Dio vueltas para un lado, para otro. Se aferró a la sábana que la cubría y tiró de ella. Un pequeño haz de luz la molestaba. Todo le molestaba. Sentía como si su cabeza estuviera por explotar. Hacía rato que no tenía migrañas, eran las consecuencias de una noche alocada. "Tendría que bajar por una aspirina", pensó mientras se daba vuelta una vez más. Contó hasta tres y se sentó en la cama, apoyando sus pies sobre una alfombra. Algo estaba mal, ella no tenía alfombra. Abrió los ojos lentamente. Esa no era su habitación. ¿Qué rayos hacía ahí? ¿Qué fue lo que pasó?

Se vistió tan rápido como su resaca se lo permitió, tropezó al ponerse los pantalones de forma apresurada, pero no llegó a caer. Se giró a un lado y después a otro, por las fotos puedo apreciar que estaba en la casa de Nick. ¿Sería su dormitorio? De seguro. Había mencionado que su casa no era muy grande, el zorro debería de haber dormido en el sofá.

Buscó su teléfono, que estaba a la par de la cama. Eran casi las once, hacía rato que no despertaba tan tarde. Se desesperó al ver la hora, abrió la puerta y caminó a través de un pequeño pasillo. La televisión le taladraba la cabeza. El volumen estaba bajo, sin embargo. Nick estaba sentado mirando las noticias, la saludó al verla despierta.

Se acercó a él sin decir nada. ¿Habría pasado algo entre ellos la noche previa? No podía recordar nada. Ni siquiera sabía qué hacía ahí, se suponía que Nick la llevaría a su apartamento. Su estómago rugía tan fuerte que el zorro la escuchó. Le ofreció algo para comer, pero no sabía si aceptar. Se sentía un tanto avergonzada por lo que pasó. Nick le acercó un vaso de agua, una aspirina y galletas con dulce de moras.

-Tienes que reponer el azúcar e hidratarte bien.- le dijo siendo un conocedor del tema.

-¿Qué hago aquí, Nick?- preguntó sin dirigirle la mirada a las cosas que dejó frente a ella.- Ibas a dejarme en mi apartamento.

-¿No recuerdas lo que pasó?- ella negó y él sonrió.- Es una lástima que no recuerdes la que dijiste fue la mejor noche de tu vida. Recorrimos toda Zootopia e hicimos todo tipo de locuras. ¿En serio no recuerdas lo de esa vaca?

-Lo último que recuerdo es que estábamos en el bar…- intentó pensar un poco más.

-Luego nos fuimos a dar una vuelta, te peleaste con una vaca que resultó ser la cuñada de Bogo, corrimos un par de carreras con Flash, nos persiguió la policía y después de eso comenzó la diversión.- los ojos de Judy comenzaron a abrirse lentamente.

-¿Flash el perezoso? ¿Corriendo carreras?- no tenía sentido, Flash y velocidad eran completos antónimos.

-¿De dónde piensas que viene su apodo, genia?- ella tomó la aspirina.- Luego está ese vídeo que hiciste…

-¿Vídeo? ¿Qué vídeo?- se ahogó con el agua. Ahora si estaba preocupada.

-El que subiste usando mi cuenta, después podemos buscarlo si quieres.- suspiró.- Tuvimos suerte de que Bogo aceptara dejarnos ir después de que lo convencieras.- le guiño el ojo. Su corazón latía cada vez más fuerte.- Sin duda alguna, una noche inolvidable. En parte claro, tú no lo recuerdas todo por lo que parece.

Hudson Fawkes entró la habitación, luego de colgar el teléfono. "Fue un placer poder hablar contigo, Vincent.", fueron sus últimas palabras. Se acercó a ellos, saludó a Judy y tomó una de las tostadas. "Los coyotes aceptaron el trato". Poco y nada entendía la coneja.

-¿Ya le contaste todo, Nick?- preguntó en referencia a lo acontecido la noche previa.

-No del todo, sólo una parte.- Judy ya tenía taquicardia. Debía de alejarse de la bebida por un buen tiempo.

-Fawkes, dime por favor que no hay un vídeo.

-Pues… no hay un vídeo.- Judy suspiró de alivio.- Hay tres, aunque no estoy seguro que se la respuesta que buscabas. ¿Tú dices de esos que filmaste con Yax el Yak? ¿Los tutoriales para sus clases de yoga con la profesora elefante?

-¿¡Tres videos!? ¿¡Con el dueño del club naturalista!?

-Aquí hay uno.- dijo Nick mientras le mostraba un vídeo de su teléfono. La pantalla estaba completamente negra y se escuchaba algo de fondo, aunque el volumen estaba bajo. Decidió subirlo un poco más, en lo que fue un grave error. Entonces, y cuando menos se lo esperaba, un fantasma apareció gritando para asustarla. El susto llevó a que dejará caer el celular y diese un salto.

Los zorros no paraban de reír a carcajadas. Esperó unos segundos a que se les pase, pero no hubo caso. Siguieron riendo y riendo. "Si bien tengo que admitir que fue muy bueno de su parte, no estoy de humor para bromas.". Fawkes se limpiaba una lágrima mientras Nick estaba apoyado contra la pared, frotándose el estómago. La risa le dejó un agradable dolor.

-Me iré de aquí en el próximo minutos si no dejan de reír, par de idiotas.- amenazó fulminante.

-Bien… bien, de acuerdo. Creo que es hora de parar.- Nick se sentó a la par de ella. Quiso poner su brazo alrededor de Judy, pero esta se lo quitó.- ¿Estás enojada?- le preguntó de forma pícara.

-Sí, mucho.- Nick la besó en la mejilla y ella se sonrojó.- Aunque tampoco es para tanto.- Fawkes lanzó el ambientador por toda la habitación.- ¿Qué haces?

-El lugar apesta a feromonas.- dijo llevándose la mano a la nariz, para que después le lanzasen las almohadas del sofá.- Bueno, basta de bromas.

-¿Podrían decirme de una vez por todas lo que pasó anoche?- meditó sus palabras.- Y esta vez la verdad por favor.

Ambos zorros le explicaron que, luego de que hablaran con Mr. Big, los coyotes fueron a la casa de Nick a por él. "Al parecer su jefe mafioso preferido tiene un topo que los vendió.", indicó Fawkes, para luego intentar seguir con el relato.

"Recuerdo que hablaste con Nick, teníamos muchas llamadas perdidas.", acotó Judy, hasta ahí llegaban sus recuerdos de la noche previa. Se preguntaba si habrían pasado por su casa también, cosa que Fawkes negó. Revisó por la mañana y estaba todo en orden. Posiblemente no sabían su dirección.

Nick comentó sobre como Hudson se enfrentó a los coyotes, en base a lo que le había contado. Tiñó un poco la historia para hacerla más emocionante, siendo Fawkes quien le dio el cierre final. "Le perdoné la vida al sobrino del jefe de los coyotes, Vincent Van Loo. Él le envió mi mensaje a su tío, con quien hablé antes de asustarte." El hecho de que su sobrino volviese con vida fue tomado como una oferta de paz, finalmente. "Le dije que sabía de su trato con Bellwether y que no le convenía seguirlo.". Ante la pregunta de Judy, el zorro aclaró que el líder de los coyotes no le creyó en cuanto a eso último. Pudo convencerlo, sin embargo. El dinero es una herramienta que podría movilizar a cualquiera.

-Si es como discutimos con Hudson hace rato, nos veremos cara a cara en unos días. Les diremos que tenemos pruebas de que Bellwether planea traicionarlos y en el mejor de los casos acudirán para aclararse las dudas.

-Déjenme ver si entendí. Le perdonaste la vida al sobrino de Van Loo para poder hablar con él en primera instancia.- Fawkes le dio la razón.- Quisiste convencerlo de que Bellwether lo engañaría, pero no te siguió el juego.

-Entonces programé un nuevo encuentro con él. El tiempo es dinero me dijo, así que le ofrecí una buena suma para que se disponga a charlar conmigo.

-Hagamos de cuenta que hasta aquí todo va bien. ¿Qué hacemos después?

-Usaremos a nuestro amigo, Bogo.- Judy entendía cada vez menos.- Lo llamarás y le dirás que me viste haciendo un trato con Van Loo, no podrá resistirse e irá a por nosotros.

-¿Vas a arriesgarte a que te atrapen?

-No será arriesgado si quien me persigue eres tú.- evidentemente sabía de la propuesta que le habían hecho.- Tendrás que volver a la ZPD. No sólo nos será útil ahora, más tarde podría servirnos también.

-Mis horarios ocuparán toda la semana, no podré ayudarlos por fuera de la oficina.

-Pero podrás ayudarnos desde dentro. Tener a alguien en la ZPD supondrá una gran ventaja, lo que haremos con Van Loo será una prueba de ello.

-Es lo mejor, Judy.- exclamó Nick.- Tú podrás tomarte revancha y además quitaremos a los coyotes de en medio. Lo que venga después será más sencillo si todo esto sale a nuestro favor.- los observó a ambos detenidamente y les dio la respuesta que querían escuchar.

-Bien, lo haré. Le enviaré un mail a Bogo y mañana mismo volveré a la ZPD.


. . . . . . . . . .

Estaba lloviendo en lo que era un triste lunes por la madrugada. Bajó de su auto y corrió para ponerse a cubierto, la puerta estaba abierta, tal y como le dijo. Antes de avanzar más, se paró sobre una alfombra que decía "Bienvenidos". Se quitó su abrigo, completamente mojado y lo colgó en un perchero que estaba a la par de la puerta.

Atravesó la sala de estar y fue hacia su despacho, en el segundo piso. No sabía dónde estaba el interruptor para encender la luz, por lo que su visión se limitaba a lo que podía alumbrar con su teléfono. "Segunda habitación a la derecha", recordó una vez que terminó de subir por las escaleras.

Giró el picaporte y abrió lentamente la puerta. La luz la cegó un poco, pero pasados un par de segundos se acostumbró. "¿Por qué no enciendes las luces, Malcolm?" No respondió su pregunta, sólo la observó detenidamente con esa mirada vacía que ya no la incomodaba.

-Pensé en asustarte, pero supe que te irías sin escucharme y perdería tiempo valioso. Tienes suerte de que me contenga.

-No estoy de humor para bromas, Malcolm, mucho menos para las tuyas.

-Tengo noticias que podrían no agradarte, Dawn.

-Me despertaste a las tres de la mañana para recorrer media ciudad y mojarme de pies a cabeza.- se cruzó de brazos.- Deja el misterio de lado y dime la razón por la cual me hiciste venir cuando podíamos hablar por teléfono.

-Sólo quería ver tu expresión cuando te enteraras de que Fawkes hizo un trato con Van Loo.- se largó a reír, ella bajó los brazos mostrando sorpresa y desazón.- ¿¡Ves!? ¡Esa es la maldita cara que quería ver!- siguió riendo en su cara, a lo que ella reaccionó. Caminó hacia él y lo tomó de su camisa.- ¡Eso es! ¡Acércate más para que pueda verte mejor! ¡Golpéame si quieres, sólo me alegrarás más! ¡Tu frustración es mi placer, nena!

-¡Eres un jodido psicópata!- lo empujó mientras él seguía riendo.- Si no hay una guerra de mafias la mitad de mi candidatura se va a la basura. Voy a hablar con Van Loo, la campaña se lanzará el viernes. No puede haber margen de error.

-Olvida a ese coyote inservible, de uno u otro modo tus planes se frustrarán, Dawn. Mr. Big y su gente están muy callados, no respondieron como tú dijiste que lo harían.

-Discúlpame por no contar con el hecho de que cierto zorro idiota se metiera una vez más en el medio. ¡Me dijiste que estaba muerto!

-Me equivoqué, madame, pero tengo un modo de enmendar mis errores a diferencia de ti.

-¿Qué es lo que harás? ¿Irás a por él?

-No, descartaré a Fawkes por ahora.

-Si seguimos a Van Loo tal vez lo encontremos, es una buena oportunidad.

-Tenemos que alejarnos de él, si llega a escapar como siempre lo hace no tendremos nada. Nuestra principal prioridad es contraatacar en base a lo que pase después de que cierren su trato, lo venceremos en su propio juego y lo desorientaremos el tiempo suficiente como para avanzar como lo venimos haciendo. Tenemos que ser prudentes.

-¿Qué hacemos entonces? ¿Nos quedamos esperando?

-No exactamente, tengo un par de objetivos que serán acorde a tus planes para la campaña. Este viernes todo será tal y como la planeaste. Volverás a ser reelegida como alcaldesa y nuestro plan entrará en la fase dos.


Nota del autor: este capítulo fue un poco más corto que los que venía publicando, lo admito, no sabía bien como desarrollarlo sin alargar las cosas más de lo debido. Pese a esto creo que ha quedado bien en cuanto a lo que quería mostrar, sobre todo el final.

La alcaldesa deja de ser más que una simple mención y aparece de una vez por todas, acompañada por un individuo con quien no parece tenerse especial cariño. Sus planes pueden frustrarse de cara a su presentación para las próximas elecciones, pero su querido Malcolm le afirma que no tiene de qué preocuparse. Si tuviese que definirlo en una sola oración, diría que es un tipo capaz de hacer cualquier cosa sin importar las consecuencias.

En cuanto a los protagonistas no hay mucho que aclarar. Judy pasa un mal rato a costa de los zorros, quienes lograron llegar a un acuerdo para encontrarse con los coyotes. Parte de su plan involucra el regreso de Judy a la ZPD, de lo cual no está muy convencida pero termina aceptando.

Pronto volveremos a vernos, pero hasta entonces les agradezco por acompañarme una vez más en Dystopia. Hasta la próxima ;)