Por que los divorcios existen y la terapia de pareja no funciona
No puedo más que disculparme con ustedes por mi demora en publicar, pero como que me raptaron para irme de vacaciones, sacarme de mi dormitorio , ir a la playa y tomar sol, desconectarme... y todo eso.. y llegué igual de blanca, por que lo que menos sucedió fue aparecerse el sol.. febrero y justo los días que voy a la playa están nublados...
Ahora lo que menos pude hacer fue desconectarme, pensaba en como hacer este capitulo y a pesar de que tengo resuelto el final hay momentos que me cuesta hilar, quiero que sea lo más completo posible.
Como siempre me gustaría agradecer a todas las personas que se han tomado el tiempo de escribirme, de leerme, de criticarme y de ayudarme a mejorar, a todas aquellas que me han agregado a favoritos y me siguen, sin tratar de sonar a un cliché, pero ustedes hacen la historia y me motivan a seguir. Es por ello que intento siempre responder sus Reviews
Mis capítulos no se caracterizan mucho por su extensión pero trate de que este fuera más largo para compensar mi ausencia.
Por otra parte no se si vieron el blog pero a quien elegí para personificar a Mark fue a Sean O´pry, quienes no lo conocen, vean el vídeo musical Blank Space de Taylor Swift
Mantengo la invitación a que me dejen comentarios, consulta y todo lo demás, no alargo más la espera y menos con la sorpresa del final.
Disclameir: Por supuesto todos los personajes e historias son pertenecen a JK y a WB.
Espero que disfruten este nuevo cap, nos vemos!
- VENATUS AMORIS-
Sumary
Hermione abandona Reino Unido, dejando pasado, presente y buscando un futuro, lejos de las traiciones, y los malos amores. Pero el pasado, lo puedes dejar atrás, pero nunca se olvida, y vuelve, aunque no lo quieras. Luego de seis años vuelve, y en Londres continúa lloviendo, es la misma lluvia, el mismo llanto, y la misma ciudad.
Por mucho que uno intente, con todas sus fuerzas dejar el pasado atrás, es imposible, este vuelve, y muchas veces en forma de avalancha, y somos incapaces de medir las consecuencias que deja, por más que lo intente, nos volvimos a encontrar.
8. VENATUS AMORIS
Hermione miraba a ambos esperando una respuesta, sin saber muy bien que hacer en la situación en la que se encontraba.
Por otra parte, El serio rostro le hizo saber a Harry que ella no tenía intención alguna de que la pequeña conviviera con él.
-Sí, nos conocimos cuando Draco llegó de España y nos hicimos buenos amigos, Draco y Natalie la han estado llevando a mi consulta y además ella en ocasiones me acompaña a ver a los niños que se encuentran hospitalizados.
-¿Lo acompañas?-Hermione miró seriamente a Leah, quien le había ocultado información a su madre.
Por otra parte, la pequeña se encontraba feliz, el que Harry y Hermione se hubieran reunido, era gracias a que su padrino Draco había aprobado su plan, su amigo Harry era el candidato para su mamá, ella quería un padre, pero no quería que volviese el que las había abandonado, ella no lo quería. A sus pequeños seis años entendía que él no las quería, así que ella tampoco lo -quería a él, fuera quien fuera.- Eh… si –Respondió la pequeña un poco apenada ante la mirada de su madre.
Hermione tratando de despejar su mente, trato de ser cordial e invito a Harry a pasar a la sala. Las manos de la castaña tiritaban por el nerviosismo, el hacerlo pasar, era romper los esquemas que tenía auto impuestos, no sabia que demonios hacer, bien podría echar a Harry a patadas de la casa de Sirius o bien podría desaparecer en ese instante con Leah, pero ambas estaba segura que levantaría sospechas por parte del ojiverde, porque ella no le podía prohibir a Harry ver a Leah… él no sabía la verdad… pero lo que más causaba terror dentro de la cabeza de la castaña era porque Draco la había traicionado, es decir…-¿Qué hacía Harry allí? Y ¿Cómo conocía a Leah?-pensó con miedo la castaña-La noche anterior no alcanzo a hablar con Draco y Natalie acerca de lo que paso en la inauguración, pero tampoco podía exigirles a sus amigos que no hablaran con el peli azabache, pero debieron haber omitido a Leah,- debieron haberlo hecho-.
Leah emocionada por la presencia de Harry en la casa, subió a su habitación para buscar sus juguetes preferidos y jugar con el buscador. Dejando solos a los mayores.
Harry incomodo sin saber muy bien que decir, se percató mejor de la vestimenta de la castaña y vio algo que le llamó la atención. -Veo que todavía conservas ese sweater-apuntó Harry señalando la vestimenta de la castaña sonriendo levemente al recordar de donde Hermione lo había conseguido.
-Ehhh…-Hermione se sonrojo ante las palabras de Harry y miro hacia el suelo. Sabía que debía haberlo dejado, después de todo pertenecía al buscador, pero ella no tenía la culpa de que ese sweater fuera tan abrigado y fuera su favorito- Estaba entre unas cosas viejas, tenía frio y me lo puse…
-Ah, pensé… ese era mi sweater de Quiddicth favorito, me lo dieron cuando me designaron capitán-sonrió, esta vez más notoriamente
-Así es, y me lo quede una noche cuando estábamos en búsqueda de los Horrocruxes, antes de tu… sabes…-Contesto con los nervios a flor de piel.
-¿ser novios?-interrogó Harry
-Eso mismo…
-Nunca fui capaz de pedírtelo, fue tuyo desde el momento en que te vi con él-Confesó Harry- siempre te quedo mejor que a mí-Sonrió levemente. Y de paso hizo sonrojar nuevamente a la castaña, quien instintivamente se aferró aún más a ese sweater y no precisamente por el frio producto de la nevada.
-Entonces… ¿Draco y Nat te pidieron cuidar a Leah?- interrogó Hermione, buscando cambiar el tema de la conversación. Ese Sweater había sido testigo de algunos de los mejores momentos de su relación.
-Así es, me pidieron que la cuidara porque ellos tenían que ver alguno de los temas de la casa y por supuesto ver a Santa-Respondió tratando de aligerar el ambiente.
-Cierto, ¡Santa!-Exclamó Hermione sin ánimos.
-Ehhh-Harry se estaba sintiendo incomodo con la situación, por lo que opto por lo más sencillo- Si quieres, yo me puedo ir, no creo que Draco se moleste.
-No te preocupes Harry, Leah me mataría no viste lo emocionada que estaba-indicó. Con esa respuesta estaba clavando su propia tumba, pero desde que llegaron a Londres, por lo menos ella no había visto a su hija emocionada por algo, más que por su cumpleaños número 5- Además la pobre debe estar buscando todos sus juguetes para mostrártelos
-Entonces ¿no hay problema en que la lleve a tomar un helado?-Preguntó Harry, buscando la aprobación de la castaña.
-No Harry, ninguno- Soltó la castaña, suspirando levemente. Ya no había vuelta atrás.
Leah en ese momento bajo con una pila de juguetes, en sus pequeños brazos, Harry fue directamente a ayudarla.
-Princesa, no tenías por qué traer todos tus juguetes-Dijo el buscador entre risas.
-Sí, pero todos querían conocer a mi amigo Harry…, algunos están tristes adiba -suspiró tristemente.
-Son muy bonitos…-Dijo Harry tratando de animarla
-Luego podemos tomar él te con mis muñecas-
-Bueno, pero que sea después, ahora vine porque tus padres me pidieron que te cuidara y pensaba que podríamos ir a tomar un helado, luego podemos jugar con las muñecas- Dijo Harry, poniéndose a la altura de Leah a quien le sonreía ampliamente.-¿Qué te parece?.
La pequeña se lanzó a los brazo de Harry alegre por la invitación. Cuando se soltó del agarre de Harry, miro a Hermione–Madrina ¿puedo ir?-preguntó inocentemente.
Hermione quería llorar. Simplemente esto era demasiado para ella.
-¿Madrina?-Interrogó Harry con extrañada. Al parecer Draco también le había mentido.
-Sí, ¿Por qué?-Preguntó Hermione. En ese momento se dio cuenta de que todo era una emboscada por parte de sus amigos. Si es que los podía llamar así. Harry no pensaba encontrarla a ella.
-¡Vaya!-Exclamó Harry, al parecer solo querían burlarse de él. Draco al igual que todos mantuvo el contacto con Hermione y me mintió -Pensó.
-Draco no te lo había dicho-afirmó- bueno no es algo como un notición, pero en esta situación… el debió…
-No, no me lo digo, al igual que todos los demás….
-Amigo Harry-Lo llamó Leah. Lo que produjo que los adultos dejaran su conversación-¿Puede ir mi madrina?-Preguntó con un deje de travesura, sorprendiéndolos.
-Leah, cariño, no te preocupes por mí-Dijo Hermione mirando con ternura a la pequeña. Yo estaré bien acá-termino dándole un pequeño beso en la mejilla.
Harry al ver esta acción por parte de la castaña, no dudo en decir-Puedes acompañarnos, no tengo problema alguno.
La castaña miro con sorpresa a Harry y nuevamente se volvió a refugiar en su Sweater, acción que llamó la atención de Potter.
-Viste Madrina-dijo Leah… -¡Vamos, Por fis Porfis!-Exclamó con ansias.
-No, Leah
-Tomar helado en invierno Hermione, te encantaba…-comento Harry
El corazón de Hermione latía con fuerza y recordó las palabras de Luna cuando llegó a Londres. No me puedo mentir a mí misma, esto me está destrozando-Pensó tristemente.
Leah miro divertida a su madre. –Porfis…Porfissss-Rogó la pequeña.-Porfis… Porfis… Porfis… Porfis… Porfis… Porfis… Porfis…-Insistió la pequeña, haciendo reír a Harry y convenciendo a la castaña.
-Está bien, Está bien, me convenciste cariño, los acompañaré-Respondió con un hilo de voz.
-Y amigo Harry, ¿Tu novia roja?-Pregunto Leah. Haciendo sonreír a la castaña divertida.
-A Gin no le gusta el heleado en el invierno-Contestó Harry. Mirando a Hermione sonreír y sonrojarse, lo que lo hizo sentir inexplicablemente bien con el mismo. Era raro estar allí sin discusiones, pero se sentía bien, de alguna forma extraña lo extrañaba y no entendía porque.
-Entonces… ¿podemos ir después de mi helado a los juegos?-Preguntó la pequeña
-Podemos hacer todo lo que quieras, hoy es tu día princesa-Respondió Harry sonriendo.
-¡Siiiiii!-Exclamó Leah saltando por todo el lugar. Hermione rio al ver la alegría que producía todo esto en su hija.
-Harry puedes esperar, tengo que abrigar a Leah si vamos a salir-Comento la castaña. Tomando de la mano a Leah, dispuestas a subir la escalera para dirigirse a su dormitorio y abrigarse.
-Las espero-contestó el ojiverde. –Quizá si fue una buena idea venir solo después de todo-reflexionó.
Veinte minutos después, Harry sintió que ambas bajaban la escalera. Tal como había dicho Hermione, se abrigarían. Hermione no se arregló como las últimas veces que había visto a Harry, solo se puso un poco más cómoda para soportar el frio. No quería dar otra impresión.
Los tres salieron de la casa de Sirius, luego de decidir que irían caminando, ya que esta casa estaba a pocos minutos del centro. Hermione sabía que no se subiría al mismo vehículo que Harry aunque le pagasen. Los adultos iban en silencio, cada uno con sus pensamientos, mientras que la pequeña, que estaba entre ellos, sonreía recordando las palabras de su padrino.
-Hermosa, tu mami no se lleva bien con Harry- dijo Draco en voz baja-Antes eran los mejores amigos que pudieras encontrar, inseparables…pero crecieron y se alejaron.
-Y… ¿Harry sentía mariposas por mamá?-Interrogó astutamente la pequeña.
-No lo sé, pequeña diablilla -contestó inseguro-pero te puedo asegurar que esos dos tontos eran los mejores amigos, pero discutieron y no volvieron a hablar.
-¿mi amigo Harry conoció a papa?-
-Eso… eso no lo sé…
-¿Ma… ¿madrina?, ¿tú eras compañera de mi amigo Harry en Hodwads?-preguntó Leah. Sacando a los adultos de sus pensamientos.
-Sí, fuimos compañeros y grandes amigos en el colegio-Contestó Harry, ante la falta de respuesta de Hermione
-Pero ella nunca hablo de ti-argumentó Leah
-Amor, lo que pasa es que con Potter no nos llevamos bien…ahora
-Que mal-Exclamó triste- y Amigo Potter-llamó Leah a Harry -¿Cómo es el castillo?
-¡Wow!-Exclamó Harry mientras continuaban caminando. –Hogwarts es fantástico, está lleno de pasillos secretos, de misterios, es gigante, pero siempre esta una sensación de que te sientes en familia y estas en casa.
-Ella dice lo mismo- Comentó Leah mientras señalaba a la castaña y reía.
-Y princesa- La llamó Harry -¿En qué casa te gustaría estar?
-Gyffindod- respondió la pequeña sin dudar
-Vaya eso debe ser duro para Draco…
-Sí, es que las sedpientes no son bonita-Dijo un poco asustada- Además quiero jugar quiddicth, pero mi madrina dice que es peligroso
-Lo es- afirmó Hermione incorporándose a la conversación. Habían llegado hasta la tienda y Harry abrió la puerta para ambas.-Gracias-Susurró.
-Dices eso porque a ti no te gusta volar-Afirmó Harry sonriendo, mientras tomaban asiento y esperaban que los fueran a atender.-Aunque eso no impido que lo hicieras-agregó- Además nunca faltaste a mis partidos-Terminó con una sonrisa.
-Las veces que volé fue porque estábamos en peligro-contesto en voz baja, para que las demás personas no oyeran, después de todo estaban en un lugar Muggle.-Y a tus partidos, bueno siempre había peligro cuando volabas… Te tragaste una Snicht, te rompiste un brazo, te atacaron los Dementores, esquivabas dragones, creo que en sexto año no tuviste problemas…
-fui el mejor capitán
-Sí, claro-Afirmó con sarcasmo.
-Siempre se preocupaba por mí- Confesó Harry en una especia de secreto a la pequeña, que observaba entretenida la discusión, pero Hermione escucho de todas formas, logrando sonrojarse.
-Y aunque tu madrina le teme a las alturas, logró volar para ayudarme y otras solo para dar paseos.- ¿Cierto?-interrogó.
-Aún es pequeña para volar-Iba a continuar pero se detuvo al ver a la camarera acercarse a su mesa.
-Aquí tienen las cartas, mi nombre es Carol y estoy a su servicio.-La joven los dejo escoger con tranquilidad.
-H&H-
Ginny no podía creer lo que estaba pasando en su perfecta vida, odiaba a Granger con todo su ser y haría lo que fuera para que ella pagara y se quedara sin nada. Harry, como era de esperar no se acordaba de lo que había soñado, pero ella lo había oído como casi todas las noches, él pidiéndole noviazgo o matrimonio a la castaña y llamándola entre susurros. Realmente estaba harta, el hechizo normalmente se aplicaba cada un año, pero el caso de Harry fue sumamente extraño, en un principio tuvo que implementarlo cada noche, pero luego de un año fue cada dos semanas y ahora lo aplicaba cada tres meses, los sentimientos de él por Hermione despertaban cada noche en cada sueño y volvían a dormir por la mañana.
Ella estaba cansada de esta situación, pero por el hecho de tener a Harry y tener todo lo que él significaba para el mundo mágico, poder, dinero y fama, estaba dispuesta a soportarlo. Sintió cuando Harry salió sin decirle nada, sin despedirse… pensaba que le iba a rogar que lo acompañara, pero al parecer estaba más animado por ir solo que acompañado.
La pelirroja arrugo las sabanas de su cama, y luego de unos minutos se levantó frustrada, a Harry no le gustaba la idea de tener un Elfo doméstico en la casa, él le decía que quería respetar la memoria de un tal Dobby, pero estaba segura que fue también una de las ideas de la malnacida de Granger.
Tomo un té verde, ya que a pesar de sus molestias debía cuidar su figura. Se vistió con su ropa de marca, tomo su bolso y por supuesto las tarjetas de crédito de Harry y salió a su terapia de compras en las mejores boutiques de Londres, como lo hacía cada vez que discutía con Harry.
Horas más tarde, satisfecha con sus compras, fue directo a la Madriguera, debía hablar con su madre, el hechizo no estaba funcionando, no podían seguir ignorando ese hecho.
Las mujeres Weasley se encerraron en la habitación de la matriarca a conversar.
-Te dije, Harry está obsesionado con esa mocosa, salió muy temprano porque Draco nos pidió cuidarla, pero discutimos y se fue sin mi esta mañana
-Debiste haber ido con él, demostrarle que no te interesa el tema de Granger… Debes demostrar tu madures hija…
-No estaba interesada en pasar mi día cuidando niños, que además son adoptados… no puedo creerlo de Draco.
-Repite lo que dijiste - pidió Molly a Ginny
-La mocosilla de Draco no es hija del… no se… parece que era de una conocida que murió...o algo por el estilo…
-Adoptada -susurró con suspicacia la matriarca de la familia Weasley -Es extraño, después de todo él es un Malfoy, hay cosas que priman por sobre otras, y esas sobre todo para una familia sangre pura como la del es tener un heredero de su propia sangre.
-Lo sé, pero es que si conocieras a su esposa, es como media extraña… se tiñe el pelo rosa y usa ropa horrible… no es una mujer digna de llevar el apellido Malfoy, no sabe comportarse... bueno ese es el problema cuando se crece en el mundo muggle…
-Bueno, pero ahora me interesa saber cómo están las cosas con Harry-Pidió saber Molly.
-No, se cómo te dije partió sin decirme ni una sola palabra… Anoche discutimos nuevamente por el tema del divorcio y por qué quede en vergüenza cuando en el mismo restaurant apareció Granger muy amiga del dueño, el cual le propuso matrimonio en frente de todos y luego en su discurso, pidió a Harry que apurara el divorcio… Fue muy entretenido…-señaló sarcásticamente –y para rematar como casi todas las noches soñó nuevamente con ella… Madre me estoy cansando de todo esto…
-Ginny, hija… cuando tengas el apellido Potter vas a poder cansarte… no antes… solo vas a tener que volver a aplicar el hechizo cada dos semanas…algo está despertando los sentimientos de Harry…-habló seriamente Molly.
-H&H-
-Pensándolo bien, ¿no es muy temprano para tomar helado, te puede hacer mal Leah?
-Es temprano, pero un helado antes del almuerzo no nos puede hacer mal-Dijo, ante el rol preocupado de Hermione, todavía no era medio día y faltaba para el almuerzo, pero un helado no podía hacer mal, más cuando sabia cuanto le gustaban a la pequeña,-Helado-Dijo la pequeña seriamente, lo que hizo reír a ambos.
Harry llamó a la joven que los estaba atendiendo.
-¿tienen listo su pedido?-consultó
-Si quiero, una copa de tres sabores, limón, chocolate y fresa, uno de chocolate y naranja -Pidió, sorprendiendo a la castaña. Harry aún recordaba cuál era su sabor favorito.-Y para mí, Menta y chocolate, Gracias-Terminó, mientras le devolvía la carta a la joven.
-Las heladerías muggles son buenas, pero no se comparan a Florean Fortescue-Opinó Harry- Tu favorito era mermelada de naranja ¿Cierto?-interrogó a Hermione
-Aún lo es –contestó sonriendo levemente.
-Y madrina… ¿Puedo volar?-preguntó la menor, retomando la conversación pendiente y haciendo salir a Hermione de su ensoñación.
-Tu madre no ha dejado que vueles-Contestó seria-Eres muy pequeñita.
-y, Si la llevó yo-Propuso Harry-No creo que Natalie ponga problemas, además mejor yo que Draco, siempre volé mejor que él.
-No, Natalie…-
-¡Oh… pero Mione!-Exclamó Harry, interrumpiéndola.- Soy yo, uno de los mejores jugadores de Quiddicth –Soltó alegre Potter, sin darse cuenta de cómo había llamado a la castaña Se sintió tan familiarizado con ese tipo de discusiones simples.
-¿Mione?, que lindo-Dijo alegre Leah.
-Vez lo que haces llevábamos 20 minutos sin discutir-Dijo Hermione, temblando de pies a cabeza, nadie excepto Harry la podía llamar así, todos lo sabían, él lo había impuesto.
-Y madrina Mione… ¿puedo volar?
-Ahí veremos-contestó sonriendo genuinamente
Esto se estaba volviendo extraño, se suponía que ella lo odiaba con todo su ser y que no podía estar en la misma habitación que él sin sacarle en cara todo el daño que le hizo, pero ahora él llegaba, luego de haberla engañado, y la trataba como si aún fueran amigos- Culpa mía también por aceptar salir -odiaba que la llamase Mione, por que se suponía que el hecho de llamarla así era porque era especial para ambos, solo él le decía así. Por otra parte, era bueno quizá que conociera a Leah como hija de Draco, así no sospecharía nunca de donde procedía la pequeña. Odiaba esta situación, pero ya la había escogido, y es demasiado surrealista, toda la conversación mientras disfrutaban de los helados, Quiddicth, princesas, ponys , mientras la castaña veía a Leah disfrutar de la compañía de Harry y al ojiverde prometiéndole a la pequeña cumplir todos sus caprichos .
No quiero esto, pensó la castaña- llegando a replantearse toda esta situación entre ambos, es que verlo allí junto Leah cambiaba mucho el panorama de las cosas.
-H&H-
Draco y Natalie luego de ver los avances de su casa, habían acordado reunirse con sus amigos en la casa de los padres de Hermione. Natalie sabía que lo que estaba sucediendo con Harry no podía contárselo de buenas a primeras a Hermione, debían ver que iban a hacer, por lo cual pensó que la mejor opción era hablar con todos sus amigos, por su puesto sin que la castaña se enterase. Por lo que aprovecharon ese sábado, ya que todos tenían cosas que hacer y además pondrían en marcha el plan de Leah.
Cuando llegaron a la casa de los Granger, ya todos estaban reunidos, conversando y expectante de lo que la pareja tenía que contarles.
-¿Qué pasa Nat?, ¿por qué tanto misterio?-pregunto Sirius alegremente- ¿no me digan que van a ser padres?-continuó
-No Sirius y aunque me encantaría eso no es lo que tenemos que decirles- Respondió Draco
-Sucede que mis sospechas eran ciertas, Potter esta hechizado y lleva de esta forma más de seis años
-¿A qué te refieres con hechizado?- preguntó la señora Granger, que a pesar de los años la magia nunca dejaba de sorprenderla
-Jane, sucede de que puede ser que Harry haya sido manipulado por Ginevra y su madre, para engañar a Hermione-contestó Malfoy
-¿Cómo lo saben?- preguntó Remus, pasmado.
-Ustedes lo deben saber… hay una tradición milenaria de las familias sangre pura, cada hija mayor sangre pura, la mayor recibe un libro, una herencia… Recibe este libro "Magia avanzada para hechiceras sangre pura"-dijo tratando de explicar un poco, mientras arrojaba el libro sobre una mesa-dijo la pelirrosa
-Tonks en alguna ocasión me comento del… algo de que ese libro se perdería en la familia porque ella no era sangre pura y Bellatrix no había tenido hijas.-Comentó Sirius.
-Mi mamá lo escondió, según mi padre, ella dijo que no permitiría que ese libro maligno llegara a mis manos-Dijo Luna
-Bueno, en eso tenía razón, es un libro maligno, más que magia avanzada es magia negra, son tácticas que usaban las grandes matriarcas de las familias para mantener la sangre de la familia pura, mis padres no entendían muy bien de que se trataba, ya que era el único recuerdo de mi madre, por lo que me lo entregaron cuando tuve la edad suficiente…-Habló Natalie
-nunca hemos visto ese libro en la casa- comento Fred quien rodaba en un abrazo a Luna-
-Nunca, pero tú crees que mi madre…-señaló George
-Chicos sinceramente no lo sé, no la conozco, lo que si se es que la primera vez que vi a Harry cuando lo conocí vi que algo no andaba bien y le dije de inmediato a Draco
-Así es, y luego prestando atención me di cuenta yo también
-¿Qué es lo que pasa con mi ahijado?-interrogó Sirius.
-uno de los síntomas es el dolor de cabeza y otro son los relámpagos en los ojos, esos yo los vi…-Comentó Natalie
-y Harry sufre migraña constantemente- dijo Remus.
-Natalie- La llamó Luna-¿Tu sabes lo interesante que esto, puede cambiar el curso de todo?
-Por eso mismo Natalie, te lo vuelvo a preguntar ¿Estas segura? -Cuestiono Sirius, el más que nadie buscaba la felicidad de su ahijado y no podía soportar la idea de que durante años han estado jugando con él y nadie se había dado cuenta.
-Sirius, no les diría esto si no estuviera 100% segura-sentenció seriamente Natalie.- no jugaría con los sentimientos de quien considero mi hermana.
-Entonces ¿de qué trata todo esto? -Sirius pido que aclaran todo el asunto y se prometió internamente hacer pagar a Ginevra y Molly por todo el dolor que provocaron
-Para empezar con esto hay que percatarse de los detalles, por ejemplo yo me fije en los ojos de Harry y vi una especie de destellos relámpagos para ser más específica…y quizá me di cuenta porque precisamente yo no lo conocía en cambio para ustedes se convirtió en algo normal y no lograban percatarse, por otra parte asocie los constates dolores de cabeza, esos pinchazos, Harry me comento una vez que le pasaba siempre que hablaba o recordaba un tema en específico, pero no quiso decirme de que trataba… Supuse que era por Hermione-Explicó rápidamente-y ayer, ya había descubierto cual podría haber sido el hechizo, por lo cual fuimos a la cena con Harry teniendo en mente observar y percatarnos de todas las reacciones de Harry y si estas se asociaban parte de las consecuencias del hechizo.
-Y fue impresionante- Comentó Draco- Hermione se apareció por casualidad en el mismo lugar, lo que nos sirvió mucho, vi los ojos de Harry y Natalie tenía razón con los relámpagos, demostraban de cierta forma la impotencia que sentía Harry, los celos…-Prosiguió
-En este lirbo-Habló nuevamente Natalie-Dijo tomándolo y buscando la página- se encuentra una maldición llamada Venatus Amoris, el cual es muy complejo y no se aplica sola… se las voy a leer-indicó-
Cada vez encontramos más traidores a la sangre, brujas y magos mezclándose con muggles, han hecho decaer la pureza de la sangre mágica y una simple Amortentia ya no funciona, porque es fácil de detectar y finalmente siempre va a primar el amor verdadero. Brujas, han escrito que ese es el mejor antídoto. Es por ese motivo que hechiceras sangre pura, de generación en generación han buscado y por su puesto encontrado la forma de lograr sus cometidos y en casos como estos cazar el amor del hechicero que ellas quieren y conservarlo a tu lado por toda la eternidad.
La caza del amor de un hechicero se logra gracias a la maldición Venatus Amoris, que en latín significa exactamente la Caza del amor. El propósito de esta maldición es encarcelar los sentimientos de la persona en lo más profundo de su mente, por lo cual el mago en cuestión olvidara cada uno de los sentimientos o emociones que provoca en él, lo que los románticos llaman "su verdadero amor". El hechicero no perderá la memoria, ni el conocimiento al aplicar la maldición, solo no entenderá que hace al lado de una persona que no le provoca ningún tipo de emoción. Es por ello que él se encontrará con sus sentidos débiles y desorientados y podremos provocarlo y generar algún tipo de respuesta diferente en él, porque no se sentirá comprometido con nadie, será totalmente indolente a lo que la persona que se encuentra con él pueda sentir, por ello, si el hechizo se llegará a aplicar a un mago comprometido, con pareja, casado y no solo enamorado, el no sentirá remordimiento y/o culpabilidad por sus acciones, creyendo que son actos normales.
Venatus Amoris es una maldición que se debe aplicar con sumo cuidado, ya que al igual que con la poción, es posible que el mago responda a sus antiguos sentimientos. A pesar de que esto ocurrirá de acuerdo a la potencia de los sentimientos o bien a la potencia de la bruja que realizo la maldición. Si se observa algún comportamiento distinto, se deberá aplicar nuevamente.
Para aplicar la maldición, se deberá esperar que el mago se encuentre dormido ya que en el sueño la mente de una persona se encuentra mayormente voluble. Bastará con aplicar una vez cada año la maldición para que esta funcione de manera correcta.
Por otra parte, como esta maldición se aplica durante el sueño, el mayor indicativo de las reacciones o respuestas a Venatus amoris se verá durante esta etapa. Si los sentimientos volvieran a despertar, el hechizo se aplicará nuevamente. La constancia de la aplicación de la maldición dependerá de la reacción en los sueños del mago, si la maldición necesita aplicarse con una mayor constancia, mayores serán los efectos secundarios.
Si el hechizo se aplica más de una vez al año, se debe a la fuerza de los sentimientos de la persona.
Los efectos que corresponden a esta maldición, provocan que el mago no se percate del dolor que pueda sentir la otra persona afectada, queda impávido y llama a provocar un mayor dolor, despierta todos aquellos emociones contrarias al amor que sentía, crueldad, burla, odio, desinterés, entre otros, por ello es más fácil romper el corazón de quien sea su pareja. Además y de manera complementaria, el hechizo debe ir acompañado con memorias falsas. En el caso de que busques que el mago forme rápidamente sentimientos hacia ti, o por lo menos hacerle creer que los tiene.
Las efectos secundarios, Cada vez que la el mago intente recordar cómo fue su vida de pareja o trate de buscar en que momento dejo de sentir, sentirá punzadas en su cabeza, ese dolor le hará saber al mago que no debe seguir pensando en lo mismo. Lo mismo ocurrirá con los relámpagos, es común oír que cuando una persona se enamora los ojos de ella adquieren un brillo "diferente" e "intenso". Los ojos de la persona son ventanas al alma, nos indican que piensan, que sienten, es por ello que podemos ver en ese brillo de los ojos el reflejo del amor, del principal sentimiento humano. Es por ello, que cuando el sentimiento, tiene ansias de mostrarse nuevamente, las secuelas del hechizo lo reprimen, expresándose en un leve y poco común relámpago, que se ve reflejado en los ojos de la persona afectada, esto finalmente indica fuera del sueño que los sentimientos buscan despertar.-Terminó de leer Natalie, bajo la atenta mirada de los presentes, quienes se encontraban realmente impresionados con todo lo que la pelirrosa les había leído. –¿Ahora me creen?-cuestionó
-¿Qué hacemos con todo esto?-Preguntó Sirius- Es decir ahora entiendo tantas cosas, como la frialdad de Harry al momento de la partida de Hermione, su falta de remordimiento
-No sé qué podemos hacer con todo esto... Solo quiero que los ellos encuentren el camino correcto-dijo Draco-y para ello tenemos que encontrar nosotros la forma, ninguno lo va a creer si no tenemos a Ginny confesando…
-Quiero ver cuando las emociones de Harry despierten… será realmente épico-soltó Luna, sonriendo levemente.
-H&H-
Luego de pasear por el centro de Londres y almorzar, como solicito la castaña. Ambos adultos estaban procesando todo lo que estaba ocurriendo ese día, si bien las conversaciones giraban en torno a la pequeña Leah, se estaban tratando con tanta cordialidad que los llegaba a asustar, a ambos. Harry recordó a Luna quien en más de alguna ocasión había aprovechado de decirle que aún sentía algo por la castaña, pero tan rápido como esa idea se instalaba en su mente la desechaba. Por lo que entre conversaciones infantiles y los pensamientos de Harry y Hermione, dieron las cuatro de la tarde en donde el buscador propuso que fueran a un centro de entretenciones para niños, en donde Leah podría disfrutar de los típicos juegos infantiles.
Harry en su faceta de caballero no dejo que Hermione pagase ningún gasto de Leah o de ella misma. Lo que agobiaba más a la oji ambar.
-Tiene mucha energía- Comento Harry, luego de unos minutos de haber llegado al lugar, viendo como la pequeña se deslizaba continuamente en el tobogán, el que al parecer era su juego favorito, mientras ellos miraban desde lejos tomando café.
-Es verdad-Respondió Hermione distraídamente.
-Quieres algodón de azúcar-le ofreció Harry
-¡Potter!- Exclamó exaltada por fin la castaña-¡Quieres parar con todo esto! –Prosiguió ya harta de la situación-Basta de esto… basta…
-pero…-Harry no sabía que decir ante la reacción de Hermione.
-Es que … ¿porque tanta cordialidad?, sabes bien que no nos soportamos, apenas podemos estar juntos en el mismo lugar, pero me hablas como si nada hubiera pasado entre nosotros, como si nunca hubiéramos estado juntos y me hubieses engañado!-la castaña hablo con tanta fuerza, que agradeció el ruido producido por la risa de los niños, no quería además quedar en vergüenza.-No tienes por qué fingir que nos llevamos bien, en el caso de que lo estés haciendo por Leah-Dijo arrastrando sus palabras.
-Hermione, no seas tan exagerada-Señaló molesto, ante la reacción de Hermione, el solo quería disfrutar el día, ¿no podemos tener un minuto de paz?-Interrogó.
-¿exagerada?-Cuestionó Hermione- Harry nos vamos a divorciar porque te encontré con otra mujer en nuestra cama
-Y, ¿no se te ha ocurrido que quizá este es el ambiente apropiado para solucionar algunas cosas?-Preguntó Harry, mirando a la castaña directamente a sus ojos- sin tantas discusiones, ni abogados, desde que llegaste solo te he visto con los abogados…, no hemos hablado
-Solucionar las cosas –repitió con un toque de ironía.
-Hermione,-La llamó al ver que ella dejaba de mirarlo a la cara, podía ver lo molesta que estaba- yo sé que cometí errores irreparables no lo niego, y es muy difícil pensar en volver a ser amigos, pero alguna vez lo fuimos, pero por esa amistad nos debemos por lo menos intentar ser cordiales el uno con el otro, por Leah
-No solo fuimos amigos y lo sabes… y también sabes que fuiste un pedazo de mierda conmigo, cuando yo no me lo merecía-Expresó tristemente, Hermione mirando directamente a Harry.
-No puedo borrar mis errores Hermione, no estoy haciendo como si nada hubiera pasado, porque cada vez que te miro no dejo de pensar en que paso entre nosotros, te lo dije recién, primero y ante todo fuimos los mejores amigos-profirió amargamente.
-Paso, que al parecer no te conocía tan bien como creía hacerlo-declaró la castaña, mirando el café entre sus manos.
-Hermione, por hoy-Pidió Harry, sabía que no tenía que explicar más, la castaña sabía que él quería ser cordial con ella, principalmente por Leah.
-Esta… está bien-aceptó con dudas Hermione. En estas pocas horas se dio cuenta de que Leah le había tomado un gran aprecio a Harry y por ella únicamente continuaría aceptando toda esa cordial amistad de Potter.
Leah llamó a Harry porque se le habían acabado las fichas para las maquinas, por lo que interrumpió la conversación entre los adultos. Luego de comprar más fichas y subir con ellas al carrusel, y otros juegos de ese estilo, siempre aptos para niñas de cinco años, Harry las acompañó nuevamente hasta la casa de Sirius, la pequeña estaba tan agotada, que Harry la tomo en brazos y se quedó dormida en el trayecto. Hermione no pudo más con esa escena. Tuvo que esconder su rostro para que el buscador no se diera cuenta de las lágrimas que corrían por su rostro.
Cuando llegaron a la casa, Harry insistió en subir el mismo a Leah hasta su habitación. Cuando llegaron Hermione le coloco su pijama y la arropo, todo bajo la atenta mirada del ojiverde, lo que ponía más nerviosa a la hechicera.
-Es un verdadero ángel - manifestó Harry mientras observaba atentamente dormir a Leah.
-Lo es… -afirmó Hermione-Gracias, por este raro día Harry-Expresó la castaña.
-No tienes nada que agradecer-
-Bajemos, quiero que duerma tranquila
-Por supuesto- dijo Harry acercándose a la cama de Leah para darle un delicado beso en la frente. Bajaron en silencio, el buscador no podía negar que estaba muy nervioso.
-¿Quieres un café?-Pregunto la castaña rápidamente. Mientras su cabeza negaba por lo idiota que era, la idea era decirle adiós no invitarlo a quedarse más tiempo-se gritó la castaña internamente.
-Eh… está bien
Minutos después Hermione apareció con dos cafés en la mano, los dejo sobre la pequeña mesa y se sentó enfrente de Harry, quien se encontraba en el sillón de dos cuerpos.
-Dos de azúcar y una gota de vainilla ¿Cierto?-Pregunto, odiándose por recordar tales detalles.
-estas en lo correcto-Sonrió, para luego dar un sorbo ese café que tanto le gustaba.
-Así que te decidiste especializar en pediatría ¿Puedo saber a qué se debió eso?-preguntó Hermione. Cuando ella partió Harry solo era médico general.
-Ginny se rio cuando le dije el porqué, ella quería que trabajara en una clínica Muggle como cirujano, pero ya sea en San Mungo o en una clínica muggle, hubo algo que me llevo a ser pediatra.
-y… ¿por qué se rio?...tuviste alguna aparición…-Dijo entre risas. Pero se contuvo al ver el rostro de Harry- Tuviste una aparición-Dijo ahora afirmando, mientras miraba a Harry como si fuera de otro planeta.
-No fue una aparición exactamente, bueno desde lo de Voldemort, que generalmente cuando sueño no recuerdo que soñé o en ocasiones despierto llorando-Confesó
-Aun te sucede-Preguntó la castaña, con su lado protector para Harry.
-La verdad es que sí-Confesó apesadumbrado-El tema es que un día pocos meses después de que te fuiste, tuve un sueño… Creo que veía a mi madre, aunque no te lo puedo asegurar, y me decía que tenía que proteger a un pequeño… la verdad no recuerdo muy bien…-Confesó Harry.-Sentí algo raro y me di cuenta de que podría ser eso… es decir… que me convirtiera en pediatra.
Ahora Hermione no lo podía creer… Harry nunca fue bueno interpretando los sueños o cosas de ese estilo, siempre se dejó llevar e iba por lo más lógico, Si ese sueño fue poco meses después de que ella se fuera… probablemente se trataba de Leah.-Vaya…-expresó la castaña sin muchas palabras más que decir.
-Hermione… sé que te puedes molestar con lo que te quiero peguntar… pero es algo que quiero saber…desde hace casi seis años…-
-¿Quieres saber cómo me enteré?-Interrumpió Hermione.
-La verdad es que sí….-contestó el buscador- Te acercaste a mí, me diste un beso, me susurraste unas palabras al oído y te fuiste…y me di cuenta de que en este caso había subestimado tu inteligencia-dijo Harry mirando su café, como si en fuera a encontrar la respuesta que buscaba- La verdad tu nunca debiste haberte ido, tu diste un paso que yo no quise dar, fue mi culpa… yo siempre busque que no sufrieras-agregó Harry, tratando de ser delicado con sus palabras.
-A veces no lo parece, no lo pareció hace casi seis años atrás
-Fue mi culpa, yo debí…
-Los debí y las culpas, a estas alturas no solucionaran nada…
-Lo se… y por eso quiero saber… nunca fue mi intención lastimarte…
Pero ya vez, ustedes no fueron muy discretos, te pille en la cama con ella, luego de llegar del trabajo, en nuestra cama, pensé que no estabas… pero sentí unos ruidos y fui a ver… y te vi… luego tome… tome algunas cosas… y me fui donde mis padres… -relató Hermione, entre cortadamente, y tomo aíre para continuar-Pensé… bueno pensé muchas cosas… pero la principal… es que no te quería volver a ver...decidí ir a la madriguera para encarte luego… tenia seguro que no quería volver a estar contigo… sabes que yo puedo perdonar muchas cosas… pero no una traición… no me sentía muy bien… fui al baño, pero luego.. te escuche… te escuche y me di cuenta de que habías estado jugando conmigo por un buen tiempo… así que decidí que no merecías una conversación… ni siquiera que te dejará explicarme… las cosas estaban claras para ti, por lo cual también para mí… -Habló entrecortadamente… -Ese beso fue una despedida… y esas palabras fueron la simple verdad, preferí dejarte el camino libre… no iba a dejar que me humillaras… -la castaña hablo con completa sinceridad, lo que sobrecogió al ojiverde.
-Hermione- Harry susurró el nombre de la castaña, en ese momento el ojiverde sintió un escalofrío que lo sacudió de pies a cabeza, junto con unas enormes ganas de llorar, como hace años no sentía, por su puesto todo esto acompañado de un fuerte dolor de cabeza, sintió un leve mareo, y ve se tuvo que agarrar de un cojín, sentía que en cualquier momento se iba a desmayar o bien se iba a ahogar con todo lo que estaba sintiendo en ese preciso instante…
El ceño fruncido del buscador, le indicó a la castaña que no se estaba sintiendo bien. Sirius algo había comentado de los constantes dolores de cabeza de Harry.
-Sirius comento en la mesa que tienes constates dolores de cabeza… ¿te sientes bien?
-Sí, no… no te preocupes…
-Pensé que estabas así por lo que hablamos…
-Hermione no me puedo sentir mal por eso… es la verdad y tengo que asumir mis errores-Dijo Harry mirando a la castaña seriamente - Además yo quería saber….-terminó tratando de esbozar una sonrisa que termino en algo como una mueca.
-Harry-Lo llamó Hermione-Puedes estar tranquilo, no tengo ningún tipo de intención en quedarme con la casa de tus padres… la verdad es que estaba furiosa con la idea de que nos volviéramos a encontrar… y quería tomar venganza de alguna manera… pero luego, pensé y me di cuenta de que yo no soy así y no necesito convertirme en alguien que no soy, no voy a conseguir nada más que amargarme la vida, han pasados seis años ya… es hora de dejar algunas cosas en el pasado.
-Entiendo- dijo Harry
-Además… quiero avanzar…
-¿Con Mark?-interrogó Harry con un hilo de voz. Aun con ese sentimiento de angustia presente en su mente.
-con él o con cualquier otro… la verdad Harry me incomoda hablar de esto justo contigo-habló la castaña evidentemente incomoda
-ya veo-
-Tu novia debe estar feliz porque esta pesadilla terminara pronto-Comentó Hermione.
-algo ya sabes cómo es Ginny-contestó contrariado-Eh… Hermione, yo sé cuánto amabas la biblioteca de mi madre, si quieres… puedes quedarte con ella.
-¡Wow!-Exclamó sorprendida- Es un gesto muy amable… pero no puedo aceptarla…
-Entiendo, pero si llegas a cambiar de opinión… esa biblioteca siempre será tuya-Dijo sinceramente
-Te lo agradezco…
-Ya… ya es tarde… yo me debería ir…-Dijo Harry titubeando, mientras se levantaba del sillín, mientras Hermione imitaba su acción.
-Sí, ya… ya deberías…-
Ninguno de los dos sabia como despedirse, indudablemente era un momento incómodo para ambos.
Harry sentía que con un adiós solamente no era correcto, por lo que se acercó a la castaña y en un movimiento rápido, le dio un depósito un suave beso en su mejilla. Al alejarse susurró un adiós, dejando a la castaña estática en el mismo sitio.
Hermione sin poder creer lo que había pasado durante ese día… Agradecía con toda el alma que los demás habitantes de esa casa no hubieran llegado aún, por lo cual luego de sentir cerrar la puerta de la casa despertó de su ensoñación y fue hasta el dormitorio de Leah, a ver como estaba…
Harry por otra parte, se subió a su auto, aún con el aire contenido en sus pulmones… en cuanto se relajó y se percató de la locura que había hecho, se golpeó contra el manubrio el auto varias veces, buscando una explicación de sus actos y lo único que pudo ver era la sonrisa de Hermione. Esto estaba definitivamente mal. Cuando se relajó, puso en marcha su auto y prometió no volver a quedar a solas con la castaña.
-H&H-
Harry, al día siguiente de ese especie de encuentro que tuvo con Hermione, decidió hace caso de las palabras de Ron, Hermione no daba puntada sin hilo, estaba bien que ahora no quisiera la casa, pero estaba realmente intrigado y sabía que no se podía quedar con la duda en su mente, sabia y sentía que algo estaba dejando pasar en todo este asunto de su divorcio con Hermione y principalmente por la partida de ella en primera instancia. Por lo que el domingo salió temprano de su departamento en Londres, la noche anterior había llegado antes que Ginny, por suerte para evitar las discusiones, pero sus esperanzas de ir a dormir sin discutir con la pelirroja fueron en vano, ya como era costumbre fueron a dormir discutiendo acerca del divorcio, de su casamiento, de hijos y Hermione, y ahora también por Leah y por qué Hermione era madrina de la pequeña y Draco les había mentido, por lo que esa mañana para evitar discusiones se levantó sin despertar nuevamente a la pelirroja, se vistió y sin querer tomar café salió de su departamento y se dirigió a la casa de sus padres. La casa la estaba manteniendo a escondidas de Ginny quien no soportaba la idea de no poder entrar, pero para él era un lugar casi sagrado, el cual sin dudas pretendía que fuera herencia de sus hijos en un futuro lejano. Al entrar se dirigió a la cocina, se sirvió un café y se sentó para organizar su mente, porque lado partir a buscando, pensó en lo más simple y comenzó a revisar minuciosamente las habitaciones de invitados que eran dos, más la que fue del-le costó mucho poder reconstruir esa casa, principalmente esa habitación pero fue todo un logro hacerlo, y sabía que gran parte del éxito era debido a Hermione, por eso no dudo en ofrecerle la biblioteca de su madre, sabía que la castaña merecía más, por todo lo que él la había hecho sufrir, pero estaba seguro que de todos modos ella se negaría a cualquier cosa que le ofreciese más aún que dejo su insistencia por la casa.
Estuvo dos horas dando vueltas esas habitaciones, no quiso usar magia para no pasar por alto ningún detalle. Luego siguió con la habitación principal, él había estado allí otras veces, cuando sentía que algo le hacía falta, se escapaba del mundo y se refugiaba en esa casa, como siempre a escondidas de Ginny.
Vio su mueble con algunas fotografías del y sus amigos, pero entre otras estaba una de su matrimonio, el lucia contento y Hermione estaba sonrojada por un beso que él le estaba dando. Hermosa como siempre enfundada en su traje de novia. Él no podía definir el momento en que dejo de tener sentimientos por Hermione y cada vez que trataba de pensarlo, solo se veía el molesto por algo que ella dijo o hizo. Hubo un momento, como le dijo Ginny en que se había acabado la pasión entre ellos y por lo tanto también su matrimonio, pero ahora veía esa foto y estaba seguro de que lo que había sentido por Hermione era importante, aunque no pudiera definirlo y tenía la impresión de que podía ser mayor a lo que sentía por Ginny, lo cual a pesar de que asegurara a los cuatro vientos que era amor, él no lo sentía así.
Acaricio la fotografía, deseando haber hecho mejor las cosas, y la dejo donde estaba, abrió unos cajones que todavía tenían pertenencias de Hermione, no las había querido sacar porque de cierta forma sentía que pertenecían al lugar donde estaban, algunos documentos del ministerio, cartas que él le enviaba y otros documentos de la clínica en donde trabajaban sus antiguos suegros, pero nada fuera de lo común, debajo de su cama no había nada, los demás cajones contenían ropa, y en el armario solo cajas con fotografías, libros y diarios de Hermione, diarios en los que él se encargaba de escribirle siempre pequeñas notas, para que supiera que le interesaban hasta los más profundos detalles de ella.
Después de ordenar, y encontrar su foto favorita, esa en donde él le robo su primer beso a Hermione, foto que Collin tomo sin previo aviso, pero siempre se lo agradeció. Luego de dejar la fotografía en su lugar, fue hasta la preciada biblioteca de Hermione, su madre la había comenzado con una gran colección de libros y Hermione se encargó de terminarla, aunque como ella decía nunca podría terminarla porque siempre hay más libros. Se sentó en el pequeño sillón a pensar, la verdad es que no muchas veces había entrado, ese era el lugar sagrado de Hermione. Despeino sus cabellos mirando al suelo, y en cuanto levanto la vista, lo primero que hizo fue fijarse en la chimenea, se acercó para prenderla, ya que estaba helando y allí las encontró, una caja de madera noble y las iniciales de él y Hermione grabadas en ella, con un símbolo entre ellas, la abrió y vio tres llaves en ellas, de oro.
-¿Qué demonios son estas llaves?-se preguntó en voz alta el Harry extrañado, ya que nunca las había visto.
-H&H-
Ginny nuevamente discutió con Harry, esta vez no supo a donde se dirigía, y nuevamente todo por culpa de Granger… Malfoy les había mentido en su cara y Harry no tuvo problemas con ello…definitivamente esto la estaba superando, por lo cual llamó a su madre, a quien le había regalado un teléfono móvil muggle, para que pudieran hablar con mayor facilidad.
-Madre … -Se quejó la pelirroja
-¿Ginny? -preguntó un poco confundida la matriarca Weasley, quien aún no aprendía a usar bien el aparato muggle.
-Si madre… soy yo
-¿Qué paso esta vez?
-Harry, Hermione… eso pasa… Me entere que Draco es un maldito traidor y a Harry no le interesa en absoluto
-¿Por qué dieces eso?
-Porque estaba en contacto con Granger desde siempre, inclusive… es madrina de esa maldita chiquilla
-¿Madrina?, ¿Estas segura hija?... –interrogó intrigada y sorprendida
-Si, al idiota de Harry se le escapo ayer, llegué después que el, en la noche… le pregunte como le había ido y me dijo que no cuido a la mocosa, porque se quedó con su madrina, por lo que perdió el día, y cuando le pregunte por quien era la madrina, no quería decirme y luego de que le insistí me confesó de que era la estúpida de Granger y discutí con el anoche… tanto así que no durmió en la habitación…
-Sabía que había algo extraño con esa chiquilla
-y ahora ¿Dónde está Harry?...
-no lo sé, salió sin dirígeme una palabra…-Dijo amurrada
-Ginevra vas a tener que calmarte un poco, hay mucho en juego con todo esto, el hechizo es potente, pero si Harry se aburre de tu estupideces puede dejarte.
-Ni en broma lo digas madre…
-Entonces compórtate -advirtió Molly seriamente.
-H&H-
Hermione no había podido conciliar el sueño, analizando los pasos a seguir por lo cual bajo temprano ese domingo a tomar un vaso de leche con vainilla como era su costumbre, y se sorprendió de ver a sus ahora ex amigos en la cocina desayunando, ellos no eran mucho de levantarse temprano los domingos.
Draco en cuanto vio a Hermione reacciono
-¡Herms!, por favor no nos mates-dijo Draco escondiéndose detrás de su esposa. Pero mayor fue la sorpresa de ellos al ver que la castaña los ignoro completamente. Y así fue durante todo el resto del día.
Hasta aquí llegamos, espero que les haya gustado, una de las razones por las que es más extenso es por que explica muchas cosas, como pudieron apreciar... No les puedo prometer que actualizaré luego, pero les aseguro que haré todo lo posible por no tardar... ahora como siempre un pequeño regalo... Muchas gracias, nos leemos pronto..
Spoliers
-Aleja a tu mocosa de Harry-amenazó ferozmente
-Natalie me pidió que viniera para este lugar… que haces tú acá- preguntó extrañado viendo a Mark como si fuera una aparición
-Vengo a aclarar algunas cosas-contestó entregándole una especie de libro, mientras sonreía sinceramente.
