Los personajes son de la magnifica Stephenie Meyer.
La historia es una adaptación y pertenece a Sandra Brown.
Capítulo 8
Estaba más nerviosa que el día que se presentó a la prueba televisiva en aquella horrible cadena de televisión de Arkansas ocho años atrás: las palmas de las manos sudorosas, la garganta seca, metida en el barro hasta los tobillos, aferrada al micrófono con los dedos paralizados y contando una historia en directo sobre un parásito que estaba afectando a los granjeros de cerdos. Al finalizar, el director de las noticias le recordó divertido que la enfermedad afectaba a los cerdos, no a los granjeros. Pero le dio el empleo de todas formas.
Esto también era como una prueba. ¿Sería capaz Nessie de detectar lo que nadie había podido, que la mujer tras la cara destrozada no era Jessica Cullen?
Durante el día, mientras las charlatanas y cariñosas enfermeras la lavaban y vestían, mientras el terapeuta hacía gimnasia con ella, una pregunta no dejó de rondarle la cabeza: ¿quería realmente que se desvelara la verdad?
No había llegado a ninguna conclusión. De momento, ¿qué importaba por quién la tomaban? Era imposible cambiar el destino. Ella estaba viva y Jessica Cullen muerta. Alguna fuerza cósmica decidió el resultado del accidente aéreo, no ella.
Había intentado con desesperación, con sus severamente limitadas capacidades, avisar a todos del error, pero sin obtener éxito alguno. Ya no podía hacer nada. Hasta que fuera capaz de utilizar un papel y un lápiz para comunicarse, tenía que seguir siendo Jessica. Mientras interpretaba ese papel, podría investigar un poco la extraña historia y recompensar a Edward Cullen por su amabilidad. Si él creía que Nessie se beneficiaría por el hecho de ver a su «madre», entonces Bella fingiría momentáneamente serlo. Pensó que para la niña sería mejor enterarse de la muerte de su madre cuanto antes, pero no estaba en condiciones de decírselo. Con un poco de suerte, su aspecto no la asustaría hasta el punto de provocar una regresión.
La enfermera le arregló el pañuelo que le cubría la cabeza, donde el cabelló no tenía más de un centímetro de largo.
-Ya está. No queda mal -comentó, evaluando su trabajo-. Dentro de un par de semanas, ese guapo marido suyo no podrá quitarle los ojos de encima. Ya sabe, claro está, que todas las enfermeras solteras, y unas cuantas de las casadas -añadió en tono irónico-, están locamente enamoradas de él. -Estaba dando vueltas alrededor de la cama, estirando las sábanas y arreglando las flores, cortando los brotes que empezaban a marchitarse-. A usted no le importa ¿verdad? Seguro que está acostumbrada a que otras mujeres lo persigan. ¿Cuánto tiempo llevan casados? Cuatro años, creo que le dijo a una de las chicas. -Dio unos golpecitos en el hombro de Bella-. El doctor Sawyer hace milagros. Ya verá. Los dos serán la pareja más guapa de Washington.
-¿No está usted adelantándose a los acontecimientos?
Al oír su voz, el corazón de Bella empezó a latir más deprisa. Miró hacia la puerta y lo vio ocupando el umbral. Según entraba en la habitación, le dijo a la enfermera:
-Estoy convencido de que el doctor Sawyer hace milagros, pero ¿está usted segura de que voy a ganar las elecciones?
-Tiene mi voto.
Su risa fue profunda y rica, tan cómoda como una desgastada y vieja manta.
-Estupendo. Necesitaré todos los votos posibles.
-¿Dónde está la pequeña?
-La dejé con las enfermeras. Iré a por ella dentro de un momento.
Dándose por enterada, la enfermera sonrió a Bella y le guiñó un ojo.
-Buena suerte.
En cuanto estuvieron solos, Edward se acercó a la cama.
-Hola. Estás muy guapa. -Suspiró profundamente-. Bueno, ya está aquí. No estoy seguro de cómo irá. No te desilusiones si... -Dejó de hablar al pasar la mirada por sus pechos. No acababa de llenar el camisón de Jessica. Bella vio una expresión de sorpresa en la cara de Edward y el corazón le latió con fuerza.
-Jessica -dijo con voz ronca.
¡Lo sabía!
¡Dios mío!
¿Cómo podía explicárselo?
-Has adelgazado mucho -susurró.
Suavemente, hizo presión con una mano sobre el lado de su pecho. Le miró todo el cuerpo. La sangre de Bella fluyó al lugar donde se encontraba la mano. Su garganta emitió un pequeño y débil sonido.
-No quiero decir que tengas mal aspecto, sólo... que estás diferente. Supongo que es lógico que hayas adelgazado varios kilos. -Se miraron durante unos instantes y, a continuación, él retiró la mano-. Iré a buscar a Nessie.
Bella suspiró profundamente, intentando serenarse. Hasta ese momento no se había dado cuenta de lo desconcertante que iba a resultar la verdad para ambos. Ni hasta qué punto sus sentimientos por él habían aumentado. La caricia le dejó las entrañas tan débiles como las extremidades. Pero no se permitió el lujo de dejar traslucir sus emociones. Se preparó para lo que la esperaba. Incluso cerró los ojos, temiendo la expresión de horror en el rostro de la niña cuando viera por primera vez a su «madre» desfigurada. Los oyó entrar y acercarse a la cama.
-¿Jessica?
Lentamente, abrió los ojos. Edward cargaba a Nessie en brazos. Llevaba una falda con peto azul marino, unos calcetines blancos cubriéndole las piernas y zapatos de piel azul marinos. Tenía el brazo izquierdo escayolado. Su cabello era oscuro y brillante, tupido y abundante, pero no tan largo como lo recordaba Bella. Como si estuviera leyendo sus pensamientos, Edward le explicó:
-Tuvimos que cortarle el pelo porque las puntas estaban un poco chamuscadas.
La melena le llegaba a la altura de la barbilla. El flequillo le caía por encima de los solemnes ojos chocolates, tan grandes y redondos como monedas y tan resignados como los de una liebre entre dos fuegos.
Era una niña preciosa, aunque aparecía totalmente impasible. En vez de mostrar repulsión o temor o curiosidad, que hubieran sido reacciones normales, no expresaba sentimiento alguno.
-Dale a mamá el regalo que le has traído -dijo Edward.
En la mano derecha sostenía los tallos de un ramillete de margaritas. Tímidamente se las extendió a Bella y, cuando sus dedos no consiguieron cogerlas, Edward se las quitó a Nessie y las colocó suavemente sobre el pecho de Bella.
-Te voy a sentar aquí en la cama mientras voy a buscar un jarrón con agua para poner las flores.
Edward acomodó a Nessie sobre el borde de la cama, pero la niña se echó a llorar y se le aferró temerosamente a la americana. -Bueno, no me iré.
-Le dirigió una sonrisa a Bella y se sentó detrás de Nessie, casi sin apoyarse en el borde del colchón.
-Te ha coloreado este dibujo hoy -comentó, dirigiéndose a Bella por encima de la cabeza de Nessie. Del bolsillo exterior de la americana extrajo un trozo de papel doblado y lo abrió-. Dile lo que es, Nessie.
Los garabatos de colores no parecían nada en absoluto, pero Nessie susurró:
-Caballos.
-Los caballos del abuelo -explicó Edward-. Ayer la llevó a montar a caballo, de modo que esta mañana sugerí que te hiciera un dibujo mientras yo estaba trabajando.
Bella levantó la mano y le hizo una señal para que sostuviera el dibujo delante de ella. Lo estudió cuidadosamente, antes de que Edward lo colocara también sobre el pecho, junto al ramo de margaritas.
-Creo que a mamá le gusta tu dibujo.
Edward seguía mirando a Bella con aquella cara de extrañado. A la niña no le interesaba demasiado si gustaba o no su trabajo artístico: Señaló la tablilla colocada sobre la nariz de Bella.
-¿Qué es eso?
-Son las vendas de las que te hablamos la abuela y yo, ¿te acuerdas? -Dirigiéndose a Bella añadió-: Creí que te lo iban a quitar hoy.
Ella giró la palma de la mano de abajo arriba. -¿Mañana?
Bella asintió con un leve movimiento de cabeza.
-¿Por qué se lo han puesto ahí? -preguntó Nessie, que seguía intrigada por la tablilla.
-Se parece un poco a tu escayola. Protege la cara de mamá hasta que se ponga bien, al igual que tu escayola te protege el brazo mientras se pone bien el hueso.
Nessie escuchó la explicación y, seguidamente, volvió de nuevo su seria cara hacia Bella.
-Mamá está llorando.
-Creo que es porque está muy contenta de verte.
Bella asintió, cerró los ojos, los mantuvo cerrados durante varios segundos y volvió a abrirlos. De esa forma esperaba transmitir un sí contundente. Estaba contenta de ver a aquella niña que con tanta facilidad hubiera podido perecer quemada. El accidente le había dejado huellas emocionales, pero la niña pudo sobrevivir y conseguiría superar sus temores y su timidez. Bella se sentía acosada también por la culpabilidad y la tristeza de no ser quien ellos pensaban que era.
En uno de esos repentinos movimientos, que sólo los niños saben hacer, Nessie extendió la mano, dispuesta a tocar la mejilla herida de Bella. Edward le sujetó la mano justo antes de que entrara en contacto con la piel. A continuación, pensándolo mejor, la condujo él mismo.
-Puedes tocarla, pero muy suavemente. No le hagas daño a mamá.
Los ojos de la niña se llenaron de lágrimas. -Mamá tiene pupa.
Empezó a temblarle el labio inferior y se inclinó hacia la enferma. Bella no podía soportar ver la angustia de Nessie. Respondiendo a un sentimiento maternal espontáneo, levantó el brazo y acarició con la mano herida la cabeza de la niña. Utilizando la presión que su fuerza y el dolor le permitían, le guió la cabeza hasta hacerla descansar sobre su pecho. Nessie se dejó llevar y acurrucó su pequeño cuerpo contra el de ella, que continuó acariciándole la cabeza e intentó emitir algún sonido.
El mudo gesto tranquilizador se transmitió a la niña. Al cabo de unos instantes, dejó de llorar, se incorporó y tímidamente anunció:
-No he tirado la leche, mamá.
El corazón de Bella se derritió. Quería tomar a la niña en sus brazos y estrecharla con fuerza. Quería decirle que lo de la leche importaba un comino, porque las dos habían sobrevivido a un desastre. En cambio, vio a Edward ponerse de pie y coger a Nessie en brazos.
-No queremos alargar demasiado la visita. Sóplale un beso a mamá, Nessie. -No lo hizo. En vez de eso, se abrazó al cuello de su padre y hundió la cara en el hombro. Edward encogió los hombros, a modo de excusa-. Otra vez será. Volveré enseguida.
Estuvo unos minutos fuera y regresó solo.
-La he dejado con las enfermeras. Le dieron un cucurucho de helado.
Se dejó caer en el borde de la cama y se quedó un momento sentado y con las manos entre las rodillas.
-Ya que todo ha ido tan bien, quizá la traiga otro día de esta semana. Por lo menos a mí me parece que ha ido bien. ¿Y tú qué piensas? -Miró por encima del hombro para saber su respuesta. La vio asentir y se contempló de nuevo las manos-. No estoy seguro de lo que piensa Nessie, es difícil saber lo que piensa de nada. Parece ser que no conseguimos comunicarnos, Jessica. -Esa desesperación de su voz le rompía el corazón-. Antes, una visita a McDonald's hacía que diera volteretas. Ahora, nada de nada. -Apoyó los codos en las rodillas y metió la cabeza entre las palmas de sus manos-. Lo he intentado todo para comunicarme con ella. Nada funciona. Ya no sé qué más hacer.
Bella levantó el brazo y le acarició el pelo que le poblaba la sien.
Él se sobresaltó, volvió la cabeza bruscamente y casi le dio un golpe en la mano. Ella se retiró con tanta rapidez que un terrible dolor le invadió todo el brazo. Gimió.
-Lo siento -se excusó Edward, poniéndose inmediatamente de píe-. ¿Estás bien? ¿Quieres que llame a alguien?
Bella hizo un movimiento negativo con la cabeza e intentó volver a colocarse el pañuelo que empezaba a resbalarle de la cabeza. Se sentía expuesta y desnuda más que nunca. Hubiera deseado poder esconder su fealdad.
Cuando él estuvo convencido de que a ella no le dolía ya, dijo:
-No te preocupes por Nessie. Dame tiempo, estoy seguro de que se pondrá bien. No tendría que haber mencionado el tema, es sólo que estoy muy cansado. La campaña va a más y... No importa. Esos son problemas míos y no tuyos. Tengo que marcharme. Ya sé que nuestra visita ha sido muy dura para ti. Adiós, Jessica.
Esta vez ni siquiera le acarició los dedos a modo de despedida.
*** ilse & .zs: Gracias por sus reviews, no puedo responderles por md por eso lo hago aqui! ***
Uff, ¿Que creen que sintió Edward cuando Bella lo tocó?
¿Seguirá Bella sin decir quien es realmente?
Gracias por sus Reviews en el capitulo anterior y gracias a quienes me leen.
凸(^_^)凸
Dejen su Review, es una gran motivación para mi leerlas!
Actualizo mañana si alguien me lee, como siempre!
Las aprecio, y aprecio mucho mas su apoyo!
๑۩۞۩๑
#Andre!#
