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Disclaimer: Ningún personaje de Twilight me pertenece, todos son propiedad de Stephenie Meyer.

.Corazón al desnudo.

Capitulo ocho: El lenguaje del amor.

Edward pov's.

Me bastó ver la imagen de Bella y Jake besándose para darme cuenta de lo que sucedía. O en realidad lo que siempre estuvo allí y fui incapaz de ver. Estaban enamorados. La forma posesiva en la que Jake la besaba, como si no quisiera dejarla ir. Y ella, cerraba los ojos y le seguía besando.

Esperen. Algo no estaba bien. Bella estaba llorando. Las chicas no lloran cuando las besan. Al menos, no todas.

Camine rápidamente hasta la camilla y lo lance a un lado haciendo que tropezara y cayera al suelo. Cuando levanto el rostro, y me vio, pude divisar en sus ojos una chispa de furia y no pude evitar sonreír.

-Le estas haciendo daño-Dije, con voz neutra, apuntando con la cabeza a Bella- ¿O es que haz olvidado que apenas puede respirar por si misma? Su garganta aún escose-

Jake refunfuño algo por la bajo y se puso de pie caminando hacia la salida. Dio una última mirada a Bella y salió de allí dando un portazo.

Automáticamente me voltee a mirar a Bella. Era extraño; Desde que la conocí y me di cuenta que junto a ella podía ser una persona normal, cualquier cosa que pareciera hacerle daño me enfurecía y sacaba de quicio. Era como si quisiera protegerla todo el tiempo.

Ella me miro con sus ojos cafés aun húmedos y bajo la vista avergonzada.

-El… Jake es mi mejor amigo Edward- Dijo, con la voz cortada.

Parpadee varias veces- Si, ya….-

-¡No, enserio! ¡A mi no me gusta el!, no se por que ha hecho eso…-

Intente sonreírle infundiéndole confianza- A mi no tienes por que dar explicaciones Bella, yo solo…-

-¿¡Tu solo que!?¡Eres mas importante para mi de lo que piensas!- Gritó.

Sin querer sonreí haciendo que ella se sonrojara-¿Qué tan importante soy para ti?- Inquirí, levantando una ceja.

Ella bufo cabreada y miro hacía cualquier otra parte- Me sacaste del coma, Edward, ¿Qué esperas?-

Suspire, indeciso. Esa no era la respuesta que yo había esperado. En mi mente había imaginado algo así como "Me gustas Edward" o "Estoy loca por ti…" pero no, solamente era su salvador. Tal vez era demasiado pronto para que ella sintiera algo por mí, pero no era demasiado pronto para que YO sintiera algo hacía ella.

Por que esa era la única y santa verdad.

Hay gente que se pasa toda su vida buscando el amor, y se empeñan tanto en buscarlo que no se dan cuenta que al amor no hay que buscarlo, simplemente llega. Y cuando vi a Isabella Swan, la chica en coma, lo supe.

Fue como una conexión. Y estaba seguro que ella también lo sintió, por que cada vez que sus ojos castaños me miraban era como si esperaran algo de mí, como si me conociera más de lo que ella misma sabía.

Y me gustaba.

Me encantaba que me mirara de esa forma, por que me daba cuenta que yo no era indiferente para ella. Que aún existía una esperanza de que ambos pudiéramos estar juntos en la forma que siempre soñé estar con alguien. Cada vez que estaba arriba del escenario, me preguntaba si existiría una persona exclusiva para mí, y cuando ella despertó, me di cuenta que sí.

Bella era mi otra mitad.

Lo que siempre había buscado.

Cuando mi padre comenzó a trabajar en este hospital, me di el trabajo de examinar el edificio de cabo a rabo en caso de cualquier emergencia. Y encontré un lugar en la parte de atrás del aula de tratamientos intensivos. Era un claro, con muchos arboles alrededor, y con pájaros y sus nidos en las ramas.

Me di cuenta que esta era una emergencia, que Bella tenía que olvidar el sabor de los labios de Jake. Por que desde que lo conocí supe que el sentía algo hacia Bella, y no me importaba llevarme a nadie por delante con tal de estar con ella. Así que la baje de la cama, la subí a una silla de ruedas, y la lleve a aquel claro en el que tantas canciones compuse y muchas veces me refugie.

Por el camino no hablamos, y no faltaron las palabras, simplemente hay cosas que no se pueden expresar en frases.

Y eso, es algo que yo le llamó "El lenguaje del amor".

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Alice pov's.

Después de estar un rato con Jasper y asegurarme que Rose estaba fuera de peligro fui a ver a Laurent. Por el camino fui recordando mis inicios en esto de ser "Vidente" por que aunque no me gustaba la palabra por que era muy mafiosa, era lo que yo era. Una vidente. Podía ver el futuro, tal vez no a conciencia propia por que las visiones llegaban a mí sin que yo quisiera, pero podía ver el futuro al fin y al cabo.

Y nunca me equivocaba.

Lo extraño, es que con Isabella Swan había sido totalmente distinto. No había visto su futuro, si no su pasado. Y solamente podía decir una cosa de la visión que había tenido; Nunca había visto tanto dolor. Nunca.

Y eso hacía que me interesara más en su vida, y en ella misma. Quería saber por que los demás enfermos del ala de psiquiatría del hospital también tenían visiones con ella, pero nadie parecía poder ver su futuro. Ni si quiera Laurent.

Recuerdo que la primera visión que tuve fue de Rosalie, antes de que detectaran su enfermedad. Fue a los doce años, aunque Rosalie era dos años mayor que yo y nadie me creyó. Hasta que sucedió. Y entonces Carlisle y Esme comenzaron a confiar en lo que yo decía, aunque Edward y Jasper nunca me creyeron del todo, hasta que le salve la vida a Emmett, a quien lo había atacado un oso y yo lo vi casi muerto. Y también vi a Rosalie. A si que antes de contarle a otra persona mi visión, llame a Rosalie al móvil y le dije que diera una vuelta por el bosque con la pistola de aire que acostumbraba cargar contra los pervertidos. Luego ella llevo a Emmett donde Carlisle y al poco tiempo comenzó a vivir con nosotros.

Algunos dicen que fue una coincidencia. Pero yo, que puedo ver el futuro, digo que las coincidencias no existen, solo lo inevitable.

Camine la habitación de Laurent y abrí la puerta lentamente, cerciorándome que nadie estuviera cerca de mi. Cuando entre, no había nadie, y supuse que Laurent estaba en el baño así que decidí esperarlo mientras miraba por la ventana.

Algo capto mi atención. Bella y Edward estaba en un claro justo frente a mí, solo que ellos no podían verme por que yo estaba en el segundo piso.

Algo se removió dentro de mi estomago, como advirtiéndome. Era esa típica sensación que te da cuando sabes que la haz cagado. Solo que en mi funcionaba como arma de doble filo; Significaba una visión. Cerré los ojos fuertemente, pero las imágenes eran oscuras y no se veía nada, era como si alguien las estuviera interceptando.

Instintivamente, me voltee.

Allí estaba.

Laurent.

Me miraba con los ojos rojos y su rostro estaba contraído en una mueca de rabia.

Mierda, había olvidado que por muy psíquico que fuera, también era un loco. Un asesino que había matado a todo un jardín de niños.

Intente correr, escapar y largarme de allí para buscar a Jasper. Pero apenas me moví el me cogió por los hombros y me lanzo sobre la cama.

Se posiciono sobre mí y desabotono mi blusa, y sus manos estaban sobre mis muñecas haciendo presión fuertemente para impedir que me escapara. Comencé a llorar sin poder contenerme; Iba a violarme. Pensé en Jazz, en Rose, en todos los que me querían, y me di cuenta que irremediablemente, este era mi fin.

-Adiós Alice Cullen- Dijo Laurent, antes de mostrarme sus colmillos y morder mi cuello.

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Rosalie pov's.

Me desperté empapada en sudor y sin poder respirar. Mire hacía todos lados, desorientada, y me di cuenta que estaba en mi habitación del hospital. Y digo que es "mi" habitación por que está en el último piso para que los paparazzi no logren fotografiarme. Al ser hermana de Edward, mi vida privada ya no es privada y cada paso que doy es con un guardaespaldas para mi seguridad personal.

Siento un ronquido y me doy vuelta notando que Emmett esta durmiendo en SU sillón con al boca abierta y una hilera de baba cayendo en su mentón. No se veía para nada sexy.

Entonces recuerdo que mi habitación es la 207 y que en la 208 esta la famosa Isabella Swan de la que tanto habla mi padre. Decido ir a verla, y me pongo de pie enfundándome una bata rosada que cuelga del perchero y unas pantuflas de conejo.

No despierto a Emmett y salgo sigilosamente. Entró a la habitación contigua a la mía, pero no hay nada. Sobre la cama esta un cuaderno de canción, que reconocí como el de Edward. Yo siempre lo ayudo a escribir sus canciones.

Suspiro, pensando que ya conoceré otro día a la chica y camino de vuelta a mi habitación. Voy vuelta la manilla de mi puerta, y me doy cuenta que alguien me llama. Creí que seria Carlisle, y me doy vuelta con una sonrisa. Carlisle es mi medico personal, y el mejor padre que pude haber deseado. Después de adoptarme, se dieron cuenta que padezco de Cardiopatía Isquémica parcial, y creí que iba a devolverme al internado. Pero no, al contrario, se encargo absolutamente de todo y jamás de dejo sola.

Pero no es Carlisle.

Es James. El primer hombre del que me enamore y se marcho apenas escucho la palabra "Ataque".

Esta tan sexy como siempre, y antes de que yo pueda gritarle el por que se fue sin decir nada, sus labios están sellando los míos.

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Edward pov's.

Bella y yo estamos en el claro.

Ella me mira, me sonríe, y luego baja la vista. Pareciera que quisiera decirme algo pero no se atreve.

A si que decido decirlo yo antes que ella.

-Me gustas- Susurró y me inclino para besarla.

Sus labios son dulces, envolventes. Comienzo a sentir como cada parte de mi cuerpo parece revivir y es como si su boca fuera un elixir. Hace tiempo que no me siento tan vivo, tan lleno de alegría. Su boca se abre y me deja entrar en ella lentamente, casi con miedo. Mi lengua se dedica a recorrer cada recoveco de su boca y siento que estallo de júbilo cuando su lengua roza la mía. Creo que podría quedarme toda la vida besándola, por que parecía que absorbe todo lo negativo en mí y solo deja al Edward que creía estaba muerto.

Me obligo a pensar que tengo que separarme de ella, que necesita respirar.

Cuando nuestras miradas se encuentran, ella se sonroja y mira hacía los arboles avergonzada.

-¿A si que se llama Mike el que te hizo esto?- Preguntó, como quien no quiere la cosa.

Ella me mira con la mirada herida, y luego asiente. Le sonrió, y tomo sus manos entre las mías.

-Vamos a encontrar juntos a ese mal nacido- Digo, con voz ronca.

Ella parece esbozar una sonrisa-¿Me lo prometes?-

-Te lo prometo-

Me acerco nuevamente para besarla pero mi móvil empieza a sonar y yo me maldigo por lo bajo.

-¿Bueno?- Contestó, sin ganas. Solamente quería besarla de nuevo.

-Eres un aprovecha Edward Cullen- Dijo una voz masculina al otro lado de la línea. Al momento supe que era Jake- Solamente voy a decirte algo, y quiero que lo pienses bien. ¿Realmente crees que tú vas a hacerle bien?, Bella necesita estabilidad, cariño y amor. Tú no puedes estar con ella todo el tiempo, eres una estrella famosa que vives de sus estúpidas canciones hechas de plástico. ¿Qué vas a hacer cuando Bella se entere de que eres el cantante del momento? Bella odia la prensa, las cámaras, y los paparazzi van a acosarla hasta dejarla sin respiración. Su historia va a salir publicada en todos los diarios y noticiarios del país, y van a tacharla de escaladora social y mosca muerta. A mi lado ella puede ser feliz, ir al parque sin que la filmen, y caminar de la mano en los centros comerciales sin la mirada atenta de todos. Yo puedo darle una vida Edward ¿y tu que puedes ofrecerle?-

La llamada se cortó.

Y por primer vez, me di cuenta que Jake tenía razón.

Mucha razón.

Bella aún no me conocía, no sabia nada de mí. Decidí alejarme de ella, apartarme de su vida y que viviera como ella se lo merecía; sin restricciones. Por que estando conmigo solamente obtienes restricciones, y yo no quiero eso para ella.

Pero voy a cumplir mi promesa. Voy a encontrar a Mike Newton y voy a romperle las piernas y pudrirlo en la cárcel, y solo entonces, me iré.

El lenguaje del amor dice que cuando quieres ver a una persona feliz, tienes que dejarla ir.

Estaba a punto de contarle mi decisión, cuando sentí un grito de una chica, y al mirar hacia arriba vi un cuerpo cayendo desde el segundo piso.

Aterrizo cerca de nosotros, y cuando corrí para socorrerla, mi corazón se detuvo.

Alice.

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