Los personajes de esta historia pertenecen por completo a Cassandra Clare, yo solo los dejo jugar con mi imaginación ;)


Mi Dios Griego.

Celine se había lucido.

Fue lo primero que pensó Clary cuando atravesó las puertas del salón donde se haría la recepción, era hermoso, había un sin número de mesas decoradas con pequeños arreglos florales, en toda la mitad estaba la pista de baile y la luz era tenue, creando un ambiente mágico, todo era tan elegante y caro que Clary no podía creer que fuera por su boda, pero al sentir aquella mano que apretaba la suya, se daba cuenta que todo aquello era real.

-Tengo curiosidad. ¿Cuánto de esto lo escogiste tú? –pregunto Jace luego de que ambos se acomodaran en su mesa.

Clary enrojeció, no había querido admitirle a Jace que ella no había elegido absolutamente nada para su boda, ni siquiera su vestido, sabía que la regañaría.

-Solo disfruta la fiesta. –replico Clary sonriendo.


Clary nunca había conocido a tantas personas en una sola noche, el salón estaba repleto y la gente iba a felicitarlos cada rato, no pudo evitar pensar que más que una boda esto era una reunión para presentarla en sociedad.

¿No se supone que cuando te casas, bailas, sonríes y besas a tu esposo? Pues eso no estaba ocurriendo, Jace aunque estaba a su lado estaba hablando con sus socios de trabajo, si, TRABAJO. ¿Qué demonios?

-Iré a hablar con mis padres. –dijo Clary rápidamente, vio que Jace fruncía el ceño, pero no le dijo nada.

Se levanto y fue a buscar a su madre, ella estaba hablando con Maia y Luke en una mesa cercana.

-¿A cuántas de estas personas conoces? –pregunto Maia cuando Clary se acerco.

-Podría contarlas con una mano, la mayoría son socios y amigos de la familia Herondale.

-¿Solo yo estoy notando que esto no parece una recepción, si no un evento social? –pregunto Maia subiendo una ceja.

Maldita sea siempre tan sincera.

-Maia no digas eso, Clary tiene que conocer a toda esta gente, ahora se va a relacionar mucho con ellos. –dijo Luke, ¡Gracias! Pensó Clary.

-Jace me dijo que le gustas a Jordan. –le dijo Clary a Maia intentando cambiar de tema, la verdad le había causado gracia, cuando iban en el carro él le había dicho que Jordan no había parado de botar la baba por Maia y que estaba seguro de que se había drogado o algo así (por lo cual Clary le había puesto los ojos en blanco).

-¿Jordan? ¿El padrino de Ken? –pregunto Maia subiendo una ceja.

-Si, el padrino de Jace. –corrigió Clary.

-Ni me había dado cuenta que me miraba. –mintió Maia. –No es mi tipo.

Antes de que Clary pudiera replicar, una docena de personas se acerco a felicitarla, se aprendió algunos apellidos, Penhallow, Wayland, Verlarc, Carstairs, Branwell, Gray, Lovelace, Dios eran tantos, sonrió y agradeció a todos por venir, nunca se había sentido tan intimidada.

Pero de todos aquellos a los que saludo hubo uno que se le quedo principalmente, ¿Cómo podría olvidarlo? Era tan diferente y excéntrico.

-Sra. Herondale o bueno la puedo llamar Clary ¿Verdad? –pregunto sonriendo y Clary no pudo evitar pensar que sus ojos se parecían a los de un gato. –Mi nombres Magnus Bane.


Jace maldijo mentalmente varias veces, ¿Por qué rayos Clary se había ido? Lo había dejado allí solo aguantándose la lata sobre el trabajo ¿No había notado que le había tocado la pierna para que lo sacara de esa situación? Bueno como podría notar algo con ese enorme vestido.

-Tenemos que revisar la lista de proveedores, necesitamos nuevas marcas para el centro comercial… -seguía diciendo uno de los gerentes del centro comercial.

-¿Podríamos discutirlo luego? Resulta que es la celebración de mi boda, no una reunión de negocios. –dijo molesto Jace, el gerente enrojeció violentamente.

-Discúlpeme, felicitaciones por su matrimonio. –dijo rápidamente, Jace solo asintió y se levanto para ir a buscar a Clary.

Era ridículo que no pudiera encontrarla, con ese vestido pensó que la vería a kilómetros, pero había tanta gente que no la veía por ninguna parte, no pudo evitar mirar a todas partes, las decoraciones todo era del estilo de su madre, sintió decepción, decepción de que Clary ni siquiera intentara organizar algo por ellos, de que ella solo se hubiera dedicado a aceptar las cosas que quería su madre como si no le importara… alejo esos pensamientos, si él no importara a Clary ella no se hubiera casado con él, ¿Cómo iban a convivir? una cosa había sido plantearse la idea de un matrimonio, hacer una boda, pero esto era real, iban a vivir juntos, ¿Las cosas funcionarían? ¿Actuarían como casados? ¿Dormirían en la misma cama? ¿Actuarían como compañeros de apartamento? Todas esas preguntas que no había querido hacerse lo empezaron a bombardear, sabía que sus padres les habían comprado una casa, no se lo había querido decir a Clary hasta cuando volvieran de su viaje, no sabía que pasaría ni como actuarían, solo esperaba que ella nunca lo dejara, porque en el momento en que la vio entrando a la iglesia lo supo, supo que aquellos sentimientos que había frenado habían vuelto y que no iba a ser fácil deshacerse de ellos.

-¡Jace! –grito una chica, el volteo a verla y no pudo reprimir una sonrisa.

-Aline Penhallow, así que me tengo que casar para poder verte. –dijo Jace subiendo una ceja, siempre había apreciado a Aline.

-¡No digas eso! Sabes que estaba de viaje con Helen… -dijo sacándole la lengua. – y hablando de amores, acabo de conocer a tu esposa, es muy bonita.

-Lo sé es hermosa. –dijo Jace con ensoñación.

Volteo a ver y la vio caminando a ellos, vio como su mirada pasaba de Aline a él y hacia una mueca ¿Estaba celosa? Quería saberlo, la verdad Clary jamás se ponía celosa por nada. Atrajo a Aline y la abrazo tan fuerte, ella solo hizo un ruido de sorpresa. Vio la cara de Clary, que en ese momento trataba de contralar su expresión, cuando llego hasta ellos, Jace soltó a Aline.

-Te extrañe bastante. –dijo Jace y vio como Aline subía una ceja y luego al ver a Clary sonrió.

-Yo también te extrañe cretino. –dijo mirando a Jace acusadoramente, su celular sonó y ella se disculpo y se fue a hablar a otro lado.

-Le agradas a Aline. –dijo Jace mirando a Clary, evaluando su reacción, ella parecía impasible.

-Y veo que a ti te agrada ella. –dijo Clary haciendo un esfuerzo para no fulminarlo con la mirada, ¡Qué bonita celebración estas teniendo! Le grito la voz sarcástica de su conciencia.

-¿Estas celosa? –pregunto Jace, haciendo un gran esfuerzo para no sonreír.

-¿Debería? Solo somos amigos. –dijo ella y decirlo en voz alta había resultado peor de lo que había imaginado.

-Lo sé, pero igual estamos casados, pensé que de pronto te molestaría, pero ya veo que no. –dijo Jace imparcial, pero la verdad le había dolido bastante que ella hubiera dicho aquello.

-¡Mi nueva pareja favorita! –dijo alegremente Magnus, pero al ver como ambos se miraban se dio cuenta que no era el mejor momento. – ¿Saben que es lo que más me gusta de las bodas? Que hay barra libre, iré por un trago sigan mirándose con ese amor a ver si nos empalagan a todos. -dijo sarcásticamente volviendo por donde había venido.

-Nos acabamos de casar, aunque sea finge que eres feliz. –dijo Jace fulminándola con la mirada y alejándose rápidamente.

Clary sintió como se le helaba la sangre ¿Fingir que era feliz? Había sido inmensamente feliz hasta hacia cinco minutos, ¿Qué si se había puesto celosa? Pues claro que si, el nunca la trataba así, y verlo siendo así con alguien le dolió, pero no quería que Jace pensara que se estaba tomando su papel muy enserio, por eso había actuado con aquella frialdad, pero al verlo alejarse sintió como si se le estuviera yendo la vida.


-¿Te traigo algo de tomar? –pregunto Jordan a Maia, había estado esperando el momento perfecto para acercarse.

-Tengo manos, puedo ir por lo que quiera tomar. –dijo ella poniendo los ojos en blanco, detestaba aquel cliché de los hombres de ser caballerosos un rato y luego mostrarse realmente como son.

-Solo trataba de ser amable. –dijo Jordan sorprendido.

-Pues no trates tanto, es barra libre y estoy cansada, vamos a tomar unos tragos. –dijo ella enganchando el brazo al de él, Jordan la miro sorprendido y ella tuvo que obligarse a reprimir una sonrisa.

Llegaron a la barra y pidieron tequila.

-Creo que quieres emborracharme. –dijo Jordan subiendo una ceja.

-¿Así que no puedes tolerar el alcohol? Bueno buscare a alguien que no sea tan gallina. –dijo ella haciendo amago de irse.

-¿Gallina? –pregunto el atónito y la retuvo. –Vamos a ver quien termina siendo la gallina.

Ambos comenzaron a beber bastante, Jordan no se había equivocado al pensar que Maia lo quería emborrachar, era cierto, quería averiguar qué pasaba realmente con Jace y Clary. Después del octavo trago Jordan ya tenía las mejillas rojas, no había notado que Maia apenas iba por el segundo.

-¿Ken… digo Jace quiere mucho a Clary verdad? –pregunto Maia empezando su interrogatorio.

-Claro es su esposa. –dijo Jordan tomando mas tequila.

-Tú y yo sabemos la verdad de todo y por qué se casaron, la verdadera pregunta es: ¿ Jace solo se caso con ella por eso? –pregunto un poco irritada Maia, ¿acaso tenía que hacerle dibujitos para que entendiera la pregunta?

-Pues… -Jordan entrecerró los ojos, el alcohol le estaba haciendo efecto, pero no era de los que cuando se ponen borrachos sueltan verdades. –No sé.

Maia apretó los labios, claro que él lo sabía, era su mejor amigo.


-¡Cariño! –grito Celine cuando vio a Clary, ella parpadeo varias veces ¿Cariño?

-Todo esta maravilloso. –dijo Clary dedicándole una sonrisa.

-Me alegro que te guste, te estaba buscando para dos cosas, la primera contarte que todos han hablando maravillas de ti. –dijo ella aprobadoramente. –La segunda que ya es hora del primer baile, ya reuní a tus padres, a Jace y a Stephen, nos están esperando.

Maldición, el primer baile, se suponía que debía ser un momento romántico pero viendo como las cosas estaban con Jace, Clary dudaba mucho que fuera un baile agradable, asintió y se dejo guiar por su emocionada suegra que no paraba hablar.

Al llegar a donde se encontraban vio que Jace ya se había calmado pero seguía con esa expresión de fastidio en su cara.

-Señoras y señores, es momento del primer baile de los novios. –dijo el maestro de ceremonia, al que Clary apenas había notado.

Jace le tendió la mano y Clary la cogió, sentía su enojo, no quería que él estuviera así con ella, menos en su boda, acaricio con el dedo sus nudillos y el la miro fijamente, aquellos ojos dorados que siempre que querían la traspasaban y la ponían nerviosa.

-Lamento lo de hace un rato, además no tengo que fingir que soy feliz, porque lo soy, soy muy feliz por haberme casado contigo Jace Herondale. –dijo Clary y noto como Jace suspiraba aliviado y se relajaba.

-Bueno si te hubieras puesto celosa por Aline la verdad me hubiera dado risa, me tendría que poner celoso yo de que le agrades tanto. –dijo con una sonrisa divertida mientras se situaban en la mitad de la pista de baile con todas las personas alrededor.

-¿Celoso tu de ella? –pregunto desconcertada Clary.

-Claro, a Aline le gustan las chicas. –dijo Jace esperando la reacción de Clary, ella lo miro abriendo mucho los ojos y él se empezó a reír.

¿Era enserio? ¿Se había puesto celosa de una chica a la que ni siquiera le gustaban los chicos? No tuvo tiempo de decir nada porque la música comenzó a sonar y Jace luego de apoyar las manos en su cintura comenzó a bailar, Clary entrelazo las manos por detrás de su cuello y se dejo guiar por él. Todavía le costaba creer que aquel Dios griego fuera suyo.

Sintió que el baile se acabo muy rápido y se encontró bailando con Luke, el le sonrió, sabía que debía de estar nervioso, el no era de ir a fiestas menos a una tan elegante con tantas personas mirándolos, vio que Jace bailaba con su madre y que Celine se limpiaba varias lagrimas.

Luego bailo con su suegro, el cual no dejo de elogiarla, lo cual hizo que Clary enrojeciera, vio de reojo como Jace bailaba con su madre y mientras lo hacían hablaban, seguro su madre le estaba diciendo a Jace que pasaría si le rompía el corazón, agradeció no alcanzar a escuchar.

Luego de esto la pista se lleno de gente y comenzó la fiesta, Clary bailo con lo que le pareció a ella cientos de personas, no había visto ni a Maia ni Jordan por ningún lado, cuando se disponía a buscarlos, alguien la cogió.

-¿Bailaras conmigo verdad Clary? –pregunto una voz divertida, Clary supo quien era antes de voltearse. Magnus Bane.

-Que confianzas te tomas Magnus. –dijo Clary y empezó a bailar con él, lo había conocido hace apenas un rato pero le caía bien, aunque parecía no encajar en aquel lugar no le importaba.

-Claro que me las tomo, conozco a Jace hace bastante y no para de hablar de ti, así que es como si ya te conociera. –dijo picándole el ojo.

-Hay Magnus… -dijo ella mientras giraban.

-Hay Clary… cuida mucho a Jace, es terco, sarcástico, orgulloso…

-¡No me halagues tanto que me sonrojo! –dijo Jace al escuchar a Magnus.

-Estoy siendo sincero con la pobre chica, tiene que saber donde se metió. –dijo el bromeando.

-Deja de decirle a mi esposa mis virtudes. –dijo el sarcástico como siempre. –Dijiste que me presentarías a tu novio, ¿Dónde está?

¿Novio? Clary pensó que había escuchado mal hasta que Magnus comenzó a hablar.

-Hay mi querido Alexander no quiso venir, no me quería decir el por qué pero luego después de cierta persuasión me lo dijo, al parecer su familia tiene algún conflicto con la tuya, me dijo que él no tenía ningún problema contigo o tu familia pero prefería evitarse una pelea. –dijo triste Magnus. –Además todavía no le cuenta a su familia de nuestra relación, entonces las cosas no andan tan bien como me gustaría.

-¿Que apellido es? –pregunto Jace.

-Lightwood.

Clary abrió los ojos de golpe, ¿El hijo de Maryse era gay? Ella no tenía nada encontrar de aquello, pero no se imaginaba la presión que debían ejercer sobre él, lo recordaba en la oficina de ella, pelo negro y hermosos ojos azules.


Maia sabía que aquello era una locura, ¿Como había pasado de tomar unos tequilas en la barra a estar estampada contra una pared con Jordan besándola como un loco? No sabía por qué lo había permitido, era algo que ella no hubiera hecho, pero le gustaba besar a Jordan. Intentaba controlarse porque no quería darle un espectáculo a algún curioso que pasara pero sabía que cualquiera pensaría lo peor si los viera, sintió las manos de Jordan descender de su cintura y rápidamente se las cogió, puede que lo dejara besarla pero no llegaría más lejos. Lo aparto suavemente.

-No… -murmuro Jordan acercándose nuevamente.

-Quieto, es la boda de nuestros mejores amigos, debemos ir. –dijo inflexible Maia y comenzando a ir al salón.

¿Cómo había terminado en aquella situación?


-Bueno es momento de lanzar el ramo. –dijo el maestro de ceremonias, Clary asintió y subió al escenario, vio que Maia entraba al salón ¿Dónde había estado? Sus dudas se disiparon y no pudo evitar sonreír cuando vio a Jordan entrar detrás de ella, ¿No que no era su tipo? ¡Ja! Maia se reunió con un centenar de chicas que esperaban coger el ramo. Lo lanzo esperando que le cayera a Maia pero…

-¡LO AGARRE! –Clary se volteo atónita y luego comenzó a reír al igual que todos los invitados, cuando vio a Magnus con el ramo y una sonrisa.

-No sé si este permitido que el ramo lo coja un hombre… -empezó a decirle el maestro de ceremonias a Clary, ella hizo un gesto con la mano quitándole importancia.

-El lo atrapo así que es suyo. –dijo amablemente y bajando del escenario.

Jace la esperaba, le sonrió.

-¿Dejaras que Magnus se lo quede? –pregunto.

-Claro que sí. –dijo Clary sonriendo.

-Bueno, ahora debemos partir el pastel y hacer el brindis, en 2 horas tenemos que irnos. –dijo el complacido.

-¿Me dirás a donde vamos? –pregunto Clary agarrando el brazo que él le ofrecía.

-No, ya sabrás cuando lleguemos.

Partieron el pastel y con poca delicadeza se lo embarraron al otro en la cara, Clary sonrió, aunque tuviera la cara llena de crema ese era el Jace que más le gustaba, el Jace juguetón. En el momento de hacer el brindis, Luke algo sonrojado se levanto y empezó un discurso breve de cuanto significaba Clary para él y que esperaba que Jace la cuidara y la amara siempre, fue emotivo para Clary, pero más para Jocelyn.

Bailaron un rato mas con los invitados, hasta que Jace le susurro a Clary que debían irse, esta solo asintió y fue a despedirse de sus padres, de Maia (no sin antes decirle que debían hablar), de sus suegros y de Jordan. Fue a una sala continua privada y se cambio su enorme vestido por un vestido sencillo de tiras blanco, respiro aliviada había pensado que nunca se desharía de aquel vestido gigante. Cuando termino de cambiarse, se soltó el cabello y se retoco del maquillaje, luego salió Jace la esperaba en la puerta, sonrió al verla.

-¿Sra. Herondale, esta lista para las mejores vacaciones de su vida? –pregunto Jace mientras la cogía de la mano.

-Esto va a ser interesante. –dijo Clary y ambos comenzaron a caminar a la salida.


Bueno! Gracias por sus reviews, por ser pacientes, ya estoy organizando mi tiempo, es que siempre la primera semana es una locura, pero sea como sea siempre encontrare tiempo para dedicarle al fic, quise escribirles aquella nota para que supieran que no los olvidaba pero veo que lo que hice fue ilusionarlos hahahahahaha lo siento! Besos!