Era un día soleado, aquel sábado Sakura salía de su casa al lado de sus padres, todos vestidos con ropas de color negro.

El ataúd de Gaara estaba en medio del patio de la casa, Sakura no había dicho una sola palabra desde el día anterior. Ella había ido tan rápido como pudo al hospital, solo llego para confirmar lo que la madre de su amigo le dijo, Gaara estaba muerto, no pudo pasar más allá de la recepción pues no era un familiar cercano.

Izumi había ido a su encuentro y ambas lloraron en medio del pasillo del hospital, paso mucho para que se calmaran.

-Dime Sakura ¿notaste algo raro en mi hijo?, le pregunto la mujer mientras se sentaba en una de las bancas.

-No señora, los últimos días que lo vi, él se veía normal, alegre como siempre.

Ese día cuando llego a su casa se limitó a decirles a sus padres lo que había pasado, ellos entendiendo el dolor no preguntaron más y se comunicaron con Izumi para darle sus condolencias.

Sakura estaba parada frente al ataúd sin decir nada, tenía miedo de ver el cuerpo de Gaara, pero pensó que era su deber despedirse. Ella se acercó, respiro hondo y miro dentro del féretro y ahí estaba su amigo, parecía dormido pero había algo horroroso en él, la piel de su amigo era de color negro, como si se hubiera quemado, Sakura dio un grito ahogado, Gaara se veía horrible, el contorno de sus ojos era de color morado y verde, pero lo que más perturbo a Sakura era la mueca de su mejor amigo, tenía la quijada desencajada y sus pómulos parecían haber realizado movimientos imposibles antes de morir.

Sakura dio un paso atrás, las náuseas al fin llegaban a su cuerpo, las lágrimas también caían de su rostro, su madre a penas llego a tiempo para sostenerla antes de que se desmayara.

Sakura abría los ojos, estaba recostada en una habitación completamente blanca, miro instintivamente a su lado derecho y vio a Gaara sentado en una silla.

-Al fin despertaste Saku, le dijo él con su habitual sonrisa.

-¡Gaara! Grito ella que se paró de golpe y lo abrazo, pero Sakura noto que Gaara se alejó como si fuera una imagen.

-Sakura ¿aún no entiendes? Le pregunto mientras mirando a su alrededor.

-¿Es un sueño? Pregunto ella temerosa.

-Sí, contesto él mientras le indicaba que se sentara.

Sakura se acomodó y aclaro su garganta.

-Gaara yo….

-Lo sé no te preocupes.

-Yo….tu eres mi mejor amigo y yo…..fui tan…, pero el llanto interrumpió las palabras de Sakura.

-Te amo Sakura, desde hace años, es una lástima que no lo notaras, pero….siendo justos yo tampoco te dije nada, dijo Gaara con una expresión melancólica.

-¡Perdóname! Suplico ella.

-Sakura…no tengo nada que perdonarte, nada de esto ha sido tu culpa, fui yo, en ese momento Gaara se interrumpió a sí mismo, -¿Fui yo?, ¿Qué hice yo? ¿Por qué lo hice?

-No entiendo Gaara….

Sakura lo pensó unos segundos mientras veía la cara confundida de su amigo y comprendió lo que aquella imagen de Gaara trataba de hacerle entender.

-¡Tú nunca habrías hecho nada para dañarme o dañarte a ti mismo!... ¡Gaara! dime ¿Quién fue?, pregunto Sakura de forma desesperada y por respuesta solo obtuvo una media sonrisa confundida de Gaara.

-¡Adiós Sakura!, dijo él mientras su imagen se alejaba.

-¡No! ¡No te vayas! ¡Por favor!, gritaba ella mientras intentaba alcanzarlo, sintió que tropezaba y justo cuando iba a caer al piso abrió los ojos de nuevo.

Su vista tardo en acostumbrarse a la luz que entraba por la ventana, volteo inmediatamente a su derecha esperando ver a Gaara, pero ahí no había nadie, la habitación estaba vacía, a lo lejos escuchaba voces de personas que platicaban y otras que lloraban.

-¿Fue un sueño?, creí ver a Gaara, él se despido de mí…..es verdad Gaara murió y estoy en su funeral, las lágrimas de Sakura calleron de nuevo, se limpió las lágrimas y se incorporó. Al mirar mejor el cuarto donde estaba se dio cuenta que estaba en la habitación de Gaara, sintió un puñal que atravesaba su corazón y se quedó mirando al vacío.

Kakashi llegaba a la casa del Gaara, se presentó ante la madre y le dio sus condolencias, busco con la mirada a Sakura pero no la vio, sabía que ella estaría muy mal, pues a pesar de lo que paso antes ella debía querer mucho al muchacho. Decidió acercarse al ataúd y dejar una flor de color blanco, cuando vio el cuerpo de Gaara no se sorprendió, ya lo había visto antes.

-Rin… pensó mientras la imagen de una sonrisa le venía a la mente.

Sakura se puso de pie y miro las cosas de Gaara, todo era normal, sus ojos se posaron en un cuadernito de color rojo que había cerca de una foto donde estaba ella. Primero admiro al foto, eran ellos dos en un día de picnic que habían organizado un domingo, Sakura sonrió recordando lo que habían comido ese día, luego tomo el cuaderno y lo abrió sin pensar y la pagina que mostro la hizo derramar aún más lágrimas.

Era una página escrita con una de las más bellas letras que Sakura había visto en su vida, era un poema dirigido a ella.

Después de varios minutos Sakura dejo la habitación para reunirse con sus padres y acompañar a los padres de Gaara, pero algo le impedía salir de la casa, recordar el cuerpo de Gaara le producía pánico, casi estaba a punto de abrir la puerta pero el terror la invadió y dio un paso atrás, choco contra alguien pero antes de que pudiera darse la vuelta para ver quién era, unos brazos la rodearon y abrazaron con fuerza, Sakura sabía de quien era ese cálido abrazo y lloro una vez más.

-Naruto…..dijo ella con la voz entrecortada.

-Sakura, contesto la voz masculina, mientras la volteaba para quedar frente a frente.

Ambos se miraron mientras lloraban, Naruto un rubio alto de ojos azules la miraba con dolor, la llevo hacia la cocina y ella lo siguió sin dudar.

-¿Cómo estás?, pregunto el mientras se recargaba en el fregadero.

-Pues….mal….él era mí mejor…

-Sí lo sé, él era mi amigo también, es increíble como paso esto, apenas ayer hable con él por teléfono, dijo Naruto con una sonrisa dolida.

-¿Hablaste con el ayer? ¿Qué te dijo?

-El muy tonto me hablo para disculparse conmigo porque….porque él se había enamorado de ti y que según fue por su culpa que tú me dejaste, pero que ya no podía evitarlo más y ahora iba luchar por ti y hacerte su novia, dijo Naruto mientras aun lloraba.

-¿Pero cómo?

-Yo le dije que no entendía, pero que no tenía ningún problema, que tú eras libre de elegir y que sabía que él era un gran chico…. En este punto Naruto rompió en llanto y ya no pudo hablar.

Sakura no sabía que pensar ¿Gaara culpable de que ella y Naruto terminaran?, no lo entendía del todo pero estaba segura de que Gaara si era su amigo de verdad ya no importaba que hubiera hecho.

Algunos recuerdos le vinieron a la mente pero ya no le importaba y soltó a llorar junto a Naruto.

Kakashi se había cansado de esperar a Sakura y decidió buscarla por su cuenta, camino y reconoció a otros maestros y alumnos de la escuela, la mayoría lamentaba la corta edad del muchacho, se acercó a la casa y entro, escucho unas voces a los lejos y vio que eran dos señoras que hablaban en voz baja en la sala, siguió su camino y noto a un señor sentado solo junto a una ventana, parecía como fuera de sí.

-Debe ser el padre de Gaara, pensó Kakashi.

Siguió su camino en busca de Sakura, quería abrazarla y confortarla para que supiera que no estaba sola. Se dirigió a la cocina y alcanzo a ver una cabellera rubia, era un chico alto, iba a asomarse discretamente pero la voz del chico lo detuvo.

-Sakura estoy contigo.

-Naruto…gracias, dijo ella mientras trataba, inútilmente, de detener sus lágrimas.

Naruto la tomo por los hombros y la pego a su pecho, ambos se fundieron en un íntimo abrazo, los dos tenían muchas cosas que discutir pero la tristeza era mayor, Gaara había sido su amigo y ahora debido a su muerte se volvían a ver, cuanta rabia sentían los dos ya que se responsabilizaban por esta tragedia, cada uno tenía sus razones.

¿Cómo vivirían de ahora en adelante cargando ese peso en el alma?, Sakura se sentía terrible por no haber notado los sentimientos de su amigo antes y Naruto lamentaba enormemente las últimas palabras que le dijo a Gaara.

Los sentimientos eran demasiados fuertes y tristes, ninguno sabía qué hacer con ellos, Naruto acaricio su cabello y la miro a los ojos, ninguno de ellos estaba en sus cabales y de un momento a otro empezaron a disculparse y decirse cosas sin sentido aparente.

Kakashi escucho con atención tratando de unir la conversación, por su mente pasaban muchas cosas, no sabía si seguir escuchando o alejarse de ahí, esa era una conversación importante e íntima para su Sakura no debía intervenir y por otro lado sentía muchos celos de no ser quien estuviera abrazándola y brindándole apoyo.

-No puedo estar celoso en un momento así, debo ser maduro y estar calmado, pero…Sakura…ella me hace estar fuera de mi….últimamente no puedo estar tranquilo….

Kakashi había decidió entrar en la cocina y abrazar a Sakura sin importar que pero vio cuando el chico rubio tomo la cara de Sakura, de su querida Sakura y la beso, su corazón se rompió cuando Sakura correspondió el gesto del chico, pasaron algunos segundos y Sakura alejo a Naruto de golpe.

-¡No! ¡Esto no está bien!, grito ella mientras se tocaba los labios.

Kakashi se alegró por la acción de la chica pero decidió no seguir de fisgón y se alejó de ahí.

-Sa…Sakura perdón, se disculpó el rubio muy apenado…yo no supe que me paso, mi cuerpo solo reacciono, dijo él dando dos pasos atrás.

-Tranquilo yo…tampoco sé muy bien que paso.

-Necesito hablar contigo seriamente sobre muchas cosas, dijo Naruto.

-Sí, ya tendremos tiempo para hacerlo, dijo Sakura intentando componerse y saliendo de la cocina.

Naruto salió atrás de ella pero se fue a sentar al lado contrario de donde estaban los padres de Sakura y se quedó en silencio.

Sakura por su parte se fue al fondo del patio, sola y sumergida en sus pensamientos, uno de ellos dedicado exclusivamente a Gaara, recordó todos los momentos felices que pasaron juntos y lanzo un suspiro al aire en señal de adiós a su querido amigo.

Sakura no fue a la escuela por dos semanas, estaba tremendamente deprimida y no quería salir por ningún motivo. El lunes había tratado de comunicarse con Ino pero sin éxito, el martes al fin se había podido comunicar con ella y cuando le conto lo de Gaara ella no pareció darle importancia, solo se limitó a decirle a Sakura que ya saliera y dejara de perder el tiempo, a Sakura se le hizo extraño pero no le dijo nada y solo le colgó.

Se sintió sola, también había recibido un mensaje de Naruto pero no le respondió, lo que era peor para ella, Kakashi no le había llamado ni mandado un mensaje, así que se sumergió en una depresión.

Al fin durante la tercera semana se decidió a salir e ir a la escuela para hablar con alguien que pudiera ayudarla, inmediatamente pensó en Shisui y una plática con él podría serle de mucha ayuda.

De camino a la escuela todo se le hizo monótono y aburrido, albergo una pequeña esperanza de encontrarse con Kakashi en el camión y el destino pareció darle ese consuelo.

Sakura vio subir a Kakashi, el asiento al lado de ella se encontraba vacío, pero él siguió de largo y ni siquiera disimulo no haberla visto, Sakura no supo que pensar pero no hizo nada, sentía un nudo en la garganta pero se esforzó en esconder sus lágrimas y pensar en otra cosa.

Kakashi por su parte había tenido unas semanas difíciles, primero el asalto al estudio de grabación donde casi muere y después un encuentro desagradable con un viejo conocido, no quería poner a Sakura en peligro por su culpa y había decidido alejarse de ella lo más posible.

Al bajar del camión ninguno se dirigió la palabra o una mirada siquiera, ambos se fueron a paso apresurado. Sakura llego a su salón y llegaron a ella montones de recuerdos sobre Gaara, trato de calmarse y entro a su salón, ahí la recibieron sus otras amigas, la abrazaron y reconfortaron, ella agradeció el gesto y espero ver a su amiga Ino pero no llego a clase, al terminar esta decidió preguntarle a las demás.

-¿Han visto a Ino? Pregunto Sakura

-A veces viene a clase y otras no, contesto Ten-Ten.

-¿Ino?, pregunto sorprendida Sakura.

-Si, dijo Temari, -Últimamente ha cambiado mucho al igual que Sai, ellos dos actúan extraño.

Sakura no sabía que pensar, Ino no era ese tipo de persona así que pensó en buscarla, le dejo llamadas y mensajes pero sin ninguna respuesta. En lo que Ino se decidía a contestarle fue a buscar a Shisui para hablar con él.

Llego a su oficina y él la recibió con gusto y hablaron un buen rato sobre las cosas que le preocupaban a ella referente a la muerte de Gaara. Sakura se sintió un poco liberada de la carga emocional que sentía y salió de la oficina de Shisui un poco más positiva.

Camino por la escuela y no pudo evitar ver fragmentos de momentos con Gaara, en la cafetería, en clases, en los pasillos y jardines. De pronto alzo la vista y se encontró con Kakashi de frente, para ambos fue sorpresivo y se quedaron estupefactos.

-Kakashi, dijo Sakura

-Sakura…yo…dijo Kakashi de manera vacilante – ¿Es que acaso no me puedo alejar de ti? Pensó él.

-¿Cómo estás? Pregunto ella.

-Soy yo quien debería preguntar eso Sakura.

-Estoy…manteniéndome, contesto ella.

-Yo estoy conteniéndome, dijo el de una manera muy sugestiva, Sakura al instante se sonrojo porque recordó aquel beso con Kakashi semanas atrás.

Platicaron un rato como si nada hubiera pasado, se sentaron en una banca y se dejaron llevar por la conversación. Al fin se despidieron para ir cada quien a su clase, de cualquier forma se verían a la última hora.

-Sakura…me gustas….no, es más que eso, Sakura estoy enamorado de ti, pensó Kakashi durante la última hora de clases, -debo tomar la fuerza necesaria y protegerte a cualquier costo.

En algún lado de la ciudad en una exclusiva zona, Orochimaru miraba con evidente lujuria la fotografía de una chica de cabello rosa.

-¡Tú vas a ser mía!, declaro al tiempo que bebida un vaso de vino.