NO ME DEJES DESPERTAR SOLO

Host Club Fanfic

Por: Lucy Ayanami Langley Tasuka


Disclaimer: Todos los personajes utilizados aquí no me pertenecen, son propiedad de Bisco Hattori, esto es solo un fanfic, una idea proporcionada y patrocinada por mi loca mente.

Caution: Este Fanfic tiene temática 100% yaoi, ósea amor entre chavos, ósea 2 chicos guapos tocándose el uno al otro *¬* sino te gusta este tipo de lectura mejor ni entres y ni critiques todo esto es arte aunque les cueste creerlo, recomiendo este escrito para mayores de 18 años ya que habrá escenas subidas de tono, bueno tal vez solo una pero de todas formas quedan advertidos por igual


C A P I T U L O 9

La incertidumbre en aquel avión era mortífera, ya no podía espera a llegar, su impaciente corazón no dejaba de molestarlo, quería llegar ya, quería verlo, saber que él estuviera bien, -Por favor quiero verte ya… Kaoru- y apretando su camisa con una de sus manos a la altura de su corazón un joven de ojos dorados y castaña cabellera con señas de preocupación esperaba impaciente su llegada a Japón.

En la mansión Hitachiin solo había penumbras, un doctor salió de la habitación de Kaoru con un semblante serio, este se paró a hablar con Kyouya, los demás hosts esperaban escucharlo también pero sus pocos ánimos se esfumaban al ver los ademanes negativos del Doctor, Kyouya le agradeció con una inclinación y acercándose a sus compañeros les dio la grave noticia, ¡Kaoru está al borde de la muerte!, al parecer su espera descuidada ocasiono que este se enfermara de pulmonía, Haruhi estaba desesperada, quería hacer algo, pero trataba de tranquilizarse, todos los host estaban igual. Pasadas algunas horas la gran puerta de la mansión se abrió y de ella entro un recién arribado gemelo, el cual sin más subió los largos escalones y llegando a las habitaciones se percato de que sus amigos se encontraban ahí con aires de tristeza, todos se sorprendieron al verlo, Hikaru presintió lo peor y sin saludar pregunto rápidamente por el paradero de Kaoru, Haruhi quiso tranquilizarlo pero Kyouya tomo la iniciativa –El está en su habitación, pero está demasiado enfermo de pulmonía, parece ser que descuido su salud y junto a una gran depresión cayó enfermo, sino despierta hoy con el medicamento el podría mo…- y sin permitirle terminar Hikaru entro estrepitosamente en la habitación, ahí se encontraba su gemelo, yacía en la gran cama, su semblante era pacifico pero con algo de pesadez, Hikaru golpeo la pared –¡El… él enfermó por mi culpa!- el ánimo de Hikaru decayó mas, los hosts trataron de calmarlo, pero este les cerró la puerta de la habitación, quería estar solo, con él, sin nadie más… los demás host ya no insistieron prefirieron esperar, aunque Kyouya los persuadió de que estuvieran atentos, -Aunque parezca tarde, es el momento de dejarlo solo con él, no se preocupen, el no hará nada que dañe mas a Kaoru, tal vez, esto es lo que necesitaba Kaoru y a su vez él también… un milagro- afirmo sonriente un joven de rubia cabellera al que todos llamaban King, aquellas palabras tranquilizaron los ánimos de los host, los cuales aceptaron aquella opinión.

En la habitación… el joven gemelo sentía como su corazón y mas su alma se desquebrajaba en miles de partes para que nadie más pudiera juntarlas y reconstruirlas, sus mente agobiada y sus cansadas rodillas se doblaban solas "sin ti… yo ya no valgo nada, sin ti… ya nunca más estaré completo… eres mi conciencia, mi ángel, el espejo en el que me ocultaba para no mostrar aquella personalidad que tu amabas", sin más cayó al suelo ya humedecido de cálidas e impacientes lagrimas, y como castigo sus puños cayeron al suelo, como si estos justificaran su propia culpabilidad a otro ser inanimado.

La noche transcurría, los debilitados y cansados parpados a cada minuto pesaban mas y mas, el haber llorado tanto sin poder solucionar algo que al parecer parecía inevitable, hicieron que el joven sobreexplotara mas su pobre cerebro, parecía que la muerte no solo rozaría una parte de su alma, sino que se la llevaría toda y se quedaría solo…. Sin nadie en la inmensidad del mundo.

-Kaoru…- susurró casi en silencio el desolado gemelo, -Por favor… despierta- unas lagrimas traicioneras a su propia autoestima brotaban de sus desesperados ojos chispeantes aun de una pequeña luz, a la que algunos llaman esperanza, -por favor, solo te pido que despiertes, no me importa si me destierras de tu lado para ya no saber nada de mi, o no poder sin siquiera ser un remplazo temporal de ella, lo único que quiero ver es tu sonrisa, solo una vez más, no me la niegues, aunque sea déjame escuchar tu voz ya sea de odio y decepción- ambas manos tomaron la fría mano del gemelo yaciente en la cama y sin más rozó sus húmedas mejillas con esta, añoraba aquellas caricias hermanas que lo hacían sentir feliz y protegido, ya que no conocía la caricia de una madre o de un padre, la única caricia familiar que estuvo desde su nacimiento fue la de Kaoru, sus pocas fuerzas ya lo abandonaban y poco a poco se que dormido, incado junto a la cama, como un tierno centinela, el cual no dejaba de tomar la mano del enfermo gemelo.

La fría mano comenzó a moverse poco a poco y unos cansados y dorados ojos se entreabrieron, con poca fuerza se movían, lentos, estudiando inconscientemente el lugar, -¿Dónde estoy?- susurro lentamente el gemelo -¿Qué ha pasado?- y tratando de llevarse su mano derecha al rostro, la sintió más pesada de lo normal, como si algo la amarrara a la cama para que no pudiera levantarla, e incorporándose un poco, observo como si de un fantasma se tratase, a su otra parte… dormida, vigilante e inconscientemente reviviendo aquella atadura que Kaoru creía perdida, y sin pedirlo, unas cálidas lagrimas salieron de sus escépticos ojos, ¡¿Estaba soñando, realmente era él?!, y sin importarle la debilidad de su cuerpo trato de incorporarse más, quería amarrar con su cuerpo aquella visión, no le importaba si al hacerlo se desvanecía entre sus brazos como una sombra al igual que en las tormentosas pesadillas que tenía cuando él se marcho, quería sentir su calor, respirar su aroma, su mente ya no razonaba, era desesperante poder gritar su nombre, gritar su necesidad por su cuerpo, su necesidad por recuperar su propia alma que vendió por orgullo, pero su enfermedad se lo impidió tirándolo una vez más en la cama, desesperado por tenerlo tan cerca y ni siquiera poderlo rozar, sus vanos esfuerzos hicieron inevitable derramar lagrimas desesperadas y con su otra mano trato de ocultar su desesperado rostro, gritaba de dolor, gritos que no eran capaces de ser escuchado por oídos humanos.

Entre sueños un cansado joven podía escuchar unos débiles sollozos y entre ellos claramente surgía una frase "¡Te necesito!", lentamente sus dorados ojos se entreabrieron y por simple inercia volteo a ver a donde se encontraba el rostro de su hermano gemelo Kaoru, sus dorados ojos se abrieron mas al ver aquella escena, y por propio impulso sus brazos rodearon a su incontrolable gemelo –Hi-Hikaru- tartamudeo el enfermo gemelo, -¡Por fin, ya estoy en casa!- exclamo feliz y aliviado el perdido gemelo, el cual no trato de contener las lagrimas de felicidad, la puerta de la habitación se abrió estrepitosamente, varios hosts entraron algo preocupados al escuchar ruidos, se sorprendieron al ver aquella conmovedora escena, -¡Kaoru despertó!- la alegría del lugar era inminente, el peor peligro ya había pasado, ya todo comenzaba a ser de nuevo una vez mas alegría y tranquilidad en los corazones de los host, que por primera vez ya no sabían qué hacer, Hikaru no dijo nada mas, los hosts decidieron marcharse para dejar descansar a Kaoru, Hikaru agradeció su preocupación al mismo tiempo que los acompañaba a la puerta principal de la mansión Hitachiin, Kyouya le pregunto a Hikaru sino quería alguna guardia en especial para que cuidaran a Kaoru mientras el descansaba un poco, pero Hikaru ya algo nervioso le agradeció el gesto y le dijo que no era necesario llegar a tal extremo –Además…- menciono Kaoru, los hosts callaron para escuchar lo que el recién llegado gemelo tenía que decir –yo soy el único que realmente puede conectarse a sus pensamientos y sentimientos que no demuestra a nadie, somos gemelos y ese es un lazo que nadie más comprenderá- la mirada de Hikaru demostraba sentimental tristeza, una mano se poso en su hombro –Aunque sea así, el lazo que tienes con todos nosotros, nadie más lo entenderá, así que sabemos que es el momento de dejarlos solos, siempre serán bienvenidos a la tercer sala de música- Hikru se sorprendió al escuchar aquella tranquilizante frase en voz de Tamaki, y al dirigir su mirada hacia sus demás compañeros observo que todos sonreían plácidamente, Hikaru entendió muchas cosas en ese momento, pero decidió callar todas sus ideas y resumirlas en una sola palabra –Gracias-.

Al marcharse sus compañeros, Hikaru decidió regresar a su antigua habitación donde lo esperaba su otro yo, "¿Y ahora?" pregunta resonante que se escucho en la mente del joven , aunque parecía que todo este embrollo terminaba con un final feliz, el sentía que no podía presentarse así sin más ante su hermano, pero ¿Qué podría decir?, decir… ¡Lo siento! ¿Sera suficiente?, y sin darse cuenta, sus pensamientos no le dejaron advertir que el ya se encontraba en la habitación, junto a la cama donde descansaba el otro gemelo, -Hikaru ¿En qué piensas?- Hikaru regreso a la realidad y con un rostro de espanto se alejo de la cama, dándole al mismo tiempo la espalda a su otro yo –¿Y-Ya te sientes mejor verdad?- una pregunta tímida salió de los labios gemelos, Kaoru entristeció su mirada, parecía que Hikaru aun lo odiaba, varios sentimientos fugaces llenaron su mente de preguntas sin respuesta, -Si, desde que desperté, el medicamento me está haciendo efecto más rápido, ya recupere la mayor parte de mis fuerzas- su voz era tranquila, fría en ciertas pausas, sus manos temblorosas de impotencia apretaban las sabanas, era desesperante, sus ojos se cerraban en cada reflexión de su mente…. Un gran e ingrato silencio inundo aquella alcoba, la desesperación de Hikaru era mortífera y abrumante "¿Por qué no me miras, será que te causo repulsión y asco, o estas decepcionado de la forma en que te trate y mi debilidad al perderte, al depender tanto de ti, que me hicieron enfermar hasta el punto de rozar a la misma muerte?... eres cruel… pero… es lo que merezco… yo, yo solo quería…", los pensamientos culpables de Kaoru no dejaban de agobiarlo pero una frase de Hikaru no le permitía terminar aquellas auto conclusiones, -Gomen, es mejor que te deje descansar, no me gustaría que tuvieras una decaída grave- menciono el serio gemelo, forzando una sonrisa al mismo tiempo que se dirigía a la puerta, parecía que sus acciones no eran otra cosa que una rápida y desesperada huida, -¿Por qué regresaste?- ¡por fin!, ¿la pregunta correcta?, Kaoru no quería que Hikaru se marchara, sentía que si en ese momento le permitía salir por esa puerta sería el fin definitivo, Hikaru solo se quedo de pie, inmóvil en el portal de la puerta, Kaoru impaciente dentro de sí, quería saber lo que su gemelo sentía pero aquella espalda aislaba toda posibilidad, una frase mas iba a ser expulsada de los labios de Kaoru pero su aun sobreviviente orgullo se lo impidió en el momento clave, sus dientes mordían su propio labio inferior "solo mírame, dime que me odias, así por lo menos sabré que sientes algo por mí, ya no me hagas sufrir este indomable y doloroso silencio, ya sé que jamás serás mío, pero… aunque sea regálame el sentimiento de tu odio, por lo menos saber que aun existo en tu vida…" como por inercia el joven enfermo escapo de sus reprochantes pensamientos al ver a la figura gemela junto a su cama, de pie, la mirada de Kaoru no quería alzarse, no deseaba descubrir la verdad en el mirar de Hikaru, ya que aunque el mintiera con palabras dulces, su mirada no lo haría, -Kaoru… ¿Qué es lo que quieres de mi?- pregunta fría y seca que resonó en los oídos de Kaoru, una risa nerviosa es lo único que pudo expresar el cuestionado gemelo, -Pe-pero que dices Hika…- una fría mano se poso en el mentón del nervioso joven, levantándolo lentamente hasta que su cobarde mirada colisiono con la del serio gemelo, -Ya me canse de jugar- menciono fríamente Hikaru y antes de escuchar alguna otra excusa que evadiera el tema, sus labios sellaron los del aun todavía nervioso joven, el cual no pudo evitar abrir más sus dorados ojos, ese sorpresivo acto hizo que el joven se quedara paralizado impidiendo corresponder aquel sentimiento, -¿Qué te pasa Kaoru?, ¿No era lo que tu deseabas?- susurró frio y reprochante del gemelo, un momento de shock, del cual al despertar rápidamente, como por inercia aventó a su otro yo lejos de él, -¡Claro que no… no así…no!- las lagrimas desesperadas que corrían sin cesar dificultaban el hablar del joven, al cual los estragos de la enfermedad ya no le molestaban, eran los estragos de sus sentimientos correspondidos a la fuerza, correspondidos falsamente, solo y tal vez para que él lo dejara sin compromiso alguno, sin remordimientos… la excusa perfecta para definitivamente romper ese lazo, Hikaru al contrario estaba sorprendido ante tal actitud -Kaoru- menciono bajo y lentamente el desconcertado gemelo, el cuerpo de Kaoru temblaba, ya no podía soportarlo más, era ahora o nunca, el sabia que lo que en ese momento dijera o hiciera, seria el final de todo, parecía que se enfrentaba a alguien desconocido para él, aquel lazo que se creó desde su nacimiento, ya no estaba presente en aquel momento, y antes de que el pudiese expresar alguna verdad, la disculpa de Hikaru resonó en los oídos de Kaoru –Perdóname… - un gran silencio inundo el lugar, -Sonara egoísta pero… sin ti no puedo caminar solo en esta vida… y por mi propia cobardía casi te pierdo para siempre, por eso… ¡NO PERMITIRE QUE SEAS DE ELLA!- los dorados ojos de Kaoru se abrieron mas y no tanto al escuchar aquella confesión sino al sentir la boca de gemela devorando desesperadamente la suya propia, la lengua de Hikaru era demasiado tenaz, no había espacio en su boca que no hubiese sido humedecida y acariciada por esta misma, Kaoru aun no podía entender muchas cosas, pero aquel beso tan ardiente y sorpresivo parecía que esclarecía muchas cosas, tal vez sus ya exasperados sentimientos le jugaban alguna otra mala pasada y sin más, ambas bocas se separaron milímetros una de la otra, solo para tomar un poco aliento por unos segundos, la mirada tímida de Kaoru, aun escapaba de la de Hikaru y súbitamente su boca era una vez más devorada en un beso, Kaoru temerosamente comenzó a corresponder esa salvaje caricia, su lengua saboreaba y acariciaba la de su hermano, y lentamente abrió sus parpados, hasta que ambas doradas miradas chocaron una con la otra, Kaoru se sorprendió al contemplar los ojos y la mirada de Hikaru que lo observaban, inundados de sentimientos pero a su vez vigilando cada gesto que él hacía, cuidándolo, procurándolo con una mirada que exponía, ternura, cobardía, amor y miles de sentimientos que Kaoru pudo entender, sus brazos por inercia propia, rodearon el cuello de su hermano con algo de miedo y tal vez con un poco de emoción, porque en ese fugaz instante, comenzó a comprender a su alma gemela una vez más, lentamente ambos gemelos se dejaron caer uno sobre el otro en aquella inmensa cama, Hikaru a su vez comenzó a bajar saboreando el cuello de Kaoru bajando por su pecho, acariciando con sus frías manos cada rincón de este, aquellas gélidas caricias hacían que el cálido cuerpo de Kaoru se estremeciera cada vez mas, Hikaru saboreaba cada pezón gemelo chupándolos y mordiéndolos, al principio levemente y continuamente más fuerte, haciendo que su hermano volviera a deleitarlo con aquella hermosa melodía de sus gemidos entrecortados y un poco contenidos, Hikaru levanto su mirada un instante, para apreciar rápidamente el rostro excitado de su gemelo, el cual, mordía su mano empuñada tratando de silenciar aquella tímida excitación, y poco a poco, saboreando aquella pálida piel con su lengua, bajando cada vez más, saboreando el torso hasta llegar a su ombligo, las manos de Hikaru iban mas adelantadas, ya que estas se habían introducido dentro de los pants que vestía el joven enfermo, acariciando su piernas, jugando con sus caricias hasta tocar su suave trasero, -Hikaru- susurro entre pequeños gemidos el excitado gemelo, Hikaru bajo mas al igual que sus manos, las cuales deslizaron lentamente el pants hacia abajo hasta despojarlos completamente del cuerpo de su otro yo, la figura desnuda de Kaoru era hermosa, y más hermoso fue cuando Hikaru apago las luces dejando las cortinas abiertas del gran ventanal para que la luminosidad de aquella gran luna llena entrara por la ventana y acariciara aquella blanquecina piel, haciéndola relucir como el tesoro más grande que pudiese existir en el mundo, Kaoru a su vez se sonrojo e intimidó, la mirada de Hikaru era demasiado diferente, era decidida, lasciva… parecía que el más ferviente deseo del gemelo por fin se haría realidad, si era un sentimiento real o no, eso ya no importaba, si Hikaru iba a mostrar misericordia haciéndolo aunque fuese solo por esa vez suyo, el no se opondría y se entregaría completamente a él, rápidamente Hikaru volvió a retomar aquellas caricias un poco salvajes pero dulces a su vez, y poco a poco llego hasta donde se encontraba el miembro cada vez mas excitado del gemelo y apenas rozándolo un poco con sus labios pudo sentir como el cuerpo de Kaoru comenzó temblar estrepitosamente, -¿Te encuentras bien Kaoru?- aquella pregunta tranquilizo al primerizo gemelo, ya que no sonaba fría, era más bien una pregunta dulce, llena de preocupación, Hikaru subió hasta donde el rostro gemelo se encontraba y colisionándose una vez más ambas miradas, Kaoru solo asintió con su cabeza, Hikaru se monto encima de su gemelo en una pose demasiado sensual, y con una lasciva mirada dirigida hacia su otro yo comenzó a desabrochar su camisa de mangas largas adornada con holanes, Kaoru se sorprendía cada vez más ante los actos de su gemelo, y antes de formular comentario alguno, los dedos de su otro yo habían sido introducidos dentro de su boca, Kaoru los saboreaba, lamiéndolos con gran pasión y dando excitantes mordidas, Hikaru se excitaba cada vez más ante tales actos, inmediatamente volvió a extinguir el aliento gemelo con su boca, ahora era más ardiente, Kaoru se perdía ante tal excitación, su hermano era todo un as en esto de besar, su lengua era desgarradoramente deliciosa y salvaje, desesperado, Hikaru se separo y bajando un poco más rápido, lamio el miembro gemelo, y lentamente metiéndolo a su boca, con movimientos lentos saboreaba y disfruta aquel extraño y dulce sabor, al mismo tiempo que los gemidos más fuertes y frecuentes de su hermano se dejaban escuchar en aquella habitación, Hikaru, dentro de sí mismo sentía alegría, ya que su hermano no lo rechazaba, aunque dentro de él aun había algo de incertidumbre, ya que entre sus caricias presentía algo de miedo en el ser de su hermano, y sin mas comenzó ha hacer movimientos cada vez mas rápidos, metiendo y sacando aquél dulce miembro de su boca, lamiéndolo, mordisqueándolo, devorándolo como la ambrosia mas deliciosa y única, la mano derecha de Hikaru comenzó a masajear los suaves testículos de Kaoru y sacando aquel miembro cada vez mas y mas duro de excitación de su boca, comenzó a lamerlo y bajando mas comenzó a chupetear aquellas suaves bolsas al igual que daba algunas excitantes mordidas –Ahhh… Ahhh…. Hi… ahhh…Hikaru… yo… yo…ahhh-, -No tienes porque contenerte, nadie más sabe cuán cuanto lo deseo, igual que tu- respondió el gemelo ante las palabras entre cortadas por los gemidos de su otro yo, simultáneamente con sus manos masajeaba el completo miembro, y volviéndolo a introducir en su boca, lo mordisqueo haciendo que Kaoru arqueara mas su espalda, sus manos empuñadas entre las sabanas y su estimulado cuerpo olvidaba su miedo y se entregaba ante tal placer, podía sentir cada vez mas como su miembro estaba a punto de derretirse, pero sabía que si se contenía su hermano se enfadaría con él, un grito de satisfacción resonó en la gran habitación y un cálido y blanquecino liquido salpico el rostro de Hikaru, la respiración de Kaoru era agitada, sus brazos cruzados sobre su rostro trataban de ocultar su expresión cohibida, y retirándolas lentamente de este, pudo observar como Hikaru limpio un poco del semen de su rostro con sus dedos, los cuales lambio y con una lasciva sonrisa solo expreso –Eres delicioso Kaoru-, Kaoru se súper enrojeció, aquel acto era más de lo que él podía soportar, no podía creer que la persona que estaba ante él era su indeciso gemelo, -¿Lo hiciste con alguien más en Norteamérica?- pregunto temerosamente el aun excitado gemelo, -¿Qué… no me digas que estas celoso Kaoru?- pregunto maliciosamente el gemelo al mismo tiempo que se volvía a montar sobre su mellizo hasta que ambos rostros estaban cerca uno del otro, el rostro de Hikaru ya era el mismo, ya no mostraba frialdad ni molestia alguna, pareciera que el acto anterior hubiese borrado toda huella de dolor y tormento, Kaoru aparto su mirada, sus mejillas enrojecidas dejaba al descubierto su tierna inocencia, -Baka- respondió ante tales cuestionantes el nervioso gemelo, Hikaru sonrió traviesamente y sorpresivamente beso cariñosamente la frente de su hermano que descansaba en la inmensa cama, la mirada de Kaoru se torno triste, Hikaru pudo leer aquella mirada –son muchas emociones por hoy es mejor que descanses- y a punto de ponerse en pie, los brazos de Kaoru lo detuvieron, ambas miradas volvieron a colisionar, una mirada desesperada por no ser abandonada una vez más escurría encima del ser de Hikaru –No… no me dejes despertar solo- Hikaru se sorprendió al escuchar aquella frase llena de necesidad por él, y con una sensitiva mirada besó a su hermano delicadamente, aquella frase y aquel beso por fin lo decían todo, después de unos instantes, ambas bocas se separaron, -¿Estás seguro Kaoru?- pregunto procurante el gemelo, el otro solo sonrió, Hikaru volvió a encender la llama de aquellos besos, todos eran incontenibles, insaciables, eran una droga total, Kaoru se sentía soñar, por fin se entregaría completamente a su alma gemela, y esta a su vez, lo tomaría por amor y no por odio o venganza o cualquier tormentoso sentimiento, Hikaru no paraba de degustar aquella blanquecina piel, deseaba que aquella noche fuera eterna, y cumpliendo el deseo de ambos, levanto a Kaoru hasta que este quedo incado en alto enfrente de él, comenzó a besa su suave pecho, las manos de Hikaru acariciaban la espalda gemela, bajándolas hasta el suave trasero de su otro yo comenzó a juguetear con su dedo entre las nalgas de Kaoru, sus dedos busqueteaban aquel pequeño y virginal agujero, Kaoru se sentía extrañado, temeroso a la vez, pero al rozar su lengua con la de Hikaru, esos miedos desaparecían, Hikaru tomo otra iniciativa al ver que Kaoru estaba completamente extasiado, cuidadosamente lo guio hasta que este se pusiera en cuatro en frente de él, Kaoru se sentía apenado y avergonzado, nunca había hecho algo así antes, aunque eran gemelos los dos tenían su propia privacidad, Hikaru no quiso entrar inmediatamente en Kaoru, decidió primero prepararlo para no lastimarlo demasiado, en ese rápido instante Kaoru no podía prever lo que haría primero su hermano, su nerviosismo crecía cada vez más, sintió las gélidas caricias provenientes de las manos gemelas en su trasero, y como estas se posaban en cada nalga separándolas lentamente una de la otra dejando al descubierto aquel virginal agujero, -¡ que es lo… Ahhhh!- el mellizo no pudo terminar aquella frase ya que la lengua de Hikaru jugueteando en aquel agujero, ocasionaba varios gemidos de sublime placer, la cálida lengua se introducía en aquella pequeña cavidad, y acomodándose más con la otra mano masajeaba los suaves testículos del joven, a Kaoru le enloquecían todas aquellas acciones, sentía que iba a explotar una vez mas pero antes de que eso sucediese, Hikaru se detuvo y postrándose encima del incontenible gemelo susurro en su oído -¿Estás listo Kaoru?- Kaoru entrecortada voz le pidió a su gemelo que lo hiciera, Hikaru sonrió y tomando su propio miembro comenzó a juguetear la punta de este con el agujero tembloroso y humedecido de Kaoru, y lentamente comenzó a introducirlo hasta que dio una embestida completa con la cual entro completamente en el interior de Kaoru, este a su vez dio un grito, la respiración de Hikaru era agitada, los ojos de Kaoru dejaron chispear algunas lagrimas por aquella embestida, -Comenzare a moverme, solo relájate- exclamo Hikaru gentilmente, Kaoru solo asintió con su cabeza, y poco a poco el gemelo comenzó a moverse dentro del gemelo, al principio con demasiado tacto para que el cuerpo de Kaoru se acostumbrara al suyo, era un poco doloroso aquel acto para Kaoru al principio, pero las embestidas, poco a poco iban aumentando en fuerza y rapidez, podía sentir el miembro de Hikaru entrar y salir en parte, de él, podía sentir como se movía y se excitaba al mismo tiempo, el cuerpo de Kaoru comenzó a moverse en sincronía de aquellas deliciosas embestidas, sus manos apretaban las blancas sabanas, Kaoru no podía callar tanto placer y comenzó a gemir, y entre estos le pedía a Hikaru que lo embistiera más fuerte y más profundo, Hikaru no renegaba, hacia todo lo que su otro yo le pedía, sus dedos apretaban las caderas gemelas mas y mas fuerte, Hikaru también se excitaba al sentir como el interior de Kaoru era tan estrecho y cálido, como también se contraía aceptando su miembro, excitándolo a la vez, -Kaoru- dijo este, estimulado en sus palabras apegando su pecho a la espalda gemela, aquella sinfonía conjunta de gemidos era hermosa y única, y tratando de que ese acto fuera aun mas inolvidable, una de las manos de Hikaru comenzó a masajear el miembro gemelo al principio lento pero después al mismo ritmo que las embestidas que daba gustoso a su hermano, Kaoru podía escuchar los gemidos de su hermano al igual que su cálido aliento rozaba su cuello y oídos, -Hikaru… si haces… yo… ahhh… voy… a… más rápido-, -Terminemos juntos Kaoru- y al decir esto Hikaru dejo caer su espalda sobre la inmensa cama, dejando a Kaoru encima de él, empalado a su miembro, y sin perder más tiempo Kaoru comenzó a moverse de arriba hacia abajo, Hikaru quería llegar ya, pero al sentir como su hermano disfrutaba auto empalarse con su miembro, decidió aguantar aun mas, Kaoru quería llegar ya y al entender esto, su hermano se irguió hasta quedar sentado, deteniendo momentáneamente los apasionantes movimientos gemelos, girándolo hasta que los dos quedaran de frente, los bazos de Kaoru rodearon una vez más el cuello gemelo, Hikaru a su vez dio unas embestidas las cuales hicieron que Kaoru continuara auto empalandose a su miembro, Hikaru mordisqueaba y disfrutaba los duros pezones de su mellizo, su cuerpo no podía negar tanta excitación, los gemidos se convirtieron en gritos de placer, el nombre de ambos resonaba en aquellas paredes, ambos se sincronizaban cada vez mas hasta que ambas espalda se arquearon de placer Kaoru corriéndose sobre el pecho de Hikaru y este a su vez dentro de Kaoru.

Los rayos de luz matutina entraban por el gran ventanal, cálidos, rozaban la blanquecina piel de un joven, el cual comenzó a abrir sus dorados ojos, aun soñoliento, trataba de asimilar el lugar donde se encontraba, quizo levantarse, pero unos cálidos brazos se lo impidieron y al girar su mirada, pudo percatarse que su alma gemela estaba junto a él, abrazándolo, después de aquella maravillosa noche, y sin pensarlo, beso dulcemente los labios gemelos, otros ojos dorados se entreabrieron al sentir aquella caricia matutina, sin retraerse contesto al igual, "toc toc toc" se escucho el tocar a la puerta de la habitación, -Señoritos el desayuno está servido- unas voces gemelas conocidas se escuchaban detrás de esta, los gemelos como de costumbre contestaron que ya iban, -Kaoru ¿Realmente te sientes bien como para asistir a la escuela?- pregunto preocupado el gemelo, -Claro, ayer obtuve la mejor medicina, además tenemos mucho, mucho trabajo rezagado en el club- respondió con una reluciente sonrisa el ya recuperado gemelo, Hikaru se sonrojo ya que entendía cada palabra que mencionaba su hermano.

Los alumnos y las alumnos del instituto Ouran estaban sorprendidos al ver llegar a ambos gemelos una vez más juntos, muchos cuchicheos y comentarios se escuchaban alrededor de ellos, y llegando a su aula, los dos abrieron la puerta, ahí encontraron a Haruhi leyendo como de costumbre algún libro de la biblioteca, Haruhi solo sonrió al ver a sus compañeros entrar juntos como siempre, todo parecía transcurrir normal. Ya en el host club todos daban la bienvenida a los gemelos que una vez más estaban juntos y ya nadie daba importancia a los sucesos anteriores, todo era alegría y diversión, terminando ya las actividades, Haruhi estaba platicando con Kaoru esta le preguntaba si no se había sentido mal en el día y que si se había tomado sus medicamentos, Kaoru sonreía ante las interrogantes de su compañera, Hikaru observaba la escena y no le agradaba, los ojos de Kaoru se abrieron mas al sentir los bazos gemelos rodeándole por la espalda y recargando su cabeza en el hombro de Kaoru –Gomen Haruhi, pero el es mío- Kaoru se sorprendió al escuchar aquella frase, Haruhi a su vez inclino su cabeza –¿A qué te refieres Hikaru?-, -Que no me importa lo que paso aquella noche, Kaoru es solo mío- volvió a repetir el gemelo con su gesto pícaro, -Aaaah! Te refieres a ese noche, yo que recuerda no paso nada, en si me quede dormida porque fuimos a comer mariscos y me enferme y Kaoru me dio algunas medicinas- Hikaru no podía creer lo que escuchaba y miro molesto a su mellizo el cual daba señas de nerviosismo –¿Que si no te lo dije? Jejejeje ¿Que gracioso no?- Haruhi al ver tal escena decidió marcharse a su casa y dejarles terminar el trabajo de limpieza a los gemelos, Hikaru trato de detenerla para pedir una explicación mas veras, pero Haruhi era demasiado ágil para escapar, Kaoru sonrió nerviosamente y antes de que su gemelo comenzara a alegar, este lo beso apasionadamente, Hikaru respondió aquel tierno beso, -Realmente no paso nada entre ella y yo, tú fuiste el primero- Hikaru se sonrojó al escuchar aquella confesión –Hikaru ay que apresurarnos a terminar, quiero llegar temprano a la mansión- Hikaru jalo del brazo a Kaoru hasta que ambos cuerpos se friccionaban entre sí, -Que importa, aun tenemos todo el tiempo del mundo- menciono lascivamente Hikaru al mismo tiempo que besaba apasionadamente la boca de Kaoru.

FIN