Disclaimer: Los personajes de Kaliedo Star no me pertenecen, sólo la idea de la historia es mía y no existen fines de lucro en su publicación.
Capítulo 8
La vida es como una rueda de la fortuna,
Llenando de incertidumbre el corazón de las personas
-Me dijeron que querías verme – comentó el joven sentándose en el sillón que estaba frente al escritorio.
-Así es – contesto la persona que se encontraba frente al rubio – Necesito hablar contigo Yuri – le miró entrecerrando sus ojos – es sobre el futuro de May y Mandurack – el Duque no despegó su vista de la figura del rubio.
-Sobre eso – el joven soltó un suspiro – Me imagino que May te ha dicho ya algo – comentó Yuri restando importancia – parece ser que no hay nada de qué preocuparse – reclinó su espalda en el respaldo.
- Yuri – el hombre dibujó una media sonrisa – No hay nada de qué preocuparse – asió el vaso que se encontraba frente a Él y bebió de éste el liquido dorado – El prometido de May ya ha tomado cartas en el asunto –
La mirada serena del rubio se turbo y sus emociones se descolocaron al escuchar aquellas palabras - ¿A qué prometido se refería el Duque de Trimuir? – pensó en el momento en que reincorporaba todo su cuerpo, sin saber por qué se puso a la defensiva , estaba claro que Kalos no estaba hablando de Él.
El castaño espero algún reproche por parte del Rey de Mirchot, sin decir nada, espero en silencio.
-¿De qué prometido hablas? – Preguntó Yuri con autoridad – May no menciono nada – terminó diciendo.
-May apenas fue informada del compromiso ayer, después de que "Tú" – remarcó la palabra que hacía referencia al joven – le propusieras la opción de ser desposada por ti – le miró con determinación – Te agradezco tu iniciativa – otra media sonrisa – Como podrás darte cuenta – dijo sin despegar la vista del joven - no es necesaria –
-Con todo respeto – comentó el joven mirándole con cierta molestia reflejada en su rostro – Creo que el futuro de Mandurack y futuro de May – hizo énfasis en el nombre de la joven princesa – Deben ser elegidos por Ella – una vez más hizo énfasis refiriéndose a la pelinegra.
-Te equivocas – respondió el Duque sin dar mucha importancia al enfado y determinación reflejadas por el rubio – El futuro de May ya ha sido elegido por su padre – le miró con detenimiento – Y Ella lo ha aprobado – sonrió dando por terminada la conversación – No hay más explicaciones que dar su majestad – se puso de pie – si me disculpa tengo muchos asuntos que arreglar – rodeo el escritorio – la boda de May con el futuro rey de Mandurack será celebrada dentro de una semana –
Yuri Killian se puso de pie, no se encontraba nada contento con lo que acaba de escuchar, necesitaba muchas respuestas y sólo May podía responder a la mayoría de sus interrogantes, a pesar de todo aquello, necesitaba saber de quién se trataba, quien era el hombre que el Rey Marduck había elegido como futuro Rey de sus tierras y esposo de su hija.
-¿De quién se trata? – sin poder evitarlo, la pregunta salió de sus labios con cierto dejo de tono imperativo, que al Duque le resultó divertido.
-Eso es lo de menos – respondió Kalos arriesgándose a perder la cabeza, no debía abusar del respeto y admiración que el rubio le tenía, al final Yuri era el Rey de Mirchot y merecía su respeto al ser inferior a Él.
-No estoy de acuerdo con eso – dijo Yuri insistiendo para conseguir el nombre del prometido de May – Creo que merezco saber quién ha ganado la mano de la mujer que Yo quería como Esposa y Reina – remarco sus últimas palabras.
Kalos posó una mano en el hombro del rubio – Muchacho – dio unas suaves palmadas – si no hubiera sido este joven elegido hace 8 años – sonrió – Estoy seguro que hubieses sido Tú el indicado – las palabras del castaño guardaban cierta compasión – Encontrarás a la joven adecuada – retiro su mano – Ya lo verás –
-No has respondido a mi pregunta – Yuri le habló, deteniendo la salida del Duque.
-Leon Oswald – mencionó claramente para que el rubio obtuviera su respuesta.
Soltó una risa irónica sin girarse – Así que Tú has estado detrás de todo este asunto – paso una mano por su cabello – Ahora entiendo el por qué de tu agradecimiento – se giró mirando la espalda del Duque – No quieres que nada, ni nadie interfiera en tus planes – camino hacia donde estaba el castaño – Seguro que Fool ha terminado por convencerse de que May ya no es una niña y si una mujer lista para ser desposada a comparación de Rosseta -
-Ese no es mi asunto – Kalos siguió en la misma posición, ese chico no le intimidaba en lo más mínimo – Tanto May y Rosseta son ya dos mujeres en edad casadera – giró el pomo de la puerta para salir – Aunque igual pienso que la mujer indicada para ti sigue siendo ninguna de las dos – abrió la puerta – Tú necesitas otro tipo de mujer a tu lado y estoy seguro que la tienes muy cerca – sin más retrasos el castaño salió de la Biblioteca.
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La noche que había pasado no había sido mejor que la anterior, definitivamente, esa noche había sido la peor de todas desde hacía una semana, se giró en la cama, queriendo ahogarse a sí misma con la almohada. Todo debía ser una pesadilla se repetía a sí misma en silencio. Primero la muerte de su abuelo, después la muerte de sus padres y por último la noticia de su próxima boda, con un desconocido, al que, a pesar de todo, tenía ganas de conocer con un interés que a Ella misma le sorprendía.
Ahogó un grito de desesperación con la almohada sobre su rostro recordando las palabras del apuesto joven:
"-¿Sacrificarías el verdadero amor por tu pueblo? – le miraba con intensidad.
-Si- respondió May sin apartar su vista de la de Él.
¿Y usted? – soltó la pregunta con un tema tácito, Él bien sabía a lo que Ella se refería.
-No- Leon se detuvo, giró su rostro para encontrarse con la mirada de May – Nunca sacrificaría al verdadero amor por el pueblo - después siguió su camino, dejando atrás a May muy confundida."
Leon Oswald se había apoderado de sus sueños aquella noche. Y, a pesar de sentir un inmenso dolor por su pedida, ver aquel rostro en sus sueños le había dado cierta tranquilidad que le asustó - ¿Acaso Leon no se encontraba interesado en ninguna mujer? – Se preguntó en silencio – Entonces, ¿Por qué al mirarle con Sora, Ella había pensado otra cosa?-
El sonido que hizo la puerta de su habitación al abrirse le interrumpió sus pensamientos y la hizo sonreír, quitándose de encima el obstáculo que le impedía ver a su querida Meril, tenía que ser Ella, sólo Meril tenía permiso de entrar a su habitación sin tocar.
-Buen día mi niña – la voz de la castaña, le reafirmó sus sospechas.
De un saltó se incorporó en la cama y sin más demora se lanzó a los brazos de su nana, y, sin poder evitarlo se soltó a llorar indefensa en sus brazos, sólo delante de su querida Meril podía ser Ella misma, frágil, vulnerable e indefensa.
La mujer la abrazó maternalmente, pasando su mano sobre la cabellera pelinegra – Lamento no haber llegado antes – Depositó un beso en su cabeza – Ya todo va estar bien – sintió las lágrimas de la chica mojar su ropa – Desahógate preciosa, ya tu nana está en casa, junto a ti – la castaña sentía un nudo en la garganta al ver sufrir a su pequeña princesa, nunca dejaría de verle como su niña, a pesar de que los años habían trasformado a esa princesa en una mujercita lista para ser desposada, la idea aún le costaba trabajo.
-Te extrañe mucho – dijo la joven entrecortadamente, las palabras se atropellaban en su garganta – tenía mucho miedo – susurró sin mirarle, su rostro seguía escondido en el pecho de su nana – me sentía tan sola –
Anoche que llegue vine a verte – sonrió la mujer confortando a la chica que le miraba con ojos cristalinos – ya estabas dormida y no quise despertarte – la atrajo hacia ella y le abrazo con fuerza – Ya no estás sola -
-Lo sé Meril – la chica le obsequio una sonrisa – me alegra mucho que estés de regreso –
-Ordene que trajeran tu desayuno para la habitación – dijo la mujer buscando la bandeja - Y por lo que veo no has probado nada- clavo su vista en la mesa donde estaban los alimentos intactos.
La chica se encogió de hombros – No tengo apetito, desde ayer en la cena lo perdí – soltó un suspiro – Y después de la noticia que mi tío Kalos me ha dado – se incorporó, quedando de pie frente a la castaña- Creo que no comeré de aquí a que muere por inanición –
La mujer sonrió divertida, su May podía ser una chica muy caprichosa y ocurrente algunas veces – No creo que quieras eso – la mujer le miró con dulzura – Por lo que he escuchado el joven Rey de Tullian es muy apuesto – caminó hacía donde estaba la bandeja y le hizo una seña para que se sentará – Y también me han dicho que Tú ya te has informado de ciertos detalles – le miró de reojo, viendo como May buscaba esconder el sonrojo que se apoderaba de sus mejillas – A mi no me puedes engañar mi niña – la mujer le indicó con la mirada que tomará asiento y comiera – Ese chico ha llamado tu atención- le dijo sin rodeos - antes de saber que iba ser tu marido – esto último sólo estuvo en los pensamientos de la castaña.
May se sentó en silencio y empezó a comer disimulando el efecto que las palabras de su nana tenían en Ella.
-Ahora no dices nada – la mujer se sentó frente a Ella – Vaya,– soltó un suspiró – Definitivamente te interesa más de lo que piensas y has de estar saltando de gusto por el hecho de tener que casarte con Él – La mujer le miró incrédula, a pesar de que todo lo que decía era cierto, podía leer en la mirada y comportamiento de la princesa que algo no terminaba de convencerle.
Al percatarse de que su nana guardaba silencio y no seguía con su discurso, habló queriendo esconder su interés, estaba segura que Meril sabía mucho más que Ella y que podía sacar muy buena información a su nana, pero debía ser lo más discreta y prudente posible, si Meril se daba cuenta, estaría muerta.
-Fue curiosidad – la chica siguió comiendo – Recordaré ser más prudente y no andar haciendo preguntas a la servidumbre – hizo nota mental de Ello, Mina podía ser una muy buena informante, pero era una de las mujeres más leales que tenía a su cargo Meril y si algo escuchaba o salía de su boca, era lo mismo que informaba a la castaña.
-¿Curiosidad? – Repitió interrogante la castaña mirándole con incredulidad - ¿A quién quieres engañar? – la mujer soltó una risita muy divertida. Sin duda su niña se encontraba en grandes aprietos emocionales.
Casi se atragantó – No te burles – dijo May bebiendo del jugo de naranja que Meril le había acercado cuando le escuchó toser – Desde ayer mi cabeza se ha hecho un lío, mis emociones están a flor de piel y mis acciones no son las más calculadoras que Yo he esperado – al diablo con la prudencia y la discreción, le diría directamente a su nana lo que había pasado y le preguntaría todo lo que quería saber.
-Peor no le podía ir- le recordó su conciencia.
La castaña sonrió al verle por fin liberada, la chica pelinegra la pondría al tanto de todo. Lo único que le habían dicho sus fieles compañeros era sobre la llegada de un Rey de tierras del norte muy atractivo, quien tenía muy buena relación con la señorita Sora y que se había encerrado a conversar con el Duque de Trimuir, quien también había tenido una conversación con el Marqués de Lituab y que ambos habían conversado con May la noche anterior, seguramente ya estaba enterada de su compromiso con ese apuesto Joven. Soltó un suspiro, había llegado la hora de escuchar la versión de su alteza, ya después hablaría con el Duque, a quién a pesar de conocerle ya de tiempo, seguía sin gustarle su carácter de soberano y poderoso que reflejaba, aún cuando no tenía esperanzas ya de llegar a ser Rey. Sin embargo, debía reconocer que ese hombre amaba a May como una hija y siendo ese chico su sobrino querría dejarla en buenas manos.
-¿Qué es lo que te preocupa May? – preguntó Meril sin quitarle la vista de encima, tenía que prepararse para todas las preguntas que su niña le haría.
La chica dejó de comer y le miró con cierto recelo – Tú lo sabías – su mirada se entristeció – Mamá lo sabía – siguió hablando – todos lo sabían – hizo un esfuerzo para no llorar –y, nadie me dijo nada - bajo la vista escondiendo sus lagrimas – si lo hubiese sabido, tal vez… - se le hizo un nudo en la garganta – no me sentiría traicionada – susurró clavando su vista en el plato.
-Lo sé – respondió la mujer – debes saber que tu padre así lo quiso – acercó su mano a la Ella – Quería ser Él quien te contará – sonrió con tristeza – su intensión era verte feliz, protegida por un hombre fuerte y comprometido –
La joven la interrumpió – sí, pero un joven que no me conoce, un hombre que no me ama y que no sé si algún día lo hará –
La castaña le miró sorprendida. Sin embargo, el tono de su voz no cambio – Es eso, ¿Lo que realmente te preocupa – hizo una pausa, esperando una respuesta que no se hizo saber – Te conozco desde que naciste, te críe y eduque para ser la mejor de las reinas – le observó suavizando su mirada – Nunca pensé que fueras una sentimental que quisiera casarse enamorada –
-No es eso – La chica alzó su vista, mirándole con desconfianza – Es la inseguridad – dijo en voz baja, sintiéndose avergonzada, a pesar de ser Meril una persona de toda su confianza, la situación era embarazosa, Ella, la princesa caprichosa de Mandurack estaba siendo vulnerable por una situación de la que siempre supo que llegaría, desde niña sabía de su destino, sabía que Este no le pertenecía y que debía actuar siempre apoyando el futuro de Mandurack, pero, era mucho pedir, correr con la misma suerte de sus padres y acariciar sólo por un momento la idea de casarse correspondida por el amor de un hombre .
-No entiendo May – la miró con ternura - ¿Qué es lo que te hace sentir insegura? – le dio confianza apretando con suavidad su mano.
-Creo que hay un romance entre Sora y mi prometido – respondió la chica derrotada – Ayer ha venido a buscarme para decirme de nuestro compromiso, después de que mi tío me lo informará – soltó un suspiro – Y Él ha dicho que sólo es una amiga de la infancia – se encogió de hombros – Me hace suponer una relación , así como la que Yo tengo con Ken o Yuri – hizo una pausa mirándole insegura – Pero hay algo en el trato entre Ellos dos que no me convence de que su relación sea una amistad de la infancia -
-¡Dios mío! – Soltó la mujer incrédula – May, mi niña, estas celosa –La mujer río divertida por la situación, la chica había enrojecido de tal manera, que si no supiera el por qué, hubiese pensado cualquiera que tendría fiebre.
-No es eso – respondió a la defensiva – Ya te dije que no te burles – hizo una mueca de disgusto – Te digo que he pasado muchas sorpresas y tengo mis pensamientos y emociones hechos un lío – cruzó sus brazos encaprichada.
-Te conozco muy bien – le miró entrecerrando sus ojos – Ese joven te ha llamado la atención y ahora que sabes que Sora le conoce desde hace mucho tiempo – hizo una pausa que a May se le antojo eterna - Te sientes en desventaja y aparte te molesta especialmente que se trate de Sora – la castaña hizo una mueca de triunfo, al ver como la mirada de May cambiaba al momento de describir como Ella se sentía en ese momento - Si fuera Rosseta, te sentirías hasta aliviada de su amistad –
-Tú ganas – respondió molesta, odiaba que Meril leyera sus pensamientos y emociones con sólo ver su rostro o escrudiñar su mirada.
-Sí Él te ha dicho que sólo son amigos, así debe de ser – le miró sonriéndole para suavizar las facciones de la chica y romper la tensión de la atmósfera creada con ese tema – Leon Oswald no parece del tipo de hombre que deje ir al verdadero amor, por una orden de sus padres – puntualizó su nana, haciendo que aquellas palabras retumbarán en su cabeza y le hicieran recordar el encuentro de la noche anterior, donde Él le dejaba claro que no sacrificaría el verdadero amor por su pueblo – Estoy segura que si tu prometido estuviera enamorado o interesado en Sora ya hubiera rotó el compromiso entre ustedes y te hubiese ofrecido una disculpa por no ser posible cumplir con el pacto – May se sintió más tranquila con las palabras de Meril, parecía que Ella también conocía muy bien al joven Rey.
-Tienes una boda que organizar – la mujer le volvió a traer a la realidad - El tiempo pasa volando y en seis días no podremos hacer lo suficiente- hizo una mueca de desagrado- Si empezamos ahora mismo – Esa era la razón por la que Kalos no terminaba de simpatizarle, bien habría podido interceder por May y pactar que se casará en un año, luto que se guardaba en las tierras del Sur, pero, en lugar de Ello, sonriente había accedido a motivar al Rey a que en una semana se casarán en caso de que los reyes fallecieran, después de todo quien iba a sospechar o esperar que una tragedia de esa índole apresurará el compromiso – Todo estará listo a tiempo –
-No te preocupes –sonrió la chica más tranquila y con otro semblante – Los días empiezan a correr una vez que el compromiso sea anunciado, los reyes y familias nobles de los reinos de tierras vecinas deben recibir sus invitaciones para poder asistir, así que Yo calculo que tendremos como mínimo cinco días más para organizar la boda- hizo énfasis en la celebración – Eso ni me preocupa – dijo May poniéndose de pie – Me daré un baño y me alistaré para hablar con su majestad y mi tío sobre el asunto y pedir un poco más de tiempo – sonrió caminando hacia el baño.
-Como Tú digas – Dijo la mujer imitando a la princesa, pero Ella camino hacia la salida – Igual buscaré al Duque para hablar con Él –
-No seas tan dura con Él – grito la chica desde la habitación continua – Ya estoy tomando cartas en el asunto – hizo una pausa - Al parecer mi tía Sara también quedará viuda –
-May – dijo la castaña reprochándole su actitud.
-Estoy bromeando – soltó una risita traviesa – Pero, créeme la idea se me antojaba muy tentadora – hizo una pausa – Ya me preguntaba si era mejor la horca o la hoguera –
-May – le reprendió Meril.
-Sólo bromeo – sonrió, ahora se encontraba más tranquila con su nana en casa, ya tenía con quien llorar sus penas y refugiarse al momento de ser presa de su dolor e inseguridades.
-Nos veremos en la comida – le dijo Meril al salir de la habitación – Ponte guapa, lo más probable es que tu tío Kalos aproveche la presencia de los nobles que se encuentran acá para hacer el anuncio oficial de tu futuro matrimonio – la mujer salió de la habitación dejando a May en un relajado baño.
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-Bienvenida – escuchó una voz varonil recibiéndole de manera efusiva una vez que le vio dentro de la habitación – llegue a pensar que no regresarías –
-Eso hubiese querido – dijo entre dientes, en un murmullo – le agradezco su recibimiento Nobilísimo - hizo una reverencia siguiendo con el protocolo.
Kalos soltó una carcajada – Meril, siempre has sido tan simpática – caminó hacia la castaña – Deja las actuaciones a un lado – hizo una media sonrisa – Podrías ser mi madre – se aventuró a ir demasiado lejos, seguro que con sus últimas palabras lograría desequilibrar el temple que siempre había caracterizado a la dama de compañía de la difunta Reina – Deja los formalismos para ocasiones donde haya más personas -
Sus palabras le gustaron de muy mal gusto, el Duque de Trimuir quería morir y dejar a su bella esposa sola y sin protección – Su hermana Nobilísimo – le regreso el gesto, una sonrisa, adecuadamente dibujada, no sería él, quien logrará hacerla perder la postura, le había prometido a su majestad la Reina de Chizu proteger a su Alteza y eso haría. – Yo podría ser su hermana mayor – Ella sería una década o década y media mayor que Él.
-No te enfades – le pidió con un ademán que tomará asiento – relájate y comencemos nuestra larga conversación –
-Será corta – le dijo la castaña tomando asiento – tengo mucho que organizar – sonrió – No todos los días se casa la única heredera del reino de Mandurack – entrecerró sus ojos - Le recuerdo que la Reina me pidió que me hiciera cargo de los preparativos si Ella llegase a faltar –
El hombre asintió – Lo sé y me alegra que estés de acuerdo – clavó su mirada en el rostro inexpresivo de la mujer.
-Cabe mencionar – hizo una pausa, escogiendo las palabras adecuadas – Que lo hago en memoria de sus majestades – le sostuvo la mirada – El que me encuentre de acuerdo o no – sonrió irónicamente – No cambiará el hecho de que May contraerá matrimonio con un desconocido –
No se trata de un desconocido, Leon es mi sobrino – mencionó a la defensiva- Fool y Tú insisten en darme el papel de malvado – soltó un suspiro – Por qué no se dan cuenta que lo hago por el bien de May – hizo una pausa – Para serte sincero todo este tiempo he pensado en Leon como mejor candidato para ser esposo de May, el ser buen Rey viene incluido en el paquete- Percibió la incredulidad que reflejaban los ojos de la castaña – Créeme Meril, amo a May como una hija y estoy seguro que no hay mejor hombre para Ella que mi sobrino Leon – hizo énfasis en el parentesco que les unía.
-Espero que no se equivoque – dijo la mujer bajando la guardia. Reconoció la sinceridad en la palabras del Duque – Siempre he visto amor paternal en sus ojos cuando observa a la princesa –
-Y no te equivocas – sonrió más relajado – May es para Sara y para mí la hija que nunca podremos tener –
-Lamento mi atrevimiento – Meril bajo su rostro, sabiendo que con sus palabras había tocado un punto sensible en el Duque.
-No tienes porque –dijo Kalos - Espero que permitas que mi Sara te ayude con los preparativos – cambió el tema – Tienes aproximadamente quince días para tener todo listo – guardó silencio – Tú lo has dicho antes, no todos los días contrae matrimonio la futura Reina de Mandurack –
-Y de Chizu, no lo olvide – le recordó celosamente.
La difunta Reina y Ella pertenecían al reino de Chizu. Y al ser May la hija de Lian Su, corría sangre real de antepasados perteneciente a la familia Real de Chizu, por lo que no se dudaba que Ella sería la heredera de la corona.
-Lo sé – guardó silencio – Por cierto ¿Cómo siguió la abuela de May? -
Algunas veces le incomodaba la manera tan familiar en que el Duque se dirigía a sus superiores – Su majestad, se encuentra mejor – remarcó con sutileza el Título de su Reina – Sin embargo, Ella no podrá asistir a la ceremonia, su estado de salud es delicado –
-Entiendo – le miró con diversión, seguro que Meril rabiaba internamente por la informalidad en que se había dirigido al preguntar por la Reina de Chizu. Esa mujer era una de las personas más leales que podían tener ambos reinos y se sintió agradecido de tenerla ahí, a lado de su sobrina – ¿Lo sabe May? – cuestionó.
-Aún no – hizo una pausa – No creí conveniente decírselo – se encogió de hombros – May ha tenido muchas sorpresas en dos días, sus emociones y pensamientos están al borde del colapso – sonrió tristemente.
-Ya pasará – dijoel castaño – En unos meses estará agradecida por estos eventos que ahora le son desconcertantes –
-Eso espero – se puso de pie – Por que la Reina Azumi me ha dicho que vendrá de visita dentro de dos meses para comunicarles a los recién casados que asumirán el trono de Chizu –
Las palabras de Meril le sorprendieron a Kalos. Sin embargo, disimuló la sorpresa y se enfocó en lo que diría – Ya veo – hizo una corta pausa – La Reina de Chizu se encuentra enterada del compromiso – entrecerró sus ojos examinando los gestos de la castaña, no vio nada, Meril era una experta en ocultar sus emociones – Pensé que era un secreto –
-Entre mi Reina Lia Su y sus padres nunca ha habido secretos – sonrió la mujer complacida con la reacción del Duque – Siempre han sido una familia muy unida, a pesar de la distancia –
-Entonces – dudó – Debo entender que Ella se encuentra de acuerdo con el compromiso –
-Su majestad no suele inmiscuirse en asuntos de otros Reinos –respondió la castaña – Ella sólo desea la felicidad de May –
-Como todos – remarcó el Duque – Y te aseguró que May será más feliz que sus padres y sus abuelos – sonrió satisfecho al tener a la abuela de May de su lado.
-Dios le escuché – rezó Meril convencida de lo contrario – La Reina Azumi ya quiere bisnietos – le guiño un ojo.
-Te he dicho que la Reina de Chizu es una mujer que me simpatiza mucho – le respondió el guiño en complicidad – Cuando menos lo acuerdes tendrás niños fuertes y sanos a quien cuidar y amar, mi querida Meril –
Aquellas palabras se le antojaron como una promesa, después de todo su May ya había empezado a poner de su parte, su corazón empezaba a ceder a sentimientos nunca antes experimentados. Sólo faltaba observar la postura del Rey de Tullian hacia su Alteza.
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La noticia que le había dado el Duque, no le había caído en gracia, ¿Cómo era posible que Kalos y Fool estuvieran de acuerdo en entregar a May a un desconocido? Después de recibir la noticia salió furioso de la biblioteca y lo único que se le ocurrió fue irse a su habitación a meditar. Debía pensar una manera en la que pudiera librar a May de aquel compromiso.
Abrió los ojos de golpe, lo primero que debía hacer era enfrentar a Leon y hacerle ver que May no era un objeto al que podía tomar así como así. Se incorporó y saliendo de la habitación decidió enfrentar a Leon Oswald y reclamarle por la mano de la princesa, desde siempre ambos habían sido muy buenos amigos y Él se sentía con el deber de protegerle.
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Soltó un cansado y pausado suspiro - ¿Cuánto más tendría que esperar para recibir la carta que le indicase que debía reunirse con su hermano, para acompañarle en su Boda? – Empezaba a sentirse impaciente, porque Leon siempre intentaba controlar todo lo que estaba a su alrededor, en especial su vida, algún día Ella también se casaría, y parecía que hasta ese entonces, Ella podría librarse del cuidado y sombra de su hermano.
-Allan – exclamó la jovencita al escuchar que la puerta se abría.
El hombre hizo una reverencia al entrar y cerrar tras de él la puerta.
-Ya llego – preguntó ansiosa la princesa.
El hombre negó con su cabeza – Aún no su alteza – el hombre sonrió – apenas han sido tres días desde la partida de su majestad – se acercó a la joven entregándole una taza de zumo de naranja – Lo más probable es que el sepelio de los reyes de Mandurack se haya realizado ayer y que apenas hoy su majestad este hablando sobre lo pactado- la chica asió el vaso – Seguro que entre mañana y pasado mañana llegue la tan esperada carta – el hombre sonrió.
Sofi bebió del zumo – Tienes razón – hizo una pausa – Es sólo que… - bebió otro poco – La idea fue tan fantástica e inesperada – sonrió imaginando a su hermano felizmente casado – Lo que me recuerda – clavo su vista en el mayordomo - ¿Cómo van los preparativos de la bienvenida de la Reina? –
-Todo marcha a la perfección – afirmó seguro el hombre.
-Me alegra – la chica tomó asiento – Quiero que la esposa de mi hermano se sienta en casa, la nueva Reina debe sentir que está en su hogar – Recordó la promesa que le había hecho a su madre y sonrió complacida de cumplirla.
-¿Puedo confiar en ti? – le había dicho su madre más que una pregunta como una súplica.
-Claro que sí mami – le respondió la niña con lágrimas en los ojos.
-Dentro de algunos años, cuando Leon sea un hombre maduro – la mujer sonrió tristemente, al darse cuenta que no podría estar a lado de su hijo para cuando ese momento llegase – El tendrá el deber de convertirse en un Rey en todo el sentido de la palabra y por consecuente, el Reino le exigirá un Heredero – La mujer tomó entre sus manos la pequeña mano de su hija – Cuando ese momento llegue, estoy segura que habrá una linda chica que quiera a Leon lo suficiente como para convertirse en Reina y compartir con él su destino – la mujer sonrió.
La niña asintió – Necesito que tú ayudes a tu hermano a cuidarse incluso de sí mismo, que le recuerdes de vez en cuando que Tullian necesita una Reina y que él necesitará de una familia, de una mujer que le ame, así como Yo ame a tu padre, que le dé hijos, así como Yo lo hice, que necesita que Tullian tenga un heredero – la mujer hizo una pausa – Puedo contar contigo –
-Si mami – respondió la niña – Pero, no lo digas así, estoy segura que tu estarás acá para ayudar a Leon – respondió Sofi.
-Eso no podemos saberlo con certeza mi niña – la mujer obsequió una tierna sonrisa a su hija – pero, si no llego a estar, prométeme que tú le ayudarás a la nueva Reina a sentirse en casa y sobre todo a entender a tu hermano –
La niña asintió, complaciendo a su madre – Te lo prometo –
El momento de cumplir con la promesa hecha a su madre, había llegado. Ella estaba dispuesta a ayudar a su cuñada a entender a su complicado hermano. Sofí sonrió para sí misma. La vida era como una ruleta, daba vueltas inesperadas.
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Meril caminaba por el pasillo principal que daba hacia los jardines, justo en el centro del castillo. Debía ir a buscar a la Duquesa de Trimuir y pedirle que le ayudase a organizar la futura celebración. Ya muy temprano había dado indicaciones para la hora de la comida, así que sin sentirse sin mucho trabajo, se dedicaría a organizar la boda de May.
Mientras caminaba por el pasillo, al entrar a los jardines, se encontró con la señorita Sora acompañada de un apuesto joven, seguramente, Él debía ser el prometido de su Alteza. Le observó por un par de minutos, los comentarios que había escuchado del joven, le parecieron lejanos a la realidad. El Rey de Tullian, era un hombre alto, con una figura esbelta, porte varonil, y decir que era guapo, realmente era poco para la descripción. Ahora, entendía el por qué del interés de la princesa hacía el joven. May estaba acostumbrada a estar rodeada de jóvenes apuestos, pero, el joven Leon tenía un atractivo muy particular y único.
-Buenos días Meril – escuchó el saludo de labios de Sora.
-Buenos días señorita - la castaña hizo una avenía con su cabeza.
-Me alegra que ya te encuentres entre nosotros – la joven se acercó y le abrazo – Te extrañamos –
-Gracias my lady – respondió la mujer al gesto de la chica, Sora era una jovencita, dulce, inocente e infantil. Siempre soñando en cuentos de hadas y viendo lo positivo de todas las situaciones. Una joven que luchaba con amor para que sus seres queridos fueran felices. Suponía que eran justo esas cualidades que su niña May detestaba de Sora.
La joven se soltó del abrazo – Que mal educada – sonrió la chica – Te presento a Leon Oswald – le señalo con su mano al acompañante que se encontraba a un lado de Ella. El joven había permanecido en silencio observando la escena.
A pesar de intuir de quien se trataba, Meril fingió no saberlo y le saludo con un gesto sencillo con su rostro.
-Mucho gusto joven – respondió la castaña – Los amigos de la señorita Sora siempre son bien recibidos -
El joven asintió, no hizo ningún comentario, podría haber aclarado que no se trataba de cualquier persona, sino que, Él era un Rey, para que Ella le hiciera una completa y solemne reverencia.
-Leon, Ella es Meril – comentó Sora – La dama de compañía de la Reina Lia Su – su voz se quebró, le costaba comprender que los reyes de Mandurack ya no eran parte de este mundo – Y nana de May, la princesa –
Cuando Meril estuvo dispuesta a despedirse y retirarse, escuchó una voz familiar a sus espaldas, la voz se encontraba inyectada de ironía y frustración. Lo cual hizo que la atención de las personas se fijará en la persona recién llegada.
-Aquí estas Leon – la voz se oscureció – Necesito hablar contigo –
-¡Yuri! – exclamó la señorita Sora al verle ahí frente a ellos, le preocupo el tono en que el rubio se dirigía a Leon, no era un secreto de la rivalidad que había entre estos dos reyes desde hacía mucho tiempo, dicha rivalidad se había solidificado y era impensable que Ellos llegarán hacer amigos. La verdad era que acepción de Ellos dos, nadie sabía el por qué de su mala relación.
Meril observó la reacción de Leon. Sin embargo, no hubo una reacción de su parte, le miró fijamente esperando saber más.
-Mi muchacho – sonrió la castaña – Ya no saludas – La familiaridad con la que Meril se dirigía a Yuri sorprendió a Leon, tal vez, pudiera ser que sus sospechas si tenían fundamento. Entre Yuri Killian y May Wong había un romance de hace tiempo y parecía indicar que su nana era cómplice de aquella relación.
-Meril – mencionó el rubio, suavizando el tono de sus palabras – Discúlpame – el joven se acercó a la mujer y le abrazó –Me alegra que estés acá, le hiciste mucha falta a May –
-Lo sé- dijo tristemente – Pero ya estoy acá, lista para lo que sigue – la mujer le guiño un ojo – Espero que hayas cuidado bien de mi niña, durante mi ausencia –
-Así fue – respondió Yuri con una media sonrisa, clavando su vista en el rostro inexpresivo de Leon – Supongo que estas enterada de los nuevos planes – dijo Yuri sin quitar la vista de Leon.
-Pues no por completo – dijo la mujer – Me he ido enterado por partes, May se encuentra muy dolida, ha vivido sorpresa tras sorpresa –
-Lo sé – asintió el rubio – Es injusto lo que quieren hacer con Ella – su voz se volvió a oscurecer, si las miradas asesinarán, el Rey de Tullian yacería muerto en ese instante.
-Hay cosas que no nos incumben - remarcó la castaña, dándose cuenta de lo que Yuri quería provocar, seguramente ya se había enterado del compromiso de May y no estaba de acuerdo – Lo que May decida hacer con su vida, es asunto de Ella únicamente – la mujer sonrió intentando suavizar el ambiente – No podemos interferir – quería dejar claro que la decisión era irrevocable.
-La decisión de no fue de Ella – Yuri se resistía aceptar aquello – Kalos está metido en todo esto –
-No es lugar para hablar de este asunto – dijo Meril con determinación, observando el rostro de Sora intentando descifrar de que hablaban.
-Tienes razón – dijo Yuri – ¿Podemos hablar en privado? – dirigió su pregunta a Leon, quien seguía en silencio la conversación, conociendo bien el tema que Ellos trataban.
Leon iba a dar una respuesta, cuando una voz femenina se lo impidió.
-Tú y Yo hablaremos antes, Yuri – La atención de todos se centró en la recién llegada – Me imaginó que mi tío Kalos te ha dado la noticia –
Yuri asintió, se acercó a Ella – May –
-Sólo sígueme – sonrió la joven – Después de todo mereces una explicación – ignorando la presencia de Sora y Leon, se dirigió a Meril – Por favor, Meril también ven con nosotros – May siguió su camino, el hecho de ver a Leon y a Sora juntos no le agrado para nada.
-Con su permiso – Meril hizo una reverencia, siguiendo a May.
-Nos vemos al rato, Sora – se despidió Yuri – Tenemos una conversación pendiente, Leo – fijo su vista en la del Rey. Quien seguía sin decir nada, estudiaba lo ocurrido en silencio.
Tanto Sora como Leon vieron como las figuras de las tres personas desaparecían por los pasillos.
-Todo esto es muy extraño – dijo Sora en voz alta para Ella misma – Yuri está actuando de manera muy extraña –
-Sólo Yuri – por fin habló Leon.
-Sí, May siempre es así, muy misteriosa y reservada para sus cosas – la chica encogió sus hombros – Siempre marcando la superioridad que tiene sobre otros y el poder que le da estar aquí en sus territorios –
-Entiendo – comentó Leon – ¿La relación de Yuri y la princesa es muy estrecha? – preguntó
-Sí, se conocen desde niños, sus padres, los reyes eran los mejores amigos – hizo una pausa – Aquí entre nos, se rumora que el Rey de Mandurack hace mucho tiempo pacto un compromiso para May y se cree que el futuro Rey de Mandurack será Yuri, por los buenos lazos de amistad que unen a ambos Reinos – bajo la voz – Después de todo Yuri desde siempre ha velado por el bienestar de May, es de esperar para que conozcamos quien será el Rey de Mandurack – Sora normalizó el tono de voz.
-¿Estás segura de Ello? – preguntó Leon.
-No – respondió – Como te he dicho , sólo son rumores – la chica hizo una sonrisa – En lo personal no creo que haya algo entre Ellos, May siempre ha sido muy distante con la mayoría de las personas, son pocos los que conocen ese lado amoroso y protector de la princesa – hizo una pausa – May es poco expresiva algunas veces – soltó un suspiro – Creo que sólo en los cumpleaños de los chicos es cuando da abrazos, de otra manera no – siguió dando información sobre la pelinegra – Son sólo Ken Robins y Yuri Killian los dos jóvenes que conozco que son sus amigos, pero Ellos la tratan con mucho respeto –
-Eso quiere decir – buscó mejor las palabras que iba decir – ¿Nuestra relación es mucho más estrecha que la que la princesa pueda tener con Yuri o con ese chico Ken? – formuló la pregunta sin querer despertar la curiosidad de Sora.
-Por supuesto – sonrió Sora – Jamás verás a May dando muestras de cariño a los chicos – hizo un silencio – Ahora que lo pienso, Ella sólo en cumpleaños o en ocasiones que lo ameriten deja que alguno de Ellos la abrace, incluso con Fool y Kalos, la princesa guarda cierta distancia – se encogió de hombros – Ella siempre me crítica por lo efusiva que soy con los demás – hizo otra pausa, soltando una risita – Seguro que al ver nuestro trato se escandalizaría – volvió a reír – Creería que hay algo entre nosotros más allá de lo fraternal o amistoso –
Ahora entendía el por qué de las suposiciones de May y la insistencia de Ella en pensar que entre Sora y él había un romance secreto. El había podido notar que a pesar de la familiaridad con la que se dirigía a Yuri, había cierta distancia emocional que le hacía darse cuenta que por parte de May no había sentimientos románticos hacía Yuri. En cambio, Yuri, la manera de hablar de él, de dirigirse a Ella, de mirarle, le hacía sospechar otra cosa.
Al no recibir respuesta de parte de Leon, Sora siguió con su monólogo – Supongo que la falta de muestra de afecto de May se debe a que es hija única y nunca ha tenido la oportunidad de relacionarse muy estrechamente con un hombre, a acepción de su padre a quien amaba profundamente- sonrió tristemente – El amor era mutuo, May era la niña de los ojos del Rey –
-Vámonos – percibió la tristeza en las palabras de Sora, por lo que prefirió cambiar de tema – Ya en un par de horas tendremos que ir al comedor – la acercó a él abrazándola – ve a descansar un poco -
-Gracias Leon – la chica correspondió al abrazo – Sabes, Yo sería igual a May – hizo una pausa – Si no fuera porque fui criada por los Duques de Trimuir, tus tíos. Como my lady Sara seguido iba a su reino, fue que tuve la oportunidad de relacionarme con Sofi y contigo – sonrió alejándose de Leon.
-Lo sé – Leon le devolvió el gesto – Vayamos a descansar.
Ambos se marcharon a sus habitaciones, debían estar descansados para todo lo que se venía, muchas sorpresas y sobretodo un extraño compromiso.
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Continuará…
Notas de la autora: Hola a todos(as), Una enorme disculpa por esta demora de casi un año. El trabajo y la falta de inspiración me mantuvieron fuera de escribir por meses. Pero ya en estas vacaciones he retomado la inspiración, así que ya estaré acá de vuelta, espero que sigan de nueva cuenta el fic y me dejen sus comentarios. Espero que la espera haya valido la pena, para compensar he hecho largo este capítulo.
Agradecimientos especiales a quienes han dejado un reviews: G(Gracias por tus comentarios, ya pronto podrás ver más interacción entre estos dos) Jean-Slytherin, Lucy Oraki, Janet( Ya estoy acá, una sincera disculpa por la demora, ya prometo no ausentarme)Escarlatina.
Pd. En dos o tres capítulos más se viene la boda.
quienes esperan el capítulo 3 de amarte es mi razón, ya pronto lo tendrán en red.
Espero sus comentarios.
Besos.
Les dice hasta la siguiente entrega Al chan.
