Tatatatatataraaa! aqui el sigueinte cap! cambio y corto! OwO dejenlo me emocione jajajaja
bueno ahorita en serio este es el siguiente capitulo! un capi mas y el cumple de Rinny! *-* kyaaaaaa! Pero que al siguiente sea el cumpleañitos de Rin no significa que la historia se acabe ahi que vaaaa! jejejeje bueno en este capitulito la gente ya esta totalmente preparada para el bailecito de Rinny! todo el mundo esta haciendo los ultimos detalles!
Sin previo aviso una mujer de cabellos rosados se acerco a la princesa y sorprendida, la aparto en seguida del muchacho peliverde.
-¡Rilianne! ¿Qué haces hablando con un desconocido? Con todo lo que te enseño para que te cuides por ti misma ¡Guardi...! -exclamó la mujer. Gumo y Rin se quedaron paralizados por el miedo. Tenían que pensar rápido. Ya estaban aquí los guardias cuando cierto muchacho rubio acudió para ayudarles.
-Disculpe majestad, mi nombre es Kagamine Len, y mi amigo y yo trabajamos en la pastelería del reino, estamos muy contentos por el cumpleaños de su hija y nos preguntábamos si como parte de nuestro regalo de cumpleaños, podríamos hacerle la tarta, ella solo nos daba su consentimiento, disculpe las molestias.
La rubia se quedo de piedra, Len la había defendido ante su madre, la mismísima reina, sin temor a lo que le pasara, solo quería dejar intacta la imagen de que Rin no conocía a nadie fuera del castillo. Lo había hecho por ella. Una mata de sentimientos floreció dentro de la princesa, cariño, alegría, y...¿amor? No lo sabía...todo esto...todo esto le daba miedo. Era un sentimiento extraño, nunca había sentido algo así. Y claro era el miedo ante lo desconocido.
-¡Oh! Disculpa el malentendido -y se volvió a su hija- me alegro de que vayas tomando tus ideales querida, una buena reina debe tenerlos en cuenta.
Rin le sonrió a su madre y en cuanto esta se fue corrió a abrazar a Len olvidándose de la vergüenza, de el caos, de la confusión, olvidándose de todo. Fue un simple instante pero un instante suyo...suyo y de Len. Este estaba sonrojado a mas no poder muy muy sorprendido y para cuando quería corresponder el abrazo a Rin, este ya había terminado. Entonces Rin se acercó a su oreja...estaba muy cerca.
-Gracias -susurró la rubia en el oido de Len. Este estaba muy sorprendido y sonrojado pero conteniendo su sorpresa sonrió. La chica le devolvió la sonrisa, se despidió de Gumo y abrazó a Gumi y a esta también le susurró algo...
-Necesito hablar contigo, cuando puedas, ven a verme -le susurro a la peliverde y esta asombrada sonrió y asintió.
La joven muchacha de familia real subió los peldaños y desapareció por las puertas del castillo. Gumi se acercó a los dos muchachos.
-Bueno, el cumpleaños de Rin es dentro de dos días...asi que ya que te has comprometido...-señaló a Len- ¡Vamos a hacer la mejor tarta que hemos hecho!
Los dos jóvenes asintieron y siguieron a Gumi. Esta al parecer se acordó de algo importante y se acercó a los muchachos.
-¡Ah! Oye Len...tienes que mejorar tu sonrojo, si sigues así Rin se dará cuenta.
Len y Gumo abrieron mucho los ojos, estaban muy sorprendidos.
-Tu-tu-tu-tu desde cuando te-e-e...-comenzó Len muy confundido y a la vez confuso.
-Te sonrojaste, es fácil, Len, soy una mujer, soy romántica y observadora por naturaleza. -respondió Gumi con una sonrisa. En ese momento una bomba parecía haber estallado en la cabeza de Gumo.
-"¡Desde cuando Gumi se da cuenta de esas cosa!", " ¡¿Y si ya se dio cuenta de mis...mis... mis sentimientos...?!" -Gumo estaba preocupado y muy sonrojado.
-Gu-gu-gumo, ¿estas bien? Estas rojo, ¿tienes fiebre? -preguntó la joven peliverde y este suspiró aliviado.
-"Romántica y observadora...si ya claro...solo para el romance ajeno"
-¡Gumo! ¡Escuchame! -exclamó Gumi poniendo su mano en la frente de Gumo. Este, mas sonrojado a no poder, dio un paso hacia atras provocando que Gumi se cayera. Len contemplando la situación entre ambos, aligeró el paso dejando a los dos muchachos solos no sin una sonrisa pícara en el rostro. Gumi que se encontraba en el suelo tirada, se le escapó una larga lágrima. Gumo preocupado se agachó en seguida junto a la peliverde le cogió de la mano y le acarició su mejilla donde ahora tenía un pequeño rasguño. El corazón de Gumi latía a mil por hora.
-"¿Qué es esto?", "por...¿por qué?" -Gumi estaba muy confusa pero notó una mirada posada en ella. El muchacho peliverde miraba a la joven, en su cara había un rastro de preocupación, cariño y culpa. Ella le miró. Miró dentro de sus preciosos ojos verdes, estaba absorta en ellos. Gumo le acarició su mejilla de nuevo con cuidado de no hacerle daño. Al contacto Gumi retiró la mirada avergonzada.
-Di-disculpam... -murmuró la peliverde pero calló en seguida en la cuenta de que estaba muy muy cerca del joven sus narices casi se tocaban. Gumi hasta ahora normal, se sonrojó y busco una huida pero sintió una mano bajo su barbilla. El joven le empujó su cabeza hacia arriba, con cuidado tratándola como una muñeca pequeña de porcelana, obligándola a mirarle los ojos. De nuevo la peliverde calló en el hechizo que conectaba sus miradas.
-Discúlpame a mi, soy un estúpido, sé que estabas preocupada por mi, -paró para tragar saliva y con la mano que tenía libre le quitó la lágrima de la cara- y yo...bueno hice que te hicieras daño. De verdad yo nunca te haría daño. Se que a veces te amenazo y te trato algo mal, no es en serio...tu...tu no entiendes.
Gumo tragó saliva de nuevo se armo de coraje y dio el último paso, se acercó a Gumi de forma de que sus narices se tocaban. La joven le miraba a los ojos, Gumo intentaba descifrar su mirada, pero estaba perdido en ella y sus ojos, igual que ella en el, los dos casi inconscientemente, se dejaron guiar por su instinto, por lo que le decía su corazón. De forma que sin darse cuenta, ni intercambiar ni una palabra, juntaron sus labios en un beso. No era lujurioso, sino mas bien dulce y cariñoso. Ninguno sabía bien lo que hacía, pero sus corazones con latidos sincronizados, les guiaban. Los dos notaron como el beso le satisfacía lentamente, el contacto del otro les daba placer. Gumi sin poder controlarlo ya lloró, no sabía por qué lo hacía, tampoco quería saberlo. Las lágrimas húmedas caían pos sus mejillas. El peliverde, al notarlo se separó triste y avergonzado, pues pensaba que Gumi nunca le habría besado voluntariamente. No quería hacer daño a la muchacha. Se separó de ella y la miró triste. Pero la muchacha rápidamente se secó las lágrimas y sorprendiendo al propio joven, le volvió a besar, disfrutaba de el beso y no terminaría, al menos si ella podía hacer algo. El muchacho estaba muy sorprendido pero satisfecho, a Gumi le había gustado, por eso no quería separarse de el. Lentamente Gumi paso sus brazos por detrás del cuello del joven y este bajo sus manos hasta las caderas de la joven acto que sonrojo mucho a la muchacha pero que el joven disfruto mucho.
Cuando ambos se separaron la muchacha, por falta de aire, se desmayó y cayó en los brazos de Gumo, este le miró con ternura y cargó con ellas hasta casa.
-¿Y bien? Dime ¿Qué tal fue?
-Bueno pues...cuando se cayó pasaron cosas y bueno...la miré...y...nos besamos.
Len parecía algo aturdido, se tomó unos segundos para tomar aire y...
-¡Qué acabas de decir!¡Os besasteis!¡En serio! -Len gritaba y revolvía el pelo verde del muchacho mientras este le indicaba que mas bajo.
-Si, pero calla, calla...
Los dos jóvenes estaban en la cocina, el de cabello verde había dejado a la joven sobre su cama y había bajado encontrán- dose al rubio decorando una tarta de cinco pisos con glaseado mientras que el peliverde sacaba del horno unas magdalenas. La joven peliverde apareció derrepente en la habitación con grandes hornos. Llevaba su delantal de trabajo, y su corto pelo verde recogido en dos coletas. Gumo sonriente la miró pero la chica no se dió cuenta. Se plantó frente al mostrados y sonriente se encaró con el peliverde.
-¿Sabes qué? He tenido un sueño muy extraño, nos dábamos un beso, ¿te lo puedes creer? -preguntó la joven asombrada y sonriente. La información el peliverde la recibió como si le hubieran aplastado con un mazo el corazón y se giró rápidamente hasta sus magdalenas. Len miraba a los chicos tristemente. -Pero era extraño...creo que...creo que...me gustaba...
Gumo ante la noticia volvió a girarse a Gumi. Y esta le sonrió pero se percató de algo y se acercó a Gumo.
-Pe-pe-pero ¡Gumi!¡Megpoid Gumi!
La joven estaba chupando la mejilla de Gumo mientras este muy sonrojado y aun con el corazón roto, quedaba muy sorprendido. Finalmente esta se separó y le enseño la lengua.
-Tenias chocolate en la mejilla, sería una pena desperdiciarlo ¿no te parece? -preguntó Gumi sonriente pero algo colorada.
Gumo asintió tragando saliva.
Y en cuanto la joven salió a atender clientes, el joven quedó como muerto y paralizado. Len que no le gustaba ver sufrir a su mejor amigo, se le acercó por detrás.
-Tal vez Gumi piense que ha sido un sueño pero recuerda lo que dijo, le gustó.
Gumo asintió decidido a ponerse positivo. A Gumi le gustó, y si fue así reuniría el coraje para declararse.
Lean por favor!
Ya ta! este capitulo es GumixGumo! ;-; pobre Gumo lo que le había costao... despues de uno RinxLen quería meter mas sobre esta pareja, pero no crean que he abandonado el RinxLen! Un capitulo mas y en el capitulo 11 es el baile! prometo mucho RinxLen! jejeje bueno hasta la proxima gracias por sus reviews y dejen mas! me animan! si tienen alguna sugerencia o alguna idea siempre me pueden ayudar!
Igual si ven algo que no les gusta! comentemelo! xao osq!
