Miles de disculpas por esta tardanza, estoy muy vaga últimamente y me daba una pereza continuar con el fic, parece que ahora ha vuelto a mí las ganas.
Deciros también que no queda mucho para que este fic llegue a su fin, como mucho tengo pensado hacer unos tres o cuatro capítulos más.
No quería que fuera una de esas historias tan largas, porque si no es muy buena, se hacen pesadas, aunque he de decir que no pensaba hacerla tan larga, pero mientras escribía, decidí que las cosas apresuradas no siempre salen bien, ya pienso que los sucesos de esta historia están pasando muy rápido, pero como he dicho tampoco quiero que sea un fic eterno.
Bien, sin más rollo, aquí les presento el nuevo capítulo de PODER, deseo con todo mi corazón que les guste y que por favor me dejen comentarios, aunque sean de crítica yo acepto todo.
También repetir que la mayoría de los personajes de esta historia no me pertenecen y agradecer a todas las personas que han leído o están leyendo mi fic, a aquellas que me han mandado reviews queriendo que continúe la historia, significa mucho para mí y por vosotras me he vuelto a poner en ello.
Saludos y hasta el próximo capítulo.
La estrategia
Estaba tumbado en su cama, ya llevaba varias noches sin dormir, pensando en la mejor estrategia para derrotar al imperio Change, sabía que después de la insultante derrota que sufrió su padre, el pueblo no se quedaría mucho tiempo más de brazos cruzados.
Miró al otro lado de la cama, ella dormía profundamente, parecía agotada después de su flamante encuentro, como cada noche, ya era costumbre que se unieran antes de dormir, y como cada noche desde la batalla, el no conseguía conciliar el sueño.
Por la ventana ya entraba la luz del amanecer y decidió ir a darse una ducha antes de los encuentros políticos matinales. Desde que regresaron, tanto Brolly como Kakarotto se reunían los tres junto con Valian para pensar un buen plan de estrategia para conseguir una victoria segura en terreno enemigo, pues estaba claro que tendrían que ser los Saiyajins los que tendrían que volver a atacar.
Freezer había sido muy listo, peleando en su territorio y con el nuevo laser destructor que había creado, tenía el 99 % ganado, así que no podían arriesgarse a iniciar un segundo asalto sin tener todas las cartas sobre la mesa y varios ases en la manga.
Cuando salió del baño se encontró con la terrícola preparada para entrar en el aseo.
- Vaya – dijo con posado de decepción – tenía planeado unirme a tu baño matutino.
Con una sonrisa en la boca, el ahora rey saiyajin, se quitó la toalla que llevaba envuelta alrededor de la cintura y dando media vuelta regresó al baño, detrás de él una Bulma sonriente le siguió.
No podía explicar lo que le había pasado con esa mujer, se había convencido desde que la conoció que la odiaba, pero sin darse cuenta ya se había hecho un hueco en su vida, un hueco irremplazable, pues jamás en toda su vida, había encontrado en una mujer lo que ella de daba.
En un principio se dijo a si mismo que era solo sexo, pero pasaban los días y si ella no amanecía a su lado, se pasaba todo el día de mal humor, incluso había noches que se conformaba con que la pasaran hablando y finalmente que ella se quedara dormida en sus brazos.
No podía entenderlo, en toda su educación, jamás le enseñaron a sentir amor hacia otra persona… amor… eso era lo que sentía por ella y que tanto le había costado reconocer, aunque jamás se lo diría con palabras.
Otra mañana despertando solo en la cama, no era normal en el, desde que se hizo hombre, no había pasado una sola noche sin compañía, pero desde que se había recuperado de la batalla en el planeta Change, había dormido solo, eso se debía a esa maldita mujer, Chichi, con la que se había encaprichado tanto, hermosa como ninguna y un carácter saiyajin a pesar de no ser de la raza, pero desde el primer día que juro llevarla a su cama, ella le había rechazado, al regresar de la patética batalla, en la que su padre y el rey habían perdido la vida, Kakarotto fue a encontrar a esa mujer terrícola, para volver a cortejarla y así desahogar sus necesidades sexuales. Pero otra vez la mujer se rehusó a estar con él, no podía entenderlo, hasta ahora todas la mujeres hacían cola para pasar una sola noche con el guerrero, era la primera vez que alguien se le resistía tanto y eso le aumentaba el deseo hacia la mujer.
Se levantó de la solitaria cama y se fue a darse un baño de agua fría, una vez aseado puso marcha hacia la sala del trono donde se encontraba cada mañana con su nuevo rey para discutir un nuevo plan de ataque, pues el pueblo pedía a gritos una venganza, pero la situación no estaba para ir a pelear sin más, pues otra derrota como la que sufrieron, sentenciaría el fin de la raza guerrera.
Un amanecer más despertando en ese pútrido bar, desde que había regresado de la deplorable batalla contra el ejército de Freezer, no había podido regresar a su casa, donde allí se confirmaría que su mujer estaba muerta, la había enterrado, aun así, no le cabía en su mente que una guerrera tan fuerte como ella, había sido derrotada en batalla.
En lo único que pensaba era en la venganza que se cobraría, aunque ello significara unirse a ella en el otro mundo.
Se reunía cada mañana con el nuevo rey y el otro superviviente de la batalla, Kakarotto, para planificar el siguiente ataque, pero el ya estaba harto de esperar, en lo único que Brolly podía pensar era en derrotar a los lagartos y conmemorar a su esposa fallecida.
Valian llamó a la puerta de la sala del trono, una voz le ordeno que entrara, una vez dentro se encontró como cada mañana con los tres guerreros saiyajin, el rey sentado en el trono, Brolly de pie en medio de la sala y Kakarotto apoyado en una de las columnas que presidian el pasillo hacia el monarca.
Tomo su lugar junto al rey y espero a que uno de los tres prosiguiera con su conversación matutina.
El primero en hablar fue Brolly, que aun tenia efectos del alcohol consumido esa noche, alegando que ya estaba harto de tanta espera, que su sangre guerrera le pedía a gritos pelea, estaba tan desesperado que se le podían contar las venas que se le marcaban en el cuello y frente.
- Cálmate Brolly – le dijo Kakarotto – tendrás tu pelea, pero espera un poco, si vamos así sin más, pasara lo mismo que la ultima vez…
- Crees que me importa! – le grito el saiyajin en medio de la sala – ya he perdido todo cuanto tenia!
- Pero yo no quiero perder lo que aun me queda – le habló Vegeta, levantándose del trono – me importa bien poco que no valores tu vida y la de los demás, pero yo no voy a cometer el mismo error que cometió mi padre. Antes de pelear, tenemos que asegurarnos la victoria, créeme, tengo tantas ganas como tú de eliminar a Freezer, pero no quiero que por eso la raza saiyajin acabe en la extinción.
- Si me permite entrometerme alteza – habló el consejero – le he dado muchas vueltas, y creo que el laser que tanto Kakarotto, como Brolly nos explicaron que arrasó con más de la mitad de las naves saiyajin, lo más probable es que lo disparen cuanto se den cuenta que alguna nave sospechosa se acerca a ellos, porque si se disparara automáticamente, podría eliminar a sus propias naves, aunque es solo una idea claro.
- Menuda tontería acabas de contar viejo – le grito Brolly, que le parecía absurdo su razonamiento.
- No creo que sea tan tontería – contesto Vegeta, con el semblante pensativo – si fuera tal como dice Valian, cosa que me parece razonable, solo tendríamos que buscar una manera en la que no nos detectaran como hostiles, para poder infiltrarnos en su planeta con la totalidad de nuestros guerreros.
- Y si, simplemente buscáramos una manera que no nos detectaran? – habló el más joven – la princesa terrícola es experta en tecnología no? Y si diseñara un especie de escudo que hiciera que no se detectaran las naves?
- Me parece una excelente idea – dijo Vegeta, ahora emocionado por haber dado un paso adelante – Valian, ve y háblale a Bulma, que se ponga de inmediato a diseñar ese escudo protector, - el consejero asintiendo se fue de la sala para encontrar a la princesa terrícola. - Kakarotto, quiero que todos los soldados disponibles del planeta, dispongan de los campos de entrenamiento de palacio. – le ordenó el rey, el soldado asintió y también se fue del lugar.
- Solo espero que esa mujer construya ese patético escudo lo más pronto posible – dijo Brolly y con esto dejo solo al rey en la inmensa sala.
Bulma se encontraba en el laboratorio cuando apareció Valian, parecía nervioso y empezó a explicarle el plan del rey, no hizo falta que le dijera nada mas, ella sabía perfectamente que hacer, ya había construido una vez un escudo protector para su planeta, aunque al final no fuera de mucha ayuda. Así que construir un escudo para las naves no sería muy complicado, el problema estaba en conseguir que ese escudo eliminara todo rastro de la nave que tenía que proteger, llevaba todo el día trabajando cuando ya se hizo de noche, se quedó sola en el laboratorio, pero si quería resultados inmediatos tenía que trabajar duro y eso implicaba pasarse toda la noche en vela.
En su habitación Vegeta, repasaba el día pasado, tenía un plan para poder atacar a su enemigo sin perder de entrada a todos sus soldados, en los campos de entrenamiento los guerreros saiyajins, indiferente de la clase que eran, ya habían empezado esa misma tarde a entrenar, si todo iba bien, no tardarían en ponerse en marcha hacia el planeta Change, aun así, el sentía que no era lo fuerte suficiente para vencer a Freezer, sabía que sin duda ya había superado a su difunto padre, pero Freezer era mucho más poderoso y le hervía la sangre solo pensarlo.
Valian le había informado que la princesa terrícola ya estaba en labor de construir los escudos, así que seguramente, esa noche la pasaría sin ella, por lo que decidió seguir entrenándose en la cámara de gravedad que tenia para él solo.
Ya pasada una semana…
- Por fin terminé!! – dijo la científico de pelo azul, secándose las gotas de sudor y grasa de la frente y levantándose de un brinco se fue directamente a buscar a su hombre, para darle la gran noticia.
Vegeta se encontraba entrenando, como de costumbre en la última semana, de repente la cámara de gravedad se apagó desde el exterior, cosa que le irritó, quien se atrevía a molestarlo durante su entrenamiento?!
Cuando salió fuera, se encontró a la mujer, su mujer, lucia horrible, aunque él no tenía un aspecto mejor.
- Vegeta! Ya lo he terminado! – le dijo casi saltando de alegría.
El saiyajin se quedó en shock, no podía creer que esa mujer ya hubiera terminado el trabajo, sin duda gozaba de un gran don para la tecnología.
- Bien mujer, ahora solo hay que aplicarlo a las naves y … - pero fue interrumpido.
- Lo lamento Vegeta, pero en una semana solo he podido crear un escudo para una sola nave.
Eso era una pega, una sola nave, tenían que ir cientos de naves, en una sola no cabrían suficientes guerreros para ganar esta guerra, pero entonces el ahora rey tubo una idea y sin prestar más atención a la mujer se marcho a toda prisa para encontrar a los tres hombres con los que habían participado en el plan de ataque.
- Maldito Vegeta, me tienes una semana trabajando para ti y ahora te vas sin más. – dijo la mujer terrícola, pero estaba tan cansada que sin darse tiempo a enfadarse se fue directa a su habitación para dormir unas horas.
En la sala del trono, se encontraban los tres hombres escuchando la estrategia que les explicaba su rey.
- Como solo disponía de una semana, Bulma solo ha podido crear un escudo para una nave, pero esto no es problema, se me ha ocurrido una idea, aplicaremos el escudo en la nave real, donde iremos los mejores guerreros, esta será la única nave que se adentrara en la órbita Change para evadir el laser destructor de Freezer, una vez en el planeta, nos dirigiremos a desactivar el laser para que el resto de naves saiyajns puedan aterrizar en el planeta de los lagartos sin ser destruidas, una vez allí iniciaremos la guerra que nos conducirá a la victoria.
- Buena idea majestad – dijo el más joven de los guerreros – de esta manera podremos ir tantos guerreros como queramos sin tardar más tiempo en construir más escudos protectores.
- Pero mi rey – hablo ahora el consejero – ya sabe cómo se desconecta ese laser?
Se quedaron todos en silencio, no había pensando en ello, sin duda él poseia una gran inteligencia, pero no tenia conocimientos de una tecnología tan avanzada.
- Porque no nos llevamos con nosotros a la princesita terrícola – hablo Brolly.
- Ni hablar! – se enfado Vegeta – solo nos seria una molestia, hablaré con ella para que me explique cómo desactivar ese laser y yo mismo lo haré.
Vegeta regresó a su habitación, para encontrarse a su mujer dormida plácidamente "debía estar muy cansada" se dijo a si mismo mientras se sentaba al borde de la cama y la observaba, empezó a pensar en la batalla se que avecinaba, sin duda había conseguido mucho poder en los entrenamientos que había hecho en la cámara de gravedad, pero…, sería suficiente para vencer a Freezer? Podría regresar con vida para estar con ella para siempre? Dentro de muy poco lo sabría y las ansias de una batalla inolvidable ya crecían dentro de él.
Continuará…
