Epilogo.

La vida el Konoha era agitada, totalmente diferente a donde había estado viviendo en ese año de exilio, pero con la ayuda de su ahora esposa Hinata, se le hacia cada ves mas fácil. En aquellos momentos vivían en una pequeña casa cerca de Konoha, la cual habían construido para ellos especialmente. Según una vieja ley de Konoha, Hinata no podría ser candidata al reino al menos que se casara con un príncipe, y dado que su esposo era un ex ladrón, no pudo convertirse en reina, pero a ella realmente nunca le intereso ser la reina realmente, y aun seguía siendo princesa, titulo el cual no le quitaron. Decidió irse de aquella casa, ya que a pesar de que a veces extrañaba a su padre, era mejor vivir así. Los visitaba a menudo y ella y su hermana habían creado un buen vinculo. Ahora la pelea por el trono estaba entre Neji y Hanabi.

Había pasado un año desde que Naruto regreso del exilio y ahora junto con su esposa, criaban a su hijo Natsu en aquella hermosa y tranquila casa. De ves en cuando recibían visitas de Sasuke y Sakura, quienes también habían tenido una pequeña hija y un niño, ambos gemelos, Sanosuke y Sasha. Kiba se había convertido en uno de los guardias del castillo, y a veces se le veía junto a Hanabi charlando por los pasillos y por los Jardines. Neji se caso con Tenten, después de todas las molestias que le causo la chica, de verdad llego a enamorarse de ella.

Hiashi, había seguido siendo rey, aunque pronto ese titulo pasaría a ser de otro. Vivía mas feliz que antes, pero aun extrañaba ver el rostro de su hija Hinata todas las mañanas, por lo que la visitaba quizás demasiado a menudo, pero la chica no se quejaba ya que realmente habían mejorado el vinculo entre ellos.

El reino de Konoha y de los Hyugas nunca había estado tan feliz y tan tranquilo en mucho tiempo. Gobernando en paz con las demás aldeas vecinas. Naruto nunca se volvió a meter en problemas eh Hinata nunca volvió a la torre donde se crio. Su primera madre, la que la crio, tenia su tumba en el cementerio de los Hyuga, ya que , muy en el fondo, aquella señora la había criado, y no había sido mala con ella, aparte del hecho de que nunca la dejo salir de la torre. La visitaba muy a menudo al igual que a su familia y llevaba a sus hijos a compartir con los de Sakura también.

End.