¿Eres un Ángel?
Es tan extraño que a pesar de que mi corazón no se encontraba conmigo me dolía como si estuviera latiendo dentro de mi pecho; los sentimientos son tan confusos; no sabia que hacer, cada instante que pasaba junto a el era mas doloroso aun; como si al verlo me clavaran en el pecho miles de estacas; esto no funcionaria, decidí hablar con Inuyasha y contarle la verdad así cambiarían a mi protegido; Estaba en el café, tomando las ordenes de los clientes; en eso Sango apareció, un joven alto moreno muy guapo, con alas blancas y chaqueta negra se quedo afuera viéndome. (Kagome)
-Sango: ¿por qué no fuiste a la fiesta? Estuvo muy buena, además ya Miroku y yo estamos de novios, estuvimos divirtiéndonos hasta tarde y me dijo que podía llegar luego de las 8, fue fantástico!!
-Kagome: discúlpame pero no pude, lo siento.
-Sango: el no quiso ir verdad?
-Kagome: Quien?
-Sango: el chico con el que saldrías!
-Kagome: No no es eso, es que tuve que hacer otras cosas y se me hizo muy tarde!...Oye sango el chico que esta afuera viene contigo?
-Sango: ¿cuál?
Sango volteo a la puerta, miro y me di cuenta que ella no lo podía ver, eso significaba que era su ángel guardián; el chico me miraba y sonreía, luego atravesó la vidriera y se coloco al lado de Sango. (Kagome)
"La mejor amiga de Sango es un ángel?"
-Kagome: Algún problema?
-Sango: Que chico?... ¿Y que problema?
-Kagome: Ah!! No sango ya se fue, y pues que si tenias algún problema porque te veo buscando a alguien afuera!
"Va a pensar que estas loca..."
-Sango: pero si estoy viendo para afuera porque me dijiste que un chico... hmmmm olvídalo Kagome estas loca voy a cambiarme!
"Te lo dije, ya la conozco muy bien."
-Kagome: Debo preparar el café...
Me fui hasta la cocina para poder atender a los clientes; el muchacho me siguió, se quedo viéndome en la puerta, en verdad me sentía algo incomoda. (Kagome)
-Kagome: Esta bien que quieres? Ya se que eres el ángel guardián de Sango; pero ella esta conmigo y no dejaría que le pasara algo.
"Me llamo Kouga y tu?"
-Kagome: ¿Tu eres Kouga?
-Kouga: Veo que sabes de mi, pero tu quien eres?
-Kagome: Soy una de las ángeles de Hojo... Me llamo Kagome.
-Kouga: Hermoso nombre para hermosa dama, y veo que de seguro Hojo te hablo de mi, sin embargo no le creas todo lo que te dice.
-Kagome: No me dijo nada malo sobre ti solo que eras algo testaduro por así decirlo, es increíble que seas el ángel se Sango, nunca te había visto!
-Kouga: Es que sabia que aquí estaba su mejor amiga y además su nuevo novio, y la acompañaba hasta la esquina, nunca había entrado pero ahora todo cambia.
-Kagome: ¿Por qué?
-Kouga: Porque me gustaría frecuentarte, eres muy hermosa, lastima que estés muerta...
-Kagome: Yo no estoy muerta, solamente estoy en coma prefundo eso es todo, pronto volveré.
-Kouga: Eso es bueno por ti, aunque por aquí te vamos a extrañar; Bueno mis ojos te van a extrañar.
-Kagome: Debo de atender las mesas.
Salí de la cocina toda roja, Kouga se acercaba cada vez mas mientras me hablaba, de verdad era muy galante, pero yo no se porque deseaba que fuera Inuyasha el que me dijera esas cosas; Kouga se sentó en una de las ultimas mesas y allí paso todo el día, hasta que estábamos cerrando; Miroku tomo de la mano a Sango antes de salir, ambos se detuvieron en la puerta. (Kagome)
-Miroku: Vamos Kagome!
-Kagome: Si voy!!... ups! olvide mi bolso!
-Miroku: Cierras?
-Kagome: Esta bien, yo cierro!!
-Sango: Hasta mañana Kagome!! Sabes que debemos hablar.
-Kagome: Hasta mañana a los 2.
Sonó la campanita y vi como se alejaban ambos muy sonrientes, eran una pareja realmente hermosa; mire a mi izquierda, Kouga aun estaba allí, me acerque a la mesa. (Kagome)
-Kagome: ¿Te quedaras? Sango ya se fue
-Kouga: Si ya vi, ¿puedo acompañarte?
-Kagome: si… esta bien.
Salimos del café; bajamos la santa Maria, el se coloco a mi izquierda, la noche estaba realmente hermosa; "Ángel de la guarda dulce compañía, no me desampares ni en la noche ni en el día porque entonces yo me perdería" me detuve, que eran esas palabras en mi mente?. (Kagome)
-Kagome: Que fue eso?
-Kouga: Que?
-Kagome: esa plegaria, que fue eso... la voz era la de...
-Kouga: tu protegido?
-Kagome: Si!, que quiere decir eso?
-Kouga: Que esta solo, no hay nadie a su lado ahora y tu debes ir junto a el.
-Kagome: entonces creo que aquí nos despedimos.
-Kouga: mañana vendré nuevamente con Sango adiós…
Me dio un beso en la mejilla, y siguió caminando, yo debía ir con Inuyasha, entre al negocio nuevamente, lo cerré y deje mi cartera y mi ropa, estaba con mi vestido blanco; pensé en Inuyasha y al pasar por la puerta de la cocina; aparecí de golpe en el asiento trasero de su auto, quede acostada boca abajo, el estaba en movimiento, me senté atrás, el iba en dirección a su casa, pero giro, se detuvo justo frente al café, no entendía lo que le ocurría. (Kagome)
-Inuyasha: Ya te fuiste?...
Estaba viendo fijamente al café, ¿me buscaba a mi?, decidí no ilusionarme de nuevo; se quedo allí por unos minutos; y luego se fue hasta su casa; entramos, vi que el carro de Sesshomaru no estaba; el se preparo un sándwich y se sentó a ver la televisión, al parecer sino estaba Sesshomaru era la única forma de que saliera de su cuarto; llegaron las 12 y el se metió a bañar, dejo la puerta abierta así que me sonroje; yo mire su ropero, me volví visible y tome una carta que estaba en su chaqueta, al leer el remitente vi que era de Kikyo, me acerque a la ventana, deseaba leer la carta, el papel tenia un perfume muy suave. (Kagome)
"No puede ser"
Seguro era Hojo que me veía leyendo correspondencia ajena, escondí la carta en mi vestido muy despacio; pero al voltearme, me di cuenta que era Inuyasha, estaba en paño, yo estaba en forma de ángel; el me había visto en mi forma real; no supe que hacer, la luna se posaba sobre mis alas y el resplandor de mi vestido iluminaba la habitación; mis ojos expresaban solo tristeza al ver su rostro; recordé la noche anterior, el estaba confundido pero en sus ojos se notaba el aire de confianza hacia mi, yo era su ángel guardián; pero deseaba dejar de serlo y ya había llegado el momento. (Kagome)
-Inuyasha: ¿Kagome? Tu…tu eres un ángel... en verdad?
-Kagome: Así es Inuyasha; todos los seres humanos que tienen un alma noble tienen el privilegio de ser cuidados por su ángel protector.
-Inuyasha: Entonces si eres la misma que entra a mis sueños no?
-Kagome: así es Inuyasha soy yo; lamento el haberte mentido este tiempo, pero se supone que no debías verme así.
Ilumine la habitación, y cambie mi vestuario al típico abrigo negro, mis alas ya no eran visibles ante sus ojos. (Kagome)
-Kagome: lamento todo este enredo, pero ya no deseo ser tu ángel, y una de las formas en que cambien a mi protegido es que tú sepas la verdad, y que esto lo sepa mi superior.
-Inuyasha: quieres cambiarme?
-Kagome: no lo tomes a mal pero es lo mejor.
-Inuyasha: fue por lo de anoche?, bueno lo siento pero...
-Kagome: no me debes explicar nada; yo entiendo que como mortal tienes otras prioridades.
-Inuyasha: no me trates así... me tratas como si no me conocieras.
-Kagome: no te estoy tratando mal, solo te explico lo que ocurre.
-Inuyasha: espera un minuto, estoy parado desnudo hablando con mi ángel guardián eso no se ve muy bien, déjame cambiarme... y déjame entender.
Entro nuevamente al baño, yo estaba nerviosa si Hojo aparecía iría de inmediato a comentárselo a Kaede, pero si eso era lo que deseaba, no sabia porque pero estaba cambiando de opinión, tenia algo de miedo, Inuyasha se coloco los pantalones y salió del baño, en eso inmediatamente me tomo del brazo se acerco hasta mi cuello y comenzó a olerme. (Kagome)
-Kagome: ¿Qué haces?
-Inuyasha: anoche una mujer se metió a mi cama... hmmmm por tu olor... se que fuiste tu...
Su voz era casi un susurro, su nariz rozaba mi cuello, su mano tomaba con fuerza la mía y la otra estaba en mi cintura; me sonroje, Inuyasha parecía tener algún tipo de poder, era increíble su forma de hacerme sonrojar, cuando me aleje, el seguía tomando mi mano con fuerza como para no dejarme ir. (Kagome)
-Inuyasha: No te iras... No dejare que hagas lo que deseas hacer...
