Hola mis bellas y chulas musas, aqui esta su pasi, espero les guste :) Y con respecto a que ocpcion gano es...mmm mejor averiguenlo ustedes ewe
Adevrtencia y espoiler: mas abajo mencion de orgia! okya..
A LEER
¿Que hacer? ¿que responder? tomar el poder sin experiencia y dirigir a todo un reino. De solo pensarlo le dolía el estomago y le daban vueltas en la cabeza. Dudaba mucho de estar haciendo lo correcto.
—Comprendo que quizás fue una noticia que te cayo de peso—Se acerco a él al posar su mano en su hombro para atraerle de nuevo a la tierra.— Tomate tu tiempo para pensarlo.—
—Lo siento Akashi sama, tiene razón, fue demasiado para mi.—Se río nervioso. Luego se acordo.—¡Perdón, Sei sama!—El sonrojo no tardo en aparecer. De todo se había olvidado, hasta de su propio nombre.
—Esta bien, de seguro aun sigues aturdido.—Especulo irónico.
—Me mareo…—Se frota la frente como si al hacer eso le apaciguara el dolor.
—Debemos regresar.—Anuncio el emperador, pues también -aunque no lo demostrara- le preocupaba el hecho incorregible de que Tetsuya este en este momento moviendo el cielo, mar y tierra para encontrarlos.
—Pero antes…—Le saco de sus pensamiento.—¿Podría darme un minuto a solas?—Al ver aquel reflejo de tristeza en los ojos rojizos entendió el mensaje enseguida.
—Por supuesto. Una escolta te esperara en la entrada.—Informo para luego retirarse. No se quedaría a espiar, el respetaba ese tipo de cosas personales que si ya de por si se consideraba un descarado, espiar una "reunión familiar" ya es estar enfermo.
Al sentir esa presencia tan intensa alejarse para luego no ser percibida, sus ojos viajaban a cada ricen de los cimientos cubiertos por flores, esbozo media sonrisa con melancolía y nostalgia.
—No te he olvidado mamá…—Apreto los puños tratando de mantenerse firme y no quebrase mas.—Espero que tu tampoco me hayas olvidado… volveré pronto…—Se abrazo a si mismo, como si las ganas de desahogarse le cayeran encima como una pared.—… Te quiero…—
Tal y como dijo Sei sama, había dos escoltas en la entrada para guiarlo a la embarcación. Al estar en cubierta miro por encima del hombro su cuidad y hogar… que pronto volvería a ver.
Ha tomado una decisión.
—Sei sama…—Apreso los pergaminos en sus manos fijando la vista en el suelo
—Dime Taiga.—Le vio como si buscara el valor, cosa que no tardo pues el menor elevo su vista encortinados con los heterocromaticos ojos con un brillo muy deslumbrante y singular.
—Me he decidió.—Dijo finalmente seguro.
EN TEIKO.
Se quedo toda la noche sentado en la cama de su hermano "perdido" pensando muchas cosas, no se dio cuenta que los colores del cielo comenzaban aclararse, el amanecer se aproximaba.
—Himuro kun.—Al reconocer esa voz rotó su cabeza sorprendido a la puerta.
—Kuroko sama—Saludo formalmente y a la vez dandole el permiso de pasar.
—Lamento asustarte, pero me han dicho que no te encuentras del todo bien.—Se acerco a una distancia prudente al no sentir ninguna hostilidad.—¿Quieres hablar de ello?—
—Pido perdón a todos ustedes si le hice pasar un mal rato pero…—Hizo pausa.— Me preocupa mi hermano…—
—Eso es comprensible y no tienes nada de que culparte.—Trato de consolarle.
—De seguro se preguntaran por que yo y Alex le tomamos mucho afecto. Pues a pesar de que no somos de sangre y quizás no tengamos mucho de conocernos, yo los veo como una madre y un hermano una familia, la cual me arrebataron cuando niño…—
—Lo siento…—
—Descuide, solo quería decir por que mi sobreprotección con ellos.—Sonrío nostálgico.— Y yo solo quiero que este bien. Sea donde sea que este.—Miro por la ventana al ver los colores rosados asomarse por el horizonte.
—No si esto te pueda tranquilizar, no obstante, yo confío en que este bien.—El pelinegro le miro sobre su hombro preguntandose.
—¿Puedo preguntar…?—
—Adelante.—Permitió
—¿Que es lo que le atrae de mi hermano? ¿Por que su interes?—El peliceleste se quedo estático ante ese cuestionamiento, debía de meditarlo antes de decir cualquier tontería. Que en este caso no era como Aomine gracias a los dioses.
—Sonara un poco raro pero, cuando lo conocí pude ver algo en él, como una premonición de algo grande e innovador. Una chispa que en cualquier momento se convertirá en luz. Su personalidad y su forma de ver las cosas son lo que resplandece, solo necesita pulirlo. Y al igual que tu Himuro Kun, me he encariñado con Kagami kun.—
El azabache, no perdía detalle en cada gesto que hacia al hablar, tratando de ver cualquier mentira o modestia de su parte, pero era difícil pues el rey poseía la cara mas neutral que haya conocido. Y al terminar aquellas palabras no encofro ningún signo de sarcasmo, las palabras era la pura verdad. Quería decir lo mismo de los demás reyes, no era posible.
—Ya veo. Entonces eso quiere dec-
—¡Taiga nii llego!—Las voces de los niños de abajo les llamo la atención y por como gritaron eufóricos solo podría decir una cosa. Se vieron al mismo tiempo y comenzó la carrera escaleras a bajo.
—Taiga nii, ¿Donde estabas?—Los niños se abalanzaron contra el pelirrojo, que hasta casi se lo llevan al piso.
—Lo siento si los preocupes mis revoltoso hermanos…—Se llevo a una pequeña pila de cabezas en un abrazo estrujador de su parte.— Pero es que estaba…
—¡Kagami!—Otra avalancha de personas, para no hacerlo tan difícil, los elite ahora estaban encima del tigre. Suerte que alcanzo a quitar a lo niños para no lastimarlos.
—Hola chicos…—
—DONDE DIABLOSESTABASHIMUROCASILEDAUNINFARTOTRATANDODEBUSCARTEYENTONCELLEGO—Las voces entre molestas, preocupadas y fastidiadas no daban descanso, mareando a Taiga.
—¡CALLENSE!—Llego Aida al rescate con su voz de teniente.—Déjenlo levantarse.— Así obedecieron.
—Riko san lo sien—Golpe certero en la cabeza.—¡AUCH!—
—Eso es por desaparecerte sin mi permiso.—Lo miro severo.
—Me lo merezco.—Se inclino en modo de disculpa entonces unos brazo aprovecharon para rodearle.
—Y esto por volver sano y salvo.—La sonrisa que la castaña era sincera y llena de fraternidad.
—¡TAIGA!—unas voces muy conocidas escucho y también el abrazo eufórico que le asfixiaba un par de pechos.—¡¿Donde te habías metido mi bebe?! me tenias angustiada.—Chillo Alex aun reteniendo la cabeza roja en su pecho y brazos.
—Alex…no exageres…estoy bien…por favor…—Se estaba colorando a morado cuando por fin le llego el mensaje a la rubia.
—Oh perdoname.—Lo separo con sus manos en sus hombros para luego atraerlo y darle de besos en toda la cara.—Me quita un peso del alma que estes de regreso.—
Sonrío enternecido, su corazón daba golpes frenéticos en su pecho al tener todas las miradas encima de él, una sensación extraño mas no desagradable. Se sentía mas que en casa.
—Taiga.—Solo faltaba él
—Tatsuya…—Se levanto del suelo para estar frente a su hermano.
—No se si besarte, abrazarte o golpearte. ¿Que prefieres?—La sonrisa que tenia era en verdad aterradora, de seguro estaba furioso por dentro.
—Me merezco el golpe. Por hacerlos pasar por estas cosas. Perdonen todos!—Suplico desesperado y la respuesta no se hizo esperar.
—¡Ven acá Bakagami!.—Lo atrajo en otro abrazo mas fraternal, al ver esta escena tan enternecedora los demás no dudaron en sumarse en el "abrazo grupal"
Así duraron por unos minutos, al sentir unas dos personas que los estaban mirando curiosos. Al verlos todos soltaron al pelirrojo volviendo a una postura firme y seria. Kagami se dio cuenta y se levanto enseguida.
—Kuroko sama, Nijimura san.—Saludo.
—Es bueno tenerte de regreso Kagami.—Correspondió Shuzo con una sonrisa tranquila.
—Kagami kun.—Le llamo captando su total atención.—Necesito hacerte algunas preguntas.—Ah, lo recordaba.
—Le responderé lo que desé, ¿pero puedo pedirle algo?—Solicito con respeto. Al tener un asentimiento de su parte prosiguió— Quisiera que Tatsuya y Alexandra vengan, pues quiero que ellos también escuchen.—Los nombrados se apuntaron preguntándose si de verdad era enceraría su presencia y voltearon al regente de cabellos celeste con mirada de permiso.
—Claro, que ellos también vengan.—Regente y Anfitrión del la torre se dieron vuelta para avanzar. Nijimura ofreció su despacho como lugar para poder hablar tranquilos y sin interrupciones.
Los sirviente miraron como esas cinco personas se retiraban por la gran puerta de madera, pudieron percibir esa aura que auguraba algo inesperado. Las ansias y preguntas les inundaron la mente de que pasara después.
—Moo~ me pregunto por que tanto misterio—Takao coloco sus brazos detrás de su cabeza.—
—Si es muy misterioso.—Concordó Yukio con su compañero, aun con la vista fijada en la puerta.
—¿Ustedes creen que haya pasado algo malo?—Indago temeroso Ryo.
—No lo creo Ryo chan.—Tranquilizo el azabache.—Pero precinto que será algo asombroso.—
—¿Por que estas tan callado Furihata?—Capto la atención de los tres, pues era verdad, y chismearon disimuladamente para ver que respondía.
—¿He? oh perdón es que estaba pensando.—Se excuso, el corazón le dio un brinco que trataba de disimular. Por parte de sus compañeros lo dejaron pasar, a veces así era su amigo el chihuahua. Mas Kouki sentía la gota de sudor frío resbalarle por la frente, por poco lo descubren. Él ya sabe lo que pasara, solo desea que se de pronto.
EN EL DESPACHO
—Kagami kun…—Rompió el silencio.—¿A donde fuiste?—Comenzó el interrogatorio. Los espectadores aguardaban.
—A mi hogar.—Respondió serio y con verdad. Se quedaron extrañados con las respuesta.
—¿Donde fue eso Kagami?—Era el turno de Shuzo san.
—Seirin.—Alex y Himuro estaban sorprendidos.
—¿Con quien fuiste?—Otra pregunta por parte de Kuroko.
—Sei sama—El peliceleste se quedo mudo al igual que los pelinegros y la rubia. Nunca han escuchado a alguien llamar por su nombre al emperador con tanta confianza.
—Kagami tu…—Nijimura trataba de formular un pregunta que no sonara tan ruda y fuerte. No encontró las palabras pero el pelirrojo le entendió el mensaje.
—El apareció en mi habitación y me pregunto si quería acompañarlo a un viaje. Fue mi decisión, yo quería acompañarlo.—Dijo con firmeza que era imposible que fuera una mentira.
—¿Por que?— Hizo presencia la ansiosa madre de ojos Aqua.
—Simplemente quise hacerlo. Algo me decía que confiara.—Omitió algunas partes como que lo hizo por impulso y también sentimentalismo con respecto a lo sucedido de su pasado.
—Entonces ¿Akashi kun te llevo a Seirin?—Unió los hilos mentalmente.
—Así es, él me llevo para que diese un tour por mi pueblo natal.—Estaba llegando a la parte fundamental de su viaje, se preparo.— Todo tiene un motivo, el que me haya pedido ir ahí y también que pediese que vinieran ustedes.—Señalo a su familia.
—¿Que es Taiga?—Su hermano comenzó a indagar.
—Al llegar al final del día Sei sama me entrego esto.—Saco de sus ropas los pergaminos y se los entrego a Tetsuya y Shuzo, los invitados esperaban a que dijesen que era lo que decían esa hojas. Por parte del menor de los cuatro, las ansias y el nerviosismo se adueñaron de su cuerpo.
—Esto es…—El azabache mayor leía y releía, debía de tratarse de alguna falsificación, cosa que no encontró en ningún lado. El hermano y la madre susurraban un "que" para que alguien lo soltara.
—Estas son las escrituras y el titulo del rey de Seirin.—Expreso finalmente, contuvieron el aliento al darse cuenta.—Eso quiere decir que…—Todas las miradas fijadas en la cabeza roja, su mirada rojiza era segura y decidida.
—He aceptado. Sere el Rey de Seirin.—
La sala se sumió en un silencio sepulcral, que no tardo en ser ensordecido por un chillido euforico y estremecedor para los hombres, era la rubia quien gritaba de emoción y se alzaba sobre su hijo menor, daba saltos en celebración. Tatsuya corrió hacia su jefe a arrebatarle los papeles y leerlos él mismo, se estaba apunto de desmayar. Nijimura lo acompañaría también en su desfallecimiento y de paso se serviría un trago. A parte el rey Teiko intentaba buscar el sentido de toda esa charada.
—Alex por favor calmate. Escuchen por favor.—Paro la tormenta que ahí se formaba en un solo lugar.—Se que es difícil de creer, pero así es que yo seré el único rey que dispone mi reino. Antes que partiera mi gente estaba sufriendo a manos de un impostor que mato a su hermano y ahora caerán sin un regente que sea capaz de dirigirlos. Se que duran que yo no poseo esa virtudes, ni siquiera la de virtud de ser sangre azul. Sin embargo, Sei sama puso todas sus esperanzas en mi, él dijo que si me lo proponía podría lograrlo. Siento el peso de las responsabilidades en mi espalda, estoy dispuesto a cumplir con ellas hasta la ultima y ser el Rey que todos esperan. He tomado mi elección—
El salón volvió al silencio, recapacitando cada una de esas palabras dichas por el tigre. Pensando en todo lo anterior no les quedaba de otra mas que no quejarse y aceptar la decisión impuesta por ese impulsivo y maniaco pelirrojo. Himuro y Alex no podrían estar mas orgullosos al escucharlo, en verdad sonaba como un rey comprometido, pero le faltaba muchas cosas por aprender. Su jefe y dueño de la torre no hizo mas que alzarse de hombros suspirando pesado.
Dejaron a la familia irse a sus labores y de paso repetir la gran noticia que prometía celebración esa misma noche. El peliceleste seguía en su lugar pensativo y dudoso de muchas cosas. Se dirigió a la puerta sin voltear.
—Kuroko sama—Lo detuvo su pelinegro amigo. —¿Va a donde creo que va, cierto?—Poso sus manos en la cintura son recibir contacto visual.
—¿Algún problema?—
—No niguno, solo le recomiendo que no haga una tontería.—Dicho esto el Peliceleste se retiro del recinto.
Montando su caballo hacia su destino próximo, armando sus preguntas y preparandose para lo que sea.
EN LOS SERVICIOS
—Así como lo escucharon ¡mi hijo será rey!—Mostraba entusiasmada el papel a todos los presentes y los que se colocaban en otros fondos.
—¿Kagami chan será rey? eso suena increíble.—Cuchicheo una mujer con otra.
—Ya lo creo. ¿Crees que este capacitado?—
—¡Por favor, están hablando de Taichan!—Interrumpió Kazunari a las chicas—El es perfectamente capaz, es de buen corazón y es leal. ¿Como pueden cuestionarlo?—
No se dio cuenta de que otras mujeres y hombres escuchaban.
—Tiene razón Taiga kun es capaz. Lo puede lograr.—
—Se esperaran grandes cosas de él—
—Él puede, querer es poder.—
—¡Hay que hacerle una fiesta!—
—Eso mismo, esto amerita celebración. Solo hay que esperar a la noche.—
—Yo me ocupare de la comida.—
—Yo les diré a los del ultimo piso—
—¡Taiga se lo merece! Él ha hecho muchas cosas por nosotros, veló por nuestros hijos, cocino para nosotros, nos ayudo y nos brindó su amistad. Hay que corresponderle—
—¡Se ha dicho!—
La multitud se organizaba y movía de un lado a otro, contando la historia como era, de boca en boca paso hasta el ultimo rincón. Al principio fueron escépticos y no tuvieron fe, pero recordaron todo lo que ese joven de cabellos rojos hizo, supero limites y a si mismo, e inconscientemente trajo la alegría y el animo al recinto. Con deslumbrante y tranquila personalidad ¿como no va a alegra y relaja el ambiente?
Ahora se encontraba en su habitación escuchando el barullo abajo armado. Sonrío al sentir su piel erizada ante el cálido sentimiento del hogar y tener una familia descomunal y amena. Sin olvidar también a esos especiales reyes que tienen su amor.
—¿En que tanto piensas hermano?—
Fue sacado de sus pensamientos dando un respingo, su hermano mayor disimulo su risa que al pelirrojo hizo el ceño fruncir. ¿Eso fue una rima?
—¿Que ocurre si hecho todo a perder? ustedes me tratara igual o será diferente ahora que…—Ni siquiera se molesto en seguir pues confío en que su hermano capto la idea.
—No seas idiota.—Se aproximo a Kagami para sentarse a su lado. —No echaras nada a perder. Resolviste un problema cuando la encargada Riko estaba sufriendo un ataque de nervios, ¿recuerdas?—Como no, hasta se sonrojo con aquel recuerdo por lo que tuvo que hacer.— Soportaste por casi un mes y medio a los regentes mas importantes e insoportables sin quejarte. Eso ya e una proeza.—
—Esto es MUY distinto.—Le recrimino.
—Bueno, encontraremos la forma de llevar todo esto adelante. Te apoyaremos, ¿cierto Alex?—
—¡Claro que si!—Y como por arte de magia la nombrada ya estaba abrazando al tigre. ¿A que horas se metió en su cuarto?—Tal vez ninguno sepa nada de como ser un rey o gobernar. Pero vamos ayudarte en lo que podamos.—Le sonrío solo como una madre sabría hacerlo.
—Chicos…—Mordio sus labios al sentir el nudo en su garganta. Los tomo a ambos entre sus brazos.—Gracias…—
—No es problema tigre.—Le correspondieron igual, la rubia los separo abruptamente.—Pero es momento de celebrar. ¡Vamos!—Canto animada al tomarlo del brazos y jalarlo por el pasillo.
—¿Celebrar que? ¿que esta pasando?— Custiono enfadado al contestar su respuesta.—Que es-
—¡A TI!— Papeles de colores explotaron en su cabeza junto con las exclamaciones de su persona.
—¿A mi?—Se río al recibir muchas palmadas de espalda y en cabeza.
—¡Claro bobo, por ser el rey!—Takao se colgó de su hombro.
—Pero aun no es oficial, debo de firmar algunas cosas y hacer un evento en que acepte la corona o no se.—Fue interrumpido.
—Si si, eso esta de lujo pero es momento de celebrar…—Yukio hizo pausa en anunciar algo.— ¡y yo tomare mi venganza en el juego una vez mas!—Se refirió a Furi quien apunto severamente.
EN CIERTO IMPERIO
—Pido permiso para ver a su majestad Akashi—Demando el peliceleste, y fue bien recibido.
No tardo en encorralo pues fue guiado inmediatamente hasta la sala en donde se encontraba disfrutando de acostumbrada una copa de vino. Su semblante cambio al ver la figura muy bien conocida.
—Es una sorpresa el tenerte aquí Tetsuya.—Dejo de lado la copa para poder hablar tranquilo e ir al punto.
—He venido en busca de respuesta.—
—Y viniste al lugar indicado.—Sonrío altanero.—Pregunta lo que quieras—
—¿Por que?—
—Se mas especifico por favor.—Chisto.
—¿Cual es el plan que hay detrás de ese "regalo" que le diste a Kagami kun? ¿para que o por que hiciste eso?—El de ojos bi color suspiro fuertemente, ya se esperaba esas preguntas, no respondería una mentira.
—Creo que eso lo deje claro hace algunos días.—Carraspeo.— Lo quiero a mi, no, a nuestro lado. Esta es una de la s formas mas humanas que pude encontrar, solo para que dejaras de verme como un monstruo.—Kuroko medito en silencio y algo culpable.—En fin, yo creo que Taiga será un buen líder, no como ese mastodonte que tenían anteriormente.—
—¿Que le hiciste al anterior?— Sospecho.
—Nada, solo pedí "amablemente" su titulo por una suma muy considerable.—
De repente algo hizo clic en la peliceleste cabeza de Kuroko.
—Al hacerle este "favor" le hiciste creer que ahora te lo pagara y se esclavizara para estar a tu lado para la eternidad. ¿No es así?—
El silencio gobernó el salón por unos minutos hasta que una risa estrepitosa que sorprendió por completo a Tetsuya.
—¿Es que tan mala fama me he ganado a tus ojos?—Entre risas incontroladas. Hasta le salieron lagrimas!—¡Desde luego que no!—Golpeo con su puño la mesa haciendo rebotar el metal de la copa y el cristal de la botella.
—¿Entonces?—Aun en blanco se atrevió a decir.
—Ya te lo dije. Mi idea de tenerlo a mi lado aun sigue en pie hasta que me ocurra algo mas ingenioso. Solo que en una manera mas humana y sentimental. Seria ya demasiado pedirte que dejaras de hacerte ideas erróneas de mi, pues ya no te diré nada.—En poca palabras ya no le importaba, ahora seria Kuroko quien necesitaba un trago.
—¿Puedo?—Señalo a la botella.
—A delante.—Con uno de sus ademanes le indico que se sentara, al hacerlo se le quedo viendo como tomaba la boquilla de la botella de vino y se lo tomaba todo de un trago.—Pensé que no bebías.—
—Solo cuando me presiono.—Tosió y volvió a tomar.
—Llévalo con calma.—Acompaño a su "compañero de trono" en su beber.—¿Crees que algún día puedas perdonarme?—La dedico ojos cordero degollado, unos muy pertubadores a su parecer.
—Si algún día. Si prometes no hacerle nada a Kagami.—Dio un brinco al soltar un hipo.
—Y dale, que no.—Alzo la voz tumbando en el respaldo de su divan.
Silencio incomodo
—¿Y ahora que?—inicio el peliceleste.
—¿Que de que?—
—¿Que pasara ahora que Taiga kun sea rey?—
El heterocromatico sonrío alzando una ceja, una idea gloriosa se transformo ante la pregunta.
—Solo espera y veras.—Sus labios se curvearon detrás del borde del vaso.—Y prepara tus mejores ropas, pues una enorme fiesta estará próxima.—
A pesar de que su cordura estaban nublandose por el alcohol, pudo entender. Esa noche volvió a formar ese lazo que creyó extinto con Akashi. Su reputación se ha limpiado. Por ahora.
AL DIA SIGUIENTE
Mentiría si dijera que no se divirtió, le encantaba el animo y lo fiesteros que pueden ser estas personas, si lograbas tender una cama sin dobleces y perfectamente te hacen fiesta, asi de exagerados son. Tenían su lado fiestero y luego estaba el lado laborioso en donde se tomaban las cosas en serio, cuando es momento de ponernos serios nos ponemos serios. Así lo compro al día siguiente cuando Ryo y Kouki lo guiaron a la biblioteca armando frente a él una torre de libros.
—Tienes que aprender un poco sobre las actitudes y problemas que puede enfrentar un Rey. Así que hay que enriquecer a tu mente.—Explico Furi al pasarle el primer libro.
No era habido lector que se diga, pero era para tener algo de referencia y también practica.
—Un rey no solo es que todos te obedezcan, también es de escuchar a tu gente.—Dijo Yukio con porte de tutor junto con sus demás colegas.
—Y ayudarlos en lo que puedas.—Completo Sakurai.
No parecía tan difícil, de igual forma le hacia retorcer el estomago en algunas coacciones. Mantener la frente en alto y proporcionar una mano a quien lo necesita. Ha pasado un mes entre libros y consejos prácticos de todas partes, hasta de su jefe.
—Cuando te ves a corlando. Un buen líder busca una alternativa.—Esas palabras de parte de Nijimura san resonaban en su cabeza en buena suerte.
Era hora de poner en marcha su plan.
SEMANAS DESPUES. EN LA TARDE.
—¿Seguro que no quieres que te acompañemos?—Pregunto por enésima vez la chica de cabellos castaños.
—Estoy completamente seguro.—Se acomodo en hombro el costal con cosas innecesariamente necesarias, según Alex.
—Al menos te despides y dices a donde vas.—Se cruzo de brazos Kasamatsu al sonreír.
—Mi bebe.—Le dio su abrazo numero veintiocho del día.—No importa cuanto te tardes, solo escribenos constantemente ¿si?—Poso su mano en la mejilla del chico tigre el cual sonrío a su toque.
—Claro que lo haré, no quiero que se preocupen y terminen nadando hasta donde este.—Ese chascarrillo logro causarles gracia a los presentes.—Tatsuya.—Se giro hacia el.
—No te sientas mal por mi.—Le lanzo un golpe en el hombro.—Ve a tus raíces, ve y cumple con tu destino.—Una mirada cargada de confianza y fraternidad se clavo en la suya. Sonrío con suficiencia digna del tigre.
—Si.—Comenzó caminar de la puerta trasera de la torre. Giro sobre sus talones a blandir su brazo en despedida que fue contestada.
—¡Adiós Tai chan! ¡Suerte en tu viaje!—Kazunari movía frenético los brazos, llamando la atención de algunos lados.—¡Tu puedes Tai chan!— Al saber que ya no seria escuchado se detuvo. Todos ahora voltearon intrigados hacia Himuro.
—¿Que?—
—Tat chan que poetico fuiste—Mordio sus labios en sugestión.
—Ay no empieces Takao.— Lanzo sus brazos en fastidio marchándose en el acto
—Oh vamos Tat chan…—
Todos persiguieron al nombrado para molestarlo como Takao hasta el cansancio y por el resto del día.
Se encontraba en la cubierta de un barco, cortesia de su majestad el rey de Teiko. Respiro hondo el salado aroma del mar, contemplando el ocaso.
Al llegar al puerto de Serian agradeció el viaje y volvió su mirada a su desolada ciudad.
—Pues manos a la obra.—Con pasos decididos se adentro en las calles.
—¿Necesita ayuda señor?—Ofreció a un hombre quien intentaba arreglar el techo.
—Que amable, pero estoy bien.—
—No, permitame.—Se sumo a ayudarle por tanta negaciones al final el campesino acepto.
Terminado un nuevo tejado, el hombre agradeció incontables veces al chico pelirrojo.
—¿Ocurre algo?—Pregunto apresurado al entrar a una tienda.
—Nada Kagami kun.—Sonrío la anciana en su lugar al estar preparando la cena.
El chico se acerco y probo la sopa.
—Pongale mas romero.—Sugirió.
—Tiene razón, esta delicioso.— Sonrío complacida—Gracias Kagami kun.—
—Listo.—Se limpio el sudor de su frente.—Ruedela.— El granjero obedeció y movió la rueda.
—Quedo como nueva. Muchas gracias.—
—No hay de que.—
Todos esas caras satisfechas, esas palabras ambules, esos gracias. Le llenaba en su corazón de gusto al ver a su gente tranquila y confiada hacia su persona. Arreglo hasta donde pudo, ayudo a la tierra infertil, y ahora crecen todo tipo de plantas comestibles y mas. Arreglo estructuras haciendo que mas personas se inspiraran a ayudar, juntos.
Ahora estaba frente a la puerta maltratada del palacio, a unas horas de que el sol saliera. Volvio a frotar sus manos y repetir su acostumbrada frase. Y al estar moviendo una vieja madera, era demasiado pesada que le hacia resbalar sus pies, hasta que no la sintió tan pesada.
—¿Necesitad ayuda joven?—
Su vista se enfocó en la entrada y abrió los ojos con sorpresa al ver una multitud madrugadora entrando por su puerta. Al pasar a su lado los hombres le saludaban con el "buenos días". Cada uno movía y retiraba lo que estuviese destruido o no era necesario. Con mezclas taparon cada agujero y pared del gran palacio, junto con sus amigos y trabajadores.
A las tres semanas volvió a la vida ese viejo templo, ahora brillaba. Se los agradecía con reverencias por su empeño y dedicación, pero no acabo ahí…
—Ahora nos toca a nosotras.—Conocía esa voz femenina. Era la esposa del sastre.—Dejaremos el interior espectacular y necesitamos su ayuda.—Le engancho a su brazo y contemplo mas mujeres y niños detrás.
—Por favor, que estoy desesperado.— Todas sonrieron enternecidas y se pusieron a trabajar.
Cada rincón y salón fue decorado con los colores indicados para ser llamativos y hermosos. Solo una mujer podría darle un toque así a una casa. En ocasiones el ayudaba en el interior y en la mayoría del tiempo estaba con los niños de los cuales tomo cariño. Esto le traía recuerdos.
—Listo.—Dijo una jove muchacha. Encargada del salón del trono.—Esta listo para su rey.—Le susurro sorprendiendolo, y ella le guiño el ojo en complicidad.
Tanto afuera como adentro quedo espectacular, mas agradecido no podía estar. Hasta se hincaba en sus rodilla dando gracias.
—Ha hecho tanto por nosotros Kagami sama. No hay ningún problema.—¡Espera un momento!
—¿Kagami sama?—Se levanto de su lugar
—Usted…—Se aproximo una anciana.—Es la salvación que los dioses no brindaron después de años de plegarias. Es una señal, estas destinado a la grandeza.—
Todos asintieron dandole una sonrisa a su persona. Quedo perplejo. Lo comprendió por fin, no solo se trata únicamente de él, es también un trabajo en equipo.
UN AÑO DESPUES
Ya instalado en su "casa" esperaba por alguien que no tardo en aparecer.
—Lo has hecho muy bien Taiga.—Esa seria y amable voz se hizo presente, haciende girar.
—No he sido yo.—Negó levemente.
—Eso lo escuche. Estoy orgulloso en lo que te has convertido.—Se aproximo a Taiga para pasar su mano por su cabeza, acariciando sus largos cabellos rojos.—Estoy seguro de que tu madre también lo esta.—
—Gracias.—Dejo su cabeza caer en el hombro del emperador. Estaba agotado.
—No ha terminado.—Le tomo de su mano para guiarlo a la cama.—Dentro de unos días serás oficialmente coronado. Ya no te aflijas y descansa.—Obedeció esa sugerencia y se recosto aun diciendo "gracias" hasta caer dormido.—Es hora de la sorpresa.—
ENTONCES
Cinco cartas en sobre rojo fueron enviadas por mar y tierra hacia unos reinos muy escuchados.
TEIKO
Dos invitaciones.
El peliceleste sostenía en sus manos el papel que leía cuidadosamente.
—En celebracion a la coronación de …—Sonrío. Volvió doblar el papel y llamo a sus sirvientes a que prepararan sus cosas. Pues también era una solicitud de aparición.
EN LA TORRE DE MARFIL.
—¡Ha llegado una carta para todos!—Anuncio Nijimura entrando a los servicios con papel en mano. Todos dejaron sus quehaceres para ir al llamado.
—¿Que dice Nijimura san?—Pregunto su asistente Aida.
—Es una invitación…—Empezó a leer sonriendo emocionado. Un pelinegro y una rubia escuchaban atentos.—…¡A la coronación del Rey Kagami Taiga!—
Los aplausos y alaridos no se hicieron esperar, incluyendo a una estrepitosa rubia quien abrazaba a todos. No perdieron tiempo y cada uno corrió a sus cuartos y secciones a prepararse.
YOSEN
—Carta para usted majestad.—Dijo su sirviente al mostrar el objeto.—¿Quiere que lo lea?—
—Se rápido.—Engullo otro dulce mas con desinterés.
—Es una invitación y solicitud a la coronación de…—Achico sus ojos para leer bien.— Kagami Taiga.—
KAIJO
—¿Una invitacion?— Dijo emocionado el rubio.—Leemela.—Aplaudió.
—También una solicitud…—Empezó.— a la coronación de Kagami Taiga…—
SHUTOKU
—Ha llegado correspondencia majestad.—Se inclino.—¿Quiere que se la lea?—
—La leeré yo mismo nanodayo.—Expendio su mano para recibir dicho sobre que abrió y empezó a leer.—…a la coronación de…—Enmudeció, y volvió a leer. Llegando a lo mismo.—…Kagami Taiga.—
TOUOU
—¡Dai chan!—Grito una chica entrando abruptamente por la puerta de la habitación.
—No me grites Satsuki!.—Gruño al levantarse.—¿Que quieres?—
—Moo Dai chan grosero. Te llego correspondencia.—Su visir mostró el sobre entusiasmada.
—Leelo tu, que tengo resaca.—La pelirosa bufo y enseguida leyó lo que decía.
—Un solicitud de aparición a la coronación de Kagami Taiga…—Finalizo con una sonrisa.
En los cuatro reinos, los regentes pidieron las cartas para leerlos ellos mismos sin entender y sin creerselo. Gritando a los cuatro vientos.
—¡¿KAGAMI/BAKAGAMI/CHII/CHIN! SERA REY?!—
Uno de ellos se desmayo, si el rubio. Entonces se volvieron locos pidiendo y ordenaron sus preparación inmediata. Seria un viaje largo.
Barcos de los reinos cargados de personas como los sirvientes de la Torre de Marfil estaban en la cubierta en espera de llegar pronto. A sus costado unos barcos individuales y con escoltas -los de los reyes- viajaban a la par.
Fueron bien recibidos por los lugareños, cada persona era bien tratada y ni que decir de los reyes quienes fueron directo al palacio en el cetro. Los cinco coincidieron en su andar y cada quien se saludo a su antojo.
—Ese bakagami no perdió tiempo—Se río el moreno.
—Mas respeto Aomine Kun. Dentro de poco será un rey.—Silencio el peliceleste.
—Uno como nosotros.—Dijo el gigante de Yosen
—¡Que emoción, Taigachii un rey!—Salto en su lugar.—¿Tu que opinas Midorimachii?—
—Ver para creer nanodayo.—Se ajusto sus lentes.
—¡Que aburrido!—
Siguieron en lo suyo hasta llegar a ese deslumbrante palacio, si fueron opacados por el brillo de la blancura del mármol de las paredes exteriores fueron cegados por brillo dorado del interior. un aura tan diferente a la que ellos conocían y estaba acostumbrados fue sustituida por otra sensación indescriptible. Tan agradable.
—Kagami sama esta su habitación si desean pasar.—Ofreció una chica quien siguió cortésmente por un extenso pasillo hasta una gran puerta. Tocando para el permiso.
—¡Adelante!—Es voz muy conocida les hizo recorrer un escalofrío a cada uno. entonces entraron.
Al entrar fueron de nuevo cegados, no por el lugar si no por la escena. El pelirrojo, SU pelirrojo, vestido en finas prendas que le lucían, eran digan de su belleza. Su cabello bien arreglado para portar su tocado. Era rodado por dos mujeres a la cuales agradeció y les pidió que les dejaran a solas.
—Tanto tiempo…—Se bajo del banquillo hacia ellos con una sonrisa. Esa sonrisa que les derrite el corazón.—…mis señores…—Dio una leve inclinación en saludo.
—Taigachii ¿como es posible?—Le temblaba la voz de la emoción.
—…ahora serás un rey…—El peliverde también
—…Justo como…—Murasakibara igual.
—…Nosotros…—Finalizo el moreno. Nadie se la creía, que aquel encantador bailarín y sirviente estuviese ahora frente a ellos con vestimentas llamativas y acordes a su personalidad. A punto de cargar sobre su cabeza el peso de un reino.
—Chicos…—Interrumpió la atmosfera el rey peliceleste.—Akashi esta esperándonos. Te dejamos Taiga kun.—Le sonrío en despedida.—Chicos…—
Pero ellos no se querían ir, aun tenían muchas cosas que decirle, pero su amigo fantasma era persistente que a duras penas los logro sacar de ahi. Cuando estuvo solo sonrío para si mismo, se alegraba tanto de volverlos a ver.
Llegaron a donde se les indico, en una entrada. Donde Akashi esperaba.
—Un gusto en verlos otra vez.—Saludo con su porte escalofriante.
—Por si quieren saberlo. Akashi es quien esta detrás de todo esto.—Revelo Kuroko de improvisto.
¿Por que no les sorprendía?
—Tetsuya.. te dije que…—Estaba apunto de vociferar. Pero se calmo.—Bueno, es verdad. Este es mi regalo de disculpa para él—Era eso o hacerlo su "emperatriz"— Y ustedes están aquí por un solo propósito: Me ayudaran a reconocer su coronación.—Sentencio en espera de una afirmación.
—¡Si!—Confesaron al unisono. Se quedo satisfecho.
—Entonces vamos que esta apunto de comenzar—Los empujo el fantasma quien sabe a que hora se poso detrás de ellos.
LA CORONACION
En la plaza principal se reunieron todos alrededor, ciudadanos y visitantes, algunos de cerca y otros en las ventanas de arriba de sus casas o hasta en los tejados. No quieren perderse de nada. Y para los invitados especiales había un balcón con buena vista para su disposición. Entre ellos un hermano y una madre igual de ansiosos. En medio una gran mesa de piedra y tallada a mano, detrás unas seis sillas con los reconocidos regentes de los mas poderosos reinos e imperios. La cabeza del grupo -el emperador- Dio una señal para dar inicio y que pasase el futuro rey.
Todas las miradas voltearon al chico que se avecinaba por el camino especial para él. Las chicas suspiraban al verlo en esas ropas y tan galán, otros felicitaban en su caminata. Con mirada solemne y decidida llego ante los poderosos regentes, quienes se veían mas imponentes e intensos, pensó.
—De rodillas.—Ordeno con seriedad el emperador, vio que con la cabeza en alto acataba la orden.—Ser un rey no es solo mandar, gobernar y ser servido. Ser un rey conlleva a escuchar y servir a su pueblo. Es aquel que sea capaz de enfrentar las consecuencias por el bienestar de su reino, es aquel que extiende la mano a quien mas lo necesita. Pero sobre todo, es aquel que ayuda y es sostenido por su gente. Por que un rey no es nada sin su pueblo.—Puntualizo con potente voz.—Kagami Taiga.—Se irguió al escuchar su nombre. Continuo al ordenar que sus compañeros se levantaran en su dirección. Cuando los tuvo a su alrededor se tenso.—Has demostrado tu amabilidad en los ojos de las personas que te apoyan en estos momentos, ellos han puesto su confianza y corazón en tus hombro. Es tiempo de preguntar: ¿Juras servir a tu pueblo?—
—¡Lo juro!— Los aplausos aparecieron.
—¿Juras protegerlos?—
—¡Lo juro!—
—¿Juras ayudar antes de ser ayudado?—
—¿Juras ser solidario y cortez?—
—¿Juras escuchar antes de ser escuchado?—
—¿Juras tenderle la mano al desamparado?—
—Y sobre todo…—Tomaron aire al mismo tiempo.— ¿Juras tu lealtad y cumplirás con tu destino?—
El lugar se quedo en silencio avisal, en espera de la respuesta y el corazón latiente.
—Mi corazón y mi sangre…—Dio un vistazo a todas esa miradas clavadas en él— … Son de mi gente. Por lo tanto… ¡LO JURO!.—
Se quedaron atónitos que ya no querían esperar mas en aplaudir. Cuanta inspiración. Pero debían ser pacientes.
—Que así sea…—Dijo en voz Akashi, mostrando un gran collar de oro con el sello de la ciudad.—En el nombre de los seis reinos yo te conmemoro con el privilegio mas grande de todos: formar parte de nuestra mesa.—El pelirrojo inclino su cabeza al ponerle el collar.—Eres oficialmente El Rey de Seirin. Felicidades.—Le tendió su mano en modo de que se levantara y mostrara el orgullo.—¡He aquí a su Rey!—
—LARGA VIDA AL REY TAIGA!—
Aplausos, chillidos, gritos, ovaciones y su nombres al vitorear. Los pétalos de flores volaban por sus cabeza. Aun seguía sin creérselo el mismo, era como un sueño, tan irreal. todo para él.
Echo su cabeza para atrás deleitandose con ese ambiente dejando que una lagrima rodara por su mejilla.
Y así el pueblo se regocijo en una fiesta que prometía durar días. Recibió a la bola humana de su "familia" felicitándolo y celebrando para Taiga. La música y el baile en su honor llegaron en la noche, el también participo bailando con su gente y familia. Toda la noche.
Al llegar la madrugada recibió un llamado anónimo de verse en su habitación. Tenia una idea muy lejana de quienes serian y al entrar lo comprobó.
—Buenas noches, Kagami sama—Saludaron esos seis en una reverencia exagerada.
—Buenas noches mis señores— El también correspondió. Fue rodeado completamente por estos distinguidos hombres.—¿Que planean hacer?—Pregunto coqueto. Pues reconocía esa escena a donde iba todo esto.
—Celebraremos su coronación…— Dijo Aomine picaron atrayéndolo.
—A nuestro modo…—Su cabeza fue guiada hacia arriba al encontrase con unos ojos violentas.
—Claro que si mis reyes.—Volteo su cabeza hacia una cierta persona entre ellos.—…espero que se nos una esta vez Tetsuya sama—Le sonrío en invitación.
—Le complacere esta noche Taiga sama.—Le beso la mano en respuesta.
Lo que quedaba del manto nocturno se dejo querer y hacer por esos reyes, de los cuales se ha enamorado, a quienes también entrego su corazón. En esa noche de pasión y amor hambriento que no negó en ningún momento que lo disfrutaba y mucho. Volviendo para hacerlo temblar, tocar el cielo y el placer en cada roce y en cada toque, como la primera vez. No pararon hasta que su nuevo integrante dijera basta, que fue casi al amanecer. Era uno de ellos, ahora estaría con ellos para siempre. Mas bendecidos no podrían estar.
No volvería a escapar y se quedaría a sus lados hasta despertar
Larga vida al rey Taiga! yeeey, espero les haya gustado por que me esforce mucho y perdone cualquier falta de ortografia que me da pena mortificacion y verguenza / Dejenme sus bellos reviews al respecto mis musas ewe
DATO CURIOSO
Sabian que...el proximo capitulo sera el final?
no se quizas y me decida en hacer una segunda temporada pero ya veres que dicen. Y como en compensacion le dejaren un pequeño spoiler.
Tanto este capitulo como el proximo estan enteramente inspirados en el cuempleaños de mi tigreso. Feliz (atrasado) cumpleaños!
Si si ya se... Buenop
See you next time!
