* Camila Yupanqui ¡Yay!
* Rocio Miranda Neira !Qué bueno que te haya gustado!
* Yamii Leguizamon Hay heridas que necesitan ser sanadas, eso es definitivo.
En el siguiente capítulo se sabrá el nombre del bebé ;)
* Soledad Rodriguez ¡Ya están eligiendo! :)
* Nicol López Alcívar ¡Genial!
En el próximo capítulo lo sabrás ;)
Kurt tiene mucho en qué pensar, las cosas han estado muy tensas.
* Georgi G Kurt tiene su carácter. Van a escoger los nombres de su pequeñito C:
* Michie Sparrow Snape No tardé en escribir, jeje. Hago una actualización por semana de cada capítulo. Tal vez 7 días pasen muy lento, pero tengo 7 historias en este momento y publico una diaria.
Los dos han sido afectados, aunque el que sufrió más fue Blaine, es cierto. Tuvo que atravasar por los temores y angustias solo y vivía en el stress de que nadie se diera cuenta de su estado.
Aquí tienes el siguiente capítulo ;)
* AdrianaBotero2 Así es, ya sabe cómo sucedieron las cosas. Ahora es tiempo de avanzar.
Los nombres :')
* AngimarGraterolRomer Me alegra que te haya encantado el capítulo.
Ahora no hay más mentiras que seguir ocultando.
En el siguiente se sabrá el nombre del bebé.
* hummelandersonsmythe Tienen mucho que hablar y dejar en claro las cosas, pero ya están pensando en los nombres de sus bebés :)
* jeny Los dos, de hecho.
CAPÍTULO 9
"Burt"
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- Knock Knock – Una voz familiar llenó los oídos de Blaine y se quedó inmóvil al levantar la mirada para encontrar a Burt Hummel de pie en la puerta con una leve sonrisa en su rostro y las manos metidas en los bolsillos del abrigo. La nieve cubría ligeramente su ropa y sus mejillas estaban sonrosadas por el frío – ¿Puedo entrar? – preguntó después de varios momentos de tensión y el moreno asintió en silencio, viendo como el padre de su ex entró en la habitación y cerró la puerta tras de sí – No estoy interrumpiendo nada, ¿verdad?
Blaine negó con la cabeza, el shock y el miedo estaban escritos en su rostro – No señor, umm… estamos simplemente descansando.
- Puedo ver eso – dijo en voz baja, y el ojimiel observó como la atención del hombre mayor cayó sobre el bebé durmiendo a su lado. La mirada en sus ojos le dijo todo dijo a Blaine, lo emocionado que estaba de tener un nieto y lo orgulloso de que el bebé en la cuna se pareciera tanto a Kurt (y en última instancia, a su primera esposa, Elizabeth. Los genes de su lado eran fuertes definitivamente). Los ojos verdes brillaban con lágrimas contenidas y el chico sintió un nudo de emoción en la garganta al verlo.
- Umm, ¿te gustaría sostenerlo?
Burt miró, parpadeando por un segundo antes de asentir con la cabeza.
- Sí. Sí, me encantaría eso.
Con cuidado, el ojimiel se inclinó hacia la cuna y sumergió sus manos en el interior, colocándolas debajo de la cabeza y la parte inferior de su hijo mientras lo levantaba. El mayor de los Hummel fue al otro lado de la habitación por un momento para lavarse las manos y luego regresó, sentándose en el borde de la cama mientras el chico se inclinaba para pasarle al bebé dormido con facilidad.
- ¡Oh! ¡Wow Blaine! esto es…
- ¿Loco? Sí, lo sé.
- Iba a decir increíble – se rió entre dientes, pero asintió sin embargo, con la mirada fija en el niño en sus brazos, con tanta admiración.
Sólo viéndolo conectarse con su primer nieto hizo que Blaine quisiera echarse a llorar. Sus hormonas estaban aún por todas partes a pesar de que ya no estaba embarazado, además de que también estaba el hecho de que Burt no sabía acerca de su nieto hasta momentos antes del nacimiento, por lo que todo esto era una gran sorpresa para él.
Por supuesto, no podía dejar de ignorar la voz en la parte posterior de su cabeza que decía que fue una sorpresa para todos.
- Se parece a Kurt – Burt reflexionó, sacando al adolescente de sus pensamientos. Blaine asintió con la cabeza, inclinándose un poco más cerca de los dos mientras observaba al hombre acunando a su nieto. El bebé bostezó y abrió sus ojos cansados, mirando adormilado a su abuelo antes de hacer el ruidito más lindo, logrando que los corazones de ambos hombres se derritiesen – ¡Oh! ¡Hola, precioso! Soy tu abuelo!
- Aww. Él te ama ya – dijo el moreno suavemente, sonrojándose cuando Burt le sonrió. Los dos continuaron sentados en silencio, observando al pequeño bostezar una vez más antes de que le devolviera la mirada a su padre y luego a su abuelo, mirando con atención la cara desconocida ante él. El hombre sonrió más amplio, simplemente no podía dejar de maravillarse con el rostro angelical de su nieto y su cabello rubio oscuro.
- Dios, es como ser empujado de vuelta en el tiempo.
- ¿Es como si estuvieras sosteniendo a Kurt de nuevo?
- Claro que sí, lo es. Es la imagen viva de Kurt. Siento decir esto chico, pero no puedo encontrar nada de ti en él.
- Sí, eso es lo que yo estaba pensando – se echó a reír, sacudiendo la cabeza al recordar las cosas que corrían por su mente durante las primeras horas que fue capaz de vincularse con su hijo. También él se quedó estupefacto por lo mucho que el bebé se parecía a su otro papá.
Durante todo el tiempo que estuvo embarazado, se imaginó al bebé con el cabello oscuro, ojos oscuros, y con la mayoría de sus características, pero en lugar de eso su hijo le sorprendió y salió con la piel clara y luciendo mucho más como un Hummel que como un Anderson – Él va a llegar a ser el clon de Kurt. Lo puedo ver desde ahora.
- Es un pequeño lindo, eso es seguro.
- Totalmente guapo. Está en su sangre.
Tan pronto como las palabras salieron de la boca del ojimiel, un sollozo ahogado lo hizo levantar la mirada de su hijo hacia el padre de su ex y se sorprendió al ver las lágrimas en sus ojos, algunas de ellas goteando por las esquinas y cayendo sobre su camisa de franela.
- ¿Burt?
- Yo sólo… Blaine, nunca pensé que iba a llegar a ver a mis nietos.
- ¿Es… es eso de tu corazón? ¿Está todo bien? – En el fondo, la preocupación se arremolinaba en su intestino y sintió que sus nervios cosquilleaban en el borde, un escalofrío viajó a través de su cuerpo. No tenía idea de lo que estaba pasando, pero el hombre estaba teniendo un momento, y mientras sabía que estaba probablemente abrumado por el evento de cambio de vida que se produjo hace apenas un día, parecía que había algo más que burbujea bajo la superficie.
- Blaine… – sus ojos se apartaron del enfoque sobre su nieto y se dirigieron al chico sentado en la cama junto a él – Tengo cáncer.
Todo el aire se esfumó de los pulmones del chico y las lágrimas de inmediato llenaron sus ojos. Era como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago.
- ¡Oh dios no! ¡No Burt! ¿Qué?
- La noche que te llamé para ver si ibas a New York conmigo… Estaba pensando en decirle a Kurt que me enteré de que tengo cáncer de próstata.
- ¡Oh Dios mío!
- Y quería que fueras porque a pesar de que sabía que ustedes terminaron, sigues siendo uno de sus mejores amigos y lo conoces mejor que nadie. Pensé que podrías mantenerlo conectado a tierra.
- Yo no… No podía…
- Ahora lo sé y entiendo por qué dijiste que no. Pero aunque no estoy de acuerdo con que no nos dijeras a cualquiera de nosotros sobre el bebé y bueno, estoy un poco enojado porque nos escondiste esto, entiendo que estabas asustado.
Blaine se miró las manos que yacían unidas en su regazo. Las lágrimas que nublaban su visión apenas segundos antes cayeron libremente mientras la noticia que Burt simplemente soltó, se hundía profundamente en su ser – No podía decirle a Kurt del bebé cuando él acaba de entrar en NYADA. No podía derribarlo así. Dios, yo sólo… No sabía… Nadie me dijo que tú… que tú…
- ¿Sabes? Cuando le dije a Kurt sobre el cáncer, quiso volver a casa – ajustó su agarre sobre el bebé y sacudió al pequeño cuando comenzó a quejarse – Le dije que tenía que vivir su vida y no preocuparse por la mía. Ya estoy viejo.
- No eres viejo.
- He vivido mi vida. Me he enamorado, casado, tuve un hijo hermoso. He perdido al amor de mi vida, encontré a alguien más a quien amo en igual medida, me casé de nuevo, y aunque he tenido algunos problemas de salud a lo largo de todo eso, mi vida ha sido genial.
Besó la parte superior de la cabeza del bebé y continuó – Y ahora tengo un nieto precioso al que tengo la oportunidad de echar a perder. Estoy muy bendecido.
- Burt…
- ¿Sabes, Blaine? Tú y yo somos muy parecidos. Ambos pensamos igual cuando se trata de darle noticias a Kurt que sabemos que afectarán su vida. Sin embargo, la diferencia entre tú y yo es que a pesar de todo, le dije mi noticia mientras tú mantuviste la tuya oculta.
Me debatí sobre si decirle o no sobre el cáncer, sabía que iba a enloquecer porque eso es lo que hace Kurt, se preocupa demasiado hasta enfermarse. Eso lo sacó de su mamá – una mirada brumosa superó sus ojos – Pero tenía que decirle porque no podía dejar que lo averiguara por otra persona. No habría sido justo con él.
Me refiero a que entiendo que tenías miedo de decirle del bebé porque sabías que él volvería a casa. Demonios, estoy bastante seguro de que tenías un millón por ciento de razón en eso, pero aun así, me gustaría que nos lo hubieras dicho, amigo.
- Lo siento.
- Sé que lo haces. Todos sabemos cuánto lo sientes y necesitas dejar de castigarte por todo esto. Sé que Kurt está enojado. Está enojado como el infierno y entiendo eso, pero también entiendo tu miedo.
Da miedo tener un hijo, él estaba a cientos de millas de distancia tratando de lograrlo en la gran ciudad, y no quisiste poner en peligro eso. Pero sabes, todavía recuerdo todo lo que hiciste… Rayos, lo que has hecho por mi hijo, Blaine. Lo has ayudado más que nadie que haya conocido.
- Le he hecho daño más que ningún otro también.
- No – dijo con un movimiento de cabeza. Puso al bebé a descansar contra su pecho mientras corría su gran mano a lo largo de la columna vertebral de éste, sonriendo un poco cuando el niño se acurrucó contra él y suspiró feliz, contento de que lo abrazase –El mundo lastimó a Kurt, al igual que te lastimó a ti. Pudiste haber tomado algunas decisiones estúpidas, pero no eres un mal chico. Un poco tonto a veces, pero bueno.
- Kurt sigue enojado conmigo sin embargo… con buena razón.
- Él va a superarlo.
El moreno levantó la mirada, su expresión animándose un poco mientras miraba a Burt.
- ¿Eso crees?
- Conozco a mi hijo, Anderson. Va a superarlo.
::::::::::
Burt permanecido durante más de una hora antes de tener que regresar a casa. La tormenta de nieve soplaba con fuerza, por lo que decidió irse antes de que los caminos se pusieran malos.
Justo cuando estaba a punto de salir de la habitación, Marisol llegó y los dos se toparon entre sí, riéndose cuando se alejaron.
Por unos momentos hablaron en voz baja entre ellos, pero luego la señora Anderson arrastró al hombre lejos de la habitación por un segundo mientras discutían algo privado en el pasillo.
Blaine mientras tanto alimentaba al bebé, viendo como su hijo lo miraba mientras succionaba su botella. El bebé estaba luchando contra el sueño mientras bebía, sus pequeñas pestañas parpadeando al ver a su padre, e hizo pequeños ruidos mientras comía su cena.
El ojimiel no pudo evitar consentirlo, su hijo era demasiado lindo, y cuando terminó de comer, lo apoyó en su pecho y lo hizo eructar antes de que se acomodasen para una siesta.
Estaba al borde del sueño cuando su madre regresó a la habitación, sus ojos revolotearon por el sonido de la puerta al cerrarse – ¿Mamá?
- ¡Hola cariño! Sólo quería hablar con Burt sobre la habitación del bebé. Vuelve a dormir.
- ¿Tú… sabías que Burt tiene cáncer? – Una vez más las lágrimas llenaron sus ojos y parpadeó rápidamente, tragándose el nudo en la garganta mientras luchaba por no llorar. La culpa todavía pesaba sobre sus hombros, sobre todo ahora que sabía que Kurt no sólo tuvo que lidiar con la noticia que su padre le dio, sino que también estaba tratando con el hecho de que se había convertido en papá, y su padre también podría estar sufriendo de cáncer que podría haberse propagado.
Toda la familia Hummel iba a saber los resultados la próxima semana durante su cita de oncología, así que el ojiazul se iba a quedar por el resto de la semana, pero aun sabiendo que Burt (quien se lo aseguró varias veces antes) pensaba que el cáncer había desaparecido, todavía estaba molesto al saber que él estaba sufriendo.
Sollozando, luchó contra las lágrimas y dejó que su atención cayera de nuevo en su mamá.
- Él sólo me dijo – susurró acercándose a tomar asiento en el borde de la cama. Se acercó a su hijo y su nieto y les dos dio un beso en la frente, frotando el bracito del bebé antes de sentarse en la cama – Hemos hablado de ello, pero todo va a estar bien. Él simplemente se centró en el bebé en este momento. Dijo que es sólo otra razón para vivir, por lo que no va a dejar que el cáncer lo derribe porque está emocionado de ver a este pequeñito crecer.
- Burt es un gran sujeto.
- Sí, lo es. Hablamos un poco y decidimos que cuando te den el alta mañana, los Hummel irán a ayudar con la habitación del bebé.
Espero que no te importe que los haya invitado. Ellos realmente quieren ayudar a hacer las cosas para ustedes dos.
- Está bien. No me importa si vienen. Carole tiene que conocerlo también.
- Correcto – se quedó en silencio por un momento antes de mirar hacia su hijo – Kurt está aquí, por cierto.
