CAPITULO 9 : LO QUÉ NUNCA SERÁ, LO QUÉ ES Y TIENE QUE SER.
¿Recordar sólo hasta donde Harper iba a golpearlo? ¡Ja! Ya quisieran que fuera de ese modo.
La mente se me embotaba, dando brincos y tumbos, mareándome con vértigo bajo mis pies, por momentos pensaba que una droga inofensiva se metió a mi sistema. Muy semejante a los malos viajes de los adolescentes con la heroína.
¿Cómo soportan esta porquería más de una vez?
Alcanzó a encontrar mi respuesta antes de ver a Nightwing con un crío en brazos, alzándolo por los aires, aventándolo con esa muestra de afecto propia de los padres; Él le habla con ternura y la criatura carcajea como histérico. ¿Quién está sujetando a Nightwing? ¿Quién lo abraza? Aún más ¿Por qué le está correspondiendo?
He hipo sorprendido.
Pasmado.
Aterrado.
Y abro mis ojos; Me encuentro con Nightwing entre mis manos. Dormido y se le nota agotado.
Envenenado, me digo.
He sido envenenado.
Jak Neiper es un tarado que no cuida sus espaldas. Si la botella fue traída por Harper, en caso de que el mismo Roy Harper no estuviera inmiscuido en esto: La botella tenía que pasar por las redes de seguridad que Harley instalara ya que anticipaba esos intentos de asesinato, así que es imposible que Hazzall lo haya hecho. Outlaws siempre estaba destinada a ataques de todo tipo, y los clientes insatisfechos de los bufets que perdían contra nosotros (ya que solíamos dejarlos en la bancarrota de poder hacerlo) buscaban siempre formas brillantes de agredirnos: ellos nos odiaban.
Un odio visceral y bien fundado, pero ellos tenían que haber cotejado las pérdidas que les ocasionarían el divorcio, la infidelidad y el vivir en bienes mancomunados: No era culpa de ningún miembro de la empresa hacer bien su trabajo.
En fin; La manera más segura de pasar el escrutinio de Harley Quinzel, es que el regalo venga desde dentro.
Y Jak Neiper figuraba como el responsable.
¿Por qué?
Jak Neiper no quiere compartir su poder, Oswald Cobbleppot ha lidiado con los ataques de Jak, sorteándolos y en su mayoría gracias a Fraser Vallewida; Veo la intención de Neiper.
Oswald está por "declinar" su lugar, inmediatamente los postulados para ocuparlo son: Bruce, Selina Kyle, Fraser Vallewida, Clark Kent y yo; Aunque suene ególatra, la verdadera contienda esta en dos nombres: Kent y mi persona.
Bruce se retiraría de la contienda para cederme el lugar, a él le tiene sin cuidado dirigir Outlaws. Dice que ya no está para esos trotes: que dio todo lo que podía cuando Pennyworth mandaba y que ya le tocaba a la nueva generación tomar las riendas. Algo típico en su persona; Y en la misma línea de pensamiento se encuentra Selina, ella además de que pronto terminará su condena, no se vería bien para Outlaws que una ex convicta por corrupción liderará. Me dejaría el paso libre.; Luego el bello Vallewida actuaría sin ambición, si Oswald no le diera directamente su lugar, él no aspiraría a usarlo: Y Jak lo sabe.
Entre Kent y yo: Yo soy la opción factible para convertirme en su enemigo. No me gusta que me manden de la manera en la que Jak piensa hacerlo.
Es un imbécil.
Jak lo sabe.
Pero ya tengo una estrategia para librarme de él: Sólo espero que los Drake se apuren, a este ritmo temo que Jak haga una jugada maestra que me cueste si bien no la vida: si algo que me importe.
-Que buena mascota.
-Eres el indiviso que podría llegar a decir eso, Red Hood. Él único.
Nightwing sí que es romántico.
Gratamente sorprendido porque me obedeciera, lo retengo a mi lado. Hago que vuelva a dormir en mi regazo y que en algún punto me tarareé antes de quedarse dormido de nueva cuenta.
Marcó el número de Arthur Curry.
-Está muerto, Red Hood. Essence lo acaba de depositar en el ataúd. No nos dio nada. Incluso un soldado envidiaría su lealtad.
-¿Van a devolvérselo?.
-No. Damian Al´ghul tiene suerte de gozar de un cajón, Red Hood; Neiper lo quiere arrojar al cementerio acuático de Outlaws. Ya sabes, el que inauguro apenas subió al trono.
-Me hago responsable, Arthur. Mándaselo a sus padres. Jak Neiper no tomará represarías contra tuya.
-No puedo.
-¿Cuáles fueron las últimas palabras de Damian?.
- "Demostrar amor no te cuesta nada", Red Hood. Eso dijo. El mocoso de alguna manera sabía que preguntarías por ellas y se empecino en darme una lista. Pero no específico para quién, sólo las dijo, antes de darme la tuya.
-¿Soltó algún nombre? El que fuera, no importa.
-No.
-¿Seguro?.
-¿Dudas de mi capacidad? ¡Vaya insulto, Red Hood! Sé hacer mi trabajo.
-Cualquier nombre serviría.
-Pues, no creo que Al´ghul lo conociera, por eso lo pase por alto...eran desvaríos: pero dijo Clark, en un tono enajenado y cálido. Esperando mansamente a que Essence lo dejara. Llamándolo apegadamente, ansiándolo: incluso creo que lo alucino, pues levanto los mancillados brazos y se desplomo. Era como si quisiera que lo cargaran. Yo no creo en las coincidencias Red Hood, pero si es Clark Kent el que nombró Al´ghul, me cuesta imaginar al hombre encariñado con alguien que no sea Luthor.
-Al´ghul no tenía forma de conocer a Kent, así que sácalo de la mente. De seguro es un Clark diferente. Suelta lo que Al´ghul dijo.
- "Termínala antes de que el silencio se lleve tu corazón." "En Do" "Intocable" por eso digo que desvariaba.
-Damian Al´ghul era un pequeño niño, Arthur. Un diminuto infante ciego que se echó encima y sin miedo a Essence y a mí, que no gritó cuando Bruce lo sustrajo de su escuela, que se mantuvo impávido incluso frente a Neiper y a la mitad de la balacera que enfrentamos cuando Fraser lo trasportaba para mi departamento y que se ha ganado tu admiración. ¿Aun con todo eso, piensas dejarlo pudrirse en el agua?.
-Tienes labia, Red Hood.
-Sólo estoy diciendo una verdad, Arthur. Espero que me apoyes. Te digo que no tendrás problemas con Neiper. Esos me los agencio por entero.
-No te lo tomes a mal, Red Hood: pero desde que tienes a la mascota te has vuelto blando. A lo mejor no tenga nada que ver y sea simple imaginación mía, pero...
-Si sabes que te lo estas figurando, guárdate tus comentarios.
-¿Pongo algo en el remitente?.
-Dile a su Aba que lamento no haberlo podido cuidar. Que hice cuanto podía sin faltar a ninguna parte. Que cumplí con lo que me encargó.
-La Linterna y El Demonio van a estar molestos.
-Es problema de Jak Neiper. E indirectamente de nosotros.
-Hall Jordan va a armar una cacería.
-Así que veo mejor que Jordan nos considere menos culpables. Nos vemos Curry. Y gracias por el favor.
Cuelgo inmediatamente.
No le diré a Nightwing que Damian está muerto.
No tiene por qué enterarse.
Me impresiona querer dormir a su lado, abrazándolo... Oliendo sus cabellos.
¿Cuánto tiempo más seguiré negándome lo que lo quiero?.
Suavemente besó su hombro.
Lo aprieto contra mí.
Es impresionante lo que hace la compañía de otra persona, el calor de una.
Jamás había dormido al lado de una mujer sin poseerla, no creía que realmente su presencia fuera un bálsamo. Ninguna mujer paso más de una noche entera en mi lecho de la manera en la que Nightwing me significaba.
Curioso que fuera un hombre el primero en conseguirlo.
Verlo con el ceño relajado, enteramente laxo y moviéndose de vez en cuando por lo que fuera que soñara, incluso haciendo un gracioso sonidito con la garganta cada tiempo: se me antojaba divino, diferente: No es como si pudiera hacer lo mismo todas las noches y por siempre, pero si qué al menos contemplarlo y admirarlo en su estado más puro cinco minutos cada que me sintiera perder en este podrido mundo, que tanto insisto en corromper, me apetecía más de lo que admitiría.
Era como si el abrazar a Nightwing me devolviera un tanto de paz, como si saneara lo que tanto insistía en dañar.
Silenciosamente le preguntaba si había sido correcto nacer, aferrándome a él como no pude sujetar al tesoro más grande que tuve: Nightwing era la reconciliación con el pasado.
Mejor me duermo.
Nightwing jamás en la vida podrá corresponderme.
.
.
.
Ya ha pasado una semana desde el incidente con el Agatha.
Por primera vez estamos en una reunión extra muro del bufet. Únicamente necesito que ellos me apoyen en su totalidad.
-Outlaws está comenzando a tener muy mala fama; El mercado negro que maneja Titán a sonado con la absurda historia de que los miembros de Outlaws se aparecen por sus lares y se encargan de romper los acuerdos.
El que se ha dignado a romper el silencio es Ephraim Hood. Sus rubios cabellos a la usanza aristocrática, de forma tan vieja y elegante, cae sobre sus hombros anchos, ocultando lo salvaje que es, en una facha de propiedad que engaña a cualquiera.
Uno de los pocos que realmente saben que pasa con Outlaws.
A diferencia de Harley Quinzel o Roy Harper, incluso de Korian que ignoran en mayor medida las cosas debajo del tapete.
Y es que a ellos no podría meterlos en esta guerra tan injusta.
No quisiera conducirlos a la muerte.
No por el momento.
-No solamente eso, Red Hood: El Ángel está indignado porque al parecer deseaba tener un enfrentamiento con la Serpiente este año y Neiper no lo dejo, todo por ir de boca floja con Titán...favoreciéndolo.
-Y esas cosas ¿Nos importan, Aidi Red? Claro que no, hay que sacarles provecho. Neiper ya no puede seguir arriba.
Aidi Red rejunta sus pobladas cejas en una línea asombrada y poco agraciada.
Es el típico libanés, un líder guerrillero que arribo a la bendita civilización cuando los conflictos en Sierra Leona ya no le proporcionaban dinero.
Ni modo.
Aidi vino a este continente buscando fortuna y la encontró: Jak Neiper se fijó en él, en su estrategia en la guerra para burlarse de Jordan y La Corte, para lograr atacarlos debajo de sus narices y que se dieran cuenta ya hasta que la bomba les explotaba.
-Has sido tú el que ha hecho correr los rumores, Red Hood. Has ventilado incluso algunas cosas ciertas y manipulado otras tantas para que comiencen a ver a Neiper como el enemigo. Así podrás darle el golpe con mayor facilidad. Inteligente, típico tuyo, Red Hood. ¿Pero te has fijado ya que Neiper ha hecho lo mismo contigo?.
Ese es Kaoru Akise.
Un medio japonés por parte de su madre, creo.
Una diva delicada que gusta de jugar al gato y al ratón.
Nuestros invitados se retuercen nerviosos por la malsana risita enferma de Akise, que se desploma histéricamente al ver que Ephraim ha hecho un mohín sin importancia ante sus observaciones.
-Ríete lo que quieras, Hood, pero fíjate detenidamente; Neiper a dispuesto el tablero para que la mitad de Outlaws que no simpatiza con Red Hood le dé la espalda y la otra mitad que ama a Red Hood, le defienda: los fósiles que vagan aun en las oficinas ni siquiera tomaran partido. Por eso, Red Hood, nos ha llamado a riesgo de que Neiper se entere.
-Bien, todos sabemos que Neiper está procediendo de manera fascista ¿Verdad? Que, no le interesa Outlaws en sí, sino algo que no vemos.
-Déjate de tonterías, Aidi.
-¡No me calles, Kaoru!.
-Ignoremos a estos dos que se meterán en una pelea sin sentido los próximos diez minutos. Red Hood, ¿Alguna razón para que trajeras a Valeska Dalton?.
La reunión se termina con la misma rapidez con la que dio inicio. Unos momentos de más o menos para terminar de finiquitar los detalles y todos estaremos felices comiendo pavo para año nuevo... Si es que todo me sale a puntillas.
Observo el calendario...tengo que admitir que nunca contaba los días, hacerlo es una forma triste de llevar una cuenta regresiva para tu muerte. Cada número tachado significa un numero menos en la vida y milagrosamente, me halló contando los anocheceres para devolver a Nightwing.
Paradójicamente, son los soles que lo he tenido.
Es la cuenta regresiva para perderlo.
Quiero decirle que se calle.
Lleva practicando la misma sonata desde hace una hora.
Pese a que ha mejorado, me harta.
Transcurre otra hora y continuo verificando los papeles de un caso de divorcio. Sigo diciendo que casarse por vienes mancomunados es un incordio.
¿Para que lo hacen, si luego están lloriqueando porque lo justo, no les parece justo?.
¡Ah, sí!.
Por el patético sentimiento de ser uno, de compartir la vida en la felicidad, en la desdicha, en la salud y enfermedad... Y todo el rollo que el sacerdote les dice.
Las personas se hacen sentir especiales, al creer que forman parte del otro individuo: la llaman amor, pareja, compañero y hasta la ridiculez de decir que es su "complemento".
¡Tonterías!
Lo que existe, es la facilidad que la otra persona tiene para que no te molesten sus actitudes o comportamientos.
Ahora que lo pienso, Nightwing me molesta mucho.
¡Hasta que paró!.
De inmediato hago sonar una campana que compré hace un pequeño tiempo, especialmente para molestar a Nightwing. Cada que tengo ganas de algo, la hago tintinear y Nightwing, va a buscarlo.
-¿Sabes que estamos en el siglo veintiuno, Red Hood?.
-Pensé en comprar un silbato, pero no creo que mi perro chihuahua pudiera escucharlo. La campana es mejor.
-Madura, Red Hood.
-Cuatro autos, dos casas: una en la playa al otro lado del país y una aquí, en el centro de la ciudad, dos negocios rentables, cinco perros, dos hijos, los muebles en total dan un número par para repartir, incluso la fortuna que hicieron se divide perfectamente que siquiera quedan centavos.
-No le veo ningún problema, al menos claro, que quieras partir al perro por la mitad. Pero eso sería maltrato animal, Red Hood.
-No están aceptando la división. Mi cliente está peleando a sus dos hijos.
-¿De cuándo acá los hijos son un objeto? Si ya tienen la edad suficiente, pueden decidir con quién quedarse, pero si es menor: obligatoriamente tiene que estar con la madre a menos que se demuestre la incompetencia de la fémina para hacerse cargo de sí misma y por consiguiente de cualquier criatura.
-¿Ahora eres abogado?.
-Se llama: sentido común, Red Hood.
-La mujer cederá la custodia, si mi cliente le da los dos autos y un treinta por ciento más de la fortuna.
-Chica lista.
-¿Qué harías, Nightwing?.
-Francamente: No soy abogado, Red Hood. Pero no aceptaría el trato. Sabes perfectamente que la patria potestad puede ser peleada, será muy traumático para los niños pero de esa forma, tu cliente no pierde nada de lo que le corresponde.
-No quiero que dos niños de ocho y diez, pasen por el trauma de ver a sus padres destazarse en una corte. Y comiencen a sufrir síndrome de aleneación parietal.
-Pues entonces aconséjale a tu cliente que pague.
-Él no quiere.
-Entonces haz lo que él quiere y no pienses en los niños. Después de todo... Tienes el coraje que se necesita para ello.
-¡No me vengas con reclamos!.
-No estoy reclamándote nada. Si sientes culpa es porque la tienes. Tú eres quién se juzga. A mí no me eches la culpa de tu cargada conciencia.
No pude contestarte.
Nightwing no necesito escuchar ninguna respuesta.
Se marchó después de eso a seguir practicando en el piano.
¡Su maldita nota infernal, me tiene harto!.
Él se encierra y yo hago lo mismo.
Quién sabe cuánto tiempo ha pasado, pero siento que no he visto a Nightwing en mucho rato.
Me apresuro a contestar el teléfono; Por la hora, sé que Bruce es el que tiene el valor para llamarme.
-Está libre.
Dejo caer el celular y como me he quedado de piedra, Bruce ni se molesta en gritar insistentemente por la bocina, solamente cuelga. Sabe de antemano que me he quedado sin voz.
Necesito un trago.
Agito con violencia la campana.
Milagrosamente Nightwing ha notado un consumo desmedido (según él) por el alcohol, y para evitarme una cirrosis: Nightwing oculto las botellas y no me he molestado por encontrarlas. La forma más sencilla de conseguir mi trago, es llamándolo.
No dejo de hacer sonar la campana hasta que Nightwing aparece, frustrado, enojado, soltándome una sarta de majaderías en Romaní.
Lo abrace con fuerza, arrojándonos al suelo: quitándole los zapatos con estruendo por la sorpresa de la caída.
Nightwing se queda quieto.
No lo culpo por parecer granito.
Simplemente quiero aferrarme a él, abrazarlo tan fuerte hasta romperle los huesos y de paso, fracturarme los míos.
¡Selina, regresa!.
¡Selina está libre!.
¿Cómo se me olvido que Bruce fue por ella? ¿Qué su ausencia en el bufet se ha debido a que arribo un avión para ir a buscarla?.
¿En qué fecha estamos?.
¡Por estar enfrascado en los crepúsculos que me quedaban con Nightwing, no hice caso del alba que Selina seria liberada!.
Nightwing me hizo olvidar por momentos a Selina.
Eso no es bueno.
Eso significa que Nightwing es muy importante, que el puede ser lo que considero mi talón de Aquiles.
A llegado alguien que me ha hecho olvidar a Selina.
Llegó el hombre al que tampoco puedo querer, porqué sé de antemano que Slade lo ha mandado a buscar algo en mi empresa y que tal orden, la soltó justo antes de entregármelo con la moña incluida; Y que el de alguna manera, ha logrado encontrar la forma de darle a Wilson lo que quiere, sin romper ninguno de los puntos que le he dejado claros.
Estoy seguro de ello, aunque no tenga pruebas.
Si yo mismo me puse en su trampa, es de sabios aceptarla.
Sí, Nightwing llego para volverme loco.
Pero así son las cosas.
Aun me pregunto cómo serían las piezas si no hubiese conocido a Nightwing. Por momentos imagino que no tendría que enfrentarme a Neiper antes de tiempo, qué seguiría sin preocuparme por terminar las cosas cuanto antes para poder verle la cara frustrada que pone cada que tiene que darme de comer.
Sí, porque finiquito el papeleo teniendo como recompensa, una comida con él.
-¿Red Hood?.
-Quédate quieto. No digas nada. No arruines el momento, como siempre haces.
-Llora.
-¿Perdón? ¿Por qué clase de estúpido sentimental me has tomado? Te estoy diciendo que guardes silencio. No voy a llorar en frente de nadie. Soy..
-Eres Red Hood. Lo sé. Te estoy diciendo las cosas porqué sé que eres Red Hood. De lo contrario, ya te hubiera arrojado fuera de mi regazo. Te has acurrucado sin darte cuenta.
No lo contradigo.
Por el contrario, rebusco con mi cara el calor de la comodidad que desprenden sus muslos. O el olor que me embriaga, invitándome a relajarme.
No voy a sollozar sobre él.
Jamás lloraría con él, no de nuevo.
Una vez ha sido suficiente.
Porque Nightwing no tiene que ver esa parte miserable de mi persona.
Esa parte mía que creía muerta, pues me encargue de meterle una bala entre ceja y ceja, para después volver ceniza cada una de sus partículas para olvidarlas. Allí, escondidas y resguardadas: incluso concadenadas muy lejos de mí.
Pues tenía miedo de que pudieran brillar bajo tierra.
Y mi miedo, se ha vuelto realidad.
El fantasma que enterré con Selina, vuelve con Selina pero viene de la mano de Nightwing.
El candado se lo llevo la valiente Selina, pero la llave, la llave: la tiene Nightwing.
Tenía que haberme desecho de Nightwing. Sin la llave, no importa que tan expuesto este el candado. Nadie puede abrirlo para mirar en el interior del cofre.
No la boté.
No tengo derecho a quejarme ahora.
Me gustaría que fuera así.
Detesto cuando uno quiere deshilachar los hechos pasados para no tener que lidiar con las consecuencias. Eso es muestra de lo débil que uno es.
-Ya deja de practicar. Es cansado escucharte todo el tiempo.
-Hasta que lo logre. Por alguna razón hay una parte que no me sale. Y la sonata tiene que ser perfecta.
Bueno, definitivamente Nightwing continuara tocando esa infernal sonata.
Compraré unos tapones para los oídos.
-Red Hood, tengo que hacer unas compras. Prometo que traeré algo para hacer una cena especial.
-¿Y cómo tú sabes que hoy es singular?.
-Por tu rostro. Estas inmensamente feliz. Y asquerosamente confundido. Tienes lo que quieres justo en enfrente de ti, me arriesgo a decir que ya lo tienes en las manos: Pero, creo que es tan bueno que no lo sientes real, pareciera que éste se te fuera a ir en cualquier momento. Entonces, me haces pensar qué lo que sea qué te tenga tan feliz, es algo que jamás te faltó... Algo que te hace tener una ilusiones inmensas porqué siempre has podido confiar en ello.
-Siempre estuvo allí para mí. Y cierto, jamás me faltó. Le tenía conmigo, nunca me mintió, me sentía seguro en sus brazos, siempre honesta, franca,... Perfecta. Con su sonrisa perpleja en el tiempo, tatuada a la eternidad... Pintada para mí. Y la hice llorar. No llevo la cuenta de sus lágrimas, pero a medio de las penumbras, refugiada en acero y roca: sé que me ha sufrido, qué me a llorado. Así era su figura, en vestidos de gasa mal cortada y sangre mal curada.
-Con qué una mujer. Vaya dichosa.
-No te burles, Nightwing.
-No lo hago. Digo la verdad. Dichosa ella, que te preocupas. Privilegiada ella, que la tomas en cuenta. Favorecida ella, que no le olvidas. Fausta ella, qué por ella: pierdes el sueño y la calma. ¿Cuántas mujeres podrían jactarse de que las honres tan fervientemente?.
-Ella es una dama inexistente, Nightwing. Mujeres así, ya no hay. Un cuadro de ilusiones.
-Sí, sí. Lo que digas.
-¡Nightwing!.
-¿La besaste?.
-Cada noche, cada instante. Cada segundo que pude pasar a su lado. Esa sensación prohibida para mí, por eso era tan preciada y el tiempo en su compañía, tan divino.
-¿La amaste?.
-Te mentiría si te digo que no le sigo amando. Figura tan lejana, tan pura... Tan hermosa y tierna, siempre comprensiva. Entidad tan entregada y le hice sufrir.
-¿Vas a tomarla?.
-No. No podemos estar juntos: son demasiadas cosas las que nos separan. El tiempo mismo.
-Que romántico.
-¿Celoso? ¿Resentido por qué pueda tener algo así y tú no? Qué por ser una simple mascota, nadie pueda quererte ¿Verdad? Qué sólo se té use. Así son las cosas. Naciste para ser nadie. Eres un impuro más. Me das asco.
-¿Sabes que es lo maravilloso, Red Hood? Qué por esa a la que tanto amas, no podrás querer a nadie; Y si lo haces, su fantasma te perseguirá toda la vida, porqué le anhelas demasiado, porque tus sueños de realización se vieron obstruidos por los obstáculos entre ustedes. Jamás amarás, por qué no la tuviste realmente. Porqué ella, tan agraciada...tan perfecta...tan honesta: no existe. Ella es una ilusión, tú espejismo. Porque ella no fue tuya, para que digas que la amas a tal grado. Pero tienes razón: Tú amor es después de todo, el más puro que pueda existir. No está mancillado por la realidad, por el dolor de las discusiones, ni tampoco por los enojos de las discrepancias entre ideales...está sano y elevado al cielo por lo platónico de su régimen. Es un amor hermoso.
-Le amó. Pero sé que no puedo tenerle, el saberlo no me ha impedido ver a otras mujeres, Nightwing. Soy consciente y no me dejo de las fantasías que el tiempo olvida.
-No lo dudo. Korian Stirefire está allí, para ti. Siempre que la necesites. ¿Qué mejor prueba quieres? Otras tantas igual de atentas a ti, te lo apuesto. Pero no es justo, ni para Korian, ni para ellas. ¿Cuál es el chiste de entregarte todo, si sólo puedes ver a esa mujer?. ¿Cuál es la gracia de tratar de amar a alguna mujer, si amas a aquella dama?. Ése es un juego del que nadie gana.
-Nightwing. No vivo en el pasado, como estas sugiriendo. No me aferro a lo que no pudo ser. Tampoco...
-Le amas. Eso dices, no veo porque tuviera que relacionarlo con un trauma. Le amas justamente, e irónicamente: Porqué su amor jamás pudo ser consumado. Porqué siempre fue un ideal. Porque su dolor, no fue causado por ninguno de los dos: fueron ajenos, viles, personas que no tenían nada mejor que hacer que interrumpir lo que para ellos no era bueno. Sólo eso podría hacerlos entrometerse.
-Hablas de más.
-Disculpa si lo hago. Con la miseria que me has contado, Red Hood, tengo suerte de no haberte ofendido. Y de decir las cosas medianamente bien. Ahora, déjame ir de compras.
-¿Para qué?.
-Ya lo dije. Tengo que cocinar algo muy especial. Ella es razón de festejar. Red Hood, vas a ser sumamente infeliz sino puedes asimilarla cerca o lejos de ti. Y desde ya te digo, qué si fracasas en tu vida romántica, no será culpa de ninguna de ellas, sino tuya: Porque eres demasiado cínico, pendenciero, buscapleitos, obsesivo con el trabajo, desconfiado, misógino, machista, desdeñoso, convenenciero, clasista, herético, impositivo, misterioso, mentiroso, peligroso, ermitaño, gruñón, mandón, tacaño, calculador, dictador, exigente y por sobre las demás cosas, ocultas todo lo que sientes.
-Respira. Incluso para decir todos los defectos de las personas, tienes que inspirar. Has una pausa entre mis atributos, Nightwing.
-Leal, amoroso, tierno, protector, amable, pasivo, inteligente, astuto... Chst, se me acabaron los elogios.
-Gracioso.
-¿Desde hace cuánto que le conoces?.
-Diez años.
-¿Y no logras tener una sola relación estable, aparte de la que tienes con Korian Stirefire?.
-Ya te dije que he tenido muchas.
-Entonces el problema no son las mujeres: eres tú. Tú las arrinconas a lo que sea. Yo lo he vivido contigo, Red Hood. Y no soy más que tu mascota en renta, no quiero imaginarme la vida de esas miserables: ¿A qué horrores has de someterlas?... De seguro con lo ocupado que andas en el trabajo, las has de arrojar a la soledad de una cama vacía o de la mesa abandonada, quizás si las ves está bien y sino: tampoco es un problema. De seguro que ellas se te entregan, que hacen locuras por ti y tú, en tu perfección indiferente, no ves sus esfuerzos: ya que estas muy ocupado en ver únicamente los esfuerzos de Ella. Créeme Red Hood, pocas podrían aguantarte.
-Estás hablando de más.
-Cierto, cierto, no estoy diciendo nada que no sepas ya. Bueno, yo me voy.
Tiene razón.
No tanta como pretende, pero lo suficiente para que me haga escocer los ojos.
Si él me ve así de cruel, no hay nada que pueda hacerlo cambiar de opinión: no cuando lo trato como un perro, no cuando lo llamé impuro.
Estoy seguro que mi rostro reflejaba asco.
Y es que, usualmente puedo controlar las expresiones faciales, pero estando con Nightwing: todo el autocontrol del que tanto me ufano, se pierde, termina hecho añicos y debajo de la alfombra para brillar por su ausencia.
Tan típico de Nightwing celebrar una cosa como tal.
No amó a Selina de esa manera, creo.
Pero tampoco amó al Nightwing que se va tarareando como loco, sino al Nightwing que se murió aquel día.
MENTIRA.
Adoró a Nightwing.
Amó a Nightwing.
No tiene nada de malo admitirlo.
Lo difícil será que este hombre me acepté.
Porque aunque lo haga, sé que mi corazón estará eternamente en duda. Temiéndole a cada uno de sus gestos. Pensando que finge. Imaginando que hace las cosas para conseguir su libertad, para tener lo que quiera.
Lo que sea que el deseé ó en todo caso, los empeños de Wilson.
No sé si estoy listo para ponerme la soga al cuello; ¿Pero no lo hice cuando se lo gané a Wilson? Incluso me aseguré la trampa. ¿No estaba preparado para sus espinas mucho antes de llegar a este punto?.
Claro que sí.
Si ya bebí del veneno, habrá que terminar de recolectarlo.
¿No ha sido así siempre?.
Ellas, las pasiones (llámeseles hombre o mujer) ufanas con sus polvos perfectos en sus inmaculadas mejillas rosadas o barbas bien recortadas, envueltas en telas de seda y algodón de Nilo ó envueltos en un traje, sonriendo con su labial pasión o inocente mueca ladina, desviviéndose en halagos antes de pedir cientos de favores...¿No ha sido siempre así? ¿Ellas pasiones altaneras y místicas, mintiendo con su usual magia, ocultando la verdad tras el biombo antes de saltar a la boca y callar las cuestiones?.
Sí.
Justo así.
Pero así son las cosas.
Nada en mi vida será sencillo.
Tampoco él.
¿Pero cuando he querido que las cosas sean fáciles?
.
.
.
.
Bueno, espero que esto siga siendo de su agrado.
Besos y hasta la próxima.
