Disclaimer: Esta historia no es mía y pertenece a Kira Renge la versión original es del anime y manga de Fairy Tail, y yo he pedido permiso para adaptarla a Bleach. Los personajes deBleach tampoco me pertenecen solo a su respectivo creador: Tite Kubo.

Hoy tendremos dos capitulos asi que sera este y uno extra. El otro lo publicare en la noche más o menos.

P.D ¿Se imaginan a Masaki de forma agresiva y que da miedo? Lean el capitulo y entenderan, ademas de que seria algo divertido para el capitulo.


Capítulo 8

Masaki Kurosaki

-Rukia quien tarareaba una canción, iba alegremente hacia la mansión Kurosaki, la razón de su alegría era que era que ya que había terminado el torneo, y por supuesto había ganado ahora le quedaban el resto de los días para relajarse y disfrutar un rato. Habían ido al parque a petición de Karin y Yuzu que querían salir y como no pudieron negarse fueron ese mismo día, mientras Rukia tarareaba observando el paisaje a través de la ventana bajo la mirada del peli naranja, Karin y Yuzu la miraban igualmente sonriente ya que el ánimo de la pelinegra era contagioso. Ichigo la veía detalladamente, y luego suspiro pensando en cómo dar el siguiente paso para ser más amigos, ya que ella lo había hecho el día anterior.

Cuando la limosina se detuvo, la primera en salir fue Rukia, seguida por los demás que la miraban sorprendidos, jamás habían visto tan alegre y agradable a la pelinegra, mientras Rukia pensaba en llegar a su habitación, darse un baño caliente, dormir y luego hacer la cena, no sabía en qué momento yacía en el suelo con una masa caliente sobre ella, es que ¿Siempre tenían que tirarla al suelo? Pensó la pelinegra quien abrió los ojos para ver quién era dicha persona, observo un cabello naranja bastante claro, largo y sedoso lo llevaba recogido pero aun asi podía apreciar su largo que llegaba casi al final de la espalda, llevaba un corte grafilado y tenía el cabello pequeños rulos, no entendía a quién pertenecía aquella cabellera, pero no era capaz de ver bien su rostro, los demás que llegaron detrás de ella se quedaron viendo la escena, hasta que Ichigo reconoció quien era.

— ¿Mama? ¿Qué haces aquí? —preguntó para luego arrepentirse y comenzar a retroceder. La persona que rodeaba a la pelinegra se levantó y estaba rodeada de un aura negra deprimente, sus ojos eran tapados con su flequillos y sus ojos brillaban debajo de esto, tenía los ojos miel casi igual que los de Ichigo, lo diferente era que lo miraban que ojos de asesino, luego de unos segundos ya estaba Ichigo con un chichón en la cabeza, esto le causo gracia a las demás.

— ¿Acaso no puedo visitar a mis hijos? —dijo la mujer.

—Lo siento mama—contestó el peli naranja suspirando.

— ¡Mama!-gritaron las dos niñas lanzándose sobre la mujer.

—Hola mis niñas-comento embozando una sonrisa dulce.

Masaki Kurosaki era la hermosa esposa de Isshin Kurosaki, su belleza dejo sorprendida a la pelinegra, era la más hermosa mujer que había visto en su visa, su cabello, sus ojos miel, ahora que la podía ver mejor, sus rulos caían elegantemente por su espalda, vestía con unos Jeans negros y una pollera blanca, que hacía que su cuerpo se resaltara viéndose elegante y sofisticada, también llevaba una chaqueta que hacia juego y que se moldeaba bastante bien a su cuerpo, Masaki no parecía mayor de los treinta años, era conocida por su belleza al ser anteriormente una modelo exitosa, y en la actualidad era una empresaria de diseño de modas y dirige una agencia de modelo. La mujer se alejó de las niñas y vio a Rukia con una sonrisa.

—Hola Rukia.

—Hola señora Kurosaki—dijo y le sonrió.

—Oh vamos Rukia, puedes decirme Masaki—le dijo y la agarro de las manos.

—Claro-Masaki-san-le dijo sonriendo. La mujer no pudo evitar abrazarla con todas sus fuerzas, después de todo era su suegra, quería bastante a la pelinegra desde que era pequeña, era el retrato vivo de querida amiga Hisana, quien no podía perdonarse el hecho de que no estuvo cuando Hisana había muerto, pero a pesar de eso sabía que el destino le permitía ver a la hermosa Rukia quien tenía un gran parentesco con su hermana, observo a la pelinegra con mirada triste, y la abrazo de nuevo, a veces extrañaba hablar con su querida amiga.

—Mama está aplastando a Rukia—dijo Ichigo molesto.

—Oh cállate Ichigo, no te pongas celoso que soy tu madre, y a Rukia no parece molestarle—le dijo con una sonrisa burlesca, y abrazando más a la pelinegra—. ¿Por qué todos insistían en ponerlo celoso?

—Mama—dijo Ichigo.

Masaki se separó a regañadientes de la pelinegra para luego ver su hijo de mala manera, observo a los dos chicos detalladamente al parecer no habían logrado llevarse bien, pero tenía un plan. Supuso que la razón de que no se llevaran bien era culpa del peli naranja ¿Cómo lo sabía? Por su puesto, su sexto sentido materno se lo decía, ella amaba a su hijo pero a veces era un grandísimo idiota, su sueño era que ellos dos se llevaran bien y que incluso se amaran, pero no sabía si aquel sueño se haría realidad.

—Buenos chicas, vine aquí porque, ¡Vamos a salir! —comunicó la mujer.

— ¿Qué? —preguntaron todos.

—Que vamos a salir un rato, cambiase a una ropa más cómoda y los veo aquí para irnos.

—Yo no quiero ir mama, estoy cansado, quiero dormir, y además salir con mujeres es una molestia.

—Pues que mal querido hijo, no te estoy preguntando asi que alístate ahora—le dijo con un tono amenazante.

Ichigo asintió, no quería ver a su mama molesta, si creía que Rukia y Matsumoto eran aterradoras, no quería enterarse de como era su madre conocida como "La chica naranja" que era un apodo de su madre cuando estudiaba en la secundaria, era conocida por los pandilleros quien la describían como un monstro asesino que no necesitaba armas para dejar lamiendo el escusado a cualquier persona, no duro mucho esa faceta luego de que conociera a su padre, el cual con ayuda de Byakuya y Hisana la ayudaron a salir de esa forma y ser un poco más amable, solo un poco, su amistad con Hisana fue bastante bueno y todos ellos crecieron juntos, se sorprendía como Byakuya había soportado todos esos años siendo alguien tan tranquilo y frio. Quería mucho a su mama, pero a veces le causaba miedo las miradas que esta le daba. Su madre sonreía triunfante, le encantaba asustar a su hijo.

Luego de un rato, todas estaban cambiadas y listas para el viaje, Masaki saco de su bolso un juego de llaves, camino hasta el gigante garaje donde tenía diversos tipos de auto, y saco un deportivo rojo. Yuzu, Karin y Rukia iban en la parte de atrás y Masaki era el conductor quedando el peli naranja como el copiloto, aunque este tenía una cara de fastidio ya que realmente quería descansar y en una salida de chicas nunca las cosas iban bien, además de que solo había un hombre.

No tardaron mucho en llegar al lugar, Masaki se estaciono frente a un gran edificio de ventanales que tenía unas gigantescas letras que decían "Agencia MK" todos estaban confundidos, y la peli naranja sonreía triunfante, ahora todos tenían un mal presentimiento, Masaki tenía un plan, que llevaría a cabo por el bien de su futuro como abuela y de sus mini Rukias y mini Ichigos.

Masaki fue la primera en salir llamando la atención de hombres como mujeres, causando que muchos de ellos se acercaran a pedir autógrafos, hacer preguntas o simplemente alagar su belleza y su esfuerzo en todo el trabajo que ha hecho.

Luego bajo Ichigo que fue recibido por todas las chicas del lugar, el vestían con unos jeans oscuros y una sudadera, Rukia se puso algo celosa ya que él ni siquiera aparto a las mujeres, más bien estaba encantado, y decidió dejarlo pasar.

Todas halagan sus músculos, porque cabía decir que Ichigo tenía el cuerpo muy bien formado, y sus músculos se notaban a través de la sudadera. Yuzu bajo seguida de Karin y fue recibida por todos diciendo lo adorable que se veían, Yuzu por su parte tenía un lindo vestido rosa que la hacía ver más tierna y encantadora, al recibir alagados esta sonrió y a todos se les derritió el corazón de la ternura, Karin quien era más rebelde y no tan tierna, llevaba unos jeans y una camisa deportiva roja, todos la halagaron igualmente por ser un niña ruda y al mismo tiempo tierna, ambas llevaban el cabello largo Yuzu suelto y Karin en una trenza francesa que le quedaba perfectamente bien.

La última en salir fue Rukia que causo que todos los hombres se le acercaran, le besaban la mano, le decían halagos, y admiraban sus grandes y hermosos ojos violetas y ¡Hasta la invitaron a salir! Estaba vestida con un short rasgado blanco y corto que dejaba al descubierto sus largas, delgadas y blancas piernas, unas botas negras cortas, un corsé corto que dejaba un poco al aire su estómago plano y una chaqueta que hacia juego con el conjunto, su cabello lo llevaba suelto y un poco desordenado, llevaba de collar de una luna plateada que anteriormente había pertenecido a Hisana.

Ichigo aparto a varias de las mujeres que aún seguían invitándolo a salir, para percatarse de los pervertidos que se acercaban ala pelinegra, este hirvió de furia y se apartó del lugar siendo perseguido por el montón de chicas, eso estuvo bajo el ojo de Masaki quien sonrió por lo bajo.

Dejaron a sus admiradores desilusionados y entraron al edificio, muchas personas los saludaban a la mujer y este les devolvía el saludo respetuosamente, se detuvieron en una puerta de vidrio.

— ¿Qué demonios hacemos aquí mama? —preguntó un cabreado Ichigo.

— ¡No le hables asi a tu madre idiota! —dijo Rukia dándole un codazo en las costillas.

—Gracias Rukia-chan, me ahorraste el golpe que le daría yo—dijo sonriendo la mujer y bajando su puño.- Quiero que modelen para mí.

— ¡¿Qué?! —gritaron ambos.

—Quiero que modelen para mí—dijo sonriendo—. Adema Rukia quiero que modeles para mí un hermoso vestido y un traje de baño-dijo tomándola de la manos.

—Pero Masaki-san, no creo que sea la indicada, hay modelos aquí con mejor cuerpo que el mío—dijo y miro a las modelos que lucían un cuerpo de revista.

—Es verdad, pero tú eres hermosa y no necesitas tener el mejor cuerpo para hacerlo—dijo sonriendo.

—Olvídalo mama no voy a modelar.

—Oh Ichigo sí que lo harás, porque puedo traer a los otros modelos para que estén con Rukia-chan, juntos, muy juntos—dijo la peli naranja e Ichigo se cabreo.

—Está bien—dijo, no permitiría que otro hombre tocara a la pelinegra. Masaki sonrió.

—Ya cayo—pensó.

Rukia acepto modelar ya que no quería ver molesta a Masaki y sabía lo que era capaz de hacer si se negaba, y ya había vivido una experiencia y no quería volver a repetirlo ya que según Masaki su lema es: -Si desobedecen hazle saber que las consecuencias pueden ser peor de lo que se imaginan. Por otro parte Ichigo acepto modelar por dos razones: la primera era que no quería que ningún otro hombre tocara a su enana, y la segunda era que si ocurría la primera no quería imaginarse las cosas que la obligaría a hacer con otro hombre que no era el, y las cosas terribles que le haría a él después, su madre podía ser muy terrorífica.

Yuzu y Karin miraban burlonas las expresiones de la pelinegra e Ichigo, ambas tenían algo de miedo preguntarle a su madre si tenían que participar, y no querían negarse ya que habían escuchado los rumores de lo que la peli naranja era capaz de hacer y lo aterradora que podía llegar a ser.

—Yuzu, Karin ustedes solo modelaran unos vestidos nada más, asi que serán las primeras y luego me ayudaran con Rukia-chan y Ichigo-dijo sonriéndoles pícaramente, y las dos niñas suspiraron relajándose, al menos solo eran vestidos, no era tan malo después de todo. Karin miro confundida a su madre, había captado el mensaje que decía con esa sonrisa, Yuzu por su parte no entendía a qué se refería con "ayudarles" pero aceptaron ambas sin chistar.

Yuzu y Karin fueron las primeras y se probaron unos cuantos vestidos, le tomaron varias fotos viéndose realmente adorables, no tardaron mucho ya que el verdadero objetivo de Masaki era el de Ichigo y la pelinegra. Luego Yuzu y Karin se sentaron en una silla para observar ahora la sesión de fotos de los jóvenes. Masaki hablaba con la camarógrafa mientras Rukia e Ichigo se preparaban.

Lo primero era la sesión en traje de baño, ropa de salir de la nueva colección y luego el vestido que Masaki tenía preparado para la pelinegra.

Ichigo estaba vestido con un traje de baño de shorts y tenía una camisa desabrochada, el cabello naranja lo tenía despeinado e iba al natural, las modelos se sonrojaron al verlo, ya que el joven era musculoso y bronceado, se acercó al escenario que estaba adornado con un paisaje de playa, tenía arena de verdad, sombrillas, e incluso un pequeño bar como decoración. La fotógrafa, tomo fotos de Ichigo en solitario en diferentes poses y lugares como en el bar, sentado en la arena y bajo la sombrilla.

— ¿Mama ya termine? —preguntó fastidiado el peli naranja.

—No, falta que Rukia-chan se tome fotos en solitario y luego unas contigo—dijo la mujer acercándose a Ichigo.-Ponte estas gafas para las siguientes fotos-dijo colándoselas, y el solo se quedó quieto.

Rukia salió vestida con una bata blanca que la cubría completamente, estaba sonrojada y avergonzada.

—Masaki-san ¿Debo usar esto? —preguntó.

—Si querida, quítate la bata ya, colócate este sombrero y este collar—. Ichigo querido apártate para las fotos de Rukia sola.

—Está bien. Ichigo bajo del escenario pasando al lado de la pelinegra y se sentó junto a sus hermanas que esperaban ver que llevaba puesto la pelinegra, el también esperaba ansioso.

Rukia se quitó la bata dejando al descubierto su traje de baño de dos partes, era de color morado con un estampado de flores, la parte de arriba era amarrado en el cuello, Masaki la miro entusiasmada, le había quedado bien como lo había pensado, se acercó a ella y le coloco un collar largo de colores y un sobrero de paja, Rukia llevaba unas sandalias negras de tacón y se veía un poco más alta. Se subió al escenario posando de diferentes formas mientras le tomaban miles de fotos.

Mientras el peli naranja la miraba embobado, se veía realmente hermosa, su piel blanca y ese traje de baño que dejaba mucho a la imaginación.

— ¡Perfecto! Ahora, Ichigo acércate a Rukia-chan—exclamó Masaki, el peli naranja lo hizo, se acercó sin quitar la vista de encima del cuerpo de la pelinegra, esta no lo miro—. No olvides quitarte la camisa Ichigo—dijo y el peli naranja obedeció.

Rukia estaba nerviosa, estaba cerca del peli naranja y con esa ropa se sentía demasiado avergonzada, además de que él también estaba casi desnudo, y nunca antes lo había visto antes de esa manera; le echo una miradita rápida y comprobó que tenía los músculos muy bien marcados, eso hizo que su corazón palpitara. Masaki le indico a Ichigo que se colocara detrás de la pelinegra, y les tomo una foto. Luego le indico a Ichigo que con una mano tocara el vientre plano de Rukia, mientras que ella con una mano se acercaba al cuello del peli naranja, tomo otra foto con ambos bastante sonrojados, luego les toco una foto con Rukia sobre las piernas de Ichigo, y ambos acostados sobre la arena, las siguientes fotos fueron caricias, por parte de ambos y poses un poco comprometedoras.

—Bueno eso es todo, vayan a cambiarse y nos vemos en el salón de al lado, no tarden demasiado—dijo y tanto Masaki, como la camarógrafa y Yuzu y Karin acompañaron a la peli naranja y los jóvenes fueron a cambiarse.

El siguiente vestuario fue de un diseño de una línea de ropa nueva que había creado Masaki, a Ichigo lo vistió con unos Jeans azules unas botas marrones y en la parte de arriba llevaba una camisa azul de cuadros un chaleco negro con corbato igual azul y una chaqueta marrón, mientras que a Rukia la vistió con una falda floreada hasta las rodillas, unas botas de tacón alto y en la parte de arriba un corsé corto negro, ambos posaron en un escenario de Nueva York, bajo la lluvia en incluso en un cafetín, caminando tomados de las manos, incluso en un casi beso que ambos estaban deseando tanto, pasaron de ese traje a uno de invierno ambos con una chaqueta grande pero moderna, le tomaron fotos bajo la nieve, y jugando con ella, en esos momentos a ambos se les olvido lo que estaban haciendo y se dejaron llevar, e incluso se divirtieron un poco con la última sesión donde juegan con la blanca nieve, y paseaban juntos y felices.

—Bueno, el ultimo traje de ambos están en los camerinos, Ichigo puede vestirse con ayuda de Karin y Yuzu, yo ayudare a Rukia con su traje-dijo y todos asintieron y se dirigieron a sus respectivas labores. El traje de Ichigo era un traje formal negro con corbata y una camisa blanca, sus hermanas lo ayudaron con la corbata y la chaqueta, era un traje de novio le quedaba perfecto. Por otro lado Masaki le daba el último toque al vestido de Rukia.

—Perfecta-dijo con sinceridad y le agarro la mano para llevarla donde seria las ultimas fotos. La primera en entrar fue Masaki, le indico a la pelinegra que no entrara hasta que ella le avisara, ella la obedeció y se quedó tras la puerta a esperar su llamada.

— ¿Dónde está Rukia? —preguntó el peli naranja.

—Ella saldrá en un momento, se paciente y deja que tome una fotos de tu traje primero. La fotógrafa tomo fotos de Ichigo en el altar, con los anillos de casados y muchas otras poses en diferentes lugares—. Rukia querida, ya puedes entrar.

La pelinegra suspiro y asi lo hizo, Masaki sonrió orgullosa de su trabajo. Karin y Yuzu la miraban sorprendidas de lo hermosa que estaba e Ichigo la miraba boquiabierta. Rukia llevaba un precioso vestido de novio de color morado claro, la parte de las caderas y el pecho era ajustado y al falda caía al final de estas hasta llegar al suelo, en la parte del pecho tenía un corte de corazón llegando estas hasta los hombros de forma puntiaguda, en el borde tenia brillo morado oscuro y tenía líneas blancas de adorno, en las caderas estaba de color morado oscuro con brillante y bajaba hasta el final del vestido con el color original, este terminaba con puntas moradas y brillo, tenía unos zapatos blancos de tacón, la parte de la espalda era descubierta hasta la cadera dejando a la vista su blanca espalda, sus ojos morados era resaltados con el delineador negro, y le hizo un maquillaje ahumado a los ojos para resaltarlos con su piel blanca, los labios rosados y las mejillas de un tono durazno, su cabello estaba suelto y sus mechones caían por nuca, estaba realmente hermosa. Ichigo la miraba atontado se veía casi tan hermosa como el día de su boda, no incluso mucho mejor de lo que se veía ese día. La fotógrafa le tomo fotos con el ramo de flores, los anillos y el quitando el velo que separaba la vista de sus ojos violetas.

—Bien Ichigo, besa a Rukia-chan para una foto final.

— ¿Qué? ¡No lo hare! —gritó sorprendiendo a Rukia

— ¿Me estas desobedeciendo?

—Sí, no pienso hacer eso—dijo mientras se alejaba de la pelinegra—. Que se vaya la mierda la sesión de fotografía. Masaki rio ante la respuesta de su hijo, y lo dejo pasar.

—Ese es mi hijo, todo un sobreprotector.

—Soy tu hijo—le dijo sonriendo—. Cuidamos lo que nos importa—dijo y salió del lugar. Rukia se sorprendió de lo dicho por el peli naranja, primero la insultaba a sus espaldas, se hace el sínico con ella, la cuida en ella escuela, y ahora ¿le importa y la protege? Todo eso era ilógico. Ella también se fue a cambiarse seguida de Yuzu quien la ayudaría.

—Realmente Ichi-nii le gusta protegerte Rukia-chan—dijo sonriendo.

—Creo que tienes razón Yuzu., creo que puedo ser su amiga—le dijo la pelinegra. Yuzu solo sonrió y la ayudo a quitarse la ropa alegremente. Cuando se cambió Yuzu la dejo sola y pensativa.

—Pero, ¿Cómo se lo diré? —Se preguntó, y sonrió ante la idea, pero luego la escena de la Biblioteca la hizo sentirse triste de nuevo—. No puedo pensar en ello—pensó, tenía que olvidar sus sentimientos por el si realmente quería hacerlo.

Rukia observo sus manos cerradas en un puño, le dolía, le dolía demasiado pero debía ser fuerte, si quería lograrlo debía superarlo, lo que más le había dolido era lo mal que hablo de ella, cuando realmente él no la conocía del todo. Además de que si lo olvidaba no tendría que sentir ese dolor al verlo besarse con otra chica y podría estar tranquila.

Cuando Rukia salió, Masaki se despidió de ella comunicándole que debía volver a Inglaterra para lanzar el lanzamiento de la revista donde aparecían las fotos que tomaron ese día, y las pondría de portada. En la noche Kon e Ichigo estaban jugando videojuegos bajo la mirada de Yuzu y Karin y la pelinegra quien acababa de salir de un baño.

—Matsumoto me dijo que mañana el Top ocho saldrá a un piscina—comunicó a todos.- ¿Quieren ir? Yuzu y Karin lo pensaron un momento y aceptaron.

—Ichigo, también diles a Jinta y a Yachiru que también pueden ir-—le dijo al pelinegra e Ichigo asintió.

— ¿Por qué no nos dijiste antes? —preguntó Kon al peli naranja.

—Se me había olvidado—dijo y todos suspiraron.

—Eso no es novedad—agregó Karin, Rukia sonrió, y los demás continuaron con sus cosas, Yuzu y Karin se miraron a los ojos y asintieron, hicieron un plan que no debía fallar llamado "Misión: Ichiruki."


Actualizado el 21 de noviembre de 2016.