Declaimer: Naruto y sus personajes no son mi idea propia sino que deMasashi Kishimoto. (Megumi si es creación mía)
Capitulo 9: un accidente dice más que mil palabras.
Era sábado en la mañana, el trabajo para Anko-sensei debía entregarse el lunes. Las chicas habían organizado de reunirse con sus respectivos compañeros el sábado y así tener libre el domingo para ellas. El domingo era día de películas. Todas irían a lo de Sakura para ver novelas románticas. Empecemos:
Casa de Shikamaru:
En un sillón color marrón claro, se hallaban dos jóvenes besándose y riéndose muy a gusto. El Nara se hallaba sentado con su novia, Temari, luego de ya haber terminado el trabajo. Se suponía que verían la televisión, pero con un susurro provocativo del joven, se desvió la atención del aparato electrónico posándola en un desesperado deseo de volver a besarlo igual que en su salida al boliche. Por supuesto, ya se habían besado otras veces luego del baile, pero ninguna se compara con la de esa noche.
Shikamaru estaba sentado en el sillón, ella solo estaba encima de él. El la sostenía por la cintura, pegándola a su cuerpo. Ella mantenía sus brazos alrededor de su cuello. Se separo lentamente para hablarle.
-tu madre está por llegar, mejor continuemos con el trabajo. –propuso.
-pero si ya lo terminamos. –se quejo. Ella solo rio, se le acerco para darle un beso, pero solo amago.
-aun falta la caratula genio. –le dijo rozando sus labios. Se levanto y se dirigió a la computadora dejando a Shikamaru alterado por la acción de la joven.
El la siguió por atrás. Al entrar la vio inclinada contra la maquina, no había silla allí así que tenía que hacer eso, inclinarse. Se veía tan bella en esa posición, el short le apretaba los muslos, sin contar que le colgaba el pecho. De la nada se le vino una idea. Hacerla enojar, se veía tan linda sonrojada y con su cara de puchero. Aunque eso le cueste un golpe. La agarro por atrás y empezó a hacerle cosquillas.
-n-no… od-odio las…cosquillas. – se quejo riendo mientras caía al suelo con Shikamaru encima. Ella aprovecho para voltear la situación. Se puso encima de él y ella comenzó a hacerle cosquillas. Entre risas trato de frenarla tomándola por las muñecas. Al sostenerla las alejo llevándolas por encima de su cabeza junto con sus manos. Sus respiraciones eran agitadas debido a las risas, sus rostros se hallaban a escasos centímetros. Temari decidió terminar con la distancia besando velozmente a Shikamaru. Ambos cerraron los ojos, el aflojo el agarre de sus muñecas deslizando sus manos por los brazos de Temari hasta llegar a su cintura donde la tomo con fuerza.
Ella sintió un escalofrió al sentir el contacto de Shikamaru, bajo sus manos posándolas en su rostro. Pasaron así varios minutos. Shikamaru estaba empezando a desear algo más, por lo que subió una mano poniéndola detrás de la nuca de Temari, apretando el beso. Ella ahogo un gemido permitiéndole a él meter su lengua en su boca. Ella noto que el comenzaba a tener el control de la situación, y su orgullo no podía permitirle eso. Se sentó sobre sus rodillas y en un segundo se deshizo de su remera quedando solo en bracier. Tomo a Shikamaru de la muñeca jalándola contra ella, haciéndolo sentarse también y le saco la remera para luego besarle violentamente.
El e rodeo la espalda investigando cada rincón de la misma, subió hasta encontrare con el broche de la prenda superior de la joven, lo toco y empezó a desabrocharlo…
-Shikamaru, hijo. Ya llegue, conseguí lo que me pediste. – su madre había llegado a la casa. "mierda" pensó. Rápidamente se vistieron, y volvieron a lo que supuestamente debían estar haciendo, la caratula. La madre de el entro al cuarto les dejo las cosas y pregunto si deseaban algo de tomar. Ambos pidieron agua, bien fría.
Casa de Naruto:
-bien, creo que esto es todo. –dijo Hinata terminado de copiar el trabajo.
- genial, dattebayo. ¿Hinata sabes cocinar?—pregunto Naruto.
-bu-bueno se algo de repostería… -dijo algo sonrojada.
-excelente, necesito hacer una torta. Es que tengo algo de hambre. –dijo riendo y rascándose su nuca.
Fueron a la cocina don él y Hinata prepararon los ingredientes. Tomaron bowls, cucharas, huevos…
-Naruto-kun, ¿Dónde está la harina?—pregunto Hinata buscando en los cajones sin hallar nada.
-oh, esta allá arriba. Encima del estante. –aclaro señalando un estante a unos dos metros y medio del suelo.
Ella, con su metro setenta, no llegaba ni de puntitas. Por lo que busco el banco que tenía más cerca. Se subió y tomo la harina. Dio un paso para bajar de allí pero se piso los cordones desatados, y cayó al suelo.
Cerró los ojos esperando el golpe pero al abrirlos se hallo en el aire sostenida por unos fuertes brazos. Unos ojos azules la miraban con preocupación.
-¿estas bien Hinata-chan?—pregunto Naruto, sosteniéndola como si fuera un bebe.
-s-si… ¿podrías baj-bajarme Naruto-kun? –dijo al borde de un colapso, con todo su rostro sonrojado. El asintió y la bajo. En el transcurso del momento ninguno desvió la mirada del otro. Ella se hallaba perdida en ese mar de ojos. El no podía sacar la vista de esas perla que brillaban enormemente. Naruto subió una mano posándola en la mejilla de Hinata.
-¿sabes Hinata-chan? Me pareces alguien muy bonita. –le sonrío tiernamente.
-gra-cias. —tartamudeo. Dios, lo sentía estaba por desmayarse. Él le subió el rostro con la mano con la que le acaricio la mejilla. Se acerco y le dio un dulce beso. Con la mano libre la tomo por la cintura y la acerco a su persona. Ella se sorprendió e instintivamente abrió la boca expresando una exclamación, pero en vez de que salga sonido alguno, Naruto se dio el lujo de husmear en su noto tensa y la realidad le golpeo la mente. Se separo de ella totalmente avergonzado. Hasta se había volteado para no verle la cara.
-lo…siento Hinata-chan. Fue un impulso, un accidente. –
-¿Por qué lo dices Na-Naruto-kun?—pregunto aun sonrojada y nerviosa por lo que acabo de suceder. Camino y tomándole del hombro lo volteo. Sonrió. El la miraba confundido.
-es que… te note tan tensa que pensé que te estaba forzando a…pues, esto. –ella rio, como si lo que dijo fuera la idiotez más grande del mundo.
Se acerco y volvió a besarlo con más pasión. ¿Qué Hinata es esta? ¿Cuando se volvió tan atrevida? .Naruto subió una mano posándola de nuevo detrás del cuello de Hinata, presionando mas el beso. Hinata se sintió volar, subió sus manos agarrando fuertemente la remera de Naruto. Pasado un tiempo se separaron y tomaron aire. La trota ya estaba por salir, así que él decidió encargarse del resto.
-ve siéntate en la mesa, yo llevo el resto. – ella solo asintió y volvió a la sala. A los pocos minutos volvió Naruto con una rica torta de chocolate, pero estaba diferente. En su base estaba escrito en letras grandes y blancas "¿quieres ser mi novia?". Ella solo miraba atónita la torta, si creer lo que veía
-Naruto-kun. –dijo en susurro.
-en un principio iba a decir que me gustabas Hinata-chan, pero como se me adelantaron los actos tuve que improvisar. Jeje, así que…-Hinata lo interrumpió saltando a su cuello y besándolo con ganas. Naruto sintió sus mejillas húmedas. ¿Estaba ella llorando? Hinata se separa para hablarle.
-si, si y mil veces sí. –dice aun con lagrimas en el rostro.
-¿en serio? ¡Si, dattebayo!—
Casa de Sakura:
-ok, creo que con esto terminamos Sasuke. –decía Sakura mientras guardaba el trabajo en su mochila. -¿quieres tomar algo? Me iré a preparar un jugo. –
-creo que también tomare jugo. –contesto con los ojos cerrados. Ella comenzó a encaminarse a la cocina. Ahí es donde Sasuke, abrió los ojos y la siguió con la mirada sin que se diera cuenta.
Ella tomo una jarra y la lleno de agua y hielo. Abrió un zumo de manzana y lo vertió en el. Luego abrió la lacena de los dulces y se decidió por tomar una galletitas para comer, pero estaban muy atrás del estante.
Sasuke ya perdía la paciencia, ¿Por qué se tardaba tanto? Se levanto y fue a buscarla a la cocina, pero se hallo con algo que lo dejo literalmente sin aire. Sakura se hallaba de puntitas tratando de alcanzar algo, su mirada subió y se hallo con la falda de la peli rosa apenas tapaba su trasero.
Se encamino silenciosamente, alargo su mano pasándole el paquete cualquiera que quería tomar. Sakura al notar a alguien detrás pasándole el paquete, se volteo lentamente hallándose con unos ojos negros brillantes que la miraban fijamente.
-Sasuke. –murmuro. El bajo el paquete posando su mano derecha del lado derecho del cuerpo de Sakura y la mano izquierda del lado izquierda. Se inclino a su rostro para besarla primero lenta y luego fugazmente. El nunca había sido dulce con las mujeres siempre fue directo a lo pasional. Ella se sentí morir, el chico por el que tanto sufrió la estaba besando. Pero su inner despertó haciéndole ver la realidad. "¡Sakura, despierta! Te está usando solamente, hace días no salen a bailar y debe estar aburrido. Necesita diversión."
Se separo de él, se tomo la cabeza y empezó a alejarse murmurando.
-es verdad, es verdad. Esto no está bien. Esto tiene que ser un accidente. –se dijo así misma.
-¿accidente?—dijo el ofendido.
-no debí responder. Lo siento Sasuke, pero no caeré en tu juego. –dijo firmemente.
-¿Qué juego?—el aun no entendía a que se refería.
-¡ay por favor!—dijo bufando molesta. –Estoy segura que cada vez que sales a baila debes besar así a cientos de chicas bonitas para tan solo buscarte una "diversión" ¿verdad?—el no comento. Tenía razón así era, y no había salido en días con tal de esperar que ella salga el mismo día pero tal acontecimiento no pasaba. –lo que digo, es que no quiero que me lastimes. Ya no más. – comenzó a sollozar a espaldas de él. Sasuke callado, camino hasta Sakura y la abrazo por detrás. Ella dejo de sollozar para exclamar una sorpresa.
-yo no te lastimaría nunca, Sakura. – le dijo volteándole el rostro para secarle las lagrimas con el pulgar.
-¿por qué lo haces?—pregunto. "aun desconfía." Pensó Sasuke.
-una vez Naruto e dijo: "nunca sabes cuánto quieres algo hasta que lo pierdes." Desde que te cortaste el pelo me ignoras. Esa vez en el laboratorio defendiste a Naruto, sin contar que me sentí verdaderamente molesto cuando el hermano de Gaara se te insinuaba. Sigo pensando que eres una molestia, pero sabes. Eres mi molestia. —la volteo completamente y la beso. Abrazados cayeron sobre el sillón más cercano y estuvieron así unas cuantas horas hasta que llego la madre de Sakura. En ese momento Sasuke aprovecho para irse.
Casa de Neji:
-de acuerdo. –dijo Ten Ten—ire a buscar el trabajo a la impresora. – corrió subiendo las escaleras. Neji no pudo evitar mirarle las piernas al subir las escaleras. "Dios, a este paso me voy a volver loco." Se levanto y se paro en la base de la escalera esperando que baje con el trabajo y así terminar con esto.
-Neji, listo… ¡AH!—GRITO Ten Ten. Al bajar trotando se resbalo con un par de medias que habían sido abandonadas en la escalera. Al oír su nombre el ojiperla se volteo, pero se hallo con la castaña cayéndole encima. Instintivamente pone sus manos para atraparla, pero también cae al suelo.
"ouch" pensó. Pero ningún sonido salió de su boca. ¿Qué sucede? Abrió los ojos al mismo tiempo que la chica los abría, y se encontró que al caer ella accidentalmente lo había besado. Ten Ten se separo bruscamente exclamando:
-¡Neji! Lo…lo siento. Fue… no quise…-balbuceaba yendo de un lado a otro. El solo se paro, decidido a terminar con su tortura mental. Bruscamente tomo a Ten Ten de su muñeca y la atrajo a si para besarla. Pero esta vez besarla en serio. Ten Ten estaba que no se la creía. Lentamente se dejo llevar. Él le delineo los labios con su lengua para que ella abriera la boca dejándole pasar dentro de la misma. El besar a Ten Ten era toda una experiencia, parecía experta en el tema y lo mejor es que no era para nada tímida. Lo sabía no solo por conocerla hace tiempo, sino porque ella estaba tomándolo por las raíces del pelo y acariciándole el cuero cabelludo. Se sentía tan relajante.
En el interior Ten Ten saltaba de alegría. Neji no solo la estaba besando sino que la acariciaba. La mano del agarre se deslizaba lentamente por su brazo llegando su cuello, luego al rostro y más adelante poso un pulgar en la comisura del labio separando el beso.
-Neji…- dijo ella asombrada.
- lamento haber sido brusco al principio, pero es que no aguantaba más. Desde aquel día, cuando todos salimos a bailar, no pude borrarme tu imagen de mi cabeza. Estabas tan deslumbrante, tan…mujer. Estos días estuve tan confundido sobre mis sentimientos—ella solo se sonrojaba con cada palabra. –solo quería corroborar lo que sentía.
-¿y qué sentiste?—
-no fue lo mismo. –Ten Ten al oírlo sintió su mundo venirse abajo, sintió una opresión en el pecho. Neji se sobresalto al verla tan decaída en un segundo así que se apresuro a terminar. –fue mucho mejor de lo que esperaba. – Ten Ten sonrío tanto que parecía que la sonrisa no cabía en su rostro. Neji solo la miraba mostrando una diminuta sonrisa, tenía un rubor en sus mejillas que solo le hacía desearla más. Decidió no esperar y volver a besarla como había deseado ese día, solo que no entendía el porqué. Ahora sí.
Se separaron para tomar las hojas esparcidas luego de la caída de Ten Ten. Habiendo hecho eso, se sentaron en el sillón de la sala y se quedaron abrazados hasta que llego la hora de irse.
"chicas, lo que tengo para contarles mañana" pensaba emocionada Ten Ten. La cosa es que no sería la única.
Casa de Ino:
En la pieza de una rubia se hallaba una pareja recostada en la cama besándose dulcemente.
-me…gustas…mucho…Sai. –decía Ino entre besos con el pelinegro. Sai solo sonrío por segunda vez en esa semana, "¿Cómo lo hace? ¿Cómo logra sacarme una sonrisa así de fácil como ella?"
-yo también…Ino hermosa. –dijo Sai. "ella es diferente. No se parece en nada a ella. No es celosa, o molesta ni egoísta, es…como un ángel. Un ángel caído para volver atraerme felicidad."—Ino hermosa, debemos seguir con el trabajo. Si quieres reunirte con tus amigas mañana no podrás si seguimos así. –rio el pelinegro.
-está bien. –dijo Ino mostrando un puchero, pero tenía razón.
Casa de Gaara:
Estaban sentados en una mesa Gaara y en frente Matsuri, terminando su trabajo luego de tres horas cansadoras de trabajo. Ella puso "imprimir" en la computadora y subió por las escaleras a buscar las copias. Gaara solo se quedo sentado en la sala esperando a su amiga a que traiga su parte del trabajo. En eso, suena un celular, se fijo. Sonaba "living on a prayer" de bon jovi. No, no era el suyo, era el de Matsuri. Lo había usado minutos antes para avisarle a su madre cuando pasar a buscarla, lo había dejado en su mesa. Subió la tapa del aparato y atendió, a quien sea que este del otro lado les diría que ella estaba ocupada en ese momento y que llame mas tarde.
-¿hola Matsuri?—dijo la voz apenas Gaara atendió.
-ella está ocupada ¿de parte de quien es?—"se que conozco esa voz. ¿Pero de donde?"Pensaba Gaara.
-soy Sasori, ¿tu quien eres?—pregunto. Ese nombre le hirvió la sangre. Era el. El maldito que le grito, que casi la abuso, que le golpeo. A toda costa lo alejaría de ella, no entendía el porqué pero debía defenderla de ese loco a toda costa. ¿Pero por que lo hacía? ¿Qué significaba ella para él?
Como un dulce susurro le vino un recuerdo de su tío cuando le explicaba a su pequeño sobrino que significaba esa palabra tatuada en su cabeza.
FLASH BACK:
Un hombre algo joven, rubio revisa unos papeles importante cuando siente que tiran desde debajo de su pantalón. Bajo su irada y se hallo con su sobrino de ocho años mirándolo serio como siempre, pero con una pizca de tristeza en sus ojos.
-Gaara, ¿Qué sucede?—pregunta agachándose a la altura del niño.
-tío, ¿Qué significa esto?—pregunta el niño señalándose el tatuaje de su frente. Allí decía "amor."
-oh…pues es algo difícil de explicar. El amor… es un sentimiento que nos provoca calidez, aquí. –dijo señalándole el pecho donde se halla el corazón. –es el sentimiento de querer proteger a esa persona que es importante para nosotros. Así como tu madre te protege de aquellos que quieren lastimarte. Lo que ella tiene por ti es amor, Gaara. Igual que yo. –dijo sonriendo.
-pero los chicos de allá no me quieren, me molestan, me pegan. – continuo el pelirrojo empezando a sollozar.
-no te preocupes Gaara, todos encontramos a quien amar en algún momento. Y cuando tu lo hagas te aseguro que serás muy feliz. –
FIN FLASH BACK:
Aun sostenía el celular en su mano. Se oía impaciente las preguntas del joven del otro lado de la llamada
-¿Quién eres? chico, contesta. –insistía Sasori.
-yo, soy el que romperá el rostro si decides volver a llamarla. –le dijo Gaara.
-¡ERES TU! –exclamo Sasori. – mocoso de mierda, aléjate de Matsuri. ¡Ella es mía!—en ese mismo momento Matsuri bajo con las copias del trabajo en mano. Había oído sonar su celular, así que bajo lo más rápido posible para atender pero se hallo con Gaara charlando con no se sabe quién. Estaba por salir a reclamarle que cuernos hacia tomando llamadas ajenas, pero al ver su rostro mientras hablaba le dejo con duda. Su ceño se hallaba fruncido, parecía muy molesto. Temía lo peor. "ay no, ¿no será…?" pensó horrorizada. Se oculto detrás de una pared.
-creo que ese viernes te lo dejo bien claro idiota. ¡No son nada!—le dijo Gaara ya sonando molesto. Valla que era insistente este tipo.
-¡NO! Ella aun me ama y ¡no me daré por vencido hasta haberla recuperado, aunque eso signifique sacarte del camino! –grito Sasori desde el celular, tan fuerte que hasta Matsuri lo oyó. Gaara tuvo que alejar el aparato o se quedaría sordo.
"¡si es Sasori! ¿Qué hago? No puedo meter a Gaara en esto, podría hacerle daño. Sasori es muy violento. Si hago llegara a sucederle yo… yo…"pensaba horrorizada Matsuri detrás de una pared.
-¡PUES VEN Y QUITAMELA SI TE ATREVES! Ponle una mano encima y te mato ¿me oyes?—le grito al celular. Cerro su tapa y lo arrojo a la mesa. Estaba muy enojado, la rabia le sobresalía del cuerpo. ¿Quién se creía ese imbécil que era? Poso sus manos entrelazando sus dedos, po detrás de su nuca. Volteo para esperar a que Matsuri traiga sus fotocopias.
Cuando se volteo, su enojo fue reemplazado por una gran sorpresa. Allí, enfrente de él se hallaba Matsuri. Su rostro desbordaba en lagrimas y sonreía como nunca lo hiso.
-Matsuri… ¿oi-oiste todo?—pregunto temeroso Gaara. Ella no contesto solo corrió hacia él y lo abrazo fuertemente.-¿Qué sucede? ¿Por qué lloras?—Gaara comenzaba a desesperarse, ¿qué tal si le molesto que le haya gritado a su ex? ¿Y si en serio seguía amándolo como el dijo? Un agujero se formo en su pecho. Pero ¿por qué? ¿Por qué tenía la desesperada y enorme sensación de protegerla cada segundo de su vida?
"el amor es el sentimiento de querer proteger a esa persona que es importante para nosotros." Había dicho su tío. "¿Acaso Matsuri era importante para mí? ¿Acaso yo… amo a Matsuri?"Pensaba con las palabras de su tío resonándole en la mente.
-gracias Gaara. –dijo ella luego de tanto silencio y amargoso llanto. – eres el mejor amigo que pude tener. Pero nec-necesito que me hagas una…promesa. –"mejor amigo" pensaba amargamente Gaara. "¿Así que solo soy su amigo?"
-¿Qué cosa?—
-prométeme, - dijo ella poniendo ambas manos en el rostro de él. – que no te metras con Sasori. El es peligroso. Puede lastimarte y eso es lo que menos quiero. –le dijo mirándolo fijo a los ojos.
-no puedo. –dijo él. Matsuri solo lo miraba atónita. –no, no después de lo del viernes. Aquella vez sentí tanta ira cuando te golpeo, no puedo permitir que lo haga de nuevo. No me importa si debo dejarlo en terapia, no permitiré que te toque un pelo, Matsuri. –
-Gaara—murmuro Matsuri sorprendida. "¿En verdad seré tan importante pata él?"Pensó con un toque de esperanza de ser correspondida con sus sentimientos hacia él. Sin pensarlo, desbordando de alegría, Matsuri beso a Gaara. Fue un beso corto, como de agradecimiento. Ella al notar su acto y la cara atónita del joven opto por lo mejor. Huir.
-yo…ehm…Me voy. –tomo su bolso y salió corriendo por la puerta. Dios, se hallaba tan avergonzada, ¿Qué pensaría Gaara de ella ahora? Deseo febrilmente que eso no arruinara su amistad con él. Busco dentro de su bolso, mientras corría, su celular. No estaba, debió olvidarlo. Bueno tendría que llamara su madre desde una cabina telefónica.
Gaara no volvió en sí, sino hasta que oyó el portazo. Pestañeo varias veces y mirando a la puerta salió corriendo a buscarla pero ya era tarde Matsuri no estaba por ningún lado. Recorrió toda la cuadra pero no la hayo. Volvió a su casa con demasiados pensamientos y dudas en la mente. Miro la mesa y vio un celular encima de esta. El celular de Matsuri.
Casa de Kiba:
Kiba estaba terminando de copiar su trabajo, cuando su hermana los interrumpió.
-iré a la veterinaria, emergencia de operación. Quizá luego también compre comida para cocinar hoy en la noche. Vendré en un rato, si necesitan algo solo llamen. –aclaro Hana Inuzuka. Rápidamente se fue dejando solos a los jóvenes
-si hermana. –dijo Kiba justo cuando termino de hablar. Al verla salir decidió actuar. –bien, ahora que se fue viene la verdadera conversación. –ella aun lo ignoraba, no lo miraba. Solo acariciaba a Akamaru que descansaba su cabeza en su regazo. – aun que me ignores lo diré igual. Solo te pido que me mires. –ella en contra de su voluntad levanto la vista. – quiero que me disculpes por lo idiota que fui en la salida. No te pido "ey olvidemos esto y volvamos a ser amigos", no, solo quiero que me perdones.
Ella no hablaba, solo oía atentamente.
-mira, el que no tiene vida aquí soy yo y me encantaría que quisieras compartir la tuya con migo. Veras es solo que…yo hace unos años, ehm… esto no se lo dije a nadie, pero hace unos años tuve una novia. Bueno, creo que podría llamarla así. Me enamore de una chica de mi mismo curso, tenía una relación formal y todo. Pero luego me entere de que solo había sido su "juguete", su consolador. Cuando se hallo bien para continuar su vida se fue. Como si no hubiera existido. Yo quede destrozado, es por eso que cuando me preguntaste sobre mis relaciones pasadas…me enfurecí. Porque me trajo recuerdo que creí haberlos ya olvidado. Solo te quería aclarar que yo fui el culpable, yo lo arruine y que lo s…-Megumi lo interrumpió.
-basta, no quiero oír mas. –aclaro mostrando una mano en señal de alto. Se levanto y camino hasta donde se hallaba su compañero, se agacho y lo abrazo. –lo siento Kiba. Lo siento mucho, no tenía idea. –el la abrazo también.
-quisiera que volvamos a ser amigos—le dijo al oído, provocándole un escalofrió que recorrió todo su cuerpo. Se separo y le susurro un "si". Akamaru, que hasta entonces se había levantado cuando Megumi lo hiso, camino hasta quedar detrás de la chica. El era un perro bastante inteligente, por lo que la empuja por la parte baja de la espalda provocando un accidental beso ente los jóvenes.
Ambos tenían los ojos como platos, pero de alguna forma no deseaban separarse. Kiba la tomo de la cintura, levantándola y sentándola en sus piernas. Ella cerró los ojos dejándose llevar. Poso ambas manos en su cuello y oprimió el beso de tal manera que abriera la boca de Kiba permitiéndole espiarla con su lengua. El la recibió gustoso y la imito.
-Megumi, -le hablo el separándose. – ¿te gust-gustaria…ser mi no-novia?—listo, costo pero lo logro.
-si, me encantaría. –contesto. L beso con ganas hasta que se quedo sin aire. Se separo soltando una risilla. El la miro confundido
-¿Qué?—
-es que, hoy me imagine que volvería a casa habiendo arreglado todo contigo y me hallo volviendo como tu novia. Algo irónico ¿no?—le dijo ella. Ambos rieron. "es verdad" pensó el "son muchas emociones en una tarde".
"las cosas que tengo para contarles chicas" pensaba ansiosa Megumi, al reunirse mañana todas en lo de Sakura. Pero no sería la única en sorprenderse de que no fue una situación especial la suya, sino que habían cinco situaciones iguales.
Oki doki, hasta aquí llegue. Me quedo bastante largo. A mí me gusto ¿y a ustedes?
Fue una avalancha de one-shots. Jajajajajaja
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FELIZ NAVIDAD A TODOS. (Reviews, Reviews, Reviews Reviews)
