Capítulo 9: Una llamada…


[9:47 PM]

El día había acabado dejando paso a la noche. La oscuridad en la ciudad le daba un toque sombrío a los barrios de la ciudad. Un enorme búfalo había vuelto agotado de su trabajo. Se dispuso a entrar en casa a lo que nada mas entrando en el salón principal, logro escuchar como su esposa tocaba una melodía en el piano. Era una de las pocas cosas que lograban animarlo. Después de un riguroso día era incluso relajante llegar a casa y escuchar algo tan sublime como la melodía de un piano.

Intento caminar lentamente para no interrumpir su concentración. Se acercaba poco a poco hacia ella y cuando decidió que ya estaba cerca, quedo hipnotizado. Era agradable verla tan llena de vida y gozo.

Terminando de dar las ultimas notas ella noto el sonido de unos aplausos del búfalo que esbozaba una sonrisa.

— Bogo me asustaste —exclamo— no esperaba que fueses a llegar tan temprano.

— Yo tampoco, pero por fin pude terminar de archivar algunos expedientes.

— Supongo que es algo bueno ¿no?

— Claro —dijo el mientras se sentaba en el sofá de la sala.

— ¿Estás cansado?

— Un poco, no es fácil buscar un equipo especial que te acompañe al evento.

— Cariño no hay necesidad de que tenga que ir escoltada.

— Pero y si alguien inten-

— Todo estará bien —interrumpió ella—. Además, ¿quien quisiera herirme?

— Bueno….supongo —él se quedó mirando su brazo donde tenía un hermoso brazalete con un pequeño cubo— Oye, ¿y ese brazalete?

— ¡Oh!, cierto, lo compre hace unos días y decidí ponérmelo hoy. Creo que me ha quedado tan bonito que lo usare para el evento. ¿Tú qué opinas?

— Pues este búfalo opina que te queda increíble —exclamo sonriente.

— De acuerdo —dijo entre risas—. ¿Tienes hambre?

— Claro, un montón.

— Bien, entonces iré a la cocina —término dándole un beso en su mejilla y se fue de la sala.

El búfalo se quedó mirando el techo y respirando muy adentro. Se quedó así por unos pocos segundos a lo que decidió ir a su recamara para tomar una ducha y relajarse.

Mientras se quitaba el uniforme quedándose con la franela negra que tenía puesta, le llego un mensaje a su celular. Lo tomo y al ver el mensaje no pudo evitar sentir incomodidad.

["Tú tienes algo que necesito Bogo y lo tendré cueste lo que me cueste"]

Al principio pensó que era toda una broma de mal gusto, pero intento buscar quien se lo había enviado, pero fue inútil. El mensaje al parecer es anónimo no hay registro ni fuente de donde fue enviado. Esto es algo que lo incomodaba bastante. Intentando luchar con el mismo opto por descubrir de donde provenía la llamada en otro momento, así que tomando una toalla para tomar una ducha relajante y de paso calmarse por la conmoción del día.

Dos de sus mejores agentes fueron heridos y uno falleció. Sin duda se sentía lo suficientemente determinado como para llegar al fondo de esto…

La noche seguía su curso y esta vez la luna llena que resplandecía dejaba enviciado a un hibrido que hace poco había llegado a su departamento. Cuando ya por fin se vistió se sentó en la mesa del comedor para devorar su cena.

Mientras comía estaba revisando unos papales que llevo con él de casa de su compañera. Pasaba de hoja en hoja hasta que encontró la imagen que buscaba. La imagen del su padre junto a su madre y a otra jaguar, al parecer en sus años de juventud. También encontró la carta que iba dirigida hacia su padre firmada a nombre de Margaret.

La analizó por unos 10 minutos intentando buscar algún vínculo con lo que sabía, pero su esfuerzo fue inútil. La imagen solo producía más dudas en él. Tomo el móvil e hizo una video llama hacia su padre, el único que podía darle las respuestas que necesita.

Hola, Otto mi querido muchacho, dime ¿cómo has estado?

— Hola, bien supongo —el vio como su padre le sonreía con su uniforme de trabajo.

Eso me alegra, dime hijo ¿está todo bien?, ¿te va viene n el trabajo?, ¿estás en casa?, ¿estás comiendo bien?, ¿cuándo vendrás a visitar a tu viejo?

— Papa, tranquilo, todo está bien.

¿Seguro?

— Si, completamente seguro.

De acuerdo.

— ¿Entonces estás trabajando?, porque si estas ocupado puedo llamar en otro momento.

No te preocupes, estoy en horario de descansó, hoy me la pase llevando a la señorita Frufru y a su hija de compras.

— Eso suena increíble.

Si lo es, ¿entonces necesitas algo de tu padre?

— Me surgieron unas curiosidades que la verdad me gustaría que las respondieras.

Bien, no hay problema —dijo el jaguar con una enorme sonrisa.

— ¿Dónde estuviste cuando eras mas joven?

¿Joven?, ¿Acaso piensas que tu padre esta viejo?

— Papa seamos realista ya eres lo suficientemente mayor como para decir que no eres joven.

Oye, aún estoy en mi mejor forma y con respeto a tu pregunta, tu abuela siempre me decía que vivíamos en las afueras de Zootopia, en un pueblo pequeño y sobre poblado de conejos.

— ¿Bunny Burrows?

Si, ese mismo. Ahí fue donde conocí a tu madre y donde pase la mayor parte de mi juventud.

— ¿Papa de casualidad conociste a una jaguar?

Otto, he conocido a muchos jaguares en mi vida. ¿Porque quieres saber eso?

— Por esto —el hibrido le mostro la foto al jaguar que al verla su expresión cambio radicalmente.

Margaret —susurro.

— ¿Entonces la conoces?

Si, ella era mi mejor amiga. Me entere de que murió hace mucho tiempo….toda su familia para ser exacto —el jaguar dio un largo suspiro.

— Bueno, eso explica una pequeña parte.

¿Como que una pequeña parte? —dijo sorprendido.

— Hay una carta dirigida hacia ti. Está algo sucia por el polvo que había en la casa, pero las letras no se han borrado por lo que veo.

Espera un momento, ¿leíste la carta? —dijo nervioso.

— Aun no, estaba esperando a que seas tú quien la viera. Después de todo es para ti.

Bien, creo que iré mañana por la noche.

— Bien, te estaré esperando.

¿Necesitas algo mas muchacho?

— Bueno, ¿de casualidad no conociste un hibrido que también fuese amigo de Margaret?

No, Margaret solo nos tenía a tu madre y a mí. ¿Por qué la pregunta?

— Por curiosidad, entonces te veo en la noche.

De acuerdo hijo, no olvides cepillarte los dientes, limpiar bien tus orejas, cepillar tu cola, hacer tu c-

— Papa, estaré bien —dijo interrumpiéndolo—. Ya estoy cansado, no ha sido un día tranquilo que digamos, así que nos vemos mañana.

Duerme bien mi pequeño cachorro.

Le dio una enorme sonrisa a su padre y luego colgó la llamada. Otto después de esta conversación decidió irse a la cama. Habían algunas incógnitas que se habían revelado, pero mientras mas aumentaba el tiempo, mas fuerte se hacia la curiosidad por saber quién era el hibrido de la foto. Miro por la ventana de su habitación lo resplandeciente que lucía la luna, una luz que disipaba la oscuridad de la noche por momentos. Aunque… al final la luz era cubierta para dar paso a la oscuridad.

— Si, Melina, eso sería increíble. Sabes que puedo ayudarte con lo que necesites —dijo Judy quien caminaba por el pasillo del piso.

¿De verdad?, gracias, en serio muchas gracias. Sabía que podía contar contigo.

— Bien, pues hablamos después tengo que hacer algo —dijo para detenerse en una puerta.

Déjame adivinar, ¿vas a ver a tu compañero?, ¿a ese zorro apuesto que te gusta tanto?

— Ja ja muy graciosa —vocifero en un tono sarcástico—. Nick es solo mi amigo.

— ¿Entonces vas a verle?, bueno, te dejo en paz, también me tengo que ir, voy a preparar a los pequeños para que se duerman, disfruta tu noche rodeada de los mimos de tu pareja. Hasta pronto.

La llamada fue colgada dejando a Judy con el regaño justo en su boca.

Decidió no darle mucha importancia al asunto, tratándose de Melina no es la primera vez que la empareja con algún otro mamífero. Se paró en frente de la puerta y la toco varias veces. La puerta se abrió en pocos segundos mientras ella subía la vista para ver a la cara a su amigo, pero lo único que vio fueron unas enormes orejas. Al bajar la vista vio a un fenneck quien la miraba intrigado.

— ¿Finnick?, hola, ha pasado mucho tiempo desde que te vi por última vez.

— Si, supongo. Me han surgido varios asuntos que he tenido que resolver, aunque algunos no salieron como yo esperaba —dijo el con su voz áspera—. ¿Vienes a ver a Nick?

— Pues para algo vengo a su apartamento ¿no?

— Bien, pasa, le avisare que estas aquí.

El fenneck guio a Judy hasta la sala donde tomo asiento en el sofá. La coneja espero unos pocos minutos ahí hasta que vio a su compañero caminar hacia el asiento. Llevaba puesta una chaqueta de color rojo que combinaba bien con la camiseta negra que tenía y una bermuda negra con rayas rojas. Algo que era envidiable del zorro es que por lo menos sabía combinar bien los colores.

— Hola Zanahorias, ¿no pudiste resistirte hasta mañana para verme otra vez? —con su mirada coqueta le guiño el ojo a la coneja y se sentó a su lado.

— Hola torpe zorro y no. No me aguante para decirte sobre lo que tengo del caso.

— Trabajo —exclamo—. ¿De casualidad en tu diccionario está las palabras dormir, descanso, cansancio y relajación?

— No, no creo. ¿Ya quieres escuchar lo que tengo para decir?

— Adelante, soy todo orejas para ti.

— Bien, hace unas horas llame a Osorio y me dio algunos que otros datos interesantes.

— ¿Qué tipo de datos? —pregunto intrigado.

— Al parecer estaban buscando pistas sobre Leonzalez cuando recibieron una llamada anónima. En la llamada se escuchó la voz de un mamífero, al parecer joven quien decía que estaban pasando cosas extrañas en un edificio llamado PlantLB de la calle 13 de Glacier Falls.

— ¿Desde dónde vino la llamada?

— De un teléfono público de la zona, pero lo extraño es que llamaron al celular de Delgato.

Al mencionar ese nombre ella logro ver algo de tristeza en él.

— Delgato era un gran compañero y no puedo creer que ahora no esté con nosotros.

— No te preocupes, llegaremos al fondo de esto, juntos.

— Bien, como tú digas oficial tut tut. Puedes continuar.

— Entonces, Osorio siguió contándome lo que paso. Al llegar no tenían idea de cuál edificio era exactamente, aunque no descartaron la idea de que fuera una broma, pero nada perdían con investigar. Al entrar por uno de los callejones se encontraron con el guepardo que les dijo que debían de marcharse porque era área restringida.

— Y supongo que lo vieron algo sospechoso y pues decidieron quedarse—dijo con seguridad en sus palabras—. Y supongo que ahí fue donde ataco el animal, ¿verdad?

— Correcto —le respondió—. Pero aún hay más. Ellos nunca lograron ver el edificio. Tal vez los sucesos raros del edificio sigan ocurriendo.

— Zanahorias, ¿estás pensando lo que creo que estás pensando?, pudo haber sido una trampa, una en la que ellos cayeron.

— Pero que pasa si en verdad hay algo sospechoso.

— Pero no lo hay —dijo con seriedad.

— Nick deberíamos ir a investigar.

— No Judy, no quiero exponerte a ese peligro, que pasaría si todavía sigue por ahí el que le hizo esto a 3 oficiales. Aunque quisiéramos no podríamos hacer nada contra él.

— ¿Estas dudando de mí?

— No, no Judy, no dudo de ti. No quiero que te pase algo.

— Nick, obvio que no iré sola. Yo cuento contigo.

Esas palabras no pudieron evitar dejar una sonrisa en él. Ya con el ambiente un poco más calmado, el zorro decidió invitar a la coneja a cenar, lo cual termino con un rotundo "Si" de la coneja.

Para Judy había un plato lleno de ensalada mientras que el fenneck y Nick gustaban de un plato de una deliciosa pasta. Finnick estaba a punto de tomar otro bocado cuando su celular empezó a sonar. Al ver de quien era la llamada se disculpo con ellos y salió un momento para empezar a gritar. Judy miro curiosa a su vulpino amigo a lo que este la miro con una sonrisa simpática para después secretearle:

— ¿Te cuento algo?, la razón por la que Finnick está en mi casa y anda tan preocupado es porque robaron su camioneta.

— La camioneta donde literalmente vive.

— Correcto, hasta entonces, se quedara conmigo por un par de días. Solo hasta que el encuentre un lugar donde quedarse.

— ¡Wao!, quien diría que bajo esa fachada de zorro estafador haya un ser amigable y gentil —dijo burlona.

— Hay mucho que todavía no sabes de mi pelusa —respondió con una pícara sonrisa.

Después de esto Finnick volvió y la cena siguió su curso con bromas de Nick que siempre respondían con una queja del pequeño fenneck. Sin darse cuenta los minutos se les fueron volando hasta que ya era demasiado tarde y la coneja se sentía cansada.

— Bueno, creo que ya debería de irme, estoy cansada y aún tengo que desempacar ropa.

— Seguro, ¿la acompaño hasta la puerta madame? —dijo el en un tono juguetón y educado a lo que la coneja decidió seguirle la corriente.

— Por supuesto, es usted muy caballeroso señor Wilde.

Como había dicho, Nick guio a Judy hasta la puerta y se despidió de ella. Él se dio la vuelta y se encontró con el fenneck quien le sonreía de una forma malévola.

— Nicholas, Nicholas, Nicholas… ¿Cuándo pensabas decirme que abandonaste la vida cerca de la Sábana central para venirte a mudar cerca de la coneja?

— ¡Oye!, ¿qué estás diciendo? —dijo intentando parecer lo más desorientado posible.

— Hablo de que te viniste aquí tan solo por la coneja. Debe de ser alguien demasiado importante para ti —exclamo.

— No pequeño, me había mudado aquí hace mucho tiempo y le conté sobre el apartamento de arriba que era más espacioso que en la pequeña habitación a la que llamaba hogar.

— ¡Vamos Nick!, te conozco desde que tengo memoria. Hay algo que no me estás diciendo.

— Existen muchas cosas que no te cuento —respondió.

— Iré directo al punto Nick, ¿cuándo piensas decirle?

— ¿Decirle que?

— ¡Nick! —dijo el fenneck con el ceño fruncido mientras zapateaba lentamente—. ¿Y bien?

— De acuerdo —dando un gran suspiro y casi queriendo huir de su propia casa lo volvió a mirar—. Es cierto….Me gusta.

[06 de Abril—06:30 Am]

Como siempre temprano por la mañana Bogo es uno de los primeros animales en llegar a la ZPD. Recién entrando encontró a varios oficiales que lucían cansados por el turno nocturno y que con alegría en sus rostros volvían a casa para dormir una larga y merecida siesta. Entrando en la recepción logro ver al oficial Higgins quien venía a tomar el lugar de Garraza. El Búfalo entro en su despacho y encontró una fila enorme de reportes sobre las actividades de los oficiales. Con el ceño fruncido se sentó y con un gran bufido escucho a su contestadora decir que tenía un mensaje de voz. Al poner la contestadora logro escuchar algo raro en el mensaje. Eran respiraciones agitadas como si fuera de un animal que ha estado corriendo o algo, entonces escucho una voz que le fue familiar.

Bogo —al escuchar detenidamente el búfalo se dio cuenta de que la voz era idéntica a la de Leonzalez, cosa que le preocupo— Bogo, no queda mucho tiempo…. estoy mal amigo… y todo esto es mi culpa, lo sé. Sé que no estas entendiendo nada, pero escucha atentamente Bogo, no tengo mucho tiempo así que seré breve.

El mensaje paro por unos muy pocos segundos a lo que se volvió a escuchar la voz, mientras que el prestaba atención con suma seriedad

Estoy metido en algo, algo de lo que no puedo contarte todavía, pero confía en mí. Hay vidas en riesgo, en especial la alcaldesa. —la seriedad de Bogo termino por convertirse en angustia, esa frase era algo que le provocaba una muy mala sensación—. Ellos quieren algo, no sé exactamente qué pero tiene que ver con reunir algo.

» Trata de poner seguridad. Que tu mujer nunca, jamás, por ningún motivo este sola —Bogo otra vez se dio cuenta de la respiración agitada del felino—. Bien, ya te dije lo que tenía que decirte, tratare de frenarlos. Espero poder salir ileso de esto, espero poder enmendar los errores que cometí y perdóname por meter a todos ustedes en esto.

El mensaje se había acabado. Bogo respiro profundo, uno de sus miedos más profundos se había despertado, que alguien atentara contra la seguridad de su esposa era algo que le aterraba. Con furia dio un golpe en el escritorio haciendo que se cayeran algunos objetos de ella.

Después de tomarse unos segundos para pensar tomo el teléfono y tomo la decisión de decirle una orden al oficial Higgins.

— Oficial —dijo el búfalo intentando sonar calmado pero con firmeza.

¿Si señor?

— Necesito que cuando lleguen los agentes Wilde, Hoops y Felinez que los envíes directamente a mi oficina.

De acuerdo señor.

— Bien, solo era eso por ahora, siga con su labor.

¡Sí!

Bogo aún no se sentía conforme con tan solo los ellos, por lo que tomo su celular e hizo una llamada. Una que tal vez podría darle algunas respuestas de ambas llamadas…


Hola.

Si, ya se lo que van a decir: "han pasado 84 años" :V

Bueno, creo que les tengo que dar cierta información, una de ellas es la razón de porque tantos días sin subir el capítulo (aparte de que la inspiración-Chan no se le daba la gana de tocarme) y es la cantidad de tareas que me están dejando últimamente en la escuela (no estoy de broma, para la semana que viene tengo que entregar 8 trabajos)

Bien, la información numero 2 es que hare un segundo Fanfic, uno de Undertale (así que ya saben, si les encanta el misterio, Hype, amor, risas, tensión y generar teorías pues podrán leerlo dentro de unos días)

Entonces doy por inicio a la formulación de preguntas:

1- ¿Qué les pareció el Bogo dulce y amable (solo con su esposa)?

2- ¿Qué significa el mensaje que le llego a Bogo?

3- ¿Cuál es el misterio que engloba a las fotos y la carta que posee Otto en sus patas?

4- ¿Sera que Manchas estaba tan nervioso? ¿Tiene algo que decir que aún no lo ha contado?

5- ¿Creen que Judy tal vez tenga razón?

6- ¿Pudieron percibir el love 7u7?

7- ¿Se esperaban la confesión? (como cuando hasta Finnick sabe más que yo de sentimientos :´v)

8- ¿Cuál es el misterio que engloba todo lo dicho por Leonzalez?

Respondan sus teorías en los comentarios.

Bueno, esto fue todo por ahora.

Así que nos vemos luego, Bye ( ºwº)/