=Buffy, The Vampire Slayer=
Disclaimer: No me pertenece ninguno de los personajes de Buffy ni de Ángel…. Ellos les pertenecen al gran Dios Joss Whedom que todos adoramos XD.
A/N: ok, esta vez no les puse todas las advertencias, pero ya saben como está la cosa, no? Bueno, me he tardado un poco en actualizar pero le aseguro que tengo una excusa muy buena, lo juro!!!!! n_n Ok, ya les dejo leer mi historia y no olviden comentarla, díganme si les gusta y si no, ok?
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(9º "Aliméntate de mí")
"Tu esencia puede ser antigua, pero tienes el cuerpo de una niña." Spike dijo con una sonrisa presuntuosa, tratando de alegrar su humor.
"Tengo casi 16, ¿sabes?" Dawn repuso automáticamente, ignorando el hecho de que técnicamente no había estado en forma humana por todo ese tiempo.
"¿Dieciséis, dices? Si fuera humano, me habrían encerrado por estar en una posición tan comprometedora con alguien tan joven." Spike repuso con un guiño.
"Dieciséis no es ser tan joven." Dawn protestó. "Eso es suficiente para casarse en algunos lugares."
"Bueno amor, no soy realmente de la clase de tipos que se casan. Soy más del tipo soltero, siendo un vampiro y todo eso. Iglesias y sacerdotes tienden a rozarme de mal modo, si sabes a que me refiero. Pero el lado positivo de todo eso es que no tengo mucho problema corrompiendo a impresionables cosas jóvenes como tú… siempre y cuando la situación no termine conmigo enfrentándome a una estaca en las manos de tu hermana o esa tal Faith, ahora que ella está a cargo."
Dawn se había estado relajando bajo el encanto de Spike, pero a la mención de su hermana, una nueva serie de miedos entraron a su mente. Después de todo, Spike había estado acosando a su hermana desde hace ya varios meses.
"¿Soy más linda que Buffy?" soltó bruscamente, inmediatamente refunfuñando cuando se dio cuenta de cuán inmadura había sondado esa pregunta. En cuanto a su "antigua esencia" prestándole algo de madurez.
Spike levantó su ceja como si fuera a decir, ¿Existe un modo correcto de contestar eso? pero Dawn sólo mordió su labio con una mirada nerviosa en su rostro, así que Spike tomó una gran inhalación y trató de responder de un modo que no causara que ella se volviera un mar de lágrimas de nuevo.
"Eres diferente que Buffy, gatita. Ella es acero y fuego. Tú eres inocencia y luz. Pura ambrosía. Me las imagino a ambas en diferentes modos, supongo. Aunque tu tienes el bono extra de no golpearme en la cara cada vez que te toco."
"¿A que te refieres con que nos imaginas de diferentes formas? ¿Cómo nos imaginas?"
Spike la miro fijamente por unos momentos, al parecer no lo dejaría escaparse de esta tan fácil. Pensó por un momento y luego aclaro su garganta, acomodándose en el sillón para ponerse más cómodo y acomodando a Dawn sobre él al hacerlo.
"Está bien, gatita, te lo diré. El Sol es fuerte… me consumiría en una eterna llama, me haría arder de adentro hacia fuera con solo una mirada." Hizo una pausa para ver el rostro confuso de Dawn, que no parecía saber que tenía que ver el sol en todo esto, y luego continuó. "Pero la Luna es misteriosa… oscura y sin embargo pura, una rara belleza que está siempre ahí para verla, pero que a veces se siente opacada por el gran Sol." Volvió a hacer una pausa esperando que Dawn ya supiera a que se refería, pero ella no parecía tener ni una pista. "El Sol me prendería fuego hasta que no quedara nada de mi más que cenizas y me desvaneciera para siempre." Dawn no entendía nada del asunto, pero el modo en como Spike hablaba la había hecho relajarse de nuevo. No había duda de sus dotes como poeta que había logrado refinar en todos sus años de vampiro "Pero la Luna es mi diosa oscura que pone un buen rayo de luz en la oscuridad en la que debo vivir. Buffy era el Sol, la llama. Pero tú, Dawn… tú eres la Luna, mi resplandor en la oscuridad."
Dawn sonrió de las palabras de Spike, una gran simpatía la llenó al darse cuenta de que él realmente parecía preocuparse por ella en el modo en que ella era. Su paciencia y aceptación por todo lo que había pasado era como un bálsamo, calmando sus miedos y dudas.
"¿Aun quieres comer de mí?" preguntó nerviosamente.
Spike agarró la barbilla de la chica rudamente, dejando a su lado demoníaco salir esta vez completamente. "Mírame, Bomboncito. ¿Ves esto? Soy un vampiro. No tengo problema aprovechándome de una chica de 15 años. De hecho, he probado más jóvenes. Incluso con este chip podría dejarte seca… ya estás toda abierta y lista para succionar. ¿Estás segura que estás lista para dejar entrar a este lobo malvado? Porque sabes muy bien que estoy hambriento de ti, y no sé si podría ser capaz de detenerme de nuevo si tú repentinamente tienes otro ataque de conciencia."
Dawn pasó su uña sobre la cortada, quitando la capa protectora que se había formado cuando la sangre se coaguló. Con esto, sangre fresca salió a la superficie.
"Confío en ti, Spike. ¿Por favor? Yo… quiero esto."
El no pudo soportarlo más. Él había hecho lo honorable y advertirle sobre en que se estaba metiendo pero la chiquilla estaba literalmente rogando por ello. Y Spike ciertamente no era quien para negarse sangre fresca cuando se le estaba siendo ofrecida… especialmente cuando era ofrecida por una hermosa, y joven criatura como esta. Con lentitud deliberada, Spike empujó a Dawn abajo en el sofá hasta que ella estaba acostada sobre su espalda. Arrastrándose sobre ella, tomó su brazo y lo acercó a su boca, lamiendo gentilmente de su muñeca.
Dawn jadeó en cuanto sintió la fría lengua del vampiro posada sobre sus heridas. Un ligero hormigueo comienza a deslizarse por todas partes su piel mientras su cuerpo responde al toque del vampiro platinado. Trataba de mantener sus pensamientos tranquilos, como es propio de alguien antiguo y poderoso, pero no se podía engañar. Su adolescente interior estaba traicionándola con el deleite. Tenía a un vampiro sexy alimentándose de ella, después de todo. ¡Un vampiro sexy con el que ella ha estado encaprichada desde hace mucho tiempo! Y con ese hecho firme en su mente, Dawn decidió que talvez crecer en la boca del infierno no seria tan malo después de todo.
"Aliméntate de mí."
Estas fueron las palabras que Spike pensó que nunca escucharía de ninguna de las chicas Summers. Seguro, él puede haber estado desolado por la rubia de las dos hermanas, pero Dawn era justo tan misteriosa como su hermana mayor. Ellas dos tienen un extraño modo de hacer lo más inesperado, dejándolo sin palabras.
Debe haber sido el chip, o talvez una visión de un enflaquecido Spike, (elegantemente ajustándose dentro de una chica confundida), que lo hizo tratar de convencer a Dawn que ofrecer su sangre vital a un desalmado y hambriento vampiro quizás no era la decisión mas sabía que pudiera haber hecho. Entonces ella se le lanzó por una vuelta de nuevo. En lugar de hacer todo lo de los ojos llorosos y huir lejos, ella utilizó su uña para reabrir su herida. Para él, eso era tan erótico como una amante abriendo sus piernas. La intención era la misma. Gritaba: "Vamos, entra."
Spike no necesitaba más convencimiento. Le tomó todas sus fuerzas no vaciarla entonces y ahí. Con o sin chip, ella estaba rogando por ello. Esa es la razón por la que el chip estaba inactivo, ¿cierto? Ciertamente él no quería herirla. El tenía pensado hacerla gritar en una forma enteramente diferente. Él sabia por muchos años de experiencia de primera mano, ambos dando y recibiendo, que un beso de vampiro podía ser tanto brutal como erótico. Para ella, lo haría placentero. Después de todo, no todos los días un inocente se abre una vena por ti.
Lentamente él condució su boca a su brazo. Primero, lentamente lamió su camino hacia la muñeca de la chica, su lengua que trazando las muescas que el cuchillo había dejado en su paso. Entonces él tomo la mano de la chica y la limpió, succionando hasta la última gota de sangre que había salido mientras ellos hablaban. Podía sentirla reaccionando a su toque. Sus ojos estaban cerrados, y su cabeza estaba inclinada hacia atrás con su boca entreabierta. Indudablemente la gatita nunca ha tenido siquiera a un hombre tocándola, mucho menos hablar de que asolara su cuerpo con su boca. Spike tomó gran placer con la idea de que él era el primero en explorar este territorio no corrompido. Y Dawn ciertamente no parecía tener ninguna queja.
Dawn estaba más allá de quejas o preocupaciones. Ella estaba tan abrumada por las sensaciones que estaba experimentando que no sabia que hacer. Ella podía sentir la lengua del vampiro contra su brazo, limpiando sus heridas y bebiendo con la lengua toda la sangre. Y aunque su lengua estaba fría, ella sintió calor por todas partes. Nunca se había sentido tan preciosa o deseada, nunca se había sentido tan viva. Y eso era lo que necesitaba… sentirse viva. Sentirse como un humano con respuestas humanas, no una Llave mística que fue usada en una batalla de los dioses. Spike la estaba tocando, necesitando. Su sangre estaba ayudándolo a mantenerse vivo, y en alguna parte en su interior, sintió una gran satisfacción de eso. Pero los únicos pensamientos que pudo reunir fueron: "no pares… por favor… ¡por favor, no te detengas!" no es que haya dicho ninguno de esto en voz alta sin embargo. Sólo pequeños suspiros lograron escapar de sus labios mientras intentaba lo mejor que podía mantener cierto sentido del decoro.
Spike succionó el brazo de Dawn hasta que ya no hubo más sangre sobre la piel. Hasta que fue de nuevo un brazo blanco lechoso con sólo unas varias líneas rojas desfigurando la superficie. El flujo de sangre se detuvo con forme las heridas comenzaron a formar una capa protectora una vez más. Lentamente, él continuó esparciendo húmedos besos en el brazo de la chica, ya no alimentándose, simplemente adorando a la fuente de sangre con su boca. Su sed estaba lejos de apagarse, y el corazón agitado de la chica indicaba que ella estaba disfrutándolo completamente, pero él no se quería arriesgar tomando demasiado. Ella era una pequeña niña y sólo tenía un tanto para ofrecer antes de que la pérdida de sangre comenzara a cobrar el pasaje. El deseo por futuras comidas le ayudó a mantener su siempre-presente sed en control.
Sin embargo, si su auto impuesta restricción iba a durar más, Spike sabía que tenía que poner cierta distancia entre él y la temblorosa chica debajo de él. Era evidente que ella no iba a ponerle alto a las festividades en ningún momento cercano.
De mala gana, Spike se forzó a levantarse. Cuando Dawn dejó salir un gimoteo en protesta, Spike dijo temblorosamente…
"Me parece que ambos tenemos suficiente para una tarde, ¿no lo crees? No queremos sobrepasarnos en la primera cita."
Dawn miró a spike con unos ojos soñadores y tomó su mano, jalándolo de vuelta a su lado.
"No me dejes Spike. Tú… me haces sentir mejor. No quiero que pares."
"Bomboncito, si no me detengo pronto, no tendrás una gota de sangre que quede a tu nombre." A pesar de sus protestas, él no pudo hacer nada más que inclinarse sobre ella de nuevo. Sosteniéndose con un brazo, gentilmente tomó la muñeca de la chica de nuevo. Talvez algunos sorbos más no lastimarían a nadie.
"No, Spike."
La ceja de Spike se levantó en confusión, pero él inmediatamente detuvo el progreso.
"Ammm, amor. Estas enviando algunas señales mezcladas por aquí. Me temo que no hablo adolescente, ¿así que porque no me dices… qué es lo que quieres?"
Dawn acopó la cara de Spike en su mano, tratando de reunir el coraje para pedir lo que verdaderamente deseaba. Quería que él hiciera más que atrapar algunas cuantas gotas desobedientes de sus auto-inflingidas heridas. Quería sentir sus dientes en su piel… quería que él en realidad se alimentara. Mordiendo su labio nerviosamente, inclino su cabeza a un lado.
"Aquí… quiero que me muerdas aquí."
Él gimió a sus palabras mientras una nueva ola de hambre fluía sobre él. Ella tenia sus ojos cerrados y un expectante gesto en su rostro, como un pequeño cordero a la carnicería, y el demonio de Spike rugió dentro de el. "¡DÉJALA SECA! Era su orden. En alguna parte en el interior de su mente, imágenes de sujetos volviéndose polvo estaban flotando al rededor, pero Spike no estaba protestando. Si la chiquilla lo deseaba tanto, ¿quien era él para negárselo?
Spike puso un beso sobre su punto de pulso y deliberadamente dejó que sus colmillos rozaran el cuello de la niña. Podía sentir su pequeño cuerpo arqueándose bajo su abrazo mientras sus uñas se enterraban en su espalda, y fue sacudido un poco por el grado de su deseo. La mayoría de las personas estarían un poco más asustados cuando se enfrentaran con la idea de que realmente les succionaran su sangre vital. Sin embargo, ella ciertamente no iba a quejarse. Eso le hizo preguntarse, cuán lejos iría Dawn para cumplir esta fantasía suya.
Mordisqueó suavemente el cuello de la chica otra vez, expresando con una sonrisa por los sonidos parecidos a maullidos que Dawn estaba haciendo.
"Gatita estoy conmovido. Enserio. Pero tengo este chip en mi cabeza. Si no lo supiera mejor, diría que a esta cosa le encanta llenar mi cerebro con esos destellos de electricidad. Si realmente quieres esto, tendrás que hacer algo por mí."
Los ojos expectantes de Dawn miraron dentro de los ojos dorados de Spike. Ella le dio su mirada de "Soy mas valiente de lo que crees" y osadamente dijo…
"Quiero esto, Spike. Estoy segura de eso. ¿Qué tengo que hacer?"
Una mirada absolutamente malvada se dibujó sobre la cara del vampiro.
"Suplícame, gatita."
Spike le sonrió a la pequeña niña con una mirada que sólo un depredador podría tener. Estaba bastante seguro que no necesitaba que ella suplicara para mantener al chip inactivo, pero quería que lo hiciera. Extrañaba el sonido de una mujer suplicando, ya fuera para que él la dejara vivir o para algo un poco más… recreativo. Después de todo, un vampiro no vive sólo de sangre.
Dawn miró a Spike con una mirada incrédula en su rostro. Por un segundo, sus ojos destellaron insolentemente. Se pareció aterradoramente a Buffy con una mirada que gritaba "¡Yo no suplico!" entonces Spike comenzó a lamer su garganta. Suave. Gentiles jugadas que estaban fastidiando lo suficiente para ser muy frustrantes. Entonces sus dientes tocaron su cuello otra vez, eran rudos, y él suavemente la mordisqueó ahí.
En el momento en que sintió los dientes contra su piel, la determinación de Dawn se desmoronó. Esta era su fantasía, pasar de leer tantas novelas románticas baratas de vampiros (que cuidadosamente escondía de Buffy para evitar el inevitable sermón de cómo los vampiros realmente son). El hecho de que era Spike, alguien a quien ella había deseado desde casi el primer momento en que lo vio, haciendo su deseo aun más agudo. Tenia que saber como era para él alimentarse de ella, y si se alejaba ahora, talvez nunca volvería a tener esta clase de oportunidad de nuevo.
Con un profundo respiro, Dawn dejó que su resistencia de alejara de ella y se permitió deleitarse con las sensaciones que Spike estaba creando. Él continuó prodigando lentamente besos en el cuello de la chica mientras que sus dedos recorrían ociosamente todo su cuerpo. Aunque había pasado menos de un año desde que fue creada, Dawn estaba creciendo rápidamente. Ella había "nacido" con mucho conocimiento artificial impuesto en su cerebro, y la Boca del Infierno tenia su modo de hacer a cualquiera crecer rápidamente, pero nada de eso la había preparado para el vehemente deseo que estaba sintiendo ahora. Por primera vez ella supo como era experimentar algo más que un enamoramiento de colegiala. Lo que Spike estaba encendiendo en ella era nada menos que lujuria, y ella la abrazó abiertamente, anhelando cualquier cosa que la hiciera sentir más humana.
Arqueando su cuerpo hacia él, ella susurró en su oído, "Te necesito Spike. Por favor…"
"Te… te lo suplico." Dijo suavemente.
Spike gruñó en cuanto ella dijo estas palabras. Su demonio se deleitó en el principio… queriendo sentirse poderoso otra vez después de tanta humillación. Spike agarró la parte de atrás del cabello de Dawn y atrajo su cara hacia la de él. Asegurándose de que estaba poniendo completa atención, dejó que su rostro se transformara una vez más. Los colmillos se alargaban y salientes aparecían en su frente. Él casi esperaba que ella perdiera el ánimo y exigiera ser llevada a casa, pero el siguiente movimiento de Dawn envió una excitación a través de todo su cuerpo. Spike casi perdió el control cuando en vez de estar temerosa, Dawn se inclinó y besó las salientes en sus cejas, suavemente acopando su rostro en sus pequeñas manos. El gesto de aceptación lo hizo endurecerse, sus ojos se dilataron en impacto. No habría marcha atrás ahora.
Continuará…
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A/N: ok, ese fue el 9º capitulo, por favor dejen sus comentarios, no para recibir elogios, sino para saber si la historia se está leyendo, esta bien?
