Accio varita

Accio varita

ACCIO VARITA, gritó, mentalmente, Harry empezando a impacientarse

Nada.

Los hechizos no verbales ya eran difíciles de por sí solos como para encima tratar de hacerlo de esa manera.

Harry respiro profundo y luego expiro de la misma manera, aprovechando uno de los pocos movimientos que podía realizar para intentar concentrarse en dejar la mente en blanco o como mucho, pensar en cualquier otra cosa que el gran problema que tenía.

Accio varita, suplico esta vez, sin ningún resultado.

¡Accio varita!

¡Accio varita!

Eso comenzaba a ser desesperante, tenía frio y estaba arto de estar así. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero con la suerte que se gastaba seguro que había sido poco (aunque cada segundo se le hacia una eternidad).

No sabía que era peor, era la certeza de que le faltaba mucho para salirse de esa (porque lo había intentado el tiempo suficiente como para saber que no iba a lograr nada así) o el reproche mental azuzado por eso

Si hubiera podido hubiera llorado de frustración, pero no. Malfoy le había privado incluso de eso. ¡Maldito desgraciado! le había tendido una trampa.

O algo así.

Flash back

15 minutos antes

Draco se detuvo a media cuadra antes de Las Tres Escobas. Escondido en el espacio vacío entre dos locales en el que antes había estado una casa, pero que estaba convirtiéndose poco a poco en un tiradero. Y lo haría si no paraba la huelga de los empleados del servicio de limpieza.

No que le interesara mucho, él no tenía problemas para desaparecer nada, a diferencia de muchos magos él sabía eliminar evidencias. Claro que había algunas cosas "demasiado solidas" y necesitaban un hechizo específico y había otras que sencillamente no se podían desaparecer, como una persona viva.

Los elfos eran muy útiles en eso, lástima que él ya no tenía ninguno…

Y Las Tres Escobas tampoco, no le extrañaría que sus nuevos sirvientes hubieran aparecido allí las cosas que no habían podido reparar o desaparecer.

Una pequeña esperanza nació tímidamente en torno a su pluma perdida.

"Las ilusiones suelen acabar en desilusiones…"

Las palabras de su padrino hicieron que se enfocara en lo importante, o sea, en la distancia que lo separaba de aquella cosa. Lo ideal habría sido hacerlo más cerca, pero estaba cansandose. Eso le drenaba magia de manera imposible.

Jamás de los jamases iba a volver a usar esas habilidades, se prometió antes de dejar de emitirlas y pasarse la mano por la frente para acomodar algunos cabellos que se habían salido de lugar. Era simplemente demasiado arriesgado.

Dung (como llamaban en el bajo mundo a Mundungus) se quedo atontado en el lugar inmóvil.

-Sitis

Incapaz de recordar cómo había llegado allí en primer lugar, y ninguna otra cosa en particular, lo primero que notó fue que tenía una sed de muerte.

Iba a aparecerse en El Aquerrale cuando se dio cuenta de estaba viendo la puerta Las Tres Escobas, un lugar con bebidas y una dueña ejemplar. El galeón en sus manos no le produjo ninguna sospecha, es más, lo alentó a empezar lo que sabía seria una velada estupenda. Mundungus froto sus manos imaginándose como terminaría la noche.

Draco lo vio todo de lejos, apoyado en la pared, cansado, pero aliviado. Se estiró con ganas, aprovechando que no había nadie cerca y volvió a acomodarse el pelo.

No porque alguien fuera a verlo, sino por mera costumbre. Porque si bien ya había renunciado a su noche salvaje, eso no quería decir que hubiera renunciado a su noche libre, porque dentro de un rato Rosemerta iba a estar muy ocupada y Helen se podía meter su pánico en donde le cupiera que él no iba a hacerle caso a nadie.

Lo triste seria que aprovecharía para dormir lo que no había dormido en semanas y no para ponerle fin a su abstinencia (de todo). Y empezar un fin de semana durmiendo no era lo que le caracterizara a él, príncipe de Slytherin.

Claro que ya no estaba en Hogwarts, pero le costaba creer que ya no tenía esa parte suya de infatigable astucia de la que siempre sacaba fuerzas. Costaba creer que había perdido eso también

Porque definitivamente lo que acababa de hacer no podía considerarlo como una gran hazaña, ni siquiera una pequeña. De he…

Su monologo mental fue interrumpido por el pequeño crujido de la grava que oyó a demasiado cerca de él, seguido de otro sonido que no alcanzo a identificar pero que hiso que su corazón diera un vuelco.

¡No puede ser! ¡Lo que sea menos "eso"!

Draco cerró los ojos, fingiendo una tranquilidad que no sentía, esperando que fuera solo su imaginación. Que esa sensación de estar acompañado fuera un delirio de su mente paranoica.

Sí, porque cualquier cosa era preferible a eso.

Su corazón se acelero, o al menos así le pareció a él mientras esperaba cinco, seis, siete segundos. Entonces lo escucho. El inconfundible sonido de un desliz, pero no cualquier desliz ¡sino Él desliz!

Harry se dio cuenta de que había sido descubierto un segundo antes de que Malfoy se le tirara encima como una fiera, el tiempo justo como para evitar que se le tirara encima y la pelea consiguiente, pero no lo suficiente como para evitar del todo el manotazo que dio al aire para no caer.

Draco puso las manos para no golpearse la cara, lastimándose fuertemente las manos y consiguiendo lo que serian feos raspones en la palma de la mano derecha y en los nudillos de la otra, pero eso no le importo, porque su mirada se dirigió inmediatamente en la capa de invisibilidad que tenia sujeta y luego fue subiendo desde las zapatillas hasta la frente rota del imbécil más grande de todos los tiempos

Se miraron un momento, cada uno sin poder creerse la tragedia que le representaba el otro.

El fugaz pensamiento de que, tal vez, aquel burdo mentecato no hubiera visto nada demasiado comprometedor paso por su mente con la misma intensidad con la que un moribundo se aferra a su varita, pero con la misma facilidad ese pensamiento se le escapo de las manos, desacreditado por su sentido común. Después de todo el simple hecho de estar ahí quería decir que él estaba en problemas.

Y si él estaba en problemas se encargaría de no ser el único.

Harry parpadeo observando a Malfoy, al que estaba acostumbrado, pararse lentamente, sin poder reaccionar, confundido por el cambio brusco de realidad, intentando relacionar el ser que lo había estado deslumbrando momentos antes con la serpiente perturbada que había ocupado su lugar.

-Potter – aquel siseo con su nombre entro por sus oídos y bajó, recorriendo su columna vertebral en forma de un escalofrió, para terminar en algo que definitivamente tenía que estar enfermo o hechizado, no, maldito era más probable, porque aquello no era normal.

Harry retrocedió un paso con los sentidos alertas, buscando desesperadamente algún rastro de magia en el aire. Lo que sea que le diera una pista acerca de cómo terminar con eso o al menos una idea de que había hecho, además de lo evidente.

Pero no. Lo único que Malfoy irradiaba era rabia, ni quiera tenia la varita en posición de ataque.

-Estas tan muerto… - aquella afirmación caló hondo dentro de Harry, no por la seguridad o la rabia con la que había sido pronunciada, sino porque era una exteriorización de sus propios pensamientos.

Draco dio un paso hacia adelante con la fuerte determinación de eliminar a aquel estorbo de la faz de la tierra, pero curiosamente este dio uno hacia atrás. Draco se preparo para recibir un ataque o un golpe, recordando que sus niveles mágicos estaban por el piso y que no se podía ganar una pelea solo con ganas, pero nada pasó, de hecho Potter se limitaba a mirarlo con los ojos bien abiertos, pálido y con una expresión insegura en el rostro que no debería estar ahí

Dio otro paso hacia adelante obteniendo la misma respuesta de parte de Potter

-¿Asustado Potter?- tentó Draco sin poder ocultar su sonrisa, no entendía que carajo le pasaba a Potter pero él no iba a desaprovechar la situación

– Parece como si hubieras visto un basilisco… - dijo con una voz bajita y susurrante que predicaba una inminente fatalidad.

Harry abrió la boca pero ningún sonido salió de ella, así que volvió a cerrarla. Trago saliva, deseando desaparecerse u ocultarse, pero no podía

Draco movió la capa de Potter, adivinando sus pensamientos, retándolo a quitársela

-¿te hace falta algo Potty?

El mote infantil hizo que el odio de Harry reaccionara y rápidamente sacara su varita

-¡Accio ca…

-¡Expelliarmus!

La varita de Harry escapo de sus manos y salto a las de Malfoy. Pero Harry no se iba a quedar de brazos cruzados después de lo que le había hecho y forcejeo con él intentando arrebatarle sus cosas.

Draco gruño intentando resistirse, alejando la mano que tenia la varita y la capa de Potter lo más que podía de su cuerpo. Entonces paso. O mejor dicho lo sintió.

El bulto de Potter contra su cadera

-Oh

Harry se detuvo, sabiéndose descubierto y abochornado por ello. Sin saber si quedarse en la misma posición o tirar la pelvis hacia atrás, dejándola a la vista, aun más, porque los ojos grises de Malfoy estaban fijos en esa parte suya tan traicionera.

Si la situación fuera otra se reiría de la cara que había puesto, pero estaba seguro de que era la misma que tenía él. La única diferencia era que, mientras Malfoy palidecía, el se ponía cada vez más rojo

Draco empujo su pierna solo un poco, comprobando que no se estaba imaginando nada

-Pervertido – chillo entonces, encontrando su voz y dándole fuerte un empujón.

Por eso no le gustaba hacer esa clase de cosas, siempre pasaba lo mismo. Quien lo diría del héroe, sus fans seguro que no, pensó mirando a Potter. Sus mejillas como el cabello de Weasley y la mirada huidiza…

Draco sonrió, relegando su susto a favor de una nueva diversión

-Potty

Harry se estremeció, de manera desagradable, ante el tono juguetón de Malfoy y aquel mote estúpido. Lo miro con aversión. Realmente iba a matarlo.

La sonrisa de Draco se ensancho aun más, sin dejarse intimidar, todo lo contrario de hecho. Tal vez podría jugar un rato

-¿Qué? – dijo Malfoy con aquella voz siseante y que Harry nunca antes había anhelado tanto.

Mierda

Lo estaba haciendo otra vez, sea lo que fuere. Eso que hacía que apareciera aquella necesidad enfermiza de frotarse contra él y ponerse a ronronear.

Draco rio divertido ante la escena de un Potter que se moría por él pero que lo odiaba demasiado como para admitirlo. No estaba usando mucha magia, ni le quedaba mucha tampoco, pero aun así Potter estaba muy cerca y era suficiente. La prueba era su cara de contrariedad, que estaba como para fotografiarla y Draco se esmero por memorizarla para nunca dejarla ir.

-¿Te pasa algo malo?

Provoco un poco más, seguro ahora de que Potter era demasiado terco como para ser peligroso, desabotonando el primer botón de su camisa que de todos modos le daba calor.

Harry gimió audiblemente y deseo que se lo tragara la tierra, cerró los ojos en un intento desesperado de resistir la necesidad de tirarse sobre Malfoy y hacerle cosas que no quería ni pensar.

Sin embargo el deseo seguía ahí, tirando hacia Malfoy de una manera imposible y por un momento Harry imagino como seria tocar esa piel o besar sus labios, porque "desgraciadamente" la imagen de Malfoy estaba tan fija detrás de sus parpados que lo mismo daría si lo miraba o no, porque de todos modos estaba viéndolo, aunque Harry dudaba que Malfoy mostrara tanta piel…

Draco observo complacido la batallita interna de Potter.

Sabía que debería dejar de jugar antes de que las cosas pasaran a más, antes de que Potter decidiera hacer algo típicamente estúpido como él solo, o que el mareo y el cansancio, causados por la cantidad de magia que estaba usando, le ganaran la batalla, pero la expresión de Potter de alguna manera valía lo suficiente como para poder relegar y hacer caso omiso de todo

Harry abrió los ojos huyendo de las imágenes que su mente le presentaba solo para encontrarse con su fantasía personificada, con más ropa pero de alguna manera mucho peor, porque ahora se estaba fijando en todos esos detalles que no había reparado antes en Malfoy, como en su manzana de Adán o en que sus pestañas y sus cejas largas eran del mismo color de su cabello, o en la manera en que su clavícula…

No, aquel era Malfoy, el intento de mortifago, el hijo de Lucius Malfoy y por sobre todo ¡ERA UN CHICO!

Y aquello simplemente estaba ¡MAL!

Era equivocado, era enfermo y por sobre todo era un truco de Malfoy. Sí, eso tenía que ser. Una maldición.

El odio inherente a esa conclusión logro que se sobrepusiera a eso lo suficiente como para desear hacerle pagar a Malfoy el mal trago

-Petrificus Totalus

Su cuerpo se paralizo al instante, perdiendo el equilibrio y cayendo, indefenso, al piso sobre su espalda azotada por el golpe. Harry trato de moverse con todas sus fuerzas, sabiéndolo inútil, más por coraje que por otra cosa, sin lograr nada.

La cara de Malfoy se sobrepuso a la luna.

-Se acabo tu suerte Potty - Malfoy le dio una mirada fugaz a su entrepierna antes de agacharse y ocultarlo con su propia capa.

Draco suspiro, por un momento había tenido la impresión de que estaba perdido. Sonrió satisfecho al comprobar que no se veía ninguna parte de Potter y que no había nadie más por ahí. Entonces, solo por molestar, arrojo la varita sobre la cabeza de Potter.

Le gustaría quedarse a burlarse, pero no estaba precisamente de humor para eso, le dolía la cabeza y no tenía gracia. Además no podía darse el lujo de desperdiciar más tiempo del necesario con él, tenía que ir al lugar donde se suponía que estaba.

Se puso de pie y le ofreció la mejor de las sonrisas irritantes antes de irse. Esperando que le hubiera prestando atención, aunque, bueno ¿Qué otra cosa podría hacer?

Fin Flash back

-Vale ahora sí… - se tapo la boca para bostezar

Helen casi se sintió agradecida. El que su jefa hubiera estado demasiado ocupada intentando quitar y vigilar la rata de alcantarilla, que Malfoy había traído, como para fijarse en ellos no quería decir que no tuvieran trabajo. Así que era un alivio que, por fin, Malfoy fuera a dejar de dormitar y ayudar en algo

- Me voy – La burbuja imaginaria de esperanza que había alimentado se rompió dejando a su paso confusión

-¿Qué?

-Me… largo – otro bostezo –Tengo sueño- agrego, innecesariamente si se tenía en cuenta que había estado bostezando desde que había llegado

-¿eh?

Draco se puso de pie y le dio la espada, moviendo la mano a modo de despedida. Su madre le habría regañado por semejante muestra de mala educación, pero francamente no podía dejar de pensar en su cama. Se merecía un descanso

-Espera no te puedes ir – Helen le sujeto desesperada – Madame Rosemer…

-Se fue – Draco hiso un ademan mostrándole el local

En efecto Madame Rosemerta no estaba ahí y tampoco estaba el sinvergüenza al que había estado rondando como un dementor

- ¿Ves? - Draco libero su mano asqueado. Yendo hasta la chimenea, sabiendo que las ideas tardarían encajarle.

- Espera - Casi suplico, la idea de quedarse a dar la cara sola no le apetecía para nada, no es que Madame Rosemerta fuera a volver pronto, nunca lo hacía cuando se daba una de sus escapaditas, pero por las dudas…

-Adiós – corto Draco y antes de que ella pudiera hacer nada, arrojo los polvos Flu y pronuncio algo en un idioma que no conocía para luego desaparecer en una llamarada esmeralda, dejándola shokeada, en parte agradeciendo que Madame Rosemerta hubiera encontrado algo mejor que hacer que vigilar todo y en parta enfocándose en cualquier cosa que no fuera en que estaba haciendo y con quien, pues era demasiada información para una mente tan puritana como la de ella…

¡Accio varita!

Cri cri cri cri

Un grillito se dejo escuchar en la oscuridad de la noche y Harry deseo poder golpearse a sí mismo. Cri cri cri cri

El desesperante insecto parecía burlarse de él. Era lo único que faltaba

Volcó su atención en la luna que había dejado de ser el centro del cielo que era capaz de ver, ahora estaba más a un costado. Si hubiera prestado más atención a las clases de astronomía podría saber cuánto tiempo había pasado desde que Malfoy lo había abandonado a su suerte en ese sucio callejón, pero no, las estrellas nunca le había llamado la atención.

Y de todos modos, realmente dudaba que, de haber sido bueno en ello, hubiera logrado estimar nada, pues el estado en que la maldición de Malfoy le había dejado no se lo hubiera permitido.

Se sentía bastante estúpido por haber terminado de ese modo y por no poder realizar un mísero encantamiento convocador sin palabras pero vamos, que nadie era capaz de realizar hechizos estando caliente.

Y maldito, no había que olvidar ese "pequeño" detalle

Si no estuviera maldito podría hacer cualquier cosa, como partirle la cara a Draco Malfoy o acostarse con una chica. No que necesitara probar nada, se había acostado con tantas chicas que ya había perdido la cuenta

Por un momento los reclamos de Ginny se hicieron presentes, pero Harry los relego, eso tampoco seria de ayuda

Entonces se dio cuenta, el molesto grillito se había quedado callado

No tuvo tiempo de ponerse en guardia ni mucho menos de prepararse para la parejita que se apareció a un costado suyo en un plan bastante amoroso para su gusto.

Oh… por Merlín

¡Accio varita!

Los besos se hicieron más intensos y sonoros al igual que las caricias

¡Accio varita!

Harry creyó distinguir por el rabillo del ojo al hombre

Por favor varita muévete

Y la varita se deslizo hasta sus manos, separada de su piel solo por la tela.

-Para… basta –los movimientos de los desenfrenados se detuvieron

-¿uhn?- Harry creyó que estaba enloqueciendo porque aquella voz solo podía pertenecer a…

-Creo que escuche algo- pero Madame Rosemerta no se rebajaría de esa manera

Lo que siguió fue un momento de silencio antes de que hubiera más movimientos y las sombras en el rabillo del ojo se acercaran a él

Madame Rosemerta apareció en su campo de visión examinando atentamente el suelo y Harry se tenso, mentalmente por supuesto, ante la expectativa de ser descubierto.

Entonces ella se agacho y recogió algo finito y alargado del suelo, algo que emitió un brillo en un extremo cuando le luz de la luna se reflejo en ello.

Rosemerta sujeto la inconfundible pluma a vuelapluma como si pudiera morderla

Recordaba haber escuchado a la duende, cuando había estado en San Murgo, decir que le habían tirado una pluma en la cabeza, en ese momento había pensado que estaba ebria, pero ahora… ahora el diamante estaba manchado de sangre…