Kalette le confiesa que se sintió atraída por Vegeta desde el momento en que lo conoció, y le pide a su amigo que la lleve de nuevo a Capsule Corp.
Con el pretexto de pedirle entrenar con él, la saiyayin se aparece en la cámara de gravedad e intenta seducir a Vegeta...
¿Cómo reaccionará el saiyayin ante la actitud de la jovencita?
Bulma aparece para defender lo que en ese momento comenzaba a ser suyo.
X: Adiós, Príncipe saiyayin
Gohan
Llevábamos varios días entrenando con entusiasmo, pero en realidad, a Kalette y a mí nos costaba mucho seguir el ritmo de mi papi y el señor Piccoro. Para comenzar, tuve que enseñarle a mi nueva amiga cómo controlar su ki y detectar el ki de los demás. A ella le costó trabajo, pero dominó la técnica después de varios días, lo que no ha logrado es dejar de llamarle al ki "poder de pelea".
Cuando no estamos peleando, Kalette es callada y reservada. Habla poco y apenas si mira a los demás, pero en los entrenamientos cambia totalmente, se desinhibe y aunque su nivel no está al mismo que el de mi papi y el señor Piccoro, su temperamento hace que sea una rival difícil de vencer. A veces peleamos ella y yo juntos contra uno de nuestros tutores y ni así les ganamos. Ellos están en otro escalón, sin lugar a dudas.
Esta tarde, mi papi decidió que había sido suficiente y nos preparábamos para marcharnos a casa cuando él nos pidió que fuéramos al lago por un enorme pez para la cena. Ambos accedimos y volamos rápido hacia ese lugar. Ni bien habíamos llegado cuando le lancé de nuevo el reto a Kalette.
— ¡El primero que logre atrapar un pez enorme, ganará! — le dije mientras me quitaba rápidamente la ropa y los zapatos, y me aventaba al agua.
— ¡Eres un tramposo! — escuché que mi amiga me decía mientras me metía al lago. Dos minutos después salté a la superficie con un pez azul de casi el doble de mi tamaño mientras ella se había sentado en el borde y se mojaba los pies. Me miró salir y me lanzó una mirada de enfado:
— No es justo, Gohan, esta vez ganaste porque te lanzaste primero al agua. La próxima vez hagámoslo en igualdad de condiciones y verás como te gano.
Me reí por el enfado de mi amiga, cuando su semblante se puso serio. Entonces me hizo una pregunta.
— Gohan, ¿Crees que soy bonita?
— ¿Qué? — alcancé a responder pues no entendía que quería decir.
— Que si soy bonita, linda, bella...
— Ah pues yo creo que sí. Mi mami también dice que eres bonita y acuérdate que Bulma también te lo dijo.
— ¿Me acompañarías de nuevo a Capsule Corp? — me preguntó. Eso si que no me lo esperaba.
— ¿A qué quieres ir?
— Te diré la verdad. A ver al príncipe Vegeta.
— ¿Te gusta? — cuestioné totalmente sorprendido. Kalette asintió con la cabeza mientras movía sus pies dentro del agua — Pero si está muy viejo. Es más grande que mi papi y tú eres una niña.
— ¡No soy una niña! Ya me estoy convirtiendo en una mujer. Por eso te pregunté si creías que era bonita, porque quiero agradarle al príncipe Vegeta.
Me sorprendió mucho la confesión de Kalette. No parecía de esas chicas que se preocupaban por su apariencia o por conquistar a los caballeros, pero conocer a Vegeta la había transtornado. ¿Se había enamorado? No lo supe, sólo accedí a acompañarla a Capsule Corp la mañana siguiente.
Kalette
Esta totalmente nerviosa. Conocer al príncipe Vegeta me había movido todo. Sí, Gohan tenía razón, él era mayor, pero me sentía atractiva, mi cuerpo estaba desarrollándose y me convertía en una mujer bella, como me lo había dicho aquella chica que vive en Capsule Corp. Por eso estaba segura que él me miraría, le gustaría y quizá... Me escogería para ser su princesa.
Llegamos a Capsule Corp y nos atendió la mujer rubia quien nos dio de nuevo té con pastelillos, pero los rechacé porque los nervios no me permitían comer nada. Le pregunté dónde estaba entrenando el príncipe Vegeta y me indicó el lugar, mientras nos contaba que Bulma y su padre estaban trabajando en nuevos robots para el entrenamiento del guerrero.
Caminé con decisión hacia la nave espacial donde el príncipe entrenaba. Esta vez me había peinado en un chongo, como me había enseñado Bulma el día que me conoció, llevaba un vestido corto azul y unas botas blancas cortas, que también me había dado ella. Me había mirado al espejo cientos de veces y lo sentía. Me veía bien. Quería gustarle a Vegeta, a mi futuro príncipe.
Llegué a la puerta de la nave especial y soné el timbre. El príncipe habló por el interfon y aunque se mostró renuente, me dejó pasar cuando le dije que quería entrenar con él.
— Sólo vienes a quitarme el tiempo, ¿Qué quieres? — me dijo cuando entré al lugar. La gravedad era impresionante y me costaba mantenerme en pie. Entonces él fue hacia el panel de control y bajó la fuerza para que pudiera pararme sin problemas.
— Eres tan débil. No aguantas una gravedad aumentada 300 veces y aún así quieres pelear conmigo. Deja de quitarme el tiempo, niña — dijo a manera de regaño.
— Yo... príncipe Vegeta — expresé mientras veía que me miraba con enfado — Sólo vine porque sé que es el príncipe de mi raza y me podrá ayudar a mejorar mis técnicas. Además...
— No puedo perder el tiempo, ya te dije. Tengo que entrenar fuertemente para derrotar a esos estúpidos androides y luego a Kakarotto — respondió dándome la espalda.
— Yo entreno con el señor Kakarotto y con el señor Piccoro y son realmente buenos. No puedo mantener a su nivel por eso lo busqué, porque quizá con usted sí pueda entrenar.
El príncipe apretó los dientes y los puños y volteó hacia mí.
— ¿ESTÁS DICIENDO QUE ESTOY EN UN NIVEL INFERIOR A ELLOS?
Sonreí en mis adentros. Había logrado mi objetivo de llamar su atención, ahora, tenía que atraparlo.
— Claro que no, príncipe. Pero dos guerreros de clase alta se complementan mejor. ¿No lo cree?
— ¿Clase alta? ¿Eres una guerrera de clase alta?
— Así es. Mis padres pertenecían a el grupo elite de Cabagge.
— Ese inútil de Cabagge. Se creía mucho sólo porque decían que su mujer era la más bella del planeta Vegeta.
— ¿De verdad? ¿Usted conoció a Cabagge y a Cinna, su mujer? — pregunté emocionada — Ellos son mis padres.
— ¿Tus padres? Según sé ambos eran guerreros de elite, y Cinna era famosa por tener ojos azules... Vaya, ahora me explico. Si es tu madre ahora entiendo — expresó el príncipe un poco más calmado.
— ¿Qué entiende?
— Por qué tienes esa apariencia.
¡Ja! Ya estaba. El orgulloso príncipe jamás diría que le parecía bella, pero lo había reconocido. Era momento de atraerlo hacia mí. Lo miré fijamente y le dije que un guerrero de clase alta como él sólo podía estar con una guerrera de clase alta como yo. No sé de dónde tomé valor y a dónde se fue mi pudor, porque cuando me di cuenta, ya había bajado la parte superior de mi vestido y mis pechos se mostraban desnudos ante su mirada.
Su mirada de sorpresa. El príncipe me miró y no disimuló su asombro y ni siquiera supo qué decir. Le sonreí a medias pero no veía en él más que consternación. Se movió lentamente al panel de control que tenía a un lado y apretó un botón. ¿Era para ponerle seguro a la puerta o...?
No. No era para eso. No sé cuántos segundos pasaron pero en la puerta de la nave apareció Bulma, que había quedado justo a mis espaldas.
— Vegeta, ¿Qué sucede? ¿Por qué apretaste el botón de emergencias? — gritó la mujer.
Con mis brazos cubrí mi desnudez y volteé más sorprendida que Vegeta.
Así, cubriendome con mis brazos, corrí a la puerta del lugar y antes de salir le di un empujón a esa mujer. No quería quedarme un segundo más en Capsule Corp ni volver a ver a Vegeta. A ese cobarde que tuvo que hacer pública mi vergüenza.
— ¡Espera, niña! — gritó Bulma corriendo detrás de mí.
Me detuve, como pude me puse de nuevo la parte superior de mi vestido y volteé a verla. Su gesto no era de enfado, sino de compasión, y eso me dolió en mi orgullo aún más.
— ¿Te gusta Vegeta, no es así? — me preguntó. Naturalmente, no respondí.
— Mira, lo que pasó aquí no tiene más importancia que la que nosotros le demos. Ni Vegeta ni yo diremos nada, tenlo por seguro. Pero debes saber que estoy comenzando una relación con él y además, vamos a tener un hijo.
Ya estaba. ¿Un hijo? Naturalmente, alguien había llegado primero a la vida del príncipe y era esa insignificante terrícola. No dije nada y emprendí el vuelo de regreso a la montaña Paozu. Gohan, que estaba sentado en el jardín, se dio cuenta y también voló despidiéndose de Bulma desde los aires. Yo no decía nada, sólo lloraba y lloraba y mi amigo me miraba sin preguntar. En aquél momento pensé que me habían roto el corazón, pero tiempo después me di cuenta que lo que tenía roto era mi orgullo de mujer.
¡Gracias por sus lecturas! En especial a Prinzessin-Dunkelheit por su comentario :D Espero que no te decepcione este capítulo ;)
Este capítulo está ambientado en el año 765, un año después de la llegada de Trunks del futuro y un año antes del nacimiento de Trunks de la línea temporal de los Guerreros Z.
La relación entre Bulma y Vegeta, según la cronología de Dragon Ball, comenzó en el año 764.
En el próximo capítulo: Los Guerreros Z enfrentan la última fase de preparación para su combate contra los androides.
Espero sus comentarios y sugerencias.
