Disclaimer: Nada me pertenece todo es de J.K. Rowling
Capitulo: 9 La cita que pudo ser
Saboreo sus labios por Merlín me tiene aprisionada entre el reservado y su cuerpo muerde mi labio tan exquisitamente haciendo que temblores me recorran por el cuerpo le respondo succionando su labio y lo jalo de la solapa del abrigo intentando hacer el beso mas personal , dios como si esto no lo fuera ya, el se retira lentamente dejándome con ansias de más, cielos en qué momento me vería yo rogando por un beso de Severus Snape, me sonrojo rogando por que no lo note, muerdo mi labio y desvío la mirada.
-coma- me ordena demandante, mientras yo me obligo a probar otro bocado de atún, Snape no toca su plato solo toma su copa de vino y le da un sorbo
-que bonita vista- le comento viendo las luces del London eye reflejarse en el Támesis -no conocía este restaurante-
- es uno de mis favoritos – comenta el profesor – ¿es cierto que mañana se va a ir de vacaciones? - me pregunta yo asiento contestando a su pregunta
-por eso vino Sirius, mañana tenemos que estar a medio día en Londres el vuelo sale a las tres- Snape hace una mueca de desagrado cuando me escucha quiero pensar que no le gusta la idea de que me vaya, pero tal vez es por aversión que le tiene a Sirius
-si puedo preguntar ¿a dónde van? -
-las Bahamas, ¿ha estado ahí? -
-una vez- me responde – fue hace muchos años nada memorable, dígame aparte de Black y Potter ¿quién más va a ir? - pregunta como si no supiera ya la respuesta sonrió por dentro divertida por la situación.
-Ginny, Remus, Ron y Lavender- Severus alza una ceja
- ¿usted no va a comer? - le pregunto mirando su plato, apenas si ha probado bocado lo que, si ha bebido media botella de vino, me mira fijamente y se lleva una ostra a la boca, por Merlín estoy segura que algo está mal conmigo no debería parecerme excitante verlo comer así, me sirve más vino al notar que mi copa esta casi vacía
-bonito vestido- me comenta
-es de Ginny, me lo presto- él sonríe discretamente al escucharme
-me atrevería a asegurar que le luce mejor a usted que a su amiguita, no debió ponerselo- sentencia seriamente
- ¿por qué? - le pregunto
-realza su figura tan bien, cada una de sus curvas- su mirada me atraviesa como si me escaneara con rayos x no puedo evitar ruborizarme por millonésima vez, ¡Dios es que no puedo controlarme cada que me dice un cumplido ¡-
-se sonroja- puntualiza divertido
-creo que solo es el vino- respondo evadiendo su mirada y mordiendo mi labio inferior, como quisiera tener en este instante la capa de invisibilidad de Harry para desaparecer, le he de parecer una chica tonta
-lastima, pensé que yo la hacia sonrojar- atina a decir y una sonrisa socarrona se dibuja en su rostro
"si supiera lo que el provoca en mi" me digo para mis adentros
- ¿les ofrezco la carta de postres? - dice el mesero acercándose a nosotros
-La cuenta- pide secamente Snape despachando al garzón
-le hará bien el aire fresco- comenta, casi de inmediato el chico vuelve con nuestra cuenta y Snape se apresura a pagar
-nos vamos mis Granger- pregunta ofreciéndome su brazo yo lo tomo gustosa y me dirijo con el hasta el elevador, las puertas se abren y entramos en él, una pareja de ancianos sube con nosotros y cuatro personas más se nos unen, Snape aprovecha y me toma de la cintura jalándome a su lado sin quitar su mano de mi cintura
Se acerca a mi me aparta el cabello y me da un beso en el cuello provocando escalofríos por todo mi cuerpo, de momento mis neuronas se han ido de vacaciones estoy hecha un charco de nervios al lado de Snape, la señora mayor que nos acompaña nos voltea a ver inquisitivamente creo que alcance a soltar un gemido, como sea Severus se ha separado de mi esta impasible como si nada hubiera pasado, cuando la anciana lo mira el solo sonríe a medias.
Llegamos a la planta baja y salimos del ascensor
- tenga hace frio- me dice poniendo mi abrigo sobre mis hombros -venga caminemos un rato – caminamos juntos por las calles del viejo Londres aun para ser primavera el ambiente es fresco la calle esta completamente desolada, si acaso una pareja que camina delante de nosotros va tomada de la mano.
- ¿usted que va a hacer en las vacaciones? - le pregunto mientras caminamos sin aparente rumbo- ¿acaso se va a quedar en el colegio? -
- pensaba quedarme en el castillo, pero hay unos problemas con una de mis propiedades tengo que viajar a resolverlo-
- ¿a dónde va a ir? Bueno si se puede saber-
-Aspen, no es nada tan grave, pero voy a aprovechar el viaje y disfrutar un poco del aire fresco-
-dicen que es muy bonito-
-sí muy lindo y más en temporada invernal es perfecto para esquiar, ¿usted sabe esquiar? - me pregunta
- ¿yo? no, no, yo no soy muy hábil para los deportes-
-le enseñare- me contesta – bueno, si algún día acepta ir conmigo-
-me encantaría- contesto camino distraída por las calles tambaleándome ligeramente, en parte por los zapatos y otro tanto por el vino, creo que tantas copas se me subieron.
- ¿qué le gustaría hacer Granger? - me pregunta mientras nos paramos en la esquina esperando el cambio del semáforo
- no se ¿usted que quiere? -contesto, Snape me mira fijamente acaricia mi mejilla y pasa su dedo pulgar por mi labio inferior.
-yo quiero besar y morder este labio hasta que ya no pueda mas-
-Que no pueda mas ¿Quién? ¿usted o yo? -
-ambos-
- ¿que lo detiene? - pregunto rogando casi por un beso suyo, me toma de la cintura y se aproxima, un poco mas y puedo sentir su aliento.
Lo último que escucho es un grito de cuidado, segundos después estamos Snape y yo tirados en el suelo a nuestro lado está un chico y su bicicleta, el joven trae un raspón en el brazo
-Lo lamento – dice el muchacho sumamente apenado levantándose y caminando hacia donde estamos Severus y yo hemos caído sobre un charco, estamos empapados y Snape sangra
-largo – dice Snape poniéndose de pie y sacudiéndose
- ¿estás bien? - me pregunta el joven intentando ser amable
-largo- vocifera Snape
-perdón no los vi-
-fuera de aquí- grita Severus asustándolo el pobre chico lo ve con cara de horror mientras toma sus cosas y huye despavorido
-es un descuidado, ¿se encuentra bien Granger? -pregunta acercándose a mi
-esta sangrando- le digo al ver como varios hilos de sangre ruedan sobre su cara además trae el labio abierto
-no importa, ¿usted como esta? - me dice limpiándose la sangre que aun sigue saliendo de su frente
-me duele todo - acepto su mano, pero al momento de apoyar mi pie me duele el tobillo y caigo súbitamente al piso -mi pie, creo que me lo torcí-
– déjeme ver – Snape se pone en cuclillas para revisar mi tobillo, sin importarle que estamos debajo de la banqueta
-no toque duele- oh por dios es tan molesto y doloroso apenas si me ha tocado y estoy casi llorando
-es un esguince, debemos regresar al castillo, eso no puedo arreglarlo con la varita y menos aquí –me carga y camina hacia un callejón cercano para desaparecernos con un ruidoso plop llegamos de nuevos a los limites del colegio.
- ¿Vamos a la enfermeria? - le pregunto aun con los brazos alrededor de su cuello
-no lo creo, poppy estará descansando ya, la voy a llevar mis habitaciones- sentencia, cumple con lo dicho ya que emprende camino hacia las mazmorras, el castillo esta desierto, menos mal, no imagino que pasaría si alguien viera al profesor Snape llevarme en brazos a sus habitaciones privadas.
Cuando llegamos al despacho de Snape el me deja con sumo cuidado sobre el sofá, se quita la túnica mojada y prende la chimenea segundos después está sentado a mis pies
-duele, duele- le repito cuando toma mi pie en su mano y quita la zapatilla
-claro que le va a doler Granger, pero son solo unos segundos- con una floritura de varita convoca un pequeño frasco con un ungüento verde dentro de él, lo destapa y comienza a frotar, al principio es tan doloroso que me hace gritar
-calma, pronto pasara- conforme la poción va haciendo efecto el dolor disminuye gradualmente, unos minutos después mi pie se encuentra en perfecto estado
- ¿mejor? -
-mucho mejor gracias, no duele nada- digo apoyando el pie descalzo sobre el suelo de piedra – nunca había visto sanar un pie tan rápido, incluso para Poppy es complicado
-es una poción untable que cree, ayuda con torceduras, esguinces y fracturas leves aun así no fuerce mucho el pie no queremos que se lo lastime de nuevo -
- ¿por qué no se lo da a Poppy? -
- ¿para que lo ocupe en esos des iluminados del quidditch?, no en esta vida, es muy difícil de preparar, tarda dos meses en estar listo la cocción es muy lenta- me explica acercándose a una cómoda de dónde saca una toalla y me la entrega
-séquese – me ordena con su característico tono mandón, toma asiento y se lleva la mano a la frente de donde sigue saliendo sangre
- ¿puedo? - le pregunto señalando su herida
- ¿promete no empeorarlo? -
-lo atentare- respondo él me sonríe y se queda quieto
-primero necesito desinfectar eso-
-hay un botiquín en aquel mueble – me señala la cómoda de donde segundos antes había sado la toalla que me ofreció , tomo el botiquín y me acerco al profesor el se queda quieto mientras yo intento buscar el ángulo adecuado para poder curarlo creo que ve mi problemática así que lleva su cabeza hacia atrás y la recarga sobre el respaldo del sofá, le doy la vuelta al sillón tomo un poco de algodón lo impregno de alcohol y lo empiezo a pasar por la herida
-auch, duele – se queja alejándose de mi
-claro que le va a doler- acato repitiéndole la misma frase que él me dijo minutos atrás – no se mueva- acerco de nuevo el algodón, pero repite el movimiento y se levanta
-si va a torturarme así yo necesito un trago-
-por favor Severus no es para tanto, actúa como un niño chiquito, dolió más mi pie-
-si como no, ustedes tienen un umbral del dolor más alto-
- y lo dice el profesor más malo de Hogwarts- me burlo y lo mira inquisitivamente el se sirve un gran vaso de licor
-tenga cuidado- advierte tomando su posición de nuevo, ya que lo tengo quieto me coloco detrás de él y paso por última vez el algodón y apunto mi varita a la frente de Snape – indicat finem – conjuro, el hechizo empieza a hacer efecto cerrando la herida del profesor, aunque no es muy grande ni profunda, pero si muy escandalosa
-auch- se queja de nuevo
-Quieto profesor- digo de nuevo sin mover tanto la mano pronto la herida es cerrada y para mi suerte no queda indicio del corte
-ya quedo – le aviso y no soy capaz de moverme me le quedo viendo y lo siguiente que se es que me acerco para besarle el me responde tomando mi cara.
Alguien llamando a la puerta nos interrumpe Severus gruñe rompiendo nuestro beso.
-seguramente es Albus- masculla el profesor – ahí, no salga hasta que le diga- señala un pequeño armario donde soy obligada a esconderme, no sé qué diría el profesor Dumbledore si me encontrara aquí con el profesor Snape, pero decido que no quiero averiguarlo. Entro en el angosto espacio viéndome rodeada por frescos con desagradables sustancias en ellos
-ya viste la hora -escucho que pregunta el profesor me pego a la puerta para escuchar mejor, por un agujero en ella alcanzo a ver a Remus
- ¿Dónde está? - le pregunta con un tono demandante
- ¿Dónde está quién? -
-Hermione quien más-
-no se de que hablas-
-Habíamos quedado en algo Severus-
-no, tu habías quedado en algo, ya te dije que no estoy dispuesto a negociar mi postura con Hermione además yo estoy peleando limpio-
-no se a que te refieres- le responde, me quedo intrigada queriendo saber más, cielos jamás pensé que ese lado chismoso pudiera despertar en mi
-Oh si no sabes, llevártela de vacaciones no es para nada ser ventajoso, la vas a tener una semana a tu lado y esperas que yo lo acepte y brinque de alegría-
-esas son cosas de Sirius, las vacaciones fueron ideas suyas además las planeo desde navidad-
-cómo sea te la llevas y vas a hacer que tu pulgoso amigo la convenza de lo maravilloso que puedes o no ser para ella-
-tu saliste con ella hoy-
-si a cenar al igual que tu cuando la llevaste con Potter y compañía a aquella fiesta en sortilegios Weasley-
-eso fue diferente- escucharlos hablar de esa manera me hacen querer salir y ponerles un alto giro el pomo de la puerta y me doy cuenta que Snape me ha dejado encerrada. De repente sus quejas y peleas cesan y solo puedo pensar en dos cosas, se han marchado dejándome aquí o Snape ha conjurado un muffliato para evitar que escuche su pelea ojalá tuviera a la mano mi varita, pero la he dejado en el sillón mientras besaba a Snape, con resignación me siento en el piso sin otra alternativa mas que esperar a que Remus se vaya.
Después de lo que me parece una eternidad Snape abre la puerta, no se ve nada contento
-me dejo encerrada-
-así es, digamos que no hubiera sido bueno que Lupin la encontrara aquí tan tarde, venga la acompaño hasta su torre-
HOLA CHICAS ESPERO LES GUSTE ESTA ACTUALIZACION LES TENGO UNA SOPRESA PARA EL SIGUIENTE CAPITULO, MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS Y PACIENCIA. SALUDOS
