Disclaimer: Pokemon no me pertenece y con decir pokemon me refiero a sus personajes tanto los humanos como las criaturas misteriosas llamadas pokemon y mientras diga esto no violo ninguna ley de derechos de autor.
Fanfiction "Los Heroes de las 6 Naciones".
Capítulo 9 "frustración"
-Después de haber ayudado al Campeón Alder, Ash y sus amigos se dirigieron lo más rápido posible para auxiliar a Dianta, que estaba en un aprieto similar o tal vez aún peor, pues en su prisa denotaban algo más que sólo preocupación.
Una vez llegando, se encontraron con lo que peor aguardaban; Broock se encontraba gravemente herido en el suelo derramando sangre, su pokémon totalmente debilitado, Dianta apenas podía mantenerse de pie mientras su Mega-Gardevoir hacía también lo posible por mantenerse en posición de pelear.
-¡Suficiente! -exclamó Ash.
-Je, ¿vienes a formar parte del cementerio? Pensábamos ir por ti después, ya que eres uno de los mayores trofeos, quizá hasta un nivel más alto de precio que tenemos por Lance al verlo muerto -dijo el villano, cruzado de brazos y sin aparentes daños.
-¡Pika, pika! -dijo molesto el roedor amarillo, poniéndose al lado del pokémon de Dianta.
-Tu ratita es muy persistente... pero bien dicen que un pokémon refleja los sentimientos y voluntad del entrenador -sonrió Lysson-. Pyroar, prepárate que esta noche cenarás ratón asado.
-Rrr -asintió el pokémon león.
-Ash... -dijo un tanto aliviada la campeona de Kalos.
-Lamento llegar tarde. Tal vez no pueda ser de mucha ayuda o tener el nivel de ustedes los campeones, pero trataré de no ser un estorbo y ayudar adecuadamente -dijo el azabache poniéndose al lado de la mujer.
-¿Necesitas apoyo? -dijo May.
-Eso no se pregunta May, está más que claro que debemos ayudar -dijo Drew preparando su pokebola.
-Suficiente diálogo. Pyroar al ataque -dijo el hombre de considerable estatura.
-¡A la carga Pikachu! -contestó Ash-. Disculpen chicos, pero no quiero que se metan en esta pelea, perdonen si sueno arrogante pero sus pokémon no podrán soportar una pelea contra este sujeto y su pokémon.
-¡No seas idiota! -dijo molesto el peli verde.
-Ash tiene razón -dijo Dianta-. No es por hacerlos menos, pero en cuanto a capacidad él y su Pikachu están a otro nivel. Si llegan a interferir, serían hasta un estorbo, pero pueden ayudarnos a defendernos si llegan refuerzos enemigos.
-Hagámoslo Drew, debemos creer en el equipo y en Ash -dijo May.
-Está bien... Más te vale no perder Ash -advirtió el coordinador.
-Eso no está en mi vocabulario -sonrió Ash-. ¡Ven Lysson!
-Tú lo pediste mocoso -contestó el peli naranja.
Y así ambos pokémon comenzaron una feroz batalla entre velocidad y poder. Pikachu por su tamaño le favorecía el poder moverse mejor que Pyroar, pero éste no tenía tantas preocupaciones por el ratón, por lo que a pesar de su tamaño no bajaba para nada su nivel de reacción para ejecutar ataques así como defensa propia esquivando o protegiéndose con sus propios ataques, cosa que no le era del todo agradable para el azabache, y para colmo, Dianta tampoco podía hacer mucho por la condición actual de Mega-Gardevoir, quien inesperadamente volvió a su etapa de Gardevoir. Ambos Intentaron analizar desde sus movimientos hasta la cancha misma, pero nada parecía darles una respuesta, por lo que uno de ellos comenzaba a entrar en desesperación.
-Maldición... -dijo el morocho, apretando con rabia sus dientes-. Pikachu está aguardando por mí pero...
-Mantén la calma -dijo la mujer poniendo una mano sobre él-. Gardevoir no está en su mejor condición, y tal vez no podamos ejecutar ataques físicos como ustedes, pero sí brindarles una apertura -sonrió.
-¿Qué quieres decir? -dijo más calmado el entrenador de pueblo paleta.
-Ya lo verás. Observa y espera en el momento más adecuado. ¡Gardevoir, usa psíquico!
Con esto, su pokémon hizo brillar sus ojos mientras Pyroar esquivaba un impactrueno de Pikachu, de tal manera que al momento de brincar para esquivar, lo atrapó, dejándolo paralizado y elevandolo al cielo lo más que pudo.
-¡Que rayos! -dijo sorprendido Lysson.
-¡Ahora Gardevoir! -ordenó Dianta, y seguido de dicha orden, Gardevoir sin parar su ataque ahora mandó a toda velocidad al león contra el suelo.
-¡Bola eléctrica, Pikachu! -ordenó Ash al ver esta oportunidad.
-¡Pika! -dijo el roedor, formando una poderosa bola eléctrica desde su cola que no tardó, de tal manera que antes de que Pyroar tocase el suelo recibiera de lleno su ataque, mandándolo a volar a ras de suelo hacia los pies de Lysson.
-Je, nada mal -dijo confiado aún el entrenador, seguido de eso se levantó su pokémon más que furioso, a pesar del daño recibido.
-¡Debes estar bromeando! -dijeron Ash y Dianta.
Mientras tanto, en otro lugar no tan lejano a la batalla, una chica de cabellos azules corría lo más que podía para alcanzar al resto del grupo. Para su alivio no faltaba mucho para llegar, pues un humo seguido de un gran impacto le ayudó más a localizar el lugar, por lo que sonrió momentáneamente y la adrenalina en su cuerpo aumentó para así mantener el paso.
-¿Cómo es que...? -dijo Ash confundido.
-Ni porque pelee un buen rato con él ¿sigue con tanta energía? -dijo sorprendida Dianta, que no podía creer que ni ese mínimo esfuerzo pudo hacer diferencia.
-Este sujeto es tan duro como Lance o Steven -dijo Drew atónito.
-Ni se diga su pokémon. ¿Será que tendremos que pelear ahora nosotros? -dijo May en voz baja comenzando a preparar la pokebola de Blaziken.
-Les falta mucho para igualar a mi pokémon, pero debo aplaudir su esfuerzo por llegar a debilitarlo hasta este punto. Sin embargo... -miró hacia un punto en específico, algo que entendió su pokémon y mediante un gran brinco fue a espaldas de su entrenador.
-¿Qué estará planeando? Esconderse es algo muy básico y cobarde -dijo Dianta.
-¿Esconderse? No, nada de eso, yo más bien debería preguntarles: ¿tan débiles son que pidieron más refuerzos? -dijo el hombre volteando hacia atrás, seguido de un grito agudo.
-Diablos -dijo Ash temiendo lo peor al reconocer esa voz.
Ante la vista de todos, una chica venía volando por los aires seguido de Pyroar que regresó al campo de batalla, cayendo en el mismo lugar que su víctima atrapada para que nadie se acercase más que su entrenador, quien venía caminando.
-Qué adorable... una niña tan linda e indefensa. ¿La conocen? -preguntó en tono bromista el sujeto, poniéndose en una rodilla para acariciar el cabello de la chica-. Cuida muy bien de su cabello...
-¡Ni te atrevas a hacerle nada a Dawn! -dijo molesto el azabache, haciendo puño su mano mientras veía a su amiga tirada en el suelo.
-¿Hacerle algo? Ni que fuera tan malo -sonrió el hombre, aún inspeccionando el cabello de la peli azul-. ¿O sí? -dijo, tomando sorpresivamente a Dawn de su cabellera y levantarla con fuerza.
-¡Aaaaahhhhhh! -exclamó Dawn de dolor por el tirón de cabello, agregando que tenía que soportar su propio peso al quedar flotando sobre el aire por la altura del enemigo, que sin ningún problema la podía levantar,
-¡Eres un maldito infeliz! -dijo Drew.
-¡Cómo te atreves a hacerle eso a mi amiga! ¡Blaziken usa patada ignea! -dijo furiosa May, lanzando la pokebola de la que salió su pokémon y fue a toda velocidad hacia Lysson.
-Si esas tienen... pongamos todo parejo -dijo el enemigo sacando otra pokebola, de la cual al lanzar en sincronía con su pulsera salió un rayo brillante que golpeó a Blaziken e hizo perder su equilibrio-. Conozcan, la mega forma de Glalie.
-Gla -dijo una sombría cabeza de hielo de enorme boca apareciendo unos cuantos metros más adelante de su entrenador.
-Justo cuando apenas podemos con su Pyroar, sale un mega... la suerte no nos sonríe el día de hoy -decía Ash en voz baja.
-Qué ligera es tu amiga, sin duda alguna come sanamente -dijo Lysson jugando con ella a sube y baja, sosteniéndola firmemente de su cabellera.
-¡No, me duele! -dijo la chica haciendo una expresión de sumo dolor.
-Jajaja está bien, nomás porque soy piadoso te dejaré -dijo el enorme hombre soltando a Dawn bruscamente contra el suelo-. Primero acabaré con tus amiguitos y después me daré tiempo para ti, lindura.
-Dianta, necesito que me ayudes -dijo Ash.
-¿Qué tienes en mente? -preguntó la campeona.
-Verás...
-Es inútil que intenten planear algo, si ni haciendo equipo pueden vencerme ¿creen que con una táctica pre-fabricada lo harán? -dijo cruzado de brazos el hombre de cabellera naranja, denotando confianza en obtener la victoria-. Haré que paguen por haberse entrometido en todo lo que tuvimos que trabajar mis compañeros y yo -dijo, con una sonrisa y expresión malévola en todo su rostro.
-Bien -dijo Dianta, apartándose con su pokémon y así juntarse ahora con May y Drew.
-¿Qué? ¿Ya se rindio la campeona? Una lástima... aunque muy listo de tu parte aceptar que el único que está en condiciones similares, o mejor dicho, en una posición superior, es este mocoso -comentó el enemigo, regresando junto con Pyroar a su posición anterior para quedar frente a frente con Ash-. ¿Te parece si seguimos?
-Adelante -dijo confiado el entrenador, mostrando su mirada de concentración, algo que de alguna manera afectó a Lysson y quitó su expresión de confianza a una de confusión.
-Este enano planea algo... se ve que esta vez irá con todo, o eso quiero creer -dijo en susurro, mirando a Dianta y compañía-. Qué va..., Glalie, es tu turno de pelear, espero no te incomode que haga un cambio -mirando a Ash.
-Por mí no hay problema, yo seguiré con Pikachu. Él es más que suficiente para acabar con el pokémon que quieras atacarnos -sonrió el azabache.
-¿Tan confiado está? -susurró para sí mismo-. Veamos si aún después de esto sigues con esa actitud de presumido. ¡Glalie, rayo de hielo!
-¡Pikachu usa impactrueno! -contestó Ash en respuesta al ataque.
Glalie desde sus cuernos cargó un rayo azul, el cual fue lanzado hacia el roedor de mejillas rojas, y justo antes de poder darle de lleno Pikachu ya había ejecutado también su ataque eléctrico, ocasionando un factor sorpresa para ambos contendientes al haberse impactado ambos ataques; el rayo de hielo inesperadamente se desvió al igual que el impactrueno, terminando en un impacto letal en quien menos esperaban...
-¡Pyroar! -dijo Lysson sorprendido al ver a su pokémon león derrotado, lleno de estática.
-¡Drew! -exclamó May, viendo como Drew había acabado congelado por el rayo de hielo.
-Tsk -pronunció Ash por el resultado inesperado, mirando momentáneamente al grupo-. No debo distraerme ahora, que sino Pikachu también sentirá mi inestabilidad emocional por el aura -dijo para sí mismo en susurro, regresando su atención a Lysson y a mega Glalie.
-¡Blaziken, ayuda a Drew a descongelarse, pero con cuidado! -dijo alterada la castaña.
-Es inútil niña, ese engendro no tardará en morir, es tan solo cuestión de segundos -comentó Lysson regresando a su Pyroar a su pokebola-. Mi Glalie al pasar a mega-evolución incrementa al doble su poder, y un ataque como rayo hielo por ende, termina siendo más efectivo así como su efecto secundario, que en este caso es la congelación.
-Debes estar bromeando... ¡Debes estar bromeando! -quebró la coordinadora en llanto, quedando de rodillas en el suelo.
-Si fuera una broma te diría que se pondrá bien, pero no es el caso -bromeó descaradamente con una sonrisa-. Qué mala suerte que haya sido de esas probabilidades de efecto secundario a un rayo hielo.
-¡Basta de tus bromas descaradas! ¡Vuelve a la batalla, engreído! -dijo Ash molesto-. ¡Pikachu, ataque sorpresa!
-¡Pika! -exclamó el roedor, flexionando sus patas para así después en un abrir y cerrar de ojos salir en zig zag hacia mega Glalie.
-Qué directo. ¡Glalie, contrarréstalo con rayo hielo otra vez!
Pikachu al avanzar no hacía más que esquivar en la secuencia con la que se lanzó hacia mega Glalie, de derecha a izquierda, procurando no ser tocado por ese rayo hielo que por más que fuera realizado por una mega evolución no deja de ser un ataque lento. Lo curioso de todo, es que Pikachu no avanzaba más de la cuenta, es decir, parecía no tener la intención de ir a por mega Glalie después de todo, simplemente andaba literalmente paseando con él de un punto a otro mientras era perseguido por el rayo hielo, algo que le parecía extraño a Lysson.
-Parece que después de todo no tienes las agallas para atacar, niño -dijo el entrenador del pokemon mega-. Tendré que forzarte a ser más rudo usando a tu novia como... -antes de que pudiese planear en tomar a Dawn como objeto de batalla, frente a su vista vio a Gardevoir cargando a Dawn-. ¡Cuándo fue que...!
-Y el niño soy yo -dijo Ash en tono burlón-. Mi intención en efecto no era pelear cara a cara, sino distraer tu atención al igual que la de tu pokémon y así Dianta pudiera traer a Dawn con su Gardevoir, que para nuestra suerte sabe teletransportación.
-¡Ahora Gardevoir! -ordenó la mujer peli negra.
-Voir -asintió su compañera, desapareciendo junto con Dawn y así aparecer al lado de su dueña, dejando a la chica en el suelo recostada.
-Mmm... Lo acepto, te he subestimado y caí en un juego simple de niños, lo cual me haría uno -dijo el feroz hombre de enorme estatura-. Te diré algo. ¿No quieres unirte a nosotros? Tienes bastante potencial, y en base a mi entrenamiento prometo hacerte incluso alguien más fuerte que los campeones. Si te unes, prometo dejar ir a tus amigos intactos.
-Mejor que los campeones eh... -dijo el azabache, seguido de ello no hizo nada más que estar en silencio y cerrar sus ojos acompañado de una sonrisa, un gesto que en parte le agradó a su rival porque aparentemente la oferta se escuchaba tentadora.
-¿A...Ash? -dijo una débil voz aguda, levantando su cabeza, para así encontrarse con la espalda del entrenador con una vista algo borrosa.
-Es muy tentadora tu oferta, lo admito, el hecho de obtener poder y que no se involucrará nadie más me hace querer aceptar -contestó sereno el chico.
-Entonces ven chico, serás mi socio y juntos acabaremos con esta porquería de mundo donde los débiles son acabados por los más fuertes -dijo Lysson, extendiéndole la mano de lejos en señal de unión.
-Ash... -dijo Dawn, aclarando más su vista, viendo cómo su oponente de batalla extendía la mano hacia el joven morocho, entendiendo rápidamente lo que estaba por suceder-. No... Ash nunca...
-Me gustaría unirme a tu equipo... -respondió el azabache, ocasionando una cara de satisfacción en Lysson y una de preocupación a su propio grupo-, pero ya heriste a uno de mis amigos y eso me impide unirme a ti.
-Qué lástima, y yo que te veía como mi socio -bajó su mano el peli naranja-. Es un desperdicio que tenga que matarte. ¡Glalie, doble equipo!
Escuchando las órdenes de su amo, mega Glalie se duplicó en varias copias, apareciendo alrededor de 10 de ellas por todo el campo de batalla, dejando a Pikachu con la duda cuál era el verdadero.
-Ahora... Rayo de hielo -ordenó Lysson.
-¡Pikachu, prepárate para esquivar! -advirtió el entrenador, viendo como todas las copias ya tenía listo todo para lanzar el rayo de hielo.
-¿Pikachu? No me interesa tu pokémon, sino tú... -dijo el villano con una expresión de asesino-. ¡Glalie, rayo de hielo! -apuntando a Ash.
-¡Glalie! -pronunciaron todas las copias, lanzando su ataque hacia Ash.
-¡Pika! -dijo Pikachu, estando sumamente lejos como para recibir el ataque, ni usando su ataque sorpresa sabía que no podría llegar a tiempo.
-Caí en mi propio juego... je... vaya forma de acabar... y yo que quería quedar bien ante todos -dijo Ash en voz baja, siendo consciente de lo que le esperaba, el frío se estaba sintiendo cada vez más y más cerca.
Ash no podía moverse, sus piernas no le permitían moverse, su corazón comenzaba a latir más lento, su respiración de hacía más que pesada, sus oídos ya no captaban sonidos, su cuerpo le pesaba, no pensar, no podía hacer nada, pues esa sensación de frío le decía que intentar esquivarlo no era más que un intento en vano y el resultado estaba prácticamente escrito, por lo que mejor cerró los ojos y dejó que pasara lo que tenía que pasar mientras esperaba el resumen de su vida en su mente previo a morir...
Hubo un silencio incómodo, además de una vista oscura, Ash pensó que ya había muerto, dándole así la idea de que así era el mundo de los difuntos, oscuro y silencioso, pero no era ni lo más cercano a lo que creía, ya que ese silencio incómodo al igual que su paisaje oscuro comenzó a desaparecer; una luz brilló frente a él, y sus sentidos volvían lentamente en sí, así como una enorme incógnita: "¿Por qué?" -se preguntó a sí mismo.
-¿Eh? -su respuesta fue contestada brevemente mediante una acción sorpresa-. ¡Dawn! -exclamó el azabache, teniendo frente suyo a su amiga oji azul que caía lentamente al suelo tras haber recibido el rayo de hielo de mega Glalie.
Zelaya: PRIMERO QUE NADA QUIERO AGRADECER A UN AMIGO MUY ESPECIAL QUE ME ESTUVO AYUDANDO A REDACTAR Y MEJORAR NOTABLEMENTE CIERTOS CAPÍTULOS DEL FANFIC ENTRE ELLOS ESTE CAP! :) GRACIAS LUIS ANDONI P. ... TAMBIÉN LE AGRADEZCO A alexissecret QUE SE DA SU TIEMPO PARA LEER ESTE TRABAJO Y GRACIAS POR EL DATO DE LA TACLEADA DE VOLTEOS :) & POR ULTIMO GRACIAS A TODOS LOS QUE SIGUEN ESTA HISTORIA QUE PRONTO LLEGARA EL FINAL! DISFRÚTENLA :), Sin mas que decir hasta luego!
