StyxxandBethany: ahora verás como lo que le hizo David a Kurt repercute mucho más de lo esperado en la relación de Sebastian y Hunter. Además, en este capítulo hay algo de Niff. Espero te guste y sí, amo el Huntbastian y créeme que no los soltaré por nada, a pesar de lo mal que se pondrán las cosas para ellos ahora. espero te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar! Y sí, también lamento tanto tener que ocupar a David para ser el malo, pero sinceramente es el que más a mano está.
Nahir Jaime: gracias por leer y comentar, espero te guste lo que sigue!
Muchas gracias por leer y comentar!
DarkSideBlaine
Se sentía realmente perdido y abrumado ¿por qué había corrido en cuanto escuchó que Hunter estaba peleando con Karofsky? Era un idiota al creer que el rubio volvería con él solo por salvarle la vida en el momento justo, siendo que a cada momento llamaba a Sebastián, quien no se había despegado de su lado a pesar de que le insistió que se fuera de allí, porque podía ser traumático todo eso.
-Jeff-escuchó como alguien lo llamaba.
-¿Sí?-respondió alzando la vista y notando que aún tenía en su mano la taza de café y que Nick se sentaba justo delante de él en la cafetería.
-¿Estás bien?-murmuró sorbiendo de su café y notando lo pensativo que estaba el rubio.
-No, no lo estoy-suspiró agotado-pero gracias por preguntar-dijo tomándose su café de una vez y saliendo del lugar.
-Me gustaría ayudarte a estarlo-murmuró Nick viendo como se iba de allí, tal vez era hora de hacer a un lado el pasado y continuar con su vida, después de todo las cosas con Jeff jamás volvieron a ser como antes luego de que terminaron, tal vez era hora de darle paso a alguien más en su vida. Pero lo haría después del trabajo o en su tiempo libre, porque ahora su biper le indicaba que Blaine necesitaba ayuda de forma urgente.
Por lo que se precipitó al pasillo y corrió con rapidez a la habitación del moreno, a penas entró vio que las enfermeras lo estaban estabilizando ¿qué estaba ocurriendo allí?
-Estaba conversando con él, pero cuando le hablé de que Kurt estaba siendo operado tuvo una…-trataba de explicar Cooper.
-Crisis de pánico-dijo Hunter entrando en ese momento al lugar-fue bastante imprudente de tu parte Cooper-dijo el rubio seriamente-les dije que no le dieran detalles de lo que ocurría con Hummel, que cualquier noticia negativa no lo ayudaba-dijo suavemente y mirando con seriedad.
-¿En tres días te repusiste de lo que te inyectó Karofsky?-dijo sorprendido James y avanzando hasta donde se encontraba el joven Clarington.
-Sí, señor-dijo suavemente y mirando a las personas que se encontraban en el lugar-Blaine será estabilizado y lo llevaremos a cuidados intensivos-dijo suavemente- por favor les pido que no le hablen de Kurt ni nada que lo pueda impactar, porque todo esto está retrasando su recuperación física-dijo para luego salir de allí e irse de inmediato a su oficina.
-Hey-escuchó como alguien lo llamaba-¡Hunter!-pero no volteó a mirar y siguió su camino. Al llegar a su oficina sintió como el cansancio de esos días lo fatigaba.
-Si no te conociera diría que estas por desmayarte.
-Ni de broma-murmuró con suavidad y sintiendo como todo daba vueltas a su alrededor y una mano pasaba por su cintura.
-No es broma que estuviste a punto de caer-dijo Sebastián suavemente y ayudándolo a llegar al sillón-¿estás bien?
-Solo cansado-susurró cerrando los ojos por un par de segundos y escuchando como su novio cerraba la puerta y luego volvía a sentarse junto a él para abrazarlo.
-Debes tomar alguna licencia, no es bueno lo que te está pasando.
-Estoy bien-murmuró con una sonrisa y absorbiendo el aroma del castaño, quien simplemente acariciaba su cabello mientras sentía la respiración del rubio contra su pecho. Se quedaron varios minutos en esa posición hasta que el biper del médico comenzó a sonar y lo miró con pesar.
-Creo que hoy Klaine se puso de acuerdo-dijo Hunter con una mueca.
-¿Le pasó algo a Kurt?-dijo alzando una ceja y mirando el código en el biper de su novio.
-Sí, me están llamando. Ayúdame a llegar hasta allá-dijo suavemente y sintiendo como el castaño lo alzaba en sus brazos-No soy una princesa para que me cargues-dijo sonrojado.
-Eres mi princesa-dijo guiñandole un ojo mientras lo bajaba junto a la puerta, pero mantuvo sujeta su cintura y no le permitió abrir.
-Creo que es urgente que…-estaba diciendo cuando sintió los labios del castaño sobre los suyos y su corazón se detuvo por un momento, lo besaba suavemente y no dudo en responder al instante.
-Ahora sí-susurró Sebastián alejándose a los segundos y notando la agitación en su novio-debes ir donde Kurt-dijo mirando como el rubio movía afirmativamente su cabeza con una sonrisa en el rostro.
Se giró y abrió la puerta para salir hasta el ascensor y llegar al piso en el que se encontraba el joven Hummel. Una vez allí caminó con tranquilidad hasta la habitación en la que tenían al ojiazul, pero cuando iba a ingresar vio a alguien junto a la puerta.
-Llamaron por alto parlante y no dude en venir-dijo James suavemente.
-Es bueno que esté aquí-dijo el rubio ingresando a la habitación y dejando al hombre afuera. Dentro estaban las enfermeras, quienes chequearon los signos vitales del castaño, quien se veía mucho más delgado, pero había algo que era más notable que eso-estás despierto-dijo Hunter con una sonrisa y solo vio que Kurt lo miraba extrañado.
-No ha respondido a nada, parece algo asustado-dijo una de las enfermeras y Hunter tomó la ficha que le entregaba la mujer.
-Pestañea una vez para no y dos veces para sí-dijo Hunter acercándose a la cama donde el ojiazul lo miraba extrañado-¿puedes?-en ese momento vio como Kurt pestañeaba dos veces.
-Perfecto, te haré una serie de preguntas y solo necesito que las contestes con lo que sabes, no debes hacer mayor esfuerzo. ¿Listo?-recibió dos pestañeos a cambio.
-¿Sabes dónde estás?-dijo suavemente y vio como pestañeo una vez-te encuentras en una clínica de Westerville.
-¿Sabes por qué estás aquí?-dijo viendo un pestañeo de parte del ojiazul.
-¿Sabes cómo te llamas?-vio como pestañeo una vez-tu nombre es Kurt Hummel-dijo con tranquilidad y sin mostrar la impaciencia que debería, ya que Jeff le había dicho que había una alta probabilidad que Kurt no despertará más o que si lo hacía tendría un gran daño neurológico, porque la mayor parte de los golpes los recibió en su cabeza. Así que la pérdida de memoria era algo que estaba previsto.
-Te nombraré algunas personas ¿listo?-dijo con suavidad y recibió dos pestañeos.
-Hunter Clarington-vio como pestañeo una vez-bueno, ese es mi nombre y soy tu médico-dijo con una sonrisa de comprensión.
-Burt Hummel-dijo con algo de nerviosismo y vio que pestañeó dos veces y su mirada se ensombreció.
-Carole Hudson-obtuvo el mismo resultado que antes.
-Finn Hudson-volvió a recibir los dos pestañeos y esa mirada perdida.
-Sebastián Smythe-solo un pestañeo, al parecer el castaño también se había borrado de su registro.
-David Karofsky-solo un pestañeo.
-Blaine Anderson-recibió un pestañeo-James Anderson-obtuvo dos pestañeos y no lo siguió intentando con ellos.
-Kurt te sacaremos el tubo que tienes en la garganta en este momento, esa era una máquina que te ayudaba a respirar-dijo con tranquilidad- sigue las instrucciones de las enfermeras mientras vuelvo-dijo caminando a la puerta y cerrándola tras de sí en cuanto estuvo en el pasillo, donde pudo ver que estaban James y Sebastián.
-¿Cómo está?-dijo el hombre preocupado.
-Bien dentro de lo que vemos, pero no recuerda a muchas personas y creo que solo recuerda algunos sucesos de su pasado-dijo con tranquilidad.
-¿Perdió la memoria?-susurró sorprendido y poniéndose blanco.
-Sí, pero puede ser temporal, ya que a algunas personas.
-¿Entonces?-intervino Sebastián.
-Lo mejor es que descanse y será evaluado por un neurólogo.
-Dr. Clarington, el paciente necesita verlo-dijo con algo de preocupación, a lo que el rubio atendió rápidamente.
Al ingresar vio la desesperación en el rostro del castaño y se dio cuenta de que algo muy malo estaba ocurriendo, algo que lo impacientaba y lo tenía al borde de una crisis de pánico.
-Kurt-dijo suavemente y acercándose, pero vio como el castaño pestañeaba con rapidez-¿te duele algo?-volvió a negar, pero apuntó sus piernas-¿qué sucede con ellas?
-Intenté quitar la sábana, pero no me dejó-susurró la enfermera desde atrás del doctor.
-¿Puedo ver qué sucede con ellas?-el ojiazul pestañeó dos veces en señal de aprobación, al instante el rubio vio que las piernas del ojiazul eran normales, pero algo lo estaba preocupando-muévelas-le dijo suavemente, pero no lo hizo-¿no puedes moverlas?-y solo con esa frase vio el pánico en el rostro del castaño-te haremos unos exámenes y evaluaremos qué hacer, pero no te preocupes, estarás bien-dijo con una sonrisa tranquilizadora.
Desde ese momento, solo Hunter visitaba a Kurt, todo por orden del castaño, quien sabía que había más personas que querían saludarlo o hacerle compañía, pero él se sentía tan incómodo con las enfermeras, las que tenían por labor limpiarlo y ayudarlo en todo ¿cómo sería estar con alguien más? No quería ni pensarlo.
Por ello, el tiempo para él pasaba con sencillez, sin contar días, semanas ni meses, simplemente transcurría alrededor de su recuperación y los informes médicos que le daba su doctor.
-Hoy cumplimos siete meses, Kurt-dijo Hunter con una sonrisa iluminada durante esa tarde de otoño.
-Ha pasado rápido el tiempo-susurró mirando por la ventana.
-Sí, y habíamos hablado que cuando se cumpliera este tiempo tendrías que iniciar con la recuperación y asistir al gimnasio de rehabilitación donde hay más personas.
-No quiero-dijo mirando sus manos nerviosamente.
-¿Por qué no, Kurt?-dijo el rubio sentándose en el borde de la cama.
-¿Y si me caigo?-susurró suavemente y sintió como el simple pensamiento de eso le daba pánico.
-Hay colchonetas que amortiguaran tu caída-dijo con tranquilidad y notó que el ojiazul lo miraba en ese momento.
-¿Y si alguien se ríe?-susurró tragando un poco y mordiéndose el labio inferior.
-Nadie se reirá-susurró con tranquilidad y tomando una de sus manos-todos están tratando de recuperarse en este lugar.
-¿Y si alguien lo hace?-dijo inquieto.
-Hablaré con la persona, porque tú no estás así porque quisieras ¿recuerdas lo que has hablado con el psicólogo?-susurró esperando una respuesta.
-Sé lo que ocurrió y sé que es tiempo de sanar-dijo suspirando audiblemente-pero es difícil.
-Y en tiempos difíciles estoy yo-dijo Hunter con la mejor de sus sonrisas y haciendo reír al castaño.
-Sí, siempre estás-dijo con cariño-gracias Hunter.
-De nada-dijo guiñandole un ojo para levantarse de su lugar-ahora pediré a Thad y Nick que vengan por ti, porque es necesario que vayas al gimnasio a recuperarte ¿está bien?-dijo suavemente y notando que le respondía con un movimiento suave de cabeza.
Solo debió salir unos segundos e ingresó con su equipo de médicos, quienes movieron a Kurt de la cama a una silla de ruedas. Durante todo ese tiempo el castaño había sido sometido a distintos tratamientos, en los que se estimulaban los músculos con la finalidad de que dejaran de estar atrofiados y pudiera recobrar la fuerza de antes para moverse y por sobre todo para caminar.
-Ahora iremos por el ascensor-dijo Thad empujando la silla por el pasillo y llegando a las puertas que se abrián en ese momento para el castaño. Estuvieron varios minutos en silencio hasta que llegaron al piso de rehabilitación, allí Kurt pudo ver una gran cantidad de médicos que ayudaban a personas en condiciones similares a las de él, pero muchos tenían más movimientos. De un momento a otro Hunter se puso delante de él y bajó hasta su altura.
-Es difícil al principio, puede que pasen meses y solo puedas dar un paso, pero tienes que ser consciente de que ese simple movimiento es un gran logro para nosotros, pero sobre todo para ti ¿está bien Kurt?-decía Hunter tranquilizando.
-Sí-respondió con suavidad pero repentinamente frunció el ceño y dejó salir un fuerte suspiro. Fue en ese momento que el rubio se retiró y se puso tras la silla de ruedas para comenzar a avanzar junto al castaño al interior del gimnasio de la clínica.
Y no le fue indiferente ver en una de las barras a Blaine Anderson junto a Sebastián, quienes los observaron apenas ingresaron. El moreno se veía sorprendido al ver a Kurt, mientras el castaño lo miraba a él atentamente, con más seriedad de la que estaba acostumbrado. Porque siendo sinceros las cosas entre ellos no estaban para nada bien, ya que los tiempos del rubio no coincidían en nada con los de su novio y eso realmente hacía mella en su relación, eso sin contar que no se habían acostado ni una sola vez desde que se habían reencontrado hace siete meses y eso realmente perturbaba y molestaba mucho a su novio, quien parecía molestarse por cada cosa que sucedía a su alrededor.
-Kurt-dijo Hunter poniéndose nuevamente delante de él-solo te pediré que te pongas de pie por ti mismo.
-No puedo-murmuró mirando el suelo.
-Puedes esto y mucho más, solo debes intentarlo-dijo el kinesiólogo suavemente-además, estaré aquí contigo.
-¿Y si me caigo?-dijo asustado.
-No caerás, estaré para recibirte-dijo con suavidad y vio una respuesta afirmativa por parte de su paciente-bien, Nick ve donde Blaine y asegurate de sus ejercicios y del avance que está teniendo. Thad por favor limpia una barra para ir con Kurt hasta ella-dijo todo al momento que sus colegas se movían.
Respiró fuertemente y sintió cómo su cuerpo pesaba demasiado, pero lo intentaría, haría lo posible por levantarse. Por eso se sujetó de la silla y sintió cómo su cuerpo temblaba por el esfuerzo, pero lo siguió intentando hasta que se puso completamente de pie.
-¡Excelente Kurt!-lo celebró Hunter con una sonrisa genuina-pero vio como el castaño se iba hacia adelante, por lo que sujetó su cuerpo antes de que cayera-¿Estás bien?-dijo sintiendo como la posición en la que habían quedado era demasiado comprometedora.
-Sí-susurró el castaño completamente sonrojado y sintiendo los brazos protectores de su médico.
-¡Suéltame!-escuchó un grito Clarington y vio como Nick y Thad sujetaban a Sebastián, quien ardía en ira por lo que veía. Mientras Blaine tenía un rostro triste y desvió la mirada al suelo.
-Kurt, es un buen progreso que te hayas puesto de pie por ti mismo, es algo que debemos seguir intentando. Le pediré a Thad que siga…
-¡No!-dijo sorprendiendo al rubio-solo quiero que tú me ayudes-dijo sonrojándose y sintiendo como el rubio lo devolvía a la silla, pero antes de que se separara movió su rostro hacía adelante y tiró un poco de la camisa del médico para unir sus labios con los del rubio, quien abrió los ojos con sorpresa y se alejó. Solo por un segundo miró al castaño y notó un fuerte sonrojo por su parte y como se miraba las manos con nerviosismo.
-Kurt-dijo intentando pensar en qué hacer-dame un momento- dijo mirando donde se encontraba su novio, quien se veía furioso y parecía ser que ni Thad ni Nick eran capaces de contenerlo, pero vio cómo Blaine lo llamaba y el castaño logró entrar en razón. Simplemente era todo un desastre.
-Hunter-dijo Thad llegando a él.
-Quédate con Kurt unos minutos, traten de que se vuelva a poner de pie y luego vayan a la barra, de no tener mayor progreso con eso hagan ejercicios de musculatura y luego a su habitación. Debe completar una hora-dijo escribiendo en un papel.
-¿Y tú?-susurró Nick junto a él, ya que se había dado cuenta de todo lo sucedido entre Hunter y Kurt.
-Iré a ver a Anderson y luego hablaré con Sebastián.
-Tienes para largo-dijo Thad ante una fulminante mirada por parte de Hunter.
-Lo sé, gracias chicos-dijo resignado y caminando en dirección del moreno.
Tanto Blaine como Sebastián se encontraban haciendo los ejercicios de rigor. Los avances del moreno eran notables, quien se movía fácilmente sujetando las barras, mientras el castaño lo miraba desde un costado. Pero aún le faltaban otros ejercicios para su espalda y extremidades. Pero el joven Anderson ya lograba moverse con completa autonomía gracias a unas muletas que lo ayudaban a desplazarse, a pesar de eso todavía tenía una habitación en la clínica, ya que asistía a terapia psicológica y todos los días debía asistir al gimnasio.
-Blaine-dijo el rubio-¿sientes algún tipo de dolor?-murmuró con suavidad y vio el rostro serio de ambos chicos.
-Sí, pero no es precisamente en el cuerpo-dijo frunciendo el ceño y sin mirarlo.
-Eso me incluye también-dijo Sebastián fulminando con la mirada a su novio.
-Creo que debemos hablar y tengo que decirles algo sobre Kurt, algo que por ahora ustedes no saben-susurró al momento que los dos hombres lucían extrañados -terminen los ejercicios, los veré en mi oficina cuando estén listos para hablar-dijo caminando hasta la salida.
Había pasado al menos una hora cuando escuchó un golpe en su puerta e indicó que estaba abierto, a los segundos vio entrar a Sebastián y Blaine, quienes se acomodaron en el sofá de la oficina y Hunter optó por sentarse sobre una pequeña mesa de centro que estaba en el lugar.
-¿Qué nos quieres decir?-dijo el moreno apurando todo eso y mirando el lugar donde había dejado sus muletas.
-Kurt no recobrará la memoria y lo que está haciendo ahora es obtener nuevos recuerdos. Durante estos meses su psiquiatra ha intentado darle recuerdos del pasado, pero Kurt no consigue dar con ellos, por lo que si quieres que Kurt se enamore de ti de nuevo debes acercarte a él y volver a empezar.
-Pero mientras tú le das recuerdos amorosos ¿no?-dijo Sebastián destilando odio y veneno en cada palabra.
-Eso fue un accidente-respondió con suavidad y vio como su novio se ponía de pie y delante de él.
-¡¿Accidente?!-gritó indignado y mirándolo atentamente-¿es broma?-dijo incrédulo y sintiendo como un escalofrío lo recorría-¡Acabo de ver su boca sobre la tuya y me dices que fue un accidente! ¡Es como si yo besara ahora a Blaine y te diga que no fue mi intensión!-gritaba colérico y comenzando a caminar por la oficina con furia.
-Entonces ¿qué quieres que haga?-dijo sorprendido por como estaba Sebastián.
-¡Deja de atenderle! Deja de ser su médico y por una vez préstame atención, por una vez quédate conmigo en vez de pasar todo tu tiempo con Hummel y el resto de tus pacientes-dijo alzando los brazos furioso.
-¡No!-dijo Hunter poniéndose de pie, se sentía molesto con Sebastián por pedirle eso-No lo haré, es mi paciente y me necesita. Este es mi trabajo, aunque te moleste y te duela no lo dejaré porque estés haciendo un berrinche.
-¡Yo soy tu novio y te necesito!-le dijo al borde de un ataque de nervios y realmente sorprendido con la respuesta del rubio.
-¿Me estás dando a elegir?-dijo incrédulo y alzando una ceja.
-No, Clarington-dijo quitándose su argolla-no elijas nada, terminamos-dijo tirando el anillo al suelo y saliendo de allí con un portazo mientras los dos hombres miraron la puerta con sorpresa.
-Realmente me fastidia toda esta situación-dijo Blaine quedamente-pero tienes razón, si quiero a Kurt debo ir a recuperarlo por mis medios, no puedo pretender que él me recuerde.
-Que te vaya bien con eso entonces-susurró suavemente-si quieres puedes quedarte o irte ahora-dijo agotado y recogiendo la argolla de Sebastián para depositarla en un cajón.
-Lo siento mucho-dijo Blaine tomando sus muletas y saliendo del lugar.
-Yo mucho más-susurró el rubio en cuanto se encontró solo.
