Perdon, perdon por dejar de actualizar como lo hacía antes! tengo muchas razones para no hacerlo. La principal es que tengo que estudiar y ademas la inspiración no estaba, ademas de un monton de cosas que me pasaron estos dias.
Espero que les guste.
Era increíble. Nunca en toda su vida había estado tan nervioso por algo. No quería bajar esas escaleras y encontrarlo porque sabía que no lo iba a tomar bien lo que le iba a decir.
Hacía una semana que seguía insistiendo con que le cuente que era lo que planeaba hacer pero él se limitó a cambiar de tema cada vez que podía o solo sonreír o, simplemente no contestar ningún mensaje de texto, ninguna publicación en su muro y ni siquiera las mil veces en la semana que kurt quiso, de su forma más convencional, escribirle en un papel y preguntarle que era lo que tramaba en las horas que compartían juntos en el colegio.
Blaine no quiso decir nada hasta estar seguro de su decisión y de poder entrar en el equipo. Había hecho la práctica y la prueba esa semana y, después de tres pruebas insoportablemente cansadoras, Blaine Anderson, había conseguido su cometido: un lugar en el equipo de la secundaria Mckinley.
Blaine no era ni tan bueno ni tan malo jugando pero cuando podía se defendía. Amaba ver los partidos pero jugar era algo totalmente diferente, él lo sabía. Nunca había participado en un juego y no porque no quisiera. No. Eran ellos quienes se lo impedían…
Blaine estaba en la puerta del dormitorio de kurt y solo esperó que se le diera la orden para poder pasar.
No pasaban de las siete de la tarde y Kurt estaba en su silla blanca que usualmente la usaba solamente para leer. Y ahí estaba. kurt Hummel concentrado leyendo una de sus revistas Vogue que difícilmente eran de conseguirse en Ohio pero él, de alguna u otra forma, se las ingeniaba para conseguirlas aunque eso costara su mesada y le quedara debiendo al correo por ello.
La charla entre Blaine y kurt empezó a ser divertida, a veces el silencio se tornaba incomodo para Blaine, quien, sin querer estarlo, se sentía nervioso. No podía conseguir explicarle que era lo que estaba haciendo y por sus adentros sabía muy bien que si le llegaba a decir su plan de conseguir que Finn pueda tener a Rachel y que éste sea la voz líder con Rachel, Blaine, iba a morir en cuestión de segundos. Además Blaine no lo hacía simplemente por eso, no.
Blaine sabía que kurt no estaba enamorado de Finn, era imposible. Primero y principal ellos hablaron cuatro veces en la vida con lo que kurt le había contado, segundo: kurt no podía sentir algo como eso por alguien que cree que doscientos por trescientos cincuenta, no es una cuenta matemática, sino que las medidas de una cancha de futbol y, por ultimo, él es un chico popular incapaz de llegar a tocar a kurt ni por nada del mundo.
Pero kurt me va a odiar. Es lo que mas odia en todo el planeta: los jugadores. Esos tipos enormes que… que lo hacen sufrir. Blaine creyó estar loco por un momento pero decidió que no era el momento de seguir pensando esas cosas porque, como lo había hablado con su madre, kurt, no debería odiarlo por ello.
Y sin mas sermones, pensamientos que lo callen por minutos y silencios incómodos, Blaine, dejó de girar en círculos por el cuarto, dejó de pasarse la mano por su pelo y se sentó en el borde de la cama. No se atrevió a verlo a los ojos y agradeció que kurt esté entretenido viendo su revista y dijo "Soy parte del equipo de fútbol americano de la escuela" y lo dijo tan rápido que casi olvidaba que estaba tratando de comunicarle algo a alguien y que el receptor debía recibir bien su respuesta.
Hubo un silencio. Un silencio que Blaine no soportaba. Un silencio que kurt aprovechó para entender. Hubo un minuto en el medio de ellos hasta que Kurt dejó la revista y lo miró con esa mirada de risa que tanta gracia le causaba a Blaine aunque en ese momento le daba miedo.
"Que buena broma Blaine, siempre tan gracioso" dijo y sonrió pero dejó de hacerlo cuando Blaine lo miró fijo y estaba tan serio como el día en que comunicó a sus padres sobre su sexualidad.
"No kurt, no lo es" dijo sin mirarlo a los ojos.
"¿que?" dijo absorto Kurt "no entiendo. En serio no lo logro entender"
"Esta semana hice la prueba. Y… Y entré, Kurtie." Dijo Blaine tratando de hacer que parezca lo más normal del mundo.
"Hace poco eran las peores personas del mundo ¿y ahora? Te unes a ellos? Es imposible, no… no puedo creerlo" dijo kurt con asco y rabia al mismo tiempo.
"No es tan así… hay chicos que…"
"que ¿que?" dijo kurt con esa expresión de odio cuando veía a Karofsky o a algún jugador luego de ser tirado a la basura con sus mejores pantalones de Armani "ah! Esos chicos que nos tiran granizados, que se cansaron de tirarme a la basura y ahora hasta me cierran en los baños… si, se quienes son. Y tu…" dijo levantándose de la silla y señalándole con el dedo.
"yo… yo… Kurt no soy como ellos. Las cosas entre nosotros no van a cambiar. Vamos a seguir así y… y… por esto las cosas no cambian" dijo Blaine acercándose a Kurt y abrazándolo. Kurt lo soltó con desprecio.
"para mi si cambió. Y mucho. Cuando pase solo una semana vas a cambiar… y mucho. Lo sé, eres fácil de dominar, Blaine"
Era increíble lo que kurt le había dicho. Era imposible que su mejor amigo acabara diciendo semejantes palabras. Blaine era un dominado y no era ni capaz de aceptarlo ahora ni en un par de siglos. Era imposible.
"dominado? Se nota que no me conoces. Yo no me dejo domina por nadie. Yo… yo tengo razones para hacer lo que hago y no sos quien para decime esto" dijo Blaine con su voz quebrada.
"Blaine no quiero hablar mas… sé por que lo haces. Prefieres ser parte de ellos antes de enfrentarte A ELLOS!" dijo kurt con una sonrisa "Blaine. Te conozco y se porque lo haces. ¿Pero sabes que? Tal vez ganes algo pero pierdas otras" dijo kurt y se secó las lagrimas que se le juntaban entre las pestañas para que Blaine no las pudiera ver.
"perder que cosas? Kurt no dejaré el club Glee es solo que quiero jugar y punto. No por eso voy a…"
"perderme?" dijo kurt cruzándose de brazos "si, pero no voy a dejar que eso pase. No. Prefiero ser yo quien lo haga"
"que?" dijo Blaine sin entender nada.
"Quiero que te vayas de mi casa y quiero que salgas de mi vida, Blaine. Seré respetuoso contigo pero no… No vas a pisotearme. Ni tu ni nadie, Blaine." Dijo sin poder controlar las lágrimas, las cuales cayeron sin retorno por sus mejillas.
"Kurt…" dijo Blaine también llorando pero no como lo hacía kurt.
En ese momento, Burt, llamó á Kurt para preguntar si faltaba algo para la cena interrumpiendo la pelea de ellos dos.
"Blaine te quedaras?" dijo Burt tratando de no reparar en las lagrimas de Blaine. Kurt, dio media vuelta para darle la espalda a su padre cuando este se encontraba a pocos metros de él.
"no" dijo kurt sin esperar respuestas de Blaine.
"yo te invito" dijo Burt con una sonrisa "hoy juegan…"
"si el se queda yo me voy" dijo kurt sin mirar a su padre que seguía en el último escalón de la escalera.
"Agradezco mucho su invitación pero…" dijo Blaine con su mejor cara de: No se puede hacer nada.
"te entiendo. Pelearon. Saluda de mi parte a tus padres que iré por un par de cosas al mercado"
"con gusto se los daré" dijo Blaine y trató de sonreír para que Burt quedara tranquilo.
"Si llegas a cambiar de posición, kurt… avísame que compro la cena para los tres" dijo Burt ya subiendo las escaleras.
Blaine solo podía ver la espalda de kurt y sus movimientos con las manos secándose las lágrimas.
"te podes ir?" dijo Kurt sin siquiera darse la vuelta. Blaine apoyó su mano en el hombro de kurt, pero lo único que logró, fue que éste se corriera y le sacara la mano de encima.
"No me toques" dijo Kurt y se dio vuelta para quedar a pocos centímetros de Blaine.
"me voy" dijo Blaine.
"por fin haces algo bien!" dijo kurt con su mejor sarcasmo.
Blaine no esperaba llorar delante de kurt o delante de nadie a no ser que fuera su madre. Pero lo hizo. Estaba tan triste que su cuerpo demostraba cosas que ni su mente ni su corazón podían controlar.
Kurt bajó la mirada y Blaine se dirigió hacia las escaleras para marcharse de allí. Era triste por un la do porque Blaine sentía que era injusto consigo mismo pero sabía que lo hacía por una buena causa.
Esto lo hago solo por ti pensó mientras dejaba la casa.
Ni bien escucho el ruido de la puerta de entrada cerrarse, se derrumbó en su cama y lloró. Odiaba perder a las personas que apreciaba y más cuando sabía que todo era injusto. No podía creer que Blaine, su mejor amigo, la persona que mas cerca estuvo de él cuando todo era complicado y la persona que, de algún modo u otro, le dio esa valentía que necesitaba para liberarse y ser quien eran.
Se sentía destruido porque no estaba de acuerdo con todo lo que Blaine hacía. Hacía solo un par de días criticaba a cada uno de los jugadores del equipo del colegio ¿y ahora? Era un tan solo un hipócrita que se les unía.
La nostalgia y el miedo llenaban la habitación formando un habiente cálido para sembrar desdicha y tristeza.
La nostalgia por haber perdido una gran persona en su vida, la nostalgia por sentir la defraudación en cuerpo y alma, la nostalgia de saber que la persona que compartía mas tiempo con él ahora iba… iba a ser parte de esos neandertales y tal vez hasta llegara a ser quien lo golpearía contra los casilleros.
Y de la mano de la nostalgia vino el miedo.
Ese miedo que Kurt sabía que había perdido aquella noche de relámpagos cuando su madre ya no estaba para arroparlo o contarle un cuento. El miedo que se inserta como una planta con millones de raíces que recorren el cuerpo. Ese miedo de creer que todo va a ser destruido en cuestión de minutos.
Kurt tenía mucho miedo. Miedo de volver a sentirse solo, volver a sentir necesidad de ver o hablar con alguien, miedo de que Blaine olvide todo lo que alguna vez fueron durante esos pocos meses, miedo que Blaine sea peor que Karofsky y… el aterrador miedo de perderlo para siempre.
Burt tomó las llaves de su bolsillo y abrió la puerta sabiendo que era el peor momento para preguntarle como estaba pero decidió que era lo justo.
Burt estaba al tanto de que Blaine había llegado a su casa llorando desconsoladamente y que se cerró en el cuarto gracias a Shannon quien la llamó tan rápido como pudo a Burt, hacía una hora aproximadamente, para saber que era lo que sucedía, a lo que Burt no pudo contestar porque tampoco sabía muy bien la causa de todo esto.
Burt bajó las escaleras del cuarto de su hijo y escuchó como Kurt hablaba en un murmullo constante que no se le podía entender. Parecía que Kurt estaba maldiciendo en voz baja, cosa que Burt, se impresionó mucho del solo pensar que esas palabras alguna vez pudieran salir de la boca de su hijo.
Ni bien kurt vio a su padre, se secó las lagrimas que tenía en los ojos y siguió rompiendo en pedazos unas hojas que no se sabía que eran pero era la única forma que kurt tenia siempre para desahogarse. Porque kurt es de esos chicos que cortan el pasto cuando se sientan en él, rompen folletos que le dan en la calle o hasta el pedido que hizo en alguna cafetería.
"Kurt, hijo" dijo Burt ni bien se sentó al lado de él en la cama "¿Qué paso?"
"nada, papa" dijo kurt aspirando aire por la nariz.
"Hijo. Shannon habló conmigo hace un par de minutos y me dijo que Blaine no baja ni a cenar y se encerró en su cuarto desde que llegó de aquí" dijo Burt y Kurt, por primera vez, vio el rostro de su padre preocupado.
"Si está mal es por algo... Es un idiota" dijo con furia arrugando el papel que tenia en las manos,
"¿Por qué te enojaste tanto?" dijo su padre.
"El… el se unió al equipo de jugadores de futbol" dijo con aun mas odio del que ya tenía.
"¿y cual es el problema?" dijo su padre con una sonrisa que, por suerte, kurt no la vio porque, si así lo fuera, Burt sería hombre muerto.
"¿el problema? Muchos problemas papá. Es obvio que lo hace para ganar popularidad, para alejarse de los perdedores como yo y… y aparte es un hipócrita! No quiero imaginar lo que dirá de mi a mis espaldas! Hace solo unos pocos días los criticaba tanto o al igual que yo ¿y ahora se une a ello?" dijo Kurt levantando el tono de voz cada vez mas y mas.
Burt suspiró y dijo "eres igual que tu madre" dijo con una sonrisa y se encontró con la mirada de su hijo, tan verde como los ojos de Elizabeth "ella era así y supongo que es lo que te heredó ¿no? Crees que Blaine esta en contra de tus ideales y los tuyos pero sabes que no es así. Tal vez Blaine solo quiere ser parte del equipo y nada más y tú… y tu madre tienen ese parecido. Blaine es un chico bueno y jamás será como esos estúpidos que te golpean, aparte él está en peor o igual situación que tu y no tienes porque perderlo por eso" dijo Burt y apoyó su mano en el hombro de su hijo quien levantó los ojos y lo miró confundido al ver la risa de su padre.
"Estas seguro que quieres romper una amistad por algo como esto kurt? Yo creo que no. Se que tu orgullo es hasta mucho más grande y mas fuerte que el de tu madre Elizabeth pero piénsalo muy bien porque es preferible perder el orgullo que a alguien como Blaine o quien sea…" Burt se quedó pensativo durante un momento y era el momento para decirlo "Cuando uno se enamora debe dejar todo, cualquier cosa. Si es necesario perder el orgullo, la dignidad o lo que sea, por amor, uno lo hace."
"Yo no estoy enamorado papa!" dijo Kurt más confundido de lo que estaba.
"no lo decía por ti…" dijo Burt y no se atrevió a ver el rostro de su hijo.
Kurt lo pensó por unos segundos y ahora algunas cosas le cerraban.
"¿ir a tomar cerveza con amigos? ¿Jugar al póker?" pensó kurt.
"tu… papá?... estas… estás con alguien?" dijo incrédulamente kurt.
"Lo siento kurt. Yo... yo no quería decírtelo hasta estar seguro y… y no quería que tu… tu te enojaras hijo porque se como eres y… no quería perder a la única familia que tengo por eso" dijo Burt.
Kurt no sabía que decir era imposible demostrar con palabras lo que sentía en aquel momento.
"papá!" dijo con una sonrisa y abrazándolo con fuerza "es… es increíble!" dijo y Burt no podía creer con qué reacción su hijo había tenido con lo que había dicho recién "¿acaso est loco?" pensó su padre mientras seguía abrazando con fuerza a kurt.
"pensé que…" dijo Burt ni bien se separó de kurt y él lo interrumpió.
"Papá sé que crees que el amor entre mi madre y tu es sagrado. Y sabes que es así y siempre lo será pero estoy feliz de ti de… de que seas feliz y yo… yo jamás te dejaría por eso, Papá! Como dijimos: yo no trato de cambiarte ni tu a mi y respetando siempre lo que cada uno es o quiere para su vida" dijo y bajó la mirada y borrando la sonrisa que tenía "sé que en otro momento de mi vida hubiera reaccionado mal y hasta podría llegar a pedir hospicio a la casa de mi peor enemigo pero… pero creo que tienes razón y… y yo no soy quien para impedirte nada. Solo espero que no sea la malvada madrastra pero eso no creo que suceda" dijo con una sonrisa y acariciando el rostro de su padre con amor.
"no sabes lo feliz que me hace saber que esto no te afecta" dijo Burt sosteniendo la mano de su hijo que yacía en su rostro "Creí por un momento que ibas a reaccionar de la peor forma pero a veces las apariencias engañan" dijo y se secó una lagrima que caía por su mejilla "Amo a tu madre y eso nunca cambiará pero también amo a alguien más y creo… creo que te va a encantar. Es una excelente persona y ella también es viuda y tiene un hijo también" dijo con una sonrisa y levantándose de la cama y tendiendo la mano para que su hijo también se levante.
"papa, luego me cuentas en la cena ¿si? Debo encargarme de unos asuntos antes" dijo.
"Estarás bien?" dijo Burt.
"si" dijo Kurt afirmándolo también con la cabeza.
"promételo" dijo Burt señalándolo con el dedo y con un pie pisando el primer escalón de la escalera.
"prometido" dijo sonriendo.
"Kurt?" dijo antes de subir y con el rostro serio.
"mmm?" dijo Kurt volviendo sentarse en la cama y arreglando los papeles que había roto hacía un rato.
"yo si fuera tu me re plantearía mis sentimientos sobre el joven Anderson…" Y sin más que decir Burt subió las escaleras y kurt no sabía por qué cuestión eso debía plantearse. Eran solo amigos y de eso kurt estaba seguro… o tal vez no.
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