Eso fue el comienzo de muchas revelaciones sobre todo para Hinata y Sasuke, aunque la peliazul ya hubiese reconocido sus sentimientos también estaba consciente que aquello era imposible había mucho daño además de las terceras personas involucradas, para ella era obvio que el Uchiha estaba atado a la pelirosa y no quería ningún escándalo que pudiese afectar sus negocios o similar, además estaba esa bebé era evidente que aunque ella fuera una atracción para él no estaba dispuesto a dejar lo que tenía... había imaginado escenarios diversos sobre eso pero sabía que sólo estaban en su imaginación. Para Sasuke su vida se había convertido en una rutina, aquel brillo y motivación en sus negocios se había esfumado lo hacía en automático, veía aquello como una monotonía forzosa lo único que solía darle un poco de alegría y motivación a su vida era su pequeña hija que ya empezaba a querer explorar todo; inclusive ya ni siquiera sentía deseo sexual, sólo podía lamentarse por aquella peliazul, aún repasaba en su mente su historia haber sido el que la había corrompido no le orgullecía pero se sentía bien de haberla tenido y luchaba con sus ganas de salir a buscarla pero ¿qué derecho tenía? Él no podía dejar a Sakura por más amor, sí amor que por primera vez experimentaba y era por la ojiluna, no quería aceptar el escándalo y lo que su padre pudiera decirle, ahora entendía que Itachi tenía razón no debía apresurarse, no debió casarse debió hacerle caso cuando le dijo que él en realidad no estaba enamorado de la pelirosada que estaba acostumbrado, que no podía correr antes de aprender a caminar... ahora entendía lo que le quiso decir al pensarlo después de varios días volvió a sonreír ladinamente.

-Cuánta razón tenías Itachi –Dijo en voz alta mientras veía los documentos esparcidos en su escritorio.

El teléfono comenzó a sonar así que borrando su sonrisa respondió para escuchar al rubio que tenía en su mente y no por buenos motivos comenzará a hablar.

-Ey teme... mi chica va a venir, claro con mi cuñadito ya ves que te comenté que quería ver lo de unos negocios- Sasuke le escuchó atento pero desinteresado ahora que quería huir de Luna ese estúpido se la pasaba hablándole de ella.- Ya que falta un mes para nuestra boda pensé en darle alguna sorpresa y bueno en algo más pero necesito quién entretenga a mi cuñado para que no moleste.

-¿Tan poco original eres? Arréglatelas sólo no molestes-Le dijo antes de colgar pensativo.

Naruto escuchó divertido la respuesta del azabache, lamentablemente no había podido ver a Hinata por negocios y había estado en Japón confinado, así que buscó en su teléfono el celular de Sakura en ese tiempo por asuntos de negocios y otros no tanto se habían reunido y ante la indiferencia de Sasuke, esos dos se habían hecho amigos.

-Hola Sakura- Le dijo en cuánto ésta le respondió al tercer tono.

-¿Qué pasa Naruto?- Le cuestionó la ojijade viendo como su pequeña hija dormía.

-Oye ¿podríamos vernos? Necesito ayuda pero como siempre ya te imaginaras que Sasuke no quiso ayudarme.- Se escuchó la risita divertida de Sakura tras oírle.

-Claro, ¿dónde?

-Podría ser ya mismo, te mando la dirección por mensaje.

-Sí, está bien.

La pelirosada condujo hasta la cafetería donde el rubio le había dicho, y minutos después descansaba sentada frente a él en una modesta mesa le escuchaba hablar mientras le era imposible ocultar su tristeza.

-¿Qué sucede?- Le cuestionó el rubio al darse cuenta que su amiga no parecía emocionarle su idea para sorprender a la peliazul.

-Es sólo... ya sabes lo mismo con Sasuke.

-ah-Dijo el rubio recordando el verdadero motivo que los hizo amigos- Sakura, no tienes de que preocuparte ya te lo he dicho jamás le habla a ninguna mujer o viceversa, ya me hubiera dado cuenta... es más pareciese que al teme no le gustaran las mujeres.

-Naruto, yo sé que sí le gustan... todo cambio después de haberlo escuchado hablar con ella, no es que antes las cosas no estuvieran mal... es sólo que se ha vuelto mucho más lejano.

-Lo sé, me lo has dicho-Le respondió sin comprender que Sakura sentía envidiaba en cierta forma a la ojiluna por tener a su lado a un hombre tan detallista a su lado.

-Pero Sasuke es raro, no deberías ponerte así- Le dijo el Uzumaki mientras la veía perdida en sus pensamientos.

-Tiene meses que él no me toca –Le reveló mientras fundía sus ojos jade con los azules que la observaban sorprendidos de aquella revelación sin saber que decirle, sintiéndose incomodo por tocar un tema tan privado del matrimonio Uchiha con ella, sintió la mano de la pelirosada posarse en la suya acariciándolo, sin comprender qué quería decirle con ese acto.

Sakura estaba desesperada sólo quería sentirse amada nuevamente y odiaba no tener a un hombre tan detallista como Naruto, sólo no pensó bien las cosas y se abalanzó a los labios del rubio que tenía enfrente de ella, Naruto por su parte no sabía si responderle o no hacerlo, aquello era fuera de serie.

Dos castaños y una peliazul habían tomado unas habitaciones en el hotel habitual donde se alojaban en Japón, Hinata empezó a acomodar la ropa que le interesaba para que no se arrugara mientras esperaba a una castaña con la puerta abierta pero un tanto pensativa no podía dejar de pensar en el azabache estaban tan cerca y tan lejos...

-Hinata, sigues estando muy pálida ¿te sigues sintiendo mal?- Le cuestionó Ten-Ten al entrar en la habitación y observarla frente al pequeño compartimento para la ropa, la ojiluna la observó de inmediato dibujando una sonrisa en sus labios queriendo restar importancia a su estado de salud.

-Tardaste demasiado- Dijo sonriente evidenciado su diversión- ¿por qué Neji y tú sólo no se muestran?- La castaña se puso roja al escuchar a la pelizaul- Ustedes si pueden estar juntos.

-Hinata hablas como si tú no pudieras estar con la persona que amas, es decir sé que no amas a Naruto ¿pero hay alguien más?- La peliazul se encogió de hombros y Ten-Ten decidió no seguir incomodándola- Sólo ya conoces a Neji él es tan reservado y quiere mantener todo esto así por la relación laboral.

-Es muy tonto, debería presumirte eres una gran chica... muy inteligente, siempre cuenta contigo eres una especie de mano derecha.

-¡Oh Hina! No es para tanto no soy tan inteligente.

-Sólo me refiero a que eres una pieza elemental para él en el trabajo y si has robado su corazón él debería solo aceptarlo.- Dijo seca la peliazul, no entendía cómo aquellos que tenía comienzos pasables no simplemente disfrutaban todo de lo que tenían si culpas.

-Si... quizás, solo espero que un día se dé cuenta-Dijo con una sonrisa un tanto amarga- Deberíamos irnos a tomar unos drinks por la tarde, Neji tiene una cita hasta las dos de la tarde mañana, si nos pasamos tendré tiempo de recuperarme- Hinata soltó una risita divertida- ¡Oh! Qué descuidada no has estado muy bien estos días quizás no sea conveniente.

-¡Por favor! No tengo nada sólo quizás algo me ha caído mal...

-Ya llevas dos semanas extraña- Le respondió la castaña mirándola acusadoramente.-Mareos, vómitos de pronto...

-Quizás sólo estoy débil y necesito vitaminas, no lo sé... estoy estresada por la boda es agotador, la escuela... pero vamos a tomarnos esos tragos.

Para la noche Hinata se colocó un vestido de lentejuelas negras corto con mangas entallado, unas zapatillas de plantaforma negras, dejo su pelo suelto y se maquilló un poco, al salir de su habitación encontró a TenTen con un vestido entallado azul, con el pelo suelto y un maquillaje de noche ambas bajaron al bar del hotel para tomar algunos tragos escogieron una mesa bastante alejada para no ser pilladas por Neji, no querían que se pusiera a sermonearlas, tomaban alegremente despabilándose de sus problemas, divirtiéndose mientras la noche seguía avanzando inclusive empezando a embriagarse.

-¡Mira tu prometido!-Ten-Ten le informó a Hinata tras ver al rubio llegar al lugar con el Uchiha, Hinata sonriente volteó hacía donde esta le había señalado quedándose un tanto embelesada al ver al imponente Uchiha con él.- Uy con esa carita que pusiste se nota que te trae bien enamorada-Dijo entre risas la castaña.

Hinata le sonrió pidiendo otra ronda de tragos que tomaron apenas se los hubieron entregado, hablando de el hermano de la peliazul y su extraña forma de ser distrayéndose de su alrededor, aunque Hinata estaba fingiendo puesto que sólo podía mirar hacia un lugar, Ten-Ten no prestaba atención puesto que pensó que cuidaba al rubio, al pasar de las horas el alcohol hizo lo suyo en ambas de esta manera la castaña sin pena alguna le informó que iría a saciar a su hermanito, Hinata soltó una risa divertida puesto que no se imaginaba a su hermano en ese aspecto mientras veía a la castaña alejarse un tanto tambaleante y recordando que también le dijo que aprovechara para que fuera su primera vez con el rubio, ella le escuchó y pensaba al respecto pero no por Naruto si no por el azabache, esperando que se separaran en algún momento.

Finalmente llegó su oportunidad vio al Uchiha alejarse rumbo a los sanitarios y tambaleante se dirigió hacia allá esperando un tanto impaciente a que el moreno saliera, podía estar ebria pero aún pensaba que era muy incorrecto pasar a los baños de los caballeros seguía siendo Hinata, apenas Sasuke salió de ahí fue abordado, ella le tomó su brazo su primer impulso fue tratar de romper ese agarre casi haciendo que la Hyuga perdiera el equilibrio abrazándola por la cintura con un brazo para mantenerla en pie bastante sorprendido de verla ahí.

-¿Has tomado?- Le hizo la pregunta aunque fuera obvio sólo no pudo evitarlo, las manos de Hinata se trasladaron a las mejillas blancas de aquel apuesto hombre acariciándolas suavemente luchando por atraer su boca a la de ella y fundirse en un beso.

-Un poquito- Le respondió casi en los labios y fundiéndose en el beso que había buscado probando sus labios, su saliva, su sabor, su olor. Sasuke por su parte se dejó llevar pero recobrando al poco tiempo su racionalidad, ser racional era una de sus cualidades, tomando las muñecas de la chica y rompiendo el beso mientras volvía a pararse derecho alejándose de ella.

-Luna...-Hinata soltó una risita.

-Ese no es mi nombre –Le dijo mirándolo a los ojos- Duerme conmigo ¿sí?- Le pidió mientras sus brazos envolvían al azabache acercándolo nuevamente a ella- Tengo ganas de estar contigo, te necesito- Le dijo besándole el cuello intentando despertar el deseo del azabache.

Llegar a la habitación de la ojiluna no fue fácil sobre todo por el estado de la Hyuga, sus risas, sus tropiezos e inclusive su efusividad Sasuke tuvo que ingeniárselas para conducirla hasta allá sin ser vistos sobre todo cuando Hinata no podía recordar el número de su habitación, pero finalmente pudo cerrar la puerta detrás de ellos colocándola a lado de la puerta acorralándola con la pared besando los labios color cereza de la chica apasionadamente, acariciando el cuerpo de la peliazul llegando a los montes de sus pechos tocándola suavemente para poco a poco ir aumentando la fuerza y desespero de su agarre haciéndola jadear, soltó los labios para recuperar el necesitado oxígeno para besar con delicadeza el cuello blanquecino de la chica .

-Sa Sasuke-Susurró la ojiperla que tenía sus manos posadas en la espalda del nombrado abrazándolo acercándolo más hacia ella.

-¿Mmmph?

-No te irás ¿cierto?-El moreno pensaba que seguía queriendo que durmiera con ella así que no dudo y le respondió negativamente moviendo su cabeza- Te quedarás- Dijo tranquila pero feliz volviendo a recuperar los labios del moreno, pensando por su estado de ebriedad que él se quedaría a su lado por siempre, que sería de ella.

-Te extrañaba- el azabache dijo comenzando a bajar la cremallera del vestido que al poco rato cayó al suelo por la fuerza de la gravedad dejando a la ojiluna en ropa interior de encaje negro.

-Y yo a ti pero ya no te irás- Dijo jadeante mientras él trataba de lamerle el cuello sin prestar mucha atención a sus palabras- Sasuke- Hinata volvió a hablar acercándose a él comenzando a quitarle el saco que cayó de inmediato al suelo, llevando sus manos para desabrochar su camisa viendo el bien formado abdomen de su acompañante que suspiró al sentir los dedos de la morena al tocar su piel, disfrutando del sonido de su voz aunque arrastrase las palabras.

-¿mmmph?- Volvió a cuestionarle sintiendo como era liberado de aquella prenda azul que caía al suelo tratando de poner atención a las palabras que pudieran salir de la peliazul, ahora las delgadas manos le desabotonaban el pantalón y bajaban la cremallera haciendo que también cayera, luego con ciertos problemas logró terminar de desvestirlo.

Se arrodillo frente a él y comenzó a lamer el pene del moreno que suspiró satisfecho sintiendo cómo su miembro iba adentrándose en la cavidad oral de la chica recibiendo gustoso como la chica lo hacía estremecer con su lengua y labios con leves caricias que a él le sabían como el mismísimo cielo, mientras sentía como aquellos labios y lengua degustaban de la parte favorita de su propio cuerpo hasta que sintió que iba a liberarse, pero no quería hacerlo recuperó la parte de su cuerpo que ahora parecía parte de ella y la alzó y la tiró en la cama sus miradas se cruzaron podía verse el deseo de ambos, pero Sasuke no siguió prolongando esa mirada que en realidad fue una fugaz, rápidamente quitó la braga de encaje negro y repartiendo besos en la rodilla subió hasta la parte íntima femenina a ese lugar donde la haría desbordar de placer repartiendo besos e introduciendo su lengua en aquella parte que empezaba a humedecerse para recibirlo, unió su mano derecha para acariciarle el clítoris buscando llevarla a su límite estaba decidido a hacerla sentir de manera única e indescriptible, su mano izquierda la subió hasta el pecho para acariciarla por debajo del sostén que aún traía.

Un grito femenino se escuchó en la habitación después de tener la lengua y dedos del azabache en su interior y acariciando aquella zona tan erógena ella había conseguido su orgasmo, cerrando los ojos entregándose a esa liberación tan única, el azabache lamió sin decoro alguno aquellos fluidos que salieron de la morena para después subir mientras repartía besos en el abdomen hasta llegar a los pechos, se levantó un poco más para llegar a los labios entreabiertos que jalaban aire intentando normalizar su agitado cuerpo, le importó poco quitarle el oxígeno extra mordiéndole el labio inferior mientras con sus hábiles manos le desabrochaba el sostén aventándolo a alguna parte de la habitación, su miembro masculino le daba ciertos toques dolorosos exigiendo no seguir esperando mientras extasiado disfrutaba de tener a la ojiluna perdida por el placer intentando volver para corresponder aquel beso, no perdió el tiempo con una mano sostuvo su propio peso mientras con la otra acomodaba las piernas de la chica para en el momento indicado poder disfrutar de su estrechez empezando a sobarse su miembro con el sexo de la chica que comenzaba a abrir sus ojos al sentir como nuevamente su zona intima comenzaba a despertar ansiando nuevamente al moreno, lo vio sonreír ladinamente pero alejado de su característica arrogancia para luego verlo desaparecer y sentirlo nuevamente en su cuello su lengua la hacía estremecerse mientras sus pequeñas manos se posaban en los antebrazos del azabache mientras la tortura se incrementaba.

-Sasuke por favor-La escuchó jadeante, sabía qué quería, él mismo ya no soportaba más sin embargo había añorado ese momento y quería tenerlo en todo su esplendor.

-¿Qué nena?- Le pregunto ronco, ansioso.

-S solo hazme tuya- Le dijo suplicante y con dificultad por la excitación, además coloreando su cara.

Esa simple frase fue suficiente para penetrarla con rudeza, sin piedad, con ganas ambos estaban tan ansiosos que aquella estrecha entrada estaba tan lubricada que sólo resbalo dentro de ella como en otras ocasiones, sin embargo está ocasión a ambos los hizo sentir únicos, las sensaciones eran tan intensas que podían reflejarse en sus cuerpos sudados, en los movimientos frenéticos del moreno y de la peliazul que movía su pelvis buscando más unión y arqueaba su espalda de acuerdo a las estocadas de su amante, los jadeos, gemidos y a veces gritos no se hicieron esperar, su entrega era tan intensa, tan rítmica que no podían callar los sonidos de su entrega, finalmente la ansiada culminación llegó y con una última estocada se dejó correr una vez más en la vagina de la delicada chica que tan pronto como él terminó ella alcanzó su clímax, logrando una culminación casi perfecta.

Sasuke se dejó caer encima del cuerpo femenino debajo de él, que al mismo tiempo que se tranquilizaba se dejaba ir en su sueño profundo, Sasuke abrió sus orbes oscuras dejando que el aroma de la chica se colara en lo más hondo de su ser acarició con delicadeza la mejilla rosada y sudada de la ojiluna sonrío levemente al verla dormir tan plácidamente, besó delicadamente sus labios para posteriormente recostarse en su lado de la cama, cansado y extasiado aquella cogida había sido una de las mejores de su vida, claro en primer lugar estaba aquella ocasión donde la hizo suya por primera vez arrancándole su virginidad, sabía que tenía que irse sin embargo no se atrevía, sabía que ella estaba borracha pero no quería romper su palabra muchas veces prometía cosas a chicas, o en realidad lo había hecho en un pasado pero le importaba un comino irse sin cumplir su palabra, pero esta ocasión no podía hacerlo recordaba la forma en lo cual se lo había pedido, además estaba claro que por sí mismo quería pasar un rato más con la peliazul sonrío nuevamente tomándola entre sus brazos colocando la cabeza de la chica en su pecho mientras le abrazaba cerrando sus ojos dejando que Morfeo lo tomara.

Hinata abrió sus orbes blanquecinas sintiendo de inmediato como un dolor le martillaba intensamente en su cabeza, hizo una pequeña mueca y al instante las desagradable náuseas matutinas de los últimos días estaban ahí, como pudo se levantó incluso tocando el cuerpo del moreno que despertó por el disturbio que estaba provocando la Hyuga para verla correr desnuda con ambas manos en la boca hacia lo que debía ser el baño de la habitación, sonrío divertido seguramente la resaca le estaba cobrando la factura pudo escuchar como devolvía el estómago, frunció los labios un tanto preocupado mientras en la cabeza de Hinata sólo estaba la desagradable sensación de las arcadas y un nauseabundo olor provocado por estas.

-¿estás bien?- Escuchó el cuestionamiento del moreno demasiado cerca, no era necesario girarse para saber que él se encontraba ahí detrás de ella apretó con más fuerza la taza de baño totalmente apenada, intentando recordar cómo habían terminado juntos nuevamente.

Se puso completamente roja por la vergüenza en un movimiento apresurado apretó el botón para que aquello se fuera en la taza del baño, su cuerpo estaba sudado nuevamente por el esfuerzo de hace un momento, su cabeza le daba vueltas y estaba ese horrible dolor y ahora también la vergüenza de que el moreno la viera en ese estado.

-No debiste tomar tanto anoche- Le dijo el moreno mientras se inclinaba hacia ella tomándola de sus delgados brazos haciendo que esta se sobresaltase un poco recordando un poco como lo había vuelto a ver.

Como pudo tomo una toalla cubriéndose lo más posible dejándose guiar un poco por el Uchiha que al verla hacer aquello no pudo suprimir una risa que provocó que la ojiluna hiciera una mueca de desagrado por el alto tono percibido restándole importancia a que era lo que le divertía al azabache.

-Te he visto miles de veces desnuda, ¿aún te sigue apenando eso?- No era necesario que respondiese podía ver como su cara se había coloreado.

Apenas la hubo sentado en la cama cuando unos golpes en la puerta hicieron que ambos se girasen hacia ella.

-Hinata amor vamos a desayunar- la voz del rubio se pudo escuchar dentro Sasuke se tensó molesto y ella se llevó una mano a la boca preocupada y nerviosa.

El azabache se sentó a su lado celoso pero decidido a divertirse un poco de la situación el rubio podría ser el que la tenía oficialmente sin embargo él era quién la hacía suya.

-Debes responderle- Le dijo mientras besaba y lamía su mejilla aún un poco húmeda por el episodio de vómito, ella se giró de inmediato a verle asustada y él comprendió no sabía que hacer- Dile que te sientes mal que más tarde bajas.- Depositó otro beso en la barbilla de la chica al verla indecisa- ¿O pretendes que él me vea salir de tu habitación?

-Y yo- Comenzó a decir enseguida asustada por el comentario intentando hablar más fuerte para que él rubio pudiera escucharla- yo me siento un poco mal-Dijo nerviosa-Más tarde bajo ¿si?

-¿Necesitas algo?- Le cuestionó un tanto sorprendido al escucharle hablar de aquella manera podía estar seguro que si debía sentirse mal pero también había cierto nerviosismo en su voz.

-No, no te preocupes... no quiero retrasarte por favor.- Naruto frunció su entrecejo.

-Si, está bien si necesitas algo solo márcame- Le dijo indeciso pero emprendiendo su camino hacia el elevador sin interesarse en escuchar la respuesta de la ojiperla.

Hinata estaba completamente roja el dolor de su cabeza estaba incrementando con todo lo vivido y nuevamente las náuseas estaban ahí.

-¿Qué tienes te has puesto pálida?- El azabache le cuestionó al notarlo, viéndola sudar nuevamente.

Ella solo negó llevando nuevamente una mano a su boca como si aquello pudiera mitigar sus nauseas. Sasuke chasqueó su lengua un tanto intrigado, la veía y era algo divertido pero también molesto al no poder hacer nada para ayudarle a solucionar su resaca estaba estancado y ella parecía arrepentirse de lo acontecido la noche anterior ¿qué podía hacer? Era evidente que parecía ser nuevamente un error su encuentro, se levantó y buscó su bóxer para colocárselo planeaba vestirse y salir de ahí pero nuevamente unos toques en la puerta se oyeron miró furioso hacía allá murmurado "idiota no te cansas" sin poder evitarlo.

-Hina, me encontré a Naruto y me dijo que te sientes mal te traigo lo necesario para que eso se te pase. Yo sé que tienes anda ábreme ya- La voz de Ten-Ten se escuchó.

Hinata se giró a ver al moreno sabía que aquella no le haría caso así que levantándose de prisa arrepintiéndose al instante fue hacia el baño y tomó una bata de baño mientras nerviosamente susurraba al azabache que se escondiera en el baño con su ropa, no muy conforme lo hizo puesto que la morena le empujaba hacia allá.

-Hina ¿por qué tardas tanto?- Escuchó decir antes de que la peliazul cerrara la puerta blanquecina del baño tras ella.

Al abrir la puerta Hinata pudo visualizar a Ten-Ten con una bandeja donde llevaba agua y jugo de naranja, más unos analgésicos, no pudo pensar mucho puesto que de inmediato la castaña se infiltró en la habitación dejando la bandeja en la mesita de noche para sacar de entre sus ropas un suero.

-Toma-Le dijo al acercárselo a la peliazul que la miraba con clara cara de asco- Te va a servir necesitas hidratarte te sentirás pésimo al tomarlo pero al poco rato verás cómo mejora todo, ¡ah! Eso nos pasa por tomar de más, Neji se enojó conmigo pero no te preocupes no se dio cuenta que tomamos, es decir tú... –El azabache escuchó unas risas provenientes de la castaña, después cómo se cerró la puerta principal del cuarto adivinando que ahora se podrían a cuchichear "perfecto" pensó irritado- ¿Qué pasó aquí?-Cuestionó al ver tan desordenada la cama de la morena inclusive percatándose de la ropa interior de esta- ¡No me dirás que tú y Naruto ¿ya lo hicieron?!- Sasuke lanzó un bufido molesto para escuchar como su amada peliazul tosía, sonriendo al percatarse que Hinata se había ahogado por el cuestionamiento de la ayudante de Neji.

-No, ¿cómo crees?- Cuestionó alarmada la ojiluna.

-si no fue él, ¿entonces quién? –Dijo divertida al ver como se ponía su amiga, notando como está seguía en muy mal estado debatiéndose si hacer caso a sus insinuaciones o ceder ante la terrible resaca que experimentaba.- ¿te sigues sintiendo mal cierto?

-Si- Dijo Hinata apenada queriendo solo tumbarse en la cama.-Esto me da mucho más asco.

-¿Sigues con las náuseas? ¿Eh?

-Un poco- Contestó sin pensarlo.

-Al menos estas se pueden adjudicar a la borrachera que nos propiciamos ayer pero las pasadas ¿a qué? Debes visitar un médico definitivamente o le diré a Neji de lo que te está pasando.- Sasuke escuchó atento ¿acaso su ojiluna estaba enferma?

-No sé Ten-Ten- Le respondió mirando hacia la puerta del baño recordando de inmediato que ahí tenía al moreno- Pe-pero déjame sola ¿sí? Me tomaré esto lo prometo, sólo quiero reponerme ¿sí?- Ten-ten la miró extrañada pero no quiso debatírselo ella lucía verdaderamente mal y sin decir más salió de la habitación.

De inmediato salió el moreno totalmente vestido, le sonrió ladinamente.

-Con gusto pasaría un rato contigo pero realmente estás mal, te deseo que te mejores Hinata- La llamó por primera vez por su nombre, mientras que ella lo miraba embelesada nunca su nombre había sonado tan bonito en nadie, no podía pensar en nada más.

Sasuke se acercó hasta ella poniendo sus caras frente a frente.

-Realmente me gustas pero esto está condenado al maldito infierno, me jode saber que puedes ser de ese estúpido, estoy obsesionado contigo sin embargo no hay nada que hacer-Le dijo al alejarse dándole la espalda caminando hacia la puerta, mientras el corazón de ella se había alborotado provocándole más punzadas en su cabeza que decidió ignorar tratando de pensar en lo que le había dicho aquel moreno repasando lo que ella sentía por él sintiendo sin poder evitarlo desolación, viéndolo alejarse de ella, queriendo detenerlo pero no pudiendo hacerlo.

Naruto finalmente se estacionó había manejado un rato la noche pasada había perdido a Sasuke después de que éste se fuera al baño, no quería pensar mal no debía hacerlo pero cuando iba a buscar a Hinata después de desayunar para cuestionarle cómo seguía había visto al azabache tomar el elevador con la misma ropa del día anterior, en aquel momento se cuestionó si acaso pudo haber estado con su amada pero desechó la idea eso era estúpido sin embargo había cosas que no le agradaban y no sabía el motivo.

En casa a Sasuke no le fue tan bien su esposa evidentemente había pasado la noche en vela y al llegar le había saltado encima totalmente molesta pero también siendo ignorada tras ver al azabache perderse en el baño seguramente para ducharse, lo espero mientras sus lágrimas seguían corriendo por sus mejillas cuestionándome si se trataba de aquella de hace tiempo o alguna nueva, no podía saberlo pero al verlo salir del baño limpio, relajado y con una toalla alrededor de su cintura supo que algo no estaba bien, su expresión esta vez no era iracunda ¿ya ni siquiera quería pelear con ella?

-Sakura-Lo escuchó nombrarla sólo supo que nada andaba bien, no es que las cosas estuvieran bien pero ese tono le indicaba que algo malo sucedería-Lo lamento- La pelirosa se quedó petrificada al escucharlo disculparse realmente pocas veces salía aquello de sus labios, él no era de esas personas aunque supiera que había cometido un error él jamás se disculpaba aquello se iba poniendo peor.-Yo no debí casarme contigo-Las lágrimas brotaron con más fuerza y amargura sin poder hablar por su llanto limitándola a solo escuchar lo que el moreno le tenía para decir:- Yo te estimaba, si te quería pero no te amé ese fue el problema, siento haberte hecho solo un escalón para lograr uno de los objetivos de mi padre- Los ojos verdes de la ojijade se abrieron grandes por la sorpresa ¿le estaba diciendo que sólo la uso para que le diera un hijo? ¿Acaso ahora quería irse porque había sido una niña? ¿No le había servido correctamente para eso al darle una niña? Si eso debía ser.

-¿Qué diablos?-Por fin la voz de Sakura salió de su garganta dejando que todo su dolor se viera reflejado-¿Estás jugando? ¿Sabes cuántos años he estado contigo?- Le cuestionó molesta dándose cuenta que él quería irse, el miedo la inundaba ¿quería separarse de ella? Porque a eso le sonaba.

-Lo lamento Sakura es mejor terminar con esta locura, separémonos.

-¡No! ¿No me has oído? Desde niña estuve enamorada de ti, te he aguantado de todo, te di una hija ¿y tú quieres que nos separemos?

-Por eso mismo, tú pareces sólo estar obsesionada conmigo ¿qué tanto sabes en realidad de mí?

-Todo.

-¿Realmente sabes lo que siento y pienso?- Le cuestionó al azabache irritado sabía que había tomado una decisión difícil y que Sakura no se lo iba a poner fácil sin embargo estaba seguro ya no podía estar con ella, se daba cuenta que la estaba lastimando y cuando creciese su hija no quería que viera aquello, no es que pretendiera ir tras Hinata algunas noches eso no era factible estaba consciente que no podía seguir con eso, si quería que ella fuese feliz pero ahora todo se había acomodado se había dado cuenta que no podía seguir con la pelirosada, eso no era más que una horrible falsa antes quizás le desahogaba un poco sexualmente pero ahora ya no quería ni siquiera tocarla y no quería odiar a la madre de su hija, necesitaba de vuelta su libertad y le importaba poco lo que su padre fuese a decirle por divorciarse de la próximamente nuevamente Haruno.

-Sasuke yo he estado siempre detrás de ti, siempre te amé con todo mi corazón no puedes decir que no sé nada de ti.- Le dijo dolida.

-Sakura por favor no hagas esto más difícil, ¿no te das cuenta que sólo me acostumbre a ti?

-Por eso mismo ¿cómo piensas dejarme?- Le cuestionó nuevamente sin razonar realmente.

-Por que ya no es así... ese cariño que sentí por ti se esfumó.

-¿por la puta con la que revuelcas ahora?- Sasuke miró la ojijade que lucía molesta y demasiado dolida, él sólo suspiró cansado.- Si te vas, te vas a arrepentir ¿cuánto te va a durar esa aventura? ¿Qué confiabilidad puede tener si se metió con un hombre casado?-Sasuke dibujó media sonrisa las preguntas de Sakura tenían lógica sin embargo ella no sabía nada de la triste historia de Hinata, él porque se relacionó con él y porque aún aunque quisiese alejarse de él no lo conseguía ese pensamiento dejó asombrado al azabache entreabriendo un poco la boca, la Hyuga estaba enamorada de él, sonaba tan increíble pero tenía lógica, absurdo.

Sakura sonrió al verlo sorprendido y muy pensativo quizás sus palabras habían funcionado, le dolía que se hubiera alejado sabía que antes incluso de nacer Sarada había alguien más ahora casi a sus 9 meses, sabía que podía empezar de nuevo con Sasuke ese siempre fue su sueño él tenía que darse cuenta de aquello y ella tenía que dar con esa perra o perras que se habían metido en su relación, sólo tenía un nombre pero lograría dar con ella "luna".

-No sabes nada Sakura-La voz tranquila del moreno la despertó de sus pensamientos- ¿sabes? En realidad ella si influyó pero no de la forma que crees... sólo me di cuenta que lo estancado que estaba, no quiero esto para Sarada, sé que me equivoqué no debí apresurar las cosas, debí haber sido más consciente del daño que podía causarte y lo que podíamos crear y con esto me refiero a Sarada... si seguimos juntos sólo seguirás viendo la peor parte de mí y yo no quiero odiarte, Sakura ya no quiero seguir asfixiándome a tu lado.

-Te vas a arrepentir ¿crees que te va a funcionar irte con ella?- Escuchar una risita divertida por parte del azabache la desconcertó.

-No Sakura, de hecho no puedo estar con ella la misma vida me está haciendo pagar mis errores y jugarretas, caí en una- Le dijo arqueando su ceja mirándola fijamente mientras los ojos de jade lucían sorprendidos e incrédulos ¿qué quería decir aquello?

Lo vio alejarse hacia el closet y comenzar a vestirse para luego llegar a una conclusión que casi gritó.

-¿Te está usando? –Sasuke bufó ¿ella no se cansaba?

-No, creo que no. –Le respondió sin ser capaz de descartarlo del todo después de todo Neji no era demasiado confiable para él.

-Sasuke tienes que calmarte y pensarlo todo- Sonaba paradójico porque la única alterada era la pelirosada que veía como éste ataba los botones de su camisa verde.

-¿Y dices que me conoces? Si lo hicieras sabrías que he pasado mínimo los últimos meses pensando en esto detenidamente, sabrías que si he hablado de esto es porque ya lo he pensado demasiado bien llegando a la conclusión que esto es lo que debemos hacer, no tiene caso seguir tú estás obsesionada por tenerme como siempre has querido pero esa parte de mí no puedo dártela y no porque no exista... es que tú no puedes despertarla, ahora lo sé.- Le dijo terminando de hacer el nudo de su corbata quedando totalmente listo para irse al trabajo.- Hoy mismo hablaré con el abogado- Cerró la puerta detrás de él mientras la pelirosada estaba echando chispas.

Después de derramar algunas lágrimas más sacó su móvil decidida a pedir ayuda a la única persona que se la había ofrecido en la única que podía confiar respecto a su relación, esperó ansiosa hasta que escuchó la voz energética del rubio saludarla.

-Necesito tu ayuda- Dijo tratando de mantener la calma.

-¿Qué sucede?- Le preguntó un tanto preocupado por escucharle la voz alterada.

-Necesito ayuda debo localizar a una tal Luna- El rubio frunció su ceja al no comprender.

-¿por qué?

-Es la puta que me está robando a Sasuke.- Naruto entreabrió su boca pensativo, recordando que había visto a Sasuke esa mañana en el hotel ¿quién podría ser aquella?

-Veré como puedo ayudarte- Le respondió antes de colgar el teléfono.

Llegó hasta la oficina del moreno donde vio salir a Shikaku, se cuestionó que hacía ese hombre ahí hacía tiempo que Shikamaru se encargaba de los asuntos legales de la empresa.

-¿Qué hacía aquí?- Le cuestionó apenas hubo entrado a la oficina, viendo al moreno con las manos entrelazadas sobre la mesa.

-Un asunto personal-Dijo sin explicar más Naruto no se quedó conforme pero supo que no le sacaría nada.

-Ayer desapareciste.

-Bueno fui a casa-Naruto sintió un vuelco, en realidad esperaba obtener algo de información respecto la chica con la que había pasado la noche, pero le mentía, le mentía a él que era su mejor amigo aunque el moreno lo negase, no supo que decir ¿decirle que lo había descubierto? ¿Qué Sakura le hablaba sobre su situación matrimonial?

-Al menos te hubieras despedido esa tonta excusa de ir al baño fue estúpida- No podía ocultar de todo su molestia por que le mintiera en su cara.

-Bueno las cosas tomaron otro rumbo- Respondió sin interés el azabache.

-Si ya me imagino- Dijo irónico el rubio haciendo que el moreno lo mirase al notar lo sarcástico de su oración.

-¿Cuál es tu problema?- Le cuestionó irritado no obteniendo respuesta por el poseedor de unos ojos azules enfrascándose en unos papeles que llevaba en sus manos.

La noche se hizo presente Sasuke llegó a su gran casa directo al cuarto de su pequeña hija no sin antes dejar su saco en algún sillón de la sala, Sakura le siguió esperanzada de obtener alguna plática pero lo notó nuevamente relajado hablándole y jugueteando con la pequeña que reía a carcajadas por las jugarretas de su padre. No pudo romper ese momento, bajó a la sala y se sentó resignada ¿qué podía hacer? pronto localizó el saco del Uchiha y sin pensarlo dos veces empezó a hurgar en este encontrando un papel sin información relevante más que cifras y el celular se sorprendió habitualmente lo traía en el pantalón, lo vio e indecisa comenzó a introducir posibles contraseñas finalmente extrañada decidió formar la última que recordaba y para su sorpresa pudo acceder sin problemas.

La pelirosada podía sentir la adrenalina en ella ¿lograría descubrir algo? De inmediato se fue a los mensajes leyendo varios nombres de trabajadores o empresarios para finalmente encontrar uno dirigido a Luna su corazón dio un vuelvo pero de inmediato lo abrió "Estoy en la recepción ¿me dirás a dónde debo subir o tengo que averiguarlo por mi cuenta?" arqueó la ceja se prestaba a jueguitos tontos ¿qué diablos hacía esa mujer con su esposo para conseguirlo? Se salió de la aplicación para ir a ver las llamadas de nuevo se encontró una amplia lista pero finalmente vio el nombre de Luna ahí con un número ridículo de llamadas y todas por parte de él bufó molesta ¿tan estúpido traía a su marido? ¿Quién diablos sería esa chica? Sin saber el porque volvió a revisar los mensajes paseando por todos para más arriba encontrar uno con menos anterioridad "Hinata, lo siento" Los verdes ojos de la chica se pasmaron recordando a la única Hinata que ella conocía Hyuga Hinata la prometida de Naruto con unos ojos como la luna ¿era la misma? Una corazonada le decía que así era ¿pero cómo? Repasaba mientras recordaba la extraña actitud que tenía Sasuke cuando esa chica estaba cerca y la timidez de ella y para su maldita mala suerte la belleza y extravagante cuerpo que poseía, su corazón latía rápido, necesitaba estar segura si se trataba de la misma persona como pudo robó el número telefónico sólo había una manera de averiguarlo y necesitaba ver a Naruto para hacerlo.

Los días pasaron y la ojiperla miraba con terror la prueba de aquel vestido de novia quería salir corriendo de ahí quitárselo y no hacer aquello ciertamente sentía afecto por el Uzumaki sin embargo con cada día que pasaba y la boda se acercaba solo quería huir...

-Sus ojos se han humedecido-Le dijo una de las chicas que tomaban los últimos ajustes para aquel hermoso vestido de princesa al instante le acercó un pañuelo –Lágrimas de felicidad, pasa mucho- Agregó la chica de cabello negro y esbelta que de inmediato se dedicó a meter más alfileres.

Hinata secó sus lágrimas y con sumo cuidado tomó su celular de la mesita que tenía a lado mientras volvía su mirada hacia el gran espejo frente a ella, con nerviosismo se mordió el labio su pecho se movía agitadamente aún decidiendo qué debía hacer...

-Oye teme- Naruto le hablaba a su amigo mientras estaban mirando los autos pasar en las afueras de un lujoso restaurant, ciertamente el azabache estaba bastante irritado el rubio le había tocado el tema de su divorcio, dándose cuenta que Sakura se lo debió de haber mencionado hasta el momento nadie más sabía y Shikaku era profesional cuando de confiabilidad se trataba.- Sólo creo que deberías pensarlo un poco mejor Sakura es una buena mujer, claro no como Hinata pero lo es además de que te ha dado una hija deberías cuidar más a tu familia.

-No es algo que piense discutir contigo- Respondió finalmente.

-Sólo deberías pensarlo ya estas con ella, no sé con quién sales y nunca te traicionaría sé perfectamente de algunas de tus aventuras, inclusive te vi salir del hotel aquella noche que nos tomamos algunos tragos-Le confesó el rubio recibiendo una total cara de asombro por parte del moreno- Tranquilo, no se lo mencione a Sakura, no sé con quién te entiendes ni por quién te vas a divorciar pero Sakura es toda una señora y dudo mucho que esta lo sea.

Sasuke soltó una risa burlona, definitivamente el dobe no sabía de quien estaba hablando siempre se desvivía por hablar maravillas de Hinata, era tan obvio lo enamorado que se encontraba de ella... aunque no era el único él también lo estaba sin embargo no podía luchar para tenerla no quería que ese pasado que ella quería olvidar la persiguiera, puesto que tendrían que dar una explicación sobre el por qué se habían elegido, porque él dejaba a Sakura y porque ella dejaba al rubio, sería un escándalo y no quería eso para la peliazul.

-¿Te parece divertido?- Cuestionó molesto el rubio- Estoy cansado de ver a Sakura llorar.

-Entonces consuélala tú- Le respondió sin ganas.

-¿cómo crees? Yo tengo a Hinata.

-Pues hasta el momento si mal no recuerdo no has logrado llevártela a la cama- Naruto juntó las cejas se arrepentía de haberle hablado al respecto siempre que podía se lo echaba en cara.- Supongo que Sakura estaría gustosa si tanto confía en ti, a mí ya no me interesa y me está haciendo perder definitivamente la poca paciencia que tenía hacia ella... me hace olvidar que es la madre de Sarada.

Naruto guardó silencio no podía creer que el moreno le estuviese hablando de esa manera estaba prácticamente diciéndole que saciara sus ganas con su aún esposa, negó con la cabeza irritado esta vez Sasuke se había pasado.

-Eres un idiota-Le contestó finalmente viendo aún su sonrisa ladina altanera en su rostro.

El celular del moreno sonó y este sin tardar se lo llevó a su oído conocía ese número así que aunque dudase en responder quería descansar un momento de su amigo fastidioso.

-¿Si?- Respondió casi enseguida.

-¿Sasuke?- Escuchó reconociendo la voz al instante ¿por qué le llamaba la ayudante de Tsunade?

-Si.

-Te diré algo y espero no arrepentirme.- Sasuke arqueó la ceja viendo a su amigo frente a él notablemente irritado.

-Ve al grano o te voy a colgar- anunció no quería lidiar con los asuntos de esas mujeres en cuanto el rubio le escucho no pudo evitar sonreír... él era igual con todo mundo.

-Se trata de Hinata- Dijo Shizune al verse apresurada aún dudando de lo que iba a hacer, no sabía si era lo correcto para la peliazul pero en estos días había podido verla y tener una larga plática con ella notando enseguida lo conflictuada que se encontraba ante la presión de su medio hermano, la boda con aquel chico que describía como lindo y sus sentimientos hacia el azabache... pero después de aquel mensaje donde pudo percibir lo desesperada que estaba solo deseaba darle un empujón que la hiciera decidirse- Mira Uchiha, Hinata me ha enviado un mensaje está en la prueba del vestido para su boda y evidentemente casarse no es algo que quiera, sé que tú tienes a tu esposa y todo eso... sólo ¿por qué no vas y la haces ver que es una locura casarse cuando ella piensa en alguien más?

-En mi-Respondió sin tapujas el azabache haciendo que la morena hiciera una mueca de desagrado, creyendo que se había equivocado al intentar mandarle el Uchiha para que lo viese y desistiera de su absurda boda.

-Olvídalo-Respondió molesta causando que Sasuke sonriera divertido.

-Dime donde está iré ahora- Le dijo el moreno-Estoy bastante interesado en que reconsidere su elección sobre todo ahora que mi estado civil está a punto de cambiar- El rubio abrió la boca sorprendido ¿cómo el Uchiha podía ser tan claro en ciertas cosas? ¿O acaso quería dejárselo claro a él?

Con una sonrisa ladina se alejó del rubio sin decirle nada total era obvio que se iba a buscar a alguien.

-Era importante que reacomodara el corsé de una vez, el largo con las zapatillas que ha elegido termino de recogerle después, tengo anotado la medida y ya nada más hago los cambios que hemos hablado- Le dijo la modista a la Hyuga que seguía con una triste cara volviendo a contemplar el vestido que se acababa de colocar por segunda vez en ese día.-Luce verdaderamente hermosa.

-Eso es verdad-Ambas mujeres voltearon sorprendidas al escuchar la voz proveniente del Uchiha que se encontraba parado frente a la cortina que separaba a ese vestidor del pasillo detrás de la tela.

Hinata entornó sus ojos verdaderamente sorprendida.

-No me diga que usted es el novio- Dijo alarmada la modista.

-Si algo así... - Respondió desinteresado el Uchiha.- ¿Ya debe quitarse eso?

-Si-Respondió la mujer realmente apenada con Hinata no entendía como lo habían dejado pasar.

-Yo tengo algo muy importante que hablar con ella ahora mismo, es urgente- Le dijo con un tono poco usual en él mientras se acercaba hacia ellas.

-Pero eso es inapropiado- Dijo la mujer contrariada viendo la cara completamente roja de la peliazul que pensaba que había estado mensajendo con la persona equivocada pero no podía ser así, Shizune, si a ella le había enviado los mensajes ¿Qué hacía ahí Sasuke?

El Uchiha le sonrío ladinamente a la mujer que lo miraba contrariada.

-No se preocupe en un momento dejará el vestido en el mostrador pero ahora debe saber de inmediato la información que debo decirle-La modista entendió que debía retirarse cuestionándose si ese hombre realmente era el prometido de aquella ojiperla de cualquier forma algo ahí no encajaba y no sólo era el sonrojo y cara de confusión que tenía la chica aunque ahora no podía descifrarlo de cualquier forma si ese hombre había conseguido llegar hasta ahí seguramente lo que tenía que decir si era importante al no poder esperarla.

-Hola-Saludó el azabache a la ojiperla apenas la mujer hubo salido.

-¿Qué qué ha haces s a aaquí?- Cuestionó sin poder evitar su tartamudeo y nerviosismo.

-Realmente luces linda.- Le dijo al pararse a un costado de ella echando nuevamente un vistazo, debería o no luchar por lo que quería, no tenía una idea segura.- Es una lástima la causa.

-¿Cómo llegaste aquí?- Volvió a cuestionarle de manera más determinada la peliazul.

-Coincidencias- Le respondió tomándole el mentón notando como ella se estremeció por su tacto, aún seguía colorada y comenzó a respirar agitadamente, él sonrío ladinamente.- Sorprendente como me respondes, no deberías casarte- Le dijo mientras su otra mano tomaba la estrecha cintura de su acompañante.- No si deseas a alguien más.

-E en ta tal ca caso tu no no deberías es estar casado- Dijo con un extremo tartamudeo al atreverse a decir eso y pudo escuchar una risita divertida por parte del pelinegro.

-Estoy solucionando eso- Le dijo serio rozando sus labios con la aún muy roja mejilla de la ojiluna, haciendo que los ojos de esta se abrieran muy sorprendidos.

-¿De de qué habla?- Cuestionó realmente sorprendida.

-¿Enserio no entiendes?- Le dijo posando ambas manos en su cintura acercándose a su cuerpo el pecho de la ojluna comenzó a latir tan rápidamente quizás un tanto emocionado, un tanto confundida pero sin ser capaz de demostrar más que perplejidad en su rostro.- Te diré lo que una vez mi hermano mayor me dijo- Se acercó nuevamente para susurrárselo en su oído- No hagas tonterías tonta, no te apresures sólo para creer que lo has logrado la decisión que te lleve a hacerlo debe ser porque te lo indica tu...- Le dijo al posar su mano entre sus pechos intentando reemplazar la palabra corazón que aplicó Itachi.

-Es demasiado tarde- Dijo en un susurro aún confusa.- Debes irte- Dijo apenas perceptible.

-Me deseas.- Replicó un tanto molesto el moreno al hablarle de algo tan complicado y que ella decidiese evitarlo e inclusive ignorarlo.

-Deja de ...- Sus palabras fueron cortadas sin saber cómo pudo sentir una de las manos del moreno tocando su intimidad sobre su ropa interior aún con toda esa tela que formaba la amplia falda de ese vestido de novia blanco.-Mírate como siempre mojada, ni si quiera te he tocado como es debido y puedo sentirlo.

Hinata se sonrojó nuevamente e intentó alejar la mano del moreno sin ser del todo consciente como este conseguía darle la vuelta consiguiendo pegarla a su espalda, acercándose posando una de sus grandes manos en la cintura de ella y la otra se las había arreglado para tomarle ambas manos por las muñecas.

-Hinata... sólo digo que la pasamos muy bien juntos, yo siento algo por ti y tú por mí... no cometas el mismo error que yo, solo dame tiempo yo prometo estar a tu lado.- Aquellas palabras del ojinegro la hicieron abrir sus orbes y boca sorprendida, su corazón acelerado se precipitó aún más sintiendo el aliento del moreno, cerró los ojos tratando de pensar sin tantas sensaciones dentro de ella.

Permanecieron un par de minutos en esa posición en silencio, sin decir nada finalmente Sasuke se aventuró por tratar de tocarla sobre el vestido en su parte íntima un intento bastante frustrado por todos los pliegues de tela, Hinata le sintió pero no pudo separarse de él de hecho algo en su cuerpo le pedía que lo dejase, sí ella quería unirse con él en ese momento no le importaba el porqué de su decisión, aquella propuesta de que estuviera con él ¿él iba a divorciarse? Si eso era a lo que le sonó ante su respuesta después de su pregunta.

La peliazul giró levemente su cara para ver aquella del moreno viendo sus finos rasgos, sus acentuadas ojeras pero aun así lucía guapo y aquellos enormes ojos negros donde podía ver el mismo deseo del cual ahora ella era víctima, no lo pensó más y se aventuró a los labios de su acompañante fundiéndose en un apasionado beso, probando sus bocas, mordiendo un poco sus labios, el Uchiha desabotonó su pantalón y se encargó de liberar su erección mientras ambos seguían besándose, esta vez Hinata fue consciente de cuando el moreno comenzó a subir la parte de atrás de ese enorme vestido y movía sus braga para con sus dedos comenzar a repartir caricias en esa zona tan sensible de ella inclusive podía sentir como esos dedos a veces se hundían en su entrada, a veces emitía un leve gemido que era rápidamente acallado por el moreno al besar sus labios pronto aquella posición fue incómoda para ella dirigiendo su cara al frente mientras el moreno se posaba en su cuello repartiendo sus besos en éste, la mano del Uchiha abandonó la intimidad de la chica pero de inmediato sintió la hombría de éste en su sexo lo frotó levemente mientras él podía sentir como le pulsaba al querer adentrarse en la estrechez de la peliazul y después de un leve gemidito que quiso ahogar la pequeña que tenía frente a él lo hizo, se abrió paso en el interior de la chica sintiendo como era apretado por ella, disfrutando su calor y su perfección, él ahogó un gemido no quería llamar la atención pero la embistió haciéndola suya viendo como ambos eran capaces de unirse de esa manera.

-Oh nena eres tan perfecta- Le jadeó en el oído ella incapaz de responder tratando de ahogar sus gemidos se dedicó a sentir como le acariciaba uno de sus redondos pechos sobre el corsé del vestido, mientras su otra mano seguía fundida en la piel de su cadera seguramente deteniendo ese estorboso vestido. –Nena quiero correrme dentro de ti, sea cual sea tu maldita respuesta si decides irte con ese cabrón el día de tu boda podré verte recordando esto nuestra última vez juntos, lo que hicimos con este vestido, sé que también lo recordaras... quizás sea yo el primero nuevamente en hundirme en ti al perderte un rato de la fiesta de tu boda- Los jadeos y perversiones del moreno mientras los labios y manos de éste lograban despertar al muy necesitado cuerpo de Hinata de su compañía, se sentía mal que al escucharlo hablar de aquella manera le excitase ¿cómo eso era posible? ¿Quizás al notar su posesividad? No lo sabía pero a veces se le escapaba uno que otro gemidito por las embestidas del duro y largo miembro de su acompañante le propiciaba, no quiso pensarlo cerró los ojos despertando aún más sus sentidos queriendo sólo oler el perfume que emanaba del moreno, sentir lo que su piel pudiese percibir del contacto con él, aquellos labios que le aprisionaban el cuello jadeando y besándole mientras ella se mordía el labio intentando no hacer ruido, y sobre todo en las sensaciones que le provocaba en su parte íntima el sexo erguido del otro, podía sentir las punzadas que ya daba en su interior sintiendo las suyas propias, sabía que aquello no duraría mucho sólo esperaba aquella liberación.

Unos pasos pertenecientes a la modista se acercaron nuevamente a ese vestidor un tanto contrariada aunque más segura esta vez después de todo aquellos ojos eran tan similares a los mismos que la peliazul tenía, momentos antes no pudo evitar su sorpresa y mucho menos las otras chicas presentes al escuchar que aquel rubio era realmente el prometido de Hinata ¿entonces quién era el otro? Todas se miraron con aquella duda, pero la encargada del lugar que era la misma que se había encargado del vestido de la peliazul quiso poner orden al darse cuenta que el castaño se daba cuenta de lo extraño que se tornó la situación al cuestionarles acerca de "Hyuga Hinata".

-Ahora mismo voy a ver cómo va -La modista informó no sabiendo si ocultar que alguien más la había ido a buscar y ahora justamente estaba con ella sería mejor prevenir. Sin embargo para Neji que no pedía detalle de la extraña actitud de todas al preguntar por su hermana, no pasó desapercibido las caras asombradas de algunas chicas después de escuchar a la mujer decir aquello.

Pero ahora mismo sus pasos se acercaban con más prisa hacia aquel cubículo esperando aclarar toda aquella situación para no meterse en algún problema o a la pequeña chica tan amable dentro de ella, pero al girar la cortina no pudo creer lo que vio evidentemente la tela del amplio vestido que había elegido la ojiluna cubría sus cuerpos pero sus movimientos, su posición, era tan obvio.

-¡Por dios!-Exclamó la mujer que aún sostenía la cortina en sus manos.- ¿Qué hacen?

Sasuke no pudo evitar ser el mismo sarcástico y maleducado de siempre esa mujer le había echado a perder su orgasmo, y no sólo a él sino también a la muy avergonzada Hyuga que dio un respingo saliendo del interior de éste.

-Obviamente dándole los últimos detalles al vestido, no-Dijo fastidiado al sentir como la morena y muy roja chica lo sacaba de su interior optando por acomodar su miembro aún erecto en su pantalón.

Hinata no se atrevió a darle la cara a aquella mujer y ahora en cierta forma agradecía que ella creyera que él era su prometido, se llevó ambas manos al rostro cubriendo sus ojos intentando pensar, quizás habían hecho tanto ruido y por eso mujer volvía a estar ahí.

Sasuke sostuvo sin ningún problema la furiosa mirada de aquella modista que ahora veía como el vestido volvía a caer con naturalidad mientras él sin ninguna vergüenza se llevaba ambas manos a los bolsillos mientras arqueaba una ceja exigiéndole alguna explicación de su intromisión.

-Afuera está el verdadero prometido- Dijo haciendo evidente la desaprobación de lo que estaba ocurriendo dentro, dejando claro que estaba juzgando duramente a la ojiperla después de encontrarla en tal pleno acto carnal con su vestido de novia y por si fuera poco con aquel hombre que parecía no ser su futuro esposo ¿acaso no pronto se casaría?

Afuera en la recepción una chiquilla con el uniforme de las demás entró corriendo a la tienda mientras gritaba.

-¡Ya sé quién es! Se llama Uchiha Sasuke aunque no sé qué hace aquí... él ya está casado. –Las demás que también habían tenido esa duda y querían saber quién era aquel hombre tan atractivo que dijo que iba a buscar a aquella chica guapa y extrañamente demasiado amable que hacía dos semanas había ido a elegir su vestido de novia, no aclarando pero haciéndolas pensar que era su prometida, intentaron por todos los medios hacerla callar siendo un tanto evidentes.

-¿Sasuke?- Frunció el ceño el rubio- ¿Él está aquí? –Cuestionó en cuanto la chiquilla se calló al entender que algo estaba pasando, ella no se atrevió a responder, el castaño mentalmente pensó "mierda" ¿acaso había ido a buscar a Hinata? Frunció su boca denotando mucho de su incomodidad ahora siendo evidente para aquellas chicas, que no sabían cómo actuar.

-¿Qué?- La voz de Hinata salió en un susurro, sin embargo la mujer la escuchó- Y también su hermano, usted debería quitarse el vestido ¿o pretende que los haga pasar?- Cuestionó sarcástica, habitualmente no juzgaba a las mujeres ahí dentro, es sólo que haberla encontrado teniendo sexo en su local la había molestado seriamente y alarmada aquel hombre ni siquiera era su prometido.

-Cálmate- La voz serena del moreno se escuchó finalmente al verla hiperventilar asustada.- ¿Qué quieres? Dame la maldita respuesta ¿él? –Le cuestionó ladeando la cabeza hacia la entrada ante la mirada incrédula de la modista.

-Hinata- Se escuchó la fría y molesta voz de Neji mientras con sus ojos miraba con furia a un moreno que estaba recargado en un costado de un enorme espejo muy cerca de su hermana que parecía estar avergonzada pero que sin poder evitarlo volteó a verlo, pensando que Naruto estaba ahí sin saber que el castaño le había pedido que los esperase en la recepción de aquella lujosa tienda de novias.

Sasuke sonrío de lado al sentir la penetrante mirada del castaño esperando sin dudas algunas ver al rubio, por alguna razón quería que lo viera ahí, que le exigiese una explicación y sin importarle decirle la verdad: él estaba de alguna manera quizás retorcida con la Hyuga.

-Eres un maldito- Espetó Neji miraba a Hinata alterada pero jamás imaginó lo que estaba pasando hace algunos momentos entre ellos- ¿Qué diablos haces aquí?- Sasuke arqueó la ceja, obviamente esperaba que le exigiese una explicación sin embargo aquel le reclamaba como si supiese lo de ellos dos analizaba la situación y miró a Hinata que raramente parecía un poco más tranquila, sin embargó en ese momento la inteligencia de Neji le dio la habilidad para cambiar todo aquello no le importaba mucho realmente en qué situación poner a la ojiperla puesto que más bajo ante sus ojos no podía caer, retomó su postura mucho más calmada y sonrió burlón- Cierto de seguro no has tenido tiempo de avisarle que el juego terminó- Habló Neji a Hinata, que sin poder ocultarlo juntó sus cejas al no comprenderlo- Bueno Uchiha lo que queríamos de ti lo hemos conseguido deberías dejar de buscarla ya.

-¿Qué?- Cuestionó incrédulo al tampoco comprender.

-Tu empresa pronto se verá envuelta en un escándalo ¿te divorcias no? Y supongo por mi nada tierna hermanita- Expresó el castaño usando lo que Kakashi le había conseguido; la información e inclusive por un descuido amigo peliazul de Sasuke habían obtenido el por qué.- Sin duda eso será beneficioso para alianza que hemos hecho tendrás que vender algunas de tus acciones a muy bajo precio- Sasuke miró incrédulo a Hinata ¿todo aquello había sido planeado? Ella simplemente no entendía nada de lo que su nisan hablaba, el moreno chasqueó la lengua al darse cuenta que al hacerse público su divorció sus acciones bajarían al restarle credibilidad y estabilidad a su empresa y tal como lo decía el castaño él tendría que deshacerse de algunas cosas para mantener al flote la empresa, simplemente vio ante sus ojos pasar todo aquello y no pudo contenerse más miró con odio a la peliazul que negaba empezando a comprender lo que el ojiluna estaba diciendo.

-Puta- Espetó el moreno molestó al sentirse traicionado y utilizado antes de salir de ahí iracundo mirando con cierto odio a la peliazul, ante una muy incrédula modista, esa chiquilla con fachada dulce era todo lo contrario, sin embargo al verla pudo ver como de sus perlados ojos salían unas amargas lágrimas conforme él se alejaba pudo ver su mano levantarse en un intento de haberlo tomado del brazo pero su mano había estado tan lejos de tocarlo.

-¿Seguro Sasuke?- Cuestionó el castaño- No la culpes de tu estupidez.- Dijo aún triunfante el Hyuga, Sasuke siguió su andar iracundo ¿cómo había pasado todo aquello?

-Sasuke- Escuchó y levantó la mirada al encontrar al rubio ahí en la recepción ¿acaso él era parte de ese sucio plan?

-Vete a la mierda- Espetó aún furioso saliendo del lugar y haciendo vibrar las puertas de cristal de ese lugar ante una mirada incrédula de las chicas que atendían empezando a cuchichear entre ellas creando una que otra desatinada hipótesis de lo ocurrido aunque algunas algo acertadas.

-Teme- Aún habló el rubio al verlo alejarse- ¿Qué hacía aquí?- Cuestionó incrédulo rascándose la cabeza.

-¿Por qué le dijiste eso?- En el cubículo que servía de vestidor Hinata finalmente habló llorosa -eso no es cierto- aún sollozó recordando las palabras del Uchiha antes de entregarse a él.

-¿Qué diablos hacía aquí?- Habló poniendo su autoridad no iba a aceptar quejas de su hermana, inclusive la modista se exaltó un poco pero incapaz de irse ya fuera por la curiosidad o inseguridad que le daba dejarlos solos.

Hinata no se atrevió a hablar y volvió a sollozar, el castaño caminó hacia ella.

-No iba a dejar que un Uchiha se saliera con la suya, no sé qué diablos tenías en la cabeza cuando se te ocurrió meterte con él...

-Yo no sabía quién era- Se atrevió a decir.

-Aún así ¿acaso no era casado?

-Tampoco lo sabía y aun así ¿acaso tenía opción?- Reclamó la peliazul mirándolo determinada y molesta -¿Dónde estabas? ¿Dónde estaba padre? Yo tenía que hacerlo por Hanabi- Sollozó la ojiluna al dejarse caer en el suelo sentada destrozada algo le decía que su rayito de luz de estar con el moreno se había esfumado, ante la atenta mirada de la modista que en ese momento no tenía la atención del castaño que miraba a su hermana hacia abajo.

-Nadie se burla de los Hyugas.- Afirmó aún molesto.

-Él no quería hacerlo, ni siquiera sabía quién era yo... ni siquiera yo lo sabía- Sollozó en un susurro lastimero ante una confusa mujer en la puerta.

-Aún así, si él creía que ganó siempre... siempre escúchalo Hinata habrá alguna forma de regresar cada golpe- Dijo al darse la vuelta notando la presencia de aquella mujer- Le diré al estúpido de tu enamorado que tienen que hacer varios arreglos por eso el motivo de tu ausencia en nuestra cena.

Hinata levantó su mirada vidriosa solo para verlo alejarse.

-No quiero casarme con él.

-Eso no es tu decisión- Dijo cortante el castaño sin mirar atrás- Lo harás.- Dijo conciso antes de irse.

La mujer parada en aquella puerta no sabía si seguir pensando mal de aquella chica o compadecerla todo aquello sonaba tan turbio, lo cierto es que podía ver el dolor en sus ojos provocado cuando el moreno se alejó de ella.

Sasuke por su parte conducía a gran velocidad realmente molesto intentaba repasar todo pero en ese estado le era tan fácil encontrar el porque incluso aunque sonara ilógico, paró en un bar bebió hasta casi perder la conciencia él Uchiha Sasuke había terminado siendo enredado, Itachi solía hablar de Neji como un verdadero genio y muy frío en los negocios y ahora lo entendía había sido capaz de venderle la virginidad de su hermana para sacarlo del mercado prácticamente, ¿cómo había sido capaz de deducir que todo aquello sucedería? Chasqueó la lengua un tanto molesto él aún no estaba divorciado de Sakura los papeles del divorció le llegaron hace poco a la pelirosada sin embargo como era evidentemente se estaba negando a tomar ese paso.

-Aún no ganas imbécil, te haré tragarte todo- Dijo molesto- También a ti tonta-Dijo lastimado, incrédulo ¿Cómo aquella chiquilla había sido capaz de tanto? ¿Cuánta gente había comprado el Hyuga en su camino?- No fui el único que perdió recordando un tanto triunfante cuántas veces hizo llorar a la Hyuga por lastimarla durante el sexo, aunque claro eso también le daba un sabor amargo esa estúpida realmente le interesaba sentía algo por ella, lo sabía la amaba era estúpido pero así era, sin embargo eso no importaba buscaría la forma de vengarse de esos dos.

:(