Say yes.
"Me gustas"
Los días cada vez se hacían más lentos para maki, ¿razón?, ¡una estúpida razón!, la tenía, y tenía nombre y apellido, jamás en su vida, en toda su vida, le había importado lo que otro dijera de ella, o simplemente que se molestara con ella, porque simplemente lo dejaba pasar, pero esta vez es muy diferente, ¿Cuál?, en que esa persona es la causante de sus repentinos desvelos por las noches, las constantes distracciones en clases, la falta de atención en su entorno, esto sin duda comenzaba a preocuparle a sus padres e incluso a ella misma, comenzaba a asustarse con sus sentimientos y pensamientos, sino que también a cuestionarse sobre su orientación sexual, ¡ella es hetero!, ¡lo es maldita sea!, ¿se considera lesbiana si le gusta una chica con apariencia de chico?, ¡al carajo con eso!, tenía cosas más importantes que hacer, como para pensar en esos estúpidos y banales sentimientos que comenzaron a surgir en ella, total no debe ser tan importante, saber, ¿si le gusta o no?, eso, solo debe de preocuparse por sus estudios y ya, y no olvidar que muy pronto se casara con un buen hombre, que siempre la amo, a pesar de no notar su presencia, y que es muy aburrido, nada atractivo, ¡pero eso que!, lo que importa es que se casen, ¿no?, ¿y dónde queda el amor?. ¿En los cuentos?, ¿en su mente?, ¡Nha!, el amor no es importante para ella.
Suspiro y camino hasta su escritorio, tomo su celular, miro la hora, marcaban las 12:30 de la mañana, su última clase había terminado muy temprano, debió a que el profesor debía tratar algunos asuntos, llego a su casa y lo primero que hizo fue meterse a su habitación, lo dejo sobre su escritorio, ningún mensaje de ella.
-¡¿Por qué carajos pienso en ella? – Se maldijo así misma – no es como si quisiera que me hablara – frunció el ceño, camino a su cama y se sentó - ¿y desde cuando hablamos por mensaje?, ¡nunca!
Se dejó caer desde atrás sobre su cama, observo atentamente el techo blanco.
-¿debería de disculparme? – Se preguntó con cierto tono de preocupación - ¡no!, yo no soy así – se paró de golpe, dejando sus pies abalanzarse sobre el aire – si ella quiere volverme hablar que lo haga ella, ¡yuph! – asintió orgullosa.
Residencia Yuuki.
Los cuatro integrantes de la familia, se encontraban almorzando en el comedor de la casa, hablando de todo un poco, lo que cada uno hizo hoy, la más pequeña de la familia es estaba contando de como hoy obtuvo una nota alta en su clase de historia, los dos padres sonrieron de felicidad por su hija, sus niñas eran de lo más tranquilas, sin provocarles algún problema, a ellos y a la familia, el prestigio sin duda era lo más valioso para muchas familias como ellos. Mientras los tres integrantes se mantenían en una tranquila y entretenida charla, la hija mayor, solamente se concentraba en recordar lo que sucedió hace un par de noches, parecía como si hubiese sido ayer, un suspiro de amor salieron de sus rosados labios, la madre de esta lo noto, sonrió secretamente, sin que su marido se diera cuenta, sin duda ya alguien había encontrado el amor, anju seguía en su propio mundo, ¿era capaz de llega al corazón de alguien quien ya está enamorado de otra?, no lo sabría si no lo intenta, hay que arriesgar, para eso es la vida, aunque salgas perdiendo e incluso herido en el proceso, pero, no hay que quedarnos con él, ¿Qué habría pasado si lo hubiera intentando?, o, ¿Por qué no lo intente?, no, hay que arriesgarse, convencida asintió, la quería para ella sola, sin compartirla con nadie, haría todo para conseguirlo, incluso si debía de enfrentarse contra sus padres, los miro de reojo, eran tan felices, que dolía romper esa burbuja de familia perfecta, pero ya era hora de tomar las riendas de su vida.
-¿pasa algo malo hija? – Dio un saltito, su madre la había descubierto – nos miras como si quisieras preguntarnos algo, ¿Qué pasa?
Los dos integrantes posaron su atención en ella, se sentía muy incómoda.
Suspiro y prosiguió.
-en realidad nada, simplemente estaba pensando el algún trabajo de la escuela – sonrió, sus padres le devolvieron el gesto – es muy difícil, pero podre resolverlo, no es nada.
-segura Oneechan, ¿Por qué puedo ayudarte? – negó con una sonrisa.
-tranquila hanayo-chan estaré bien – la menor asintió un poco intranquila.
De nuevo volvió el ambiente tranquilo de hace unos minutos.
Al terminar de almorzar, ella se fue hasta su habitación, cerró la puerta por detrás, camino por un rato por su habitación, hasta que se aburrió de hacerlo, miro su portátil, pensó unos segundos, ¿debería hablarle?, ¿Qué puede salir mal?, con esas dos preguntas, camino sin pensarlo a su escritorio, suspiro varias veces, se acomodó sobre su silla, estaba por escribirle pero.
-¡Oneechan mira! – gruño, miro su puerta, que había sido abierto por su tierna hermana, parecía de lo as feliz.
-¿Qué sucede?, para que vengas así de feliz hasta mi cuarto – rio, hanayo bufo berrinchudo.
La menor camino a ella, se sentó detrás de su hermana mayor, sobre la cama y le enseño su Tablet.
-mira quien está haciendo un live – le paso el aparato, anju abrió los por la sorpresa.
-¿Nico? – Pregunto sin creerlo - ¿Cómo?, ¿de dónde sacas información de lo que hace? – dijo molesta o era más bien sus celos.
Hanayo ignoro eso, ya que le importaba más lo otro.
-los idols tiene un App para que hagan directos de las cosas que hacen en donde quieran que estén, como este – le volvió a enseñar.
-no sabía eso, pero, ¿Cómo se llama? – dijo curiosa.
-Oh!, no pensé que te interesaría esto –
Anju se tensó, sus mejillas se tornaron rojizas.
-S-solo… q-quiero saber, es todo – cerro los ojos indignada.
-Bien, se llama *VLive, ahí puedes encontrar a cualquier artista o grupo – le indico.
La mayor asintió, ya había puesto a descargar el App en su propia Tablet, parecía acosadora.
Después de un tiempo, la App se terminó de descarga, tuvo que ponerle una cuenta para ingresar, ya listo ¡todo!, pudo buscar el nombre de Nico, al encontrarlo, noto que efectivamente estaba haciendo un directo, pico y se dejó ver en su pantalla, miro por un lado de la pantalla, se podía ver varios comentarios, en muchos idiomas, como; japonés, coreano, chino, ingles e incluso en español, ¿tan popular era yazawa Nico?, gruño molesta, por varios comentarios, algunos decían como; ¡te amo Nico!, ¡cásate conmigo!, ¡Dame hijos! Y unos muy subidos de tono, sus mejillas se sonrojaron por uno como; ¡Azótame fuerte Mommy!, ya no quería saber qué es lo que decían los demás.
-¿no tenía idea que se podía comentar? – dijo algo asqueada.
Su hermana rio, había dejado en pausa el directo.
-puedes, mira aquí – señalo la parte de abajo – si tedas cuenta dice comentario, le puedes escribir lo que sea y ella lo leerá.
-¡¿Puedo hacerlo?! – dijo emocionada, hanayo asintió – oh!, ya veo – pero su emoción se fue, ¿pero qué le diría?, cosas como; ¡¿Quiénes son ellas, que te hablan tan lindo?! No es no, sonaría como si le pidiera alguna explicación cuando no son nada.
-Oh!, siempre me divierte leer los comentarios – rio entre dientes – son lo más divertido.
La castaña mayor ignoro eso, le molestaba los comentarios de esas fans, suspiro.
-¿puedo ponerle play? – dijo hanayo.
-ah!, si, lo había olvidado – sonrió avergonzada.
Hanayo le puso play, el directo simplemente se podía ver, a la pelinegra sentada en un café, junto con su amiga, kousaka, las dos hablaban sobre las cosas que hicieron y las cosas que estaban comiendo, cualquiera se hubiera aburrido, pero por extraño que suene, a ella no le aburrió, si no le pareció muy entretenido, debía de admitir que algunos comentarios tenía mucha razón, decían; ¡oh, que linda te ves con esa ropa!, ¡eres muy atractiva!, lo es, aunque solo podía verse de la cintura para arriba, su cabello corto alborotado, junto con una chamarra negra, sin duda ese color le quedaba como anillo al dedo, su piel blanca y pálida le hacía resaltar muy bien.
Cafetería Starbucks.
-lo sigo diciendo Nico, tienes muchas fans – dijo honoka terminando de comer su pastel.
No hace poco ambas habían terminado de dar el directo.
-lose, la gran Nico tiene a los mejores fans, debería hacer algo por ellos – dejo a un lado su portátil, mientras daba pequeños sorbos a su café – quizás dar un pequeño concierto gratis.
-más trabajo, genial – bufo sarcásticamente honoka – eres demasiado buena con ellos.
-claro, gracias a ellos soy quien soy – sonrió – bueno ya terminado esto, vamos – se puso de pie, dejando dinero en la mesa, esperando por su amiga.
-ahg!, que flojera levantare, tan cómoda que estaba – con pesadez se fue poniendo de pie - ¿A dónde vamos?
Las dos habían salido del local, se encontraban caminando por las calles.
-al estudio, debemos de terminar de grabar la canción – honoka suspiro – quita ese gesto, que para eso te pago – rio.
-no lo suficiente – se burló – pero bueno, es mejor terminar de una vez con este nuevo álbum, ¿y después que harás? – miro de reojo a su lado.
Nico pensó – quizás salga por ahí, ¿por? – miro a su lado – no me digas que quieres venir conmigo?
-eh?, nada de eso, pensé que podrías invitar a salir a yuuki-san, sería una oportunidad – sonrió pícaramente.
-¿Por qué? ¿Qué gano con eso? – enarco una ceja.
-lo digo porque llevas días sin hablarle a Nishikino-san, pensé que sería una buena idea en comenzar a salir con yuuki-san y conocerla más –
-supongo – dijo no muy convencida – aun así creo que no es buena idea.
Honoka paro en media esquina, Nico al ver ese repentino movimiento se detuvo.
-que dices?, obvio que es una gran idea, podrías caer enamorada de ella y olvidar a Nishikino de una vez por todas – cruzo de brazos – debes de tener en cuenta que quizás a ella no le interesas de esa manera, como tú a ella.
-tratare de no sentiré ofendida por eso – hizo un gesto de dolor, tocando su corazón- quizás, si, quizás no, aun así no creo que sea buena idea darle alas a anju, ¿Qué tal si está enamorada de mí?, ah, qué tal si sale lastimada?, prefiero ser yo a que sea alguien más.
-puede ser así, pero nadie dijo que sería sencillo Nico, debes de entender que alguien debe salir lastimado, así es esta vida – gruño – el mundo es un lugar muy complicado y difícil, pero de nosotros depende si somos felices o no, ¡anda se feliz! – Le empujo del pecho juguetona – hay muchas mujeres por ahí, te lo diré una vez más, aunque te duela, pero soy tu mejor amiga, y porque te quiero, Nishikino jamás dejaría su compromiso por ti, nunca – era cruel pero debía serlo por el bien de su amiga – ella no sería capaz de enfrentar a sus padres, no importa, ella hará todo lo que sus padres le digan.
La pelinegra sintió como esas palabras eran como puñales, duros puñales de metal con espinas atravesando su frágil corazón, honoka tenía razón, debe de entenderlo, dejar de tener esperanzas tontas sobre ellas juntas, ¿está bien el haberse enamorado de alguien con solo verla?, quizás, a eso se le llama amor por primera vista, ¿no?
-tienes razón – le costaba decirlo – no puedo esperar por alguien quien apenas sabe de mi existencia – una seca sonrisa apareció en sus labios – necesito encontrar a alguien.
-¡eso es Nico! – Grito feliz – vamos avanzar.
-¿vamos?, me suena a manada – volvieron a caminar, las dos rieron – tú también debes de encontrar a alguien honoka, no puedes vivir siempre en la soltería.
-¡baa!, no necesito a alguien, ¿Qué tal si me sale como Nishikino de homofóbica?, no gracias – bufo – debes de entenderlo Nico, nunca se debe uno de enamorar de las heterosexuales – señalo con sabiduría.
-¡entonces, ¿Por qué carajos me dices que salga con anju?, es ridículo – frunció el ceño molesta.
-vamos que yuuki es muy gay, ¿entonces porque te beso?, ah? – puso los ojos en blanco.
-No lo sé, quizás quería experimentar, ¡que se yo! – hizo una seña con las manos.
-Puff, eso lo dice todo, uno no se besa porque si, uno se besa por atracción, y ella lo tiene hacia ti – la señalo con burla - ¡le gustas joder!, ¿Qué tal difícil es aceptarlo Nico?
La mayor arrugo la frente.
-entonces yo también de gusto, ¿no? – duro.
Honoka tosió nerviosa, eso.
-¡¿Qué?!, ¡como dices eso así de la nada?! – se alarmo, y no es que ella siga teniendo sentimientos por ella, no, simplemente es que temía que se enterara que estuvo enamorada de ella - ¡¿estás loca o que?!
Nico puso los ojos en blanco.
-una vez me besaste –
-lo hice, si pero fue para salvarte la vida de que te ahogaras – se defendió.
-Me metiste lengua –
Se tensó la menor.
-¡Ya!, deja de recordarlo, es vergonzoso – cerro los debido a la vergüenza que su amiga la está poniendo – gracias a mi es que sigues viva.
-si, ahí esta no es lo mismo – se burló – no sé porque te sonrojas de esa manera, si solo fue un beso de respiración de boca a boca, no es para tanto.
-lo sé, ¡rayos Nico! – La miro de mala gana – que mala eres por hacerme recordar eso.
-lo siento, somos casi como hermanas, es normal que te sientas así – sonrió de oreja a oreja, metió sus manos dentro de la bolsa de su chamarra – andando que hay mucho trabajo que hacer – dio un paso hacia delante.
-voy – susurro – que cruel eres – dijo con sus mejillas aun rojizas, caminando desde atrás de ella – pero recuerda invitar a salir a yuuki, ah? – la señalo, sus mejillas formaron un pequeño puchero.
-si, ya lo sé, deja de presionarme – bufo – pareces mi mama.
-eso soy yo – sonrió con burla.
-me lo temía – rio.
Residencia yuuki.
El directo había terminado, las dos hermanas ahora se encontraban en sus propias habitaciones, en verdad que había sido muy entretenido verla, aunque fuera desde el portátil, estar enamorada era muy complicado, en todos los sentido, la vio reír, ella sonrió, escucho sus suspiros, ella igual sonrió, ¿es que acaso estar enamorada de alguien te hace comportarte así de manera estúpida?, lo cree posible, porque empezaba a comportarse así. Miro con aburrimiento su teléfono, quizás salir con nozomi, o simplemente quedarse ahí tirada sobre su cómoda cama y a esperar a que sea mañana.
-las 2 de la tarde, ah – bostezo dejando el aparato sobre su mesita de noche – los días cada vez van más rápidos, es una mierda absoluta – cubrió con ambos brazos su rostro.
Hay personas que rezan para que las manecillas del reloj pasen lentas. Otros rezan para que lo hagan rápido.
-y yo no sé en cuál de los dos grupos este – descubrió su rostro, sus ojos reflejan cansancio, cansancio de tanto pensar en que quería hacer de ahora en adelante, estaba sumergida en sus propios pensamientos y los de sus padres – debería simplemente mandar todo a la mierda.
Un tintineo resonó por la habitación, era el sonido de sus notificaciones, lo tomo y miro la pantalla, tenía un mensaje, pero decía desconocido, bastante quisquillosa abrió el mensaje y lo leyó, cada párrafo, cada letra, era una invitación, a salir con.
-¡Nico! – se levantó, aun no salía de su asombro - ¿Cómo?, ella me está invitando a salir hoy, ¿Qué debería decirle?, vamos anju, estas oportunidades no se dan siempre en la vida – se dijo así misma – escribe si, ¡vamos marica! – Lo tomo con fuerza y escribió, si, luego lo lanzo aun lado de su cama, cerró los ojos, esperando una respuesta y tintineo – oh!, lo hice – rio, leyó el mensaje una inmensa felicidad creció dentro de su corazón – ok tengo una hora para arreglarme – de lo más feliz, fue hasta su baño.
Hoy se arriesgaría a decirle sus sentimientos, era la hora.
Estudio big-hit Entertainment.
Rio por la respuesta tan entusiasta de la castaña.
-¿Por qué esa sonrisa? – miro llegar a su amiga, entrar a la cabina de grabación con una sonrisa burlona – acaso es por yuuki?
-vaya astucia la tuya y si es ella – metió su celular dentro de su bolsa – la acabo de invitar a salir, feliz con eso? – honoka asintió.
-extasiada, ¿y sabes a donde llevarla? – se sentó alado de ella, en uno de las sillas de grabación.
-no, aun no sé, ¿Qué me recomiendas?, que sea un buen lugar, no uno de comida rápida - le advirtió.
-ya, ok, quizás puedes llevarla a la feria de aquí –
-¿feria?, es enserio eso – honoka asintió – ya nunca vuelvo a pedirte algún concejo.
-oh, vamos ella es igual de infantil que tu – se burló, Nico bufo – tu amas las ferias.
-¿Qué te hace pensar en eso? – arrugo la frente.
-que cuando vamos alguna cuidad vamos a todas ferias de los lugares, te divierte jugar en los juegos de los niños, y como me dijiste que ella se comporta, deduce que también prefiera los lugares así – termino de explicar, mientras se pone de pie – así que llévala ahí y ponte los audífonos es hora de grabar – le indico.
-bien, lo hare, espero y funcione – suspiro y coloco los audífonos en sus oídos.
-ok, ¡ya dejen salir la música! – grito honoka, saliendo de la cabina.
La música comenzó a sonar y escucharse por la cabina de grabación.
Empezó a cantar.
Oh
Oh, si
Te lo doy a ti
Te lo doy a ti
Aunque fue un poco incomodo
Quiero dártelo todo a ti
Te lo doy a ti
Hacia mí, quien a veces llora y ríe
Eres solo tú
Para ti
La primera vez que te vi
Con el cabello corto y un lindo uniforme escolar
Solo recuerdo esa imagen
No te puedes ir a ningún lado
Solo tienes que también mirarme
No sé porque mi corazón esta así
Solo pienso en ti siempre
Me convertiré en un ritmo y una canción
Y voy a cantarla para ti
Buena contigo
Solo te tengo a ti
Buena contigo
Aun estando lejos
Quédate siempre a mi lado
Oh, cariño
Buena contigo
Eres mi todo
Buena contigo
Incluso si las dificultades llegan mañana
Toma mi mano
Te lo doy a ti
Aunque fue un poco incomodo
Quiero dártelo todo a ti
Te lo doy a ti
Hacia mí, quien a veces llora y ríe
Eres solo tú
Para ti
Buena contigo
Buena contigo
Oh
Si, si
Buena contigo
Termino la canción, dejo escapar un gran suspiro, estaba satisfecha con el resultado, quito los audífonos, los coloco sobre su cuello, estiro sus brazos hacia delante.
-muy buena canción, Nico – asintió de lo más feliz – ¿la feria?, quizás suene bien.
Afuera de la cabina, honoka se encontraba sentada sobre la mesa de la comida, degustando todo los platillos diferentes que hay, ahí.
-abumm!, sabe delicioso – metió un trozo de carne y pescado en su boca – uh? – Miro la pantalla de su celular, había llegado un mensaje – oh, Tsu-chan vendrá a mi departamento hoy, je, hoy si como otro estilo de carne – rio pícaramente – Nico aún cree que sigo soltera, debería decirle que salgo con una de sus colegas – volvió a mirar su celular, después al techo, sonrió – no creo que se enoje si no le digo, bueno – levanto los hombros – todo a su tiempo, todo lo hago para proteger a tsu-chan de la prensa – hizo un puchero - ¡Los maldigo a todos!.
Le gruño al cielo.
Residencia yuuki.
Ya eran las 4 de la tarde, el cambio de horario hacia que obscureciera más rápido, se había alistado y maquillado, su vestimenta consistía en; un pantalón de mezclilla de color azul, algo ajustado, resaltando sus caderas y piernas, junto con una blusa de manga larga color blanco, con su ligero saco color negro y unas botitas de tacón cortos color negro. Su cabello suelto y rizado castaño, maquillaje; sus pestañas risadas con delinearon negro y sus labios pintados de un color rojo fuerte, una belleza.
Tomo una de sus bolsas colgadas en su perchero, ya solo faltaba que ella llegara y.
El timbre se escuchó.
Chillo de emoción y felicidad, a pesar de sentir nervios, suspiro y sonrió.
-¡hija tu amiga ya llego! – escucho a su madre, quien le gritaba desde la puerta.
-¡Ya voy! – Grito – bien anju es hora, recuerda no ser tan obvia con tu madre, lista vamos – tomo aire y salió de su habitación, empezó a bajar desde las escaleras.
Al llegar hasta abajo, pudo ver en la entrada a su madre y a Nico, quería dar un grito de la emoción, ahí estaba ella, su cita, se tranquilizó un poco.
-Hey hola, ya estas lista? – Sonrió bajito al ver esa sonrisa radiante – tu madre me dijo que apenas te estabas alistando.
-¿Qué?, ¡mama! – le grito a su madre, ella rio – mouuu, mama.
-qué?, es verdad, desde hace dos horas que te estas arreglando –
-¡Ya!, nos vamos? – miro avergonzada a Nico.
-claro, nos vemos después Yuuki-san – hizo una reverencia le extendió su brazo a la castaña – vamos anju.
Ella con las mejillas sonrojadas, se despidió de su madre y tomo el brazo de Nico, sin duda era un gesto muy caballeroso y galante.
-tu madre es muy graciosa – dijo con una sonrisa, las dos caminaban hasta el coche de la mayor.
-cuando no me molesta si – hizo un puchero, Nico rio.
-no te preocupes, mi madre es igual que la tuya – llegaron al auto, Nico le abrió la puerta de lado del copiloto, anju se sonrojo, cada vez más caballerosa – ven pasa – le indico.
-G-gracias...n-nico...- sonrió avergonzada, adentrándose al auto.
-No hay de que –
Las dos ya dentro del vehículo, el auto comenzaron avanzar, el silencio se presentó.
-sabes no te he dicho lo linda que te ves – sonrió de lado, provocando un sonrojo en la chica.
-yo…bien – parecía tonta, sus mejillas aún estaban rojizas – T-tú también...- la miro de reojo.
En verdad lucia muy bien, su estilo ruda siempre estaba muy presente, pantalones negros, camisa negra con un estampando de un tigre en blanco y negro, y una chaqueta de cuero negro, ¡todo negro!, para terminar una gorra del mismo color.
¡Demonios!, ¡¿es que acaso se veía bien con todo?!
-No sabía muy bien a qué lugar llevarte pero se me ocurrió ir a una feria, espero y no te moleste – sonrió tímidamente.
-En realidad no me molesta – rio - ¡me encanta las ferias!
-a mí también – estaciono el auto – bien llegamos, ¿estas lista?
-si –
Las dos al bajar del auto, notaron la enorme cantidad de personas, niños, adultos, jóvenes, entre muchas personas, las luces del lugar iluminan una gran parte del estacionamiento. Ambas chicas al entrar por la entrada de la feria, lograron ver varios puestos, comida rápida, palomitas y el favorito de todo niño, algodón de azúcar, los ojos de las dos se iluminaron, sin duda amaban ese dulce azucarado, se miraron entre ellas, se sonrieron.
-¿Dónde quieres ir primero? – le pregunto a la castaña.
-Donde sea está bien – miro a su alrededor – hay mucha gente, espero no perderme aquí – rio suavemente.
Nico la miro, luego a su propia mano, ¿sería una buena idea?
-Puedes tomar mi mano si no te molesta – le extendió su mano.
Sintió pena por tal ofrecimiento de la mayor, sus mejillas estaban al límite de ponerse más rojas.
-¿N-no te molesta? – susurro hacia abajo.
-No, qué pasa si te pierdes, no quiero que pase eso, así que anda tómala – seguía con la mano extendida – me sentiré mejor si te tengo cercas.
-Ah? –
-¡Digo!, que no quiero que te pierdes por mi culpa – oculto su sonrojo, desvió la mirada de ella.
-B-bien – tomo aquella mano, las dos entrelazaron sus dedos juntas.
-¿Qué te parece si nos subimos a ese? – señalo con su otra mano libre, la montaña rusa.
-¡A ese?! – se alarmo, le tenía pánico a los juegos como esos.
-Si, o te da miedo – se burló Nico.
-Puff claro que no, solo…- que decir, volvió a mirar el juego - ¿no crees que es algo alto?
Apretó el agarra de sus manos, Nico lo sintió, estaba asustada.
-¿Qué tal algo más suave como ese? – señalo sin soltarla la pequeña laguna, donde hay barquitos.
-¡Ese me gusta, Vamos! – dijo entusiasmada jalándola hasta esa atracción.
Ambas chicas corrían por el lugar, era más bien anju quien se la llevaba arrastrando, subieron a la atracción, estuvieron un tiempo ahí, hablando de todo y nada, cualquiera diría que son una pareja, después de eso el día se fue demasiado rápido, entre juegos, uno que otros fuertes y lentos, debido al miedo de la castaña, ya era de noche, cenaron en un algún puesto. Las dos se encontraban comiendo algodón de azúcar en una banca de ahí.
-¡yuph!, ¡Amo el algodón de azúcar! – metió otro pedazo de ese algodón a su boca - ¡Delicioso!
La morena negó divertida, era tan mona verla comer así.
-Lo es, normalmente a casi la mayoría no le gusta lo dulce – comió – que extraños.
-Lo sé, no sabe lo que se pierden – entrecerró los ojos – los odio.
-Igual yo – imito el gesto de desprecio de la castaña.
-¿Por qué llevas gorra? no está haciendo calor ya es de noche – bufo, se inclinó a ella y tomo la gorra.
-¡Hey!, dame eso –
-¡Nop! – rio, se la puso.
-¡Oh vamos!, estoy despeinada – sonrió.
-Te ves bien así – le sonrió grande, sin quitarse la gorra.
-Bien, no me molesta – se rindió.
Las dos se quedaron prendidas en sus miradas, no se sonrojaron, todo lo contrario, rieron.
-Creo que ya es muy tarde, debería dejarte en tu casa, no quiero dar una mala impresión a tus padres – dijo con una sonrisa, se puso de pie, esperando a que ella igual se pusiera de pie.
-Está bien –
Luego de un largo viaje de regreso, ambas se encontraban enfrente de la puerta de la casa de la castaña.
-Me divertí mucho hoy – sus mejillas se tiñeron de rojo, mirando hacia abajo, jugando con sus dedos, se veía linda – gracias por invitarme.
-No te preocupes, necesitaba despejare un poco, además me gusto pasar tiempo contigo –
Y un aura brillante la rodeo.
El silencio gobernó entre ellas, aparecer las palabras se fueron, ahora los pensamientos se apoderaban de ellas.
-debería decirle ahora mis sentimientos – pensó, levantando la mirada - ¿Qué puede pasar? – Miro a la chica de melena obscura y ojos rojizos - ¿Recuerdas cuando te grite que, por qué tú? – rio, Nico también, asintió – sabes, la razón?
-No, desde ese día trato de entender esas palabras – negó.
-es complicado –
-lo es si tú lo ves así – inclino su rostro hacia el de ella.
Anju se sonrojo, su cuerpo se tensó al tener esa cercanía, trago grueso, ella cerro los ojos y comenzó a cercarse a Nico, pero.
-¿Qué haces? – pregunto con duda Nico.
Anju abrió los ojos, al parecer lo había malinterpretado esa cercanía, su cara se puso rojo, se sentía desilusionada. Nico solo le había quitado la gorra.
-¡Nada! – Grito - ¡solo rayos! – pataleo.
-¡Hey! Tranquila – se puso la gorra y retrocedió un poco - ¿Qué te sucede tan de repente?
-¿Qué te importa? – refunfuño.
-¡¿Y ahora?! – Dijo ofendida - ¡eres bipolar o qué?! –
-¡Claro que no! –
-¡¿entonces?! –
-¡¿Qué te hace pensar eso?! – se defendió.
-¡De la nada te portas dulce y luego me gritas! Es muy confuso – hizo un adorable puchero.
-¡es solo que trato de entender mis sentimientos! – Miro por otro lado con sus dulces mejillas rojas - ¡llegas tú de la nada a mi vida, arruinando mis planes!
-Anju espera…
-¡Yo quería casarme con un hombre, tener hijos y vivir junto a él toda mi vida pero! – Tomo aire – ese ridículo sueño se esfumo – miro hacia abajo – se fue cuando me di cuenta que me gustaba una mujer.
La mayor abrió los ojos, su impresión de escuchar aquella chica castaña sobre sus sentimientos hacia ella, después de todo honoka tenía razón.
-Anju yo – que decirle – sabes para mí también fue complicado, no fue fácil aceptar que me gustan las mujeres – acaricio suavemente su nuca sin dejar de sonreír.
-Pero yo no soy lesbiana – bufo berrinchuda, Nico rio.
-Entonces eres Nicosexual – se burló.
-Quizás – le siguió el juego - ¿entonces?
Ambas se miraron.
-No lo sé, tú sabes que me gusta maki, pero sé que no puede pasar nada entre nosotras – empezó a jugar con su gorra – aun así creo que podríamos intentarlo – se sonrojo – si tú quieres, claro – miro por otro lado.
-¡¿Enserio?! – grito alegre.
Nico rio – sí, pero debes tenerme paciencia – dejo su gorra - ¿me dejarías escucharlo una vez más? – inclino su rostro, la castaña asintió.
-M-me gustas – sonrió bobamente.
-Espero decírtelo también algún día –ambas rieron por lo cursis que estaban haciendo.
-Esperare –
VLive: es un App coreana, donde los fans pueden ver lo que sus idols favoritos o grupos hacen en su día normal, puede ser aburrido para algunos, pero no para mí.
