Wife by letter (Esposa por carta. )
N/A: Muy importante... esta historia esta basada en una de mis películas favoritas... Estaba en casa tranquilara mirándola por diezmillonésima vez y dije... por que no?... y bueno, aquí esta... se me hizo muy largo el capitulo... así que si quieren saber que pasa, ya saben... jeje.
Si tiene resultados positivos, subiré una continuación y luego entrara en votación para saber si la sigo o no... veremos.. Primero saber si gusto...
Besos.
-Por el poder que me concede la iglesia católica, los declaro marido y mujer… Puede besar a la novia.
La multitud se pone de pie y los escucho aplaudir, no son muchos, pero los suficiente como para causar un tremendo alboroto.
Todos esperan que al fin bese esos labios rosados y sumamente jugosos, tan deseables… pero la verdad, es que no puedo.
Trago saliva con dificultad, miró sus hermosos ojos y sonrió con sutileza. Me acercó a su frente y apoyo mis labios respetuosamente.
La miro intensamente y me enternezco cuando la veo bajar la mirada con la mejillas rosadas.
Dios…. me he casado con un ángel.
Tomó su mano con respeto y la invitó a salir de la iglesia. Su sonrisa me tiene bastante estúpido, y al parecer estoy condenado, ya que me da el privilegio de verla a cada instante.
Caminamos juntos a través del largo pasillo, veo a mis amigos parados. Son pocos, quizás unos 6, algunos ya tienen sus esposas, otros aún siguen solteros.
Me quedó viendo a todos los presentes, algunos me saludan, otros me felicitan y otros me sonríen. Todos parecen contentos por mi, pero se que los caballeros me envidian, simplemente mi nueva esposa es una diosa.
No lo puedo evitar, giró y miró sus hermosos ojos, y ahí está otra vez, esa hermosa sonrisa cálida e inocente.
Caminamos hacia el carruaje que está frente a las puertas del lugar religioso y nos subimos rápidamente, y el cochero nos lleva a la pequeña recepción que se hará en nuestro honor.
No puedo evitar mirarla, me tiene cautivado. Ella solo me mira y sonríe, está un poco apenada, lo se por el color de sus mejillas, pero no dice nada, solo sonríe.
-Estas bien?
-Lo estoy. Señor Vegeta…
-Dime Vegeta, ahora soy tu esposo.
-Lo siento, debo acostumbrarme, recuerde que aún no lo conozco.
-Tenemos toda la vida para conocernos….
Maldición, vuelve a sonreír… me está matando. Es en este momento que vuelvo a recordar a Milk, la que me llevó a toda está situación. Si no fuera por la brillante idea de la hija de mi ama de llaves…
Ella y sus ideas, buscar esposa por carta… A quién se le ocurre?, casarse con una desconocida?...
Maldición, fue la mejor idea del mundo.
Flashback.
Estaba sentado en mi oficina, dentro de mi enorme mansión, cuando siento a la pequeña tocar la puerta. Como siempre, entra sin siquiera esperar respuesta, toca porque se lo he pedido miles de veces, pero jamás pide permiso.
Esa niña a veces me saca de quicio. Pero no puedo decir nada, es casi como una hija para mi, a pesar de que solo soy 16 años mayor que ella, pero vamos, hay padres a esas edad. Puedo verla como una hija.
Me saca de mis pensamientos y entra de forma juguetona y sonriente.
-Señor Vegeta…. llegó una invitación a otra boda… una de los accionista de su empresa…
Levanté una ceja y torcí el labio.
-Mucha información para un remitente… Sigues leyendo mi correspondencia sin mi permiso?
La chica sonrió como una niña y se acercó a mi. Se paró a mi lado y dejó la carta sobre el escritorio.
-Señor Vegeta, no se enoje conmigo, yo no tengo la culpa que aún siga siendo un solterón y no tenga esposa…
La fulmine con la mirada, ella de verdad quiere tocar ese tema.
-Milk… te dije que no hablaremos sobre mi vida sentimental.
-Pero señor, usted está muy solo, debe encontrar una esposa!... una mujer buena que lo ame!
-Sabes que no existe!. Tu bien viste cuando las mujeres de este maldito pueblo me dejan después de que les compro algo… Solo quieren mi dinero, no les daré el gusto de darles mi apellido!
-Lo se… aquí son todas unas interesadas… pero yo creo que no debería casarse con ninguna de esas brujas… Usted debe buscar por otro lado...
La volví a mirar a los ojos.
-A qué te refieres?
Sonrió, conozco esa picardía que lleva en sus ojos. De repente sacó un periódico especial, no pude ver la tapa, porque la apartó rápido. Llegó a una hoja en particular y cuando leyó lo que quería me entregó el papel.
"Esposa por correo"
-Que demonios es esto?.
-Mi primo conoció a una joven muy bonita, decente y virgen a través de esta revista… La chica es muy buena, hoy está esperando mi segundo sobrino.
-Vas muy rápido…
-Bien, omita lo de los niños… Solo piense que aún sigue con su esposa, y se quieren muchos…. Señor Vegeta, no es necesario juntarse con alguien de aquí. Estas mujeres son chicas buenas que publican sus direcciones y cartas de presentación en este diario, buscando un hombre decente, trabajador y fiel… Todo lo que es usted!... Quién sabe, encuentre una hermosa mujer.
Sonrío ante la tonta idea.
-Milk, sal de mi oficina, tengo mucho trabajo…
-Pero señor….
-Mira, yo se que te preocupas por mi, en más de una ocasión han creído que eres mi hija, y doy gracias de conocer a tu madre después de que nacieras!... Pero esto, es una tontería!... Cómo crees que puedo escribirle una carta a una desconocida y decirle… "Bien, cásate conmigo" y ella acepta y seré feliz?... Es ridículo!... No conozco a las mujeres esas, y si son peores que las de aquí?, y si llegan, me quitan todo y se van?... Jamás haría una estupidez así.
-Está equivocado. Para poder entrar a ese sitio, las personas del diario hacen una evaluación muy grande, me lo dijo mi prima. Les preguntan millones de cosas y solo cuando ven que la mujer es buena y decente, las dejan escribir sus cartas de presentación y dirección… No puede escribir cualquiera, créame…
-Está bien, está bien, te creo… me dejas trabajar ahora?
-Me promete que por lo menos leerá las cartas de presentación?
-Milk..
-Solo así me iré!...
-Está bien, maldita sea, eres insoportable!... lo prometo.
La vi aplaudir como una niña tonta y dar saltitos de felicidad, si sabía lo que me esperaba, hubiera saltado con ella.
Se acercó a mi, me beso en la mejilla y salió corriendo de mi escritorio, dejando la revista a mi lado. La tome y rápidamente la guarde en uno de mis cajones. La aparte de mi vista y seguí con mi trabajo.
Pasaron dos horas, mi vista estaba agotada, mi cuello duro y mi cabeza explotaba. Es muy difícil manejar la empresa de café más grande de todo el país… me consume, pero debo hacerlo por mi padre, se lo prometí en su lecho de muerte.
Me tire hacia atrás en mi sillón negro de terciopelo y mire el techo con pesadez. Que lugar tan grande y que solo me siento. Despacio tomé la carta de invitación que me trajo Milk y la abrí despacio.
Efectivamente era de la boda de mi socio Bardock. Al fin esa mujer llamada Gine le dijo que si. Ahora soy uno de los últimos soltero… Y seguiré así por mucho tiempo.
Sacudí mi cabeza, sacando esas cosas de mi mente. Cerré la carta, abrí mi cajón y la tiré adentro. Estuve a punto de cerrarlo cuando vi de nuevo aquella revista tonta que me había traído Milk. Sonreí divertido.
-Bien, prometí leer esto… creo que me divertire un rato con esta tontería.
Con total mofa, comencé a leer aquellas cartas de presentación que se veían en recuadros pequeños a lo largo de toda la página.
Al principio me pareció tonto, las mujeres parecían desesperadas, buscando maridos.
Lo primero que se me vino a la mente era que estas mujeres o eran muy feas o estaban muy locas, escribir la palabra "urgente" en una búsqueda de esposo es como mucho.
Sin embargo hubo una carta que me llamó la atención.
"Mi hermana me obliga a casarme, me da igual quién sea, solo sáquenme de este infierno… luego estaré lista para el divorcio"
No pude evitar sonreír. Al parecer una mujer de 30 años soltera que es torturada por su hermana para que se despose, casi como Milk que me tortura para conseguir esposa por tener 33 años y seguir soltero.
Mi sonrisa se amplió cuando vi la dirección, está bastante lejos de mí, debería tomarse un barco y navegar por semanas para llegar aquí, es obvio que jamás aceptaría ser mi esposa.
Sin saber porque, me dispuse a escribirle una carta presentándome y contándole muy pocas cosas de mi.
Me sentía ridículo y me juré jamás contarle de esto a Milk, esa niña es desesperante. Salí de mi escritorio y me dirigí al buzón más cercano de la ciudad. Lo hice caminando, no me pareció correcto sacar uno de mis caballos por algo tan tonto.
Deje la carta en el buzón y básicamente me olvide de ella por completo…. Hasta que después de tres semanas, Milk vino corriendo hacía mi escritorio.
Maldición, olvidé por completo que esa niña lee mi correspondencia, no pude ser tan tonto.
La vi entrar saltando, sumamente alegre. Me miró y mostró todos sus dientes.
-Señor Vegeta… llegó una carta para usted…
Así fue que comencé a hablar con ella. Cada tres semanas me llegaba su respuesta y yo cada día me metía más en el asunto.
Al parecer vive con un demonio como hermana, que quiere que se case con quién sea, la amenazó con que si no lo hacía, ella la ataría con uno de esos condes viejos y ricos, todo para quitársela de encima.
Me pareció una mujer muy estricta. Religiosa, de esas que no faltarían a la iglesia los domingos ni aún si estuviera el apocalipsis. Cada vez que me escribía era respetuosa y me hablaba de formas muy correctas.
Su escritura era hermosa, muy delicada. Le pregunté cómo es que escribía tan bien y me explico que pudo asistir a la escuela un tiempo, hasta que sus padres murieron y su hermana tomó el control de la casa. Lo primero que hizo fue sacarla de la escuela y tratar de buscarle marido. Pero claro, no lo logró. Y que ahora era ella la que quería casarse para poder irse lejos de esa casa.
Estuvimos casi un año intercambiando cartas. Le conté un poco de mi, solo un poco, tenía miedo que si supiera quién era deje de escribirme o peor, que solo quiera mi dinero.
Así que decidí contarle que trabajó para una empresa productora de café. Su respuesta me conmovió…
Me dijo que le parecía un trabajo muy decente y que estaría muy orgullosa de mi. De verdad eso me atrajo bastante, la simpleza con la que reaccionaba.
Una noche le envié una fotografía mía, tal como me la pidió y después de tres semanas, pude verla por primera vez en un retrato.
Era algo bonita, con ojos negros y cabello corto de igual color. No se veía atractiva para nada, pero si una mujer buena y eso era lo que yo quería. No pude apreciar su cuerpo realmente, tenía vestidos grandes y exuberantes, pero no me importo. Obvie toda esa falta de belleza física y la aparte dejando su sencillez y respetuosidad.
Y se lo dije, le pedí que se casara conmigo, por carta. La respuesta fue como siempre después de tres semanas, y aceptó felizmente. Me dijo que viajaría hacía aquí y yo me puse muy contento.
Les dije a todos en mi mansión y la verdad es que algunos se sorprendieron pero otros se pusieron felices. Si, me iba a casar con una desconocida y yo parecía bastante satisfecho.
Y llegó el gran día, fui al puerto una hora antes, estaba sumamente nervioso. Vi como el gran barco llegaba a su destino y con el traería al mio. Me acomode la camisa unas cuatrocientas veces, y sentía como mi espalda se llenaba de sudor.
Comencé a ver a todo el mundo bajar por la rampa. Pero no podía verla. Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Y si no venía?, y si era un engaño?... Maldición, tenía toda la iglesia lista, con mis invitados, si ella no llegaba, iba a quedar como un estúpido. Baje la cabeza con dolor, jamás la vi bajar de la rampa, me sentí un verdadero idiota. Había caído como un estúpido ante el juego de alguien muy perverso.
Pero de repente, alguien se acercó a mi. Mi corazón paso de frenético a no latir más. De verdad abrí la boca como un idiota, pues no podía creer lo que mis ojos estaban viendo.
-Señor Vegeta?...
No pude responder con rapidez, no se porqué, solo había dicho mi nombre y sonrió y fue suficiente para dejarme como un estúpido. La mire a los ojos, eran grandes de color azul. No entendí nada. Traía una sombrilla blanca y no me dejaba verla muy bien. Me levanté del asiento en donde estaba, camine dos pasos y me puse delante de ella. Mi corazón se detuvo al verla.
-Bulma?
Y volvió a sonreír.
-Lo siento. No es lo que esperaba?... Está decepcionado?
-Yo diría, sorprendido… No es como vi en la foto.
-Siento mucho mentirle, pero mi hermana dice que mi cabello y mis ojos son demasiado extraños y ahuyenta a la gente… por eso decidí enviarle la fotografía de una extraña… Podría perdonar mi mentira?
-No se preocupe, está perdonada…
Realmente en ese momento, no escuche bien lo que decía. Me quede hipnotizado con sus labios, eran rosados, carnosos, lujuriosos. Dios, me estaba poniendo como un joven adolescente con solo ver sus labios… y sería peor…
Traté de recomponerme mientras veía cada músculo de su rostro. Sus ojos azules brillantes, sus pómulos levantados finamente y sus labios que me estaban dejando sin aire. Veo como se mueve cuando habla, es demasiado sensual, pero muy inocente. No se da cuenta que cada vez que apoya su dedo índice en su boca, deja mi miembro más duro de lo que está.
Trató de desviar la vista y miró su cabello largo, de color azul turquesa y ondulado, le llega hasta la cintura… Por dios, su cintura, no pude evitar mirarla completamente. Tenía un vestido para nada decente, era más bien fino y provocativo.
Con un corset negro, que resaltaba por completo sus enorme senos, no pude evitar morder mi labio inferior. Baje la mirada y veía como al final de su corset, llevaba una falda larga de color blanco con dorado, pero no era gigantesca como en la foto, todo lo contrario, esta bajaba hasta sus pies, tal como me tenía a mi, a sus pies, pegada sobre sus piernas, era un manjar exquisito... Esto señores… será mío y de nadie más!.
-Disculpe por llevar estos atuendos… no pude cambiarme en mi camarote…
-Si usted se siente cómoda, está perdonada. -Sonreí para disimular mi grado enorme de excitación. -Y con respecto a la mentira de su persona...Yo también le he mentido, debo decirle que no soy empleado de la fábrica de café… soy el dueño.
Y me vuelve a regalar esa hermosa sonrisa inocente, mientras me muestra sus hermosos dientes blancos y muerde su uña del dedo índice… Me está matando.
-Bien, supongo que ambos somos pecadores por mentir, estamos a mano…
-Espero que no se enoje por ser rico?
-Solo si usted no se enoja por tener una rostro un poco bonito...?
Un poco?... De verdad… si te hubiera visto antes, ya estarías embarazada mujer...
-Creo que podré sobrellevarlo…
Sonreí como estúpido. Me acerque a ella y le ofrecí mi brazo. Ella lo aceptó enseguida.
-Mis cosas…
-No se preocupe, ya envié por ellas. Supongo que están como Bulma Brief?.
-Si lo están, también está mi ave en su jaula.
-No se preocupe, traerán todo, debemos irnos.
-De acuerdo… supongo que ahora tendremos tiempo para conocernos mejor, verdad?
-No mucho, el sacerdote nos espera para casarnos ahora, a las nueve…
-Bien, entonces creo que debemos correr...
Sonrió una vez más y asintió con la cabeza. Subimos al carruaje y terminamos frente al cura.
Final flashback
Y ahora está aquí, a mi lado. Llegamos a la recepción, es en el primer piso de mi mansión. Ya todos están aquí, esperándonos.
Aprieta mi mano, está nerviosa. Lo se porque suspira con pesadez. Me mira de nuevo y me vuelve a sonreír.
-Vegeta..
-Dime, Bulma.
-No me dejes caer por favor… suelo ser muy torpe y me caigo con facilidad.
-No lo haré, lo prometo.
Eso me pareció la cosa más dulce y tierna del mundo. No lo ha mencionado en las cartas, pero supongo que se apena, es por eso que no lo dijo. La vi como apretaba mi mano y sonrió al entrar a mi casa… nuestra casa.
Caminamos por la entrada y ya todos nos recibieron, había más gente, personas de la empresa y sus familias, no los invite a la iglesia, porque era algo privado, pero no pude zafarme de invitarlos a la fiesta. Comemos todos juntos, mi socio ofrece un brindis por mi esposa y por mi. Todos ríen y conversan de negocios, menos yo.
Yo estoy totalmente perdido mirándola a ella. Que sonríe como una princesa cada vez que alguna mujer ricachona y tonta se le acerca para acosarla y hacerle miles de preguntas.
Ella se ve simple y lujuriosa, demasiado. Solo sonríe y pasa las yemas de sus dedos sobre su pecho, acariciando un pequeño dije que cuelga de su cuello. Hace un recorrido lento y provocativo.
Dios mío… me voy a morir en cualquier momento. Todo lo que hace, lo hace de manera inocente y sin provocar a nadie, pero yo estoy enfermo… me estoy derritiendo con cada movimiento que hace.
Jamás en mi vida pensé que algo así podría aceptar casarse conmigo. Cuando hablábamos por carta le había tomado un cierto cariño como fraternal. Cuando me dijo que deseaba tener mucho hijos en algún momento, me dio como asco, sentía que debía tocar a mi propia hermana.
Pero ahora la veo ahí, parada, pasando su lengua por los labios cada vez que lleva una copa a su boca… maldición, quiero tener una docena de hijos con ella…
Veo a mi socio que se acerca a mí y levanta su copa.
-De verdad pensé que estabas loco Vegeta… pero esa chica es muy bonita, te felicito!... Espero que dure para siempre.
-Yo también lo espero…
No miento. Quiero que este conmigo hasta el día que deje de respirar. O Como dijo el cura, hasta que la muerte nos separe…
La veo caminar hacia mi y al quedar frente mio me mira y me sonríe.
-Bailas conmigo?
-Que?... yo… yo no bailo…
Ella sonríe de forma demandante, y me estira la mano.
-Yo creo que si… quiero bailar en mi boda… Puedes complacerme?
Quedó como un idiota asintiendo frenéticamente cuando escucho que quiere que la complazca… Ardo como un adolescente frente a una mujer sensual.
Caminamos hasta el medio de la sala y nos paramos junto a otras personas, la tomo de la mano y la cintura y trato de hacer lo mejor que puedo. Trato de concentrarme, ya que al atraerla hacia mi, ella pega sus hermosos y jugosos senos en mi pecho y logra descolocarme por completo.
Ella me sigue, con sus ojos clavados en los míos, me observa seria, como buscando algo, no sé qué es, pero yo no puedo hacer otra cosa que devolverle la mirada y verla fijamente. Pareciera que me la comeré en cualquier momento. Ella sonríe. Despacio se acerca a mí y apoya su mejilla sobre la mía. Suspira suavemente y yo cierro mis ojos. Me estoy desarmado ante mi hermoso ángel.
Pasaron la horas y la fiesta se acabó de a poco. Maldición, no he podido dejar de mirarla un segundo. Ella me mira y se me acerca despacio nuevamente, me sonríe de nuevo.
-El viaje ha sido muy largo… estoy cansada.
Asiento con la cabeza, mientras siento que mi corazón explota, llegó la hora de ir a dormir…. Llegó la hora de ir a la cama…
Los invitados se fueron y nos hemos quedado solos por primera vez, apartando mis sirvientes que están limpiando todo.
Sonrío para disimular lo frenético y excitado que estoy. Me aparto un poco de ella y trató de parecer calmado. Lo se, soy hombre, pero ante todo soy un caballero y aunque me muero por saltarle encima, debo ser respetuoso.
Tomó su mano y subimos las escaleras juntos. Me freno en un pasillo inmenso y miró sus ojos.
-Tienes que descansar…
-Bueno… yo…
Baja la mirada apenada, dios hasta eso me pone duro. Debo alejarme un poco de esta mujer, me está matando.
-He preparado un cuarto para ti al final del pasillo. Recién nos conocemos y entenderé si aún no estás lista para dormir conmigo… Te lo dije antes, tenemos la vida entera para hacerlo…
Siento mi miembro reprocharme cada palabra. Vamos, quédate quieto, se respetuoso, ya habrá tiempo para eso. La veo que me mira seria y fijamente.
-Harías eso por mi?...
-Si, por supuesto.
-Gracias por entender, Vegeta…
-Lo entiendo… cuando estés lista, vendrás a mí y yo te recibiré…
La mujer me mira fijamente con los ojos grandes, como si le sorprendiera lo que acababa de decir. Miró el suelo como pensando en algo. Me volvió a mirar y volvió a sonreír. Era exquisita.
-Gracias...
Beso su mano en señal de respeto y la veo como se aleja de mi. Siento que me falta el aire, no se cuanto podré resistirlo, espero que lo caballeroso no se me vaya por la tubería.
Llevo dos semanas casado con esa espectacular mujer y cada día me sorprende más.
Todas las mañanas va corriendo a mi cuarto y me despierta con un café negro y bien cargado. Se sienta en mi cama y me sonríe de una manera dulce y provocativa.
Quizás no quiera provocarme, pero yo cada día llegó al límite. Cada día estoy peor. La veo feliz, como si no tuviera que escuchar a alguien que la perturba. Está más suelta y habla un poco más conmigo.
Le cuento de la empresa y de cómo van los cultivos de siembra. Ella me sonríe y me pregunta con entusiasmo. Luego me cuenta las cosas que hace, como ir al pueblo a conocer el lugar, tocar el piano, visitar a la modista, porque perdió la llave de su baúl y no tenía ropa, yo quería que anduviera desnuda, pero no me pareció conveniente decirle eso, así que le pedí que busque la modista que más le guste y se haga los vestidos que quiera, y en eso ocupa su tarde.
Al principio no quiso, le daba pena que yo le de dinero, pero luego se fue acostumbrando cuando le dije que era mi deber como su esposo.
Ella remarcó que no puede aceptarlo, ya que no cumple como esposa en la intimidad.
No lo niego, me prendí fuego cuando la escuche, pero disimule muy bien, diciendo que eso no era importante. Una vil mentira.
Como siempre me regaló una de sus inocentes y hermosas sonrisas. Comenzó a usar vestidos hermosos y muy provocativos. Cada vez que venía a mi escritorio a mostrar su prenda nueva, yo me incendiaba.
Pero me limitaba a mirarla, sonreirle y decirle que le quedaba bien. Parecía frío, pero era necesario para mantener mi caballerosidad intacta.
Y todas las noches, cuando cenábamos juntos, ella me servía la comida. Porque así lo deseaba, yo le dije que había sirvientes para eso, pero ella se negó, dijo que quería complacerme con algo.
No se si sus palabras tienen doble sentido, no creo que así sea, pero de verdad me estaba volviendo loco.
Ella se sienta frente a mi y me sonríe, me pregunta cómo me había ido en mi trabajo. Le comento lo que había pasado y le dije que a la mañana iría al campo, a ver como iban las cosechas.
Sus ojos brillaron.
-Yo jamás vi un sembrado. Cuéntame como es Vegeta.
Me tense cuando sentí su mano sobre la mía, sí, hasta ese simple roce me vuelve loco… dios, soy un maldito enfermo.
-Es grande, muy verde… Quieres ir conmigo?
Su sonrisa se amplia llena de felicidad.
-De verdad puedo ir contigo?. No quiero molestar.
-Bulma, eres mi esposa, no me molestas… Además, me gustaría que conocieras nuestras tierras… también son tuyas…
Ella mira el suelo con el rostro rojo. No pude evitar sonreír.
-De acuerdo, iremos en carruaje?
-No, usaremos los caballos de los establos… Has montado antes?
-La verdad, no. Mi hermana no me lo permitía… decía que podía perder mi virginidad…
Sonríe de forma burlona. Me llama la atención su comentario.
-Bueno, estaba equivocada.
No puedo decir más que eso, me tiene como idiota mirándola.
-Lo se… no fue un caballo el que lo hizo…
Abro mis ojos de repente. Ese comentario me deja curioso y demasiado excitado. La vi con una expresión de lujuria, pero rápido cambió el tema.
-Terminaste con eso?... quieres más?
-Estoy bien.
De verdad no puedo contestar otra cosa. Está mujer será mi perdición.
A la mañana siguiente despertamos muy temprano, Bulma se puso uno de sus vestidos nuevos. De esos que le apretaba sus senos y los dejaba ver excitante en un hermoso escote, con una falda larga hasta los pies, entallada al cuerpo, mostrando la hermosa figura que moría por ver desde hace varios días.
Como siempre fue corriendo hacía mi cuarto. Yo ya estaba listo y la mire con agrado al ver su hermosa sonrisa.
-Estoy lista!...
-Bien, vamos.
Salimos de la habitación y bajamos las escaleras. Note cómo le brillaban sus ojos, de verdad estaba emocionada.
La ayude a montar uno de mis mejores caballos. Debo reconocer que quería impresionarla al mostrarle lo mejor de lo mejor y su entusiasmo, no me decepciono.
Se sorprendía con todo y veía alegre todo lo que yo le mostraba en el camino. Después de media hora de viaje, llegamos a nuestro sembrado. La ayude a bajar y mientras lo hacía, ella se dejó caer en mis brazos.
Me miró intensamente mientras mordía su labio inferior. Me volvi loco y me aparté rápidamente. Sentí que le haría el amor en ese mismo momento. Ella volvió a sonreír y miró el suelo.
-Lo siento… me caí…
-No te preocupes. -Le ofrecí mi brazo como todo un caballero. -Vamos?
Ella aceptó y sonrío, asintiendo con la cabeza.
Caminamos juntos por los sembrados mientras vemos a todos los campesinos trabajando y sonríen cuando nosotros pasamos.
Me detengo ante una planta y le muestro a Bulma como debe cortar los granos para su mejor cosecha, ella me miraba atenta y se divierte tratando de imitar mis movimientos. Toma uno de los granos y lo aprieta despacio, pero este sale disparado y se posa justo sobre la abertura de sus senos. Se ríe burlona y posa unos dedos en sus labios inocentemente en señal de pena, pero muy divertida.
Yo sonrío ante la acción, es simple y dulce y me vuelve loco.
Seguimos caminando sobre los cultivos y la escucho hablar cerca de mi odio.
-Por qué buscaste una esposa por correspondencia?
La miro despacio y le sonrío.
-Bueno… no es fácil encontrar una mujer que se fije en ti por lo que eres y no por lo que tienes… Es por eso que te dije que era un simple empleado de una empresa de café… Tu reacción fue la que esperaba.
Ella sonríe sonrojada, mira el suelo y me vuelve a mirar con esos zafiro preciosos que me fascinan.
-Nunca me interesaron las cosas materiales… Vivo el día como si fuera el último y disfruto de los placeres de la vida…
Despacio se me acerca, moviendo sus caderas, meciéndose con lujuria, exitandome hasta el límite. La tomo de la cintura y nos hacemos aun lado, nos pegamos contra una plantación alta para que nadie nos viera. Ella sonríe y me mira de nuevo. Posa su dedo índice en sus labios y susurra.
-Crees como mi hermana? -Hace muecas inocentes y lujuriosas… extraño, pero ella logra hacerlas.
-Que cosa? -Trago fuerte al sentirla tan cerca de mi.
-Que disfrutar de los placeres, es pecado?...
Lleva su dedo hacía mi pecho y toca con firmeza. Mi respiración comienza a volverse un poco brusca. Estamos hablando y yo estoy que exploto de excitación. Tomo su mano y la beso sin pensarlo. Ella me sonríe de nuevo y vuelve a morder su labio inferior. No puedo resistirme y le pregunto algo que no me dejó dormir en toda la noche.
-Tu disfrutas todos los placeres?...
-Sí… absolutamente de todos…
-Creí que tu hermana te cuidaba todo el tiempo, prohibiendote esas cosas…
Bulma se safa de mi agarre y vuelve a posar su dedo en sus labios, dios, como amo cuando hace eso, me vuelve loco. La veo sonreír con picardía.
-Lo hacía… pero ella también se hundía ante los pecados de la carne y salía de vez en cuando… dejándome sola… y ahí era cuando hacía mis travesuras…
No lo resisto más. Me acerco despacio y le susurro a su oído lo más seductoramente que pude.
-Y… eres muy traviesa?...
Creí que la estaba seduciendo, pero realmente fue ella la que me lleva al límite de todo cuando me responde de la misma manera en mi oído, dejándome sin aire y completamente excitado, más de lo que ya estoy.
-No se… quieres ver?...
No puedo evitar sonreír. Me acerco despacio y pego mis labios con los de ella. Bulma me mira divertida y me corresponde rápidamente.
Sus labios son cálidos y demasiado suaves. Me estoy volviendo loco, tanto que no me doy cuanta cuando comenzó a meter su lengua exquisita dentro de mi boca.
Trato de ser cortés, lo juro… pero no puedo, siento como toma mi mano derecha y la posa en uno de sus senos. No puedo hacer otra cosa que apretarlo con muy poca delicadeza, estoy al borde de la desesperación y me estoy volviendo loco.
Con la mano que me quedó libre, la tomo más fuerte de la cintura y la pego totalmente contra mi cuerpo, mostrándole lo mucho que la deseo, haciendo notar mi enorme excitación.
Ella sonríe sobre mis labios y comienza a apretar la mano con la cual le toco uno de sus pechos. Me exige que lo apreté y yo la obedezco rápidamente. No aguante más y baje mi mano izquierda a sus glúteos. Lo apretó sin reparo y me siento morir cuando ella me responde la acción con un tremendo y sensual gemido.
Sus manos me tocan la espalda y el pecho, siento mi cuerpo arder cuando comienza a bajar y roza mi miembro.
Siento su mano derecha tocarlo despacio sobre la tela. Gruño desesperado. Esta mujer me hace perder la cabeza.
No sé en qué momento me aparté de ella, la tome de la mano y la subí rápido al caballo con el que había venido. Yo me subí delante, para cabalgar, y olvidé el mio, pero no me importo, solo quería llegar a casa, encerrarme en mi cuarto y hacerle el amor a mi esposa como una fiera salvaje…. De verdad la necesitaba urgentemente.
Continuara en otro cap?...
