Objetivo

Alice me dejo en casa a la mañana siguiente para seguir con la farsa de la fiesta de pijamas. No iba a pasar mucho tiempo antes de que apareciera Edward, que oficialmente regresaba de su excursión. Charlie hecho un vistazo a través de la ventana de la fachada cuando me oyó cerrar con fuerza la puerta del carro, Saludo con los brazos a Alice y luego se dirigió a la entrada para recibirme.

-Te has divertido?

-como no te imaginas….muy de chicas-sonreí.

-tienes un mensaje, Bella-me aviso, diciendo que Jacob había llamado disculpándose por lo que dijo y que esperaba que lo llamara, parecía alterado.

Hice una mueca y seguí de largo, lo único que deseaba era entrar a mi habitación y encender mi laptop, hacia mucho que no veía mi facebook ni chateaba con alguien en especial, Charlie insistió que el perdón era sagrado y que debía llamar a Jacob, pero yo simplemente lo ignore.

Mi cuarto estaba hecho un desastre, todo estaba revuelto, desordenado había ropa por todas partes y mi cama estaba destendida, una de las cosas que más odio en la tierra es que destiendan mi cama sin mi permiso, pero así estaba, lo primero que pensé fue en Charlie, pero luego recordé los sucesos de esta historia, un neófito había entrado a mi habitación y había hecho todo eso, trate de permanecer en calma y comencé a ordenarlo todo por mucha pereza que tuviera, debía hacerlo.

Me senté frente a la computadora, tratando de buscar alguna distracción que gracias a dios encontré en un blog de libros, por lo que decidí descargar uno que me llamo bastante la atención, alrededor de una hora después yo y mi nueva obsesión por aquel libro habíamos llegado al capítulo 10 y sonó el timbre, mi cerebro se debatía entre dejar de leer o abrir la puerta, por lo que tome la decisión correcta y seguí leyendo, Charlie debió de haber abierto la puerta por qué segundos después Edward estaba dentro de mi habitación.

-espera…Charlie te abrió?

-así es-sonrió él.

-…..como es eso posible? No te dijo nada…como es que te dejo subir?

-por qué no habría de hacerlo? -pregunto y luego su rostro se endureció- alguien ha estado aquí-me dijo al oído mientras yo seguía leyendo, aun no estoy segura si fue su aliento frio o la emoción pro la lectura pero un escalofrió recorrió toda mi espina dorsal.

-no traigo hombres cuando tú no estás lo juro-le dije en broma.

-es uno de lo nuestros-el tono de su voz dejaba claro que no se refería a un miembro de su familia

-eso explica por qué encontré todo desordenado.

-como es que estas tan calmada?-pregunto Edward.

-no lo estoy, solo lo disimulo-respondí-pero volviendo al tema, como hace cuando estuvo mi misterioso huésped por aquí?

-supondría que esta mañana, mientras Charlie dormía….ven-me dijo tomándome de la mano.

-que…no espera, necesito saber que sigue- roge mientas el me sacaba de la habitación- VOLVERE POR TI CRISTIAN¡-grite mientras bajamos las escaleras.

-que pasa entre ustedes, quien es Cristian?-pregunto Charlie cuando estuvimos en el primer piso-si están teniendo una pelea…bueno, no los voy a interrumpir.-sin dejar de sonreír, deposito un cuenco de comida sobre la mesa de la sala y se marcho de la estancia con aire despreocupado.

-no estamos peleando papá-susurre molesta-y Cristian es el hombre perfecto-dije con un leve tono de ilusión, Edward me observo con frialdad y luego tomo su celular, por lo que escuche llamo a Emmett, medio minuto después colgó y comenzó a arrastrarme había la salida.

-Emmett y jasper van a peinar los bosques, tu padre estará a salvo.

- ¿adónde vamos?-pregunte mientras entraba en el carro.

-a hablar con Alice, tal vez vio algo.

Cuando llegamos a su casa, todos estaban reunidos para hablar de lo sucedido, para serles completamente sincera lo último que me importaba en ese momento era yo misma, lo único que pasaba por mi cabeza era la imagen de Cristian Gray mientras me hacia suya, en cuyo casi yo sería Anastasia…aunque debo admitir que no sería del todo sumisa como ella, o si? Como sea, el punto es que los cullen se preocupaban demasiado por mí y yo agradecia eso, pero mis cines mentales a veces me hacia dar la imagen de pobre chica con trastorno de atención dispersa.

-no vas a estar sola ni un segundo – me prometió Edward mientras conducía regreso a casa de Charlie, estuve tan inmersa en mis pensamientos que no supe a qué hora me metí en ese auto – siempre habrá alguien cerca, Emmett, Alice, Jasper..

-Edward- lo calme – estaré bien, tu familia hará un buen trabajo cuidándome, no les exijas más de lo que ellos mismos quieren hacer.

Entre en la casa y me despedí de Edward, antes de ir a dormir me recosté en mi cama y recordé algo que hacía mucho no hacia…mi vida antes de llegar y tomar el lugar de aquel personaje de los libros que tanto me habían atrapado. Imagine que seguramente bella(la original) estaría leyendo un crepúsculo en el que yo sería la protagonista mientras ella asistía a la universidad, se rodeaba de amigos increíbles y humanos y disfrutaba su vida fuera de todo peligro de muerte.

Era nostálgico y algo perturbador, yo sabía absolutamente todo lo que pasaría en adelante y aunque algunas cosas cambiaran, habían hechos importantes en la que ahora era mi historia que no podria cambiar por mucho que lo intentase…pensando en eso y muchas otras cosas, me quede dormida.

A la mañana siguiente mi padre salió a pescar con Mark, su ayudante en la comisaria, antes de que me hubiera levantado. Resolví usar ese tiempo de libertad para ponerme bonita.

-Voy a perdonar a Jacob – avise a Edward después del desayuno

-Estaba seguro de que lo harías – contesto con una sonrisa falsa – guardarle rencor a alguien no figura entre tus muchos talentos.

Me acerque al teléfono y marque el numero de jake, literalmente me contesto rogando por mi perdón, le asegure que todo estaba bien y le pedí que viniera a verme….Edward tenía que hablar con él.

Todo era de lo más infantil ¿por qué demonios se había dejado Edward convencer por Jacob para que viniera hasta casa? ¿No estábamos ya baste grandecitos para andarnos con niñeras?

-No es que sienta ningún tipo de antagonismo hacia él, Bella, es que de este modo resulta más sencillo para los dos – me dijo Edward en la puerta – yo permaneceré cerca y tu estarás a salvo.

-No es eso lo que me preocupa

El sonrió y un brillo pícaro se abrió paso en sus ojos. Me abrazo con fuerza y enterró el rostro en mi cabello. Sentí como su aliento frio se extendía por los mechones de mi pelo cuando exhalo el aire; la piel del cuello se me puso de gallina.

-regresare pronto – me aseguro.

Finalmente corrió hacia los arboles con una sonrisa en el rostro. Yo me dirigí a limpiar un poco la cocina, pero el timbre de la puerta sonó incluso antes de que hubiera llegado al fregadero.

-¿QUIEN ES? – grite desde la cocina

-soy yo – me respondió Jake

-¿yo quien? – bromee

-Bella – me regaño.

Rei y le dije que pasara, cuando lo vi en la cocina, tan solo llevaba puesto unos jeans viejos y cortados mientras su pecho estaba desnudo.

-hay un hombre si camisa en mi casa….¿qué crees que dirían los vecinos, Jacob?- le pregunte mientras admiraba su demasiado bien formado pecho y santo dios que me encantaba verlo sin camisa.

- ya es bastante molesto acarrear unos pantalones cortos a todas partes cuando me convierto en lobo, no digamos entonces toda la ropa.

- este mundo está lleno de gente perversa Jake, algún día una malvada mujer te secuestrara y te violara.

-quiero ver que lo intente – dijo con sarcasmo - ¿te molesta que vaya medio desnudo?

-¿a qué chica de mi edad en su sano juicio le molestaría verte a ti semidesnudo? – pregunte con absoluta sinceridad, el me miro pícaro y sonrió con suficiencia

- ya no te hagas ilusiones, el hecho de que tengas un buen…..y trabajado abdomen no quiere decir que me intereses como algo más que un amigo.

Jacob se hecho a reír y le di la espalda para lavar los platos.

-bien, cambiando de tema – dijo – estoy aquí para hacer un trabajo, el vampiro quiere que siga el rastro de algo…

-ya sabes en donde esta mi habitación….eres libre de seguir – le dije.

Dure unos segundos asolas en la cocina mientras mi amigo inspeccionaba la habitación, minutos después volvió.

-tu habitación apesta – dijo quitándome un plato enjabonado de las manos- tu lavas, yo enjuago y seco.

Le sonreí y asentí

-supongo que comprare un ambientador… ¿qué tal olor pino, como el de los autos?

-el pino huele bien-dijo – ¿puedo preguntarte algo? – interrumpió de repente mientras le daba otro plato.

-¿qué cosa?

-¿Qué se siente al tener un novio vampiro?

-¿es enserio?

-si ¿no te molesta la idea ni te pone los pelos de punta?

-ammm pues no, en realidad es un chico bueno, le gusta como soy, soporta mis ridiculeces….aunque siempre me he preguntado como rayos hace para disimular que no sabe cuando pasan los 28 días, tu sabes.

-no entiendo.

-oh vamos jake… ¿el gran dragón rojo?- le dije abriendo mis ojos. Pero él seguía mirándome sin comprender nada – no importa, como decía, en realidad es bastante agradable.

-¿lo besas?

-obvio.

-Ugh, ¿no te preocupan los colmillos?

-el no tiene colmillos, idiota.

-pero es bastante parecido.

Le dedique una mirada acusatoria y luego seguimos con los platos, el muy tonto dejo caer uno y se corto la palma de la mano sin embargo no me altere, si mal no recordaba los hombres lobo se curan bastante rápido.

-por alguna razón creí que entrarías en una especie de crisis por verme herido.

-te curas rápido-asegure

-¿cómo lo sabes?

-¿lo adivine? Además mira…-dije señalando su mano.

-bien..Una última pregunta ¿que sientes al saber que tu mejor amigo es hombre lobo?

-mí novio es un vampiro, vivió una vida que enserio no debería estar viviendo, he visto cosas que otras personas "normales" no han visto, lo último que me falta es que una lechuza se estrelle contra la ventana de mi habitación y venga con una carta para invitarme a estudiar a Hogwarts. Créeme, tener un amigo hombre lobo resulta de lo más normal para mí y es fantástico – dije sonriéndole.

Charlamos un rato más y finalmente aviso que Edward había regresado.

-fue lindo verte de nuevo

-lo sé, siempre es lindo verme, es comprensible, ósea mírame – dije bromista.

-nos vemos después…por cierto ¿Crees que te permitan venir esta noche a la Push, hay una fogata y estaremos Emily, Quil, Sam y algunos otros…que dices?

-preguntare – le prometí y luego me alzo en uno de esos abrazos que dislocan huesos.

Jake salió por la puerta trasera mientras Edward entraba por la principal, traía un sobre de Darmouth en sus manos.

-creo que te aceptaron – dijo sonriendo

-¿enviaste la solicitud sin mi consentimiento?¿no crees que yo puedo decidir sola a que universidad quiero ir? – le dije fingiendo enojo y su expresión cambio.

-bueno, bella…yo.

-es broma – sonreí – pero enserio….deja de tomar decisiones sin mi consentimiento.

-lo prometo – dijo sonriente – vamos un año de facultad no te va a matar, tal vez te guste.

-me encanta la universidad- dije recordando mis días como estudiante universitaria de primer año…el único que alcance a hacer antes de aparecer súbitamente como la protagonista de un libro.

-ves, podríamos retrasar la fecha de…

-no, Edward…nada se retrasara.

-debía intentarlo

-pero nunca estas ni cerca de lograrlo.

Charlamos un rato y cuando cayó la noche con el permiso de Charlie y obviamente de Edward, pude ir a la push.