Mi novia Kagome

Cáp. 9

''Dreams''

El ambiente se puso más que tenso¿quién pensaría verlo de nuevo? Y más encima en el departamento de ella.

-¿Qué hace este tipo aquí, Kagome?- la interrogó con esa mirada dorada oscura con tonos que cualquier notaría que estaba algo mas que furioso-¿De donde lo conoces?-

-¿Por qué?¿Qué ocurre?-preguntó ella-¿Acaso pasa algo malo con él?- siguió intentando entender la reacción de él.

-¿Qué ocurre hermano?- preguntó él sin rencores, pero Inuyasha no dijo nada, seguí echando fuego por los ojos, incluso su respiración se había acelerado.

-Veo que no te encuentras bien. Sería bueno que te fumaras algo, si quieres yo te doy-

-No, gracias- dijo secamente Inuyasha, esperando que se fuera de una vez ese idiota.

-Ya, Kagome. Gracias por el favor, pero me están esperando. Así que los dejo.-dijo agarrando la mano de la chica entre las suyas, besándola haciendo notorio el sonrojo de ella –Y un gusto volver a verte, Inuyasha- murmuró misteriosamente extendiendo su mano en forma de despedida, acto que el otro hombre no tomó de muy buen humor siendo bastante descortés y esquivándola. Naraku dio media sonrisa a Kagome y se marchó, dejando la situación en suspenso.

-¿Qué te ocurre?- preguntó de una buena vez ella, sabiendo que algo estaba mal entre ellos, como si el otro hombre hubiese causado algo en la vida de él.

-Nada- respondió sin más, evitando el tema que sin duda no podía decirle aun a Kagome. Si se lo dijera ella ya no querría verlo de seguro, porque aunque ya no tuviese nada con Kikyo no cambiaba el hecho de que aún siguiesen casados y eso Kagome no sabría si lo permitiría.

-Algo ocultas, yo lo sé ¿Acaso no quieres decírmelo¿No soy de tu suficiente confianza?- dijo ella con algo de dolor en su alma. Esto se estaba volviendo muy misterioso y no quería descubrir que Inuyasha ocultaba algo, ojala fuese solo su imaginación y a lo mejor se estaba pasando muchos rollos en su mente. Sí, eso debía ser.

-No es nada importante, ya te dije- murmuró girando hacia la puerta de salida- Te estaré esperando abajo. No tardes- dijo saliendo del departamento.

Bien, no era lo que esperaba ¿Qué escondía?. Esto se volvía más complejo de lo que pensaba, ni siquiera se atrevió a responderle si confiaba en ella y por lo visto la respuesta era un ''NO'', eso le dolió, pero no podía hacer nada. Se dirigió hacia su habitación y se vistió tranquilamente sin importar que él la esperara abajo, quizás en una de esas ya se hubiese ido. Ya al terminar, cogió su bolso y salió, en el caso que no estuviese se iría a dar un paseo para dejar de pensar estupideces.

Ya estaba oscuro y hacía mucho frío, cada vez se acercaba mas el invierno por lo que los árboles ya estaban sin su follaje. No estaba, la disolución entró en ella cruelmente, realmente se contradecía quería que ocurriese algo, pero ya en el momento cambiaba radicalmente de opinión hace tiempo que sus ideas no estaban tan desordenadas como ahora. Caminó lentamente por la acera y no supo, pero algo la hizo doblar la esquina para dirigirse hacia el teatro, que era uno de los pocos lugares donde le gustaba estar, y se sorprendió al ver a algunos metros mas allá el auto de Inuyasha con su dueño dentro de él. Se acercó un poco más y lo pudo observar mejor, dormía, dormía tan placidamente como lo hace un niño, idénticamente, con sus gestos en el rostro cuando algo lo molestaba o simplemente por alguna escena de un sueño.

Miró la puerta del vehículo y se sonrió al ver que estaba sin seguro, la abrió intentando hacer el más leve sonido, se metió en el asiento de al lado y cerró despacio con llave. Lo volvió a observar mejor, era algo adictivo, se sentía tan bien y recordó unos días atrás cuando estaba en el sofá de su living, sonrió nuevamente y se acomodó a su lado sin despertarlo, abrazándose a él y poder acompañarlo al mundo de los sueños.

………………………………..

Despertó con escalofríos, abrió detenidamente sus ojos viendo lo poco iluminado que se hallaba el lugar, debido a los faroles que había en la calle. Recordó se había quedado dormido esperando a Kagome y ahora tenía frío por el viento que se colaba por la ventana semicerrada. Sintió unos brazos que lo rodeaban manteniendo la temperatura en su cuerpo, era esa chica, aquella que le quitaba la respiración cuando se hallaba a su lado, aquella que ganó su cariño sin quererlo y aquella a la cual no se atrevió a decir que confiaba ciegamente en ella, aunque la conociera hace tan poco. Se veía tan.. tan ¿infantil?. Sí, esa era la descripción que podía hacerle, era una mezcla de niña mujer, un ser puro, porque así la veía. La abrazó mas, acurrucándose junto a ella provocando el despertar algo que Inuyasha quería evitar, pero no pudo.

-¿Inuyasha?¿Qué hora es?- preguntó bostezando, tapando sus labios con una de sus manos y levantándose levemente.

-No lo se- murmuró despacio cerrando sus ojos, esperando a que ella se volviese a acomodar a su lado, algo que no ocurrió, abriendo nuevamente sus ojos con pereza, percatándose de que ella lo observaba fijamente.-¿Qué?- le interrogó desafiándola.

-No, nada- dijo ella sonrojándose.

-Entonces,¿qué me ves?- volvió a interrogarla al percatarse de la vergüenza de la chica.

-Yo no te estaba mirando- negó Kagome intimidada por la pregunta.

-Claro que sí, yo te vi. Abrí mis ojos y tu me estabas mirando- reclamó creando su pequeño juego con ella.

-Mentira, tu me mirabas. Yo no te miraba, solo me quedé pensando mirando un punto fijo-

-¿Y pensabas en mi? Porque si no pensabas en mi no te hubieses quedado mirándome fijamente- dijo él sonriéndole.

-¡No! Yo no pensaba en ti, yo pensaba en… en- repitió sin saber que decir

-En mi- dijo Inuyasha ''acosándola'' nuevamente.-Kagome, admítelo. Ni siquiera sabes mentir. Ni inventar una excusa-

Ella avergonzada, desvió la vista hacia otro lugar que no fuese Inuyasha y confesó –Está bien, estaba pensando en ti-

-Ja, lo sabía- murmuró victorioso, abrazándola en forma protectora -¿y qué pensabas de mí?- preguntó curioso.

-Pensaba.. pensaba en el tipo de relación que tenemos- dijo sin mas preámbulos.

-¿y qué tipo de relación tenemos?-

-No lo sé, dímelo tú- pidió Kagome cerrando sus ojos, esperando la respuesta de él, sintiendo miedo en su alma, miedo a saber que era lo que pensaba Inuyasha de ella y él.

-Para mi…-empezó murmurando con la voz mas ronca y sensual que se puede escuchar, haciendo estremecer a Kagome- para mi tu haz cambiado radicalmente mi vida- terminó callando, pensativo.

Eso no le decía nada¿cambiar su vida en que sentido?. Eso la confundía mas de lo que estaba.

-¿En qué sentido?- dijo abriendo sus oscuros ojos, mirándolo atentamente.

-En todo, en el sentido de que antes mi vida era una mierda- dijo recordando a su ''esposa'', a su traición y la forma en que terminó todo.

-¿Por qué¿Por qué me dices esto?- interrogó queriendo conocerlo, saber algo mas de él.

-Porque es simplemente la verdad. Tú la haz cambiado para mejor, desde que me di cuenta que eres todo lo que tengo y que en este instante no te dejaría ir por nada del mundo- murmuró volteando su cabeza para observarla, para luego acariciar su mejilla con una de sus manos y acercar su rostro al suyo y besarla como nunca lo había hecho antes.

Tan profundo, tan en el alma, que parecía estar durmiendo, en la luna, en las nubes, en cualquier lugar menos en el coche besándose con Inuyasha.

Luego de unos instantes se fueron separando lentamente, y así abrir sus ojos para mirarse como dos estúpidos.

-Te quiero- murmuró Kagome para luego abrazarlo y esconder su cara en su pecho para que no viese lo roja y avergonzada que estaba al hacerle esa declaración.

-Yo también- dijo él- pero caliente- al decir esto ella lo miró deshaciendo el abrazo con una expresión confusa en su cara.

-¿Caliente?- preguntó ella nerviosa.

-Sí, caliente. Pero para eso tenemos que ir a tu casa¿no crees?-

-¿Por…. Por qué?- consultó ella más nerviosa aún, por las intenciones que él tenia, además del poco tiempo que han pasado juntos todo esto era demasiado pronto y por su mala suerte en lo sentimental, ella creía que Inuyasha lo iba a tomar en cuenta.

-Porque hay que hervir el agua y preparar las tazas, porque ¿cómo vamos a tomar té aquí?- la interrogó sonriendo.

Kagome al comprender lo que decía él, comenzó a reírse por todo lo que había pensado¿tan mal pensada era?.

-¿de qué te ríes?- preguntó él, sabiendo a lo que se refería.

-Que yo no quiero tomar té. Yo no me refería a eso- aclaró

-¿Y a qué te referías?- consultó con la expresión más infantil que tenía.

No, ahora se lo tendría que decir de nuevo y tanto que le había costado. Ese Inuyasha sí que sabía hacerla sonrojar.

-Inuyasha, no juegues- reclamó ella sabiendo que él no podía ser tan tonto como para no entender lo que le había dicho.

-No lo estoy haciendo. Solo que…. quiero que lo vuelvas ha decir, porque me encantó- dijo él sin mas que decir.

Kagome al escuchar esto, desvió la mirada sintiendo un calor caer en sus mejillas. Por lo que él tomó cuidadosamente su barbilla y la hizo mirarlo nuevamente.

-Kagome, yo también quiero té- dijo sonriendo- Perdón, te quiero- murmuró volviéndola a besar, jugando con sus labios, rozándolos y volviendo a besarlos.

……………

Volvieron a casa de Kagome a eso de las 4 de la mañana, así que el frío ya era mas que evidente. Por lo que se sentaron en el sofá y tomaron té, intentando entibiar sus cuerpos.

-Mira como terminó todo esto, se suponía que íbamos a salir- dijo Inuyasha recordando lo pasado hace unas horas.

-Sí, tienes razón. En todo caso aun me debes una salida- sentenció ella

-Claro, con todo gusto Kag. Será un placer- dijo sonriéndole.-te llevaré un día para disfrutarlo los dos, para divertirnos-

-Conste, te cobraré la palabra- declaró ella mirándolo directo a esos ojos dorados- pero eso si, tiene que ser pronto-

-Está bien, solo arreglaré unos asuntos en mi trabajo y te aviso-

-Bien- murmuró abrazándolo, luego de dejar su tazón en la mesita de al lado del mueble.-Gracias Inuyasha-

-¿Por qué?- preguntó él extrañado.

-Por estar a mi lado- confesó ella.

-No es nada, lo hago porque quiero y porque te quiero-

Después de estar así un rato se separaron y volvieron a acomodarse en el sillón, solo que acostándose donde apenas caían juntos y nuevamente abrazándose. Inuyasha besó la frente de ella de manera protectora y suspiró, pensando en lo bien que se sentía junto a Kagome y esperando que ese instante no se desvaneciera nunca. Estos pensamientos cada vez mas lo sorprendían, ni si quiera se imaginó sentir algo tan fuerte como lo que sentía por ella. Así que cerró sus ojos, aun pensativo.

-Inuyasha- murmuró ella al verlo con los ojos cerrados- ¿estas durmiendo?-

-Dime. Estoy despierto- dijo aún sin abrir sus ojos.

-A propósito de lo de hoy……-dijo callando sin saber si preguntar

-¿Qué tiene?- preguntó él sin mayor importancia.

-Quería preguntarte….-

-¿Qué cosa, Kagome? Me estoy quedando dormido- dijo él cayendo en el sueño.

-¿Cómo es que conoces a Naraku?-

&&&&&&&&&

Hola!! bueno hace tiempo que no venía, meses, asi que quería disculparme por todo este retraso y ojala les guste este capitulo. Lo que pasó es que lo publiqué en cemzoo y estaba esperando a que estuviesen al mismo tiempo, por eso me demoré.

Muchas gracias a las personas que dejaron sus reviews y se dieron un tiempito para leer, ojala les guste!

nos vemos , saludos

MARY-JVR o white-moon