Capítulo 9

El tren ya llevaba varios minutos de haber partido, se oian muchos murmullos por fuera de el vagón donde se encontraba él, la puerta de este se abrió, 2 chicas de su misma edad entraron, ambas eran de tes blanca, la de la izquierda tenia el pelo castaño-rojizo, con ojos color canela y una sonrisa alegre en su rostro, en contra parte, la chica de la derecha tenia el pelo rubio y liso, con ojos azules y una mirada fría, esta última miró a Harry tratando intimidarlo, pero se encontró con unos ojos verdes más poderosos que los suyos, luego de unos segundos en que se podían sentir las chispas en sus miradas la chica cortó la conexión.

-¿Podemos quedarnos en este vagón?, el resto está lleno.

-Si, no hay problema.

-Disculpa a mi amiga, puede resultar un poco intimidarte, mi nombre es Tracey Davis, ella es Daphne Greengrass.-dijo la castaña.

-Un gusto conocerlas, a mi solo díganme James.

Al principio hubo un silencia incomodo, pero luego Minerva empezó a hacer ruidos y llamó la atención de todos, esta voló un poco y se posó sobre el regaso de Daphne, ella le sonrió calidamente y le hizo cariño que la lechuza no rechazo, la conversación empezó con respecto a las lechuzas, Harry quería evitar a toda costa cualquier conversación sobre su apellido, pues como había leído en su libro de historia de la magia, él era considerado una especie de héroe por supuestamente derrotar al mago tenebroso Lord Voldemort a la edad de 1 año, sus padres fueron asesinados por este tipo y cuando quiso matarlo a él la maldición le rebotó, supuestamente matándolo, entendió que la fama podia ser buena como peligrosa, muchas quizás quisieran acercarse a él solo por interés, pensando que tendría poderes extraordinarios, pero lo únicas 2 cosas extraordinarias que a hecho con magia es matar del susto a su tio y primo, junto con hablar con las serpientes, sus conocimientos del mundo mágico no eran tantos como para saber si eso era normal o no.

-Y díganme ¿que saben sobre el colegio?

Ante la pregunta del joven de ojos verdes, Tracey empezó a contarle lo que sus padres y parientes le habían dicho, Daphne miraba las reacciones y nuevas preguntas que surgían por parte de "James".

-Tú no creciste en el mundo mágico-dijo sin previo aviso.

-¿Como puedes afirmas tan segura eso?-preguntó tranquilamente (aprendió que controlar sus emociones seria necesario si quería llegar lejos.)

-El tipo de preguntas denota alguien que no tiene ideas previas sobre el catillo, ¿eres hijo de muggles?

La chica era lista, lo había pillado, pero no sabia si decir su nombre completo aún, primero vería si ellas eran sangre pura discriminadoras, si así ocurría les diría su nombre completo para dejarlas en shock y pidiéndole disculpas.

-Fui criado por muggles si te sirve como respuesta, no supe sobre Hogwarts hasta que llegó mi carta hace unos meses, espero que este no sea un problema para ustedes.

-No hay ningún problema con que seas hijo de muggles, no me importa esa estupidez de la pureza de sangre, como si entre las demás familias sangre pura no supiéramos que algunas de estas borran a los squibs, muggles he hijos de muggles de sus registros para asi "mantener la pureza".-dijo Daphne.

-Yo tampoco tengo problemas mientras no seas un idiota con nosotras, eso lo detesto ya sean sangre pura , muggles o lo que sea-respondió Daphne.

Ante esta nueva información Harry pudo hacerles muchas preguntas que tenia desde hace tiempo y aunque los libros servían bastante, no era lo mismo demorarse una hora en pillar una respuesta en un texto a un minuto solo haciendo una pregunta, les preguntó como funcionaba el gobierno mágico, cuantos años duraba la educación mágica, junto con responderles estas preguntas le comentaron otras cosas, como por ejemplo que al llegar al colegia les pondrían un sombrero que leería sus mentes y los asignaría a 1 de las 4 casas de Hogwarts, los valientes para Gryffindor, los inteligentes para Ravenclaw, los leales en Huffelpuf y los astutos en Slytherin; le comentaron que sus familias habían estado por generaciones en la última, que muchos magos buenos y malos salieron de esta, incluido el mismísimo Merlin, esto llamó la atención del joven, quizás esa casa lo llevaría hacia la grandeza.