Hola! Hay alguien por aquí? No, creo que es el eco el que escucho jaja.

Ha pasado mucho (mucho) tiempo desde la última actualización, mis disculpas por eso, pero creo que en algún momento perdí el rumbo que quería seguir e intentar escribir sin saber que esperar de la historia se me hizo difícil, pero como todo la inspiración ha vuelto a mi y tengo absolutamente claro como seguirla. Así que si alguien quiere seguir leyéndome, les aseguro que esta historia la terminaré, no la abandonaré por mucho que cueste.

Decir que este capitulo trae varias cosas interesante (creo yo) así que a quienes siguen al pendiente, espero les guste.

Nota: Los personajes de Gossip Girl no me pertenecen.


Capitulo Nueve: "Cita parte 2: Verdades"

Serena sonrió ante la respuesta de su castaña. Lo cierto es que no tenía ninguna intención de aprovecharse de la situación. Simplemente quería estar a su lado, poder verla dormir, respirar su aroma, tocar su mano y abrazarla para hacerla sentir segura, para mostrarle que podía cuidar de ella.

-Serena… - Dijo la castaña-.

-Dime-. Contestó saliendo de sus pensamientos-.

-¿En que estás pensado? Y más te vale que no estés maquinando nada para lograr llevarme a la cama, porque si es así… - Estaba advirtiéndole Blair-.

-Calma si-. Interrumpió-. Sólo pensaba que me encanta pasar mi tiempo contigo, no importa si es mirándote, hablando, tomando tu mano, observándote mientras duermes o…-.

-Ya entendí- Ahora fue la castaña quien interrumpió- ¿Vamos por el postre mejor?-.

La interrumpió porque si seguía enumerando todas las cosas que le gustaba hacer con ella, sumado a esa impresionante primera cita, sería ella quien no dudaría ni un segundo y se la llevaría a la cama.

Serena sonrió reprimiéndose las ganas de besarla.

-Vamos- Aceptó y tímidamente tomo su mano entrelazando sus dedos.

Entraron nuevamente a la cómoda cabaña que se estaba transformado en el silencioso testigo de una reconciliación inminente.

-¿Qué desea de postre la señorita?-Preguntó la rubia-.

-Mmm…¿Qué tienes para ofrecerme?-Expresó Blair, haciendo sonar eso totalmente insinuante-.

Serena trago saliva con dificultad, Blair se la estaba poniendo difícil, muy difícil.

-Hee…tengo helado, mousse de chocolate, frambuesas…-Comenzaba a decir-.

-Creo que quiero algo de helado ¿me sirves?-.

Si, seguía con ese coqueteo que estaba haciendo que la rubia utilizara toda su fuerza de voluntad para no tirársele encima.

-Claro-Dijo buscando los pocillos para sacar una porción-.

Blair lo probó soltando un pequeño gemido, pasando la lengua sensual por la cuchara. Eso ya no podía ser casualidad, lo estaba haciendo apropósito para torturar a la pobre rubia.

-Eres mala-Murmuró Serena quien trataba de no mirarla pero los ojos se le iban-.

-¿Y yo porque?-Preguntó haciéndose la inocente-.

-Lo estás haciendo apropósito para provocarme, estás jugando porque sabes cuanto te deseo- Le dijo directa-.

-¿Me deseas?-Preguntó- Yo pensé que éramos amigas, es lo que yo te he ofrecido-Expresó haciéndose la desentendida, estaba jugando con fuego-.

Serena se acercó decidida y la tomó por la cadera para pegarla a ella. La miró fijo, con esos ojos que traspasaban y que a Blair la cautivaban en cuestión de segundos. Su corazón comenzó a latir más rápido, cerró los ojos preparada para recibir los labios de su rubia contra los suyos.

-Tienes razón, somos amigas-Dijo Serena con una sonrisa arrogante-.

La rubia noto como Blair la miraba totalmente descolocada al sentir que se separaba de ella. Claro tuvo que reprimirse para no besarla, pero si su chica quería jugar, ella no sería menos.

-¿Quieres algo más? Creo que ya es tarde y me gustaría que mañana no nos levantáramos muy tarde para hacer un recorrido- Dijo Serena-.

-No quiero nada más-Contestó aún algo ida-Creo que es mejor que vamos a dormir-.

-En la habitación hay pijamas y lo necesario en el baño para tú rutina nocturna-Señaló-.

-Gracias-.

Blair se fue hacía la habitación y todo estaba tan perfecto como el salón durante su cena. Era un amplia cama todo en color blanco, encima había una caja con logo de diseñador que tenía dentro un sensual pijama de una pieza.

-¿Te gusta?-Preguntó la rubia desde la puerta-.

-Es lindo-Dijo antes de entrar al baño-.

Se cambió y salió, le había quedado perfecto.

-Creo que la talla es la correcta-.

-Tú sabes perfectamente mi talla, no ha sido al azar- Dijo Blair-.

Serena abrió un amplio closet y comenzó a sacar algunas cubiertas para taparse.

-¿Qué haces?-Preguntó Blair-.

-Esta es la única habitación, por lo tanto la única cama, me iré a dormir al sofá, no quiero incomodarte y arruinar lo que para mi ha sido una perfecta velada-Contestó sonriéndole-.

Blair no lo pensó demasiado, sabía que era riesgoso pero no había forma que esa noche terminara de otra manera.

-Deja eso, hay suficiente espacio para ambas en la cama, así que ve a cambiarte y te esperó aquí-Dijo para sorpresa de la rubia-.

Serena obedeció de inmediato y se cambio lo más rápido que pudo antes que su Queen B cambiara de opinión. Se metió dentro de la cama y aunque había cierta distancia entre ambas podía sentir su calor y su aroma.

-¿Puedo acercarme más?-Preguntó con delicadeza-.

-No te confundas…-.

-Sólo quiero abrazarte, prometo que no intentaré nada más-Se comprometió la rubia-.

-Esta bien, yo también quiero que me abraces-Confesó-.

Blair se volteo hacía la ventana mientras Serena se pegaba a ella por la espalda rodeándola por la cintura.

-Gracias por esta noche S, ha sido realmente maravillosa-Susurró la castaña-.

-Gracias a ti por darme esta oportunidad, esta vez no te voy a fallar, te lo prometo-.

Blair dejándose llevar por todo lo que había sentido esa noche se giro despacio para que sus rostros quedaran frente a frente y deposito un pequeño pero cálido beso en los labios de su rubia.

-Duerme bien- Dijo y volvió a su posición anterior-.

-Tú también-Correspondió-.

A Serena el corazón le latía a mil y con una sonrisa gigantesca cerró los ojos para dormirse con su hermosa chica entre los brazos.


Blair sentía un frío a su lado que la despertó, se pasado las manos por los ojos adormilada, miró y Serena no estaba durmiendo a su lado.

-Esta comienza a ser una jodida costumbre-Maldijo por lo bajo-.

Pero no tuvo que esperar demasiado para saber donde estaba su rubia, porque una extremadamente alegre Serena cruzaba la puerta de la habitación con una bandeja con desayuno en sus manos.

-Ya ha despertado mi princesa-Expresó sonriente-.

Blair no pudo evitar que una sonrisa idiota le cubriera el rostro.

-Si, acabo de despertar y no estabas, casi siento que fue un deja vu- Se quejó-.

Serena la miró embobada, hasta recién despierta esa chica era lo más bello que había visto en su vida. Se sentó al costado de su castaña colocando la bandeja en la mesita de noche.

-Ya te dije que no volveré a huir, que no quiero estar en ningún otro lugar que no sea aquí, contigo-Dijo acercándose-.

Serena le robo un casto beso como el que se habían dado antes de dormir. Blair no se negó ni dijo algo al respecto.

-¿Café cortado?-Ofreció la rubia amable-.

-Por favor-.

Serena se había esmerado en preparar el mejor desayuno acorde claro a sus capacidades, lo bueno era que hacer café no era tan complicado.

Blair de pronto sonrió de manera expresiva, como si hubiese recordado algo.

-¿Qué piensas?-Preguntó la rubia-.

-Nada-.

-Ya dímelo-.

-Es primera vez que despierto con la ropa puesta después de haber dormido contigo-Dijo sonriendo coqueta-.

-Eso puede cambiar si tú quieres-Murmuró sensual la rubia acercándose peligrosamente.

Serena puso una de sus manos en el muslo de la castaña acariciándolo lentamente, mirándola con esos ojos que se hacían más oscuros con la intensidad del momento, subía lentamente dándole tiempo a Blair para detenerla pero la castaña cerraba los ojos accediendo a que esa mano llegara a ese destino donde tanto la necesitaba.

-Serena…no-Dijo para nada convencida-.

La rubia retiró su mano y sonrió maliciosamente. No tenía intensión de presionarla sólo jugar un poco, Blair no podía ser la única que jugara.


Jenny se había despertado tanto y después de compartir un no muy agradable almuerzo con su padre y su hermano se había encerrado en su habitación. La cara de Dan de cachorrito golpeando ya había sobrepasado su paciencia. No entendía que le veía a Serena, esa estúpida rubia no hacía más que cruzarse en su camino una y otra vez.

Tenía su celular entre las manos, esperando ansiosa algún tipo de mensaje o llamada de Blair, la castaña le había dicho que estaría ocupada el viernes, pero ya era sábado y tenía la esperanza que quisiera pasarlo con ella.

Pero las horas iban pasando y no tenía noticias de su Queen B. Por lo que decidida tomó su bolso y salió. No sería primera vez que llegaba de sorpresa y nunca había sido mal recibida al contrario.

-¿Vas a salir?-Le preguntó Dan quien estaba acostado en el sofá escuchando música depresiva-.

- Si, voy a salir, vuelvo más tarde-Respondió-.

-¿A donde?- Insistió-.

-Por ahí, estoy ahogada en este lugar-.

-Jenny-Expresó levantándose- Ese mundo no es el nuestro, lo único que vas a lograr es meterte en problemas-.

La pequeña J le sonrió arrogante.

-Que a ti no te resultara con Serena no significa que yo voy a tener la misma suerte, tú no sabes hacer las cosas-Contestó-.

-¿Te gusta alguien?-Preguntó-.

-Eso a ti no te interesa, déjame-.

-Jenny, ellos siempre se protegerán entre si, no quiero nada malo te pase por involucrarte con alguno, no van a cuidar de ti- Le advirtió-.

Jenny lo miró y quiso gritarle lo equivocado que estaba, que Blair no era como todos ellos. Que su castaña era sensible y amable cuando se le conocía en profundidad, que toda esa imagen de chica malvada y superficial era para conservar su puesto. Y que estaba segura ella la cuidaría.

-Me voy, dile a papá que volveré para la hora de la cena-Se despidió-.

Dan giró la cabeza en negación y tuvo más opción que volver al sofá. No le gustaba que su hermana pequeña estuviera tan cerca de la Queen B, no le parecía una persona confiable. Más porque él se había dado cuenta que Blair esta un personaje central en la truncada posibilidad que había tenido con Serena.

Jenny salió y camino hasta la estación de metro que la llevaría al centro de Nueva York, de ahí le esperaban varias cuadras caminando hasta el Upper East Side. Pero todo valdría la pena, estaba segura de eso, porque ahí estaría su Blair, seguramente verían alguna película de Audrey Hepburn, comerían algunos bocadillos y si tenía suerte Blair le pediría que se quedara con ella.

Así con ese pensamiento, la pequeña J recorrió las calles hasta llegar al imponente edificio, saludó al conserje que la conocía y tecleo el botón que llevaba al Penth House, en donde residía la familia Waldorf.

Como era habitual la recibió una alegre Dorota.

-Señorita Jenny-Saludó la mujer-Que sorpresa tenerla por aquí-.

-Hola Dorota-Respondió- ¿Y Blair?-.

Dorota cambio su expresión por una algo incomoda que la rubia notó de inmediato.

-La señorita Blair, salió anoche y me llamó para avisar que no llegaba hasta mañana-Contestó tratando de dar la mínima información.

Jenny cambio su expresión de inmediato, Blair no le había hablado de pasar todo un fin de semana fuera. Ni tampoco con quien, y eso era algo que la hacía comenzar a fabricar toda una teoría en su mente.

-Sabes con quien-Le preguntó directa-.

-No-.

Claro que Dorota sabía donde y con quien estaba Blair, ella siempre sabía todo lo que hacía su niña. Pero no lo diría porque no sabía si esa chica estaba al tanto de la estrecha relación que Serena y Blair compartían. A ella no le correspondía hablar al respecto, sobretodo porque no quería que nada fuera a arruinar el fin de semana de Blair, la había escuchado demasiado feliz al teléfono.

-¿Segura?-Insistió Jenny-.

-Segura señorita Jenny, y ahora si me disculpa tengo algunas cosas que preparar para la señora Eleonor-Expresó-.

-Yo me voy entonces, hasta luego-Se despidió-.

Jenny no era estúpida, al contrario era totalmente suspicaz por lo que se dio cuenta que Dorota no le había dicho todo, que algo le estaba ocultando y ella descubría de que se trataba, por lo que en vez de irse a su casa, tomó otro camino, directo a quien obligaría a darle algunas respuestas.


Ignorantes de cualquier cosa que pasara en la ciudad estaban Blair y Serena aprovechando las últimas horas de sol en la playa. Tenía una canasta con algunos bocadillos debajo una manta que alcanzaba para los dos.

Ambas usaban bikini que cubría mínimamente sus cuerpos.

-Me encanta que no haya nadie más que sólo nosotras-Expresó Blair-.

-Supongo que es porque Chuck es dueño de todo esto-Comentó-.

-Esa es una buena explicación-Dijo-Aún me cuesta entender esa amistad tuya con Chuck, realmente nunca pensé que él pudiera tener amigas-.

-Ni yo, no confiaba en él pero ha demostrado ser un buen amigo, si buscas muy dentro te vas a encontrar con que tiene un corazón-Bromeo-.

-Supongo que lo que más me sorprende es que no le haya dicho a Nate sobre lo nuestro-.

Serena sonrío.

-¿Lo nuestro?-Preguntó acercándose- Hay un "lo nuestro"-.

Blair no había caído en lo que dijo, hasta ahora que Serena lo estaba utilizando para acercarse otra vez a ella de manera totalmente sensual. Lo que producía que esa fuerza de voluntad que había estado utilizando se volviera nula.

-Ya-La detuvo-Detente ahí, que hay algo de lo que quiero que hablemos-.

-Esta bien ¿De que quieres hablar?- Aceptó-.

Blair reflexionó por algunos segundos, era ahora o nunca.

-Quiero saber porque te fuiste hace un año, quiero saber que es lo que pasó para que me dejaras así- Habló con rapidez pero al mismo tiempo con seguridad-.

Serena quedo sorprendida por la pregunta, sabía que Blair no lo olvidaría y debí haber estado preparada para eso, pero lo cierto es que era algo que había intentado bloquear por todos los medios.

Blair vio el dolor en los ojos de su rubia y por algunos segundos se arrepintió de haberle preguntado. Pero necesitaba saberlo, si querían comenzar de cero, ella necesitaba saber que había ocurrido para que Serena la dejara sin ninguna explicación.

-Estuve en un internado en Europa-Contestó bajito, con inseguridad-.

Porque algunas imágenes se le vinieron a la mente, imágenes y palabras que en su momento la habían roto por dentro.

-Y si lo quieres saber, no fue por propia voluntad, Lily me obligó-Agregó-.

La expresión de Blair de preocupación pasó a rabia, por la voz de Serena se dio cuenta que había demasiado en aquella historia y que la madre de su rubia tenía mucho que ver.

-¿Por qué?-Preguntó la castaña reduciendo la distancia y tomando su mano-.

-Confié en la persona equivocada-Respondió-Me traicionaron y mi madre lo supo todo-

-S, explícame porque no estoy entendiendo nada-Pidió amorosa pasando su mano un rebelde mechón de cabello rubio-.

-Yo me di cuenta antes de lo que sentía por ti, mucho antes y me atormentaba, porque te conozco desde que era niña y sabía o creía que no tenía ninguna oportunidad contigo…-Comenzó-.

La castaña ahora estaba realmente confundida ¿Por qué Serena estaba hablando sobre eso? ¿Es que acaso tenía algo que ver con su desaparición?

-Serena…-.

-Escúchame si, luego me preguntas lo que quieras-.

Blair aceptó con un movimiento de cabeza.

-Muchas veces quise decírtelo, pero cada vez que me armaba de valor tú comenzabas a hablar de lo perfecto que era Nate y lo muy feliz que te hacía, entonces otra vez me comía mis palabras, otra vez lo único que quería era desaparecer, así que lo hacía, a mi modo me desaparecía…-.

Blair comenzaba a unir las piezas en su mente. De como actuaba Serena en esa época y con quien compartía mucho tiempo, pese a ella se oponía.

-Si, es por eso que me iba de fiesta con Georgina, con ella perdía la noción del tiempo, con ella aunque sacaba lo peor de mí, de alguna manera me sentía libre…demasiado-Murmuró esta última palabra-.

-¿Tú y ella…?-.

-No…nunca tuvimos sexo, pero ella se me insinuó, una noche de fiesta en donde había bebido y bueno también había consumido, Georgina intentó algo, pero yo la rechacé, sólo fueron algunos besos de los que no recuerdo demasiado- Contestó-.

Blair empuño su mano, sentía celos, muchos celos de esa idiota que nunca le cayó bien, siempre desconfió de ella y de las intensiones que tenía con Serena. Lo veía en sus ojos, en esa férrea competencia que siempre habían tenido por la rubia.

-El punto es que ella me enfrentó, me dijo que porque me negaba y yo le dije que era porque te quería a ti…sólo a ti-Dijo mirándola a los ojos- Creo que nunca hay que subestimar a una mujer rechazada…-.

-¿Cuándo fue eso?-.

-Dos días antes que tú y yo…que tú y yo estuviéramos por primera vez juntas-Respondió con un brillo particular en sus ojos-.

-Ella…-.

-Ella se lo dijo a mi madre, después que desperté a tú lado me quedé observándote por no sé cuanto tiempo, no podía creer que hubiese pasado, me convencía a mi misma que eso era real, que tú te habías entregado a mi, era la persona más feliz del mundo Blair, tú me hiciste la persona más feliz del mundo-.

Blair sonrió ampliamente con sus ojos brillantes de la emoción, reprimiéndose las ganas de besarla hasta terminar con sus cuerpos entrelazados. Sin embargo, suponía que ahora venía la parte amarga de la historia.

-Lily me llamó, me apresuré a contestarle para que no despertaras, estaba enfurecida y me dijo que fuera de inmediato al departamento, pensé que sería algo estúpido así que no me despedí porque tenía la esperanza de volver antes que te despertaras pero no fue así…-.

Serena tenía un nudo en su garganta, recordar aquello dolía pero de alguna manera tener de vuelta a Blair, mirándola con compresión y amor la ayudaba a sanar esa herida-.

-Cuando llegué tenía todas mis cosas empacadas… aún recuerdo su mirada fría bebiendo un café, como si nada pasara, como si no estuviera mandando a su hija al otro lado del mundo para cuidar su reputación-Rememoró con rabia- Me dijo que sabía de mis gustos "desviados" que era una etapa y que me iría una temporada para que "se me pasara", yo me negué, le dije que no me iría no ahora cuando tenía una oportunidad contigo, pero fue inútil aún era menor de edad y me amenazó con quitarme todo, aun así me negué pero me dijo que sería público y no sólo me vería afectada yo, que pensaba manchar también tú reputación…no podía dejar que eso ocurriera-.

Por las mejillas de ambas corrían lágrimas, para Blair saber todo aquello la hacía ya no querer seguir esperando, Serena de alguna manera se había sacrificado por ella, por ambas, por su amor. Para cuidar que nadie ensuciara eso tan mágico que tenían.

-De verdad nunca quise dejarte, me torture cada día pensando que al creer que te había dejado ibas a estar con él, me torturaba pensando en que él podría tocarte y besarte…-.

Blair le tomó el rostro entre las manos, secando sus lágrimas.

-Eso nunca pasó, no podía, después de haber estado contigo no pude estar con nadie más, era como algo dentro de mí que rechazaba cualquier otro cuerpo…ahora sé que valió la pena todo aquello, que seguir siendo tuya y solo tuya es lo que realmente siempre quise-.

Serena ya no aguanto más y se lanzó a sus brazos de manera necesitaba, colisionó sus labios con pasión, con ese sabor salado colándose entre los labios, con su historia comenzando desde cero, esta vez con todo aclarado.

-Te amo-Susurraba la rubia para volver a besarla-.

El impulso había llevaba a que Blair estuviera recostada y Serena sobre ella no dejando espacio a una nueva separación, no dejando que otra vez se la arrancaran de los brazos.

-Yo también te amo…-Respondía Blair-Perdóname, nunca debí haberte juzgado sin escuchar antes lo que había ocurrido-.

-No tengo nada que perdonarte, de alguna manera me esperaste y eso me hace completamente feliz-.

-Ya nadie más nos va a separar te lo prometo, no importa contra quien tenga que luchar, nadie te va a volver a alejar de mí-Dijo decidida la Queen B-.

-Creo que por primera vez estamos de acuerdo en algo porque yo tampoco lo permitiré, te amo-.

Serena otra vez atacó la boca de Blair y así siguieron el resto de la tarde, regalándose mimos, dándose de comer en la boca, si, con todo lo cursi que eso era, besándose, tocándose, tallando en cada superficie del cuerpo de la otra.


De vuelta en el Upper East Side una rubia subía decidida por otro ascensor en busca de respuestas. Sabía que no sería fácil convencerlo de que le dijera donde estaba Blair, pero por lo menos en el intento no se quedaría, ella iba a dar guerra, no se iba a rendir porque estaba segura que Serena no se merecía a su Queen B.

Tocó el timbre de la habitación con insistencia, con desespero, con el apuro que tiene un amante engañado.

-Pequeña J, ¿A que debo tan agradable sorpresa?-Preguntó Chuck con una vaso de Whisky en su mano y esa sonrisa arrogante-.

Jenny lo miró de mala manera y entró sin ser invitada.

-Necesito hacerte algunas preguntas-Expresó directa-.

Chuck era lo suficientemente suspicaz para saber de que se trataba.

-Y yo debo contestarlas- Se burló sentándose en su cómodo sofá apoyando su brazo en el respaldo-.

-¿Dónde esta Blair?-Preguntó obviando lo dicho por Bass-.

-¿Y yo tengo que saber eso porque….?-.

-¡Ya déjate de juegos! Sé que Blair está con Serena y tú te has hecho muy amigo de ella, así que estoy segura que sabes donde se la llevó-Lo presionó enojada-.

-¿Se la llevó?-Chuck derechamente se puso a reir- ¿Piensas que la Queen B esta secuestrada en alguna parte por Serena? No sé si pensar que eres realmente ingenua o verdaderamente idiota-.

-Blair no quería nada con ella, me lo dijo, yo estuve ahí cuando Blair le gritó que ya no quería verla más, seguro que Serena le tendió una trampa para verla, así que dime ¿Dónde se la llevó?- Insistía cada vez con menos paciencia-.

-Jenny abre los ojos, a Blair nadie la tiene contra su voluntad en ninguna parte, te aseguro que ella esta muy bien y recibiendo muchas atenciones-Enfatizó sonriendo y moviendo su copa antes de beber un trago-.

Jenny estaba enceguecida por la rabia, no quería creer que Blair haya vuelto así como así a los brazos de Serena, eso no era justo, no se la merecía lo único que había hecho era hacerla sufrir. Mientras ella estuvo ahí cada vez que Blair la necesitó, cuidó de ella y la hizo sonreír de nuevo.

-De verdad lamentó ser yo quien te lo diga, pero no tienes ninguna oportunidad con la Queen B, ella ya tiene una dueña- Chuck la miró y sintió extrañamente pena por ella-Como consejo te digo, hazte a un lado, porque si sigues insistiendo saldrás lástimada-.

Chuck estaba siendo totalmente sincero, no había mala intensión en sus palabras. Se lo decía porque en todo este tiempo que se había acercado más a Serena había visto la decisión en sus ojos, el que la rubia no se iba a rendir por nada ni por nadie.

Y en Blair el amor por Serena, ese amor incondicional. Porque él que la conocía desde hace mucho sabía que a la rubia había que tenerle paciencia, ya que tenía debilidad para meterse en problemas o echar a perder las cosas. Pero dentro de todo nunca hacía las cosas con maldad, menos cuando de Blair se trataba que también tenia un carácter de temer.

En resumen para él, ambas eran almas gemelas, complementos, dos personas tan diferentes que de alguna u otra manera iban a terminar atrayéndose y cualquiera que se pusiera en medio de aquellas dos fuerzas, no iba a hacer más que salir lastimado.

-No me importa tú opinión en todo esto-Dijo obstinada la pequeña J-Simplemente responde lo que te pregunte-.

-No diré nada, si quieres saber algo llama a Blair y pregúntale-Respondió-.

Jenny lo había intentado, llamó una y otra vez, pero nadie le contestaba el teléfono.

-¡Porque demonios todos la protegen! ¡Porque estás del lado de Serena si ella no es lo que Blair necesita!-Le gritó para sacarse la rabia y la decepción-.

Algunas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos de la pura impotencia.

-Quizás no es lo que necesite, pero es lo que quiere y en eso ni tú ni yo podemos intervenir, acepta mi consejo no…-.

-¡Tú no tienes idea de lo que dices! ¡Yo cuide de ella! ¡Yo! No puede haberse ido con ella así como así, Blair no puede estar con Serena, no pudo haber dejado todo por Serena-Explotó la pequeña J.

Lo que ella no sabía es que alguien más era testigo de esa conversación, alguien que ya no tenía dudas acerca del porque ya no tenía novia.

-¿Qué dijiste?-Preguntó- ¿Blair está con Serena?-Interrogó Nate con una mirada que irradiaba puro odio-.

-Nathaniel ¿Qué haces acá?-Preguntó Chuck con su mejor sonrisa-.

-¡Contéstame Chuck!-Le gritó acercándose de manera amenazante-.

Jenny por instinto se hizo hacía atrás colocándose detrás de Bass, quien se había levantado para tranquilizar a su mejor amigo.

-¿Desde cuando lo sabes?-Le preguntó- Dejaste que se riera de mi en mi cara, dejaste que Serena ¡Me quitara a mi novia!-Exclamó empujándolo-.

-Tranquilízate, no sé de que hablas-Evadió tratando de sonar convincente-.

-¡Ya deja de mentir! ¡Se suponía que tú era mí mejor amigo!-Le gritó herido-.

-Nathaniel…-.

Nate sacó toda la rabia que tenía en ese momento al darse cuenta de la verdad golpeando a Chuck, le dio con el puño en la cara con toda la fuerza que tenía, le dio como si con eso pudiera volver a tener a Blair. Como si sirviera de algo.

-¡Déjalo!-Le gritó Jenny asustada al ver que Nate iba a golpear a Chuck otra vez-.

-Esta bien pequeña J, déjalo que se desahogue, quizás debí decírtelo cuando lo supe, pero no era yo quien tenía que hablar-Dijo Chuck desde el suelo limpiándose la sangre del labio-.

-Eres un traidor-Expresó con rabia- Pero créeme esto no acabará acá, me encargaré de joderles la vida, a ambas-Dijo con rencor-.

-Ese no es el camino, no…-.

-Así que adviértele a tú amiguita que se cuide la espalda, que disfrute este último fin de semana con esa cualquier-Dijo refiriéndose a Blair- Porque personalmente me voy a encargar de acabarlas, de que no puedan estar juntas- Amenazó y luego se fue hecho una furia.

Jenny tiritaba de los nervios que le produjo semejante escena, ayudó a levantarse a Chuck quien más allá del dolor del golpe, tenía en su rostro marcada la preocupación.

-Yo, lo siento mucho-Se disculpó Jenny quien sentía la culpa de todo aquello-.

-Es algo tarde para sentirlo ¿no lo crees?- Contestó, mientras pasaba su pañuelo por la herida-.

-Lo sé, pero yo no quise que esto pasara-.

-Pero ya está, ahora sólo queda intentar hablar con ellas antes que vuelvan a la ciudad para que se cuiden, Nathaniel tiene contactos, de verdad puede joderlas si se lo propone-.

Jenny observó como Chuck buscaba su celular y marcaba una y otra vez sin recibir respuesta. Estaba sinceramente arrepentida, independiente de todo no quería que algo malo le pasara a Blair.


En la tranquila y solitaria playa dos chicas disfrutaban totalmente ajenas a todo lo que podría venir para ellas. Dos respiraciones agitadas, dos cuerpos semidesnudos que se besaban como si aquella fuera la última vez que se les permite estar juntas, que se tocaban marcando con fiereza cada espacio, cada centímetro de esas pieles que hacían contraste una sobre la otra. Labios que se devoraban inflamados de tanta pasión, leguas que se mezclaban como si hubiesen nacido para darse mutuo placer.

-Quiero…hacerlo-Murmuraba una agitada Blair mientras sentía esos pequeños mordiscos en su cuello-.

Serena se distancio milimétricamente para verla a los ojos.

-Antes quiero preguntarte algo-.

-¿Ahora?-Interrogó la castaña impaciente por sentirla-.

-Si, ahora, porque después de esto voy a perder la razón y quiero dejar en claro algunas cosas-.

-Dime…-.

-Ya no quiero a nadie entre nosotras, nadie que pueda tener ni siquiera una insignificante parte de ti…-.

Blair secretamente amaba esa faceta territorial de su chica y sinceramente en ese momento estaba dispuesta a darle lo que ella quisiera.

-Blair…¿Quieres ser mi novia?-Preguntó-.

La sonrisa gigantesca más un beso era la respuesta. No había nada más que pudiera querer más que ser la novia de Serena Van Deer Woodsen. Para ella no había nadie más.

-Claro que quiero-Respondió- ¿Ahora si podemos seguir?-Preguntó coqueta-.

-Ahora te doy todo lo que quieras, ahora eres mía y sólo mía-.

Serena pasó su mano por su cuello para desatar el bikini, eso ya no lo necesitaba para nada, al contrario era lo que le impedía poder ver y disfrutar de esos dos pechos que tanto le gustaban.

-Quieres ir adentro…-Preguntó la rubia que ya no quería esperar más-.

-No, quiero quedarme acá-Respondió haciendo lo mismo y deshaciéndose de la parte superior del bikini-.

El sol había dado paso a un hermoso atardecer, que de pronto ya oscureció cada rincón de aquel paradisiaco lugar. La luna se alzaba en el cielo dando la luminosidad justa a ese momento tan íntimo.

Serena había tomado el control, posicionando sobre ella con nada más que la parte de abajo del bikini, sus cuerpos se friccionaban, los besos ya no eran suficientes para ahogar la pasión que se desbordaba en cada toque insinuante que se proporcionaban.

Bajó desde su cuello sensualmente hasta tomar uno de los pezones entre sus labios, pasó su lengua de manera circular, para luego morderlo. Blair gimió y movió sus caderas hacia delante de manera inconsciente buscando fricción, aquello no estaba siendo suficiente para ella.

La rubia le dio el mismo trato al otro, usando al mismo tiempo su mano para que ninguno se quedara sin atención, estaba disfrutando de la calma, de poseerla sin que nada las apurara, de poder decir de una vez que ahora estaba haciendo el amor, con su novia. Con el amor de su vida.

Siguió bajando, dejando besos por la cadera, le encantaba como ese hueso sobresalía en su cadera, luego su deslizando la única prenda que quedaba en el cuerpo de su castaña, la única que le impedía poder apropiarse de eso que era suyo.

Sintió aquel aroma intoxicante, paso su dedo con cuidado sintiendo como se cubría de humedad, sentir como de húmeda estaba Blair no hizo más que producir lo mismo en ella, por lo que antes de explotar comenzó a pasar su lengua por la entrepierna de la castaña que enredo sus dedos en el cabello rubio para que no se detuviera.

-Se siente tan bien… - decía entrecortado-.

Serena la penetro con su lengua llegando hasta donde más podía mientras se ayudaba con los dedos para estimular el clítoris, quería hacerla llegar, quería demostrarle que nadie la hacía sentir como ella, que nadie nunca podría tocarla así.

Y esta resultando totalmente porque Blair tenía los ojos cerrados, sentía como si su cuerpo se elevara, el placer que le estaba proporcionado Serena era solo comparado con sus encuentros anteriores, aunque este le sabía diferente, le sabía a una entrega total.

Aceleró el proceso hasta que Blair emitió un grito de placer que hizo eco en toda la playa, sólo el sonido de las olas pudo aplacar aquel sonido emitido libremente de la garganta de la castaña.

Serena sintió como su boca se llenaba de ese delicioso saber que había extrañado tanto probar, lo bebió con destreza no dejando nada. Subió nuevamente para encontrarse con unos labios ávidos por besarla, por demostrarle lo mucho que le había gustado eso.

Serena se quitó lo que le quedaba de bikini para comenzar un vaivén que nuevamente estaba poniendo al máximo a Blair.

-No sé como me haces volver a estar excitada tan rápido-Murmuró la castaña en su oído con la voz ronca-.

Para la rubia eso fue un afrodisiaco, después de haber hecho acabar a Blair sabía que no le faltaba mucho para llegar al orgasmo pero quería esta vez llegar junto con su castaña, poder juntas disfrutar de aquello.

-Acaba conmigo, vamos cariño más rápido-Le pedía Serena-.

Y aquello Blair lo encontró totalmente excitante, por lo que acelero lo que más pudo el movimiento de caderas para que sus sexos se estimularan mutuamente, paso ambos brazos por el cuello de la rubia para atraerla más aún y besarla entre gemidos.

-Ya…casi…- Gemía Blair-.

-Ahora mírame-Le pidió-.

Se miraron a los ojos en un gesto totalmente íntimo, de esos que tienen dos personas enamoradas que al hacer el amor se complemente, se unen en una.

Al llegar al éxtasis se acurrucaron, Blair se apoyó en el pecho de Serena con la respiración aún agitada, la rubia no podía dejar de sonreír.

Mientras a unos cuantos metros de distancia, en la cabaña un celular no paraba de sonar. La luz se encendía y aquella melodía hacía eco, intento infructuosamente advertirles sobre lo que se vendría.


Ahora que ya retome el rumbo es más fácil escribir por lo que habrá actualización como lo hubo alguna vez (si hace mucho tiempo) de manera más constante.

Saludos chicas! Y de ante mano gracias por seguir leyendo, sus comentarios por supuesto serán bien recibidos, creo que este capitulo da para comentar bastante.

Les dejo mi twitter, respondo preguntas y acepto presiones jaja

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