¡Qué tal gente bonita! Bueno, antes de comenzar con el capítulo quiere decirles que este lunes mi libertad se acaba y entro a la Universidad nuevamente, pero tranquilos que aún tengo dos capítulos más de apoyo aunque todavía no termino de revisarlos completamente porque en esos capítulos estarán ocurriendo más cosas del enredo familiar y bueno, las situaciones van a estar intensas. El clímax ya se viene acercando poco a poco -qué nervios-.

También quiero comentarles que algo que me resultó curioso en los reviews pasados es que la mayoría se preguntó por qué la abstinencia sexual de Bulma cuando Vegeta andaba de loco xD bueno, eso principalmente es porque Bulma como buena madre luchona tenía que cuidar a sus dos bendiciones xD -que de por sí una es difícil con dos es peor- tanto Trunks como Bula le succionaban toda la energía de su cuerpo y pues ganas de andar de loca era lo que menos tenía en esos momentos, además de que su manera de lidiar con el abandono del Veggie pues fue a través de enfrascarse en su trabajo y esas cosas raras. Pero, ya que lo han pedido probablemente cambie un poco esa situación que realmente no tenía planeada y ponga una venganza hacia Vegeta, para complacencia de ustedes C:

Bueno, eso es todo lo que quería aclarar xD.

¡Disfruten el capítulo!

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HEREDEROS

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A pesar de que intentaste proteger aquello que más querías en el mundo, te diste cuenta de que no eres eterno y que no podrías ser su escudo para siempre.

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Capítulo 9

Sucesos

I

La luz que los envolvía poco a poco iba desapareciendo de a su alrededor. Ambos estaban bien sujetos el uno de la otra para evitar que por algún momento repentino se separasen, debían admitirlo, todo aquello era un poco aterrador por el hecho de ser algo desconcertante además de que la incertidumbre gobernaba en ellos momentáneamente.

Ambos mellizos que permanecían inertes sobre la alfombra de una recámara tomaron valor y se levantaron del suelo mullido para empezar a explorar la habitación en la cual se encontraban. Era una que no habían visto nunca en el palacio y se preguntaron si realmente estaban en el hogar de la familia real. Miraron con atención cada detalle del lugar, la alfombra roja tapizaba por completo el piso del cuarto, había un ventanal enorme que daba a un balcón, varias puertas que supusieron eran del armario y del baño, para finalizar, la enorme cama estaba perfectamente colocada en medio de la habitación pegada a una pared. Se veía realmente cómoda y estaba pulcramente arreglada.

―Debe ser la habitación de él ―informó Trunks cuando tuvo voz para hacerlo.

Su hermana asintió mientras continuaba explorando la enorme habitación ― ¿Cuánto tiempo crees que retrocedimos?

El chico subió y bajó los hombros ignorando ese detalle ―Pediste que nos trajera a la época en que ellos estaban juntos así que…

La explicación no prosiguió pues las puertas principales a la recámara, abriéndose, la interrumpió. Se quedaron de piedra momentáneamente mientras veían a su padre entrar en la habitación con su habitual traje de batalla, ambos estaban pensando en alguna explicación del porqué de su presencia en la alcoba real, sin embargo Vegeta ni se inmutó.

Caminó a paso calmado dentro del lugar comenzando a quitarse los guantes y la armadura que era acompañada de una capa color rojo, después retiró de igual manera su scouter de la cara; los mellizos estaban confundidos, ¿por qué él no había reaccionado? Bula intentó averiguar esa respuesta y se acercó a él hablándole firmemente ―Padre.

Pero Vegeta la ignoró, él seguía muy metido en su deber de quitarse las prendas antes mencionadas.

―Creo que él no puede vernos ni escucharnos ―supuso el mellizo mayor agitando una mano frente al rostro del gobernante. ―Rayos, se ve igual que ahora, no envejeció nada.

―Según lo que escuché es que ellos tardan en envejecer, eso es bueno para mí porque me mantendré joven y hermosa por muchos años. ―la adolescente meció altaneramente su melena turquesa.

Trunks rodó los ojos por respuesta ―Idiota.

Bula se iba a defender cuando en eso llegó otro saiyajin que ya conocía ―Vegeta ―observaron como el recién llegado se reverenciaba a un Vegeta que permanecía de espaldas a este terminando de sacarse las botas que complementaban el traje de batalla. ―Ya investigué lo que me pediste.

― ¿Y qué encontraste Raditz? ―lo encaró mientras cruzaba sus brazos y se recargaba en uno de los doseles de la cama.

―Él tiene sabido que nacerá en cinco meses más ―ambos mellizos se miraron en confusión ante lo que el soldado explicada a su Rey. ―Según malas lenguas él tiene pensado venir para conocerlo.

Vegeta chistó por lo bajo ―Ese infeliz, está muy equivocado si cree que lo dejaré acercarse.

―No podrás evitarlo Vegeta, él sigue siendo aún el guerrero más fuerte.

―Por ahora ―bufó molesto. ― ¿En dónde está ella?

Raditz se dirigió a la salida de la recámara con la clara intención de irse pero antes de hacerlo contestó la pregunta del otro saiyajin ―Está arreglando detalles con Tarble acerca de la visita que le hará mañana al nuevo hospicio de la central ―explicó. ―Está más preocupada por eso que por cuidar de su crío.

El gobernante emitió un quejido fastidiado por aquello que le acaba de decir su soldado y amigo ―Esa maldita testaruda ―se colocó nuevamente sus botas y salió sin decirle nada a Raditz quien supuso que seguramente iría por ella pues ya era bastante tarde según él y a Vegeta jamás le había gustado esperar, especialmente si se trataba de esa mujer.

Trunks y Bula, que habían estado al pendiente de toda la conversación anterior, siguieron a ambos saiyajines por el camino que recorrían. Observaban todos los detalles, el palacio no había cambiado mucho en esos años, es más parecía el mismo, nada más y nada menos.

El adolescente se atrasó un poco en el caminar al observar por primera vez los cuadros que decoraban una parte del pasillo que daba a la recámara real, Bula no se impresionó tanto por ello ya que había tenido oportunidad de verlos anteriormente. Ella al ver que ambos hombres se alejaban más y más decidió tomar a Trunks del brazo y jalarlo para que no se quedase rezagado.

Él hiso caso y siguió su camino, pudo distinguir entonces que se dirigían a una de las tantas salas de reunión que poseía la parte de control del palacio, los dos saiyajines de adelante iban en total silencio, Raditz caminaba al lado de Vegeta y no atrás, era algo que les llamó la atención, al parecer el soldado actual de su madre mantenía una relación muy estrecha con su padre, pues con lo poco que conocían de Vegeta sabían que era un tipo sumamente especial y que no le gustaba que alguien siguiera su paso, sin embargo a Raditz se lo permitía, tal parecía que ellos tenían una muy buena amistad, cuando regresasen a su tiempo le preguntarían al soldado élite acerca de eso.

Vieron que ambos se pararon frente a una puerta que se abrió inmediatamente, ellos se acercaron rápidamente para entrar a la par de ellos y evitar que la puerta automática se cerrase.

Lograron escabullirse y vieron a su tío Tarble, quien lucía con su mismo aspecto de siempre, sentado en una de las tantas sillas que estaban acomodadas alrededor de la mesa redonda. A su lado estaba ella, su madre varios años más joven mirando hacia la entrada con una sonrisa en sus labios al ver a Vegeta llegar.

Habían visto fotografías de su madre cuando joven gracias a sus abuelos, sin embargo el presenciarla en vivo era otra experiencia, Bula en verdad era la réplica exacta a su madre, sólo que la diferencia radicaba en que Bulma tenía unos rasgos más finos que delataban su completa procedencia humana, en cambio la adolescente tenía algunos rasgos más marcados resultado de la combinación de genes entre sus padres.

― ¿Pasa algo? ―la voz de su madre incluso sonaba mucho más aniñada que ahora, ¿qué edad habrá tenido ahí? Seguro no pasaba los veinte, fue el pensamiento que tuvieron ambos hermanos atentos a la interacción entre sus padres.

―Está anocheciendo ―el monarca se cruzó de brazos viendo fijamente a la mujer frente a él.

Tarble carraspeó llamando la atención de su hermano mayor ―Perdón Vegeta, se nos fue el tiempo planeando la visita de mañana.

―No puedo creer que siguen perdiendo tiempo en cosas inútiles.

Bulma se levantó de su asiento y colocó sus manos en ambos lados de sus caderas femeninas y frunció el ceño levemente. Ellos se sorprendieron inmediatamente, una leve pero pronunciada barriga sobresalía de ella, eso les confundió aún más las cosas… según lo poco que su madre les llegó a contar fue que ella no tenía ni el mes de embarazo cuando su padre la mandó a la Tierra, no eran expertos pero ahí podían apreciar que ya sobrepasaba incluso los tres meses de gestación, ¿sería que por ser un embarazo mitad saiyajin las cosas variarían? Todo era tan extraño ahora ―No son cosas inútiles, si tratas bien al pueblo ellos te tratarán bien. Necesitas mostrarles que te interesas.

―Estupideces ―bufó volteando su rostro fuera de la vista femenina, pero lo giró nuevamente cuando escuchó una risa proveniente de ella.

Ella se acercó un poco más a él con una sonrisa en sus labios, sonrisa que ambos mellizos juraban no haber visto nunca en su madre ―Puedes retirarte Raditz, nos iremos mañana temprano así que te quiero puntual ―el soldado obedeció y se retiró sin hacer ninguna formalidad ante la pareja, sólo asintió y se marchó. Posteriormente vio a Tarble quien ya se estaba preparando para irse.

―Los veo mañana ―se despidió de su hermano y su cuñada.

Los cuatro presentes vieron como el hijo menor del antiguo monarca salía de la habitación para dejarlos a solas.

Bulma entonces estiró sus brazos haciendo que estos rodearan a Vegeta por el cuello y le dio un pequeño beso en los labios que él correspondió, los mellizos se sintieron raros al ver esa escena.

―No te estás cuidando ―recriminó él mientras colocaba sus manos masculinas en la espalda y cintura de ella.

―Claro que lo estoy haciendo ―dijo divertida de ver la reacción preocupada de Vegeta, ella lo conocía perfectamente bien y sabía que estaba incluso más nervioso que ella por el embarazo. Había decidido no realizarse algún tipo de ultrasonido pues confiaba en las palabras del hombre que tenía al frente diciendo que su primer hijo sería varón por la tradición de sangre y más cosas de saiyajines que ella no terminaba de comprender.

Vegeta la apretó contra él ―No vayas mañana.

―Ya lo habíamos hablado ―se soltó ella de su cuello y a pesar del enojo que le causó el que Vegeta intentase disuadirla no subió la voz y habló calmadamente. ―Sólo estoy embarazada, no enferma.

―Para una frágil humana como tú es casi lo mismo ―argumentó agarrando una la muñeca derecha de ella rodeándola con el dedo pulgar y medio mostrándole su punto a explicar. ―Estás más delgada.

―Bueno, tampoco es mi culpa que tu hijo absorba tanta energía de mí ―reclamó quitando su brazo de su agarre y volviendo a abrazarlo. ―Pero sé que eso no es lo único que te preocupa.

―No es tan sencillo como crees ―dijo perdiéndose en los orbes zafiro.

Ella lanzó una risa ―Nunca fue sencillo, pero a Gohan nunca le pasó nada.

―Porque él es el hijo de un soldado más, pero él ―con una mano tocó el vientre abultado de la mujer. ―Es el futuro heredero ―en un rápido movimiento la cargo estilo nupcial y ella afianzó más de su agarre.

Bulma lo volvió a besar ―No le pasará nada.

Trunks y Bula quedaron mudos en la escena absortos en ese momento, sólo la misma luz que los llevó a ese momento los volvió a despertar de su ensoñación.

La princesa estiró la mano no queriendo irse de ese lugar, tratando de alcanzar a sus padres, tratando de permanecer en ese momento en el que ellos estaban felices.

En el momento en el que al parecer su padre no era tan malo.

II

Una vez teniendo todo en orden y con las cápsulas pertinentes preparadas entró en la sala de despegue en donde su soldado de mayor confianza ya la estaba esperando revisando la nave de cabo a cabo asegurándose de que no tuviese nada inusual.

―Buen día Raditz ―saludó tratando de disipar el mal sabor de boca que la visita matutina del Rey le había dejado. ―Hoy tenemos muchas cosas que hacer.

El saiyajin se cruzó de brazos ―Sinceramente nunca he entendido por qué tu necedad de ayudar a esa clase tan baja, no valen la pena.

―Raditz, no discutiré esto contigo también.

Él alzó una ceja ― ¿También?

Bulma se subió a la pequeña nave que sólo podía abordar a dos pasajeros; ella se colocó en la parte del mando y el soldado se sentó en la parte del copiloto ―Vegeta sigue diciendo las mismas estupideces de hace quince años, ¿es que ni con el transcurso del tiempo maduran?

El hombre de cabellera larga bufó mientras se colocaba el cinturón de seguridad –cosa que veía totalmente inútil pero que Bulma siempre insistía en que usara–, observó como la mujer oprimía varios botones para activar el motor de la nave ―Ya te dije que el tiempo aquí es diferente al de ustedes. A pesar de que han pasado quince años para ti para nosotros es como si apenas hubieran pasado tres o cuatro años.

―Ugh, los detesto ―se quejó haciendo que la nave despegara iniciando su viaje hacia el distrito en donde las familias más marginadas de la tercera clase vivían. ―Quiero preguntarte algo.

Él la miró de reojo ―Aunque te dijera que no quiero que preguntes lo harás así que sólo dilo.

Ella sonrió de lado al darse cuenta de que su soldado de mayor confianza la conocía bastante bien, no en balde habían tenido varias experiencias juntos cuando ella recién empezaba a hacerse cercana a Vegeta, varias veces el macho se metió en problemas por los descuidos, la torpeza y la curiosidad de la Reina y a pesar de eso incluso él comenzó a valorarla poco a poco ― ¿Qué fue lo que hizo Vegeta todo este tiempo?

Raditz se enderezó en su asiento y volteó por completa a verla y halló curiosidad pura en su rostro ―Gobernar, hacer tratados con planetas para comercializar, salir a batallas con clanes invasores ―contó mirando nuevamente hacia enfrente. ―Lo que siempre hacía desde que lo conociste.

―Sí… y también cogerse a Cumber ―soltó en un murmullo déspota que voló claramente a los oídos del copiloto.

―Bulma, no es lo que tú crees, conocemos a Vegeta y sabemos que no es la mejor persona ni el príncipe soñado del que me contaste alguna vez ―dijo Raditz seriamente. ―Él sólo seguía instintos, es lo que define a nuestra raza, pero esos encuentros con Cumber no significaron nada.

La Reina rodó los ojos ―Entonces no habrá nada de malo si llamo a, no sé, Zorn o a Broly para tener algún encuentro sexual, ¿verdad?

―En las hembras es diferente Bulma ―aseveró. ―Además no permitiría que hicieses algo así de estúpido, Vegeta los mataría y a ti te encerraría para siempre.

―Como si pudiese hacerlo ―se burló del comentario anterior.

Raditz lanzó un bufido ―Él nunca dejó de pensar en ti ―soltó de repente. ―Los primeros años a veces se le veía caminar por los pasillos del palacio sin rumbo alguno, otras veces se quedaba parado en los jardines, justamente donde tú solías estar sentada enseñándole a Gohan. Con el paso del tiempo aprendió a sobrellevar tu ausencia pero en definitiva ya no era el Vegeta de siempre.

―Claro, el gran y poderoso guerrero deprimido.

―Pues yo aseguraría que así fue ―Bulma volteó por un instante a verlo pero regresó su atención al camino y siguió escuchando a Raditz. ―Todo en él ya era muy mecánico.

La peliturquesa se quedó en silencio un momento analizando las palabras del saiyajin, todo era muy confuso para ella y simplemente no encontraba una razón ― ¿Tú sabías que él me mandaría a la Tierra? ―él calló y Bulma interpretó su silencio como un sí ―Ni siquiera tú intentaste detenerlo, maldito hipócrita.

―Todo fue muy rápido Bulma, había porqués que tú no entenderías, además eres una hembra débil no hubieras soportado tanto.

―No soy una hembra débil ―alegó. ―Soy una mujer fuerte y hermosa. Al menos merezco desquitarme con alguien que aprecie mis cualidades en la cama.

―Eres la mujer del Rey, sólo a él le perteneces ―regañó.

Ella le dio un rápido manotazo a su soldado ―Su machismo de mierda me enferma, soy la Reina y hago lo que me plazca y tú como mi guardia principal tienes la obligación de seguir mis órdenes ―apretó el volante levemente. ―Tu deber ya no es con Vegeta.

Raditz no discutió eso porque a final de cuentas la mujer tenía razón, él ya no tenía por qué rendirle cuentas al Rey, él era único y exclusivo de la Reina y si ella le ordenaba que le consiguiera a los machos más dotados del planeta él tendría que obedecer sin chistar aunque muriese de ganas por matar a todos los que intentasen tocar a la mujer de su amigo de la infancia ―Aun así creo que no caerías tan bajo como para hacer una venganza tan imbécil como esa.

―No es venganza Raditz, es simple equidad ―mencionó tranquilamente mientras veía que estaban a punto de llegar a su destino.

La zona seguía tal y cual la recordaba, dejó la nave en donde siempre solía hacerlo cada que iba a aquellos lares. Ambos tripulantes bajaron de ella y la mujer la encapsulo para después guardar el pequeño objeto en su estuche.

―Pues tu equidad es estúpida.

Bulma frunció el ceño y abrió la boca para contraatacar pero fue callada por una exclamación ajena ― ¡La Reina ha vuelto!

Inmediatamente varios saiyajines empezaron a salir de las pequeñas y mal hechas viviendas en las que habitaban y se acercaron presurosos a la mujer. Raditz se colocó en forma defensiva pero una mano en su hombro lo hizo desistir.

La Reina se acercó a los habitantes de Vegetasei y ellos inmediatamente la acogieron haciéndole halagos y preguntas del porqué de su partida, que había hecho mucha falta y también le imploraban que les ayudara a recuperar a sus familiares.

Bulma les sonrió a los habitantes reconociendo sus rostros rápidamente ―Lamento mucho todo lo que han pasado, pero les prometo que haré todo lo que esté en mi alcance para liberar a sus hijos, es el compromiso que hago ante ustedes como la Reina de Vegetasei.

Los habitantes la halagaron y festejaron alegres al escuchar las palabras de la mujer, sabían que podían confiar en ella, que no les fallaría porque era una mujer de honor y de palabra.

III

Volvieron a aparecer en otro lugar ajeno a la habitación que compartían, según por lo que reconocían estaban en una de las salas de práctica, escuchaban murmullos y abrieron lentamente los ojos acostumbrándose a la baja luz que había en las cámaras de lucha.

Otros murmullos más los fueron orientando, reconocían esa voz, era de su tío Tarble. Trunks fue el primero en levantarse y le estiró la mano a su hermana para ayudarla a incorporarse, les dolía la cabeza, el viajar al pasado no era cosa de chiste.

―Tengo ganas de vomitar ―informó la chica y el príncipe se alarmó, caminó hacia donde escuchaba la voz de Tarble encontrándolo parado frente al soldado de confianza de su madre, se extrañó, él debería estar con ella.

―Raditz, necesito una recipiente o algo ―pidió pero el soldado lo ignoró. ― ¡Raditz! ―caminó hacia él y cuando intentó tocarlo su mano atravesó el cuerpo del guerrero sorprendiéndolo. Regresó rápidamente donde su hermana y la vio recargada en una pared respirando más tranquilamente que antes, se recargó junto a ella y la miró seriamente diciéndole la situación ―No hemos vuelto.

La princesa tragó en seco al enterarse de ello ―Pero, ¿cómo? Sólo pedí que nos llevara a un lugar.

― ¡Es imposible! ―el golpe a una mesa los alteró y decidieron ir a ver lo que ocurría en la sala contigua. ― ¿Cómo es que aún no encuentran quién demonios ha mandado esas cartas?

Los chicos se impactaron al ver por primera vez a su tío tan molesto como ahora, normalmente el saiyajin era una persona más calmada y serena que sabía controlar sus emociones, pero ahora estaba totalmente fuera de sí descargándose contra un Raditz que se mantenía recto ante el segundo príncipe.

―A pesar de que investigamos de dónde han estado llegando no damos con el paradero, nadie sabe nada.

― ¡No los han torturado lo suficiente! ―volvió a gritar apretando su mano en puño.

Raditz tragó en seco ―Hemos matado ya a dos comunicantes, pero al parecer ellos no mentían… en verdad no sabían nada. Puede que haya posibilidad de que sea alguien interno al palacio.

―Nadie se atrevería a traicionar de esa manera a la corona ―negó Tarble con la cabeza.

―Eso no lo sabemos príncipe, quizá todos respeten a su hermano, pero a ella algunos aún la desprecian por ser humana y llevar un híbrido que no consideran digno en su vientre. Usted sabe cómo son algunos de los antiguos saiyajin, se opondrán a que su futuro Rey sea mitad humano.

Tarble suspiró pesadamente sopesando lo que el soldado le acababa de decir, era cierto, aún había saiyajines viejos muy tradicionalistas ―Sigan buscando ―dijo después de un rato. ―Debe de haber algún indicio, Vegeta está a punto de perder los estribos.

―Sé la situación de Vegeta ―concordó Raditz. ―Pero usted no debe desesperarse también, es lo único racional que le queda.

―Es mi sobrino Raditz ―dijo mirándolo a los ojos. ―No puedo permanecer en calma cuando alguien ya amenazó directamente con matarlo.

Trunks y Bula se miraron, eso definitivamente era algo que no esperaban encontrar.

― ¿Aún tiene los mensajes? ―preguntó el guerrero élite después de un tiempo.

Tarble asintió ―Vegeta aún los tiene guardados en su habitación.

―Pero, ¿ahí no sería fácil que Bulma los encontrase? ―Tarble negó ante la cuestión de Raditz.

―Sólo él sabe dónde están exactamente, ni yo mismo tengo esa información.

El soldado asintió ―No se preocupe, seguiremos investigando.

Nuevamente esa lucecilla los rodeo y esta vez fue Trunks quien quiso permanecer más tiempo ahí para escuchar más cosas que podrían ser de utilidad.

Supieron que habían regresado a su correcta época cuando aparecieron recostados en la cama que compartían, Bula se sentó de un salto pero todo el cuerpo le dolió inmediatamente, las náuseas en ella se hicieron presentes de nuevo y se dirigió al cuarto de baño para vomitar. Trunks sólo se masajeó la cabeza como si así su dolor disminuyera considerablemente. Intentó armar las piezas del rompecabezas que acababan de presenciar, miró atentamente a las sábanas arrugadas que cubrían el colchón de su cama y vio la pequeña piedra reposada ahí en medio, la tomó y la observó como si ella tuviese todas las respuestas a sus dudas.

Se distrajo de su acción cuando la puerta del baño se abrió y salió su hermana con la cara mojada y una toalla en manos secándose restos de agua de sus labios ―Alguien del palacio nos quería matar.

Trunks asintió tragando en seco ―Vegeta nos mandó a la Tierra para… protegernos.

―No entiendo, él pudo explicárnoslo de esa manera, ¿para qué actuar como lo hace?

El chico bufó ―Porque es un maldito orgulloso y es el Rey de los saiyajin ―se levantó y le entregó la piedra a su hermana. ―Esa puede ser una razón.

Ella vio como el príncipe entraba al baño, se recargó en la puerta una vez que él la cerró y siguió hablando ― ¿Y qué hay con el embarazo de mamá? Las fechas no concuerdan, ella nos dijo que apenas tenía una o dos semanas cuando nos desterraron.

La puerta repentinamente se abrió haciendo que la chica cayera encima de su hermano quien la sostuvo a tiempo y la volvió a acomodar parada ― ¿Cuándo empiezan las fotos de mamá embarazada?

Bula pestañeó ―N-no sé, cuando estaba ya casi a término.

―Los abuelos nunca nos hablaron de eso, nos contaban sólo cuando mamá estuvo a punto de dar a luz, jamás sus inicios.

La chica abrió los ojos como platos ― Porque ellos jamás la vieron en sus primeros meses ―se cubrió la boca con su mano tratando de procesar todos los fatos. ―Pero, ¿por qué nos mentiría?

―Jamás se vio que ella mintiese ―se sobó la nuca un poco frustrado y paró de hacerlo cuando una idea se le vino a la mente. ―Tal vez ella nos dijo lo que creyó haber vivido.

― ¿Algo así como una implantación de recuerdos? ―preguntó la muchacha creyendo en la teoría de su mellizo.

―Puede ser ―asintió. ―La tecnología de aquí es mucho más avanzada que en la Tierra, cuando la mandaron de regreso tal vez pudieron borrarle la memoria y poner otros recuerdos en su mente, no lo sé.

―El tío Tarble nos mintió ―otra revelación se le vino a la cabeza a la chica. ―Él dijo que no sabía absolutamente nada, pero al parecer estaba más metido en esto al igual que Raditz.

Trunks se cruzó de brazos ―No podemos enfrentarlo ahora sin pruebas, tenemos que encontrar aquellos mensajes que le fueron entregados a nuestro padre.

Bula asintió con la idea de su hermano y miró el reloj de mesita ―A esta hora él debería estar entrenando o algo así. Vayamos rápido.

Los dos abrieron las puertas de su habitación saliendo apresuradamente, tanto que ni siquiera se molestaron en notar la presencia de los hermanos que cumplían el rol de soldados y que aguardaban por ellos afuera de sus aposentos.

Los guardias se extrañaron ante esto y siguieron a prisa el correr de los príncipes que se dirigían a la habitación del Rey, no sabían que pasaba, pero seguro era algo importante o no estarían actuando como locos.

IV

Sus músculos estaban todos tensos debido al entrenamiento que acababa de realizar en su cámara de gravedad, ahora su prioridad, que consistía en convertirse en el más fuerte, necesitaba ser cumplida lo más rápido posible. Todo lo que estaba pasando se había salido de sus manos gracias a las imprudencias que había cometido su padre y por el estúpido Consejo que no confió plenamente en que él regresaría.

Un gruñido salió de su garganta, se suponía que Tarble debía hacer todo lo posible para evitar que algo así ocurriese en su ausencia, sin embargo cuando lo encaró él simplemente le había salido con estupideces de que tarde o temprano tenía que afrontarlo y que no podía desaparecer de la vida de su familia por siempre y que aunque él lo hubiese apoyado todo tenía un límite y ese límite ya había sido rebasado. Esa fue su excusa junto con un "además quería conocer al heredero", maldito Tarble y su mentalidad débil.

Limpió con el dorso de su mano el sudor que le escurría de la frente y empezó a normalizar su respiración, cuando lo hizo tomó su armadura que había sido retirada en el transcurso de su entrenamiento y se la colocó nuevamente para después salir de la cámara de gravedad, se daría una buena ducha pero antes de hacer eso iría a ver a Bulma esperando que ya tuvieran sus cosas listas para mudarse a su recámara. Estaba ansioso y sabía que era por que nuevamente la tendría a ella durmiendo en la misma cama y cada memoria que le llegaba a la mente de los momentos que compartió con ella en esa alcoba lo desquiciaba y aumentaban su excitación. Conocía bastante bien a su Reina y sabía que ella también reaccionaba al cuerpo de él así que no se resistiría por mucho tiempo a ignorarlo de esa manera.

Caminó rumbo a la que dejaría ser la habitación de la peliturquesa que tanto lo volvía loco a paso presuroso deseando llegar lo más rápido posible pues estaba muy impaciente por verla. Siempre había sido así.

Una vez que llegó a su destino abrió la puerta y la encontró sentada en el escritorio revisando varios papeles y escribiendo en otros, miró hacia otra dirección y pudo ver mudas de ropas perfectamente dobladas así como algunas otras pertenencias de ellas, al menos la servidumbre habían acomodado todo ya para llevárselo. Se acercó a ella que no se había percatado de su presencia por estar ensimismada en su trabajo, miró como el cabello caía hacía en frente por la postura curvada que mantenía la mujer al casi estar recargada en el escritorio, estiró una mano y con delicadeza acarició la parte descubierta que se había formado en su cuello posterior. Ella se sobresaltó y giró para encarar a quien sea que haya hecho eso.

Su sorpresa no duró mucho al ver a Vegeta ahí con su actitud sobria de siempre; ella lo miró de arriba hacia abajo y decidió seguir con su trabajo.

Vegeta al ver la reacción de la fémina tomó la silla en donde ella estaba sentada y la movió hasta dejarla frente a él, Bulma colocó una expresión de fastidio en su rostro pero el Rey rápidamente le hizo competencia con la suya propia ― ¿Por qué mierda sigues aquí?

―Tengo trabajo ―se limitó a decir con una ceja enarcada. ―Trato de resolver el desastre que hicieron todos estos años, ¿cómo pudiste permitir que se llevaran a los hijos de esas familias?

El hombre chaqueó la lengua ―Esos debiluchos sólo eran una pérdida de tiempo y dinero, no necesitamos a gente que no sabe pelear en un planeta que es guerrero.

Bulma negó con la cabeza en actitud reprobatoria ―Es tu pueblo, tu gente, gente que moriría por su Rey ―explicó con una mirada que sólo él reconocía a la perfección, esa mirada de llena de brillo cuando algo le impresionaba o intrigaba. ―Y tú les diste la espalda, no puede ser que hasta con tu mismo pueblo seas egoísta, ¿sabes qué me dijeron todas esas personas que vieron cómo llevaban a sus hijos a ser esclavos a otros planetas?

― ¿Qué se sentían con una carga menos de encima?

―Idiota ―murmuró. ―Que ellos estaban de acuerdo con irse porque sabían que tarde o temprano tú los liberarías, porque creían que tú no permitirías que alguien se burlara de la raza más fuerte del universo encarcelando a los más débiles.

Vegeta la miraba atentamente, sí, lo reconocía, había sido muy difícil dejar pisotear el orgullo de su gente al permitir que tomasen como esclavos a una cuanta gente, pero el planeta tenía bastantes problemas económicos que no se podían solventar, sinceramente no sabía qué demonios había pasado con todo lo recaudado. Cuando ella se fue de su vida todo se detuvo para él y ni siquiera prestaba atención en nada que tuviera que ver con su pueblo ― ¿Y qué esperan ahora? ¿Qué tú te proclames como su salvadora y los rescates?

―Precisamente.

El Rey rechinó sus dientes ― ¡Eres una débil humana que no podrá hacer nada por ellos!

― ¿Quieres que te demuestre lo contrario? ―ella se cruzó de piernas bajo la atenta mirada del saiyajin ―Estoy muy ocupada y no tengo tiempo para tus reclamos. Me iré cuando termine.

―No ―demandó. ―Tú te vienes ahora.

Con gran facilidad la cargó como si de un costal se tratase, a través del rastreador que guardaba en su traje mandó llamar a personas de la servidumbre que no tardaron en llegar, les ordenó que tomaran las cosas de la mujer sin dejar absolutamente nada y que limpiaran muy bien y la equiparan para la princesa.

Salió de la habitación de Bulma que no paraba de gritarle y exigirle que la soltara, cosa que él no haría por nada del mundo pues el simple hecho de estarla tocando lo hacía sentir de una manera vibrante y única.

No le importaba que ella pataleara, no le dolía que ella diera golpes furiosos en su espalda, sólo quería llevarla consigo como alguna vez lo hizo. Tampoco se concentró en escuchar todos los insultos que su mujer le soltaba, ya quería llegar a su habitación y encerrarse con ella sin tener noción del espacio ni del tiempo.

V

Ambos hermanos llegaron a su destinario: la habitación del Rey, detrás de ellos inmediatamente llegaron sus respectivos escoltas, el mayor de ellos fue quien habló primero ― ¿Qué ocurre?

Bula miró a Trunks― ¿Les decimos?

El chico no negó pero tomó primero la palabra ―Gohan, ¿qué sabes acerca del atentado que querían hacer para matar a nuestra madre y a nosotros de paso? ―preguntó seriamente haciendo que el soldado élite frunciera el ceño.

― ¿Cómo se enteraron?

―Larga historia ―respondió Bula tratando de controlar su respiración después de tan agitada carrera. ―Dinos la verdad.

Gohan suspiró ―Sinceramente lo único que llegué a saber era que eso fue simplemente un rumor para molestar a sus padres, especialmente al Rey, él siempre sobreactuaba cuando se trataba de Bulma.

― ¿Sabes algo de algún misterioso mensaje con alguna amenaza? ―Trunks estaba ansioso por saberlo todo, no entendía con exactitud por qué actuaba de esa manera pero ahora que se enteraba de que alguien quería omitir su existencia en el mundo sentía una furia interna muy fuerte.

El mayor de los hermanos guerreros negó con la cabeza ―En ese entonces yo sólo era un niño, así que mucha información no me permitían saber. Lo único que llegué a escuchar es que alguien estaba inconforme, pero lo manejaron como un simple problema político sin importancia, y la verdad yo ya no indague más ―contó la situación. ―Lamento no serles de utilidad.

Trunks le dio un leve golpe en su hombro con su mano ―Está bien Gohan.

Ahora fue turno de que Goten preguntase ― ¿Nos dirán qué ocurrió? Tal vez les podríamos ayudar en algo.

―Necesitamos buscar algo dentro de esta habitación, por favor eviten que alguien más entre hasta que no encontremos lo que queremos ―pidió Bula tomando de la mano a su guardia personal.

―E-está bien, aunque es posible que se metan en problemas, nadie puede entrar a la habitación del Rey sin su consentimiento ―advirtió Goten. ―Además no tienen la clave de acceso.

Ambos hermanos se miraron ante eso, claro, no lo habían pensado antes, Bula dio un paso atrás buscando recargarse en la puerta de metal que se abrió inmediatamente haciendo que se cayera de bruces, el quejido que soltó fue al instante ―Maldición. ―su hermano que había reído por aquello se acercó a ella para ayudarla, sin embargo detuvo su accionar cuando vio que Goten había sido más rápido y ahora él la auxiliaba para reincorporarse. Su sonrisa por un momento se resquebrajó, nunca había sido un hermano celoso en la Tierra porque sabía que a Bula nadie le interesaba empero al ver la interacción tan familiar que tenían ambos a pesar de haberse conocido en tan pocos días le implantó la idea de que posiblemente a Bula le comenzasen a llamar la atención los machos saiyajin. Y claro que como buen hermano él sabía que absolutamente nadie estaría a la altura de su linda melliza, al menos no por ahora.

―Se abrió… ―la voz de Gohan mirando sorprendido del como el accesar a la habitación había sido tarea sencilla llamó la atención de los otros tres presentes.

―Las puertas leen códigos genéticos en su scanner ―dijo Trunks mirando la puerta y los alrededores. Su hermana lo miró interrogante ―Me gusta estar informado.

Bula sonrió de lado y alzó una ceja asintiendo ―Claro Einstein ―miró a ambos guardias. ―Estén atentos.

Los guerreros asintieron y observaron cómo los dos hermanos entraban a los aposentos reales.

Una vez dentro ambos observaron cada parte de la habitación de su padre, permanecía igual que la que vieron cuando viajaron al pasado, parecía que aún seguían atrapados en esa época.

―Busca en los cajones de los muebles, yo buscaré entre la ropa del clóset ―ordenó el príncipe.

La chica asintió y comenzó a buscar en el primer mueble que tuvo más cerca y que constaba de tres cajones, abrió el primero y observó infinidades de capaz de la misma tonalidad, guantes y otras cosas. Trató de no revolver mucho las cosas al iniciar su búsqueda que no tuvo resultado, fue al tercer cajón y encontró diferentes tipos de fascinantes joyas, ella no era realmente una mujer que le gustase usar collares o aretes vistosos como los que estaban allí pero sabía de alguien que sí usaba ese tipo de cosas y esa era su madre; tomó un collar de cadena color plata con un colgante color esmeralda, era muy bonito y de repente se imaginó a su progenitora vistiendo esas joyas cuando en su mente se formuló una pregunta, ¿de verdad su padre había guardado todas esas joyas simplemente por el recuerdo de ella? Su respuesta más lógica fue que sí, sino, ¿para qué las mantendría acomodadas en un elegante joyero?

Por otra parte Trunks buscaba entre los trajes de batalla del Rey algo que le sirviese pero no había nada, su búsqueda en el clóset fue minuciosa pero rápida. Cerró las puertas del armario y se dirigió a la alzando con suma facilidad el colchón encontrando absolutamente nada debajo de este. Sintió entonces que algo vibraba en uno de los bolsos de su pantalón deportivo que usaba para dormir pues ni él ni Bula se habían cambiado sus pijamas cuando hicieron su travesía al pasado, sacó su scouter y sudó frío cuando leyó el mensaje. El Rey se dirigía a su cuarto y evidentemente ni Gohan ni Goten podían evitar que entrase a su alcoba ― ¡Bula! ―la chica giró en su dirección haciendo que sus cabellos turquesa se movieran con el acto. ―Vegeta viene.

Ella rápidamente guardo la joya que tenía en mano nuevamente y cerró el cajón en velocidad récord. Imitó la acción de su hermano que había consistido en esconderse debajo de la cama, el largo del cubrecolchón haría que fuesen descubiertos por ahora ― ¿Y si nos encuentra? ―susurró una vez escondida junto con su mellizo acostados boca arriba dándole la espalda a la alfombra.

―Desaparece tu Ki ―su hermana obedeció al instante y fue cuando la puerta se abrió dejando entrar al Rey y a alguien más que iba detrás de él reclamándole varias cosas. Era su madre.

―Ya lo habíamos discutido en la mañana ―a pesar de que ambos hermanos no podían ver nada por la caída del cubrecolchón supusieron que la expresión del hombre era una de fastidio. ― ¡No me hagas enojar más de lo que estoy ahora!

La risa burlona de su madre inundó la habitación nuevamente ― ¿Qué no te haga enojar? ¡Tú mismo te haces enojar! Eres… ¡Exasperante!

No hubo más quejas o reclamos porque varias personas entraron al cuarto rápidamente acomodando ropa en el clóset y dejando otras pertenencias de la Reina en su sitio correspondiente, todo más rápido de lo que esperaban y una vez acabaron salieron de la habitación dejando a los adultos en su discusión nuevamente.

Vegeta caminó hacia la cama y ambos hermanos se preocuparon un poco, Bula sintió el peso de su padre encima cuando él se sentó pues la distancia que había entre el piso y la base de la cama no era mucha y apenas y cabían en ese hueco. ―Sino te comportas juro que te encerraré en esta habitación para siempre.

―Ya lo hiciste una vez y me salí con la mía, ¿crees que ahora podrías contenerme? Siempre he sido más astuta ―la voz retadora de Bulma hizo que el Rey volviera a levantarse para tomarla del brazo y arrojarla con medida brusquedad en la cama y posteriormente colocarse encima de ella. Bula chilló al sentir el peso de ambos adultos y Trunks inmediatamente le tapó la boca con su mano.

De repente la cama dejó de pesar tanto y ambos suspiraron aliviadamente sin hacer ruido, pero entonces se vieron sorprendidos por un Vegeta que alzaba la cama completamente con una sola mano y los veía acusadoramente ― ¡¿Qué demonios hacen aquí?!

― ¡Chicos! ―exclamó Bulma ante el hallazgo del Rey.

Ambos adolescentes se miraron y Trunks le quitó la mano de la boca a su hermana, quien al poder hablar se le ocurrió decir lo primero que se le vino a la mente por más estúpido que fuese ― ¡Buscaba mi pendiente! ―dijo tocándose la oreja.

Vegeta frunció el ceño ante tal patética mentira y ordenó con voz autoritaria ― ¡Arriba! ―los dos se levantaron rápidamente alejándose de su padre y yendo a donde su madre se encontraba. El Rey dejó caer la cama y se giró quedando frente a ellos y cruzando los brazos. ―En este momento me van a explicar qué demonios hacían en esta habitación.

―Vinimos a sabotear tus trajes ―respondió Trunks como la única opción casi lógica que se le ocurrió. Bula asintió en complot con su hermano al no saber qué otra excusa decir. ―Venganza por estos quince años que has estado ausente.

El saiyajin bufó, sabía que esa no era la razón porque podía oler la mentira a kilómetros de distancia, sin embargo sabía que sus hijos eran testarudos y que no darían su brazo a torcer, tal cual Bulma y tal cual él mismo. Cerró los ojos en forma de resignación y los abrió mirando acusadoramente a ambos hermanos y su vista se colocó inmediatamente en su hija ―A partir de hoy dormirás en otra habitación ―Bula arrugó la nariz en señal de desacuerdo pero antes de que pudiese reclamar Vegeta la cortó. ―Ya estás muy grande para seguir durmiendo con él ―señaló al chico con la mirada. ―Tus cosas ya han sido llevadas a la habitación que le pertenecía a tu madre.

―No quiero ―se cruzó de brazos e hizo una mueca infantil que Bulma conocía perfectamente pues era la que usaba la chica cada que quería que un capricho suyo se cumpliese. ―Seguiré durmiendo con Trunks, no quiero que alguien entre a media noche y me dé un susto.

―Nadie tiene porqué entrar en tus aposentos ―detuvo la plática y luego miró sus atuendos sintiendo como el enojo se presentaba en él pues la chica sólo llevaba un short corto y una blusa ligera de tirantes, ella aún no era una mujer, pero sí estaba en desarrollo y el simple hecho de pensar que alguno de los saiyajines que se encontrasen custodiando el palacio la hubieran visto lo descolocaba fácilmente. ― ¡Además cómo no quieres llamar la atención vestida de esa manera! ¡Ese no es el atuendo de una princesa saiyajin! ―empezó a regañarla como si de una niña de cinco años se tratase. ―Es la última vez que te veo con prendas tan diminutas ―advirtió.

Bula se quejó indignada ― ¿Quién te crees para decirme qué vestir y qué no?

― ¡Soy el Rey y soy tu padre, me debes obediencia! ―gritó ante la actitud tan terca de la adolescente.

― ¡Tú no eres mi padre! Un padre está, un padre cuida ―estaba sumamente molesta por lo que acababa de ocurrir, en sus quince años de vida nadie le había dicho lo que tenía que hacer y ahora este hombre se creía con la autoridad de mandar en su persona, ¡nunca! Ella era Bula Briefs y hacía lo que se le daba en gana.

―Mira mocosa ―la voz sombría de Vegeta alertó a la hija. ―Si no acatas lo que digo no saldrás de tu cuarto en todo un mes.

La chica lanzó una risa socarrona ― ¿Ahora te crees el gran padre como para incluso intentar castigarme? Eres solo una burla ―salió de la habitación real corriendo antes de escuchar a su padre reclamarle alguna otra estupidez.

Trunks y Bulma que no habían dicho nada ante la pequeña discusión padre e hija vieron cómo la princesa salía de ahí encolerizada.

El príncipe volteó al sentir la mirada inquisidora de su padre sobre él ― ¡Tú eres su hermano maldita sea! Tú deber es cuidarla y dejas que se ande paseando vestida como una cualquiera.

―Oye, a mi hermana no le hablas de esa manera ―defendió a su melliza. Ella era su máxima adoración junto a su madre y no dejaría ni que el mismo Vegeta la insultara. ―No sé con qué clase de mujeres te has metido pero Bula no es así ―hastiado de eso salió y recorrió el mismo destino que su hermana momentos atrás.

Bulma que había permanecido en silencio soltó todo lo que tenía que decir una vez su hijo se fue ― ¿Qué ganas con insultarlos? ―cuestionó arisca. Vegeta no contestó y se empezó a quitar su armadura. ―Ella tiene razón, tú no tienes ningún derecho en ordenarle, no eres absolutamente nada para ellos más que un desconocido.

Una vez que se deshizo de su armadura y de sus guantes se acercó a la mujer sujetándola de ambos brazos acercándola a él ―Les guste o no yo soy su padre y haré que me respeten a como dé lugar. Están tan malcriados como tú cuando llegaste y yo me encargaré de su educación a partir de ahora.

Bulma se removió zafándose de su agarre y dando unos pasos hacia atrás para alejarse de Vegeta ―A como vas sólo harás que te odien cada vez más Vegeta, ¿acaso eso lo que quieres? ―su voz se le quebró pero no se permitió llorar, no frente a él. ―Tanto los detestas que los tratas con la punta del pie como si no significasen nada, como si fuesen un estorbo en tu vida. Ellos no tienen la culpa de que lo nuestro haya sido una mierda para ti.

Él permaneció en silencio atento a las palabras de su Reina, no sabía qué decirle cuando ella terminó de hablar y calló para escuchar algo de él, pero Vegeta no encontró palabras ni tampoco quería verse débil, era demasiado para él ―No fue una mierda para mí ―fue lo único que atinó a decir y luego prosiguió absorto y ajeno al momento, ajeno a la presencia de Bulma como si estuviese diciéndose las cosas a él mismo ―Yo… yo no los detesto y mucho menos los odio ―admitió y Bulma sollozó ante esa revelación.

―Entonces, ¿por qué?

―No tenía opción.

Ella negó con la cabeza ―No, el pasado ya no importa ―ella respiró profundamente calmando su llanto quedo. ― ¿Por qué eres así con ellos ahora?

―No puedo ser de otra manera ―dijo él acercándose a ella nuevamente y colocando ambas manos en sus mejillas y juntando su frente con la de la Reina. ―No quiero, no quiero crear algún vínculo con ellos.

―Son tus hijos ―ella alzó su vista zafiro encontrándose con la de él. ―Desde que existieron en este mundo ya hay un vínculo entre ustedes.

Bulma se quitó y se dirigió al cuarto de baño dejando a Vegeta solo en la habitación, parado y perdido en sus pensamientos y en lo que acaba de decir, dándose cuenta de que por primera vez en quince años se había sincerado con él mismo y con ella.


Nota final: Como lo dije una vez, Vegeta es experto en cagarla, justo cuando las cosas podrían mejorar viene y mete la pata, pero bueno, su momento ya llegará y dejará de ser tan odiado-amado (?) Hay cositas que se van liberando poco a poco y que va armando este rompecabezas tan raro, ¿qué es lo que ocurrió en realidad? ¿Quién dice la verdad y quién está mintiendo? Vegeta también ya está tomando su sentido paternal especialmente con Bula aunque la va a tener muy difícil, pero momentos padre/hija se acercan y aunque sean más complicados también habrán momentos Trunks/Vegeta.

Y obviamente también más Vegebul :P.

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Reviews

Majo29- ¡Hola hermosa! Muchas gracias por tu review y espero que los momentos Vegebul hayan sido de tu agrado.

Reading Pixie- ¡Gracias! Espero que te haya gustado el capítulo.

esli- Ese Nappa es un loquillo también bien exagerado xD Lo de la fidelidad de Bulma como ya lo dije arriba fue meramente por estar cuidando a los mellizos xD pero ahorita que ya crecieron pues puede que se le aloque un poco a Bulma, ya veremos :P. Los Namek tienen algo entre manos, en realidad todos tienen algo entre manos y Trunks y Bula sólo se verán envueltos en puros líos /u\ ¡Muchas gracias por tu review, belleza!

rosegold- Prometo no descuidarla tanto tiempo nuevamente -se siente amenazada- xD jajaja, espero también que hayas divertido muchísimo! Bulma le pondrá con algo mejor que un Yamcha ;D jeje. Oh siiii, un momento Veggie/Trunkie se acerca peligrosamente, jajaja por eso ahorita se van a separar, para que los pensamientos pecadores e incestuosos se vayan de tu mente -nunca se van lol- Turles comenzará a tomar un papel importante muy pronto 7U7 sé que te gustará xdxd. De Trunks es difícil la verdad porque él en sí nunca nos ha mostrado como una faceta romántica en realidad, pero ya veremos quién será la afortunada de estar en cofcofharemcofcof. ¡Saludos y besos bella!

NagatoYuki-chan- Jajaja, para nada le gustará a Vegeta aunque no se entere de que sus hijos andan viajando al pasado. Echalotte a mí me sonó instantáneamente a Charlotte xD lol. ¡Gracias por tu review!

caroonte1- Muchísimas gracias :D espero que este capítulo también te haya gustado.

maggiellanes1- Trato de no tardar bella, muchísimas gracias por pasarte a leer y dejar un review.

AnneBrief7- Sí las disfruté, graacias C: Vegeta sentirá celos muy pronto eso te lo mega aseguro, de por sí es muy posesivo y con cualquier cosita se prende así que no será algo difícil de lograr. Habrán más momentos abuelo/nietos también muy pronto puesto que los siguientes dos capítulos serán más de cosas familiares para desatar el piquito del clímax que se nos viene encima 7u7. Ese cambio de habitaciones dará pie a muchas cosas y créeme que son muuuuuchas cosas xD ya te enterarás 7u7, además como dices les servirá para independizarse el uno del otro y tener libertades de todo tipo ;) ¡Gracias por tu bello review como siempre hermosa! Saludos :D.

Jenny070891- ¡Nooo! Jamás lo dejaría botado porque este fic me encanta, además la parte buena es que ya tengo la idea del final, así que no te preocupes más que al menos incompleto no lo dejaré, ¡lo prometo! JAJA, bueno quien quiera azul celeste que le cueste y Vegeta tendrá que hacer su luchita si quiere recuperar a Bulma, para así poder regalarles un Lemmon 7u7. ¡Gracias por tus palabras hermosa! Saludos.

sweetgilda- ¡Miles de gracias por tu review! Poco a poco se irán revelando varias cosas y misterios, así que estate atenta ;) ¡Besoooos!

Azul Zafiro- ¡Hola! Muchas gracias :D En cuanto a la historia que mencionas esa no la he escrito xD, esta es la primer historia, se podría decir que es el comienzo. Aún no sé si escribiré lo que antecedió a esto, pero si lo llego a escribir será algo muy cortito puesto que esta historia es como el clímax en sí, jeje, lo siento.