Hola denuevo! disculpen la demora pero es que estaba con mucho trabajo y mi jefe es peor de Lord Farquaad... jajaja

Agradezco sus comentarios, me dan ánimos para continuar con la historia, espero que les guste este capi que es un poco triste... pero es importante para saber un poco el porqué de las inseguridades y tristezas de Serena

Pov Darien

-Bien, no sé por dónde comenzar así que lo haré por el principio…

La verdad Serena se veía algo inquieta, no quería presionarla para que me contara qué había ocurrido en su vida para que estuviera tan triste a veces. Noté que su mirada se perdió en el horizonte, como si estuviera procesando la información que me daría. Sus ojos adquirieron un brillo distinto, una sensación de melancolía llenó el ambiente, no quería interrumpir, pero su silencio en cierta forma me estaba inquietando, no quería verla triste

-Si aun no estás preparada yo no quiero que te sientas presionada, sé que confías en mí como yo confío en ti, pero sé que a veces aunque exista la confianza las cosas son demasiado duras para decirlas- le señalé pacientemente, no quería que ella se sintiera mal, lo menos que quería era que perdiera esa expresión de felicidad que había visto cuando montaba en la bicicleta momentos antes

-No te preocupes, estaba pensando- me miró- no quiero que pienses que soy masoquista pero no tengo otra forma de decir las cosas más que con detalles- suspiró

Le tomé la mano y la miré a los ojos, aquellos que reflejaban cada una de sus emociones, esos orbes celestes como el cielo de primavera que demostraban la fragilidad en la que se encontraba su alma en esos momentos. Volvió a mirar hacia el horizonte, más bien miraba hacia el frente pero era como si viera ante sus ojos algo más que el paisaje

-Cuando salí de la universidad comencé a trabajar en Kyoto- comentó, yo le puse toda mi atención- en ese lugar había muchas personas de distintas edades que desempeñaban diversos cargos, estaba un poco perdida entre tanto movimiento en un principio- sonrió- pero me reencontré con una amiga de estudios que me llevaba un año la cual estaba trabajando en el mismo lugar. Yo estaba muy feliz de tener a alguien cerca de mí y que fuera de confianza, así no me sentía tan sola... El horario de trabajo era distinto a otras partes, trabajábamos muchísimo por lo que con mi amiga Saori pasábamos gran parte del día juntas, nos acercamos a tal grado que nos conocíamos muy bien y teníamos demasiada confianza la una con la otra. También estaban en el grupo de amigas Kaolinet y Berjerite con quienes pasábamos días agradables, pero con Saori era la gran amistad que teníamos, las demás eran buenas compañeras de trabajo y amigas de fiestas, pero nada más.

Yo la miraba en una invitación silenciosa a que continuara con su relato, pero ella simplemente no me veía, su expresión era vacía, como si estuviera en otro lugar, como si estuviera viviendo en ese momento las cosas que iba relatando

-Todas las personas a las que conocía estaban enamoradas, les gustaba alguien o tenían novio; yo me sentía fuera de eso, no me interesaba nadie, quería que alguien me gustara, quería tener a alguien en quien pensar, pero simplemente no pasaba. Llegué a creer que era una persona fría, que era imposible que no sintiera interés por nadie y en cierta forma me obligué a que eso ocurriera- la miré sin entender, Serena se aclaró la garganta y continuó- llegó un chico nuevo, él era divertido y amable con las personas, comencé a acercarme a él con la esperanza de poder compartir más y me di cuenta que podía llegar a gustarme. Me convencí que él era el chico con el que podía comenzar una relación y le dije que me interesaba; cuando me dijo que yo también le interesaba estaba muy emocionada, pero de ahí no pasó nada más, ya que este chico siempre me evadía. Yo pensé que era porque a él antes se había fijado en mi amiga Saori la cual en ese entonces había empezado una relación con un compañero de trabajo llamado Jedite, y que por eso era así de reservado con el tema y quería ir despacio.

-Llegó otra chica nueva, su nombre… Beryl… al principio fue amable con todas las chicas que trabajábamos ahí, pero fue mucho más amable con los chicos- Serena volteó a mirarme de una forma que entendí perfectamente de qué manera Beryl era más amable con los chicos- yo no le tomé importancia ya que ella era una mujer atractiva a los hombres, tenía curvas pronunciadas, un cabello hermoso y se vestía de una manera que le sacaba el mayor provecho a su físico, era lógico que todos anduvieran tras de ella.

-Me di cuenta que el hombre que me gustaba, Seiya, le prestaba más atención a Beryl, pero tampoco me preocupé porque él dijo que estaba interesado en mí y ella sabía esto ya que yo se lo había dicho.

Se quedó en silencio como meditando, yo presentía que en ese relato había algo más, ya que su tristeza no era de una desilusión amorosa, era algo más profundo. Suspiró y bajó sus hombros en señal de resignación, me miró por un breve instante y continuó hablando de forma más pausaba y con un ligero temblor en la voz, aunque sus ojos seguían manteniendo esa mirada perdida

-Una noche de un viernes después del trabajo, Saori estaba organizando una salida en grupo, invitó a su novio Jedite, a su amigo Armand que trabajaba con nosotros, además de a mí y a Seiya. Este último dijo que no podía ir, que tenía cosas que hacer, yo como quería estar con él no quise salir con mi amiga, ya sabes- esbozó una ligera sonrisa- entonces le dije que no iría y que me quedaría un momento más en el trabajo, esto lo hice para estar con Seiya que también se quedaría.

-Vi cuando Saori trajo su automóvil rojo del año y en el lado del copiloto subió Jedite, también vi que Armand ocupó el asiento trasero. En ese momento salieron rumbo a un bar que estaba cerca. Seiya los vio irse y me dijo que ahora sí quería ir, como yo quería estar con él le dije que lo acompañaría. En esos momentos no me di cuenta que Seiya me estaba tratando de evitar o librarse de mí, era una tonta, aun lo soy- fruncí el ceño por su comentario, no podía creer el poco amor propio que se tenía Serena

-Salimos en busca de mi amiga y los demás, fuimos en dirección hacia donde ellos se encontraban y coincidimos con Kaolinet que iba en su automóvil, era blanco recuerdo, ella también se dirigía donde nosotros así que nos subimos en la parte trasera ya que iba con su novio del cual no recuerdo ni su nombre ni su rostro. Llegamos a un semáforo en rojo donde estaba Saori y los demás, Seiya se bajó del coche y corrió, llegó donde estaba mi amiga y trató de subirse al automóvil, pero entre risas Armand le cerró las puertas y no lo dejó subir; mientras ocurría esto y al ver que Seiya se había ido, Kaolinet me dijo que cerrara la puerta y que nos fuéramos, pero yo no quería dejarlo ahí, el me gustaba, quería tenerlo cerca, así que le pedí que lo esperáramos, ella no quería, me dijo que si nos íbamos a los demás no les quedaría otra que dejarlo subir, pero yo insistí en esperar- me miró contrariada, yo aun no entendía lo malo de lo que me decía, era lógico que si le interesaba alguien quisiera estar con él- Saori no lo sabía… no sabía que yo quería a Seiya, nunca fui capaz de decírselo ya que me deba miedo, no sé qué era pero no fui capaz de decir nada… cuando nos quedamos esperando en el auto con Kaoli yo pensé que era irónico, iba con ella aunque debería ir con Saori como siempre cuando salíamos, ya que ella era mi amiga y ahora la estaba dejando por un chico cuando al principio le había dicho que no quería ir… sé que mi amiga del alma me hubiese esperado, nunca me dejó de lado ni siquiera cuando se puso de novia con Jedite, mientras que yo a la primera la dejaba que se fuera sin mí, aunque claro iba con los chicos, pero todo va en que le di más importancia a una persona recién llegada a mi vida que a ella que me había apoyado en momentos difíciles.

Algo de lo que relataba Serena iba entendiendo, ella estaba dolida porque había preferido estar cerca de un hombre que ni siquiera era su novio a acompañar a su amiga; a lo mejor ellas se habían peleado esa noche y quería arreglar las cosas por lo que eso la tenía mal, a lo mejor este tipo Seiya al final hubiese terminado siendo novio de su amiga o de la otra chica Beryl, aun no entendía qué tenía que ver esa chica en todo este asunto, pero si Sere la había nombrado era por algún motivo. Miré a la chica que se encontraba sentada a mi lado, se veía tan frágil, me estaba comenzando a arrepentir de haberla instado a contarme su historia, pero me dije que era mejor que continuara, siempre es bueno hablar

-Cuando Seiya dejó de jugar y volvió al automóvil, nos dijo que los chicos habían decidido ir a otro local nocturno y continuamos el camino; vi que Saori se iba a toda velocidad- sonrió con melancolía- ella siempre había sido un as al volante y era por eso que conducía de manera a veces alocada, aunque yo siempre le decía que bajara la velocidad- su semblante cambió- pero esa noche no iba con ella para decírselo. Nosotros nos fuimos en otra dirección y paramos en un almacén a comprar cigarrillos, después de eso decidimos dar una vuelta ya que no queríamos ir donde Saori y los demás decidieron al final ir, ya que era a las afueras de Kyoto. Dimos varias vueltas por la ciudad, hasta que debido a que no encontramos ningún lugar que nos interesara, terminamos por tomar el camino que daba donde se habían ido los chicos

Serena me miró, se acercó un poco a mí y recostó su cabeza en mi hombro. Eran extrañan las sensaciones que eso provocaba, de pronto sentía como si pudiera percibir cada una de las emociones de esta mujer tan perturbada que tenía a mi lado. Sólo giré un poco mi cara y le di un beso en el tope de la cabeza, ella suspiró. No sé porqué lo hice, pero eso creó un ambiente tan íntimo, algo que nunca antes había sentido y menos con alguien a quien acabo de conocer, de pronto se giró a mirarme

-Sabes Darien, espero que me estés entendiendo, sé que todo lo que te cuento es un poco enredado para alguien que no sabe nada acerca de mí, pero te prometo que al final entenderás todo, es algo tan difícil de pensar y más de decir… no sé qué me pasa pero contigo se me hace más fácil poder recordar… siento como si estuviera viviendo todo otra vez, sólo que no soy yo quien se encuentra en la escena, me entiendes? Siento que ahora soy espectadora de todo, veo las situaciones desde afuera… eso me asusta un poco, pienso que tal vez me esté negando a mí misma que las cosas ocurrieron y que yo fui parte de ello… no sé que sentir respecto a todo- soltó un suspiro tembloroso y me sonrió acomodándose en su postura inicial y volviendo a mirar al frente- luego de que emprendiéramos rumbo a encontrarnos con los demás esto ocurrió

Flash back

El automóvil color blanco iba a una velocidad prudente pero sin ir despacio por la carretera, paralelo al lugar donde circulaban los vehículos se extendía la línea del tren. Serena sabía que por las noches sólo transitaban trenes de carga, ya que los de pasajeros iban a partir de la mañana. Siempre le había gustado pararse cerca del tren cuando pasaba, sentir el viento en su cara y la vibración, no entendía porqué pero le resultaba agradable; esos pensamientos estaban en su mente cuando pasaron por el lado del cruce y sintió a Seiya que se encontraba a su lado hablarle

-Mira Serena, ves ese coche de ahí? Es como el de Saori, pero no creo que sean ellos- mientras apuntaba con su dedo al lugar

Cuando Seiya le habló la rubia miró en la dirección que señalaba y efectivamente vio un automóvil color rojo como el de su amiga, lo vio tan rápido al pasar que le pareció tan sólo un coche estacionado al costado del cruce, se veía la parte del costado derecho del copiloto y no se apreciaban daños, así que no pensó que esas personas estuvieran en problemas

-Aun así creo que se parecía mucho, porqué no llamas a Saori por si acaso?- dijo Kaoli quien iba con los ojos fijos en el camino

-Mientras yo llamo a Armand, gana al que le contesten primero!- decía Seiya con un toque de humor

Serena comenzó a marcar el número de Saori, pero ella no contestaba la llamada, lo mismo ocurría con Seiya, estuvieron así alrededor de dos minutos mientras Kaolinet al ver que no obtenían respuesta decidió buscar una ruta que le permitiera virar para devolverse al lugar. El ambiente comenzó a ponerse denso, Serena y Seiya seguían con sus teléfonos marcando a sus amigos, pero ellos no contestaban

-Serena, tienes el número de Jedite? A lo mejor él responde- Seiya la miró asustado

La rubia comenzó a marcar al celular del novio de su amiga

-"hola?"- dijo una voz desconocida

-Jedite!- nadie respondía- Jedite eres tú?

-No, disculpe, mi nombre es Roger- dijo un hombre

-Oh, lo siento creí que le marcaba a mi amigo- Serena iba a cortar la llamada

-No, espere! Este es el teléfono de su amigo, lo que pasa es que ellos tuvieron un accidente donde se encuentra el cruce del tren

Serena se quedó una fracción de segundo inmóvil, hasta que recuperó el aire y pudo hablar- Son ellos!- fue lo que les dijo a los demás que iban en el coche, luego volvió a hablar con Roger- vamos para allá

-Sí, señorita, yo soy bombero e iba pasando por aquí cuando vi que sus amigos se encontraban accidentados por lo que ya me comuniqué con la ambulancia y la policía

-Muchas gracias- Serena se encontraba nerviosa y la tensión que se produjo entre los que estaban ahí fue casi insoportable, colgó el teléfono

No demoraron más de cinco minutos en llegar donde les habían indicado, que era el mismo lugar que ellos habían pasado anteriormente. Serena y Seiya bajaron del coche cruzando la calle rápidamente, mientras que Kaolinet y su novio se quedaron en el vehículo. El panorama era devastador; dos ambulancias se encontraban en el lugar, había un carro de bomberos y tres coches de policía. Se acercaron al automóvil rojo que se encontraba rodeado de personal médico

-No quiero! Déjenme dejénme… quiero bajar, no… NO!- era Jedite el que gritaba desesperado mientras forcejeaba con los paramédicos que trataban de colocarle el cuello ortopédico que dicta el protocolo en los accidentes

Serena se acercó más al vehículo y lo que vio la hizo temblar de angustia. Saori se encontraba sentada aun en el lugar del conductor, estaba inconciente mientras las personas de asistencia le quitaban el cinturón de seguridad que aun llevaba abrochado al momento que le colocaban el cuello ortopédico, parecía dormida, pero ciertamente no lo estaba. Miró hacia la parte de los asientos traseros del coche pero el lugar estaba vacío, no había rastro de Armand

Seiya se acercó y le dijo unas palabras a Jedite que Serena no alcanzó a escuchar, sólo vio que éste se quedaba quieto mientras permitía que le pusieran el objeto alrededor del cuello. Se acercó hasta el accidentado

-Jedite mírame- el aludido no prestaba atención- Jedite! Mírame- este levantó la vista y la miró a los ojos- donde está Armand?- no obtuvo respuesta- dime por favor, dónde está Armand?

-No lo sé

-Jedite, cómo que no lo sabes? Dónde está Armand?

-No está, no está aquí- decía desesperado

-Donde está entonces?- preguntaba confundida

-No está, no está, se fue… se fue- ya no enfocaba un lugar específico, sólo se levantó saliendo del coche siendo ayudado por Seiya. Cuando logró estar fuera corrió hasta el otro lado

-Saori… Saori!- Seiya junto con algunos policías intentaban calmarlo, mientras que los paramédicos hacían su trabajo sacando a Saori del coche y dejándola tendida en el suelo de espaldas mientras le tomaban los signos vitales y la revisaban rápidamente

Serena se alejó un poco de la escena, advirtiéndole a Seiya que debía tener cuidado con Jedite para que no entorpeciera el trabajo de las demás personas, pidiéndole que lo acompañara para que no fuera a cometer una locura. La rubia sólo observaba la escena, veía mientras revisaban a su inconciente amiga que estaba tendida en el suelo; el tiempo se detuvo y era como si todo estuviera sucediendo en cámara lenta, nada estaba ocurriendo lo suficientemente rápido, el cielo se volvió más oscuro, el aire más frío, el aire más espeso, mientras cada minuto parecía eterno. Se encontraba en un estado de aturdimiento interior, rogándole al cielo porque todo terminara pronto y que al salir el sol al día siguiente todo esto adquiriera el significado de un simple susto… se reirían luego de eso- pensó- contarían la anécdota de ese día desde sus distintos puntos de vista porque… todo estaría bien… todo estaría… no podía convencerse de eso porque en el fondo de su alma sabía que esta noche algo había cambiado, ya nada sería igual, aunque por fuera quería creer y tener esperanza en que las cosas mejorarían, algo dentro de ella le decía que esto sólo era el principio de algo más duro… y no se equivocaba

Tomó su teléfono y con sus manos frías marcó el número de Berjerite, ella era una buena amiga de Saori y aunque fueran las dos y media de la madrugada debía avisarle lo que estaba ocurriendo con su amiga

-"Bueno?- contestó una voz adormilada

-Berjerite, soy Serena, ha ocurrido algo… algo malo- no sabía como dar la noticia

-Serena! Que ocurre porqué me llamas a esta hora? Estás bien?

-Yo sí, este… es Saori- guardó silencio un segundo- ella ha tenido un accidente en su coche, iba con Armand, él está bien, está conciente, pero Saori… ella no despierta

-No!- gritó la chica al teléfono- se ve mal? Por favor Serena responde, dime, está muy herida?

Serena miró hacia la dirección en donde se encontraba su amiga que era a unos veinte metros de donde estaba ella. Lo que vio la paralizó- te llamo después, ven pronto amiga- le dio las indicaciones del lugar donde había ocurrido el accidente y cortó la llamada. No podía quitar los ojos de Saori, la escena la tenía casi sin respiración, sentía que toda la sangre se había ido de su rostro y en silencio seguía rogando porque todo sólo fuera un susto o un mal sueño… tenía la esperanza que cuando llegara la luz del día todo estaría mejor. Vio que el personal médico comenzaba a realizar reanimación a su amiga… oh Dios, estaba teniendo un paro cardiaco… Se quedó absorta en la escena, sólo escuchaba uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, para después ver a un tipo que con una especie de globo de color rojo bombeaba aire dentro de la boca de Saori dos veces antes de volver a repetir la secuencia de diez presiones sobre su pecho. Eso sólo lo había visto en las películas, pero esto no era ficción, era la angustiante realidad que no permitía que se moviera, se encontraba de pie en el mismo lugar mirando lo que estaba ocurriendo, rogando porque dejaran de hacer eso y le dijeran que el peligro ya había pasado

Habían transcurrido alrededor de cinco minutos y las personas seguían con la misma rutina… luego eran diez minutos y no paraban de hacerle eso a su amiga… porqué tardaban tanto en hacerla despertar?, de pronto escuchó el sonido de su teléfono, lo tenía apretado en su mano derecha pero aun así no había sentido la vibración de éste, miró el identificador

-Berjerite! Donde vienes?

-Serena, me he demorado, tuve que dejar a mi hijo con la vecina, dime que está pasando por allá por favor

-La están reanimando pero no pasa nada, llevan mucho rato en eso

-Cuánto tiempo más o menos?- Serena se quedó sin palabras, estaba calculando- responde! Cuánto tiempo llevan haciendo la reanimación?

-No sé, no sé, algo así de cómo diez minutos

Se escuchó un sollozo- Serena… Saori, ella… ella está muerta

-Qué! No, no lo está, la están reanimando y se va a poner bien

-No Sere, escucha, son más de cinco minutos, las posibilidades son casi nulas

-Se va a recuperar, lo va a hacer… Ven, ven pronto por favor- aunque las palabras denotaban la urgencia y desesperación, su tono de voz era calmado, demasiado calmado y suave, estaba como en un estado de aturdimiento y aletargamiento donde sus emociones permanecían dentro de ella sin ser demostradas al exterior, su rostro era inexpresivo a pesar que en su interior la rubia sentía una gran tormenta desatarse

-Ya voy en camino, llego en tres minutos- suspiró- Serena- la llamó con la voz temblorosa por el llanto- está muerta, no hay nada que hacer- y cortó la llamada

A los pocos minutos llegaron Berjerite y Richard, este último era amigo de Armand, mientras otras personas conocidas igualmente aparecían en el lugar; la noticia del accidente se había extendido entre sus conocidos y muchos llegaron ahí como si el hecho de estar presentes pudiera mejorar la situación. La verdad Serena sólo se encontraba preocupada por la salud de su amiga, por lo cual no pensó más en el paradero del tercer ocupante del vehículo, se le pasó por la mente de manera fugaz que a lo mejor lo habrían pasado a dejar a su casa que quedaba cerca del centro de la ciudad, pero no quiso analizar el tema, Armand no estaba y Saori se encontraba grave mientras que Jedite sufría un ataque de histeria. A este último vio que lo llevaban hacia una de las ambulancias, le aplicaban algún medicamento en el brazo izquierdo con una jeringa al momento que él se quedaba sentado en el lugar. Buscó con la mirada a Seiya y éste se encontraba apoyado en una baranda al costado del cruce, tenía la mirada dirigida al suelo mientras respiraba fuertemente, lo notaba por el movimiento de su pecho. Fijó su atención nuevamente en la castaña, mientras que Berjerite llegaba a su lado, la abrazaba brevemente y se quedaba de pie junto a ella presenciando la escena. Saori seguía tendida en el suelo sin abrir los ojos, pero apenas se veía entre tantas personas de la asistencia médica que tenía a su alrededor

-Es Armand… oh por Dios, es Armand- gritaba Richard al momento que era sujetado por dos policías que evitaban que se acercara al lugar hacia donde estaba apuntando

Serena al escuchar el nombre del novio de su amiga se acercó en compañía de Berjerite hacia donde estaba Richard forcejeando con los hombres. Lo que vio en los ojos del castaño la hizo tensarse, era desesperación, angustia, miedo, tristeza, todo lo cual combinado creaba en su cara una expresión casi desfigurada. Seiya también se acercó, lo vio ir más cerca del lugar donde apuntaban todos y lo vio igualmente devolverse, sentarse con la espalda recargada en la baranda, ponerse las manos en la cara y comenzar a llorar; Berjerite también lloraba pero en silencio. La rubia se atrevió a mirar a su alrededor… vio que tendido en medio de la línea del tren se encontraba el cuerpo de un hombre inmóvil, se veía el bulto de su cuerpo a pesar de la poca luz que había en ese sector, lo cual habría impedido en un principio percatarse de su existencia… se tensó. Era imposible que fuera Armand, estaban a casi cincuenta metros de donde había ocurrido el accidente, simplemente era ilógico que fuera él, estaba muy lejos, era mucha la distancia; trataba de analizar la situación pero simplemente no le encontraba sentido

Un policía al cual no le veía en rostro, en compañía de otro igual de anónimo, se acercaron al cuerpo que estaba en medio, lo miraron y analizaron a los presentes

-Necesitamos que alguien venga a reconocer el cuerpo- qué! Se preguntaba la rubia, eso sólo lo dicen cuando la persona está… muerta. Miró a seiya quien estaba hecho un ovillo en el suelo llorando, nadie le prestaba atención, miró luego a Berjerite que aun se mantenía a su lado

-Lo siento Serena pero yo no puedo- ahogó un sollozo- simplemente no puedo- negó con la cabeza

Observó el panorama, estaban asegurando a Saori a una camilla, no sabía su estado pero rogaba porque estuviera mejor, la mayoría de las personas eran completos desconocidos, bomberos que se encargaban de revisar el automóvil y evaluar los daños de un poste metálico de grandes proporciones que se encontraba más allá; el personal médico que estaba dividido entre las ambulancias, Saori y Jedite; los oficiales de policía que conversaban con las personas tratando de obtener las identidades de los accidentados; miraba a los demás conocidos que eran principalmente del trabajo, quienes estaban en una esquina muy juntos como tratando de darse calor, llorando silenciosamente y abrazándose. Suspiró, con su rostro desprovisto de emociones y con su caminar pausado se acercó a la línea del tren

-Yo lo haré- uno de los policías le hizo un gesto para que se acercara

Al llegar al lugar indicado vio a un hombre joven tendido en el suelo, tenía el rostro inmaculado, sin signos de estar herido o mal, ese rostro reflejaba una calma infinita, sin embargo… Serena se dio cuenta que la persona que tenía frente a ella se encontraba sin vida, cómo lo sabía?, ni ella misma se lo explicaba

-Bien! Es tu amigo o no es tu amigo?- señaló uno de los oficiales de manera cortante

-Cómo dice?- la rubia aun estaba aturdida mirando el rostro del hombre en el suelo, no estaba segura de quien era; su cara se parecía a Armand, pero eso no le cuadraba, era imposible que fuera él y que estuviera tan lejos… estaba confundida

-Te pregunté si él es tu amigo o no es tu amigo- el policía parecía enfadado

-Yo… no lo sé, porqué no buscan a ver si tiene alguna identificación?- el hombre puso cara de fastidio

-Ya lo revisamos y no tiene nada, me puedes contestar la pregunta de una vez?

Serena se agachó y contempló el rostro de cerca… su alma lloró al darse cuenta que era Armand quien se encontraba en ese lugar… él estuvo ahí todo el tiempo y ella no lo vio. Sólo era cosa de dar media vuelta y recorrer un poco el lugar para verlo, pero no lo hizo, siempre estuvo al pendiente de Saori, y ahora él estaba muerto. La culpa la carcomía mientras se mezclaba con otros sentimientos formados en su interior que se negaban a fluir… "Si lo hubiese visto antes… a lo mejor lo habrían ayudado y estaría vivo" pensaba mientras asentía a los policías dándole los datos del fallecido y negando cuando le preguntaron si tenía cómo contactar a su familia; la verdad no sabía mucho de Armand, pero se sentía responsable en cierto modo de su deceso.

Estaba en medio de la línea junto al cuerpo de el chico, cuando siente mucho ruido, las personas gritaban que salieran, ella no entendía nada hasta que escuchó- Detengan el tren!- se dio cuenta que éste se encontraba acercándose a gran velocidad a ellos. Los policías se hicieron a un lado pidiéndole que se alejara, pero Serena no quería dejar a Armand sólo, aunque estuviera muerto eso no quería decir que dejaría que fuera destrozado por la máquina metálica. Estaba esperando en esos segundos a que detuvieran el tren, vio a los policías que se encontraban al otro lado haciendo la señal, por lo que esperó de pie mirando de frente como las luces se acercaban… "Si no lo detienen ahora, tomo a Armand y lo llevo a la orilla", iba a reaccionar cuando el tren se detuvo a unos cien metros de ella y del cuerpo tendido en medio de las vías

Cuando pasó el susto del tren y los policías le pidieron irse, Serena se alejó del lugar y se obligó a fijarse en otra cosa… Saori estaba en la camilla de la parte de atrás de la ambulancia no sabía qué había ocurrido, iba a acercarse cuando vio cómo salía un paramédico del vehículo quien la miró a los ojos y negó con la cabeza bajando la mirada al suelo… qué significaba eso?, iba camino a averiguar cuando sintió el lamento ahogado de Richard

-Saori… porqué los dos! No es verdad!… porqué, porqué?- el castaño no aguantó más mientras caía al suelo preso de las lágrimas

Escuchaba los lamentos, no entendía las palabras, todos hablaban a la vez, todos lloraban, gritaban, gemían de angustia. Mientras esto ocurría, Serena se sentía como si estuviera en medio de todo, sin pertenecer a ningún lado, ni al de los amigos devastados ni al de los profesionales imparciales… por dentro pertenecía al primer grupo y por fuera al segundo. Se quiso acercar a la ambulancia, quería ver a su amiga, quería creer que todo era una broma de mal gusto, tenía la esperanza de que cuando la viera ella estaría con su hermosa sonrisa en su rostro y la abrazaría feliz como siempre lo hacía… fue detenida por un paramédico quien le manifestó que Saori había fallecido al momento de subirla a la ambulancia, le dijo que lo sentía y muchas cosas que no recuerda pues en ese momento vio a Jedite sentado en la otra ambulancia con una sonrisa melancólica que contrastaba con las marcas de lágrimas que surcaban su rostro… no se atrevió a ir para preguntar qué ocurría, no quiso que Jedite preguntara alguna otra cosa y supiera que por su descuido Armand había sufrido la misma suerte que Saori

Fin flash back

-Es increíble no crees?- Serena le sonrió de manera melancólica al pelinegro

-Qué cosa?

-El que pueda recordar todo con tantos detalles. No lo hago a propósito, incluso ahora es menos, pero siempre repaso una y otra vez en mi mente lo ocurrido esa noche; lo hice desde el principio, a lo mejor por eso recuerdo todo tan bien

-Puede ser por eso- Darien observó el rostro de la rubia, se veía la melancolía que le provocaba hablar de lo ocurrido, no sentía lástima por ella, más bien la admiraba porque a pesar de vivir todo lo que le había contado, ella seguía ahí, se había levantado y había retomado el rumbo, tal vez ella no valorara lo que era y quien era, pero él se daba cuenta de la gran mujer que tenía en frente y estaba orgulloso porque sabía que acababa de conocer a la verdadera Serena Tsukino, un ser humano excepcional

-Aún no he terminado sabes?- arqueó una ceja esperando la respuesta del moreno

-Ya lo sabía- ella lo miró interrogante y él sonrió- hablaste de Berjerite, quiero saber qué es de ella ahora, o de Jedite que estaba bien hasta donde contaste, qué ocurrió con Armand que estaba tan lejos del lugar del accidente… por otra parte me gustaría saber qué pasó contigo después de eso… de verdad me gustaría saber cómo afrontaste todo

-Así es, bueno…

-Además, sé que no viene al caso ya que no volviste a mencionarla, pero me gustaría saber qué tiene que ver en tu vida la tal Beryl, la nombraste y luego no, creo que juega un papel importante

-Vaya, eres muy inteligente- rió con ganas- claro que tiene que ver y mucho aunque nada que ver con lo ocurrido con Saori y Armand- suspiró- pero eso aun no te lo puedo decir, estoy contando las cosas lo más ordenadas que puedo y si te hablo de Beryl ahora lo más probable es que no entiendas nada- hizo una mueca de disgusto

Darien la abrazó por los hombros e hizo que recostara la cabeza en su hombro, así estuvieron un buen rato, sólo mirando cómo el sol se escondía despacio, dejando el cielo de un color anaranjado con toques de rosa y oro

-Si no hubiese ocurrido todo eso nunca me hubiesen enviado a Tokio- comenzó a hablar de pronto la rubia- ya que según mis jefes lo hicieron para que yo no recordara constantemente lo sucedido

-Pero si no te hubiesen enviado a trabajar acá yo nunca te habría conocido- el pelinegro hizo un puchero que causó risa en su acompañante

-Si nos habríamos conocido- afirmó incorporándose y lo miró de frente- yo sé que el destino tenía preparado que nos conociéramos… me hace bien hablar contigo- se sonrojó

-Y tal vez Saori y Armand cumplieron su destino aquí y por eso partieron de este mundo- Serena no pudo evitar que se le llenaran los ojos de lágrimas al escuchar eso- a veces no entendemos porqué pasan las cosas, nos flagelamos pensando que fueron nuestra culpa, pero a veces sólo no podemos evitarlo, no podemos interferir

-Lo sé

-Lo sabes realmente?- Darien se encontraba serio mirando a la rubia a los ojos, sin embargo mantenía cierta ternura en su expresión, en la forma de tratarla

-Muchas veces repasé la historia, no sólo la parte que te conté sino que todo, todo incluido lo demás que ocurrió después de eso. Inventé millones de escenarios en donde yo actuaba diferente, acompañaba a Saori en el coche, permitía que Seiya se fuera con los chicos, encontraba a Armand al llegar al lugar… escenarios en los que yo decía y hacía cosas distintas a las que hice. Esto lo realicé muchas veces, lo hice de forma autómata, no es que me guste la autoflagelación, pero repasaba los eventos y las posibilidades una y otra vez aunque me causaba un dolor terrible

-Y, aún lo haces?

-No, sólo cuando se lo cuento a alguien o en sueños, ahí recuerdo ciertas partes de lo vivido, pero no escenifico nada, creo que más que sueños son mis recuerdos que se manifiestan mientras duermo

-Puede ser, pero aun te sientes culpable por ciertas cosas?- le miró la mano que tenía cerca de él y la tomó entrelazando sus dedos con los de ella, la rubia suspiró

-Es complicado, a veces me siento un poco culpable… pero luego me doy cuenta que no es culpa sino remordimiento, sentimiento que nace por cosas que me gustaría haber hecho y no hice, por cosas que podría haber dicho y no dije… pero esas cosas que me causan remordimiento increíblemente no cambiarían el curso de los sucesos por lo cual no me siento culpable. Además, al repasar tantas veces lo ocurrido mientras escenificaba distintas situaciones en mi mente, me di cuenta que actuando de una u otra forma no significaba que las cosas no ocurrirían- miró a Darien para comprobar que él estaba entendiendo, cuando le dio una mirada que la satisfizo continuó- quiero decir que por ejemplo si yo hubiese ido con Saori no significa que podría haber evitado el accidente… o tal vez sí, a eso me refiero, no puedo mortificarme con cosas que jamás podré saber

-Me alegra que pienses así- se quedaron en silencio

La miró de frente por unos instantes que se hicieron eternos, ella se perdió en los zafiros de él y él se sumergió en los océanos de ella; sus rostros se iban acercando como buscando un lugar donde refugiarse, la distancia era casi nula. Darien puso las manos en el rostro de Serena mientras que ella se sujetó de los fuertes hombros de él, ambos se seguían mirando a los ojos, estaban tan cerca que la imagen comenzaba a distorsionarse

Ring!.. ring!- el celular de Serena sonó estrepitosamente rompiendo la burbuja donde ambos se encontraban

La rubia dio vuelta el rostro para que Darien no viera como cerraba los ojos y apretaba los labios fuertemente de la frustración por haber sido interrumpida en su "Divino consuelo", como le tenía apodado en su mente al hecho de que Darien estuviera con ella y pudiera compartirle su pasado siendo reconfortada con un beso como el de sus sueños. "Definitivamente los sueños son difíciles de realizar", pensaba al momento que contestaba el celular

-Bueno?

-Serena soy Mina, debes venir pronto al Hospital Central- hablaba muy alterada al otro lado de la línea

-Qué pasa Mina habla!- por un momento Serena se transportó al pasado sintiendo la misma angustia que sintió esa noche de un quince de Febrero

-Amiga es Helios, el hijo de Amy, se encuentra internado y al parecer es grave… apúrate Sere que nuestra amiga necesita del apoyo de las dos

-No te preocupes amiga ahí estaré- cortando la llamada

Serena le explicó a Darien lo ocurrido con Amy y su hijo y él se ofreció a acompañarla al hospital para ver si como médico podía conseguir más información de lo ocurrido con el niño.

Con sentimientos encontrados de todo tipo, angustia, melancolía, esperanza, alegría, miedo y miles de sensaciones más, la rubia se encaminó con el guapo doctor hacia su destino, feliz por poder compartir más tiempo con él, con la convicción de que iba a convertirse en el mejor amigo que hubiese tenido jamás aparte de Saori

Si llegaron hasta aquí es que se dieron el tiempo de leer este capi que me salió más largo que los anteriores.Nos leemos en el próximo. Bss