¡HELLO, MY FRIENDS!

Mi semana fantástica del colegio, que es como en el Corte Ingles, pero de exámenes, fue la semana pasada y no pude escribir ni subir nada de nada. Pero bueno, ahora ya acabé todo, mañana me darán las notas y todos contentos¡ESPERO QUE OS FUERA BIEN CON LOS EXÁMENES!

EN LAS REJAS DEL TIEMPO

9. Los enigmas se enredan

-Bien, Harry, sientate.

Harry se sentó de nuevo en la butaca. Por fin iba a saber lo que Dumbledore quería de él.

-La visita del profesor Lupin es muy importante. Primordial, especialmente para que puedas comprender este tema que tenemos tú y yo.- explicó Dumbledore volviendo a abrir el cajón de su escritorio. -Te explico, Harry, supongo que ya querrás saber... Dos semanas después de haber comenzado el curso, recibí una misiva que me advertía de una tentativa de Voldemort de acercarse a ti muy hábilmente. Un plan que, según me informaron, no iba a fallar. Así pues, intenté averiguar qué pretendía. Y tengo que reconocer que esta vez fue extremadamente complicado, ya que Voldemort movía sus hilos silenciosamente, y yo tenía que hacerlo mejor que él. No obstante, hasta hace ocho días, no supe qué era. - Dumbledore hizo una pausa y sacó unos pergaminos.- El que procuraba hacerte llegar esto escapó al enterarse de queteóricamente estaba al descubierto. No sabemos nada de cómo entró ni quién es.

-¿Acaso esa persona estaba en Hogwarts?- preguntó Harry con un hilo de voz.

-Sí, hasta ese punto estaba avanzado el plan de Voldemort. Por eso no podíamos tardar. Había que descubrir cuanto antes dónde se escondía.

-¿Cómo lo supieron?

-Hicimos correr un falso rumor muy sutil y como esperábamos, se equivocó.

-Perdone la pregunta, pero ¿quiénes eran los que estaban con usted?

-Algunos miembros del personal docente y otros tantos cercanos a mí de la Orden. No puedo decirte nada más, Harry.

-Comprendo. – dijo él, y después.-Entonces ¿no averiguaron quién era?

-Mucho me temo que no. Si ese falso rumor falló en algo, fue que esperábamos que el individuo tardara más en huir. Pero apenas lo supo, escapó. Y tras haber fracasado en la misión y haber perdido la información, dudo mucho que Voldemort lo acogiera con los brazos abiertos.

-¿Perdió la información?- repitió Harry, con sus cinco sentidos puestos en cada palabra de Dumbledore.

-Eso es. Primero será mejor que la veas por ti mismo.- y le entregó uno de los pergaminos.

Harry se quedó un tanto asombrado por los extraños símbolos que contenía el pergamino. Quién quisiera habérselo hecho llegar, sin duda desconocía que Harry no era capaz de saber qué narices ponía en el papel.

Los símbolos eran triángulos a los que les faltaba la base y rombos, algunos inclinados, invertidos, con un punto en el centro e incluso unos pocos triángulos completos. También había alguna que otra equis. En números romanos, había una cantidad: MCCCVII.

-... Profesor Dumbledore ¿qué es esto?

-Lo que Voldemort quería hacerte saber. La persona que tenía como misión darte esta información, huyó, como ya te dije, con ella. Pero mis vínculos y la Orden del Fénix,- añadió con satisfacción.- consiguieron recuperar íntegramente el documento. El profesor Lupin es su portador. Se dispone a venir a Hogwarts lo antes posible para entregármelo. Lo que tienes entre tus manos es una copia cifrada, claro está. Así se encuentra en el libro que debe traer el profesor, pero Voldemort añadió una traducción, evidentemente, él sabe que no entiendes este código. Sí, es un libro- afirmó Dumbledore ante la mirada de Harry.- llamado "Libro de los Arcanos". Contiene cientos de hechizos, profecías tan antiguas que no están registradas, mitos y leyendas que sólo Dios sabe de su veracidad, los enigmas de la Humanidad, de la Historia, el saber de muchos y tantos siglos... -concretó con énfasis.

-¿De dónde lo sacó Voldemort?

-No puedo contestar a esa pregunta, Harry, lo siento. Es demasiado peligroso que lo sepas.

-De acuerdo... - respondió en voz baja, era la segunda vez que no podía enterarse de algo.- ¿Y Voldemort quería que yo tuviera un libro tan importante como ése?- añadió con escepticismo.

-Por supuesto, a él no le importaba con tal de que averiguaras lo que decía. Tampoco perdía demasiado, por que ¿qué ocurre con el Libro de los Arcanos? Que nadie sabe descifrarlo ni comprenderlo, tal es su poder que escapa del entendimiento humano. Aunque bien es cierto que a diferencia de la mayoría, algunas escasas páginas sí fueron traducidas por los más sabios magos, pero nadie ha sabido de su verdadero significado, son demasiado alegóricas para alguien que desconozca su contexto. Voldemort lleva ya cierto tiempo elaborando un plan para volver a enfrentarse a ti, y la información que llegó a él del Libro, le fue muy sustanciosa. Ha logrado saber qué cuenta concretamente alguna página. E intentó hacértela llegar. Ahí fue cuando se cometió el error y fue descubierto por un aliado de nuestro bando. De manera fortuita, pretendía que pareciera casual que te encontraras con el libro, justamente con la página que contiene el hechizo. Lo demás ya lo sabes.

-Si es tan valioso ¿no era mejor para él quedárselo y descifrarlo?

.-Sí, puede que con el tiempo llegara a averiguar muchos de sus misterios, pero no era eso lo que él quería del libro, buscaba un beneficio más inmediato. Para Voldemort lo primordial es acabar contigo, la verdad sea dicha.

-Y ¿porqué no darme este pergamino en vez del libro original?

-Sin duda acierta cuando supone que para ti es más atractivo un libro que alberga tantas incógnitas que un simple pergamino. En cuanto vieras el libro y lo incomprensible que es, querrías descifrar su lenguaje. Y, casualmente, el lenguaje de este escrito es sumamente sencillo de traducir. El resto no lo son tanto.

Harry lo miró con incredulidad, alzando las cejas y observando el galimatías del pergamino, y Dumbledore comprendió lo loco que había sonado eso para él.

-Este hechizo fue escrito en 1307, por un mago muy sabio perteneciente a una Orden llamada de los Templarios, que en aquel año desapareció, aunque hoy día está resucitada. En cualquier caso, esto está escrito con su código secreto, que en nuestros días está traducido. Nada más indagar un poco, sabrías de lo que se trataba, hay mucha información sobre los Templarios en Hogwarts.

-Espere¿ha dicho que es un hechizo lo que quería que supiera?-inquirió Harry cada vez más intrigado.

-Sí. Voy a contarte de qué se trata, y espero poder contar con que jamás lo ejecutes.

-Nunca, profesor Dumbledore.- prometió seriamente.

Estaba expectante. ¿Por qué Voldemort quería que él, Harry, tuviera un objeto tan poderoso en su poder¿En serio creía que volvería a caer en una de sus trampas? No, ya había aprendido la lección.

-Perfecto. Verás... Voldemort se decantó por una manipulación de tus sentimientos, Harry. El hechizo, si fuera pronunciado por ti, te llevaría en el tiempo a dónde quisieras sin moverte del sitio donde lo ejecutaras, es decir, Hogwarts. Y Voldemort supuso, y estoy seguro que supuso bien, que elegirías sin duda la época estudiantil de tus padres, harías el encantamiento y aparecerías allí.

Harry se quedó un tanto perplejo. ¿Ese era el plan de Voldemort¿Mandarlo veintitantos años atrás?

-¿De verdad?

-De verdad.

-¿Y... y qué gana él haciendo eso, señor?

-Mucho. Os unen muchos vínculos: la cicatriz que él te hizo, las varitas hermanas de las que ya hablamos antes y la sangre, la tuya, que utilizó para volver a recuperar su cuerpo, por ejemplo. Esto quiere decir, que si tú viajaras en el tiempo, él iría contigo.

-¿Él también vendría al tiempo de mis padres?

-Exacto. Pero no te preocupes, sólo irá contigo si pronuncias este encantamiento. Por el pensadero no pudo acompañarte, ni por ningún otro medio, sólo lo haría con este hechizo.

Eso tranquilizó a Harry, que ya se había empezado a alarmar. Pero una pregunta seguía en pie:

-Profesor Dumbledore ¿qué obtiene él con ir conmigo?

-Escucha atentamente, Harry, porque es duro lo que vas a oír. Voldemort quería exterminaros a los tres. Con tus padres, muy jóvenes para hacerle frente o para enterarse siquiera de la situación, fuera de juego, tu existencia ya perdida, no habría quien pudiera con él. Querrá arrancarlo de raíz.- explicó con tanta sinceridad que Harry se estremeció.

-Pero es muy peligroso ¿verdad?- preguntó Harry temeroso.- Podría cambiar todo el orden de las cosas...

-Dudo que le importe si no le afecta. Probablemente tenga un segundo plan para borrar de la mente de todos que Lily y James existieron alguna vez. Y eso sería poner las cosas en orden.

A Harry se le bajaron los colores, pero su cara no se inmutó. La idea era pérfida en sumo grado, inhumana, perversa hasta perderse en el Universo... Pero había cosas de Voldemort de las que Harry ya no se asombraba.

-No tienes que preocuparte, porque el Libro de los Arcanos está en nuestro poder y ahora que lo sabes, nunca realizarás ese conjuro.-añadió Dumbledore.

-Tiene razón, profesor.- afirmó. Su mirada se había vuelto fría y estaba muy serio.- No hay de qué temer. Nunca realizaré ese hechizo.

-El plan de Voldemort ha terminado aquí.- continuó el director, juntó sus dedos.-¿Cómo te sientes?

Parecía una conversación entre las personas más tranquilas del mundo entero.Hubo entre las preguntas espacios de tiempo cortos. ((Para aquel que lo conozca, se parecía a una sesión de los Ratones Coloraos con Jesús Quintero))

-Profesor Dumbledore, esa idea de Voldemort es asquerosa.- silencio pasmoso.- En cuanto a mí, Voldemort ya me ha quitado bastante. No voy a permitir que me arrebate lo que incluso él ha impedido que tenga.

Fue de esas ocasiones cuando dos personas se miran y comprenden más cosas que con palabras dichas en alto. Dumbledore lo miró por encima de sus gafas de media luna con sus ojos claros y Harry a través de las suyas redondas. El director pensó en que había algo nuevo en el niño que vivió que era importante, no sabía precisar si era benigno o maligno, pero comprendía lo que significaba.

-¿Cuándo dijo que llegará el profesor Lupin?- preguntó Harry.

-En dos días. Hablará contigo si así lo quieres...

-Gracias. Creo que usted dijo que no sabían quién había intentado que supiera de ese hechizo ¿no?- volvióa decir con el mismo tono de voz.

-No, no lo hemos descubierto, pero aún podríamos averiguarlo. Las huellas aún están frescas.- contestó pensativamente.

-Ojalá lo encuentren pronto y lo manden a Azkaban lo antes posible.

-Es lo que todos queremos.-el mago adoptó otro tono de voz.- Harry, ahora que ya hemos hablado, sería bueno para ti ir a la enfermería. Mañana, si te encuentras mejor, volveremos a tratar el tema.- se levantaron.- ¡Ah! Escúchame, Harry, sé que hace mucho tiempo que no lo haces, pero esta noche vacía tu mente; practica la oclumancia ¿de acuerdo? No me extrañaría que Voldemort entrara en ella hoy y te hiciera... practica la oclumancia, no lo olvides. -y Dumbledore abrió la puerta.

Se encontró cara a cara con la señora Pomfrey, por cierto, no con una cara muy amigable. La señora Pomfrey tenía la cara un tanto encarnada, ceño fruncido... sí, estaba enfadada y no poco, especialmente cuando vio que Harry estaba lívido y cansado.

-Poppy, agradezco tu espera, gracias. Aquí tienes a Harry.

-Gracias a usted, señor director, pero le agradecería que no vuelva a dejar que el señor Potter llegue a este estado. No es bueno para su salud.- sentenció algo molesta la enfermera.- Vamos, hijo, que necesitas mucho descanso y reposo...

Cuando Harry se acostó en una de las camas de la enfermería, se sintió extraño y confuso, aunque ya nada tenía que ver con la vuelta a su tiempo, por suerte. No podía creer que Voldemort estuviera dispuesto a tanto con tal de matarlo. Jugarse el futuro de esa manera... y volver a matar a sus padres con la edad de dieciséis o quince o la que fuera. Aunque mirándolo bien, ya lo había intentado cuando él mismo tenía un año, y no había tenido piedad. No tenía alma, era el demonio encarnado en algo parecido a una persona.

Harry recordó a sus padres en la aventura del pensadero, y pensó en si eso nunca llegara a pasar, el desdén, los gritos y finalmente el amor. ¿Y si Voldemort conseguía que por ejemplo Sirius, nunca recordara a James, que pensara que nunca existió? Era un pensamiento que lo atormentaba, que su estupidez había retrasado que lo supiera, que estuviera alerta ante ello.

Y estaba ese encantamiento... sin duda lo habría hecho si Dumbledore no se lo hubiera advertido y se sintió mal por eso. Podría haber terminado él mismo con su existencia de no haber sido por el director.

Instantáneamente recordó: "practica la oclumancia¿de acuerdo? No me extrañaría que Voldemort intentara entrar en ella hoy y te hiciera..." ¿pero hacerle el qué? Cuando Dumbledore lo había dicho, no le había prestado atención porque aún estaba asombrado por lo que acababa de oír, pero ahora que lo pensaba... ¿qué intentaría Voldemort si no vaciaba su mente? Ni siquiera recordaba la última vez que lo había hecho y, de golpe, probar a no pensar nada, con todo lo que tenía que meditar, se le hacía tremendamente complicado.

Pero, por primera vez, tenía miedo. Pero no era el miedo que por ejemplo. había tenido de Dudley cuando era pequeño. Era más extraño, ya que era un miedo que sabía que siempre había estado ahí, a Voldemort, y que con el paso de los últimos tiempos tenía a la vez queiba venciendo.Pero sí, tenía miedo de lo que Voldemort pudiera llegar a hacer si se dormía y estaba seguro que haría algo: obligarlo a utilizar ese hechizo maldito, poseerlo, hacerle ver escenas de su presente... No había soñado nada desde que fue engañado para buscar a Sirius. Y aquella vez había sido fatal. Por vez primera desde que el nombre oclumancia llegó a sus oídos, intentó de verdad, totalmente en serio, vaciar su mente y apartar sus pensamientos de todo lo que no fuera en blanco. El problema es que no le funcionó.

Al principio de su sueño, se encontraba en el Gran Comedor y las mesas no estaban, habían sido sustituidas por aquellas redondas que había en el baile de Navidad del cuarto curso. Y él estaba impecable: iba vestido con una túnica de gala preciosa del color de la suya, verde botella, unos zapatos muy elegantes, blancos y llevaba una snitch en una mano y una escoba en la otra, no sabía por qué. Estaba a los pies de una escalera de caracol anchísima, y por ella bajaba una chica que a Harry le pareció la primera maravilla del mundo. Tenía el pelo convertido en un gran bucle que se deslizaba por su hombro derecho, de mirada tan serena, tan sencilla sonrisa... bajó donde Harry estaba, y de manera tan agradable se acercó a su oído y le empezó a susurrar...

De repente la escena cambió. El Gran Comedor se transformó en un salón con una chimenea y un sillón. Harry no era adivino ni mucho menos, pero ya en sueños sabía donde había ido a parar.

-El plan no ha funcionado, señor. Hemos sido descubiertos.- decía un hombre cuya voz pretendía ser firme sin éxito al sillón de espaldas a él.

-Lord Voldemort nunca es descubierto. Son sus inútiles mortífagos los que fallan en sus planes.- respondía una voz grave y silbante.- ¿Qué ha ocurrido?

-Dumbledore se enteró y preferí huir, para salvar el libro, señor. No quería que... llegara a quitármelo.- la voz sonaba cada vez más baja.

-Eres un cobarde.- espetó con desprecio.- Escapaste porque no querías ser arrestado... temes volver a Azkaban ¿no? Puedo entenderlo... pero un aliado que no da todo por su señor no me sirve.

-No... su excelencia, yo-yo... yo soy fiel y...

-¡Calla!- gritó. Harry veía al hombre temblar más que un flan.- ¡Mentiras¡Estoy harto de mentiras!

-Su señoría... pu- puedo recuperar el libro, os lo juro, dadme un poco de tiempo...

-Sí, tú, tú has perdido el Libro de los Arcanos, ser rastrero e incompetente... Dime ¿ qué harías si encontraras en una manzana un gusano?

El hombre se encontraba sudoroso, pálido y temblaba más que nunca.

-¡Contesta a Lord Voldemort!- bramó con voz de trueno. El hombre, en vista del estado de sus piernas, se derrumbó en el suelo, sollozando.- Esperas tu final ¿no es cierto?.- un silencio en el que el hombre gimoteaba sin parar.- Háblame ¿Cogerías una manzana distinta o exterminarías al gusano?

-Mi señor, su excelentísima, si me-me lo permitís... yo daría... o-otra oportunidad al gusano repelente que o-os... estorba la vista... no fallaré, os lo prometo...

Una risa estridente, que parecía expresar todo el odio del mundo, se oyó en la sala. Harry se estremeció, pero no tanto como el hombre del que Voldemort se reía. El estremecimiento fue una señal por la que Harry notó que empezaba a despertarse...

-Tu osadía me asombra. No quiero poner a otro en tu lugar porque ninguno vale menos que tú... y alguien debe recuperar ese libro... estás muerto, pero tu vida aún puede ser de utilidad a Lord Voldemort... - sacó su varita y la acarició con sus alargados dedos. Empezó a incorporarse de su asiento...

Harry pegó un bote en su cama y despertó por fin. Sudaba mucho, al sentarse en la cama, se le cayó un vaso al suelo que estaba al lado de su mesita. Pero no había nadie allí, sólo un gran silencio. Cogió su varita y efectuó el hechizo reparo. Colocó en vaso en la mesa y se dio la vuelta para ir al servicio.

-¡Ahhhhhhhh!- casi se cae de la cama cuando se encontró con... - ¡Dobby¡Dios mío¡Te he dicho millones de veces que no te eches sobre mí de esa manera!

-Dobby lo siente, señor. Dobby pide a Harry Potter que no hable muy alto. Dobby no ha pedido permiso para venir a ver a Harry Potter, señor.- explicó el elfo doméstico en un susurro.

El amigo de Harry seguía igual que siempre, pero estaba más delgado y tenía puestos los calcetines que Harry le regaló por Navidad, aquellos horribles de tío Vernon.

-¿Qué haces aquí a estas horas?

-Dobby quería comprobar que Harry Potter estaba bien, señor. Dobby oyó decir que Harry Potter no estaba de Hogwarts, y se preocupó. Al saber que Harry Potter ya había vuelto, Dobby quiso venir enseguida a verlo, señor, porque Dobby ha echado mucho de menos a Harry Potter.

-Sí, ya estoy bien, muchas gracias, Dobby.

-Para Dobby no es problema, señor. ¿Dónde estuvo Harry Potter?

-Nada, Dobby, una tontería, no te preocupes.

-De acuerdo, señor. Dobby ya no se preocupa más.- dijo sonriendo.- Winky también estuvo preocupada por Harry Potter, señor.

-¿Cómo está ella?

-Winky cada vez está mejor, señor, gracias. Ya no bebe tanto y trabaja más que antes.

-Eso está bien. Dale recuerdos de mi parte.

-Dobby lo hará, señor.

Se quedaron en silencio. Harry deseaba preguntarle a Dobby algo que le rondaba por la cabeza, pero desconfiaba que el elfo pudiera darle la información sin auto castigarse por ello, como siempre hacía.

-Dobby quiere que Harry Potter sepa lo que Dobby oyó hace un par de días, cuando Harry Potter estaba fuera, señor.- dijo mirándose las manos, algo tembloroso.

-Si puedes decirlo, Dobby, cuéntamelo.- pidió amablemente.

-Harry Potter siempre tan amable con Dobby... –dijo mirándolo con sus grandes ojos de pelota de tenis.-Dobby no sabe si hace bien en decirlo, pero cree que Harry Potter debe saberlo, señor. Han hablado de Harry Potter hace un par de días, cuando Dobby limpiaba. Decían que Harry Potter tenía que averiguar algo importante, señor. Algo en lo que a Harry Potter le iba la vida, tenían mucha urgencia en que Harry Potter supiera...

-¿Quiénes lo decían?- inquirió Harry muy interesado.

-Dobby no lo sabe, señor. Dobby no llegó a verlos bien. ¡Pero si Harry Potter no lo averiguaba, Harry Potter moriría, señor!- chilló el elfo con su aguda voz.

Harry se quedó pensativo. Sin duda esas personas habían hablado del Libro de los Arcanos y el hechizo que Harry debía saber, ya que cuanto antes lo supiera, antes estaría a salvo de picar ante Voldemort. ¿Qué sabría Dobby del asunto?

.-¿Qué... –comenzó a preguntar pensativo.-... cómo eran esas personas?

-Dobby no recuerda mucho, estaba ocupado y no prestó mucha atención, señor. Dobby no sabía que era tan importante para Harry Potter saberlo. Dobby lo lamenta, señor.- respondió con sus grandes orejas de murciélago bajas.

-No pasa nada, pero si recuerdas algo, dímelo, por favor.

-¡Para Dobby será un gran placer ayudar a Harry Potter, señor!- gritó animado.- Eran dos personas. Una era muy alta y las dos tenían una capa por encima que les cubría el rostro y el cuerpo. Parecía que se escondían, pero Dobby los vio. Susurraban, pero Dobby los oyó, porque Dobby tiene muy buen oído, señor.

-¿A qué hora fue?

-De madrugada, Dobby no tiene reloj para saberlo exactamente, señor.

-Muchísimas gracias, me has sido de gran ayuda.

-Harry Potter alaba demasiado a Dobby, señor. Pero ahora Dobby tiene que irse, ya lo echarán en falta.

-Bien. Adiós, Dobby y gracias de nuevo.- y el elfo desapareció con un pequeño "¡crack!".

Harry se olvidó por completo del servicio y se recostó en la cama para disponerse a meditar sobre el asunto. Ahora tenía más de una cosa en qué pensar.

Se incorporó como un rayo de la cama. No sabía por qué lo había hecho, pero había tenido la necesidad de hacerlo. Tal vez otro mal sueño. Volvió a tumbarse en la cama, y se llevó una mano a la frente. Todo había terminado, aquel horrible día de atrás, pero al menos, sabía que no había soñado nada; todo había sido real, y sin embargo, había terminado de manera tal, que bien pudiera haber sido una alucinación.

Miró el reloj, eran las once de una mañana que no sabía a que día pertenecía. ¿Y Ron y Hermione? Recordaba haberlos visto y oído por breves momentos, aunque también parecía haberlo hecho hace mucho, mucho tiempo... Ellos estarían en clase, aún tardaría en verlos... ardía en ganas de verlos de nuevo e inundarlos de palabras de desahogo y desasosiego...

¡Y el profesor Dumbledore¡Tenía que contarle lo que Dobby había oído! Un sentimiento de confusión lo inundó: No se lo había imaginado ¿verdad? Y Voldemort y el mortífago... ¿eso había sido de igual modo una fantasía? Observó el vaso de su mesa; sí, había sido real, al acostarse el vaso estaba lleno y ese de ahí estaba vacío...

Se tapó la cara con las manos y resopló. No creía ser sonámbulo y habérselo bebido ni nada de eso...

El Libro de los Arcanos parecía llevar a un ovillo mayor que al que Harry creía que llevaba.

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¿Qué tal¿Intrigados? Ya me diréis...

No sé cuanto tardare con el próximo, pero aviso, el día 26 me voy a ir a mi pueblo de vacaciones y allí no tengo ordenador...

NOTICIA, NOTICIA! Dicen los rumores que ¡Rowling HA TERMINADO EL SEXTO! Saldrá a la venta el 16 de julio en ingles, su titulo es "Harry Potter y el príncipe mestizo".

Primicia, primicia,

¡DIFUNDID LA BUENA NUEVA!

A todo esto... ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS Y UN AUN MEJOR 2005 PARA TODOS!

Y tambien ¡OS DESEO LA MEJOR DE LAS INSPIRACIONES QUE POR AHÍ PULULEN ;D !

Un beso enorme, mis queridas lectoras y lectores.

LIBRO DE VISITAS------------------------ REVIEWS

Angie Crowe: Gracias por tu review! Espero que este cap fuera de tu agrado. BSS

Ginny84: Bueno, bueno¿qué te parecio? Menos mal que te gusta esta parte, por que en verdad me asusta un poco que no guste... BSS!

Laurana- Malfoy rin: No pasa nada si tardas un poco, lo importante es que llegue. ¡Muchas gracias por tu review¡A ver si tu subes antes de que me vaya! BSS, guapa!

Kgs: Es cierto que ahora hay muchos interrogantes, pero al menos el que parece más gordo ya no es ningún secreto. El que va a ir, como ya dijo Dumbledore tantas veces es Remus, creo que ahora ya lo sabes. ¡Actualiza antes de que me vaya, plis! Que me vaya contenta yo... BSS!

Susi¡Que guay que mi fic sea tu favorito! En serio, eso me hace sentir muy bien, de verdad. La intriga se disipa poco a poco... Jejeje¡un beso!

Sisma- Anon¡Hola, cordobés:D Tu tambien eres el único que he visto por aquí, que no te extrañe, somos tantos... dime¿eres de la capital de Córdoba? Yo sí... ¿Una precuela para tu fic? Uf... no se, había algunas cosas que no entiendo, dímelas, y yo intentare pensar en algo¿ok? Esto es¿Qué hacia James con una espada en un Hogwarts en ruinas¿Por que Harry estaba muerto¿Es un error o alguna especie de metáfora¿E Ismael, quien es? BSS!

Jean- Kate¡Que buena la descripción! Ten por seguro que la usare cuando salga Snape. Espero que las ganas de ahorcarme hayan desaparecido... ;) Cuando pongas un cap nuevo, creo que es mejor que me lo digas, porque como actualizas de tanto en tanto, no me voy a enterar... BSS!

Maniática Lovegood: Se que fue algo cruel dejarlo en ese punto, pero quería dejarlo ahí, por que sino no me cuadraba el asunto... Oye! No me odies:O ...¡Venga, un beso!

MarinaPotter: Gracias por todo lo que ponías en tu review¡me ha gustado mucho! Quería preguntarte¿por que pusiste al final "atte: rocio"? Por que si te llamaras rocio, serias, RocioPotter¿no? Y te lo digo por que mi nombre verdadero es ese, y me ha llamado la atención. Espero con ganas tu respuesta. BSS!

¡FELICES FIESTAS! ;D