DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Hajime Isayama, solo la trama es mía
ADVERTENCIAS: Ereri / Auretra / Mikeru / Boda sensual 7u7 / Aviso / Torta de Chocolate *q*
Lo siento por la tardanza, notas y una vaga explicación de mi demora al final u.u
Capítulo 9: Aviso y Una Boda
Estar tanto tiempo sin tocar esa piel que me toca y me abriga por las noches cuando dormimos acurrucados es horriblemente espantoso pero no me quiero acercar a él y que se de cuenta de mi "pequeño" problema. Esto me pasa desde que cumplí los tres meses y una semana de embarazo, mi cabeza me da vuelta y solo me dan ganas de dormir y no ver la luz solar o artificial, no sé lo que es pero Hanji me ha dicho que pueden ser efectos secundarios del embarazo ya que a Armin también le pasa pero no tan frecuente como a mí. La loca de mí, lamentablemente, amiga está haciendo exámenes semanales de mí sin que Eren se entere pero ¿Cómo ocultarlo? Mi castaño ya se ha dado cuenta de que me pasa algo pero no lo sabe con seguridad y no lo sabrá nunca.
Las ganas para "caricias y amor" se esfuman cada vez más rápido y eso es algo que molesta a Eren, con lo que he hablado con Armin a él también le pasa lo mismo y tiene a Jean en abstinencia. Ambos tenemos los mismos problemas con diferentes personas.
Cambiando de tema; la otra vez encontré a Erwin en su despacho con docenas de ropa de bebé que él mismo hizo, ver al cejas de la libertad con una sonrisa excitada y tejiendo cosas colores neutrales, rosas y azules me asusta mucho, incluso tuve una pesadilla donde estaba Erwin con esa maldita sonrisa y con una bufanda infinita de lana de todos los colores y con osos de felpa tarareando una canción de cuna mientras acunaba en su pecho a una muñeca. Aterrador ¿No?
Y eso no es todo, ahora que ya tengo los cuatro meses recién cumplidos el bebé patea en las noches y no me deja dormir… La primera vez que pateo fue cuando Eren acariciaba mi vientre, ayer en la mañana donde tuvimos un muy corto momento íntimo de novio a novia embarazada.
–Tan raras que estas, amor ¿Segura que no es nada? –Dijo aquella vez con sus ojos como perro.
–Tsk… No seas idiota, mocoso –Molesta me levanté la camisa de Eren que llevaba puesta ya que las mías me quedan un poco apretadas– Toca ahora o nunca.
–Bien… –Pasó su mano por todo mi vientre, acariciándolo tiernamente y suave con temor a hacerle daño. Deposita suavemente su cabeza en mi vientre para escuchar los pequeños latidos del corazón de nuestro bebé y es en ese momento donde mi bebé da una no suave patada donde está la cara de Eren, golpeándole la nariz– Ouch… Ni naces y ya me pateas, te pareces a tu madre.
–Obvio, también es mi bebé… Muy bien hecho –Le dije a mi vientre acariciándolo.
La primera patada de muchas y solo ha pasado un día, Hanji dijo que eso era señal de que estaba sano y fuerte, o que simplemente quería cosas más dulces, aún con este embarazo no hace que se me antoje con tanta frecuencia el dulce, no soy como Armin que siempre está comiendo dulces que su cara de caballo le consigue. Admito que siento muchos celos de Armin y Jean, el castaño ceniza siempre le consigue todo lo que quiere con solo pedírselo una vez pero… Yo tengo que ordenarle más de mil veces a Eren por una simple merienda. Es todo un fastidio.
Ahora estoy con Mikasa esperando a Armin y Petra, hoy vamos a recoger el vestido de bodas de la pelirroja ya que en una semana es su boda con Auruo, el vestido es precioso; es color piel con detalles de rosas a los lados dando una elegante bajada hasta los pies, sus zapatos son de cristal que cambian de tono con la luz reflejada. Los zapatos yo se los regalé… bueno, yo les dije a los modistas que consiguieran los zapatos, ese día Petra debe verse hermosa. A veces siento que mi personalidad ha cambiado tanto, como si no fuera yo mismo, ha de ser las hormonas.
–Hey, Levi –Mikasa puso sus manos delante mi cara para que le prestara atención. Desatendida muevo mi cabeza y la miro– Ah… Levi, sí que has cambiado desde que estas con Eren.
– ¿Eh? ¿Tú crees, Mikasa? –Ya lo sabía pero pensé que era por el embarazo.
–Si lo creo, desde que te acostaste con Eren es que has cambiado, o eso noté y noto yo –Mikasa me miraba a los ojos, yo simplemente no entendía cómo es que una simple persona como Eren pudo provocar tal cambio en mi persona.
–Tsk… Maldito mocoso –Susurré por lo bajo mientras me refugiaba en la morada bufanda que me regaló Eren hace tres años. El muy hijo de perra pensaba que el morado era mi color favorito, en realidad lo es pero al ser hombre es algo vergonzoso, aunque ahora soy mujer y no me avergüenza usarla, Mikasa también está con su típica bufanda roja, regalo de Eren también. Creo que es costumbre de Eren el regalar bufandas.
Esperamos como unos diez minutos y llegó Armin junto a Petra, nos subimos a la carreta que conduciría Eren, Auruo quería venir pero al ser el novio no puede ver el vestido antes de la boda. Si soy sincero; no me entretuve mucho visitando al modista por quinta vez en la semana, aunque también debo admitir que no se demoraron mucho con el vestido, yo siempre he pensado que al hacer esos complicados vestidos se demoraban un mes o más pero ¿una semana? Aunque trabajaron más de una persona en ese complicado –para mí– vestido.
Petra feliz hablaba con todos, Armin y Mikasa también veían la ropa que usarían el día de la boda. El vestido de Mikasa es muy lindo y el traje de Armin se le ajusta perfectamente, a mí me están tomando medidas, de nuevo, mi vientre ha crecido un poco más –Según la costurera– y me tendrá que arreglar el traje.
–Bebé, voy a salir un momento –Comunicó Eren al salir por la puerta, él ya se veía cansado y aburrido, su vestimenta estaba lista y se la tendría que llevar después, al igual que Armin y Mikasa, a Petra la vestirían el mismo día de la boda y le llevarían el vestido a su casa.
…(눈, 눈)…
Una semana ha pasado y la boda de Petra llega estrepitosamente gracias a la loca de Hanji que ha hecho los preparativos para la gran boda, creo que hay más personas de lo planeado.
Todo se vuelve un poco borroso, creo que la gente me asfixia, ¿Dónde está Eren?
– ¡Eren! –Grito llamando la atención de la gente a mi alrededor– ... Eren.
– ¿Está bien, señorita?
–Llamen a Hanji –Dijo una voz para nada familiar– La chica va a desmayarse.
Mentira, estoy perfectamente, solo... Solo que la multitud de gente me asfixia, la gente me trae recuerdos para nada agradables, pensé que todo había quedado en el pasado. Maldita sea ¿Dónde mierda está el puto mocoso?
– ¡Levi! –Con tan solo escuchar esa voz me separo del señor que, no sé en que momento, me sujetó de los hombros para que no me cayera y salgo corriendo donde Eren, saltando a sus brazos.
En realidad no me sentía mareada ni nada de eso, solo es que un viejo gordo miraba mis pechos, muy desagradable. Como estoy embarazada los pechos me han crecido un poco y el escote del vestido las hace ver más grande de lo que son. Eren pone su chaqueta negra en mis hombros y me abraza por la cintura y nos disponemos a tomar asiento ya que Petra está por llegar.
Auruo se ve muy nervioso, tocándose las manos de vez en cuando, tenía la intención de acercarme pero la música empezó a sonar avisando la llegada de Petra, la peli naranja se ve muy hermosa con aquel vestido. Caminaba en un paso lento, elegante, llegando hasta Auruo donde este depositó un beso en la mano de ella. Muy cursi.
El viejo empezó a hablar, sinceramente esa es la parte mas aburrida de una ceremonia de bodas. Recargué mi cabeza en el hombro de mi castaño con aburrimiento, creo que Eren tambien está aburrido con las palabras del viejo. Inesperadamente mi atención vuelve cuando Auruo se propone a decir sus votos de boda, o eso así creo que se llaman.
–Petra Ral, te juro por está y mis posibles vidas que tendré después de la muerte que te seguiré amando sin importar como seas, tu carismática personalidad te hace especial y hermosa y eso es por lo que me enamoré de una mujer tan hermosa de nombre Petra... –Auruo hizo una pausa mirando a los ojos a la peli naranja– ... Estoy tan seguro de que si hubieras sido hombre igual terminaría enamorado de ti porque, como dije antes, tu personalidad es la que me enamoró al igual que tus dulces sentimientos.
–... Auruo... –Petra tenía lagrimas en sus ojos y mejillas. Eso fue algo muy... Muy cursi.
Y ahora lo que todos esperaban, el beso por parte de Petra hacia Auruo.
–Auruo Bossard, al principio, cuando te conocí pensé que eras un engreído que se quería igualar al sargento Levi pero cuando empecé a conocerte mejor me di cuenta de que mis sospechas fueron ciertas... –Petra rió al final con nostalgia, al igual que mi antiguo escuadrón incluyendo a Eren– Pero creo que no tienes porque parecerte o igualarte al sargento ya que así ya eres perfecto; con tus defectos y tus buenas acciones que me salvaron de la muerte. Por eso y muchas otras cosas te amo y te amaré siempre.
De nuevo se dieron un beso a la que todos aplaudíamos mientras ellos se retiraban por la gran alfombra, todos nos paramos y nos dispersamos por el gran lugar.
Una hora después de terminada la ceremonia de la boda empezó una elegante y extrovertida fiesta organizada por Hanji, por supuesto que no he probado ningún tipo de vino o sustancias que puedan dañar al bebé, inclusive tengo una copa con jugo de naranja entre mis sensuales dedos sin argolla de compromiso... Tsk, que fastidioso es ser novia de un maldito hijo de perra que no propone matrimonio, sé que recién llevamos casi tres meses de relación, o tal vez son cuatro, ni modo, que importa el tiempo de relación si nos conocemos por cinco años.
– ¡Hora del lanzamiento del ramo de flores! –Escuché gritar a una señora regordeta con las mejillas coloreadas con el rubor– Allí viene mi queridísima sobrina.
– ¡Vamos, chicas! –Dijo Petra con otro vestido y muy alegre mirando a todas esas mujeres, entre ellas Hanji– Uno, dos y... ¡Tres!
Y allí estaba yo; con mi semblante frio y brazos cruzados mirando el ramo de flores volar por los aires, las mujerzuelas gritaban alzando las manos intentando –vanamente– agarrar el ramo que Petra lanzó con una gran fuerza. Y allí estaba yo; esperando que el ramo cayera en mis brazos por arte de magia como en toda novela de amor que leo, de vez en cuando, en la noche, pero... Una gran sombra pasa sobre mí, dando un gran salto, y atrapa el ramo de flores con una gran sonrisa en su asqueroso rostro de muñeco, doy un bufido molesta mientras ruedo los ojos consternada por aquella tan ridícula y para nada común escena; un puto rubio oxigenado atrapa el ramo de flores, mientras la sexy y embarazada protagonista queda con cara de póker al no haber podido atrapar el ramo sin hacer esfuerzo alguno. Una hermosa escena de bodas ¿No?
–Ja, ja, ja, ja. ¡Pido casarme con Mike! –Gritó cejas de la libertad– Ahora nos casáremos, Mike –Dijo el puto de Erwin colgándose del cuello del titán de Mike.
–Los hombres no participan... Hijo de perra –Dije molesta susurrando lo ultimo.
– ¿Celoso, Levi? –Ironizó Erwin. ¿Celoso? ¿Yo? Por favor no me hagan reír que me arrugo, yo nunca me pongo celoso, el muy creído piensa que puede saber mis pensamientos. Maldito cejas de la libertad.
–Muy bien –Habló Petra–, es hora de cortar el pastel.
Mi estomago por inercia empezó a rugir con solo la mención del pastel. Unos brazos rodean mi cintura y sé que es Eren por lo que no me quejo, caminamos de las manos y nos sentamos en una banca de madera que hay en el jardín a lo que las sirvientas llevaban el pastel a la mesa después de haber sido cortado por Petra y Auruo.
Estar en un "romántico" ambiente con Eren me es un poco vergonzoso, digo... No somos la pareja mas melosa del mundo y agradezco eso solo por el simple hecho de que ODIO lo cursi, eso es para mocosas hormónales que dicen que les encanta que los chicos le canten una canción bajo su ventana o le envían cartas con millones de pétalos de algún tipo de extravagantes rosas o una hermosa flor, para mi todo eso es pura mierda ¿Por qué el chico tiene que hacer todo? ¿Por qué las chicas no pueden dar el primer paso? Yo creo que la o él verdadero interesado debe dar el primer paso... Y en la mayoría de los casos que he conocido, la chica es la que termina enamorada primero.
–Levi, ¿Me estás escuchando? –Preguntó Eren a lo que sacudí la cabeza para concentrarme en mi lindo novio y no en cosas estupidas.
– ¿De qué me hablabas? –Tomé su mano y lo mire a los ojos pero rápidamente la desvié al divisar que llegaba una sirvienta con dos trozos de torta hacia nosotros.
Y la conversación llegó hasta allí, maldita sea... Mis putos antojos con esa puta torta de chocolate me tenían completamente loca. Por suerte el chocolate es un privilegio de todos y no de pocos, el chocolate podríamos decir que toda persona en las dos murallas que quedan tienen acceso al chocolate...
De nuevo, me desvié del tema principal... Tsk.
Un ruido... Una pequeña tos proviene de mi vientre, alarmada tomo el rostro de Eren indicándole que ponga su oreja en mi avultado estómago, espero a que el bebé haga otro sonido... Y sucede al cabo de unos segundos, otra tos e hipo provienen de mi vientre. Eren asustado levanta su rostro y puedo observar sus cristalinos ojos mirándome preocupado.
–Llama a Hanji –Dije serena tratando de no perder los estribos– ¡No llores, Eren!
–No... ¡No estoy llorando! –Hipaba Eren tratando de aguantar el llanto– ¡Hanji!
Eren se tapaba la cara con el antebrazo y gritaba el nombre de Hanji, como después de cinco minutos y varias miradas hacia nuestras personas llegó Moblit junto a Hanji, el rubio la traía afirmada por los hombros tratando de mantenerla en pie.
– ¿Pasó algo, sargento Levi? –Moblit saludo mientras Hanji se movía en sus brazos colgándose del cuello del rubio– Señorita... Hanji, suélteme.
–El bebé... El bebé tosió e hipeó –Lloriqueaba Eren, que vergüenza– ¿Es algo malo?
–Umm... Por lo que sé, eso es solo un aviso de que el bebé está sano y vivo, así que no se preocupen y sigan disfrutando.
–Sabia que no era algo malo –Aliviada abrazo y trato de calmar al castaño padre de mi bebé mientras observo como Hanji pone una de esas sonrisas neurótica que tiene y abre la boca para hablar.
–Sasha y yo nos hemos comida las ultimas rebanadas de pastel... ¡Ups!~ –Rió Hanji escandalosamente.
Esa tarde, Sasha y Hanji recibieron un horrible recordatorio. Vivian con el temor de comer el ultimo plato de comida y desgraciadamente comían a escondidas las miserables sobras. Pero esa tarde ambas castañas decidieron comerse la última rebanada de pastel que Petra especialmente me había dejado. Las muy hijas de putas fueron muy crueles
Hola ^.^' ¿Qué les puedo decir?
Lo siento por la tardanza, ¡Casi dos meses sin actualizar! O.O Pero estoy en clases y he tenido tareas y pruebas, algunas malas notas y la idea no es empezar mal el año escolar (aunque creo que no lo empecé muy bien u.u)
Anyway, aquí tienen el capítulo (*-*)9
He tenido este capítulo planeado desde que empecé a escribir este fic, es enserio, pero creo que no salio como esperaba TuT espero que les haya gustado y si alguien lee mi otro fic, les digo que tal vez (no prometo nada) tal vez publique el nuevo capítulo la próxima semana, y eso.
Quiero agradecer a todos los lectores, a los que comentan, dan favorito. Sé que no todos dan favorito o comentan pero de cualquier manera les agradezco por leer *3*
Bye y espero poder actualizar pronto, se cuidan nwn
