Sasuke sensei
Advertencia/Aclaración: es probable que haya un ligero cambio en la narrativa de la historia y la forma de plasmarla, si es así lo lamento vi un comentario de una persona diciendo ya no sentir que leía la misma historia, el tiempo paso y quizás perdí un poco la esencia que intentaba plasmar aquí. Me disculpo.
Ligeros cambios de personalidad en los protagonistas, por obvias razones.
Capitulo noveno: ¿y ahora qué?...
Silencio…
Un profundo, inquietante, incómodo y tenso silencio se había apoderado no solo de la habitación si no de la residencia Hatake completa
El dueño de casa se revolvió el cabello incomodo buscando las palabras y sinceramente no sabía que decir su brazo protesto por la intensidad del movimiento a la que se veía expuesto y lo bajo lentamente, cerrando los ojos y respirando profundamente buscando la manera de calmarse se mordió el labio para frenar los nervios.
Miro a la muchacha la cual permanecía sentada en la cama sus manos ahora descansaban sobre sus piernas y mantenía la cabeza inclinada hacia adelante oculta por su cabellera rosa, la vio temblar ligeramente y podría escuchar su respiración acelerada.
Se preguntó por un momento con creciente miedo que la muchacha estuviese llorando, o en el peor de los casos conteniendo su impulso asesino en pos de los Ninken y siendo él, el ser viviente más próximo en dicho caso sería a quien este ser vería dirigido y otras cuantas cosas más cruzaron su mente, la observo con preocupación en muchos sentidos tratando de descifrarla.
Que podía decir para calmarla, para excusarse o a los Ninken paseo su mirada por la habitación buscando algo lo que fuera para desviar el tema y su vista llego a la ventana de su habitación se golpeó mentalmente tras la cortina de la ventana apenas y se veía luz.
Idiota… - se dijo mentalmente apretando los puños seriamente enojado consigo mismo
Suspiro con arrepentimiento, no debí hablar, fue lo que pensó con pesadez la atmosfera que antes reinaba en el cuarto era tan… mágica, tranquila y grata, pero él había tenido que romperla, simplemente no pudo mantenerse en silencio observando la tierna expresión en el rostro de Sakura mientras acariciaba a Guruku.
Guruku…
Pensando en el Ninken que había causado todo aquel desastre se llevó la mano derecha al puente de la nariz, le hubiese gustado decir que lo mataría en cuanto se sintiera mejor. pero sinceramente no podía, sabía que en el fondo la culpa era completamente suya, desde hacía mucho tiempo que se había dicho a si mismo que buscaría el mejor momento para expresarle a la muchacha su sentir.
Pero claro después de todo era realmente un cobarde y nunca encontró el "momento perfecto". ahora tras haber experimentado esa extraña y única situación con su futuro sentía la plenitud y confianza necesaria para abordar el tema con Sakura y exponer en palabras sus sentimientos
Que tarde – pensó con mofa Hatake Kakashi… siempre tarde…
Uno de sus Ninken solo había explotado la bomba en su cara, suspiro con cansancio y entonces como un hechizo llego a su memoria el sabio concejo de su otro yo. "lo que deba pasar pasara", se puso a pensar cómo fue que originalmente el y Sakura terminarían juntos para que ese futuro fuese posible en primer lugar.
De qué manera ellos se acercaron lo suficiente para iniciar no solo una relación si no una vida juntos, en que momento pasaría, obviando el dichoso pergamino y su "mágico" jutsu.
Habría el finalmente encontrado el valor o la peli rosa en alguno de sus arranques o impulsos le había dicho como se sentía y luego simplemente como pasa con las cosas una lleva a la otra…
O claro bien podría haber sido algo como esto el enfermo, Sakura cuidándolo y sus Ninken a la espera soltando todo de la nada, fue entonces que recordó la advertencia sobre los exámenes lo que sea que pasaría ese día imagino; probablemente el saldría lastimado de alguna manera y provocaría una situación similar a esta donde probablemente Guruku terminaría por escupir alguna muy poco delicada frase.
Recordando la frase del can se imaginó esa situación y se encogió de hombros medianamente satisfecho, si ese fuera el precio que tenía que pagar por estar con la muchacha lo haría más que dispuesto, que más daba otra herida y estancia en cama o el hospital, que más importaba una escena como esta y la incomodidad del momento si eso lo llevaba a estar con ella.
Aquella representación no solo le ofrecía un veremos, un talvez o solo unas noches de locura desenfrenada, si ese futuro era tan tangible y verdadero como lo había sentido entonces la perspectiva era mucho mejor le estaba prometiendo un "vivieron felices" o algo así; se corrigió no queriendo sonar tan "cursi".
Pero…
Y allí estaba nuevamente el, pero, se mordió el labio con frustración. ¿qué le decía? "hey sabes vi a nuestros hijos" o "tranquila de alguna forma tendremos una familia perfecta". No sonaba muy bien si lo pensaba ni tampoco parecía algo muy sincero y le restaba credibilidad al asunto, probablemente cualquiera pensaría que estaba loco o que había terminado por zafarse el último de sus tornillos si es que alguna vez estuvo algo cuerdo.
Miro a Sakura quien le miraba entre avergonzada, divertida y confundida, ¡oh cierto! no llevaba su máscara por ende si se descuidaba revelaría muchas de sus expresiones ¿había estado gesticulando demasiado mientras tenía su monologo mental? Negó con la cabeza y sonrio divertido llenándose de un extraño valor que no recordaba tener
Solo debía mirarla fijamente tomar sus manos y decir "Sakura me gustas" o "Sakura estoy enamorado de ti" probablemente la segunda sería una mejor opción y más justa o cercana a la realidad, ella tal vez dudaría o tal vez aceptaría de inmediato.
Es fácil…
Claro que sonaba fácil, solamente tenía que tomar sus manos con seguridad que no sentía en el momento, mirarla fijamente a los ojos con seriedad que siendo honesto siempre le había faltado al momento necesario y hablar; no parecía un gran reto ¿verdad? Solo debía decir una frase "cliché" y "cursi" y luego besarla…
Por supuesto que sería fácil hacer aquello, simple y preciso, pero no sincero; no del todo y muy lejano a su forma de ser él no era hombre de palabras y mucho menos un experto en el ámbito sentimental…
Debía encontrar otra forma, mas sincera, mas "suya" pensó. Pero ¿Cómo?
Que más daba de todas formas terminarían juntos sacudió la cabeza alejando ideas extrañas, solamente debía ser sincero y quedarse con ella, o siendo menos posesivo estar juntos. ¿no era ese el punto de todo? Estar con ella y ya que estaba analizando la situación ahora que se sentía de esta manera no aceptaría un no por respuesta, no esta vez, no con ella.
Podía ceder muchas cosas, negarse prácticamente todo; inclusive su felicidad lo había estado haciendo de maravillas los últimos años, el problema era que ahora no sabía si realmente podría seguir negándose lo último, si podría seguir negándose a ella a lo que sentía por ella y un extraño sentimiento surgió dentro de su pecho uno demasiado egoísta.
Y por primera vez en su vida sería tan egoísta como pudiera, demonios la quería a ella, realmente la quería y la necesitaba a su lado. no de forma posesiva o carnal, era el más puro y sincero anhelo que podría sentir por otra persona. El sentido de pertenencia y hogar y lo consideraba en cierta forma correcto como si ellos pertenecieran al otro.
Por su parte la muchacha le observaba fascinada verlo por tanto tiempo sin la máscara y tan concentrado en sus pensamientos analizando algo, lo que sea que fuese, pero sobre todo tan expuesto y con la guardia baja le permitía con la experiencia que dan los años de conocer a una persona y la cercanía que tenían con el otro leer sus expresiones claramente.
Y vaya experiencia… se dijo después de todo podía jactarse con toda seguridad de haber llegado a leer entre líneas al hombre y descifrar algunas emociones y expresiones que otros ni imaginaban o notaban nacer bajo la máscara y ahora sin ella de por medio.
Vaya que estaba siendo "expresivo" en estos momentos, era casi risorio e irónico ver al hombre más "pragmático" que había conocido en toda su vida tan relajado ante ella siendo un "libro abierto", era una situación única.
Todo un poema pensó divertida.
Estaba nerviosa era cierto, desde que vio lo que había visto se encontró a si misma fantaseando con todo eso e inclusive más que todo eso, con volverlo "real" a la ansiosa espera de más, fantaseando con confesarse al hombre frente a ella o escuchar su confesión.
¡Oh! Claro cariño…- su inner decidía hacer acto de presencia como siempre en el momento menos indicado –solo vas a quedarte sentadita toda muda esperando que el "expresivo" hombre todo el trabajo – le acuso aguda, directa y sarcástica
Siempre tan… "mordaz" –pensó/respondió se mordió la lengua con acides conteniendo un bufido de molestia. ¿Era si quiera posible odiar a algo o alguien que era parte de ti?, se preguntaba fastidiada - ¿verdad? – pregunto su voz interior cantarina y satisfecha en doble sentido antes de desaparecer.
Sabía muy bien lo que tenía que hacer y estaba más que segura de lo que "deseaba" …
Sabía lo que quería desde hacía mucho pero siempre estuvo la duda, y el miedo al rechazo a no ser correspondida, pero ¿ahora? Cuando el menciono que examinaría el pergamino nunca imagino que simplemente realizaría el jutsu de manera tan descuidada y sin conocer nada de este siendo el cauteloso hombre que era.
¡claro, cauteloso! – se mofo su voz interior jocosamente, le ignoro épicamente concentrándose en lo importante.
Sin embargo, sin avisarle a nadie ni esperar a Tsunade sencillamente había realizado el jutsu. SOLO, en su casa y aunque no tenía idea de lo que sea que haya visto tenía la completa certeza de que el ninja sabía muy bien cómo se sentía con respecto a él y podría asegurar que incluso sabia más de ese distante futuro que ella, algo en su interior le decía que el hombre sabía mucho más que ella y que a pesar de todo no le diría nada y si lo hacía en algún momento no sería mínimamente ni la mitad, tampoco podía esperarlo ni exigirle más pues ella misma le había "omitido" algunos detalles.
Pero no era tan fácil llegar y decir "sabes tendremos hijos hermosos así que cásate conmigo"
Querida, por supuesto que es fácil- volvía a molestar su "querida" inner – solo abre esa boquita que tienes y "úsala" – le dijo de manera sugerente dándole un doble sentido. Contuvo las ganas de golpearse la cara y olvido el comentario.
De todas formas, si él había visto todo lo que ella o más. si no sintiera lo mismo o se sintiera incomodo con la idea le habría pedido a Tsunade que se quedara en su lugar lo cual no hizo y era bueno, o habría buscado la manera de evitarla y enviarla a su casa y aquello al menos hasta el momento aún no sucedía. en cambio, compartieron el más agradable y cómplice de los silencios…
Hasta que uno de los Ninken; Guruku siendo más precisas había soltado aquellas "sutiles" palabras, si era justa según lo que el Ninken había dicho podía estar segura de dos cosas; el Hatake sabía muy bien en estos momentos sobre sus sentimientos y la otra él se sentía atraído por ella de alguna manera, no sabía si era simple atracción o deseo, pero al menos era algo levanto los hombros y ladeo la cabeza ligeramente con un puchero.
Algo es algo – se dijo con simpleza
Y así era. eso era mejor a no tener ni la menor idea de cómo se sentía la otra persona con respecto a uno mismo se alzó de hombros nuevamente era un avance después de todo.
Le observo de nueva cuenta y lo vio aun en su "análisis" le pareció tierno, siempre le gustaba como lucia al concentrarse en algo, pero en estos momentos lo sentía diferente.
Apoyo sus manos en las piernas del ninja por sobre sus rodillas y se inclinó hacia él al tiempo que este le miraba sorprendido sonrio con valentía y deposito un tierno y casto beso en los labios de este.
Se miraron a los ojos tras el ligero contacto y permanecieron en silencio sonriéndose con complicidad.
Es algo tarde ya – susurro el hombre mirando un momento hacia la ventana
El corazón de la chica se estrujo en su pecho sintió un vacío en el estómago "la jodi" pensó al momento con algo de culpa.
Contuvo el aliento y mordió el interior de su labio desviando ligeramente la vista buscando una excusa para salir del lugar con rapidez sin perder la poca autoestima que le quedaba…
Sintió al hombre tomar una de sus manos y entrelazarla con la suya al tiempo que le tomaba el mentón para que levantara el rostro que no noto haber agachado le vio sonreírle con ternura y lo miro confundida.
Como única respuesta el hombre solo la beso cálidamente en los labios siendo una acción ligera y sutil pero más pausada y duradera separándose lentamente solo unos centímetros, mil mariposas parecían revolotear en el interior de la muchacha mientras soltaba un suspiro.
quédate…- le susurro de manera suplicante contra los labios apoyando su frente en la suya abrió los ojos sorprendida y vio la expresión serena que mantenía él, respirando profundamente aun con los ojos cerrados.
una risita nerviosa se le escapó de labios incapaz de contener su alegría afianzo el enlace de sus manos y llevo su mano libre a la mejilla del sosegado Hatake, le acaricio con suavidad y ternura. Disfrutando más de lo que pensó el tacto terso de la piel de este.
mordió su labio inferior conteniendo los nervios cuando le vio lentamente abrir los ojos, sus miradas se encontraron y contuvieron la respiración por un segundo sonrieron con simpleza solo por el gusto de hacerlo porque el momento y el ambiente les provocaba concebir dicha muestra de afecto.
eres hermosa… -susurro el hombre a media voz perdido en su rostro mirándola de manera atenta prácticamente gravando cada detalle de este a fuego en su memoria y ella se sintió completamente expuesta ante aquello, como si de esa forma el hombre pudiese ver a través de ella directamente en lo profundo de su ser.
y aun así le gustaba aquello, sentirse de esa manera ante alguien y a pesar de ello seguir sintiendo esa calma y seguridad, seguir sintiendo esa comodidad que siempre sentía a su lado era algo tan… único. que probablemente solo el hombre frente a ella podría provocar en una persona dicha reacción, tornando una simple mirada en algo tan personal e íntimo y a la vez sin llegar a ser posesivo o impuesto.
Todo parecía tan irreal en esos momentos que ambos sentían terror de romper la burbuja temiendo que hacer o decir, aterrados profundamente de que se "rompiera" el hechizo o simplemente despertar y darse cuenta que todo era solamente un sueño.
A Sakura sin duda alguna le habría encantado permanecer de esa forma por más tiempo, toda la noche inclusive. pero el cansancio cada vez más palpable tanto en su cuerpo como en el rostro del hombre sobre todo en las ojeras bajo los ojos de este le advertía que no duraría por mucho tiempo consiente y probablemente ella tampoco.
Recordando que precisamente era este quien tenía que descansar y reponerse se alejó un poco y sacudió la cabeza para sacarse un poco el cansancio de encima ante la atenta y confusa mirada del dueño de casa, le miro sonrio y beso su frente antes de ponerse de pie
Debe descansar, Rokudaime-sama – le dijo de manera cantarina mientras intentaba tomar la bandeja ya olvidada y salir de habitación, sin embargo, un agarre suave pero seguro en su muñeca se lo impidió.
Quédate – repitió el hombre con más fuerza en la voz mirándole directamente de manera profunda y cargada de intención no pudo evitar el sonrojo y aunque quiso apartar la mirada como presa de algún hechizo no pudo hacerlo
Sabía que no admitiría un no por respuesta, la mirada cargada que le dedico y el ligero tono que autoridad que había agregado a su voz se lo decía, negó con la cabeza y suspiro en un intento de tragarse sus nervios mientras se sentaba de regreso en la cama.
Revisare tu estado – respondió decidiendo utilizar su tono de "Sakura doctora" buscando refugiarse en la excusa medica hasta que pudiera serenar un poco sus sentimientos revueltos, no por incomodidad o algún tipo de inseguridad si no que a pesar de que debían aclarar mejor las cosas debía recordar que estaba allí en calidad de "enfermera" y que dicho "paciente" se había expuesto a un posiblemente peligroso jutsu y suponía que por más tiempo del recomendable.
¿Te quedaras? – pregunto el hombre sosteniendo sus manos antes de que pudiera infundirlas de chakra ella asintió divertida dedicándole una fugaz sonrisa antes de concentrarse en su tarea – bien –susurro tranquilo el Hatake soltando completamente sus manos y dejándola trabajar.
Sakura analizaba detenidamente su estado, sus niveles de chakra, su flujo sanguíneo, sus pulsaciones y el ritmo de su respiración entre otras cuantas cosas más, cada tanto le miraba fruncir el ceño y aplicar chakra verdoso en alguna parte de su anatomía, siempre atenta a su trabajo y de manera dedicada
Sonrio inconscientemente, no podía dejar de mirarla, le gustaba cuando ella lucia de dicha forma siempre tan profesional y entregada era algo hipnótico para el ninja que jamás podía apartar su mirada de ella cuando la veía trabajar en algo que la apasionara de esa forma.
Claro está en muchas ocasiones se contenía o fingía leer no ser tan obvio o parecer tan atento siempre refugiándose en su "pragmatismo" y su faceta apática pero ahora había algo liberador en tantos sentidos que no podía reprimirse
¿Desde cuándo es tan interesante mi trabajo? – pregunto la muchacha con una sonrisa divertida dedicándole una rápida mirada sin dejar su labor
Desde que no debo contenerme –contesto con simplicidad alzando ligeramente los hombros aquello le arrancó una risilla alegre a la oji jade.
Que insinúas – le cuestiono terminando su labor sus manos perdiendo el brillo verdoso lentamente
Que siempre me ha gustado verte así – apunto el hombre con simplicidad, como si fuera la mejor explicación del mundo.
Desarreglada, exhausta, pálida y ojerosa - cuestiono en burla la muchacha frunciendo el ceño y dando a entender que no comprendía
Apasionada – fue la respuesta que le dio el hombre con latente suavidad y afecto en la voz acompañado de una sonrisa sincera y ella se sonrojo con violencia.
Había tanto de que hablar, tanto que decir…
Sakura no sabía que hacer a continuación como contestar ni cómo actuar a continuación, comenzaba a pensar de más como solía sucederle y eso no terminaba nunca bien, aquello siempre le dejaba como un manojo de nervios
"Afortunadamente" para ella esta ocasión sería distinta por muchas razones principalmente aquel peli plateado quien precisamente en ese momento comenzaba a pestañear pesadamente, se sacudió sus "bobos" pensamientos.
Te vez exhausto – le acuso de inmediato con la voz llena de preocupación – deberías descansar – le ordeno antes de que pudiese refutarle estando dispuesta a irse al menos de la habitación para que el hombre descansase comenzaba a levantarse.
Sin embargo Kakashi no se lo permito. No supo porque, tal vez una sobre dosis de valor o quizás debido al aturdimiento que comenzaba a sentir debido al sopor que comenzaba a inundar su sentido o por la inmensa necesidad de su cercanía, pero simplemente lo hizo.
En un acto reflejo, con una rapidez digna de elogio y sorprendiéndose a sí mismo el dueño de casa se había aferrado en un cálido abrazo a la muchacha, aplicando cierta fuerza en el apretón la atrajo hacia su pecho mientras se dejaba caer hacia atrás en el lecho llevándose a la sorprendida Haruno con él.
una ligera mueca en su rostro, la cual la peli rosada no llego a ver por su posición, delatando el dolor que dicho impulso había provocado en su cuerpo mientras se deslizaba acomodándose en la cama, afianzo el agarre en el cuerpo femenino enterrando su nariz en las hebras rozadas a inspiro hondo llenándose del aroma cálido de la muchacha
duerme conmigo, Sakura-chan – susurro con voz adormecida como una súplica atrayendo más el cuerpo de la mencionada contra el suyo mientras se sentía cada vez más adormecido – no me dejes despertar de este sueño… -susurro quedándose completamente dormido.
La aludida le miro, completamente azorada y sorprendida hasta notar como se dormía profundamente sin saber si moverse o siendo justos temiendo moverse y despertarlo acallo una risotada nerviosa mordiéndose el labio inferior e inspiro profundo llenándose de él.
Tal vez fuera el cansancio o eso es lo que se diría a la mañana siguiente pensó se acomodó entre los brazos del ninja apoyando su rostro en el pecho de este y se dejó arrullar por los calmados latidos de Kakashi adaptando poco los suyos al ritmo de estos inconscientemente hasta caer completamente dormida.
En la puerta de la habitación un pequeño pug observaba gustoso y satisfecho la escena de los dos ninjas dormir apaciblemente en un tierno abrazo.
Si cogieron… -consulto Guruku apenado y en un susurro a sus espaldas el pug sintió el tic regresar mientras escuchaba la ahogada risa de Shiba se rasco desesperadamente tras la oreja.
Suspiro con resignación y se giró para alejarse lentamente por el pasillo ignorando a sus Nakamas.
Nota de Autora:
Si esperaban una confesión perfecta y cliché… mil perdones.
Tal vez antes lo pensé y ahora estaba la tentación de matarlos con un coma diabético por una escena dulce y empalagosa me pudo más la idea acaban de ver, después de todo Kakashi es Kakashi y "lo que deba pasar, pasara".
Mas a futuro prometo involucrar más a Sasuke, aunque sea un poquito. No es que me guste mucho el personaje, pero tiene un grado de importancia en la historia ¿no?
