espejo del vapor de la regadera y pudo verse, pero no se sentía como el, le hizo saber que lo sucedido en la noche anterior se había perdido algo de su esencia y la persona, el ser que miraba en el espejo solo era el cascaron, la migaja de lo que fue antes de eso, y su parte posterior le recordaba cruelmente aquel suceso; palpitaba, le dolía, pero lejos de su cuerpo físico en su interior en algún momento se murió junto con la noche que se convirtió en día y a pesar de que había amanecido soleado, sintiendo los primeros vestigios de la primavera, a el no le llegaba ese calor, era mas bien ardiente, quemaba, mermandole cada parte de su ser.
Para cuando salio del baño el rubio seguía durmiendo en su cama, y la rabia volvió, sin pensarlo mucho saco su 45 del cajón, pateo al hombre tirándolo fuera de la cama.
-¡¿pero que...?!-despertó rudamente al toparse con el suelo, asimilando que había sucedido; sin embargo, para cuando se levanto vio la punta de una pistola apuntándole, así como también sintió la mirada de la persona que portaba el arma; una mirada llena de ira, gélida, haciéndole saber que no dudaría en dispararle en cualquier momento-.¿Le...Levi?-la voz le tembló, supo que se moría de miedo.
-¿realmente creíste que el tomarme me haría volver a ti? Eres demasiado ingenuo e idiota. ¿sabes? esta arma es de mis favoritas...cuando crees que ya no esta cargada...realmente aun tiene una o dos balas. No la he usado últimamente, pero se que debe tener al menos una, suficiente para volarte los sesos entre ceja y ceja.
-Levi...¿serias capaz?-estaba solo ahí, parado a un lado de la cama, con Rivaille apuntándole, sus pies parecieron que se arraigaron sobre el suelo, pues no se movían, estaba paralizado no tanto del miedo, si no de la impresión. Levi siempre le dedicaba miradas de ambrosía llenas de deseo, de erotismo, de pasión, pero aquella mirada: gélida, inquisidora, y como mil cuchillos plantándose por todo su cuerpo, era nueva. No le temía la arma, si no al hombre que la portaba.
-no me retes-dijo tajante, quitando el seguro al arma, sin dejar de apuntarle, sin dejar de mirarle como solo el podía hacerlo.
-Le...Levi...calmate ¿quieres? hablemos tranquilamente...baja el arma...podrías hacer algo de lo cual te arrepientas-levantaba sus manos hacia enfrente, tratando de calmar su ira.
-de lo único que me arrepiento es de haberme acostado contigo-sin inmutarse, disparo.
EL otro hombre brinco al escuchar el estruendo de la pistola, el tiro había sido hacia la cama la cual se levanto de su lugar por el impacto dejando un agujero junto con plumas que se dispersaron al dar sobre una almohada.
-Le...Levi...
-mentí, esta completamente cargada-afirmo, y ese instante corrió hacia la cama, y se le lanzo a Erwin haciéndolo caer, metiendo la 45 a su boca-escucha con atención, no quiero volver a verte rondando por mi mansión, y si intentas algo mas, de verdad, lo lamentaras, tu también me has subestimado, maldito puerco-le escupió en la cara-.¿entendiste?
-...-asintió, saboreando el terror que le supo a metal.
Se quito de enzima del Erwin sin dejar de apuntarle, pidiendo que se vistiera, luego de eso lo corrió de su habitación, firme en poner la arma enfrente del, hasta que lo guio a la salida.
-Levi...yo quisiera...
El hombre volvió a disparar dándole a una maceta que se encontraba sobre la fuente de enfrente destruyéndola en pedazos.
-¡largate maldito puerco de mierda!-sus ojos brillaban con un intenso fulgor color gris.
Nada podía parar la ira que lo dominaba por cada fibra de su pequeño cuerpo; no dejo de apuntarle si no hasta que lo vio abordar su mercedes color azul marino y dejo su mansión.
Soltó un gran suspiro, dejándose caer sobre el suelo con la arma aun en sus manos.
Se dijo que se había librado de la peste lo que estaba haciendo pudrirse lentamente. El sentimiento de ira, de odio en su ser no se iba del todo, eso seguiría ahí latente porque su cuerpo después de un tiempo, aunque ya no le doliera, su mente se lo recordaría. Pudo sentirse un poco aliviado, su amenaza fue demasiado convincente y si Erwin era lo suficientemente inteligente le haría caso.
Ya hace algunos días que no sabían absolutamente nada del paradero de Eren desde que su madre se lo hubiera llevado. Esta de mas decir que la pequeña fiesta sorpresa de cumpleaños que le habían preparado a su amigo fue complemente un fracaso, siendo cancelada porque el cumpleañero ya no estaba ahí para disfrutarla.
-oi...¡mocosos!-se refirió a unos chicos que salían de una escuela, los reconoció al instante ya que había tenido la oportunidad de "conocerlos" por las veces que salvo a Eren de sus peleas callejeras.
-¿nos habla nosotros?-inquirió Jean en el oído de su rubio.
-si, debe ser...es el maestro de Eren...
-¿que querrá?
-seguro saber de Eren-afirmo el rubio acercándose a donde el hombre que les había hablado se encontraba recargado sobre la puerta de su mustang.
-¿a donde vas?-lo detuvo del brazo-. Armin, no sabemos nada de ese idiota...hace días que se lo dijimos.
-¡ya lo se! tal vez el es el que sepa algo.
-¿y que si así fuera? no creo que amablemente viniera a decirnos.
-Jean, iré a ver que quiere- se soltó del agarre dirigiéndose al hombre mayor.
-¡Armin, Armin! diablos...-sin mucha opción a escoger siguió al rubio.
Se paro enfrente del mayor, protegiendo su pecho con los libros que llevaba; En el momento de que aquel rubio que le pareció mas una niña se acerco a su llamado, reafirmo su compostura, viéndolo a los ojos con los brazos cruzados.
-¡buenas tardes señor!-hizo reverencia el chico-¿sabe...algo de Eren?-fue directo.
-tsch...eso mismo quisiera saber yo-su pregunta sin haber sido formulada había sido respondida.
-no...no sabemos nada...-triste bajo la mirada a sus zapatos.
-¿porque no investiga? con el dinero que tiene podría saber donde se encuentra fácilmente-hizo saber Jean, tan directo como siempre, sin saludar al hombre pues no tenia porque hacerlo.
-no...eso alertaría a su familia...-vocifero indiferente, pero dando a entender que los escuchaba.
-¡yo, yo se algo!-dijo una chica que estaba cerca, y había escuchado la conversación-una amiga...que es amiga de una chica que trabaja de sirvienta en la casa de Eren, dijo que se lo habían llevado a España.
-¡¿a España?!-inquirió sobresaltado tanto Jean como Armin.
-si, si...dijo que su padre, que casi nunca se presentaba en la mansión fue a recogerlo junto con unos guaruras. También dijo que Eren no se veía muy contento, que incluso intento resistirse pero fue obligado a subir al auto, con maletas.
-¿cuando fue eso Sasha?-pregunto Jean atento a la chica.
-un día después del día que su madre había viendo a recogerlo ¿recuerdan?
-¡¿al otro día?! pero...¿porque? ¿como? ¿cual fue la razón?-lleno de preguntas el rubio a la chica.
-mmm...eso no lo se...
-yo si...-dijo al fin el pelinegro que solo había estado escuchando sin decir ni una palabra, haciendo que eso tuviera la atención de los tres chicos.
-¿por-?
-gracias...-finalizo, subiendo a su auto sin darle ninguna explicación a los chicos que se quedaron con la duda mientras lo veían abordar al mayor al auto e irse.
No fue mucho, pero al menos sabia algo: Eren estaba en España, por un momento le paso a su mente viajar haya, y buscarlo; pero eso se le hizo demasiado arriesgado, imprudente y temerario, lo único que lograría seria empeorar las cosas y por ahora tenia que ocuparse de algo mas: limpiar su reputación.
No le fue difícil, las fotos las checo con un profesional, el sabia que eran falsas pero necesitaba un testigo por lo que el profesional en fotografiá era uno, las pruebas a la "legión de reconocimiento de artistas" para hacer saber a la junta del sindicato de maestros que lo habían difamado. Ahí se topo irremediablemente con Erwin que era el director de la escuela, así como del sindicato. Durante aquella junta Levi dijo que lo habían difamado pero jamas quien, pero de vez en vez dedicaba miradas de inquisidora culpa a las retinas de Erwin.
En cuanto la junta termino y todos los maestros se retiraban, Erwin inútilmente intento hablar con Levi, el cual, sin mirarlo, le dijo que no volvería a esa escuela jamás dejando a un rubio contrariado por la frialdad con la que fue tratado.
Aquella junta había servido para que se corriera el rumor de que Levi Rivaille no era un pervertido de menores, así mismo, siendo dispensado de toda culpa; sin embargo, eso no evitaba que había perdido algo mas que la reputación que lo presidia. A Eren.
Parecía tan lejano desde el día que no supo nada de los que conocía. Ni de "cara de caballo" ni de Armin "¿como les estará yendo?" se pregunto nostálgico, sabiendo que al menos sus amigos pudieron vivir su amor. Durante su estadía en un país desconocido, un país con otro idioma, le fue difícil adaptarse. Si no hubiera sido porque su madre le destruyo su teléfono y le dio otro donde solo tenia números de su familia pero ninguno de sus amigos y mucho menos el de su sensei, la situación hubiera sido mas llevadera. Ahí había terminado la preparatoria satisfactoriamente, teniendo clases extracurriculares de piano aprendiendo a tocarlo muchísimo mejor, se dijo que había sido por el conocimiento que ya llevaba de Levi Rivaille, por lo que, lo que le instruyeron ahí solo fue el extra, el plus que le enseño a tocar con calidad, incluso palpando su memoria había podido interpretar aquella melodía que hace unos años que nunca había podido hacerlo. "el sensei estaría feliz si me escuchara" se decía, haciendo saber que no podía dejar de pensar en el ni un segundo; incluso, tuvo un relación con un chico llamado "Marco" pero nunca pudo intimar con el, porque una parte de si se había reservado a el único hombre que había amado: Levi Rivaille. Y debido a eso, la relación con aquel chico de cabello negro y pecas fue disuelta, luego de ello dejo de intentar ¿Como era posible que después de dos largos años aun no pudiera olvidarlo? No lo sabia. Los primeros días en el país extranjero fueron una tortura; no solo por el hecho de que había sido llevado en contra de su voluntad, si no también porque la presencia de su sensei era vital como el aire mismo que entraba en sus pulmones. Si, era cierto que nunca hubo un contacto mas haya del que hubiera querido, pero extrañaba su cercanía, su voz, su aroma, su mal genio; e incluso, aunque se decía que era masoquista, sus insultos, sus sermones severos, y los golpes que le daba con la batuta sobre sus dedos cuando tocaba mal el piano, el solo recordar todo aquello, aunque duro poco, le hacia sonreír, para luego irremediablemente hacerle llorar en ocasiones; No obstante, ya tenia 20 años, su madre no podía controlar ni su reveldia, ni su determinación, nunca mas. Se dijo que no era ya mas un niño por lo que esa noche, decidido, preparo sus maletas de regreso a Japón.
Cuando recibió la llamada de aquella mujer, le hizo entrar en alerta, pero ahora que estaba ahí en ese café esperándola por una petición demasiado patética, supo que nada bueno vendría de ello. En cuanto la mujer llego el mesero se aproximo de nuevo tomando la orden del pelinegro y de la mujer que sostenía un pañuelo en manos y parecía haber llorado antes de llegar ahí. El pidió un café, ella un vaso de agua que apenas si toco.
-entonces...un día, de la nada me pidió el divorcio ¿porque? siempre he sido buena esposa, lo he atendido, quizá se deba a que no puedo darle hijos. No lo se...pero tu, tu eres su amigo debes entenderlo a lo mejor mas que yo. ¿que puedo hacer? ¡ayudame!
La suplica de la mujer le hizo preguntarse una vez mas: ¿que demonios hacia ahí? ¿porque había atendido a el llamado de una mujer que en su momento odio? Escucharla le era aburrido, tedioso, pero sobre todo, patético.
-le dijo ¿porque quería dejarla?
-no, no. ¡ese es el problema! nunca supe porque. Sin mas me dijo que quería el divorcio cuando le pregunte el porque me dijo que se había cansado de mi.
-a mi no me importa los líos que tenga con Erwin...el hace tiempo que dejo de ser algo...ni siquiera amigos.
-pero...lo llevaba a la casa. Creí que se llevaban bien-dijo incrédula, limpiándose las lagrimas y viéndolo a los ojos.
-Si, porque lo engañaba conmigo en sus propias narices-vocifero sin la menor preocupación.-por su cara, debo afirmar que nunca se lo dijo. Yo que usted, le daría el divorcio, el no vale la pena. Hablelo con el, y haber si se atreve a negarlo. Hasta nunca señora de...no, ex esposa de Smith-tomo su abrigo y se retiro del lugar.
Aquella mujer quedo helada por lo que se había enterado que no pudo articular palabra alguna lo dicho por Rivaille, siendo así que se quedo ahí, sin moverse, sin reclamar nada, pero muy en su interior eso le dio un motivo para odiar al que ahora seria su ex-esposo, Si en un principio había sido reticente a darle el divorcio ahora ya no dudo.
La reunión con la mujer de el rubio le hizo pasar un amargo sabor de boca, y mas sabiendo que Erwin no le había dicho a su mujer porque quería divorciarse, le había dicho una verdad a medias lo que le hizo saber aun mas de que era un hombre ruin y decía solo lo que le convenía.
Dos largos años, que no habían pasado en vano. Ese tiempo se la había pasado pensando solo en aquel mocoso de mirada color verde e intensa, de su voz escandalosa, de su presencia, pero sobre todo de esos besos tan cálidos que le daba. Estaba tocando el violín solo por el placer de hacerlo, llenándose de su sonido armonioso para evitar pensar en algo que lo seguía atormentando; Harto, porque ni con eso podía concentrarse, dejo el violín en su estuche, tomo su saco y salio de su mansión pues le traía pésimos recuerdos de Eren.
El día estaba nublado, así que se llevo un paraguas por si de regreso llovía. No quiso tomar su auto, le fastidia tener que encenderlo y sacarlo; solo quería caminar, despejarse un momento. Camino por los lugares por los cueles alguna vez hace tiempo, había ido con Eren, y donde había visto aquel regalo que compro y que nunca pudo darle. Aun lo tenia, no sabia porque seguía conservándolo. Finalmente se detuvo en una cafetería.
Lo primero que hizo al llegar a Japón después de pasar a su casa a dejar maletas, fue ve a sus amigos. Tristemente supo que el abuelo de Armin había fallecido hace ya un año, por lo que ahora vivía con Jean. "al menos no esta solo" dijo feliz por ellos. Ajustaron cuentas, platicando de todo lo sucedido en ese largo tiempo; Eren les hizo saber el motivo de su ida tan repentina. Jean y Armin así mismo, le dijeron que Levi lo fue a buscar dos veces, pero que desde hace un rato que no sabían nada del.
-¿porque no fuiste a verlo primero?-inquirió Jean-si el es tan importante para ti después de estos dos años creo que seria lo mas obvio.
-no...me dio miedo...si dicen que ya no lo han visto...es probable que ya no este en el país, y más porque quisieron desprestigiarlo, seguro su nombre fue enlodado...eso fue culpa miá-bajo la mirada enfrascado en un gran dolor.
-¿tu culpa?-mas que pregunta, lo dijo sorprendió dándole un sape- ¡deja de hacerte el mártir! por el carácter de ese tipo, es seguro que tenia muchos enemigos que quisieran hacerle daño. Te vieron a ti, y tuvieron oportunidad.
Quizo protestar por el golpe de Jean, pero supo que tenia razón, Jean siempre se caracterizaba por decirle las cosas en la cara.
-¡si eso podría ser! no te desalientes Eren-termino Armin.
-si...-afirmo sin ánimos.
Caminaban por la calle sobre la banqueta por un largo rato hasta que inicio a llover, corrieron entrando a una cafetería que Eren le gustaba, y donde alguna vez había ido con su sensei.
Apenas si le había dado unos cuantos sorbos a su café, mirando a la ventana del local, sin realmente mirar lo que dejaba ver a travez del vidrio; tenia la mirada perdida, y la lluvia que mojaba el ventanal le hacia mas perderse en su pensamientos.
A solo unas cuantas mesas mas retiradas se encontraba Eren, habían pedido capuchino de chocolate, Armin uno de vainilla, y Jean solo un refresco, no era de tomar café.
-¡uy, se vino de la nada!-decía el rubio sacudiéndose la ropa, quitándose la sudadera que llevaba.
-en cuanto regresemos a casa te metes a darte un baño, no quiero que te enfermes-vocifero Jean.
-jeje...tranquilo, no me pasara nada-negó el chico rubio.
-¿nada? te enfermas horriblemente, la ultima vez me preocupe mucho-molesto.
-jajajaja...son tan marido y mujer-escruto Eren divertido por la escena de sus amigos.
-¡callate, metiche!-grito Jean tomando de la solapas a Eren.
-jajajajajaja ¡es la verdad! quien te viera tan protector con Armin, cara de caballo.
-aaargggg hace tiempo que no escuchaba ese insulto.
-¿que? ¿lo extrañabas? ¡cara de caballo!-inquirió, diciendo lo ultimo con un tono de burla en su voz.
-¡ay ya me harte! ¡voy a golpearte ahora mismo!-levanto su puño, alertando a la gente del lugar.
-jajajajajajajaja...ustedes dos...realmente...jajajajaja-reia a carcajadas el rubio haciendo que sus amigos lo observaran.-no han cambiado nada...me alegra saber que ahora que estas de vuelta Eren, nuestra amistad no se vio afectada-siguió riendo un momento mas.
-Armin...-ambos hombres sabían que el rubio tenia razón y pararon el pleito sin sentido, aceptando sin mostrarlo; volvieron a sus lugares disfrutando del hecho de estar juntos de nuevo.
Cuando el rubio paro de reír y mirar atrás de sus amigos vio alguien que lo dejo helado.
-¡Eren, Eren! ¿no es ese tu sensei, Levi Rivaille?-lo dijo en murmullo, como si dijera algo indebido.
-¿donde, donde?-giraba su mirada a todos lados, en busca de ese cabello negro, esa estatura promedio.
-¡ahí! ¡ahí!-señalo.
Jean también lo vio quedando igualmente sorprendido. Eren lo miro y se congelo, sus cuerpo se hermetizo a la silla y no pudo levantarse e ir a el aunque lo intento, el verlo, después de tanto tiempo lo impresiono; Un gran ardor en su pecho comenzando desde ahí, hasta llenarlo por todo su cuerpo lo estremeció, convirtiéndose en una felicidad desmedida de ir y abrazarlo y explicarle tantas cosas.
El mundo a su alrededor no podía siquiera percibirlo, ya que se sentía completamente ajeno a el. Miro su café, estaba ya frio, lo supo porque la taza no emitía el calor del liquido del contenido en este. Y de repente, como si se tratase de una mala jugada lo llamaron de una forma que hace tiempo no lo usaban para referirse a el. "sensei" tan claro, con esa singular voz que conocía mas que bien.
-¡sensei!-lo llamo una vez mas y lentamente aquella mirada grisasea y afilada fue dirigida a el.
Sin que ninguno de los dos se atreviese a hacer algún movimiento para hablar Levi se levanto de la silla retrocediendo, como si estuviera viendo un fantasma o un espejismo de su pasado. Sus pies avanzaron hacia atrás, saco de su pantalón unos billetes que puso sobre la mesa y no sabiendo porque salio corriendo, salio disparado hacia la puerta, hacia la lluvia que aun no cesaba.
-¡¿sensei?! no...espere...¡Rivaille-sensei!-no tuvo nada que pensar, corrió tras el.
Al salir corriendo precipitadamente contra la lluvia le hizo saber que olvido su saco y el paraguas que llevaba consigo pero era demasiado tarde para regresar por ello, escuchando que Eren lo llamaba sin control, con un gran desespero por su nombre agregándole ese titulo, ese titulo que dejo hace mucho desde que se alejo de la escuela "legión de reconocimiento de artistas".
La lluvia parecía cegarlo, estuvo en papado en un santiamén pero eso no mermaba las fuerzas por correr, y la desesperación por alcanzar a su sensei que corría mas rápido que el a pesar de ser mas chico de estatura tenia mejor condición que el, aunque eso no tenia nada que ver, para el si no porque parecía un espíritu escurridizo y por mas que corría no le lograba dar alcance.
La agua del cielo le escurría por el cabello hacia su cara que difícilmente podría saberse si era sudor, ya que, ambos líquidos de mezclaban en su piel. Dio vuelta en una calle entrando en un parque, se dijo que tal vez ahí podría perderle si se escondía bien en un arbusto, giro su vista, jadeante percatándose de que Eren ya no lo seguía mas; cuando, de la nada, antes de que retomara su camino, una mano lo detuvo de su muñeca.
Sus miradas se cruzaron irremediablemente, la mirada de ambos era de extremada estupefacción y el contacto de sus pieles por ese débil agarre le subió la temperatura como veneno por sus venas.
-sen...
-¡no me digas así! ¿eres idiota? hace tiempo que deje de serlo-esquivo la mirada, aquella mirada que lo atrapaba, sabia que si se dejaba envolver no habría marcha atrás.
-yo...-se quebró, el verlo tan cerca, el verlo solo simplemente, se convirtió en una felicidad que le fue difícil de contener tomando entre sus brazos sin aviso.
-sue...suéltame...-se sintió sofocado, pero aquel abrazo, el aproxime de sus cuerpos fue suficiente para debilitarlo. Aquel calor era tan familiar, tan melancólico, que sin que el correspondiera a esa muestra de afecto dejo hacerse.
-¡perdóneme ¡perdóneme! yo no quería dejarlo, me obligaron a irme, pero ahora que esta usted aquí...yo...me siento tan feliz...no quiero apartarme de usted nunca mas...
-no...no puedo respirar...
-¡ah lo siento!-muy a su pesar alejo la cercanía.
-estas...mas alto...-vocifero teniendo la mirada baja.
-si jeje crecí un poco mas, después de todo...dos años no pasan en balde.
-tsch...tan idiota como siempre.
Callaron aun bajo la lluvia, el silencio, los abordo llenándose solo del ruido de la lluvia caer. Eren seguía mirándolo y Levi podía sentir como esos ojos color esmeralda se le clavaban no pudiendo evitar verlos, choco con ellos y fue el fin, quedo atrapado, envuelto, tomo a su mocoso y lo beso. Sus bocas se encontraron ávidamente, sintiendo ambos hombres el sabor de sus bocas, de sus lenguas, degustándose, recordándose.
No había mucho que pensar, ahora que tenia a Eren frente a frente después de tanto tiempo, darse cuenta que solo ese tiempo, le sirvo para saber otra cosa; lo seguía amando.
Aún con la lluvia sobre sus cabezas y sus hombros, Rivaille llevo de la mano a Eren; que, como si fuera la primera vez que eso sucedía, el mayor ocultaba una sonrisa tras su reflejo de mirada dura, en lo que Eren sonreía tímido, con el rojo en sus mejillas mirando la mano que lo sostenía, no le importaba a donde exactamente se dirigían. Estar juntos, así, sin importar nada, después de dos años, era lo único importante ahora, el mundo podía derrumbarse si así lo quisiera, para el ahora su mundo era su sensei, o el que alguna vez lo fue.
En cuanto levanto la vista se percato de que habían llegado a la mansión de Rivaille. Tanto en el trayecto, como la llegada a la morada ninguno hablo. Eren sabia que su sensei era así, callado; y, aunque lo hubiera querido, el no dijo nada, nada que pudiera perturbar aquel momento juntos.
Por inercia, Eren se paso hacia aquella sala, donde años atrás había recibido las clases de Rivaille; este, lo siguió en silencio.
-¿recuerda? ¡yo me sentaba aquí!-señaló el banquillo junto a el piano-y usted...¡por aya!-señalo un lado del sillón.
-Eren...-trato de llamar su atención pero el chico se veía sumergido en el pasado, un pasado que también era suyo.
-usted me golpeaba con la batuta cuando lo hacia mal, en ese entonces lo odiaba, pero luego...nunca se lo dije ¿verdad? Nunca le dije como es que me enamore de usted, aunque claro, en ese momento no lo supe, si no hasta después. Pregunteme "¿como te enamoraste de mi?"
-tsch...¡no voy a hacer eso!-se cruzo de brazos, recargándose en la puerta de la sala, mirándolo con su ceño fruncido.
-¡oh vamos! Por favor...-le miraba suplicante en lo que le extendía la mano para que se aproximara.
Aquel mirar del chico, aquella mano extendía hacia el. ¿como podía resistirse? ¿que era lo que tenia Eren? Era como si aquel mocoso (que ahora que lo veía, ya no era del todo un niño) tuviera un extraño poder sobre el que lo hacia perder un poco de ese "Rivaille" que el era. Lo doblegaba.
-por favor...-volvió a insistir, en un dulce murmullo sin dejar de darle la mano para que lo tomara.
-bien...-guardo silencio un poco, para de algún modo darse valor - ¿Como te enamoraste de mi?
-cuando lo vi, aquella tarde, podando las rosas. Pude ver una sonrisa de usted, algo que nunca me imagine ver. Ahí lo supe, me enamore de usted.
-oh...-alargo la vocal, sorprendido, pero para nada maravillado- sigues siendo un chiquillo-vio que Eren solo sonrió, no importaba si lo insultaba o no, Eren siempre tenia algo que nunca era lo esperado, quizá por eso lo amaba, pero al mismo tiempo detestaba eso del. Era impredecible.
En ese preciso instante Eren ya le tomaba de la mano, la cual le apretó haciendo que lentamente se acercara a el.
-quiero tocar el piano con usted.
-oí, estamos empapados, deberíamos atender eso primero y...-la mano ajena se poso sobre sus labios callándolo.
-luego, lo que ahora quiero es...
Eren se sentó sobre el banquillo, Rivaille le siguió. Sus hombros chocaron entre si. El pelinegro paso su mano por la cintura del ojos esmeraldas abrazándolo, pero así mismo dando con el piano. Eren quiso decir algo al sentirse rodeado por el, y en esa cercanía, pero solo sonrió.
-yo empiezo, y usted me sigue.
-que mocoso tan prepotente.
-jejejeje.
Así fue; Eren comenzó con la melodía, entonces Rivaille supo de cual se trataba y casi en automático lo comenzó a seguir. Eren tocaba entre las agudas y las armoniosas, Rivaille las graves y rápidas. Entre ambos podían tocar esa melodía que bien era conocida por los dos. Una, dos mas notas, terminando de tocar, sonando la ultima nota por la sala que se quedo en silencio, un silencio que era mesido por el repiqueteo de la lluvia sobre la ventana.
-Eren...-su mano derecha, acerco la barbilla del chico a sus labios, un beso que no le fue rechazado.
En ese beso, entre mas profundo era, entre mas los hacia jadear por aire pero sin despegarse de esa unión, más aumento las ganas de ambos de unirse como se sabia que pasaría. Rivaille se levanto, despegando ese beso y se sentó abierto de piernas enfrente de Eren quien no rechazo aquel acto siguiendo con la unión de sus labios. El chico se levanto sentando a Rivaille sobre el teclado del piano haciendo que emitía sonidos discordantes. Eren rebuscaba en esas ropas húmedas, sintiendo que aquel frio por el haberse mojado se convertía en un calor que llegaba hasta su cabezas, nublandolos de toda razón.
-Eren...-emitió en un hilo de voz el mayor al sentir el aliento del chico sobre su pecho descubierto-aquí no...
-sensei...-gimió igual, y en acto seguido lo llevo así entre sus brazos hacia las escaleras en lo que Rivaille le indicaba para donde tenia que ir.
Entre tropezones entraron en la habitación.
El recuentro había sido tal, que se perdieron entre caricias y jadeos, se besaban desenfrenadamente ya que Eren daba pie a ello y Levi lo seguía gustoso.
El chico lo dejo caer sobre la cama pero el pelinegro se dio la vuelta para quitarse la molesta camisa mojada. Eren apoyo sus antebrazos detrás de el se deleitaba con lo que veía, Levi se quito la camisa el pantalón sin mayor contratiempo quedando en bóxer.
-¿que, solo miraras?
-no...no...-nervioso intento desabotonarse la camisa sin mucho éxito.
-¡que torpe eres!-acerco sus manos a ayudarle, desasiendo cada botón si quitar la mirada Eren.
El mayor le deslizo el pantalón arrojándolo cayendo en alguna parte de la habitación, lentamente se le aproximo y volvieron a unir sus bocas en un urgido y desesperado beso que el fue el comienzo. No quería decirlo, pero no había tenido intimidad con nadie, no porque no quisiera, si no porque no podía, porque desde sus 17 se había hecho la idea que daría su virginidad a su sensei, pero se vio perturbada por lo ocurrido, habiendo algo en su interior que le impedía entregarse a alguien mas que no fuera a el pelinegro. Besaba su cuello, acariciaba su pecho apretando sus pezones, bajando lentamente a la zona caliente de Eren, acariciándola con vehemencia que rayaba en lo enfermizo.
-to...tocame...-pedía el mayor con un sopor tan marcado que delataba la gran excitación.
Lento, temeroso, pero sin vacilación toco el miembro de Levi que pudo sentir como, entre en medio de caricias se iba poniendo duro, y firme eso le hizo sonrojarse pero querer mas.
Se tocaban así, sin quitarse aquella trusa que parecía que se quemaría junto con sus sexos que descaradamente se acariciaban entre si, querían desasirse de el pero el solo pensar que por un momento tenían que retirarse para eso les daba recelo en hacerlo.
Levi hizo un anillo alrededor del cuelo de Eren con sus brazos jalándolo de modo que se dieran la vuelta y aquel joven quedara sobre el.
-quitatelo...
-si...-se levanto solo un poco para quitarse su bóxer, exponiendo su dura erección.
EL mayor miro con fascinación aquel miembro viril y joven delante de el, sus ojos brillaban en un singular deseo, como queriendo devorar aquella carne firme y dura.
-no...no me vea así...-se percato de esa mirada.
-¿no lo has hecho ya?
-no...-admitió avergonzado, se sentía idiota.
Le pareció por un momento que el mayor rio por lo bajo, burlándose.
-bien...yo te enseñare...-acerco su mano tomando la del chico y metió sus dedos en su boca, lamiéndolos, humedeciéndolos, haciendo formas sin ningún sentido aparente; la saliva comenzó a correr por la mano de Eren debido con la humedad con la que los enbullia.
Estaba idiotizado por esa escena tan erótica de su sensei que no podía alegar nada mas que mirándolo estupefacto por lo sensual que eso se veía a sus inexpertos ojos.
-metelos...-jadeo quejosamente, alejando los dedos de Eren de su boca y tras ello un hilillo de saliva que se rompió.
-¿a...a donde?-pregunto, dándose cuenta minutos mas tarde que esa pregunta había sido estúpida.
-¿de verdad tengo que decirte todo? ¡solo hazlo!-se sintió molesto por esa pregunta.
Se dijo que mejor ya no abriría la boca "no pienses demasiado, cuando suceda, deja que suceda, dejate llevar" recordó las palabras dichas por su amigo Armin, respondiendo en su mente. "tiene razón". Hizo lo que su sensei le pidió metiendo lentamente esos tres dedos a aquella entrada urgida y estrecha; en cuanto lo hizo el mayor se ergio ante la sensación, soltando un quejido que excito a Eren.
-si...ahí...ahí...muevelos...-sus ojos se encontraban cerrados, deleitándose con la sensación que invadía su entrada.
Estuvo un momento así, moviendo esos dedos, besando al mayor en ratos, acariciando su cuerpo, sintiendo que al pasar sus manos por esa piel le quemaba, pero era un ardor en el cual quería fundirse.
-metelo...penetrame...¡hasme tuyo Eren!
-sen...
-no me digas así...dime Levi o Rivaille, pero no sensei, ya no te enseño nada.
-claro que no, me esta enseñando a amarlo.
-mocoso idiota...-jadeo entre su delirio- metelo...¡espera! yo lo haré...-se levanto haciendo que de nuevo el quedara enzima del chico.
Eren se dejo hacer viendo con gran lujuria que el pelinegro tomo su miembro, lo acaricio en su entrada dándole un escalofrió el sentir esa zona tan erogena rosandole la punta de su miembro haciendo que se estremeciera de placer con ese simple toque; para luego, ver como se introducía su miembro en aquella entrada, siendo abrazado por un calor indescriptiblemente caliente y apretado en lo que su miembro desaparecía en el interior de Levi.
-sen...aah...Le...Levi...
-Eren...-se inclino hacia el chico y devoro su boca con sed, acariciando sus lenguas su paladar, cada parte de esa recóndita cavidad, hasta que el aliento le dijo basta soltando un quejido por la separación que se obligo a hacer por falta de oxigeno.
El pelinegro comenzó a hacer círculos sobre la cadera de Eren, acostumbrándose a ese miembro que lo hacia sentir poseído tal cual le gustaba; sin embargo eso no era suficiente para saciar el deseo que a ambos les desbordaba por cada poro en forma de sudor por lo que inicio a moverse de arriba hacia abajo apoyando sus manos en el pecho de Eren, arqueando su espalda perdido en su búsqueda por el orgasmo soltando gemidos roncos, mordiendo sus labios en ratos, relamiendolos.
Desde que el acto comenzó, Eren no paraba de maravillarse por lo que su sensei hacia sin pudor alguno, aumentando la provocación. Aquella imagen de Levi montando sobre su pene con todo el descaro se le grababa en su mente y en sus ojos de una forma que le hacia saber que no la olvidaría jamas. Supo entonces que no se podía solo quedar mirando, así que se levanto tomo al mayor de la cintura, acercándolo mas a su cuerpo sintiendo el miembro del mayor en su viente caliente y húmedo. Le mordió los pezones, se los labia a degustacion, chupándolos como si quisiera que algo saliera de ahí.
-si...así...-alcanzo a decir abrazándose el cuello del joven.
Como podía, en esa posición sentado envestía al mayor, entregándose al mismo placer que hace rato ya Levi estaba perdido en medio camino.
-mas...dame mas...-murmuraba apenas audible para el joven.
Se giro bruscamente acostando a el mayor envistiendo con mas libertad, rebuscando sus labios ahogando los quejidos de Levi debido a la intensidad del beso.
-si...si...no te detengas...no pares...- despego el beso para pedir lo que quería, sentía su entrada arder, poseída, llena, que solo quería seguir y seguir disfrutando de esa carne dentro de el.
¿Acaso no era suficiente ya? pero no, para ninguno, ni para Eren que envestia con incontrolable frenesí, ni para Levi que era el que las recibía con extremo goso.
-mas Eren...mas...-le acariciaba la espada, la rasguñaba, así como el trasero del joven.
Aquellos actos salvajes prendieron en el algo desconocido, tomo con brusquedad la pierna derecha del pelinegro apoyándola contra su hombro y se inclino hacia Levi besándolo en lo que envistió mas, pues el orgasmo se sentía venir.
-¡ah...! si Eren..si...así...-apretó con mas ahincó la espalda donde encajaba su uñas que deslizaba por toda la espalda de Eren hasta llegar a su trasero aprentandolo contra el.
-Le...vi...voy a...a...-no pudo ni siquiera decirlo antes de que lo pensara el orgasmo vino a su miembro recorriendo todo su cuerpo.
-Eren...mmngg...-apretó los dientes, persiviendo que el miembro dentro del se desparramaba en un blanquecino placer y así mismo el termino en el pecho de ambos arqueando su espalda perdiendo la noción del tiempo que paso cuando ese placer estremeció cada célula de su cuerpo terminando en sus pies donde apretó sus dedos y luego los soltó cuando el orgasmo lentamente se fue desvaneciendo.
Cuando ese choque eléctrico de placer le recorrió por toda su espina dorsal, se dejo caer sin mayor pemeditacion al pecho de Levi.
-para...para ser...un...un mocoso...fue...increíble...-soltó jadeante, en lo que recuperaba su respiración.
-sen...sensei...
-insistes en llamarme así...ya ni siquiera...me molestare...
-Levi- expreso, levantando su cabeza y viéndolo a los ojos.
-...mocoso...- lo insulto, pero no sonó como tal.
Se besaron una vez mas, aunque ya sus labios se encontraban entumecidos resecos y rojos por tanto contacto de ese día.
Cuando estuvieron pacíficamente acostados uno a lado del otro, Eren jugando con los mechones de cabello negro entre sus dedos del mayor, le explico lo que había sucedido, el porque se fue, porque lo obligaron irse así mismo Levi dijo todo lo que paso por su parte, incluso lo de Erwin, evitando el hecho de la violación por dos razones: no quería acordarse, y se prometió que Eren nunca lo sabría, era innecesario que se enterara de algo que ya era parte del pasado. Lo que le hizo acordarse de aquel "paquete" pendiente.
-¿a donde va?- el abandono del cuerpo del mayor le asusto, vio que se dirigía a un mueble, sacaba algo de ahí y luego se lo ofresia.-¿que es...esto?
-antes de que te fueras a España...justo antes de tu cumpleaños lo compre, un regalo atrasado.
-Sen...es decir...Levi...no debió...
-solo no lo quiero tener mas ahí, ábrelo.-sonó parco e indiferente aunque no era realmente así.
-jejeje...de acuerdo...-no insistió mas, sabia que el orgullo del mayor era mas importante para el de lo que admitía.
Lo fue desenvolviendo lentamente sin importar romper la envoltura, rasgando el papel con extremada alegría y premura; nunca creyó recibir un presente por parte del por lo que eso lo tenia estaciado.
-esto es...-era un cuadro con una foto de Rivaille. Y sobre el marco una llave haciendo que se sonrojara.
-en ese entonces iba a proponertelo. Pero...bueno, sabes lo que paso...¿quieres vivir conmigo Eren?
-Levi...esta llave es...
-si, es de aquí, aunque si es por tus padres, bien podemos irnos a otro lado. No tengo nada que me ate aquí.
-yo...-no podía creerlo, se aferro al cuadro y así mismo a la llave-si, ¡me quedare con usted!
Se independizo de su familia, viviendo a lado de su sensei; no, de su amante y pareja Levi Rivaille.
-Fin-
¿y bien? espero haya sido de su agrado, quiero saber su opinión por medio de un review, no es mucho pedir recuerden son gratis y alimentan las ganas de esta humilde escritora de seguir escribiendo para ustedes. :)
AGRADECIMIENTOS:
Shiro-chan Okumura Rivaille, Gato con gafas, Paloma-san, , Wkesh, ElGeneralisimo3, Patatapandicornio, Yuugi-chan12, Zey Jaeger, LeviAckerman, .5, Guest, cindy'nya, hudgens77, Andy Jaeger, SHIRUBIA, Leah Rivaille, KathKolmer, Javi.
A todos: ¡MUCHISISIMAS GRACIAS!
Si les interesa seguir mis demás creaciones (?) los espero en "A solo una mordida" ;)
¡GRACIAS POR LEER HASTA EL FINAL!
¡SALUDOS A TODOS! ;)
