Meri crismas an japi niu llir XD
¿Qué tal? Yo fantástica, contenta por mis notas y porque ya estoy de vacaciones, así que más tiempo para traducir.
Quería agradeceros por los reviews nuevos, y con respecto a eso... Sí, bueno, pues resulta que cuando he abierto la cuenta en el móvil de mi madre, he visto que había una review en MI historia con MI cuenta... Y eso hace parecer que me la he dejado un review a mí misma y me da un poco de cosa jeje.
Le pregunté a Inma (mi beta) y fue ella XD. Ese día en el que envió la review fui a traducir la mitad del cap en su ordenador, y como yo no lo hago en un documento a parte y lo hago directamente desde fanfiction, dejé mi cuenta abierta en su ordenador. Y resulta que mi amiga es muy graciosilla y le conté lo de que si llegaban más reviews me animaría para intentar traducir más rápido, y quiso dejarme un anónimo, pero como dije, dejé mi cuenta abierta. Ni siquiera cerré la página y se ve que no se pudo esperar y lo mandó nada más me fui XD. Ella no se dio cuenta de que mi cuenta seguía abierta y yo no se como borrarlo :'(
Ahora cada vez que vaya a su casa me procuraré cerrar todo bien.
Venga, me dejo ya de rollos y os dejo el capítulo XD.
Ah sí, pero si véis algún error o algo es porque Inma no ha podido revisarlo, se lo he enviado en un Whatsapp desde el móvil de mi madre, pero ha pasado por completo del mensaje... Si me dice más tarde que algo está mal lo corregiré.
Cloud Cover
Capítulo 8: Acción/Reacción.
"Nunca creas que unas pocas personas que se preocupan no pueden cambiar el mundo. Porque, de hecho, esas son las que siempre lo han cambiado."
~Margaret Mead
"Estoy encantado de veros otra vez," dijo el maestro. Su voz era tranquila, suave, pero había una pizca de arrogancia en la forma en la que hablaba. "Como la mayoría sabe, he estado ausente contribuyendo a una investigación académica, pero me alegro de estar aquí de nuevo entre vosotros."
No hubo ninguna respuesta por parte de la clase, ni una palabra, ni una sonrisa, pero el hombre no cambió su postura y continuó suavemente.
"Veo, sin embargo, que hay una nueva cara entre nosotros." Miró a Naruto. "Yo soy Orochimaru." Luego miró la hoja que sostenía en la mano. "Y tú debes de ser..." Alzó la vista de nuevo y sonrió. "Uzumaki Naruto... Interesante ¿Tienes alguna relación con los criminales Uzumaki? Sí, debes ser su hijo, ¿no?"
Inmediatamente, una gran cantidad de murmuros comenzaron a escucharse a través de la clase, susurrando como hojas en el viento. Los estudiantes se miraron unos a otros, algunos con ojos interrogantes, otros comprendiendo lo que el maestro quería decir.
"¿Los crimminales Uzumaki? ¿Y esos quienes son?"
"Mierda, mi madre me habló de ellos."
"¿Es su hijo?, no me había dado cuenta."
Naruto captó los ojos de Sasuke. No estaba susurrando, solo lo miraba con una expresión estúpida y sorprendida. El rubio apartó la mirada rápidamente. Ahora la gente estiraba el cuello para poder verlo.
Mientras tanto, el maestro sonrió tranquilamente. "Ahora, comencemos con nuestra lección. Creo que mi sustituto estaba dando sobre catalizadores, acciones y reacciones." Orochimaru cogió unas hojas. "Naruto, ¿podrías repartir esto por mí, por favor?"
Naruto se levantó lentamente y tomó lo que el profesor había extendido ante él.
Orochimaru le sonrió amablemente. "Solo dale una hoja a cada uno."
Las miradas de muerte que recibió mientras caminaba por la clase fueron suficientes para demostrarle al rubio cómo los estudiantes se sentían ahora hacia él.
Los chismes parecían haberse extendido como un incendio forestal. Naruto notó la diferencia en la forma en que la gente actuaba incluso cuando caminaba por el pasillo después de la clase. Todos susurraban entre ellos y se alejaban como si estuviera enfermo. El murmullo de la gente que hablaba lo seguía por todas partes, y las miradas que le enviaban se iban haciendo cada vez más duras y furiosas en cuanto el día avanzaba.
Naruto tropezó cuando alguien pasó junto a él, empujándolo de forma brusca con el hombro. Cuando miró hacia atrás, pudo ver como unos chicos sonreían burlonamente, y el que lo había empujado chocaba los cinco con sus otros amigos.
Se alegró cuando el día llegó a su fin y finalemente estaba de pie una vez más delante de su taquilla. Agarró sus libros y se volvió para ver a Sasuke acercándose hacia él.
Oh, genial.
"Oi, Naruto," dijo a la vez que el rubio se volvía en la otra dirección, yendo rápidamente por el pasillo. "¡Oye, Uzumaki!" dijo por segunda vez.
Naruto se volvió bruscamente. ¿Qué mierda quería? ¿Restregárselo en la cara? ¿Reírse? ¿Regodearse de que después de todo, era mejor que él?
"Lo que sea que tengas que decirme, Uchiha, no quiero escucharlo, solo déjame solo."
Con eso, giró sobre sus talones y se alejó a paso rápido, dejando al Uchiha mirándolo fijamente. Unas cuantas personas abrieron la boca, sorprendidos por como había tratado al príncipe de la escuela.
Naruto fue directamente a casa después de detención. Había tenido que limpiar el estúpido aula tres veces porque no había forma de que lo hiciera en media hora. Ni siquiera se había molestado en intentar hacerlo a tiempo, y por eso mismo Ibiki le había gritado airadamente, haciendo que limpiara la clase dos veces más por su actitud.
Cuando finalmente terminó, ya era tarde. Naruto ni siquiera comprobó si Neji seguía en la sala del periódico. De todos modos, el otro no querría juntarse nunca más con él. Así que, ¿qué importaba? Konoha sería otro 'Infierno'.
Al llegar a casa, abrió la puerta y dejó escapar un suspiro de alivio, pero se detuvo antes de entrar al sentir un par de ojos fijos en él. Rojo estaba de pie al final del pasillo, prácticamente invisible entre las sombras. Algunas de las luces estaban fundidas y rotas, y las otras solo iluminaban algunas zonas a través de todo el pasillo.
"Ey, Rojo," dijo cansado. El chico no dijo nada, como siempre, pero se encogió cuando Naruto se acercó a él. "¿Qué pasa?" preguntó Naruto preocupado. Todos los pensamientos deprimentes de Naruto sobre su día se esfumaron nada más ver la marca oscura en la cara de Rojo. "Rojo," dijo con cautela. "¿Por qué tienes ese moretón?"
El niño se encogió de hombros, pero evitó que sus ojos se encontraran con los de Naruto, abrazándose aún más fuerte a su osito de peluche al instante.
Naruto apretó los dientes. "¿Quien te lo hizo?"
Rojo mantuvo la mirada fija en el suelo.
"Rojo, mírame, ¿quién te lo hizo? ¿Tu padre?"
El chico se estremeció.
"Tu padre," dijo Naruto sombríamente para sí mismo. Bien. Hoy había estado buscando una salida para todo lo que estaba sintiendo. Le daría un puñetazo a ese hijo de puta hasta que no pudiera moverse. "Vamos, Rojo. Vamos a ver a tu padre."
El niño soltó un grito estrangulado mientras Naruto se alejaba. El pequeño se agarró a su brazo, sacudiendo la cabeza desesperadamente.
"Está bien, Rojo. No me hará daño, y tampoco dejaré que te haga daño."
El niño estaba prácticamente hiperventilando mientras sostenía el brazo de Naruto.
"¿Te preocupa que te haga más daño?" preguntó Naruto.
El chico negó con la cabeza.
"¿Te preocupa que me haga daño?"
Volvió a sacudir la cabeza. Miró a Naruto con los ojos llenos de lágrimas.
Entonces los ojos de Naruto se ensancharon en la comprensión. "Te preocupa que yo le haga daño a tu padre." Rojo asintió miserablemente. Naruto suspiró y se arrodilló frente a él. "Lo siento, Rojo. No quise asustarte, no pensé..." Hizo una pausa, buscando las palabras. "Sé que es tu papá, pero... te está lastimando. Si hablamos con la policía, no tendrás que vivir con él, no tendrás que pasar por esto."
El niño negó con la cabeza.
"Te darán una casa nueva, un lugar agradable para vivir."
Señaló a Naruto con ojos interrogantes.
Naruto suspiró. "Lo siento, pero no puedes quedarte conmigo, ni siquiera soy lo suficientemente mayor como para vivir por mi cuenta, ellos no te dejarían, y Shunsuke nunca haría nada por alguien que no fuera él. Pero..." sonrió a Rojo. "Ellos serían capaces de encontrarte una familia realmente linda."
El chico se apartó y empezó a sacudir la cabeza.
Naruto insistió. "Tal vez en algún lugar cercano, si tenemos suerte, aún podremos vernos, iría a visitarte sin importar donde estés."
Rojo puso su boca en una línea delgada, abrazando su osito de peluche y mirando a Naruto obstinadamente.
Naruto frunció el ceño. "Lo siento, Rojo, pero si te está haciendo daño tengo que decírselo a la policía."
Rojo lo miró e hizo como si cerrara los labios y tirara una llave.
El dolescente arqueó una ceja. "¿Eso quiere decir que quieres que lo mantenga en secreto? Lo siento, pero yo..."
Rojo frunció el ceño y se señaló a sí mismo. Repitiendo los mismos movimientos de antes, y finalmente Naruto lo entendió.
"Lo negarás todo, ¿verdad?" dijo él con tristeza.
El pelirrojo asintió tercamente.
Naruto sacudió la cabeza. "Te está lastimando, Rojo. ¿Qué esperas que haga? ¿Sentarme y mirar?"
El niño se acercó a Naruto y le rodeó la cintura con los brazos, abrazándolo con fuerza. Luego se apartó y se señaló a sí mismo haciendo el signo de 'ok' con la mano.
El adolescente rubio suspiró derrotado. "Estás bien, ¿eh? Sí, claro que lo estás."
El rojo repitió el signo 'ok'.
"Bueno, no me vas a dar otra opción, ¿verdad? Será peor si llamo a la policía y lo niegas." Naruto pasó una mano por su cabello distraídamente. "Escúchame, esta noche te vas a quedar conmigo en mi apartamento, ¿vale? Pero debes permanecer en mi habitación en todo momento y Shunsuke no puede enterarse."
El pelirrojo sonrió y volvió a abrazarlo. "Gracias." Susurró antes de entrar al apartamento, dejando a Naruto en el pasillo.
Rojo... podía hablar.
Era lunes por la mañana y Naruto se arrastró a la escuela para enfrentar el ataque. El fin de semana había sido un alivio misericordioso por haber podido escapar del odio, y había pasado la mayor parte de él con Rojo... principalmente tratando de hacerle hablar de nuevo, pero en vano. El chico era terco como una mula.
Naruto no estaba preparado para el día. ¿Realmente sería otro 'Infierno'? Debería haber sabido que con el tiempo la gente iba a averiguar quién era, pero él había estado esperando durar un poco más siendo simplemente Naruto. Demonios, incluso Cabeza de Fideos.
"Mira siempre el lado positivo, Uzumaki." Murmuró para sí mismo mientras se paraba delante del espejo del baño esa mañana. "Al menos Shunsuke estaba en casa anoche, además, hasta ahora nadie te ha hecho nada." Se sonrió a sí mismo. Siempre había un poco de esperanza.
Naruto ignoró las miradas de la gente mientras se abría paso a través de los pasillos, pero no pudo detener el aire que salió abruptamente de sus pulmones cuando alcanzó la puerta de su casillero.
Asesino, vete al infierno
Las palabras estaban garabateadas por todo el metal de su taquilla con pintura de aerosol de color rojo oscuro. Era horrible, parecía como sangre. Naruto abrió la puerta mientras los estudiantes se reían y susurraban detrás de sus manos.
Los maestros lo trataban igual que siempre, con indiferencia, pero al sentarse se fijo en que el grupo de sillas que estaban a su alrededor estaban completamente vacías, además de que el resto de la clase procuraba mantenerse lo más alejada posible de él. No importa, decidió tristemente, al menos así estoy solo. Sin embargo, la terquedad con la que la gente se negaba a hablarle o incluso a mirarlo era un poco deprimente.
El día avanzaba lentamente, y Naruto se sentó desanimado en una mesa vacía tan lejos de los demás estudiantes como era humanamente posible. No quería tener que pasar otro día con su almuerzo en la cabeza.
"¿Qué estás haciendo aquí?" dijo una voz.
Miró hacia arriba. Neji. Sus ojos se abrieron con sorpresa. "No, ¿qué es lo que estás haciendo tú aquí?
El chico arqueó una ceja. "¿Qué quieres decir con eso? ¿Por qué no lo haría? ¿Y por qué no viniste a la sala del periódico la semana pasada?"
Naruto frunció el ceño. "¿No lo has oído? Mi nombre está alrededor de toda la escuela, todos estarán diciendo que he asesinado personalmente a gente con una escopeta de cañón corto."
Neji dejó que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro.
"Nunca he sido de los que le ponen atención a los rumores, además, como te dije, yo ya sabía lo de tu pasado." Se sentó con la bandeja en la mesa. "Nada que no haya oído antes."
"¿Te im-importa si m-me siento aquí?" dijo una voz inconfundible.
"Toma asiento, Hinata." respondió Neji mientras Naruto solo atinaba a mirarla asombrado. Sacudió la cabeza, sacándose a sí mismo de su aturdimiento. Esto era más de lo que podría haber soñado, pero aun así...
"Os agradezco que estéis a mi lado y todo eso, pero..." Notó algo nervioso como todas las miradas curiosas y venenosas que estaban dirigidas hacia él, y ahora también apuntaban hacia los dos Hyuugas sentados en la mesa. Se volvió hacia Neji y Hinata, mirándolos seriamente. "No quiero que quedéis atrapados en esto, si os ven conmigo mi reputación podría dañaros."
Hubo una breve pausa, y luego sucedió algo increíblemente extraño. Neji Hyuga... comenzó a reírse. Primero fue una pequeña risita que se convirtió en una risa ruidosa y franca. Se mantuvo inclinado mientras se esforzaba por respirar, y Hinata y Naruto lo miraban como si le hubieran crecido cuernos. ¿Quién podía culparlos?
Cuando finalmente se recuperó, dijo: "Naruto, puedo cuidarme perfectamente y..." sonrió. "Si alguien mira a Hinata de la manera equivocada desearán no haber nacido." Los ojos de Hinata se ensancharon mientras continuaba. "No me importa lo que los insectos de esta escuela piensen de mí. Hay una cosa que debes saber, y es que nunca debes preocuparte por la familia Hyuuga. Nosotros sabemos valernos por nosotros mismos y podemos hacer que las lluvias de fuego del infierno caigan sobre cualquier persona que intente hacernos daño, así que detén tu innecesaria preocupación y relájate." Se incorporó de nuevo. "Además, creo haberte prometido que te enseñaría a forzar una cerradura."
Hinata sonreía de forma radiente y Naruto no podía ocultar su propia sonrisa. "Está bien," dijo el rubio.
"¡Pensé oír las voces enérgicas de mis amigos!"
Naruto se volvió solo para tener su visión invadida por el verde. Lee se paró frente a él, sonriendo ampliamente.
"Neji, ¿fuiste esa maravillosa risa que escuché antes? ¡Sabía que todavía tenías en ti la poderosa belleza de la juventud!"
"Lee-" comenzó Neji, su sonrisa se aplanó hasta parecer una linea fina y delgada.
"Y gracias, Naruto," continuó Lee. "Por sacar a relucir su risa juvenil, eres un ser humano verdaderamente talentoso."
Naruto enrojeció. Uuuuh.
"¡Lee!" dijo Neji firmemente. "Basta con la juventud, ¿qué quieres?"
Estaba de vuelta a su habitual manera seria, pero Lee debió de estar acostumbrado, porque no se le movió ni un pelo.
"Ah, sí, debería estar entrenando, pero he venido a darte esto, y cuando no te encontré en la sala de periódicos pensé que podría intentar buscarte aquí, y ahora estoy verde de envidia. ¡Todos estáis disfrutando de vuestras vidas juveniles!"
Verde es la palabra elegida, pensó Naruto.
Lee le tendió unos papeles. "Es mi informe sobre las próximas prácticas de fútbol, los tiempos de reunión y eso. Todo está aquí, puedes distribuirlo a través de tu periódico para que todos los chicos puedan disfrutar de una competición varonil."
El fútbol nunca había sonado tan desagradable hasta que esa frase escapó de los labios de Rock Lee, pero Neji tomó los papeles igualmente.
"Gracias," murmuró.
"Bueno, tengo que continuar mi entrenamiento, no puedo perder el tiempo mientras Gai-sensei sigue entrenando."
Y con eso, el dinamo verde desapareció.
Naruto miró a Neji. "¿Gai-sensei?"
"El entrenador de fútbol," respondió Neji escuadriñando los papeles.
"¿Siempre es así?" preguntó Naruto, señalando la puerta por la que Lee acababa de irse.
"Siempre," dijo Neji con un suspiro mientras miraba el informe. Estaba escrito con tinta verde. "Hmm. Parece que las prácticas serán dos veces a la semana, cada martes y viernes. Me pregunto quiénes formarán el equipo de este año." Miró hacia arriba. "¿Vas a intentarlo?"
Naruto se echó a reír mientras rellenaba su boca con ramen, por lo que la risa le salió como una especie de balbuceo nervioso, y muy varonil, por supuesto.
"No sé, nunca he jugado en un equipo antes." O con cualquier otra persona, añadió en silencio. "No sabría hacerlo."
"Para eso son las prácticas, deberías ir a probar y así sabrías si se te da bien jugar o no."
"Supongo que lo pensaré." Aunque realmente estaba pensando en todas las oportunidades que eso le daría a la gente para poder herirlo.
"Bueno, yo estaré allí, tal vez estemos en el mismo equipo," dijo Neji. Naruto gruñó y continuó empujando la comida en su boca. El chico pálido lo miró de forma astuta. "Pero claro, si tienes miedo..."
Naruto hizo una pausa, el tenedor a medio camino de su boca. "¿Que acabas de decir?"
Neji se encogió de hombros. "Sólo me parece que tienes miedo de fallar. No entiendo cómo vas a ser alcalde de la ciudad si ni siquiera puedes manejar un pequeño juego con una pelota..."
Naruto golpeó la mesa con el tenedor. "¡No tengo miedo de nada, Hyuuga!, me volveré tan increíble en el fútbol que todos se inclinarán y me adorarán, tú incluido."
Neji levantó una ceja. "¿Oh, en serio?"
"¡En serio!"
"Entonces, espero verte mañana en la práctica." Neji se levantó y se alejó con su bandeja.
Naruto sonrió y gritó tras él. "Estaré allí y te mostraré cómo juega un Uzumaki."
No fue hasta esa noche cuando llegó a casa, mucho después de que Neji le había enseñado lo básico sobre como abrir la cerradura y de darle las herramientas necesarias para entrar en su apartamento, que Naruto se dio cuenta de que Neji lo había engañado completamente para unirse al equipo de fútbol.
Parece que después de todo si tengo una buena noticia que daros.
Es posible que me den el móvil antes, así que ahora mismo estoy rezando para que no sea dentro de mucho. Para trabajar necesito el móvil, siempre se me olvidan algunas cosas de las que dicen en clase y además están los trabajos en grupo, y no me sé los números fijos de los demás y si los apunto los pierdo XD.
Si alguien no entendió lo de dinamo verde, el dinamo es una máquina que da energía, y verde... Vamos, es Lee, un chico que tiene energía para dar y regalar y siempre va de verde XD.
Bueno~ Nos leemos prontooo~~
