Las manos de Rick suavemente tocaron el cuello de Morty, deslizándose sobre su piel temblorosa, sintiendo su pulso acelerado y el nervisismo que lo inundaba, y que el menor no podía calmar o ocultar a Rick por más que lo intentaba, su cuerpo se delataba todo. Lo único que el quería era que lo tocara más como tantas veces había querido antes, y que no lo dejara ir de nuevo.

-No te voy a morder, Morty.-Dijo de pronto Rick, tratando de calmarlo, por que el temblor de su cuerpo sólo lograba volver su trabajo en el más difícil.-No tengas miedo, no te haré daño.

-No tengo miedo.-Replicó el menor con la mirada baja, sus manos apretadas en puños sobre las mantas mientras Rick permanecía agachado frente a él.

-¿Es por el dolor?.-Preguntó entonces, con cierta calidez en su voz buscando la mirada que el muchacho se esforzaba en apartar mientras sus dedos recorrían la curvatura de su hombro.-Prometo que lo haré lo más delicado posible, pero no puedo si no dejas de moverte. Necesito quitarte esto si vas a venir conmigo.

-Es tu culpa, estas demasiado cerca, y no puedo...-Se detuvo, demasiado avergonzado de si mismo para decir más, y Rick estuvo a punto de sonreír ante el tenue sonrojo en sus mejillas, teniendo que soportar el ansia que le quemaba en el pecho de volver a besarlo, deteniendose no por que era incorrecto, sino por que sabía que sólo le haría más daño.

-Es por lo de antes.

-Esta mal, somos familia, tenemos la misma sangre. Soy una persona horrible...-Musito en voz baja, con ganas de llorar ante lo culpable que se sentía al recordar el primer beso, ese que jamás debió haber ocurrido.

Se sentía todavía molesto al no haber podido alejarse, al no evitar que aquello pasara, y en silencio se preguntó por qué siempre quería lo que no podía tener, por que tenía que querer justamente a Rick de entre todas las personas y seres del universo, y por que se había sentido en el cielo por algo que lo haría caer en el infierno.

-Tu no hiciste nada malo. No podías ganar. Yo te acorrale, yo te bese, Morty...-Murmuró Rick sin alterarse, y Morty lo odio por un momento al ver que el tenía el control que había perdido. Entonces su respiración acariciando su oído y haciéndolo temblar de pies a cabeza.-...Pero si quieres culpar a alguien, mejor que sea a mi.-Afirmó en un murmuro, y es que ese no era el problema, no era quien había besado a quien, o de quien era la culpa de lo que había ocurrido.

El problema de Morty era que el no había querido que se detuviera, quería olvidarse de todo y sólo quedarse ahí, con el, y eran sus emociones lo que lo estaban acabando lentamente.

La mirada se alzó entonces al mayor, sintiendo su corazón alterarse y romperse, la misma sensación que siempre tenía con Rick inundandolo, esa donde se sentía el más feliz y el más miserable al mismo tiempo.

Miró fijamente los ojos de su abuelo, intentando saber cómo podía sentir tantas cosas a la vez, por que lo incorrecto se sentía tan bien en el fondo, odiandose a si mismo por no ser capaz de eliminar esas emociones, pensando en lo fácil que sería todo si sólo pudiera odiar a Rick y no quererlo también al mismo tiempo, si sólo pudiera.

No pudo moverse entonces o decir nada, un portal abriéndose a espaldas de Rick, Morty retrocedió, un momento asustado de que fuera el otro Morty mientras su abuelo apuntaba en dirección a la persona que salía de el, el muchacho se quedó sin habla.

Los brillantes ojos azules, esos que casi no parecían reales, miraron primero a Rick, luego deteniendose en el muchacho que protegía a su espalda mientras el bajaba el arma, era una muchacha, más linda de lo que Morty había visto antes, con ojos azules, piel pálida y el cabello que le rozaba los hombros de un intenso color lila, vestía de negro, igual que Rick, y al ver que no la atacaba, supo con certeza que se conocían.

-¿Nos vamos?.-Preguntó seriamente en dirección a Rick, y el negó con la cabeza.

-Tengo un problema.-Le dijo, y Morty odio que se refiriera a el de esa manera, de nuevo haciéndolo sentir como un estorbo.-Tiene un chip, debo sacarselo o el le hará daño.

-Yo se lo saco, sabemos que no eres muy bueno siendo delicado, y ellos casi te alcanzan.-Musito ella, acercándose a Morty, y el sintió un extraño sentimiento al escucharla hablar con Rick.

-¿Desde cuándo necesitas ayuda?.-Preguntó de pronto tratando de ocultar esa inesperada molestia, y la muchacha de la que no sabía el nombre se sentó a su lado.

-Desde que no me dejan opción.-Replicó entregandole el pequeño bisturí con el que iba a sacarle eso que le impedía irse o oponerse al otro Morty, ella le sonrió a Rick, tenuemente divertida, sus ojos un momento tristes antes de mirar al muchacho.

-Me llamo Sia.-Se presentó en un tono suave.

-Morty.-Respondió por cortesía, sin tener ganas de hablar una palabra más hasta lograr entender que ocurría con Sia, y Rick, su mente solo logrando pensar en ello durante unos instantes.

-Lo se.-Afirmó tocando su cuello, pronto sintiendo el chip que se escondía bajo su piel. Cortando en un suave movimiento su cuello, de pronto provocándole un profundo dolor, haciendo las lágrimas aparecer en sus ojos bajo la tenue preocupada mirada de Rick.-Lo siento. Pero no puedo sacarlo, esta aferrado a el, necesito tiempo para quitar cada pequeña pieza de metal unida a el, con cuidado para no romper algo importante, y necesito algo para el dolor. No será fácil.

-No tenemos nada de eso.-Replicó Rick, y la muchacha suspiró.-No tenemos tiempo.

-Debemos encontrar la manera por que si no entonces no podrá irse. Y podría intentarlo, pero será muy doloroso y podría dañarlo.-Musito ella mirándolo, y Rick sabía lo riesgoso que era, que podía desangrarse si cometían un error, y no quería que después de tantas cosas terminara muriendo por algo tan insignificante.

-¿Puedes dejarnos solos?, ¿Solo un momento?.-Pregunto Rick hacia la muchacha, y ella le sonrió un instante, asintiendo antes de darse la vuelta y cerrar la puerta su espalda, permaneciendo en el pasillo. Entonces enfrentando los ojos de Morty.-Mira, me iré, distraeré a Morty, y le daré tiempo a ella para llevarte de vuelta a casa, para sacarte eso, y ponerte a salvo. Es la única manera.

-No, no, no quiero a esa chica, a mi familia, a nadie más que a ti, Rick, por favor no vuelvas a irte.-Rogo el menor con ojos tristes, negando con la cabeza con una desesperada expresión en su rostro.

-Mientras eso este en ti, el puede usarte, y no serás libre.-Le dijo seriamente, tratando de hacerle ver que no se marchaba por que quería, sino por que esa era la única manera en que el otro Morty no pudiera hacerle daño de nuevo.-Sia lo sacará por mi, y luego te llevará a casa. Estarás bien, Morty, te lo prometo, serás libre.

-No quiero eso sí tu te vas.-Replico sonando como un niño caprichoso, y no le importaba, por que haría lo que fuera para que el no se fuera lejos otra vez, y Rick haría lo que fuera por que a el no le pasara nada.

-Morty, vas a cerrar la boca y hacerle caso a tu abuelo, ¿Lo entendiste?.-Pregunto de pronto sonando amenazante, sin querer escuchar sus replicas y querer quedarse, por que Morty podía convencerlo de hacerlo, era el único capaz de hacerlo cambiar de parecer.

-¿Ahora empezaras a preocuparte por mi?, ¿A tratarme como tu familia?, ¿Después de todo?, ya estamos muy hundidos en esto, muy lejanos a ser una familia, Rick, ya no puedes alejarme, y no puedo irme si tu...-Continuo replicando, y el mayor negó con la cabeza, interrumpiendo sus palabras.

-Me iré quieras o no, Morty. No es tu decisión.-Le dijo, sólo queriendo que permaneciera lejos de lejos de todo, lejos y a salvo.

-Siempre haces lo que quieres al final, ¿No?.-Siguió preguntando, y un suspiro escapo de la boca de Rick al agacharse frente al adolescente, viendo sus ojos llenos de tristeza, esa que deseaba poder borrar de el y que no podía por que su inteligencia no era suficiente para decirle como hacerla desaparecer.

-Me he equivocado muchas veces. Tienes que dejarme por primera vez hacer lo que es correcto, Morty. Lo que tengo que hacer.-Murmuro en voz baja, y el tomo una profunda respiración.

-Pero, vas a volver, ¿Verdad?, ¿Sólo serás una distracción?.-Quiso saber, necesitando oír que haría lo necesario por volver, que no se dejaría morir, logrando olvidar por unos momentos todo en la preocupación que sentía en el pecho.-No puedes dejarme sólo de nuevo. No quiero volver a estar solo, tienes que volver.

-Soy el hombre más inteligente del universo, por supuesto que volveré, no me acercaré, sólo seré una distracción, y nadie puede vencerme a mi, el Rick mas Rick entre todos los Rick, no seas tonto.-Le dijo poniendo la mano en su cabello, revolviendolo con suavidad, provocandole una pequeña sonrisa, una que estaba seguro valía la pena arriesgar su vida.-Nos veremos de nuevo.

-Esta bien.-Aceptó, y pronto la muchacha volvió a entrar en la habitación cuando subió las escaleras, en sus manos aquello que necesitaba para curar a Morty, un potente analgésico, y Morty se sintió un idiota por no haberlo recordado antes.

-Cuídalo.-Le ordeno Rick a Sia, unos segundos antes de desaparecer por un portal, lo mismo que hizo Morty junto a la muchacha unos minutos mas tarde, llegando a un lugar que no era su dimensión, y que al mismo tiempo era idéntica, llegando a un lugar solitario.

-¿Donde estamos?.

-En mi dimensión, K-093.

-Pero esta es mi casa...-Musito en voz baja, mirándola confusamente mientras ella se movía a través de la habitación, preparando las cosas para quitarle de una vez aquello que le impedía desobedecer al otro Morty y lo mantenía prisionero, sentándose entonces en la cama junto a el, poniendo en el el liquido de la jeringa, un potente analgésico para calmar el dolor que sentiría.

-Técnicamente es la mía también, yo vivía aquí, con Rick, quien era mi creador.-Le explicó mirándolo fijamente, y Morty la miro confuso, sin comprender antes de que ella comenzara a explicar.-Bueno, no tu Rick, el de mi dimensión. Soy una mezcla de tejido humano, y material sintético, pero humana en su mayoría.

-¿Un Rick te hizo?, ¿Como un robot?.-Pregunto en voz confusa, tomando una profunda respiración mientras la muchacha hacia un corto más grande en su cuello, la sangre deslizándose a través de su piel, el dolor callandose bajo los efectos del anestésico, sorprendido por las palabras de la muchacha.

-Si, y no, soy mas humana que otra cosa, envejezco como tu, pero tuve un accidente como humana, mi cuerpo moría, y Rick lo detuvo al encontrarme, reemplazó cada parte rota, salvo mi cuerpo ayudado de su ciencia, el salvo mi vida, y el Morty que puso esto en ti, lo asesinó frente a mi cuando se resistió.-Le contó perdida en sus recuerdos, sin poder mantener la tristeza y la desolación que sentía fuera de su voz.-No pude hacer nada.

-¿Entonces estas con Rick por venganza?.

-La venganza es una estupidez sin sentido, te quita tiempo, siempre te quita más de lo que te da.-Afirmó acercándose más, hasta que Morty podía sentir su respiración, sus ojos concentrados en su delicada tarea mientras continuaba hablando.-No haría algo como eso, pero el se llevó algo muy importante para mi y Rick, y tengo que recuperarlo por que es el único recuerdo que me queda de el, y debo protegerlo. Tu Rick apareció en mi dimensión entonces al huir, hablamos, y prácticamente lo obligue a ayudarme.-Se encogió de hombros como disculpa.

-Lamento mucho lo de tu Rick.-Le dijo sinceramente el muchacho, y aunque el corazón de ella dolia por la reciente y devastadora perdida, encontró la fuerza para sonreirle.

-También yo.-Musito continuando con los cuidadosos movimientos, de pronto una idea cruzando su mente.-¿Tu lo quieres, no?, más que como tu familia.

-Yo no, esta mal.-Terminó por decir entre nerviosos tartamudeos, en el caos que era su mente y donde estaba luchando lo que quería, contra lo moralmente correcto.

-No pregunte si estaba mal, sólo si tu lo quieres más que como tu abuelo.-Replicó sin más, y Morty guardó silencio unos instantes.

-Si.-Confesó, y ella pudo ver lo doloroso que le resultaba el sentimiento que quería apagar, al pensar en la sangre que los mantenía unidos y al mismo tiempo tan lejos.

-He vivido mucho Morty, más de lo que podrías pensar, y algo que he aprendido durante todo ese tiempo, y es que no importa lo que hagas, todos somos demasiado pequeños en comparación al universo...-Murmuró, cerca a dar con el último pedazo del chip unido al muchacho, teniendo que cortar más hondo.-...Pero al final no importa, lo único que debe importarte es ser feliz, solo vivimos un momento en medio de la eternidad, y perder el tiempo en el dolor, lejos de lo que amas, eso si vuelve tu vida insignificante e inútil.

-Somos familia, jamas debí sentir algo como esto.-Casi se regaño a si mismo, y la de cabello lila frunció el ceño al oírlo.

-Según las reglas del mundo donde vives, y si fuera tu no haría caso por las reglas de un mundo que no ha hecho nada por ti. Uno que te ha dejado tan sólo. Sobretodo cuando puedes irte en cualquier momento.

-¿Como sabes tu eso?.-Preguntó para saber cómo era posible que supiera lo solitario que había sido antes de Rick.

-Conozco otros Mortys, otros Ricks, y todos son más diferentes de lo que podrías pensar a pesar de que son técnicamente la misma persona, y siempre hay una excepción, algo que todos tienen en común, Morty, y es la soledad.-Respondió suavemente, encontrando sus ojos entonces.-No importa lo que hagan, siempre están solos hasta que se encuentran el uno al otro, y si, no todos son buenos, pero no todas las personas lo son.

-Ha hecho muchas cosas malas, y aun así yo...-No puedo dejar de quererlo, eso era lo que quería decir, aceptar que no importaba lo que hiciera, jamás podría realmente odiarlo.

-No puedes dejar de quererlo, si, se perfectamente como se siente.-Le sonrió tranquila, haciéndolo sentirse comprendido por primera vez.-Pero es humano, Morty, igual que cualquier otra persona aparte de lo inteligente que es, también se equivoca, también comete errores y se comporta como un idiota, y también siente aunque quiera fingir que no es así para protegerse.

-¿No está mal entonces?.-Su voz baja y temblorosa preguntó, dudando sobre si mismo.

-El amor jamás está mal.-La aseguró ella al continuar, sin rastros de duda. Entonces un ceño fruncido apareció en su rostro al no poder quitarle el dispositivo, solo logrando tocar un punto delicado del metal intrusivo, mandando un golpe eléctrico golpeando cada punto nervioso a través del cuerpo del muchacho, provocándole un grito ahogado en el dolor que se disparaba en todas direcciones.-¡Morty!.

Sia sostuvo su cuerpo temblando, impidiendole desmoronarse, las lágrimas acumulandose en los ojos del muchacho entre un sollozo, sin poder luchar con los espasmos que aún sentía a través de si, y el dolor que atravesaba su cuerpo desde adentro.

-No es cierto.-Murmuró para si ella, curando su cuello con el chip aún adentro de su piel antes de llamar a Rick con el teléfono interdimensional que le había dado horas antes.-Tenemos un problema.

-¿Que pasó ahora?.

-No puedo quitarle el chip, ese chico es listo, y el chip que hizo se defiende a si mismo, si intento quitárselo, separarlo volverá a lanzar una descarga eléctrica en Morty, y si está conectado a su sistema nervioso central podría matarlo.-Dijo para sorpresa y horror de Morty, quien no pudo evitar estremecer.

-¿Que?, ¿Morty está bien?.-El muchacho escucho la voz de Rick a través del teléfono antes de que Sia lo pusiera en altavoz.

-Estoy bien, sólo fue me electrocute un poco.-Le aseguró el muchacho en un tono bajo, todavía adolorido, y por momentos sólo escucho silencio desde el otro lado de la línea.-¿Rick?.

-Bueno, no tengo muchas opciones entonces. No puedo dejar que te haga esto.-Musito de pronto, y el miedo apareció en el muchacho ante la inesperada frase, ajustándose ante lo que serían los impredecibles y siempre peligrosos planes de Rick.

-¿Qué harás?.

-Lo que debí hacer desde un principio, dejar de escapar.-Pronunció tomando la decisión de detenerse, de finalmente enfrentar su pasado y sus errores, por que no había tiempo, y Morty sería el único herido en un enfrentamiento con su verdadero nieto.-Yo arreglarse esto, se feliz, Morty, se libre.-Fue lo último dijo antes de que la línea se cortara.

-¡Rick!.-Gritó rogando por retener su voz y a él sólo un segundo más, sin embargo ya no había nadie en la línea, nada más que silencio para contestarle.

Una hora más tarde, los Morty rodearon las manos de Rick, manteniendolo cautivo antes de llevarlo con ese que ahora era quien los controlaba, llevándolo hasta la dimensión donde su nuevo "Dueño", mantenía a los Rick encerrados y los hacia luchar.

-Ellos dijeron que te entregaste.-Pronunció su nieto al acercarse, mirándolo intrigado entre la oscuridad de la habitación.-¿Es cierto?.

-No me estoy rindiendo, si estoy aquí es por Morty, lo lograste, hiciste que me odiara, alejaste de mi lo único que quería, pero el todavía me importa. Te estoy dando mi vida por la suya, si lo liberas, si lo dejas ir de ese maldito dispositivo de obediencia.-Le dijo con firmeza, su rostro sin alterarse y el otro le sonrió.

-No creo que sea posible, me gusta ese Morty, es buen ayudante, y tan fácil de manejar. Simplemente adorable, y tu tampoco estas en posición de demandar nada, ya eres mío Rick...-Le dijo alzando la mirada hasta el, tocando su rostro bajo su furiosa mirada, una que no hacía más que aumentar su diversión y regocijo.-...Ya perdiste.

Saludos y besos para todos.

Gracias por leer.