Capitulo 9:

Riza lo miro un instante antes de retirar inmediatamente la mirada. Se sentía sofocada, extraña…

-Yo… Si, lo se… Quiero decir, que lo entiendo, Roy.

Oyó que el suspiraba.

-Toma- le dijo el-. Bebe un poco de sidra antes de que me la beba toda y rebele mis secretos mejor guardados, te aseguro que algunos de ellos no te gustarían.

Le paso la botella. Riza la tomo con delicadeza y bebió, con cuidado de que las manchas de grasa no le tocaran ni la piel ni la ropa. Roy la observaba con una leve sonrisa en los labios.

- Se te va a verter si no la agarras bien- le dijo el.

-Yo solo quiero un poco- el liquido le bajo por la garganta, caliente y dulce, embriagador-. Es demasiado fuerte para mi- dijo después de beber-. Yo creo que dentro de la botella sigue fermentando. Voy a empezar a ver apariciones entre las excavaciones si tomo más.

-Ningún fantasma se atrevería a poner aquí el pie mientras tu estés presente, Riza- dijo Roy con pesar-. Tu sentido del humor los ahuyentaría.

Sus palabras provocaron en Riza una enorme tristeza.

-¿Es así como me ves tu?- le dijo con cierta nostalgia-. Una persona dura y practica, que le tiene manía a la suciedad y al desorden.

-Entre otras cosas.

-¿Que otras cosas?

Roy tenía la cabeza un poco agachada, de modo que ella no veía bien su expresión, y Riza experimento un fuerte deseo de zarandearlo hasta que la mirara. La necesidad de que le diera una respuesta sincera era de pronto imperiosa. No estaba segura de porque le resultaba tan importante saberlo, solo que en ese momento era la cosa mas urgente del mundo.

Roy empezó a montar el rifle de nuevo, y las piezas encajaron con suavidad.

-A veces- dijo el-. Es mejor no persistir.

-¿Por que?- le pregunto-. ¿Acaso tienes una opinión de mi que tal ves no me resulte halagadora?

Roy suspiro.

-En absoluto- le dijo.

Alzo la cabeza. Sus ojos sonreían un poco, y Riza se estremeció de placer.

-No deseo que de pronto te veas en aguas demasiado profundas.

Se miraron, y Riza experimento un escalofrió de anticipación.

-¿Estas a caso a punto de decirme un elogio?- le pregunto ella con los ojos como platos.

-No- dijo Roy, cerrando el cañón del rifle con un clic final.

-Ah- la sensación calida que Riza sentía dentro se desvaneció.

-Creo que estaba a punto de besarte- Roy la miro un instante-. ¿Que habrías dicho entonces, Riza?

Riza ahogo la emoción que sus palabras provocaban en ella.

-Habría dicho que habías tomado demasiada sidra y que debe ser muy estimulante- dijo con tranquilidad.

-Lo estimulante no creo que sea la sidra- dijo Roy sin dejar de mirarla a los ojos-; pero sin duda tienes razón, Riza. Un beso entre amigos es normalmente un error.

-Pareces saber mucho del tema- le dijo Riza-. ¿Acaso has besado a muchas de tus amigas?

- No, tu eres mi única amiga, Riza y no nos hemos besado de esa forma- Roy suspiro de nuevo-. ¿Cuando fue la ultima vez que te bese, Riza?

-Hará unos quince años, creo- respondió Riza-. Yo tenía como ocho años y había perdido mi mascota, un conejo, y creo que tu quisiste consolarme. Recuerdo que fue un beso algo pegajoso, y pensé que ojala no te hubieras molestado. Y además, al día siguiente encontré al conejo.

Roy se echo a reír.

-¡Una historia de lo mas saludable! Se esta haciendo tarde. Te acompaño hasta casa.

Le tendió la mano y tiro de Riza para ayudarla a ponerse de pie. Tenia la mano fuerte y calida, y Riza tuvo que resistirse a tirar de el y abrasarlo. El la soltó y se agacho para retirar las ramas ennegrecidas de la fogata, esparciendo los rescoldos hasta que se apagaron. Inmediatamente la noche pareció más oscura y menos amigable. La luna creciente proyectaba apenas un leve resplandor. Riza se estremeció.

-Ojala hubiera pensado en traer una linterna. Resulta extraño lo distinto que se ve y se siente todo cuando esta oscuro- dijo Riza.

-Agarrame la mano, y si nos caemos, por lo menos lo haremos juntos.

La vos de Roy, que surgió de una sombra cercana le resulto tranquilizadora. Así que Riza estiro una mano y le toco la manga. Ella pego un respingo.

-Ay, se me había olvidado que he estado sentada en tu chaqueta- la recogió y empezó a sacudirle la tierra, pero Roy no la dejo seguir.

-No te molestes. No va a causar la más mínima diferencia. Me temo que ya esta bastante estropeada- se puso la chaqueta y se agacho a recoger el rifle mientras le tendía la mano a Riza-. Vamos, Riza.

Riza le tomo la mano. Le resultaba extraño estar agarrandole la mano como habían hecho cuando eran pequeños. Los recuerdos la sobrevinieron allí, en la oscuridad. Ella corría por una pradera muy verde, agarrada de la mano de Roy y riéndose a todo reír. Ella tenia ocho años y el trece; también ella se había abrasado a el con pena cuando al año siguiente se le había muerto la lagartija que tenia de mascota; también le había dado la mano en un baile celebrado en el campo, ella tenia quince años y era su primer baile… Entrelazó los dedos con los de el y se los apretó con suavidad. La sensación resultaba familiar, pero algo diferente.

Consiguieron llegar hasta la parte trasera de la casa sin tropezar con nada, y cuando llegaron a la puerta de servicio de la casa Roy la soltó y se volvió hacia ella. Dejo el rifle en el suelo.

-Buenas noches, Riza- le dijo, sonriéndole-. Me lo he pasado bien esta noche.

-¿Limpiando el rifle?- le pregunto Riza en tono ligero.

-Tiene su encanto- concedió Roy.

Vacilo un poco antes de agachar la cabeza para besarla. Su mejilla rozó la de ella, dureza contra suavidad. A Rizase le erizó la piel.

-Un beso entre amigos- dijo ella en tono leve-. Uno podría incluso decir que es un beso entre hermanos.

Por segunda vez esa noche vio aquel brillo especial en la mirada de Roy, una expresión totalmente masculina pero nada fraternal. Era la mirada que hablaba de deseo y conjuraba a su pensamiento imágenes libertinas de sabanas enredadas, piel desnuda y todas las cosas sobre las que Riza había leído pero que nunca había asociado con su propia vida, y menos con Roy Mustang, su amigo de la infancia. Abrió la boca para hablar, aunque no tenia ni idea de lo que iba a decir, y en el mismo instante Roy dio un paso hacia ella cargado de propósito.

La puerta de la casa se abrió bruscamente y el general Grumman apareció en la puerta, con un libro en la mano y las gafas en la otra.

-¿Pero que demonios esta pasando aquí? ¿Es que un hombre no puede estar tranquilo en su propia casa? ¡Estoy intentado concentrarme en el informe sobre las excavaciones!

Riza aparto la vista del rostro de Roy, aunque pareció costarle mucho esfuerzo.

-No hace falta ponerse así, abuelo- dijo-. Solo somos Roy y yo. Hemos estado en la excavación.

-Ah- Grumman parecía desconcertado-. Pensaba que alguien trataba de robarnos.

- En absoluto, abuelo- respondió Riza-. Y no creo que hayamos podido hacer tanto ruido- lo agarro del brazo-. Venga, vamos para adentro. Buenas noches, Roy.

Roy no había dejado de mirarla durante toda la conversación, aunque Riza no lo estaba mirando, sintió que el la miraba.

-Buenas noches, Riza- dijo haciendo una leve inclinación-. Te veré por la mañana.

Se alejó en dirección a la puerta principal, y Riza sacudió un poco la cabeza para librarse del extraño y caliente letargo en el que parecía sumida. Se apoyo contra la puerta un momento, sintiendo el asa fría sobre su plan caliente. Tal vez se había imaginado se brillo en los ojos de Roy, pero no lo creía. Ni tampoco podía pasar por alto la chispa de deseo que había encendido en su interior. Desde que se habían visto esa mañana, algo había cambiado entre ellos. No lo entendió y no estaba segura de que le gustara. Quería volver a tener con el su amistad de siempre. Se quedo quieta un momento, dejando que la brisa fresca le rozara la cara y calmara sus pensamientos. Roy era su amigo y trabajaba para su abuelo. Jamás coquetería con ella ni trataría de seducirla. Seguramente el ni siquiera lo había pensado, y ella se había imaginado todo. No había nada que temer.

Sin embargo…

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-No- dijo Roy-. No lo haré, Elizabeth. No seré una pieza de exhibición en el libro de acuarelas de Catherine. La idea me parece absurda.

Apretaba la mandíbula con obstinación y su mirada oscura tenia una dureza impenetrable. Hinco la pala en la tierra y echo un montón a la derecha con innecesario vigor.

Oyó el suspiro de Riza. Ella estaba sentada en un cubo al revés en el lado de la zanja donde Roy estaba cavando. Solo la había convencido para que se sentara después de limpiarle muy bien el polvo al cubo; y después de que el le hubiera asegurado que no era probable que sacara ningún cadáver, al menos estando ella allí.

Era le día después de la reunión en casa de Catherine, y Roy se decía con pesar que debía de haberse dado cuenta de que Riza volvería de la reunión atizada por el espíritu caritativo de Catherine. En realidad, le sorprendía que no hubiera abordado el tema inmediatamente, la noche anterior. Riza normalmente era muy directa con el; en cuanto se le metía una idea en la cabeza, nadie podía disuadirla.

Roy ya había oído hablar del libro de acuarelas de Catherine por Jean Havoc, a quien le había pedido que tomara parte cuando se había encontrado con la señorita Armstrong la noche anterior en casa de Layla. Jean se había reído de la idea, pero no se había opuesto a ella.

Roy era menos entusiasta. Riza ladeo un poco la cabeza para cubrirse los ojos del sol. Su aspecto era compuesto y sereno, y Roy sonrió solo de pensar que era la única persona capas de sentarse en mitad de una excavación y parecer que estuviera en un jardín rodeado de flores.

Roy hundió la pala en la tierra y se froto con el revés de la mano la frente. Cavar era un asunto sucio, detestaba lo que tenía que hacer pero era parte de su trabajo y si no había personal el tenia que predicar con el ejemplo. Seguramente ya olería a sudor y sin duda Riza le diría que necesitaba darse un baño. Ella había tenido la poca delicadeza en infinidad de ocasiones de decirle tales cosas ya que eran amigos y entre ellos no existían engaños.

-¿Por que no me lo preguntaste ayer cuando volviste de casa de Catherine?- le pregunto-. ¿Por qué posponerlo?

-Sabia que te negarías- dijo con pesar.

Roy se echo a reír.

-¿Entonces por que me lo preguntas ahora?

-No deseaba asumir sin mas que no querrías hacerlo- dijo Riza-. Pero se me ocurrió que te conocía lo bastante bien como para anticiparme a tu respuesta.

-Me conoces lo bastante bien como para prever mi reacción a muchas cosas- observo Roy.

Vio que Riza fruncía el ceño un poco mientras se lo pensaba. Parecía algo incomoda con la idea, pero no dijo nada; pasado un minuto Roy volvió a cavar. Si Riza lo conocía bien, el a ella también. Era muy obstinada. Sabía que no seria la última ves que oiría hablar del libro de acuarelas. En realidad, apostaría dinero a que ella volvería a abordar el asunto en cinco minutos. Cavo un poco más en la zanja y espero. Bastaron dos minutos, no cinco.

-¿Por que no acceder a posar para el libro?- le pregunto Riza- Es uno de los proyectos caritativos de Catherine, y todo por una buena causa.

Roy alzo la vista y la miro ceñudo. Riza lo observaba con sus ojos ámbar, de mirada fija e intensa. Claramente no veía nada de mal ñeque un grupo de hombres se exhibiera al publico para vender el libro de Catherine. Roy se diputó a quitarle la razón.

-Elizabeth, me disgusta la idea de ser exhibido como un pedaso de carne, para provocar al apetito femenino- clavo la pala en la tierra con gesto impaciente-. Me estoy imaginado la descripción "Roy Mustang, coronel del ejercito, un metro ochenta y dos…- entonces chasqueo la lengua con fastidio-, y otros varios puntos a su favor que una emprendedora y joven señorita podría quesear averiguar por ella misma"

Riza se echo a reír con ganas.

-No tenía idea de que fueras tan estirado, Roy. Siempre te has mostrado dispuesto a que las señoritas examinen de cerca esos puntos a tu favor hasta ahora. ¡Fíjate en como estabas en el rió!

Roy no contesto. Se sentía irritable. No le gustaba la idea de ser un aguafiestas que no estaba dispuesto a ayudar a Catherine en su proyecto con fines benéficos. Lo que no estaba dispuesto a hacer era a posar para el libro. Era bien conocido de que aquello no era mas que una excusa para lo que era en esencia un manual para casar marido, y en su caso prefería ser el quien hiciera la casa en lugar de ser el blanco de mujeres desesperadas. También prefería que todo el asunto fuera mas discreto. Aquel supuesto libro le parecía una excusa patente para hacer un desfile de los pocos hombres disponibles e interesantes ante las jóvenes del pueblo.

¿Y por que crees que yo debería tomar parte?- le pregunto de repente.

Riza había estado distraída observando a su abuelo, que daba órdenes a unos hombres que trabajaban más allá. En ese momento alzó la vista y la fijo de nuevo en Roy. En su boca aun permanecía una leve sonrisa, y en sus ojos percibió el mismo atisbo de curiosidad. Roy sabía que ella estaba sorprendida por su reticencia, y que en realidad no comprendía sus razones para negarse a participar. Ella sabia que el no era ni ingenuo ni tímido. Después de todo, ella misma había visto la prueba.

-¿Por que? Pues por ser para una obra de beneficencia…

Roy la miro a los ojos. Riza tenia unos ojos preciosos, de un color ámbar que no era común. En conjunto, sus facciones resultaban muy atractivas, aunque el sabia que ella no lo creía. ¿Pero como iba a creerlo, si no tenía a nadie que se lo dijera? El general Grumman la adoraba pero Roy dudaba de que le hubiera dicho en alguna ocasión a Riza lo hermosa que era. En cuanto a el, había desistido de dedicarle elogios a Riza porque le daba la triste impresión de que ella no se los tomaba en serio.

-¿Y por que tu?- Riza frunció el ceño ligeramente-. Supongo que también… porque eres un hombre atractivo.

Roy arqueo las cejas.

-¿Tu crees que soy atractivo, Riza?

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Ya chichas, primer chap de la semana y espero que les hay gustado, como siempre agradezco a todas las que leen y a las que dejan su opinión, así que:

RinKo InuKai: Amiga, ya estoy algo mejor así que gracias por los buenos deseos. Como vez a Roy le esta costando bastante convencer a Riza, pero los nuevos sentimientos de ella también la están traicionando. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.

Sangosinha: Si, la verdad e que Roy se ha portado muy bien y pronto Riza empezará a verlo de otra manera, muchas gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.

Xris: Amiga, como ves tenias razón y Riza intento cambiar el tema, pero Roy no se da por vencido con tanta facilidad, espero te haya gustado el chap y nos leemos mañana, ciao.

Tenshi of Valhalla: Como ves a Riza igual se le están confundiendo los sentimientos y Roy hará todo lo que este en sus manso pro que ella se de cuanta, espero te haya gustado el chap, gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.

Rizita-chan: Si, Roy le ha comenzado a lanzar indirectas a ver como se lo toma Riza, y al parecer ya no esta tan indiferente. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.

Spacekitty04: De verdad me alegra mucho que te hay gustado la historia y descuida, se que universidad consume (dímelo a mi),espero que siga siendo de tu agrado, gracias por el apoyo y nos leemos cuando puedas, ciao.

espiaplan: Como vez Riza trata de ignorar lo mas posible lo que Roy le esta provocando, pero el no se lo hará tan fácil, sobre lo de los libros… ya sabrás para que son, si tenían importancia. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.