hola a todos, las ventajas de las vacaciones implican poder publicar temprano de vez en cuando, espero que les guste este capitulo.


Ese día manami había terminado de preparar dos posibles mezclas que intentaría probar, hacia el atardecer su compañero se había acercado curioso a su mesa de trabajo cuando ella saco un frasco de cristal de su mochila y lo puso sobre la mesa, dentro podía verse una figura alargada y amarilla moviéndose.

Eso es lo que creo que es? – había preguntado incrédulo el chico

Ella asintió gravemente mientras observaba el tentáculo

¿recuerdas cuando en los exámenes finales del semestre pasado koro sensei aposto sus tentáculos por nuestros resultados de exámenes? – el asintió a su vez, recordando su humillante derrota – cuando estábamos en la cabaña flotante yo me asegure de recoger al menos uno, es mi invaluable tesoro; una muestra de tejido que me permite confirmar si mi investigación va por buen camino.

Sigue vivo incluso lejos de koro sensei?

Así parece, nunca ha dejado de moverse

Impresionante okuda san, incluso cuando estábamos intentando asesinarlo con todo en ese momento tú pensaste en un plan B en caso de que falláramos – el asombro del chico en ese momento era sincero, sabía que todos lo habían dado todo en aquel intento, pero que aun así alguien hubiera estado preparado a ese nivel era sorprendente.

No es como si supiera que íbamos a fallar – dijo ella sonrojándose por el cumplido – la verdad creo que en ese momento no pensé nada en concreto, podría decirse que fue solo mi instinto. Incluso si lo matábamos este veneno es una tarea inconclusa que debo terminar.

El chico sonrió entretenido y la observo con más intensidad aun, capturando la mirada de la chica frente a él.

Aun así, eres impresionante.

Últimamente le pasaba muy a menudo que cuando él hacia ese tipo de gestos ella se ponía realmente nerviosa y por eso cambio de tema con una ligera tos intentando disimularlo.

En todo caso hoy quiero probar dos mezclas en las que he estado trabajando – señalo entonces dos frascos – para que sea viable un veneno he calculado que 0.0002 ml de solución pura deben ser tóxicos para 1 cm cuadrado de tejido, así que ...

Acaso importa la cantidad? No basta con que sea toxico?

En un humano normal incluso el agua puede ser toxica en las cantidades correctas- comenzó a explicar manami- en el caso de koro sensei una mínima cantidad de agua es toxica, lo cual me llevo a pensar que su reacción a la toxicidad de la mayoría de los venenos conocidos es diferente, por lo tanto he calculado que aproximadamente esa es la cantidad necesaria para que incluso si disolvemos la mezcla no haya necesidad de llenar una piscina con veneno para matar a sensei.

El chico había asentido en señal de entendimiento y entre tanto manami había sacado el tentáculo del frasco usando pinzas, mientras este se retorcía incesantemente, casi como si intentara escapar.

Lo siento tentáculo, pero hoy también tomare algunas muestras.

Le hablas al tentáculo? – karma no había podido reprimir una sonrisa de burla mientras ella se esforzaba por mantener un firme agarre sobre su valioso tesoro

Le tengo mucho afecto- contesto ella apresuradamente

En definitiva eres única –dijo el, aun riendo

Ella se esforzó por mantener la compostura regresando a su tarea cortando delicadamente dos secciones del tentáculo, que aún se movían en la mesa del laboratorio

Sostén esto karma kun por favor – dijo ella pasándole las pinzas al muchacho mientras ella mantenía fijas las muestras en una tabla con un par de agudos alfileres

Karma la observaba tomar las muestras de los dos venenos cuidadosamente y hacer las pruebas en las muestras y no pudo evitar pensar que su cara seria y llena de concentración era también realmente linda. Había disfrutado mucho toda aquella semana actuando como si de hecho estuvieran saliendo en frente de la clase, como era natural había aprovechado para ver muchas veces el rostro sonrojado y lleno de vergüenza de manami, el cual siempre le había parecido muy tierno; pero su rostro en este momento le inspiraba cierto respeto, casi admiración, lo cual recordó, fue quizá lo que lo llevo a sentirse de esa forma en primer lugar. Aun así, al recordar lo que había pasado esa semana era difícil no pensar en los incomodos comentarios de sensei sobre cuán "conmovido" estaba y sus intentos por tener algún tipo de "charla sobre cómo tratar a una chica", los cuales habían sido realmente problemáticos, aunque se las había arreglado relativamente bien para evitarlo. La verdad no dejaba de ponerlo nervioso verlo aparecer de la nada gritando "karma kun, tienes un segundo" mientras agitaba un montón de novelas románticas en el aire, nunca se hubiera esperado que el pulpo fuera un romántico, de solo recordarlo se estremeció un poco.

Quizá estos no funcionen – dijo ella desanimada alejándose de la mesa sacando al pelirrojo de sus pensamientos

Él se acercó un poco más a la tabla en la cual estaban incrustados los fragmentos y vio como el de la derecha había tomado una coloración rosada y había comenzado a dar vueltas en torno al alfiler mientras el de la izquierda se veía de un tono verde pastel y había comenzado a generar prolongaciones en torno suyo, casi como un mini pulpo.

Vaya, como se esperaba de una reacción de un tentáculo de koro sensei – dijo el silbando

Karma kun, el tentáculo!

El giro su rostro confundido ante el grito de su compañera y vio que las pinzas estaban vacías, pudo distinguir a duras penas el color amarillo del tentáculo dirigiéndose hacia la oscuridad del túnel de salida de la cueva. Palideció en ese momento, realmente no podía permitirse perderlo. Corrió para alcanzarlo, siendo solo un tentáculo no era ni de lejos tan veloz como koro sensei, pero en definitiva era rápido para ser un tentáculo. Finalmente lo alcanzo hacia la mitad del túnel, la vista nocturna de karma era casi tan buena como la de un gato, así que cuando distinguió el movimiento no dudo un instante y se lanzó hacia él, atrapándolo con su mano y metiéndolo por fin en el frasco.

En su afán no fue consiente de donde estaba exactamente en ese momento, se encontraba peligrosamente cerca de uno de los barrancos del túnel. En el momento en el que se dispuso a ponerse de pie, resbalo y solo por un poco se logró mantenerse sujetado al filo del peñasco con una de sus manos, mientras el impulso lo lanzaba contra la pared de roca. Respiro aliviado pero cuando intento salir de allí noto un agudo dolor en su hombro, al parecer el golpe con las rocas le había dislocado el hombro, así no podría salir por su cuenta.

Karma kun – oyó la voz de manami llamando desde la cámara principal – escuche un ruido, estas bien?

Si okuda san, atrape al tentáculo, pero no puedo salir de aquí, creo que necesitare algo de ayuda.

Ahí voy – dijo ella adentrándose aterrada en la oscuridad, para ella todo era realmente difícil de distinguir, así que arrastraba sus pies e intentaba guiarse con sus manos para darse una idea mientras karma la guiaba a duras penas con su voz, y esto fue lo que llevo al punto culminante de una desgraciada cadena de eventos.

Con su pie manami empujo el frasco que se mantenía en un delicado balance al filo del peñasco y al sentir desaparecer ese conocido peso ella se lanzó sin pensarlo detrás de él, atrapándolo a duras penas en el aire y golpeándose la cabeza con el suelo, perdiendo la conciencia en el acto.

Cuando despertó, tenía un fuerte dolor de cabeza y aun aturdida solo había podido verse a sí misma rodeada de oscuridad e instintivamente había entrado en pánico. Recordó todo lo ocurrido cuando sintió el intacto cristal junto a ella y entonces pensó en su compañero, quien quizá siguiera esperando su ayuda al borde del peñasco.

Karma kun, karma kun, ¿estás bien? ¿dónde estás? ¿sigues ahí? – había gritado preocupada

Aquí estoy okuda san – dijo una voz algo adolorida junto a ella, lo cual la hiso respirar aliviada un segundo

Estas bien? lo siento por mi culpa los dos caímos

En serio eres algo especial okuda san, nunca me imaginé que saltarías detrás de ese tentáculo- contesto la misma voz riendo - yo estoy bien, y tú ¿estás bien? No fue una caída muy alta, creo que fueron como tres metros, pero yo me las arregle para caer de pie.

Como un gatito – rio ella ligeramente mientras el pelirrojo lanzaba el ya acostumbrado gruñido de protesta cada vez que ella hacia un comentario similar - me duele un poco la cabeza, pero creo que estoy bien, ¿tienes idea de donde estamos?

No estoy seguro, he intentado buscar una salida de este lugar pero no he podido encontrar ninguna, creo que es una cámara aparte de la cueva, mi teléfono no parece tener señal en este punto de la montaña así que llamar a alguien parece imposible.

Oh no – manami se encontraba genuinamente aterrada en ese momento, su anterior buen humor se desvaneció en ese momento en la absoluta oscuridad a su alrededor y una creciente claustrofobia le hacía cada vez más difícil respirar, hasta que sintió la calidez familiar de una mano sujetando la suya.

Todo va a estar bien, pensé que en algún momento algo similar podría pasar, después de todo esta cueva es algo peligrosa. en mi computadora en casa tengo un programa que enviara un mensaje a nagisa con las coordenadas de este lugar si mañana a las 7 no lo he desactivado, usualmente lo hago al regresar a mi casa. esto realmente podría arruinar nuestra coartada pero…

Gracias karma kun – dijo ella respirando aliviada solo parcialmente, mientras se esforzaba por mantener la compostura – eres tan confiable como siempre.

No es nada okuda san, la verdad es que todo esto es mi culpa por dejar escapar ese tentáculo en primer lugar.

Creo que está a salvo en su frasco, me alegra mucho que lo recuperáramos, pero en serio estas bien karma kun?

Sí, creo que solo me lastime un poco el brazo, la verdad me preocupa un poco más que tendremos que pasar la noche aquí- dudo un segundo antes de continuar - ¿tu estas bien con eso?

Manami se estremeció entonces, la verdad era que a duras penas se las arreglaba para mantenerse calmada en ese momento, siendo realmente francos no se explicaba como evitaba el temblor en su voz. Era indudable que esta situación la ponía realmente nerviosa, nunca había podido entender realmente su miedo a la oscuridad, pero estaba segura de que esa era la razón por la cual su visión nocturna era tan mala. Su respiración se aceleró al imaginarse como seria pasar una noche en ese lugar, casi como dentro de un ataúd, frio y silencioso. No pudo evitar empezar a temblar en ese momento, finalmente había perdido la batalla con el único miedo que no había podido dominar. Intento forzarse para responder algo que disimulara su terror pero entonces fue sorprendida con el peso de un brazo sobre sus hombros que la trajo hacia su compañero y la hizo sentarse entonces en el frio piso de piedra de la cueva.

Si de hecho tenemos que pasar la noche aquí, mejor evitemos perder demasiado calor, las noches no son muy frías aun pero….

Él se detuvo en ese momento cuando sintió el temblor de su compañera, la acerco hacia el en un principio cuando noto la presión que se formaba alrededor de la chica, pero entonces dudo ¿quizá había ido demasiado lejos? Intento soltarla, pero ella no se alejó de él, al contrario se aferró con más fuerza a su playera. La sorpresa inicial del chico se trasformó en una momentánea alegría, hasta que se dio cuenta de la razón del temblor de su compañera.

Okuda san – intento preguntarle el motivo de su temblor, pero en ese momento pensó que quizá la respuesta era demasiado obvia y seria cruel de su parte hacerla admitirlo; después de todo él era consiente de cuanto esfuerzo ponía ella para parecer fuerte frente a él y a pesar de todo había notado lo difícil que era para ella cruzar el túnel de acceso a la cámara principal – ¿porque no hablamos de algo mientras nos cansamos lo suficiente para dormir un poco?

El sintió como ella asentía con su cabeza e intento distraerla hablando de la escuela, de sus compañeros y de los posibles planes que tenía para matar a koro sensei, eventualmente ella comenzó a contestarle y dejo de temblar, pero no se alejó de él. Hablaron mucho tiempo hasta finalmente los dos simplemente dejaron de hacerlo, pero incluso entonces el miedo no regreso. La presencia del chico era cálida y reconfortante para manami así que decidió que quizá no sería mala idea quedarse con el de esta forma un poco más si eso frenaba su pánico. Después de calmarse un poco ella eventualmente se quedó dormida con el abrazándola fuertemente. Karma sintió el momento en el cual el confortable silencio que compartía con ella se transformó en sueño y se alegró honestamente de que ella ya no estuviera asustada. Con este pensamiento finalmente permitió que lo venciera el sueño.

Los dos hubieran dormido de esa forma hasta que nagisa los encontrara en la mañana si los entrenados reflejos de karma no lo hubieran hecho despertar al sentir un repentino brillo en la cueva.

Inicialmente abrió sus ojos en busca del origen de la luminosidad y entonces creyó estar soñando, cientos de pequeñas luces flotantes iluminaban la cueva; pero cuando la punzada de dolor de su brazo lo hiso darse cuenta de que no soñaba se incorporó ligeramente e intento hacer una lista mental de los últimos sucesos y se preguntó que podía ser aquello.

Luciérnagas – escucho una voz casi dormida junto a el

Lo siento okuda san, te desperté?

No te preocupes karma kun- dijo ella levantándose a su vez – no es necesariamente una sorpresa, estamos a finales de verano y a las luciérnagas les gustan bastante los lugares oscuros cerca de fuentes de agua, imagino que el lago de la cámara principal los trajo hasta aquí.

Pero realmente hay muchas, nunca había visto tantas en la cueva.

Es cierto, me pregunto por qué habrá tantas en esta cámara específicamente

En ese momento manami noto algo realmente extraño, vio que varias luciérnagas desaparecían y aparecían en un punto en concreto de la cueva. Se acercó allí intrigada y fue entonces cuando sintió una abertura no muy grande en una de las paredes, cuando ella y karma habían buscado salidas antes no habían buscado a nivel del suelo.

Karma kun, creo que veo el bosque y un rio – dijo manami muy emocionada esforzando al máximo su vista

Crees que podamos salir por esa abertura?

Es algo pequeña, pero creo es posible

El pequeño orificio en la pared los llevo a la entrada de otra ala de la caverna que daba directamente al borde del rio que cruzaba el bosque, lo cual explicaba la abundante cantidad de luciérnagas en ese punto específico. Cuando finalmente estuvieron fuera se dieron cuenta de que estaban en la falda de la montaña, muy cerca del ala principal de la escuela, ese dia lograrían regresar a casa.

Manami se estiro inspirando felizmente el aire fresco del bosque y pensó que le alegraba mucho haber salido, iba a preguntarle algo a su compañero pero cuando giro a verlo y de repente su mente quedo en blanco. El tenue resplandor de la luna y las luciérnagas a su alrededor le daban un aire realmente sobrenatural al chico, sin mencionar aquella mirada una vez más, dirigida hacia ella, acompañada de esa amable sonrisa. Se fijó entonces en su hombro y recordó como a pesar de esto la había salvado del pánico. Manami se sonrojo cuando fue consiente por fin de todo lo que acababa de pasar y a su pesar recordó entonces algo que la había estado atormentando por varios días ya.

Todo había empezado e lunes con el asunto de la fachada. Manami jamás se imaginó un interrogatorio semejante. Antes de entrar a la clase E no era muy dada a tener muchas amigas, pero eventualmente todas las chicas de la clase habían llegado a llevarse bastante bien, por lo tanto el nivel de "girl talk" al que manami estaba acostumbrada no era nada en comparación de la avalancha de preguntas que enfrento ese día a la hora del almuerzo.

La historia que había planeado con karma era sencilla, la idea era que las chicas no se fascinaran demasiado. En la historia de manami, ella y karma se encontraban con frecuencia en la biblioteca pública después de clase, inicialmente por coincidencia. Eventualmente habían tomado la costumbre de comer algo en la tarde y hablar un poco. Hacia dos semanas karma le había preguntado a manami si quería salir con él, y eso era todo. Lo que manami no esperaba era que una historia tan relativamente común emocionara de tal forma a las chicas. No muchas tenían novio y todas hablaban de cuan romántico era enamorarse en una biblioteca. En algún punto manami había quedado reducida al margen de la conversación mientras todas construían variaciones sumamente fantasiosas de la historia.

La verdad era que manami veía tan felices a sus amigas que decidió no detenerlas, solo sonreía, hasta que hanano hizo aquella pregunta.

que es lo que más te gusta de él, manami chan?

La pregunta la había tomado por sorpresa, ella desvió la mirada mientras pensaba. Karma le había dicho que la clave de una buena mentira era mezclarla con algo de verdad, así no te delatabas a ti mismo al hablar, por eso intento recordar que era lo que más le agradaba de él, como amigo.

Su sonrisa – dijo ella finalmente mientras su rostro mostraba timidez, todas las chicas parecieron confundidas en ese momento, al parecer ninguna encontraba aquella sonrisa llena de malicia particularmente encantadora– él tiene una sonrisa muy dulce a veces y una risa muy franca- continuo intentando explicarse- es en realidad muy buena persona y es alguien en quien puedes confiar ademas, aunque se preocupa mucho por mí, sé que cree en mí. cuando estoy cerca de él me da valor y es alguien muy honesto, así que no tengo miedo de que me mienta o me lastime, además me agrada mucho su compañía y…

En algún punto manami había empezado a enumerar todo esto con sus manos, pero se detuvo en seco cuando noto que todas las chicas guardaban silencio, todas la observaban asombradas y de repente ella se sintió intimidada, dejando su frase en el aire.

En serio estas enamorada de él, manami chan – dijo yukiko finalmente – que buena suerte

Un sonrojo aún más fuerte apareció en las mejillas de manami y ella simplemente asintió de forma mecánica. La conversación había seguido según lo planeado después de eso, las clásicas preguntas y las clásicas respuestas. Pero esa tarde mientras se dirigía al bosque manami no había podido evitar una pequeña sensación de incertidumbre al preguntarse qué tanto de la realidad había tomado para hacer su historia.

Desde entonces esta pregunta la había atormentado incansablemente, hasta que llena de asombro al observarlo en ese momento había obtenido la respuesta, la verdad la había golpeado casi con la fuerza de un martillo y la había dejado sin habla. Le gustaba, okuda manami se había enamorado de akabane karma.


espero que hayan disfrutado de este capitulo, salio un poco mas largo de lo usual pero espero que les haya gustado. n-n