Capitulo 9:

-Quinn yo necesito que sepas algo antes de que cuente lo que paso con Brody- Rachel se posicionaba frente a Quinn para poder mirarla a los ojos, mientras que la rubia solo asintió.

-Tú no tienes la culpa de ninguna de las decisiones que hemos tomado, quiero dejarte eso en claro, porque lo último que pretendo es sumarte un peso a tu vida.-

Quinn la miraba confundida y ahora sí que no entendía nada.

-Tranquila Doc., yo solo quiero estar para ti, ser tu oído, tu hombro, nada más-

-Gracias Quinn-

Caminaron en silencio un tramo más hasta que ambas sin consultárselo a la otra tomaron la decisión de sentarse nuevamente bajo el mismo árbol en el que habían estado horas antes. Había sido un día de locos, eran ya las cinco de la tarde, nadie había comido, y nadie se había quejado de aquello, parecía que a los cuatro sentían un nudo en el estómago, tal vez, era algún tipo de sexto sentido, o alguna clase de premonición, donde estaba claro que esos días de campamento harían un giro de 180º en la vida de cada uno.

-Quinn, quiero dejar algo en claro- Rachel juntó valor, tomo mucho aire- primero pedirte que no me interrumpas, luego que yo hable me dices lo que quieres-

Quinn sonrío y asintió tranquilamente.

-Bueno yo no tuve una vida fácil, siempre fui la "rarita" la que tiene dos padres, la que no iba a triunfar, la que tenía problemas, nunca tuve amigos ni cuando era chica ni cuando estaba en la prepa- Rachel oscilaba su mirada entra sus manos, y la copa de los árboles, buscando tranquilidad y las palabras justas- todo cambió cuando me fui de Texas a Cambridge, Massachusetts, y comencé mis estudios en Harvard, ahí la gente no sabía mi pasado, pero lo más importante de esto es que nunca lo oculte, jamás mentí sobre mis padres, sobre mi infancia y sobre cómo fue mi vida, ni un solo segundo pensé que mentir me haría la vida más fácil. Sabía que contando todo me podía exponer nuevamente a ser la "rarita", y ahí quedaran mi esperanzas, pero el engaño y la mentira fueron las cosas primordiales que mis padres me enseñaron a evitar- Rachel clavó sus ojos en Quinn, que la miraba embobada prestando atención a cada palabra que salía de la boca de Rachel, y con un movimiento de cabeza la animó para que siguiera con su relato.- Y con esto no quiero decir que lo que tú has hecho está mal, nuestras vidas son diferentes y entiendo que nunca hayas podido contar la verdad- Quinn no había comparado nunca sus vidas, ni porque una era de una forma y la otra todo lo contrario, las palabras de Rachel lejos de molestarle la llenaban de orgullo y coraje para tal vez ella buscar una vida honesta.-

-Lo se Rach, no pensé en eso, continua por favor.- le hablo muy suavemente.

-Bueno te contaba todo eso para hacerte ver que mentir o engañar no están ni estarán nunca dentro de mis planes, no me saldría, mi conciencia no me deja pasar ni una mentirita piadosa- le comento con una pequeña sonrisa.- Brody llegó a mi vida en una marcha por el orgullo gay, se lo veía feliz y sin problemas, con su sonrisa dominando todo, y su sentido del humor haciendo reír a todos, coincidimos en unos de los pub donde continuó la fiesta y hablamos toda la noche sin parar de reírnos, el creía que yo era lesbiana, y yo estaba convencida de que el era gay- Quinn largó una sincera carcajada imaginándose la situación de aquellos dos, años atrás, contagiando a Rachel que no pudo evitar reír también.

-Y que paso?-

-Bueno nos pasamos los teléfonos, y me llamo, nos juntamos a tomar un café y entre cosas y cosa quedó claro que yo había ido por mis papás y que el había ido por sus mamas. Quinn yo me enamore locamente de Brody, pero no solo de él, de todo su entorno, de su hermana, de sus amigos, de sus madres. El me otorgó todo lo que yo nunca había tenido, el es mi familia, y lo va a seguir siendo siempre- Quinn sintió como si su corazón se estuviera quebrando a la mitad, pero no hizo nada, se quedo quieta en su lugar, aguantando las lágrimas que amenazaban hacer acto de presencia, Rachel se giró a verla a los ojos, y se dio cuenta de lo que sucedía por lo que no perdió más tiempo y continuó hablando.

-Hoy cuando salí corriendo del muelle, fue porque no pude aguantar ver que Sam te besara, dentro mío algo comenzó a los gritos pidiéndome que empujara al rubio al agua y te besara yo en su lugar, reclamaba tus labios como míos.- una luz de esperanza se prendió para Quinn, mientras que Rachel se enrojecía de la vergüenza por haber admitido tan sueltamente sus celos.- Cuando Brody me alcanzó yo estaba enloquecida daba vueltas sin parar de caminar, pensando en mil cosas y en nada a la vez. Él me conoce como nadie en este mundo y yo igual a él, puso las palabras justas en su boca para decirme que nosotros nos amamos, pero que ya no estamos enamorados, y que esta relación así forzada es ridículo.

Quinn levantó la mirada no pudiendo creer lo que estaba escuchando y buscó los ojos de la morena para chocarlos con los de ella, pero cuando vio el dolor en Rachel, su felicidad se extinguió y solo hizo lo que una amiga haría, abrazarla. Y la abrazo mientras le dejaba suaves caricias en un se espalda, hasta que Rachel lentamente se separó y volvió a tomar aire para continuar.

-Decidimos que tomarnos un tiempo y pensar en que es lo que realmente queremos es lo mejor para los dos, para no seguir lastimándonos. Por eso quiero dejarte en claro como te dije al principio que esto no es tu culpa, tu presencia en mi vida es una gran cantidad de aire puro, es volver a sonreír inconscientemente, es levantarme con ganas de verte a cada segundo, pero no el detonante de mi relación- Quinn realmente no entendía a donde quería llegar Rachel por lo que solo escuchaba atentamente. –Quinn hacía más de tres meses que no teníamos sexo, como un mes que no nos damos un beso, y mucho tiempo más donde los apelativos cariñosos habían dejado de existir, no recuerdo la última vez que Brody me llamo amor, cariño, o Mumi como a él le gustaba, ni cuando yo deje de decirle gordo, cariño o Toto como a mí me gustaba, nuestras conversaciones solo son discusiones por dinero para el centro, o cosas que hay que comprar y no podemos. Por lo que este tiempo o ruptura no tiene nada que ver contigo-

Entonces que fue para ti lo que pasó entre nosotras- Quinn tembló en cada palabra que de su boca había salido, pero se tranquilizó al ver la sonrisa de Rachel.

-Quinn tu me gustas, y me gustas mucho, yo te necesito en mi vida, y ten por seguro que no te voy a dejar ir así como así, todo lo que te conté antes es para que no sientas culpa de nada, que veas que si bien tu llegada a mi vida puede haber sido lo que me quitó la venda de mis ojos, no eres tú la culpable de nada- Rachel tomo la mano de Quinn y continuó- Bueno eres la culpable de que mi corazón de vez en cuando se salte un latir, o de que mi sonrisa se haga más grande, pero solo de eso- termino sonriendo. –Pero hay algo más, como te dije antes, esto es un tiempo con Brody, yo no puedo decirte ahora que no voy a volver con el, ni voy a engañarlos a ninguno de los dos con palabras bonitas, este momento me lo voy a tomar para mi, no voy a empezar algo contigo sin saber si realmente estoy segura de ello, por lo cual voy a necesitar que respetes mi decisión pero que no te vayas de mi lado, se que es egoísta lo que te estoy pidiendo, pero puedo darte la garantía de que no te voy a mentir en nada- Quinn la miró y tomo aire ahora le tocaba a ella hablar.

-Creo que es lo mejor, yo no voy a mentirte tampoco, creo que no puedo mentirte a ti, eres con la única persona que me pasa esto- Quinn agacho su cabeza, buscando ordenar las palabras y continuó- Me gustas Rach, y demasiado, nunca había tenido el valor de aceptar todo esto hasta que apareciste en mi vida, eres demasiado importante para mi, y entiendo cada palabra que has dicho, y también las comparto, porque yo también necesito tiempo, está Sam, que es el hombre más bueno y humano que he conocido en mi vida, mas de mil veces me he maldecido por no amarlo, porque de verdad que se lo merece, y más que nadie- sus manos estaban entrelazadas, y ahora si hablaban mirándose a los ojos- y por otro lado está mi padre, debo pensar como haré, debo lograr hacerme a la idea de que lo voy a perder para siempre, porque aunque tu tomes la decisión de que Brody es el amor de tu vida, yo no voy a volver a vivir una vida llena de mentiras, se lo debo a Luke, y sobretodo me lo debo a mi misma. En esta semana hablaré con Sam, no le voy a decir la verdad, todavía no tengo las fuerzas necesarias para decirle que siempre lo engañe haciéndole creer cosas que no son, ni serán, pero si lo voy a dejar, le voy a dar la oportunidad de que conozca a alguien que de verdad lo ame como él se merece.- Rachel iba a interrumpir, pero un dedo sobre sus labios se lo impidió- Rach esto que voy hacer tampoco es tu culpa, tal vez tu también fuiste quien me quito la venda de mis ojos, y quien me hace sonreír, pero es algo que debería haber hecho hace mucho tiempo, y te lo agradezco infinitamente, me has dado las fuerzas necesarias para buscar una vida honesta, pero no es por ti que lo hago, es por mí. Y por supuesto que no me voy a alejar de tu vida, seremos amigas, que se tienen una profunda atracción, pero que el tiempo decidirá si debemos estar juntas, o nuestro lugar es con otras personas.

Ambas tenían lágrimas bajándoles por sus ojos, habían sido completamente honestas, no se habían guardado nada, y sobretodo no se estaban lastimando, comenzarían una amistad, sincera, sabiendo que se atraían con locura, pero que muchas cosas estaban primero, y estaban felices de que así sea.

Se pararon de aquel árbol se fundieron en un abrazo, que nuevamente les hizo sentir esas sensaciones hermosas, pero ahora ambas sabían lo que pasaba con la otra.

-Deja de hacerme temblar en tus brazos, que es un poco vergonzoso- Bromeo Rachel para sacarle peso a la situación.

-Yo dejo de hacerte temblar, pero tu deja de hacerme estremecer, que me da frio- Replicó Quinn, aún sosteniendo a la morena en sus brazos.

Lentamente se separaron para mirarse a los ojos, y era imposible negarse la loca atracción y deseo que sentían una por la otra.

-Esto va a ser muy muy difícil- le dijo Rachel ya tomando distancia de la rubia.

-Demasiado difícil- contestó Quinn caminando a su lado, rumbo a las carpas para encontrarse con los otros dos, para pasar la última noche en aquel lugar, en el que ambas se animaron a sincerarse con todos pero más importantes con ellas mismas.